"Dulces Espíritus"
Basado en Beyblade
By Roquel

 

Capitulo 6

OPORTUNIDAD

Circe soporto con asombrosa impasibilidad el estallido de risas por parte de Yui; y es que la chica no podía contenerse: No conocía a la mujer, ni siquiera había tenido el gusto de conversar con ella, y se le hacía sumamente divertido escucharla hablar de algo tan delicado como deshacerse del gato. No podía tomar en serio su propuesta, por favor, nadie que estuviera en su sano juicio lo haría...

¡Esto es sumamente divertido- exclamo Yui rezumbando regocijo e ironía ¿Qué hizo el gato para que llegaras a semejante disposición?...¿Te ofendio¿Te echo de tu propia casa¿Se proclamo dueño y señor de tus tierras¿O simplemente destrozo tu alfombra?

Circe se echo a reír. - Me doy cuenta de que Drigger no te agrada.

- Es algo que no discutire contigo; pero será mejor que me expliques por qué estamos teniendo esta conversación.

- Es bastante simple. Drigger interfiere en mis planes...

- Si tienes problemas con ese gato, ve y resuelvelos por tu cuenta; a mi no me interesa.

- Pense que dirias eso, por eso te reitero mi oferta. Podemos deshacernos de ese gato.

Yui se cruzo de brazos, su mirada inquisitiva trataba de averiguar el engaño trás sus palabras.

¿A cambio de qué?

- De tu colaboración.

¿Por qué este repentino interés en el gato?

- Ya te lo dije: Necesito que desaparezca. Tu Señor no me ayudara a menos que ese absurdo gato lo apoye y no tengo tiempo para persuadirlo. Cuando algo me estorba, suelo quitarlo de mi camino.

¿Por qué vienes conmigo?

- Te he visto mirarlo, y te he escuchado hablar de él; estoy segura de que eres la persona indicada.

Yui bufo - Dejame contarte un pequeño secreto:Mi señor no permite que nadie toque a su juguete; si te escucha planear algo contra él, sufrirás una muerte lenta y dolorosa, y yo no planeo arriesgar mi pellejo por ti. Si quieres morir, busca a un tonto para que te acompañe.

- Fallar no me preocupa. Mil y un razones pueden explicar la repentina desaparición de ese minino. Daisuke no tiene por qué enterarse de la verdad.

- Estás subestimando la situación.

La Antonovich se rió. - Eres tú quien me subestima. Dame una oportunidad.

- Aunque te la diera, en el dado caso de que logres algo, no sobreviviras a la tortura de Daisuke, ni a la furia de Falborg. Estaras muerta antes de que celebres tu victoria.

- Esperaba que fueras un poco más accesible.

- Soy realista, asi que dejame en paz.

- Te propongo que me escuches, si no te convence, eres libre de marcharte.

Antes de que Yui pudiera replicar, la risa de Max se dejo escuchar. La chica torció el gesto al identificar a las siluetas que se acercaban.

- Aún me falta mucho por aprender - aseguro un feliz rubio, balanceando con entusiasmo la mano de Rei. - Kaji me dijo que necesitó esforzarme y prestar atención. Apenas estoy aprendiendo a hacer cuentas, y a leer, y a escribir. Michael siempre ha querido enseñarme, pero nunca tiene tiempo.

¿Por qué- pregunto Rei con genuina curiosidad.

- Es mayor que yo por cinco años; no pertenece a mi grupo de entrenamiento, asi que son pocas las veces que lo veo.

Mientras charlaban, Bryan permanecía en silencio absteniendose de rodar sus ojos. Sin embargo, su gesto de fastidio fue reemplazado por uno de irritacion al ver a la chica de cabello blanco y mirada fría, que les esperaban en la entrada de la casa. En cuanto llegaron ante ellas, Max miró a Circe, queriendo averiguar quien era; Rei alzo las cejas fijando su mirada en la Antonovich, y Bryan le sonrió burlonamente a Yui.

¿Sucede algo, Pajarraco - inquirio Falborg con frialdad.

Yui posó sus ojos en Max; el pequeño le devolvió la mirada sin titubear, y provoco que la chica se sintiera ofendida. Su mirada centello.

- Déjalo en paz - intervino Drigger sabiendo de lo que Yui era capaz.

¿Te has convertido en el reemplazo de su patética madre- siseo ella con desprecio - De otra forma no veo razón para que te entrometas en lo que no te importa.

- Será mejor que te calles, pajarraco.

- Nadie está hablando contigo, Falborg, mantén tu nariz fuera de esto... ¿Es cierto mocoso¿Has olvidado a tu inútil madre y ahora te consuelas con las faldas de Drigger¿O tal vez ni siquiera la extrañes? Después de todo, fue tú culpa el que ella muriera. Seguramente-

Bryan le aferro por el cuello de sus ropas, cortando sus palabras a la mitad. - Te dije que te callaras. - gruño en tono amenazante, sin pizca alguna de tolerancia.

Yui se echo para atrás, su mirada convirtiéndose en hielo puro.

- Supongo que tú tambien formas parte de esta patética familia. - continuó, ofendida e irascible ¿Eres el padre¿O el hermano mayor?..., me sorprende de ti, pero con la compañia de ese gato todos se vuelven idiotas; ¿qué es lo que pretendes apoyandolo en semejante locura?.

¿Qué te hace pensar que tengo que darte explicaciones- bufó Falborg incapaz de contenerse - No tienes derecho a exigirme nada. Sólo te dire que prefiero mil veces la compañía del enano que quedarme aqui a escucharte, avechucho.

Yui abrió la boca para replicar.

- Basta - interrumpio Drigger con voz autoritaria.

