"Beysball"
Basado en Beyblade
By Mochita-Chan
Clasificatorias
El gran día del partido había llegado. Todos estaban muy emocionados por el
partido, pero la mayor parte de la escuela seguía creyendo en la maldición que
tenía el equipo de Baseball.
-Este es el gran día. Ahora van a ir allá y mostrarles a todos que pasaron de
perdedores a buenos jugadores de baseball. Ustedes son campeones con el
beyblade, así que el baseball no será una excepción - los animó Michael como
buen entrenador que fue en esas tres semanas de trabajo intensivo.
Todos gritaron para demostrar su entusiasmo y fueron a la cancha con el único
objetivo de ganar. Sin embargo, Rei aún estaba confundido. Sabía que no era la
presión y todo lo demás, pero al ver a Kai, sus complicaciones aumentaron.
Al salir, pudieron lucirse frente a la gente que había ido a apoyarlos, aunque
sabían que la mayoría estaba ahí para verlos perder. Takao no era de los que
se doblegaban ante la presión de la gente pesimista, así que iba a dar todo lo
que tenía.
Después del sorteo, se acordó que el equipo de los Bladebreakers y los White
Tigers iría como lanzadores. Rei trató de conservar la calma, así que respiró
profundamente y fue hacia el montículo.
Pasaron algunas carreras y el equipo no estaba viendo resultados.
-¡Rei! ¡¿Qué te sucede, viejo?! - le gritó Takao desde la tercera base.
-¡Lanza tu bola rápida! - le indicó Michael.
Miró al bateador del otro equipo y trató de enfocar correctamente, sin embargo
falló de nuevo.
-Bola 2 - anunció el catcher.
Al ver lo devastado que estaba el lanzamiento de Rei, Kai pidió un tiempo para
hablar con Rei. Al otorgar el tiempo fuera, Hiwatari fue hacia el montículo de
Rei y lo miró fijamente con esos ojos café.
-Tú lanzas mejor que eso y, por si no lo sabías, esto es ganar o perder. Tal
parece que tendremos la segunda opción si no lo haces bien.
-Kai... yo... ¡Eres un bastardo! - en ese momento Rei le soltó todo.
El muchacho del cabello bicolor no se inmutó, y le susurró algo al oído. Con
éstas palabras, el rostro de Rei se veía sorprendido.
-¿Quieres ganar? Acuérdate de eso cuando lances tu próxima bola - dicho esto,
Hiwatari volvió a su posición en el jardín central y el partido se reanudó.
Le pasaron la bola a Kon y se preparó para otro lanzamiento. Desde su sitio,
Michael miraba con ansias el resultado. Rai, que estaba también en el jardín
con Kai, le preguntó:
-¿Qué fue lo que le dijiste?
-Nada importante - en ese momento, Kai recordó las palabras que le dijo al oído
a Rei "Me dejaste pensando desde entonces, y eres el único que tiene ese
efecto en mí"
Para cuando Kai volvió a poner atención, Rei estaba mejor que en los
entrenamientos. Había ponchado a cada bateador que llegaba a tocar el bat. Al
último lanzamiento, ésta vez lograron darle a la bola.
Todos en el público seguían con la mirada la trayectoria de la bola, la cual
casi se perdía de vista en el cielo. Por fortuna, Gao logró atajarla para
cuando llegó y enseguida la lanzó hacia Max, quien logró enviarla antes de
que se hiciera el Home.
* * *
El partido ahora iba empatado. Cada uno en sus posiciones y Takao al bat. Hasta
ahora tenía una carrera anotada, la cual les había servido para empatar. Sin
embargo no había servido de mucho con el mejor lanzador del equipo oponente.
Entonces fue el turno de Kai, que permanecía igual de frío desde que comenzó
el tiempo anterior.
-¡Vamos, Kai! - le animó Max desde su sitio en el jardín derecho.
-¡Sí, Kai! ¡Mándalo a volar! - también gritaron Kyo y Takao.
La primera bola fue un strike para Kai. Siguiente strike, el muchacho había
abanicado nuevamente. Al ver esto, Rei comenzó a dudar de que eso fuera simple
coincidencia. Para el siguiente lanzamiento, ésta vez logró darle a la bola y
emprendió la carrera. La bola había ido directo hasta el jardín lateral y Kai
ya había pasado la primera base, parecía que nada ni nadie podría detenerlo.
