"Beysball"
Basado en Beyblade
By Mochita-Chan

 

Las Señales



Después de las clases, todos los muchachos estaban apilados frente a la pizarra de resultados.


-Miren. Aquí estamos nosotros - dijo un emocionado Kyo - Nos toca contra la 116 el próximo sábado.

-Ahora sólo hay que practicar hasta entonces - declaró un decidido Takao.


Pasaban varios chicos por ahí cerca y se reían de Takao y Kyo.


-¿Qué les pasa? - preguntó un enfadado Takao.

-No sé... - Kyouju estaba igual de confundido.

-Creen que vamos a perder - Kai se apareció de la nada.

-¡¿Tú cuándo apareciste?! - Kyo y Takao casi saltan tres metros cuando Hiwatari los tomó por sorpresa.

-Eso qué importa - respondió desganadamente - ¿Alguno de ustedes ha visto a Rei?

-No, para nada ¿Para qué lo estás buscando, Kai?

-No les incumbe - dicho esto, el chico ruso-nipón se marchó sin dar explicaciones.


* * *


Por otra parte, Rei seguía en su habitación del internado. Cuando se acabaron las clases, Rei había ido directamente a su habitación y se quedó contemplando el techo de su habitación. Aún podía recordar lo que ocurrió en el vestidor con Kai, y lo que era peor: aún podía recordar la sensación que le produjo tener los labios de Kai con los suyos. Se llevó la mano a la boca y se miró las yemas de los dedos.


-Eres un maldito... - murmuró apretando el puño.

-Está bien. No voy a volver a tomar tu guante prestado - dijo Rai.


Rei a penas se dio cuenta de que Rai estaba en la habitación, por lo que se levantó completamente sorprendido y avergonzado.


-¿Cu-cuando entraste? - le preguntó Rei.

-¿Qué pregunta es esa? Los dos compartimos el cuarto desde hace una semana - respondió su mejor amigo.

-Disculpa, Rai.


El capitán de los White Tigers pudo darse cuenta de la actitud de Kon. No era normal que Rei estuviera tan distraído.

De la nada, Rai se tiró sobre su amigo y le hizo una llave. Rei aún no perdía su habilidad y logró darle una buena batalla. Ambos muchachos chinos comenzaron a pelearse en la habitación hasta que se quedaron inmóviles en el suelo.


-Gracias, Rai - sonrió al sentirse mejor.

-De nada, viejo. Estás muy perturbado.

-¿Por qué lo dices?


Rai sacó la mochila de Rei y cogió uno de sus cuadernos. Al abrir, encontró la hoja con pequeños dibujos de un fénix.


-¿Puedes explicarme qué es esto? - le preguntó el dueño de la bestia Galeon.

-Eh... - al ver todos estos fénix, Rei se dio cuenta que estuvo pensando en Kai inconscientemente, así que se apresuró a pensar algo - Aritmética. Nunca me ha divertido tanto.


La respuesta no le pareció muy creíble, sin embargo Rai conocía a su amigo el tiempo suficiente como para saber que estaba ocurriendo algo. Se limitó a palmearle la espalda y los dos se sentaron al borde de la cama de Rei.


-No te voy a obligar a que me lo cuentes. Pero espero que te aclares antes del sábado. Me enteré que el primer partido es ese día. Michael va a tener un colapso si no lanzas tus bolas rápidas.

-Rai...

-No te me pongas sentimental - entonces se levantó y, a punto de irse, volvió a voltearse hacia Rei - A lo que vine ¿Podrías prestarme dinero? Voy a salir con Mao.

-Tercer cajón a la izquierda. Debajo de mis camisas - indicó el dueño de Drigger.


Una vez que se quedó solo en su habitación, Rei volvió a echarse en su cama y miró la mancha que estaba en el techo. Trató de pensar si eso era humedad o el paso del tiempo, pero cada vez que intentaba evadirlo, el beso de Kai regresaba a su mente. Cogió la almohada y se cubrió la cara con ella.

"Te odio por confundirme tanto. Eres un idiota, Kai" pensó el chico de ojos ámbar.


* * *


Takao, Kyouju y Max estaban frente a una habitación que tenía el número 510, la cual era la suite donde se hospedaba Michael.

-Recuerda lo que vamos a hacer - le recordó Takao.

-S-si... - Max estaba más tieso que una tabla. Más eran por los nervios que por otra cosa.

-Vamos, Max. Supuestamente vinimos a hablar con Michael de estrategias - Kyo trató de calmar al pecoso.

-El Jefe tiene razón, Max - Takao le da una palmada en la espalda que hizo que Max fuera para adelante y se golpeara la cabeza con la puerta.

-¡¿Para qué hiciste eso?! - se quejó un adolorido Max, frotándose la cabeza.

-Lo siento. A veces ni yo mismo mido mi fuerza - rió el moreno, llevándose la mano a la nuca - Al menos ya tocaste la puerta.

