"Beysball"
Basado en Beyblade
By Mochita-Chan

 

Convicción

 

En ese momento escuchó ruidos en el jardín. Eran sus perros guardianes y parecía que estaban persiguiendo a alguien. Ese alguien llegó trepando a la ventana de su habitación. Kai se quedó sorprendido al ver de quién se trataba, pero volvió a su actitud arrogante.

–¿Qué buscan aquí, tontos? – les dijo a Max, Takao y Kyo, trepados a la reja de enredaderas que estaba en la pared.

–Hablar contigo – respondió Takao.

–¿Hablar? Tienen cinco minutos antes de que mi vuelo salga a Moscú – les advirtió Kai.

Max entró a la habitación, seguido por Takao y Kyouju.

–Mira, Kai. No sabemos qué grado de relación tuvieron Rei y tú, pero esto está matándolo – le dijo Max.

–Eso no tiene que ver nada que ver conmigo – dijo el indiferente muchacho.

–¡Este sujeto no tiene remedio! ¡A lo mejor le servirían unos cuantos golpes para que se reacomode su cerebro! – gritó un enojado Takao, yendo hacia Kai.

No por nada el chico nipón-ruso sabía defenderse, dominando a Takao en un dos por tres.

–Tu cerebro es el que no se reacomoda – le dijo manteniéndolo pegado al suelo.

–Kai... ¿Entonces cuál es el motivo? – le preguntó Kyouju.

–Es algo que no puedo decirles – soltó al impulsivo muchacho de la gorra.

–Sé que no nos incumbe averiguarlo... pero también nos preocupan tú y Rei, Kai. Hemos sido un equipo y los quiero a todos. El estado de Rei es insoportable ¿Tanto lo marcaste sentimentalmente? – le preguntó Max.

–Tengo que irme.

–Kai... ¿Te es difícil aceptarlo? Rei te ama y nosotros lo aceptamos completamente. Deja de complicarte tanto y ve donde él a decírselo a la cara – le increpó Takao.

Kai giró para verlos. Por sus ojos, Takao casi juraba ver que una porción del corazón del beyluchador estaba derritiéndose.

–Taro. Saca a los “invitados” por la puerta de servicio – el muchacho oprimió un botón del comunicador, lo cual hizo que Kinomiya deseara retorcerle el cuello con sus manos.

–¡Eres el idiota más idiota del Reino de los Idiotas! – le gritó el chico de la coleta.

–Takao... Cálmate – Max miró el reloj – Ya casi es hora del partido.

–Entonces estará bien. No necesitamos al presumido de Kai para ganar un juego de baseball – el dueño de Dragoon se dirigió a la ventana de la habitación de Hiwatari.

–¿No vas a ir por la puerta? – le dijo el dueño de la mansión.

–Por aquí corto camino y no necesito tu amabilidad – dicho esto, Takao bajó hacia el jardín.

Max y Kyouju se dirigieron a la puerta.

–Olvidamos decirle a Takao que no guardaron a los perros... – murmuró Max.

Kai pudo escuchar desde la ventana los gritos del otro chico desde el jardín, murmurando para el muchacho un “Anou Baka”.

 

* * *

 

–Vine tan rápido como pude – dijo Harumi, al llegar donde los White Tigers – ¿Ahora pueden explicarme para qué me llamaron?

Harumi era la hermana mayor de Kyouju, y hacía mucho que los chicos no la llamaban desde que terminaron de pelear con el equipo Psichic.

Mao se acercó a la hermana del coordinador del grupo y le dijo:

–Tu hermano dijo que te llamáramos en caso de emergencia, y tenemos el presentimiento de que Kai no va a venir...

–¡¿No va a venir?! ¡No pueden jugar sin Kai! ¡De ninguna manera!

–Kai es lo último que me importa. Y eso es porque hace poco decidió irse de repente a Rusia... Es un inconsecuente...

–Kai siempre ha sido así... – Harumi no iba a darle importancia, pero su vista luego se posó en Rei, quien seguía deprimido en una banca – ¿Y a él qué le pasa?

