"Beysball"
Basado en Beyblade
By Mochita-Chan

 

 

Recobra el Ritmo

 

 

(Dos días atrás)

–¿Puedes repetirnos la razón por la cual estamos aquí en Japón? – le preguntó Oliver (1), todavía aburrido.

–Eso es obvio. Porque el “Gran Johnny” no tiene vida, cree que nosotros tampoco la tenemos – respondió Enrique.

–Cállense. Les llamé aquí porque necesito un equipo de Baseball – les dijo Johnny.

Por un momento, los otros tres nobles europeos se quedaron callados con caras de evidente incredulidad. Finalmente Enrique no evitó soltar unas sonoras carcajadas. Oliver también comenzó a reírse. Incluso Robert, conocido por ser el más inexpresivo del equipo, terminó por romper su aparente tranquilidad con unas buenas risotadas.

–¡Cállense! ¡Esto no es gracioso! – les trató de callar el noble escocés.

–Gracioso es que quieras que nosotros juguemos baseball contigo. Si no más recuerdo, el baseball es un deporte en equipo – le respondió Robert.

–¿Y qué hay con eso? – Johnny se cruzó de brazos.

–Tú antes decías... – el italiano tosió y se puso a imitar al pelirrojo con gestos y voz exagerada – “¿Trabajo en equipo? ¿Y con qué se come eso?”

–Las posibilidades de que te hagamos caso son... Muy por debajo de cero – terminó el chico francés.

–Si fueran verdaderos amigos, me ayudarían con esto – murmuró molesto.

Enrique se le acercó y le puso una mano en la cabeza.


–¿A quién quieres impresionar con esto? – le preguntó el rubio, cosa que provocó un gran sonrojo en Johnny.

–¡No digas tonterías! ¡No hago esto por nadie! – manifestó notablemente exaltado.

Sus argumentos se fueron abajo cuando la hoja de una revista japonesa cayó de su saco. Oliver la recogió y se fijó bien en el artículo y la foto.


–Así que era esto... – sonrió.

–¡Dame eso! – el pelirrojo trató de arrebatársela, pero el chico del cabello verdoso era más rápido.

–¿Qué dice ahí, Oliver? – le preguntó Robert.

–A ver... ejem... – tomó aire y leyó el titular – Equipo de Bey-luchadores profesionales dan buena impresión en el baseball. Totalmente novatos en esta área, los Bladebreakers y los White Tigers debutaron en dos partidos con muy buenos resultados.

Al terminar con el título, Oliver les mostró a Enrique y Robert la foto de la página, donde salían los Bladebreakers y los White Tigers.

–Piensas aún que tienes probabilidades de reconquistar a Kai... Típico en ti, Johnny – dijo Robert con seriedad.

–¡No digas tonterías, Robert! – refutó enojado – Esto es sólo para probarle a Kai que aún soy mejor que él, no importa en qué área.

–Uy, sí... Kai te ha vuelto más sensible, Johnny – empezó a fastidiarle Oliver.

–Creo que deberías salir con más chicas – comentó Enrique – Te puedo presentar a un par de chicas que están bien fuertes.

–¡Kai es mejor que cualquier chica! – al darse cuenta de lo que acababa de decir, Johnny ya no podría inventar nada para desviar la atención de sus otros tres compañeros.

Ya era suficiente de burlarse de Johnny. Los demás al final tuvieron que asentir y cumplirle su capricho al chico.


–Está bien... Haremos equipo contigo – finalizó Enrique.

–¡Genial!

–Pero no lo hacemos para que impresiones a Kai – dijo Oliver – Solamente porque será divertido jugar de nuevo con Takao y los demás.

–¡¿Y cuándo mencioné yo a Kai?! – refutó sonrojado del coraje.

–¿Y por qué te sulfuras así? – el italiano seguía sentado en el sillón – Era sólo un chiste.

–¿Y de dónde sacarás a los otros cinco? – preguntó Robert.

–Ya arreglé eso – se limitó a responder Johnny.

El muchacho pelirrojo cogió su chaqueta y se dispuso a salir del cuarto del hotel.


–¿Y ahora adónde vas? – le preguntó Robert.

–Al comedor. Tengo que hablar con alguien – él sabía que Michael estaba hospedándose en ese mismo hotel, así que tenía que ver algunas cosas.