Y la chica retuvo a tiempo su lengua para evitar perder la cabeza. La mirada de Drigger era lo único que necesitaba para saber que alguna palabra salida de sus labios desataría la furia del gato. Sus pupilas, alargadas y estrechas le miraban con fiereza, sus mismos ojos parecía haberse oscurecido. La energía que emanaba de él era pesada y espesa como si estuviera acumulandose para golpearla.

- Falborg - llamó la voz de Reiji apareciendo en la entrada.

- Te esperaremos aqui. - aseguro Rei sin mirarlo; la voz del gato era suave, sin matiz alguno de la furia que asomaba por sus ojos. Falborg le miro. - Si entro, terminare discutiendo con Daisuke. No creo que sea lo más apropiado ahora; será mejor que espere afuera.

No soportando la mirada de Drigger, Yui terminó por desistir, dio media vuelta y se alejo. Bryan sonrió ante la victoria del gato y meneó la cabeza antes de dirigirse hacia Reiji. Circe examino detenidamente a Rei, inclino la cabeza en señal de cortesía, y se marchó.

En cuanto desapareció trás la puerta, Rei se arrodillo junto a Max, que permanecía cabizbajo y triste. No le sorprendió ver que los ojos del pequeño estaban arrasados por lagrimas. Max seguia sensible por la muerte de su madre, y escuchar hablar a Yui de esa manera no hacía más que entristecerlo. Con dulzura Rei le paso una mano por el cabello y abrazo gustoso al pequeño que comenzó a sollozar con el rostro oculto en su pecho.

Rei lo confortó, beso sus cabellos, y terminaron sentadose en el pequeño jardín junto a la casa. Rei recargo su espalda contra la pared de piedra y acunó a Max en su regazo, susurrandole palabras de alivio. Cuando logro tranquilizarse, el Mizuhara alzo el rostro y se perdió en la comprensiva mirada de Rei.

- Lo siento. - murmuro sorbiendo su nariz, y restregando sus ojos.

- No tienes por que disculparte. - replico Rei con suavidad - Yui no tenía por qué decir esas cosas, pero no debes llorar por su culpa. - Max alzo la mirada y Rei le sonrió, limpiando las lagrimas con sus pulgares. - No merece ser la causante de tu tristeza.

¿Fue mi culpa el que mamá muriera- pregunto Max con voz quebrada, escondiendo su rostro en el cuello de Rei, y éste le acaricio el cabello.

- Por supuesto que no. Ella tomó su decisión, tú no tuviste la culpa de nada.

Max se restrego contra Rei. - La extraño - confesó en voz baja.

- Lo sé; pero es algo que no podemos cambiar. Siempre se extraña a un ser querido ausente. Tu familia debe estar extrañándote ahora.

- Quisiera verlos...¿podemos?

- Por ahora no, debemos cuidarnos de Yui y de Daisuke; pero pronto tendremos una oportunidad.

- Yui nos odia¿verdad?

- Ella me odia a mi, no a ti.

¿Por qué a ti?

- Porque al igual que todos me atribuye su condena. Por mi culpa estan atrapados bajo el servicio de un amo del que no pueden escapar. Ellos desean vivir como antes, como ellos decidan - la voz de Drigger se oscureció - y me acusan de haberlos engañado.

¿No les gusta servir a Daisuke?

- Por supuesto que no¿quién te dijo eso?

- Es lo que todo guardian dice: Que fueron ustedes quienes aceptaron quedarse a su lado.

- Nadie acepto quedarse sin ser obligado. Muchos se han acostumbrado, pero si tuvieran la oportunidad se marcharían.

¿Ninguno puede dejarlo?

- Daisuke no lo permite, quien lo intente será encontrado y torturado. Ha pasado antes, muchos se han rebelado pero nadie lo ha vencido. Bryan estuvo a punto de que lo mataran...

¿Bryan tampoco quiere estar aqui?

- Tampoco... Tu madre comprendió que ellos fueron engañados y que sin importar nada, merecen ayuda; pero Daisuke les ha hecho creer que los guardianes son sus enemigos. Eso impide que los guardianes intervengan, ellos creen que los espiritus actuan por voluntad propia.

¿Bryan me odia- hipo Max con tristeza ¿él odia a los guardianes?

- Claro que no, es demasiado inteligente - argumentó Rei con una pequeña sonrisa - no gasta su energia en ese tipo de cosas. Los guardianes le son indiferentes. Hace lo que hace porque obedece ordenes, y no es el único que actúa según los decretos de Daisuke.

Max bostezó - Y si todos unen sus fuerzas¿no podrían vencerlo?

- Daisuke tiene el poder para someterlos sin importar la cantidad. Vencer a Daisuke no es tan fácil; tiene muchos trucos bajo la manga. Pero no tienes porque preocuparte.

El pequeño parpadeó, adormilándose bajo las caricias de Rei para con su cabello. ¿Crees que a Michael le guste el regalo?.

- Estoy seguro de que viniendo de ti, le encantara - la voz de Rei era aterciopelada, como una invitación a dejarse arrastrar por ella hasta caer en la inconsciencia - pero le hará más feliz el verte de nuevo...

Susurro algo más, pero Max, dormido como estaba, no lo alcanzo a escuchar. El chiquillo sollozó entre sueños. La primer imagen que tuvo fue ver a su madre extendiendo los brazos para recibirlo, a su alrededor petalos rosados eran arrastrados por el viento.

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¡Eira!

La voz se perdió en las profundidades de la noche, mientras veloces sombras cruzaban el bosque, saltando de un lugar a otro, sin detenerse. Una llamarada de fuego chamusco las ramas de un árbol cercano, apagándose con la misma celeridad que con la que aparecieron. Un sordo estallido irrumpió el silencio, seguido inmediatamente de una maldición, un quejido, y un nuevo llamado.

¿A donde han ido- cuestiono Youko saltando a la siguiente rama.