–No lo sabemos... Ha estado así desde que Kai se fue... Creo que es porque no podremos clasificar si no ganamos este partido. Me gustaría preguntarle qué le pasa, pero se deprime aún más y ni siquiera desea hablar sobre eso que le molesta.

Con su orgullo, digno de la única chica que ha logrado dominar a Takao Kinomiya, se acercó hacia Rei y le miró fijamente.

–¡Escúchame bien, Rei! ¡Vas a salir ahora y ganarás! ¡No quiero reclamos! – le empezó a regañar la hermana mayor del jefe.

–¿Haru? – preguntó a penas dándose cuenta de la presencia de la muchacha.

–Claro que soy yo. Deja de sentir autocompasión y ve ahora al campo de batalla.

–No lo sé...

–Rei... ¿Fue tan grave lo que sea que haya pasado? – le preguntó poniéndose cada vez más preocupada.

–No me lo menciones...

–¡Esto es el colmo, Rei! No quieres hacer nada más que lamentarte. Y ni siquiera quieres decir cuál es la causa de tu depresión.

La verdad era que ni siquiera quería estar en la faz de la tierra. Kai le tenía miedo y trataba de alejarse de él. Lo que más le causaba esa depresión era la inseguridad, ya que últimamente se había dado cuenta de algo muy importante: Sus tiros eran buenos debido a que Kai lo motivaba. Tampoco quería seguir escuchando los regaños de Harumi, pero la única manera de callarla era haciéndole caso. Cogió su guante y se dirigió al diamante.

 

* * *

 

Llevaban 5 carreras en desventaja. Takao no podía creer que estaban perdiendo, y todo porque Rei estaba lanzando peor que un beyluchador manco. Con las justas habían podido recuperarse, debido a la inclusión de Harumi en el equipo. Takao no quería admitirlo, pero la presumida hermana de su mejor amigo estaba jugando por primera vez y ella era mil veces mejor que ellos cuando empezaron.

Por otro lado, Max miraba de vez en cuando a la caja, pero Michael no estaba viéndolos jugar. Es más, ni siquiera estaba en el estadio.

 

* * *

 

–Pasajeros con destino a Moscú, Rusia, sírvanse ir por el pasillo 14 del vuelo AMT-21135 – se escuchó en el altoparlante.

Kai recogió su beyblade y lo guardó en su bolsillo antes de dirigirse al embarque, pero es interrumpido cuando un beyblade se interpone en su camino. Ese mismo beyblade regresa hacia su dueño, quien resultó ser Michael.

–Tu trabajo está en ver cómo va tu equipo... – le respondió inexpresivamente al americano.

–Eso es lo que vine a hacer aquí contigo, Kai. Quieras o no, aún eres parte de ese equipo.

–Piensa como quieras. Tengo un vuelo pendiente.

–Está bien, no te detengo. Sólo quería que me respondieras algo.

–Pregunta rápido.

–¿De qué huyes?

–¿Huir? No huyo. Nunca he escapado de una pelea.

–Pues eso es lo que no me estás demostrando... Sé que tienes alguna intención al salir del país así de repente y no creo que sea por asuntos familiares. Yo también he tenido cosas que hacer, pero al menos doy una explicación antes de irme.

La verdad era que Kai tenía miedo de enfrentarse cara a cara con Rei. Se sentía tan vulnerable al sentir eso por él, pero nadie podía darse el lujo de reconocer que el dueño de Dranzer tenía sentimientos. Ya era suficiente con el espíritu de equipo que tanto pregonaba Max para animar a los Bladebreakers.

En verdad quería ir con Rei y ganar los dos juntos ese partido, pero su orgullo le impedía ir y pedirle disculpas al chino. Peor aún después de lo ocurrido entre ellos dos.

Por un momento, ambos beyluchadores se miraron sin dirigirse alguna palabra. En ese momento alguien llegó para interrumpir la escena.

–Eres tú... – logró articular un asombrado Kai al ver al tercer sujeto que apareció.