Apenas se fue, los otros tres decidieron seguir con sus asuntos.


–Nadie puede con el carácter de este muchacho – murmuró Enrique.

–Si se trata de uno de sus ex, Johnny pierde la cabeza – completó Oliver – Kai en verdad lo marcó mucho.

–Johnny... Eres un idiota – fue lo último que masculló Robert.

(Fin del Flashback)

* * *

 

–¡¿Quieren concentrarse?! Quedan pocos días para el juego con el equipo de los Majestics – les recordó Michael.

Desde que comunicaran sobre el partido amistoso con el equipo de Johnny, Michael y Kai se tomaron muy en serio todo el entrenamiento a dar. Incluso Michael hizo que Kyouju reacomodara todo el itinerario de entrenamientos.

–Danos un descanso, Michael – dijo Takao – Hemos corrido todo el día.

–No seas llorón y vuelve a ponerte de pie, Takao – le regañó Harumi – ¿No recuerdas que hay un juego pendiente en dos semanas?

–Es por eso que no vamos a parar hasta que termines las 10 vueltas que te dije que hicieras – dijo Michael desde la caja.

–¡No es justo! ¡Soy el único que falta! – gritó el muchacho de la coleta.

–No tenemos la culpa de que te hayas oxidado – le gritó Rei desde las tribunas.

–Así es. Pon a trabajar esas piernas y mueve tu trasero – le apoyó Max.

–Con porras como las suyas, quién necesita más apoyo – murmuró con evidente sarcasmo.

Mientras Takao era el único que seguía corriendo, Michael estaba revisando nuevas jugadas, mientras Max lo observaba trabajar.


–¿Es muy complicado lo que haces? – le preguntó el rubio.

–No mucho. Sólo estoy revisando los datos que logró procesar Kyouju sobre Rei. Al parecer ha mejorado desde que comenzaron los entrenamientos intensivos.

–¿Entonces estás muy ocupado, Mike? – un ligero sonrojo coloreó sus mejillas pecosas.

–No te preocupes. Podemos hablar. Yo acabo de terminar – cerró el cuaderno de apuntes y le sonrió.

–Pues... Bueno... Yo... – estaba justo enfrente de él y no había nada que le interrumpiera, pero las palabras no salían.

«No te comportes como un idiota, Max. Ahora nada puede interrumpirnos. Tienes que decírselo a Michael. Tengo que invitarle a salir» se repetía a sí mismo una y otra vez, sin embargo sus nervios sólo articulaban muletillas.

El dueño de la Bestia-Bit Trigle lo miró titubear, esperando a que las palabras le salieran al beyluchador de las pecas. Cada uno de los Bladebreakers, por sus respectivas ubicaciones (Kai en el montículo con Harumi, Rei en las gradas con Kyouju y Takao aún corriendo) trataban de darle ánimos a Max para que por fin lo soltara.

–Ya sé qué es lo que sucede – dijo el entrenador del equipo.

–¿L-lo sabes? – dijo sorprendido.

–Sí. La respuesta es tan obvia...

A Max se le formó un nudo en la garganta. No sabía qué tipo de respuesta le daría el americano.


–Estás nervioso porque piensas que aún no te sientes tan preparado para dar un buen partido – supuso.


PLOP! Cada Bladebreaker se fue de espaldas. Era el colmo que Michael no se diera cuenta, si contamos que Max era más que un libro abierto en esos momentos.

–Pues... Me... atrapaste – el dueño de Draciel sonrió forzadamente – Me da vergüenza sentirme tan bajo y temo fallar en el partido – mintió.

–Haremos esto – Michael le sonrió amablemente y le puso una mano en el hombro – Si ganamos este partido, tú y yo iremos a comer a un buen restaurante. Todo irá por mi cuenta.

Con esto, Max aumentó su temperatura corporal hasta los 100°C.

–Yo... yo... Me encanta la idea – llegó a decir, tragando el último puñado de vergüenza.

 

* * *

 

Cuando terminó el entrenamiento, Takao, Max y Kyouju se dirigían al dojo Kinomiya.

–No puedo creer que Michael me hiciera correr tanto... – se quejó el moreno.

–Eso te pasó por criticar. Aprende a ser más precavido con lo que dices, Takao... – le regañó Kyouju.

–Adivinen quién es el chico más feliz de la faz de la tierra – Max no dejaba de sonreír de oreja a oreja.