- No lo sé; - respondio Altha agitadamente - la guardian es demasiado rápida. Eira fue tras ella, no vi el rumbo que tomaron.

Youko maldijo bajo su aliento, y el cuervo negro se alzo sobre las copas de los árboles, buscando a su compañera. Altha le siguió inmediatamente, transformada en el veloz leopardo. No les fue difícil localizar el lugar de la batalla. El ruido de voces y blasfemias destrozaban el silencio.

Megami esquivo con presteza el embate de Eira, y logro rechazarla enviándola a tierra. La Igarashi preparo su ataque, pero tuvo que apartarse cuando Youko se interpuso entre ambas atacándola sin aviso. Megami retrocedió, resistiendo cada embestida, y defendiéndose hábilmente. Altha surgió de entre los árboles, y logro herirla en una pierna.

La tierra bajo los pies de la guardian se sacudió, y Eira logro aprisionarla entre una cadena de raíces que se extendió por el cuerpo de la guardian; Megami intento una y otra vez desasirse de su cárcel, sin éxito alguno. Altha no pudo mantenerse en pie, y se desplomo siendo atendida por Youko; varias heridas cruzaban su cuerpo, haciéndole difícil el respirar.

Megami continuaba en su lucha por soltarse. Eira, inclinada sobre Altha, levanto la cabeza al escuchar el incesante murmullo y no pudo evitar que la guardian completara su hechizo. Sólo alcanzo a retirarse antes de que un destello de luz le cegara, y una poderosa fuerza le lanzara por los aires.

Youko se encargo de apartar a Altha, dejando que Eira peleara. Megami logro esquivar un nuevo ataque, pero el cansancio comenzaba a afectarle; era incapaz de prolongar la batalla. La primer desventaja si se peleaba contra un espiritu; ellos poseían mayor resistencia...Un débil llamado las detuvo, y Eira aprovecho la distracción para lanzar una decena de espinas, alargadas y verdes, que se clavaron en el sitio que la guardian ocupara. La chica no tuvo oportunidad de intentarlo de nuevo, sus muñecas fueron capturadas por una soga de luz blanca.

Tres sombras saltaron detrás de los matorrales; las dos restantes imitaron la acción de la primera, y pronto, Eira fue sujetada por tres lazos de energía, que rodearon su cuerpo, y minaron sus fuerzas. Los recién llegados comenzaron su cántico. Las sogas dejaron de aprisionar a Eira para formar un circulo alrededor de los tres guardianes, dejando al espiritu en el centro; las dos manos de cada hombre se unieron frente a su cara, a la altura de su boca, entrelazando todos sus dedos, excepto el índice y el pulgar, los cuales permanecieron extendidos a sólo dos centímetros de su nariz. Eira no fue capaz de moverse.

El Vaniry, el ritual para el desvanecimiento de un espiritu, sólo podía realizarse con tres guardianes que establecieran un circulo, y recitaran el hechizo correspondiente. El circulo representaba la duración de cada vida, y cada guardian simbolizaba el nacimiento, la muerte y un nuevo principio. Todo espiritu atrapado en el campo de energía era incapaz de protegerse, de escapar, o de sobrevivir al ritual; obtenían un descanso lo quisieran o no, y según la creencia de los guardianes, era liberado para regresar a una nueva vida...

La imagen de Eira comenzó a disolverse con lentitud, como si su figura estuviese mal sintonizada. El espiritu se debatió débilmente, grito y su voz desgarro la noche. Su piel brilló con una luminosidad mortecina antes de que sus contornos se difuminaran, dándole un aspecto etéreo, casi transparente. Su cuerpo se esfumo, convirtiéndose en una infinidad de pequeños cristales que al caer al suelo comenzaron a desaparecer, dejando en su lugar a una pequeña y blanca llama que temblo débilmente.

Momentos después, la llama termino por apagarse.

Uno de los guardianes rompió el circulo para acercarse a Megami, y ella sonrió al ver ahí a su hermano(1). Seguía siendo tal y como lo recordaba, sólo que había algo distinto; sin poder evitarlo, le examino minuciosamente. Cuando Kojetsu se inclino hacia ella para apartar el resto de las raíces que la cubrían, Megami le tomo de la mano y encontró lo que le incomodaba.

Al desposarse, los guardianes acostumbraban intercambiar pulseras que simbolizaban el enlace y que se tenía por habito usar en la muñeca derecha. Sin embargo, Kojetsu la portaba en la izquierda, y eso sólo podía significar una cosa... Luto conyugal.

Megami gimió.

- No Judy...- susurro en cuanto estuvo de pie - no ella- abrazó a su hermano, y éste le devolvió el gesto con tristeza. Miro a Shigeru y a Miura, deseosa de una explicación ¿qué sucedió?

- No es un buen momento para charlar- contesto Shigeru - hablaremos después; los demás nos esperan.

Con reticencia Megami asintió, y ayudada por su hermano comenzaron a alejarse. Shigeru y Miura cuidaban de sus espaldas, atentos a cualquier sonido, pero fue la pregunta de Megami la que rompió el silencio.

¿Están seguros- en su voz podía identificarse la negación. Miura asintió con melancolía. Kojetsu sacó de entre sus ropas el medallón que Judy debía de portar; los ojos de Megami se empañaron. ¿Max lo sabe?...

Los ojos de Shigeru la esquivaron, los de Miura se posaron en el suelo, y la mirada nublada de Kojetsu se perdió en la lejanía. El pánico se extendió por su cuerpo cuando un aterrador presentimiento hizo presa de su corazón.

¿Max está bien- no hubo respuesta...

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¡Tenshi!.

Al escuchar su nombre, Tenshi se alejo del grupo de chicos con los que hablaba, y vio a Youko aparecer por entre los árboles, cargando a una chica sobre su espalda. Al identificarla, Tenshi se apresuro a ayudarle y Youko no perdió tiempo para informarle de lo sucedido.