-¡No iba a tocar la puerta todavía! - gritó Mizuhara, con las mejillas cubiertas de un color rojo intenso.


Justo detrás de él, la puerta de la habitación se abrió. Michael los miró confundido a los tres.


-¿Se puede saber qué hacen ustedes tres frente a la puerta de mi habitación? - preguntó el yanqui.

-Eh... yo-yo - Max no podía articular ni una sola palabra por la sorpresa.

-Servicio a la habitación - bromeó Takao para que Michael no notara lo paralizado que estaba el rubio.

-En realidad vinimos a pedir consejos en cuanto a la estrategia a seguir para el sábado - argumentó Kyo.

-Ah, ya veo. Con que su primer partido es este sábado... lo que me relaja es que ya puedo confiar más en ustedes ahora que pasaron de pésimos y patéticos a jugadores aceptables - dijo el entrenador con su tono sarcástico.

-Jaja... Miren quién habla de patético - Takao le devolvió la broma, a lo que todos comienzan a reír.


Michael mira a Max y le sonríe.


-Espero que hayas estado haciendo los ejercicios que te dije que practicaras.

-¿Ejercicios? Sí, los he estado haciendo durante la semana - se le fue yendo la parálisis después que Kyo y Takao suavizaron un poco el ambiente.


Los tres muchachos pasaron a la habitación de su entrenador y se pusieron a coordinar tácticas. En la mayoría de las discusiones, Michael sugería poner a Rei para lanzamientos, mientras que Kai debía quedarse al bat. En caso de que alguno de ellos no pudiera, la siguiente opción como bateador sería Rai y el lanzador suplente vendría a ser Takao.


-¿Dónde entro yo? - preguntó Max.

-He visto que también tienes un buen brazo para los lanzamientos de larga distancia, así que te convendría quedarte en tercera base o ir de jardinero - sugirió Michel.

-Me parece bien. Después de Rei, Takao y Max son los que tienen mejor factor para lanzar - dijo Kyo, revisando los datos almacenados en su laptop.


Kinomiya miró el reloj. Eran las 7.45 pm.


-Qué pena. Ya me tengo que ir - Takao cogió su chaqueta - Vamos, Jefe. Le prometimos a tu mamá que llegaríamos temprano a tu casa.

-Muy bien... Pero ¿Qué hay de Max? - preguntó el menor del grupo.

-No se preocupen, chicos. Yo me regreso después a mi casa - sonrió Mizuhara.

-Además tengo que hablar contigo de algunas cosas - intervino Michael.

Takao y Kyo sonrieron y se despidieron de los dos.

-Max, tu mamá me llamó hoy en la mañana - le contó Michael.

-¿Y qué dice?

Su entrenador levantó el pulgar y guiñó el ojo.

-Dijo que hagas tu mejor esfuerzo y que hagas pedazos a los contrincantes.

-Cielos. Sí que le está poniendo ánimo - al principio se puso contento, pero la alegría fue secundada por nervios - ¿Y si lo estropeo todo? No creo que sea buena idea.

-El Baseball es como el Beyblade. Le pones todo tu empeño al lanzamiento inicial y todo dependerá de cómo te encuentres física y mentalmente durante el juego. Recuerda estar alerta y ponerle mucho coraje al juego del sábado, Max.

-Muchas gracias, Mike - estaba menos asustado, pero al mismo tiempo sus mejillas adoptaban un tono rosa muy leve.

-Bueno... iba a decirte sobre la nueva estrategia que había planeado. Se la iba a decir a Kyo y a Takao también, pero tuvieron que irse temprano. De todos modos estas jugadas recaen especialmente sobre Rei, Kai y tú.

-¿Y-yo?

-¿Recuerdas que te comenté hoy que tienes un buen brazo? Según algunas observaciones de Kyouju, eres el tercer mejor jugador del equipo.

Ante esto, el joven se sonrojó. No podía creer que Michel pensara que era bueno. Lo que lo hacía más increíble era el hecho de que él estuviera casi al nivel de Rei y Kai.

-Cielos... no creí ser tan bueno - fue lo poco que pudo balbucear Max, aún sin salir del asombro.

-Oye, Max...

-¿Qué ocurre?

-Esfuérzate el sábado y gana por el equipo.

-Sí.


En eso, el papá de Max ya había llegado para recogerlo y llevarlo a su casa. En cuanto el muchacho se fue, Michael lo vio alejarse desde la ventana.


-No te concentres en mínimos detalles, Max. En estos momentos no puedes pensar en otras cosas. El amor es una de las cosas que te debilitan en un juego - dijo el joven entrenador, como si Max pudiera escucharle.

Fin del capítulo

Continúa



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Notas:

-Aquí está el episodio que faltaba. Aún tiene para rato, pero prometo enviar los episodios siguientes.

-¿Qué tal me está quedando? ¿A qué se debió el comentario de Michael? ¿Qué hay con Rei y Kai? Ya se verá (me gusta mantener el suspenso)

-Gracias por los reviews... sigan escribiendo.