–Quinta respuesta a la misma pregunta... Tú – dijo Takao.

–Me alegra que se lo hayas dicho, Max – comentó Kyouju.

–La verdad es... que... aún no lo sabe...


Con la respuesta del rubio, Takao y Kyouju se fueron de espaldas. No podían creer que Max tuvo la oportunidad y no le haya dicho nada aún al beisbolista de los All Stars.


–¡Eres un tonto, amigo! – le regañó el dueño de Dragoon.

–Es que... todo fue tan rápido... Y no sabía cómo decirle que...

–¡Estás casi tan torpe como Rei!

–Miren para allá... – Max señaló hacia el frente.


Cuando estuvieron por llegar al puente, vieron que Oliver y Enrique estaban dando una caminata.


–Hey, chicos – saludó un entusiasmado Mizuhara al ver a los dos europeos.

–Los Bladebreakers. Quién diría que nos encontraríamos casualmente – saludó el elegante Oliver.

–Veo que regresan de la escuela – dijo Enrique al verlos con las mochilas y los uniformes.

–No, qué va. Vamos así porque queremos imponer una moda – contestó Kinomiya con su sarcasmo.


Después de algo de charla, finalmente Oliver y Enrique fueron invitados por Takao para que se quedaran a dormir en el dojo. Ellos dos no declinaron la oferta y mandaron a unos empleados a que recogieran algunas cosas del hotel donde se hospedaban; después de todo, habían muchas cosas que podían comentarles a los tres bey-luchadores japoneses. El hecho de que estuvieran a poco tiempo de un partido entre ambos bandos, eso no significaba que no pudieran pasar una noche conversando.

 

* * *

 

Por otro lado, Rei pensó que sería buena idea ir a la mansión de Kai y tratar de hablar con él sobre lo ocurrido entre los dos. Le molestaba el que Kai siempre fuera tan distante, pero con más razón debían aclarar las cosas.

Pero cuando dobló la esquina para llegar al portón de la casa Hiwatari, Rei sintió un golpe en el estómago al ver a Kai conversando con Johnny, estando el escocés más cerca del chico de cabellos bicolor.

No tuvo el valor para ir e interrumpirles, por lo que se quedó en la esquina hasta que los dos terminaran de hablar.

–Ni siquiera sé porqué viniste a mi casa – Kai giró hacia otro lado y se cruzó de brazos.

–Tenía que venir y hacerte una visita... – Johnny sonrió y se apoyó contra el muro que rodeaba la mansión, justo al costado de Kai – Es que ha pasado mucho tiempo desde que tú y yo...

–Eso fue hace mucho tiempo, Johnny.

–Como si no te hubiera gustado lo que hacíamos en mi casa cada vez que me visitabas...

–Admito que eres muy bueno en eso... Pero recuerda que tenemos un partido y no deberías estar hablando con un rival – Kai le miró algo desafiante.

–Está bien... Me iré ahora. Pero recuerda lo que te dije – dicho esto, Johnny le dio un beso en la mejilla y se marchó.

Cuando Kai estuvo a punto de pasar a su casa, se percató de la presencia de Rei. Sabía que él lo había visto todo; sin embargo, debido a los nervios y la confusión, no fue capaz de moverse.

–¿Estuviste aquí hace mucho? – preguntó Kai.

–Dime... ¡¿Qué hacías hablando con Johnny?! ¡¿Y por qué él te besó?! – reclamó finalmente.

–Si quieres explicaciones, no te ocultaré nada – Kai ni siquiera se mostró alterado y regresó a su casa.

Rei entendió que Kai le estaba invitando a pasar. Asintió y le siguió.

 

* * *

 

Después de la cena, los cinco muchachos se encontraban en el cuarto de Takao.

–No puedo creer que comí tan bien – sonrió un satisfecho Takao.

–No tenías que cocinar, Oliver – dijo un apenado Kyouju.

–Descuiden. Me gusta hacer esto – sonrió el francés.

–Se me hace difícil creer que dos “niños ricos” como ustedes se “rebajen” a pisar y quedarse en mi “humilde morada” – dijo Takao con algo de ironía.

–El que lo tengamos todo y estemos acostumbrados a lo mejor que el dinero pueda pagar, no significa que no nos podamos divertir – le aclaró Enrique.