- Desvanecieron a Eira.

- También a Yeina, Keil, y a Leh. - replico Tenshi con una mueca. - Le advertí a Altha que esto podía pasar. Dos guardianes murieron, y otro resulto seriamente herido...¿cómo está ella?

- Perdió mucha sangre antes de que sus heridas comenzaran a cicatrizar, quedo inconsciente en el proceso y no he podido reanimarla. Necesitará descanso y comida si queremos acelerar su recuperación.

- Muy bien; Yasha se encargara de cuidarla, mientras tanto, tú la suplirás y vigilaras conmigo la aldea. Ritze será quien organice a los chicos. Vamos, hay cosas que hacer.

Youko asintió.

- Los líderes son más fuertes de lo que pensé. - afirmo Youko con amargura, horas después del incidente. - Aunque he oído decir que los Patriarcas no tienen comparación.

- En efecto, no por ser ancianos dejan de ser poderosos; compensan su lentitud con lo potente de sus ataques. La Matriarca de la familia Hitose fue un oponente impresionante. Ritze, Anku, y Yui tuvieron serios problemas para derrotarla.

¿Has peleado contra alguno?

- Por supuesto que no.

Tenshi observó con curiosidad al chico sentado en la rama más baja del árbol cercano, y le extraño verle tan callado y distante.

¿Y a ti que te pasa- pregunto, y Youko la miró.

¿Crees en todo lo que se dice de Drigger?

¿Por qué lo preguntas?.

El chico se encogió de hombros. - Curiosidad, supongo; quisiera saber tu opinión.

¿La mía- se rió, visiblemente divertida - no soy capaz de afirmar o desmentir los rumores, Youko; lo siento. Lo único que puedo decirte, es que desde siempre Drigger ha sido el arisco y cínico gato que ves ahora, no le gusta hablar, y no le gusta la compañia. Pero si quieres salir de dudas debes hablar con Falborg, Reiji, o Daisuke. Elige a uno, sólo ellos pueden contestarte.

- No es tan fácil. Hablar con Daisuke ni siquiera es una opción, Falborg es su amigo y no presta atención a nada de lo que se dice; eso elimina toda posibilidad...

- Estas olvidando a Reiji; si sabes hacer las preguntas correctas, ten por seguro de que te dará las respuestas que buscas.

¿Y estás segura de que todo lo que dice es confiable?

- Reiji no tiene razones para mentir. Habla cuando tiene que hacerlo, y sólo porque tiene un motivo. El chico es callado, pero siempre va al punto.

- ...

¿Youko?.

- He hablado con Reiji; - confesó el chico en voz baja - o mejor dicho, estuve presente en una de sus conversaciones con Drigger; - suspiró - después de lo que me has dicho no he podido evitar el recordarlo, y a pesar de que fue hace años, poco después de que Falborg llegara, sigo sin entender de lo que hablaron.

- Explicate.

- Primero debes prometerme que no se lo dirás a nadie.

¿A qué viene esto?

- Le dí mi palabra a Reiji; sólo hazlo¿de acuerdo?.

Tenshi refunfuño. - Está bien; te lo prometo...¿contento?

Youko se mostró satisfecho. Saltó de su lugar con una asombrosa agilidad, hasta quedar de pie, frente a Tenshi, recargándose en el tronco del árbol.

- Habla ya¿por qué tanto misterio?

- Aquel día, cuando Reiji y Drigger discutieron, Reiji menciono algo que llamo mi atención, algo sobre una tal Irina Yegorovich; días después, cuando intente preguntárselo, me dijo que no tenía caso hablar del asunto, que debía de olvidarlo; cuando quise insistir me aconsejó que no lo hiciera. Me advirtió que si Daisuke llegaba a enterarse de que lo sabía, podía darme por muerto, y que si Drigger me escuchaba comentarlo, tendría serios problemas.

¿Y qué dijo sobre la tal Irina?

- No tiene sentido, no para mí, no sé nada de los guardianes; pero logre averiguar que esa Yegorovich fue una antigua Matriarca, y que después de su muerte, su Clan abandono la costumbre de vivir entre humanos.

¿Crees que haya relación?

- No puedo asegurarlo.

Antes de que Tenshi le contestara, una poderosa energía llamó su atención.

- Los guardianes se movilizan - afirmo la chica saltando hacia el árbol más cercano, y dejando pendiente su conversación.

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- Podemos separarnos. - sugirió Lizaveta Mihailovna después de que llegaran a la aldea Mizuhara, curaran las heridas de Megami y Shigeru les relatara todo lo sucedido: Desde la muerte de su protegido, hasta la advertencia de un espiritu, incluyendo lo sucedido con Kai.

- Lizaveta tiene razón - intervino Shigaliov Yegorovich con seriedad - No podemos perder tiempo.

¿Qué hay de Max- interrumpio Megami con brusquedad.

- Nos separaremos. - ordeno Kouji ante el tenso ambiente. - Evacuaremos la aldea, los Mizuhara no pueden quedarse en estas tierras. Lizaveta y Shigaliov llevaran a los más jovenes a un lugar seguro. El resto de nosotros se quedara a expulsar a los espiritus y a buscar al pequeño.

Ninguno objetó nada y comenzaron con los preparativos. Megami se detuvo para hablar con Shigeru.

- El espiritu con el que hablaste ¿te dijo que esto pasaría- la voz de Megami temblo levemente ¿Te dijo que Max estaría involucrado?

El líder Ivanov meneó la cabeza, triste e incapaz de pronunciar palabra. A sus recuerdos acudió la conversación con el gato.

"Ni siquiera debe tener un cuerpo." había afirmado él tercamente, en aquella ocasión.