* * *

 

La mala suerte pareció seguirlos, ya que en el momento menos pensado, una pelota fue directo hacia Rai. Al parecer el líder de los White Tigers no podía seguir jugando.

–¡Demonios! ¡No tenemos más reemplazos! – gritó Takao.

–Si no viene alguien en 15 minutos, vamos a perder... – Kyo ya no sabía qué hacer.

En ese momento Michael llegó con Kai, quien traía puesto el uniforme del equipo. Al verlo, Rei pareció recobrar su fuego interno.

–No fue nada fácil traerlo – dijo el entrenador del equipo.

–¡Michael! ¡Kai!

–No crean que me ablandé – murmuró Kai.

Sin embargo, Harumi fue hacia él y le dio una cachetada.

–¡No tienes idea de lo irritante que puedes llegar a ser! – le regañó – No creas que no me di cuenta por la actitud de Rei. No en vano a ustedes los conozco de hace tanto tiempo.

–Harumi, ¿Qué haces? – le reclamó su hermano menor cuando vio la bofetada que le propinara la muchacha al recién llegado.

–No le digas nada... – respondió el chico de cabello bicolor – Esta sí fue justificada.

Kyouju tuvo que limpiar una y otra vez sus oídos para poder asimilar lo que había escuchado: ¡Kai Hiwatari estaba aceptando la culpa de algo!

–Rei... yo... – le costó mucho trabajo ir al montículo y verle a los ojos.

–Me lo dirás después del partido. Necesitamos tres carreras para ganar – sonrió el muchacho, al estar frente a Kai.

Asintió y se dirigió a la caja para sacar un bate.

 

* * *

 

–¡No puedo creerlo! – exclamó un chico.

–Sí... Es increíble que haya ocurrido.

–Y perdí todo mi dinero por culpa de ese equipo de baseball...

–Pero cómo ibas a saber que el equipo maldito de la pública 143 terminaría ganando.


En ese mismo local de comida rápida, los Bladebrakers estaban almorzando tranquilamente.

–¿Vas a comer todas esas hamburguesas? – exclamó Max al ver llegar a Takao con cinco.

–Pues hay que darse una recompensa después de un partido bien jugado – estuvo dispuesto a comer cuando vio llegar a Rei con la misma cantidad de hamburguesas.

–Y yo que creía que Takao era el único con estómago de ballena – comentó Harumi.

–Hace tantos días que no he comido... Tengo hambre después del partido – respondió el chino con una gran sonrisa.

–Pues me alegra que estés mejor, Rei. Desde que Kai volvió has estado mucho mejor... Eso sin contar que tus tiros rápidos volvieron a ser buenos – le felicitó Kyouju.

–Qué dices... Esto no tuvo nada que ver con que Kai llegara – refutó sonrojado.

Kai ni los estaba escuchando, ya que estaba con la mente en otro lado.

–Ahora el raro eres tú, Kai... – le dijo Max – Has estado muy callado desde que volviste.

–Déjalo, Max. Sigue siendo el mismo egocéntrico ricachón que siempre hemos conocido – Takao terminó con la cuarta hamburguesa y se dispuso a comer la quinta.

Kai por fin dio signos de seguir en el mundo de los conscientes y tomó su refresco.

–Dentro de poco jugaremos contra los Majestics... Es por eso que decidí quedarme – finalmente dijo el nipón-ruso.

–¡¿Qué dices?! – exclamaron los demás, casi incrédulos.

–Debes estar bromeando. Los Majestics son muchachos finones... No se “rebajarían” a jugar baseball con los “inferiores” – dijo Kinomiya.

–¿Me ves cara de bromear?

(Flashback, en el aeropuerto)

–Eres tú... – murmuró Kai al reconocer a Johnny, quien recién había llegado a Oriente.

–Creí que ibas a jugar con tu equipo a la pelota, Kai – le dijo el arrogante noble europeo.

–Tenía asuntos pendientes...

–Y yo que me había tomado la molestia de venir y verles hacer el ridículo... Había escuchado que con un equipo como el tuyo sólo podría hacerse un buen número cómico.