–Lo que cuenta es que ahora estamos aquí – sonrió Max.

–Quién diría que terminaríamos en fiesta de pijamas con ustedes – comentó Oliver.

–Y hablando de fiestas de pijamas... – Takao se sentó en su futón y los miró a los dos – ¿Quisieran explicarnos qué tiene que ver Johnny con Kai?

–Eso mismo me estaba preguntando – dijo Kyouju – Todos sabemos lo competitivo que es Johnny. Pero retar a Kai y viajar desde Europa para jugar un partido amistoso de baseball es prestarle demasiada atención a alguien.

–Sí... A mí me parece que hubo algo durante todo el tiempo que no hemos visto a Kai – terminó Max.

Oliver y Enrique se miraron.


–¿Qué dices, Enrique? ¿Les contamos?

–No creo que Johnny se moleste si no está enterado.

Los tres Bladebreakers se sentaron más cerca de los dos para escuchar con atención el relato.

 

(Dos años atrás)

 

Kai Hiwatari, como representante de la familia, debía hacer negocios en Europa con unos clientes muy importantes en Alemania. Mientras sus padres revisaban ciertos asuntos, el beyluchador decidió dar un recorrido por el jardín del hotel.

–Es la última vez que viajo para no hacer nada. Les diré a mis padres que me dejen en Japón en lugar de venir a no hacer nada más que conocer el hotel – murmuró para sí mismo.

Sus piernas finalmente lo llevaron hasta el spa del hotel. Un buen sauna y un masaje podría irle bien, pensó.


Apenas entró al cuarto de vapor, se encontró con otro individuo al cual reconoció al instante.


–¡¿Tú?! – gritaron Johnny y Kai al reconocerse el uno al otro.

–De todos los hoteles de Europa tenía que encontrarme contigo en este preciso lugar – bufó Kai.

–Bien que no te gusta la idea de estar en el mismo cuarto que yo – bufó Johnny igual de irónico.

Kai no iba a permitir que Johnny hiciera de ese día algo peor de lo que ya era. Se sentó en la banca y no le dijo nada.

Estuvieron así largo rato hasta que Johnny finalmente le preguntó.


–¿Qué te trajo hasta Hamburgo? – le preguntó el escocés.

–Negocios de la familia, ¿Cuál es tu excusa?

–Lo mismo. Preferiría mil veces acompañar a Enrique en una de sus citas a estar encerrado en este hotel.

–¿Entonces por qué no salimos de aquí?

–¿Salimos?

–Hay buenos lugares por aquí. Cualquiera es mejor que seguir aburridos aquí.

–Me parece interesante... Sé de un buen antro por aquí que me recomendaron en recepción.

–¿Un antro? Debes estar bromeando.

–¿Te parece que bromeo?

–De acuerdo. Vamos.

Lo único que había entre Johnny y Kai era rivalidad, pero dentro de poco eso cambiaría.

 

* * *

 

Ambos muchachos se escabulleron del hotel y se dirigieron hacia el antro en el que tenían planeado divertirse, al menos sólo Johnny pensaba en eso. Kai sólo le acompañaba porque no tenía nada mejor que hacer.

Mientras Johnny se lucía con una chica, Kai sólo tomaba un trago en la barra. Muchas chicas trataban de acercársele, pero el muchacho prefería ignorarlas. Su atención estaba enfocada en Johnny, quien bailaba sensualmente con una chica del lugar. No sabía por qué le molestaba verlos así. Sin darse cuenta, Kai empezó a fijarse más en los movimientos del noble europeo.

–Oye... – una muchacha se le acercó seductoramente a Hiwatari – Te puedo dar un poco de acción.

–Será mejor que te vayas – la largó Kai.

La chica se molestó al ver que Kai la rechazaba. Al parecer, ella era de las que nunca aceptaban una negativa por respuesta.


–¿Qué tipo de sujeto eres? ¿Acaso eres gay o algo así? – le dijo muy enojada.

–¿Eso importa? – sonrió Kai con cinismo.

Para rematar las cosas, un muchacho más grande que Kai se acercó a ellos dos y le dijo a la muchacha:

–¿Este tonto te molesta, Lena? – le preguntó el chico.

–Sí, Hans. El bastardo quiso propasarse conmigo – mintió la muchacha.

–¡¿Te atreviste a faltarle el respeto a mi chica?!