"No tardara en conseguir uno..." fue la fría respuesta de aquel espiritu¿se habría referido a esto¿qué más había dicho? "...La Piedra..." "Un Clan ha desaparecido, y seguiran los demás si permites que tu orgullo te ciegue" "...Recuperar la piedra..." "Acabara con cada familia intentando distraer su atención" "...Lo que cree suyo..." "Ahora sabes lo que él hara" "...Una distracción..."

Los ojos de Shigeru se abrieron con asombro, mirando ausentemente a Megami.

- Una distracción... - musito para asombro de la mujer ¡Una trampa!... ¡Kouji- llamó y sin esperar respuesta salió en busca del Kinomiya.

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¿Qué haces- inquirio Bryan al encontrarlos. - Pero qué...

Falborg resoplo cuando vio al "enano" dormir apaciblemente en los brazos de Rei.

- Debes dejar de hacer eso - gruño en voz baja dejandose caer a su lado. Rei le miró sin entender - El mocoso bien puede encontrar una confortable cama en el suelo; no es necesario que duerma contigo, ni en tu regazo. Bajalo.

¿Quieres ocupar su lugar- pregunto Rei juguetonamente, una picara sonrisa bailando en sus labios. Bryan lo fulmino con la mirada.

- Gato necio. - refunfuño y Rei le sonrió amistosamente.

¿Y cómo te fue?.

- Bien, supongo. Tengo trabajo que hacer. Reiji y yo haremos una pequeña visita a la aldea Ivanov¿puedes creerlo?..., mientras tanto, tú te quedaras con el avechucho. - Rei frunció el entrecejo ¡Hey, quita esa cara, asi están las cosas. Reiji propuso que el pajarraco nos acompañara, pero esa mujer, Circe creo que se llama, intervino alegando que temía un ataque y que era necesario que alguien vigilara. Después de mucho insistir, Yui fue enviada a revisar la frontera Este.

¿Ataque- Bryan se encogió de hombros - Hay algo en esa mujer que no me agrada.

- Coincido contigo, pero no nos quedaremos aqui por mucho tiempo. Daisuke asi lo ha dicho. En cuanto recupere sus poderes, volveremos al sur...

- Falborg- llamó Reiji apareciendo junto a ellos.

- Es hora de irnos - se puso de pie, y Rei lo siguio cuidando de no despertar a Max. - Deberías volver al burdel, Ailen te conseguira una habitación en la posada, el enano podra dormir en una cama, y me encargare de pagarle en cuanto regrese.

- Un burdel no es precisamente lo que tenía en mente, Falborg. - replico Rei en tono ligero, acomodando a Max entre sus brazos, de tal manera que la cabeza del chico quedara en su cuello y sus piernas a sus costados. - Eso sin contar que no quiero ayuda de tus conquistas; suficiente tengo con tus otros amoríos.

Bryan se rió. ¿Cuáles- pregunto en tono inocente.

- Si comienzo ahora, no terminare nunca.

Bryan le sonrió amistosamente antes de transformarse. Rei correspondio el gesto, y la flamante águila batio sus alas frente a él, alejando los mechones negros que caían rebeldemente sobre su cara.

- Cuídate, Falborg. - susurro Rei mirando fijamente sus ojos ambarinos, y el águila trino antes de emprender el vuelo, elevandose hasta detenerse en las alturas. Podía verse como una mancha negra que casi se perdía en el cielo oscuro.

- Daisuke quiere hablar contigo. - anunció Reiji en cuanto estuvo seguro de que Falborg no le escuchaba. Drigger le observo en silencio. - Sigue por ese camino - señalo el oscurecido empedrado que estaba a su izquierda - y encontraras una pequeña casa con unos rosales en la puerta. La anciana puede ofrecerte una habitación para que el chico duerma, ella cuidara de él mientras estes ausente. No es peligrosa, la investigue mientras estabas fuera. Volveremos lo más pronto posible. Ten cuidado, Daisuke no esta de muy buen humor.

El chico se dio la vuelta dispuesto a marcharse.

- Reiji - musito Rei en voz baja, y el aludido giro su rostro para mirarle.

Reiji asintió en respuesta a la pregunta no formulada, y la pantera se alejo a una velocidad impresionante, escabulléndose ágilmente entre las casas del pueblo. En el cielo, Falborg se alejo, trinando en despedida.

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¿Por qué le mentiste a Daisuke- cuestiono Yui con frialdad, en cuanto Circe bajo la capucha que cubría su cabeza.

Después de que Daisuke accediera a las peticiones de Circe, quien había utilizado toda su capacidad de persuasión para lograrlo, el guardian se quedo hablando con Reiji; y Circe, pretextando mostrarle a Yui el mapa de la zona, se llevo a la chica a la puerta trasera y le pidió encontrarse en la torre Oeste, la más alejada de la casa.

- Una pequeña mentira no afecta a nadie. - replico Circe con ligereza - Pero no pongas esa cara, Daisuke no sabrá de lo que hablabamos aqui.

- No es Daisuke quien me preocupa; pero no pierdas el tiempo y habla de una vez.

- He estado pensado en esto desde que converse con Daisuke, y finalmente me decidí después de estar presente en tu pequeña charla con Drigger.

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Obedeciendo las indicaciones de Reiji, los ojos de Rei vagaban de ventana a ventana, mientras caminaba sintiendo nostalgia. El susurro del viento traspasaba sus oídos como una candenciosa voz que le llamaba. Las pequeñas casas de madera eran como una invitación a revivir sus recuerdos. La luz que se desparramaba por la calle era como los rayos del sol por la mañana...

Rei se detuvo. Su fino oído acababa de hacerle ver que no estaba solo.

El viento rugió. Drigger escuchó los invisibles pasos que le seguian a una distancia por demas prudente. En cuanto éstos se detuvieron, se volvió con lentitud. Una figura embozada le miraba a unos metros más allá. Más pasos y al girar la cabeza, notó a otra figura delante de él, interponiendose en su camino.