Todos miraban con atención el partido y el público no podía creer de que el
equipo de los muchachos pudiera ganar.
Lograron atrapar la bola, pero aún así seguiría, ya que de esa carrera dependía
todo el partido y las posibilidades de pasar a la siguiente etapa. Ahora Kai debía
completar el Home antes de que la bola llegara donde el catcher. La emoción se
había apoderado del estadio y nadie podría decir cómo terminaría todo. En
menos de un segundo, Kai se lanzó a la base y una nube de polvo tapo la vista
de lo que estaba sucediendo. Para cuando todo se despejó, Kai ya estaba junto a
la base y la bola en el guante del catcher.
-¡Esto es increíble! ¡Por primera vez el equipo de la pública 143 ha ganado
un partido en 50 años! - anunció el comentarista, dando a saber que Kai lo había
logrado, no sólo él, todo el equipo.
-¡Sí! ¡Genial! - gritó Takao, dándole la mano a Kyouju.
-¡Fenomenal! ¡Eso es, muchachos! - gritó Michael desde la banca.
Los demás chicos habían ido a felicitar a Kai, levantándolo del suelo y cargándolo
como costumbre.
-¡Ya bájenme! ¡Esto no me gusta nada! - respondió el dueño de Dranzer. Era
obvio que no estaba acostumbrado a los vítores de ese tipo.
-Relájate y disfruta del paseo gratis, gruñón - le dijo Takao desde abajo.
Kai pudo ver desde ahí arriba que Rei le sonreía.
*
* *
Después de la celebración, cada uno había ido a diferentes lugares: Takao,
Kyouju y Max a la casa del primero, Michael regresó a su hotel y los White
Tigers a otro lugar. Rei no los pudo acompañar, ya que quería regresar al
internado para dormir un poco.
Cuando abrió la puerta del dormitorio, se sorprendió al ver a Kai sentado
sobre su cama, esperándolo en medio de la oscuridad. Rei no prendió la luz del
cuarto y se sentó a lado de él.
-¿Qué fue eso que me dijiste en el partido? - Rei veía hacia el vacío, hacia
ningún punto fijo.
-Cada palabra fue verdad. Eres el único que me hace sentir así.
El sonrojo de Rei aumentó al oír esas palabras. Lo siguiente fue aún mejor:
Kai lo estaba besando nuevamente y con más pasión que aquélla última vez. Lo
siguiente que se ve es dos siluetas recostándose en la cama.
* * *
-¿A dónde se habrá ido Rei? - se preguntó Max.
-No lo sé. Creo que dijo estar muy cansado - recordó el jefe.
-Bueno, igual lo vamos a ver el lunes durante el break, así que no debemos
preocuparnos - Takao se estiró y se acomodó sobre el resto del sofá.
Kinomiya abrió un ojo y dirigió una mirada hacia Max.
-Vamos, Max. No pongas esa cara larga después de un triunfo.
-Lo sé... es sólo que Michael me miraba muy raro durante la fiesta.
-¿De qué tipo de mirada hablas, Max? - le preguntó Kyo.
-Debe ser que te está correspondiendo - supuso Takao.
-No. Era una mirada severa. Como las de mi madre al trabajar - el chico de pecas
lanzó un suspiro - Para mí que ya lo sabe.
-No me extrañaría. A veces eres muy obvio, amigo - le respondió el chico de
cabello azulado - Pero aún así dudo que sea capaz de pensar eso de ti.
-Lo que pasa es que soy el hijo de su jefa ¿Qué creen que pensaría de mí,
chicos?
Los otros dos se quedaron sin respuesta ante esta pregunta. Como Max estaba muy
nervioso, decidieron que lo mejor era evadir el tema y dormir de una vez por
todas.
-Max... Todo estará bien, así que duérmete ya - dijo Takao antes de quedarse
dormido.
Fin del capítulo
Continúa
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Notas:
-Bien. Me quedé sin inspiración. Lo malo es que me quedé sin inspiración.
-Gracias por todos los reviews que me están mandando ¡Arigatou-gozaimazu, nee!