–No merece mis respetos una promiscua como esta...

–¡Maldito! – cuando Kai iba a ser golpeado, Johnny enseguida bloqueó el golpe con su propio puño.

–¿Johnny? – dijo Kai.

–Tu primera noche en un lugar como este y me tienes que cortar la diversión. Eres una molestia, Kai.

–¿Mi culpa? Tú me trajiste a este antro. No es mi culpa que haya gente de tan poca clase.


Después de una serie de insultos, se armó una total pelea entre los tres, hasta que tuvieron que ser botados del local.

Tuvieron suerte de no ser apresados por la policía, debido a que los dos pusieron buenos sobornos a los del lugar. No tuvieron más remedio que volver al hotel y ocuparse de algunos golpes que tenían.


–¡Ouch! ¡Cuidado con eso! – se quejó Johnny, mientras Kai le vendaba el brazo.

–Quién diría que resultaste ser tan llorón con este tipo de cosas – se burló Kai – Me habría gustado verte lloriquear así frente al sujeto que casi te deja muerto.

–Por si no lo sabías, dejé a una chica bien fuerte para salvar tu pellejo.

–Yo me podía hacer cargo solo. Nadie te pidió que intervinieras.

–Así me agradeces...


Kai terminó con el brazo del otro muchacho y se arrodilló para vendarle la pierna.


–¿Puedo preguntarte algo?

–¿Qué pasa?

–¿Por qué me ayudaste?

–No quería que un cualquiera te golpeara. Sólo yo puedo hacerlo.


Cuando escuchó tal respuesta, el nipón-ruso supo que Johnny mentía, así que puso un dedo en el moretón que tenía Johnny.


–¡Ouch! ¡Maldito! ¡Está bien! ¡No quería que te pasara algo! ¡¿Feliz?!

–La verdad duele... pero me hace sentir bien – sonrió burlón.

–A la única persona a la que le dolió fue a mí. Tú sólo te sientes bien con eso.

–Es un comienzo.

–Saca algo del minibar. Si no pudimos terminar la diversión allá, al menos la podremos empezar aquí.


Sacaron algunas botellas de licores del cuarto y destaparon varias. Después de un rato, ambos muchachos estaban tan subidos que comenzaron a hablar de todo.


–... Entonces Rei tuvo que despertar a Takao con un ají en la boca – continuó contando Kai.


Los dos se rieron y Johnny tomó otro trago de ron.


–Eso no es nada. Cuando estuvimos en la casa de Robert y Enrique y yo lo convencimos de hacer una fiesta en su castillo... Oliver y Enrique estaban tan borrachos que terminaron besándose.

–Eso no lo sabía... ¿Y después no se agarraron a golpes o qué?

–Se hicieron los locos y dijeron que nunca ocurrió – Johnny se puso una mano al pecho – Este cuerazo los vio con sus propios ojos... Me chantajearon mucho para que no le dijera nada a nadie...

–¿Entonces por qué me lo dices a mí?

–Porque nunca tienes a quién decirle... Kai el callado... Con su apariencia frígida, de beyluchador perfecto y con un trasero muy sexy – evidentemente Johnny se había pasado con sus tragos.

–Tú no te quedas atrás... Cuando estuvimos en el sauna... casi me da una calentura por tu culpa...

–Eres un maldito caliente, Kai...


Los dos se rieron torpemente por el alcohol.


–¿Por qué te quedaste tan solo en el antro, Kai? – le preguntó el pelirrojo – No creo que las chicas no se te hayan acercado ninguna vez... Te vistes tan puto y tan gay que todos te ven sexy.

–¿Me visto como puto? Miren quién habla – dijo señalando la camisa tan llamativa que el escocés se había puesto – No me gustan esos lugares... Hay mucho ruido y... Te estaba viendo bailar... Te mueves muy bien...

–Practico mucho...

–Hasta me habría gustado bailar así contigo...

–¿Ah, si?... Lo dices porque estás tan borracho como yo...

–Eso es cierto... Cuando nuestros viejos lleguen, van a mandarnos a la mierda si nos ven asi de picados... Mi abuelo de seguro me diría... “Kai... Eres una vergüenza... Me alegra tener a Tala para reemplazarte como nieto mío...”