Drigger les miro fijamente, sus ojos vagando de una figura a otra. Cuando ellos se deshicieron de sus capuchas, Rei frunció el entrecejo; parecían dos preciosos muñecos de aparador, ambos exactamente iguales. Al observarlos detenidamente, Rei se percato de algo.

- Te recuerdo - exclamo dirigiendose a la persona frente a él - Eres el chico que vi en el castillo.

- Mi nombre es Andrei. - contesto el chico en lengua común - Mi hermana - señalo a la figura trás Rei - es Jenrya. Circe es nuestra madre, estoy seguro de que la conoces.

¿Y fue ella quién los envió?

- Madre no sabe que hemos venido, no tenemos permiso para salir de casa.

Rei se abstuvo de contestar cuando sintió como Max se revolvía entre sus brazos; la cabeza rubia cambio de posición, ahora ocultadose en su cuello.

- Si el chico se despierta - advirtió Rei en tono feroz - alguien va a lamentarlo.

Andrei y Jenrya intercambiaron una mirada.

- Podemos llevarlo a nuestra alcoba si eso te hace sentir mejor, asi podras hablar con nosotros sin preocuparte por él. - sugirio la chica.

Los ojos de Rei se endurecieron, tensando su cuerpo en desconfianza. Sin escuchar otra palabra prosiguio con su camino, pero Andrei le obstruyo el paso tratando de que le escuchara. Una fuerza invisible lanzo al chico hacia atrás, y cayo al suelo con un golpe sordo. Rei le dirigió una breve mirada antes de marcharse.

¿Y ahora qué- pregunto Jenrya mientras le ayudaba a levantarse.

Andrei no le respondio.

El resto del camino Rei se mantuvo alerta, pero todo el recelo y la sospecha se esfumaron en cuanto encontro la casa que buscaba. Se quedo sin aliento. Atravezo la puerta de madera que conducía a los jardines, y se detuvo para examinar los rosales; pero no eran éstos lo que habían llamado su atención, sino los lirios a su lado. Su mirada se centro en uno de los capullos.

"¿Te gusta"
Un lirio azul extendido hacia él.
"Es precioso"
Una sonrisa...,
"No si lo comparamos contigo"

¿Qué buscas?

Rei casi salto fuera de su piel al escuchar el imperioso tono de voz, y sólo tuvo tiempo de registrar la pregunta antes de volverse bruscamente para enfrentar a su interlocutor. La luz de un candelabro le golpeo el rostro.

¿Qué buscas- preguntaron nuevamente, y Rei hizo acopio de todo su autocontrol para no soltar una blasfemia. Estaba enfadado consigo mismo, había perdido la noción de las cosas; el lugar le hacía evocar un sinfín de recuerdos.

- Vengo por la habitación - contesto con su brutal franqueza, reprimiendo su irritación.

- Oh, asi que eres tú.

La luz se aparto de los ojos de Rei, permitiendole ver el rostro de las personas frente a él. Tres hombres le miraban fijamente, en actitud nada amistosa. En la puerta de entrada se encontraba la anciana que había intervenido, y trás ella cuatro pequeños intentaban espiarle.

- Tu amigo me dijo que vendrías - comento la anciana con gentileza. - Pasa, no te esperabamos tan tarde.

Rei le obedeció y en cuanto estuvo dentro de la casa, los niños huyeron a esconderse trás las faldas de las dos mujeres que le miraban con curiosidad, una de ellas cargando a un bebé. Rei casi retrocedio, un sentimiento de fatalidad inundando sus sentidos; pero se obligo a permanecer quieto considerandose paranoico.

- Lo mejor será que me vaya. - se excuso apresuradamente - No quiero causar problemas.

- No te preocupes, aqui nadie causa problemas. - respondio la anciana palmeando su brazo con gentileza - Soy Eirin, y esta es mi familia...

Rei no presto cuidado a la presentación; demasiado aturdido con la posibilidad de ser tragado por algo más grande que él no escucho nombres ni registro rostros.

¿Cuál es tu nombre?

La pregunta devolvió a Rei abruptamente a la realidad, algo en su interior retorciendose. - Pueden llamarme Drigger. - balbuceo, sintiendose fuera de lugar.

El ambiente era demasido familiar, demasiado cálido..., se habría marchado de no ser porque sus pies permanecian pegados al suelo. La anciana le suplico que le siguiera, y con cierta renuencia el chico asi lo hizo, dejando trás ellos muchos rostros confusos.

Ella hablaba, pero Rei no atendía. Atravezaron un pasillo y entraron en una pequeña pero acogedora habitación. Rei conecto sus sentidos y alcanzo a captar lo ultimo de la conversación...

- ...mi hijo y mi hija vienen todas las noches a cenar con su familia. Lamento si te asustaron, pero escucharon ruidos y te vieron de pie en el jardín sin moverte...

Rei avanzo por el reducido espacio. Se detuvo... ¿Era correcto?... Reiji había dicho que era seguro.

- ...tu amigo me dijo lo mucho que necesitabas que alguien cuidara del chico mientras estuvieras ocupado, y le asegure que el pequeño podía quedarse aqui todo lo que fuera necesario.

Drigger la miro. Ella le sonrió...

La anciana puede ofrecerte una habitación para que el chico duerma, ella cuidara de él mientras estes ausente.

Rei acostó a Max en la cama, hecha rudimentariamente en el suelo con una base de madera y con algunas mullidas sabanas y colchas. Varios muebles viejos complementaban la decoración. Max hizo un ruidito de protesta cuando sintió la fría tela bajo su cuerpo. Rei le acarició el cabello.