–¡¿Qué dijiste?! – explotó Michael al escuchar a Johnny.

–Si me estoy equivocando después de todos los rumores que he escuchado aquí, me gustaría tener un partido amistoso contra su equipo. Claro está que yo también he formado mi propio equipo.

–Vas a arrepentirte de haberme retado... – Kai esbozó su sonrisa competitiva y soltó las maletas.

Michael no podía creer que Kai estuviera quedándose por algo así. Lo que él no sabía era que Johnny y Kai habían compartido algo más que una beybatalla.

(Fin del Flashback)

–Claro... Si se trata del presumido de Johnny, Kai no lo piensa ni dos veces – dijo Takao.

–Pues eso es el doble de lo que deberías hacer a diario... – le dijo Harumi.

–No hay problema. Será un juego amistoso y podremos ver de nuevo a los demás... – dijo el optimista Max.

–Yo diría que lo tomaran como si fuera un partido serio – dijo Kai – Ellos cuatro son buenos en el beyblade, pero tampoco se quedan atrás en otras cosas.

–¿Eres tú realmente, Kai? – dijo una extrañada Harumi, al escuchar algo que no creyó que Kai diría alguna vez.

–Pues ya conocemos a Johnny. Es tan arrogante y afín a Kai que hasta podríamos decir que se conocen por ser tan idénticos en carácter...

Por su lado, Rei miró a Kai por unos momentos. Quería creer que Hiwatari había vuelto por él, pero eran tantas las posibilidades ¿Sería simplemente porque quiso ayudar? ¿No soportaba la idea de perder? ¿Su propio ego lo había impulsado? ¿Acaso fue el reto que le pusiera Johnny? ¿O sería que Johnny y Michael lo convencieron de alguna otra manera?

 

* * *

 

Por otro lado, Michael estaba en el comedor del hotel, repasando algunas páginas de un libro mientras comía su cena. Entonces percibió la presencia de alguien, pero eso no lo apartó de su lectura.

–¿Te molesta si te hago compañía? – le preguntó Johnny, ya acodado en la mesa.

–Ya te sentaste.

–Pues quien diría que el capitán de los All Stars, el equipo más talentoso de los americanos, terminaría de entrenador de baseball para niños de secundaria – comentó el danés con ironía.

–Era algo que quería hacer. No se trata de algún trabajo – respondió indiferente – Y eso me lleva a hacerte la misma pregunta ¿Qué hace uno de los Majestics en territorio de los Bladebreakers? ¿Y desde cuándo a la nobleza europea le interesa el baseball? Pues al presumir de esa manera con Kai en el aeropuerto, no creo que hayas propuesto esa idea a los demás sólo para divertirse con ellos.

Johnny sonrió cínicamente y, luego de ordenar un té para los dos, le respondió:

–Si ellos ya no pueden jugar al beyblade, los desafiaré en el campo de juego en el que participan ahora. Y le probaré a Kai que aunque hayan pasado dos años, aún puedo derrotarle en lo que sea.

–No había visto a alguien tan obsesionado con derrotar a una sola persona desde el último torneo mundial... ¿Y quiénes forman el dichoso equipo que armaste?

–Esa será la sorpresa, yanquee.

El mesero llegó y dejó el té sobre la mesa de los dos.

–¿Con qué lo quieres? – le preguntó el europeo al servirle la bebida en la taza.

–Dos de azúcar y limón.

 

Fin del capítulo

 

Continúa

 

------

Notas:

–Muy bien. Este fue un episodio más después de tanto tiempo. Ojalá no se hayan aburrido de esperar la continuación del fic...

–¿Michael sabrá algún día que Max se muere por él? ¿Por qué llegó Johnny a Japón? ¿Qué busca al retar a Kai en un deporte nuevo? ¿Y qué pasará con el pobre de Rei y su “relación” con Kai? Todo eso lo sabrán más adelante.

–Saludos a Clow-chan, Kory, Souyu, RavenTears y a todos los demás que están siguiendo este fic.