–Tu abuelo jode mucho... Se nota que es ancestro tuyo... Peor es mi papá... “Johnny, deja esa tontería del Beyblade y hazte una vida”. Si no fuera porque mi familia es muy amiga a la de Robert, me estaría aburriendo en mi casa... Siempre lo jodo a Robert y me quedo allá en su castillo, aunque el muy rata nunca me haga una buena conversación, lo único bueno es que tengo con quien jugar Beyblade...

 

* * *

 

A la mañana siguiente, Kai despertó y se encontró desnudo en la cama. Su sorpresa aumentó cuando vio que Johnny seguía dormido a su lado.

–No... No pasó... No pudo haber pasado... – se regañó a sí mismo.

–Oye... No hables tan fuerte... – murmuró Johnny.

–¡¿Cómo es que hemos llegado hasta aquí?! ¡¿Cuándo me acosté contigo?! – Kai estaba obviamente alterado.

–Creo que fue entre la primera y la segunda...

Ya no quería pensar más en lo que había hecho.

–Sólo dime una cosa, Johnny... ¿Quién estuvo arriba?

–¿No lo recuerdas? Primero tú y luego yo...

–No creí caer tan bajo... – en el fondo, Kai debía admitir que Johnny no lo hacía nada mal.


Si estuvo ebrio y se desinhibieron esa noche, significaba que, muy en el fondo, ellos quisieron hacerlo.

(Fin del Flashback)

–Al menos eso fue lo que supimos... – terminó de contar Oliver.

–No puedo imaginar a Kai borracho... – Takao acumuló un gran esfuerzo para no reír – Debió estar muy aburrido para haber tirado con Johnny.

–¿Entonces es cierto que ellos estuvieron juntos? No me gustaría pensar en la reacción de Rei... – dijo Max.

–No querrás saber la reacción de Johnny cuando sepa que Kai está con el chino – terminó Enrique.

–Entonces... ¿Esa puede ser la razón por la que jugaremos baseball contra ustedes? – preguntó Kyouju.

–Conociendo a Johnny, él tenía que inventarse una buena excusa – el italiano terminó de tomar la taza de té – Incluso se tomó la molestia de llamar a esos sujetos para que formen parte del equipo.

–¿Quienes? – preguntaron los Bladebreakers.


Oliver y Enrique se miraron, como si estuvieran preguntándose si decirles o no. Finalmente les llegó si Johnny se molestaba con ellos por chismosos.

–Pues ellos son...

 

* * *

 

Al mismo tiempo, en la habitación de Kai, Rei se molestó cuando el muchacho del cabello bicolor terminó de contarle esa anécdota.

–Si te acostaste con Johnny por aburrimiento y por borrachera, entonces no sé si pensar que te has acostado conmigo porque en verdad sientes algo por mí o porque sólo querías que alguien te caliente en la cama – le reclamó Rei.

–Eres un tonto... – masculló Kai – Claro que me acosté contigo porque me gustas. Todo el tiempo que estuve con Johnny, fue por capricho de él.

–Y tú tan buena gente, no querías romper con él hasta que haya pasado un buen tiempo... – completó el chino con ironía.

–Las cosas no eran tan fáciles – contestó Kai – Antes de reencontrarme con él, tú aún estabas con Salima ¿Crees que eso no me importó?

–¿Entonces porqué nunca me dijiste eso?

–Al igual que tú, también tengo problemas para decir ciertas cosas.

–Yo puedo decir algunas cosas más...

Dicho esto, Rei se acercó a Kai y le dio un beso. El dueño de Dranzer nunca esperó a que el chino fuera quien tomara el primer paso.

–Te dije que hay algunas cosas en las que sí puedo ser expresivo – sonrió.

–Asertivo... Pero no lo suficiente – dicho esto, los dos fueron a la cama.

Fin del capítulo

 

Continúa

 

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Notas:

–Aquí sí voy a usar los nombres de doblaje que le pusieron a los chicos de Majestics... Aunque me duela hacer eso... Si no recuerdan algunos datos de ellos, Oliver (Oribie) es francés, Enrique (Giancarlo) es italiano, Johnny es escocés y Robert (Ralph) es danés. En el ep anterior me equivoqué con un dato :P...

–Qué Ecchi me ha salido este capítulo... Prometo que en el siguiente podré más cosas.

–Gracias a todos por leer, esperen el siguiente episodio. Saludos a Kory, Souyu, Clow, RavenTears y todos los que están leyendo...