- Vendre por él mañana - afirmo dirigiendose hacia la salida. Miro a la anciana e inclino la cabeza en señal de gratitud. - Le pagare en cuanto vuelva.

Sin esperar respuesta, Rei se marcho agradeciendo no encontrar a nadie por el pasillo; supuso que habían vuelto a su cena. Antes de salir se apoyo contra la puerta para recuperar el aliento, el amargo sabor de los recuerdos subiendo por su garganta.

Desperto de su letargo cuando fue consciente de que alguien le miraba. Giro el rostro para encontrarse con la pequeña niña de pie junto a él. La chiquilla le ofreció una sonrisa al tiempo que le extendia una prenda blanca, doblada y cuidadosamente cuidada.

- Mamá dice que te congelaras con esas ropas - dijo ella en lengua del Este, pero Rei sólo necesito de la sonrisa para comprender el gesto.

Lo tomó y le sonrió antes de salir, guardando el regalo entre sus ropas. En cuanto paso por los rosales se detuvo, fijando su atención en lo verde de las hojas.

"¿Flor favorita"
"Los lirios"
"¿Animal favorito"
"Cualquier felino"
"¿Color favorito"
"El dorado"
"¿El día o la noche"
"La noche"
"Err...¿Qué otras cosas te gustan"
Ojos Cobalto. "Todo lo que me haga recordarte"

Rei extendió, inconscientemente su mano cubierta de sudor frío... Sus dedos se detuvieron en el aire, el viento agitó las hojas frente a él. Alguien le observaba. Su mirada paso de la abrumante melancolia a la feroz cólera. Salto de su lugar y se poso silenciosamente sobre el tejado de una de las casas.

- Detesto cuando las personas son tan entrometidas. - espeto con desprecio.

Dos figuras se situaron frente a él.

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- Tu pequeño plan cuenta con tres inconvenientes. - declaro Yui con arrogancia - Primero: Si usamos al mocoso como carnada, ten por seguro que Drigger no vendra solo; lo que nos lleva al segundo punto: Falborg. Ese bastardo cuida del gato aunque no este a su lado, y tu pequeño plan no incluye una distracción para él. Y por ultimo¿crees en verdad que un guardian nos ayudara?

- Antes de contestar tu pregunta- sonrio Circe - debes contestar la mía. Si Falborg tuviera que elegir entre salvar al chico y salvar al gato¿a quién escogería?

- A Drigger, obviamente... a menos que...

Circe no pudo evitar reír.

- Veo que llegamos a la misma conclusión, y eso soluciona dos de tus inconvenientes.

- Pero no soluciona el tercero. Ninguno guardian nos ayudara.

- No necesitas de su ayuda, tú puedes recitar el hechizo, pero es indispensable que consigas un poco de su sangre.

¿Tienes a alguien en mente?

- No, al primero que puedas capturar.

Yui lo considero por largo rato; su mano en su barbilla, sus ojos en el suelo.

¿Qué hay de un mocoso- inquirio después de un momento - también puede servir¿no es asi?. Su sangre sigue teniendo la misma utilidad y son mucho más fáciles de atrapar.

Como respuesta, Circe amplió su sonrisa. - He de suponer que estás decidida ayudarme.

- Tu plan resulta mucho más interesante de lo que imaginaba. Creo que puede funcionar.

- Funcionara, pero recuerda asesinar al guardian después de terminar.

Yui hizo una mueca restandole importancia al asunto. ¿Qué hay de Daisuke?. - pregunto a cambio.

- Me encargare de distraerlo, pero necesitaras de alguien que te respalde.

- Tengo a varias personas en mente, por eso no debes preocuparte; pero primero tendras que enseñarme ese hechizo.

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¿Qué es lo que quieren- inquirio Rei con fastidio - No estoy de humor para esto.

- Hace catorce noches- soltó Andrei con rápidez - soñe con un gato blanco de ojos dorados.

¿Y eso que tiene que ver conmigo?

- Ese gato eras tú. Lo supe en cuanto te vi.

Rei rodo sus ojos sin deseos de prolongar la conversación.

- Sé que la apariencia que ese guardian posee no le pertenece. - prosiguio Andrei con exasperación, y la mirada de Drigger se volvió hacia él - Soñe con él hace cuatro noches; vi morir a dos personas por culpa suya.

La mirada de Rei le animó a continuar.

- Cuando alteras la energía que te rodea, siempre existen consecuencias que te afectan. Lo que ese guardian hizo trajo como resultado su llegada a estas tierras. Soñe con él porque su energía me aturdio, supe que vendría porque vi lo que hizo.

- Andrei es sensible al ambiente que le rodea. - intervino Jenrya por primera vez - Puede ver las posibles consecuencias de una modificación. La energía que es alterada le muestra una infinidad de futuros inciertos, todos ellos igual de probables.

Andrei asintió, su voz volviendose más ansiosa. - Cuando ese guardian se apropio de ese cuerpo, yo vi su futuro. El sueño que tuve sobre él termina de tres formas distintas. Tres destinos para él; todos ellos ligados con lo sucedido hace cuatro noches, pero sólo uno de ellos se cumplira. De igual forma, el sueño que tuve sobre el gato blanco termina de dos maneras distintas. Dos futuros para ti.

"En ambos destinos el fuego te consume. El primero es azul, que te atrapa y te arrastra lejos del agua. El segundo es rojo, que te envuelve y te lleva al otro lado del rio. Hace catorce noches te vi en mi sueño pidiendo ayuda, pero las llamas terminan consumiendote porque no hay nadie que esté ahi para impedirlo..., y lo más extraño de todo esto, es que no sé qué fue lo que hiciste para alterar las cosas. No vi el cambio que provocaste..."

- Siguen sin contestar mi pregunta - espeto Rei con un siseo, manteniendo su apariencia fría, indiferente y ligeramente esceptica. ¿qué es lo que quieren?

- Ayudarte. - respondio Jenrya al instante, pero desistió de su intento cuando la furibunda mirada del gato se fijo en ella .

- No veo el por qué de su interés.

- Tú pedías ayuda. - le recordó Andrei con testarudez

¿Y eso, a ustedes en que les afecta?. - la voz de Drigger se mantenía serena, aunque el tono tranquilo comenzaba a escucharse forzado. - En dado caso de que fuera cierto, no entiendo cuál es su participación en todo esto.

- Si nos dejas conocer tu pasado- respondio el chico sin amilanarse ante la expresión de Rei - veremos lo que debe prevenirse.

La mirada de Drigger centello en advertencia.

¿Y pretendes que yo te lo muestre- soltó Rei con sarcasmo, tensando los musculos de su mandibula.

- No hay otra opción. - replico Andrei con aflicción - Para avanzar, debes aprender; para elegir un futuro, debes conocer el pasado.

- Ambos se complementan; - añadió Jenrya - sin uno no puede existir el otro. Aprendemos del pasado, y actuamos en consecuencia.

- Para que yo pueda elegir el futuro que te corresponde, Jenrya debe conocer tu pasado. Nuestro poder esta dividido: Mientras que yo veo la infinidad futuros existentes, Jenrya es capaz de viajar atravéz de los recuerdos. Si le dejas entrar en los tuyos, sabremos lo que debe hacerse y lo que no, podremos ayudarte. El significado de ambos sueños es confuso, permitenos ayudarte.

Rei soltó una risa amarga, y cerro brevemente sus ojos.

- No me gusta que personas ajenas husmeen en lo que no les importa. Mi futuro, mi pasado, mi vida en particular no es un asunto público, y es algo que no compartire con ustedes - abrió sus ojos y su mirada congelo a los chicos - Jamás he suplicado por ayuda y no comenzare ahora. El significado de ese sueño no me interesa, ni tampoco el futuro reservado para mí, sea cual sea; no veo la razón de que ustedes le den tanta importancia. Este asunto no les incumbe.

Y sin otra palabra Rei dio media vuelta y prosiguio con su camino, saltando de tejado en tejado hasta desaparecer. Andrei estuvo a punto de protestar pero Jenrya le detuvo.

- Déjalo. Nada podemos hacer por él si no confía en nosotros.

¿Significa que todo ha sido en vano?

- Dale tiempo para que asimile la información. Mañana hablaremos con él...¿estás seguro de que quieres ayudarle?

Andrei asintió - Pidió ayuda y se la concedere...

- Si eso quieres, sabes que cuentas con mi apoyo; pero por ahora lo mejor será que volvamos a casa antes de que Madre se de cuenta de nuestra ausencia.

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- Llegas tarde. - gruño una figura recortada por la oscuridad de la noche.

- Agradece que vine - replico Rei sin su frialdad habitual; las palabras de los gemelos retumbando en su cabeza.

Daisuke se volvió hacia él, y la figura de Rei fue golpeada por el viento de la zona tan alta en la que estaban. El guardian miro a Drigger atentamente antes de volver sus ojos hacia el castillo Kuznetzov, que era el objeto de su atención antes de que el gato llegara. Permanecían de pie en las altas piedras que ocultaban el castillo de la aldea, y que en la antigüedad fueron utilizadas como protección a la familia real. La mayoría era irregulares, rocosas y casi imposibles de escalar, pero había otras planas y más accesibles como en la que ambos estaban.

¿No tienes algo que decirme?

¿Además de que eres un desgraciado bastardo, un vil manipulador y un engendro insensible- inquirio Rei con descaro, su mal humor fluyendo como lava - Me parece que no.

Daisuke se dio la vuelta quedando frente a él, y Drigger gruño para evitar apartar los rebeldes mechones negros que golpeaban su rostro, al ser revueltos por el brusco y frío aire de la montaña; sólo sus orbes doradas sobresalían en la oscuridad, flamantes como la luz del mediodía. Sus ropas se ceñían a su cuerpo debido al despiadado viento que las agitaba, y sus orejas y cara comenzaban a helarse. Bonito lugar había escogido Daisuke para encontrarse, tenían vista de la aldea Antonovich y del castillo abandonado; además de que el suelo quedaba muy por debajo de ellos.

- Pareces de mal humor... ¿peleaste con Falborg?

- Mis asuntos con Falborg no son lo que discutimos ahora.

- Pero quiero que me digas qué se siente saber que te mintió, saber que no era quien tu creías.

- Sabía que tenias una razón para contarme de su pasado, pero si esperabas que discutiera con él por algo tan insignificante, pierdes tu tiempo. No tengo nada que reprocharle.

- No cuando tú no has sido absolutamente sincero ¿cierto- Rei entorno sus ojos - pero eres malo para mentir; ¿te dolió saberlo?.

- Falborg tiene derecho a decirme lo que quiera decirme, me molesta que te entrometas en algo que no te incumbe.

¿Pero te conto su historia, o sólo la evadió?.

- No dudare de Falborg sólo porque te has empeñado en fastidiarme...

- Debí suponerlo¿confías en él?

- Tengo cosas que hacer Daisuke, puedes decirme para qué me llamaste.

Daisuke le examinó fijamente. - Me gusta este lugar, la reminiscencia fluye en el ambiente. He de suponer que a Falborg no le agrada venir aqui.

- ...despierta sus recuerdos, a nadie le gusta que eso suceda.

¿Y qué hay de los tuyos, Drigger?

La irritación de Rei broto sin control. ¿Es todo lo que tienes que decir? porque no estoy de humor para esto.

- No has contestado mi pregunta.

- Te lo dije cuando llegamos aqui. En el ambiente fluye muerte, desesperación y abandono; y todos ellos son lo suficientemente abrumantes como para alterar a cualquier espiritu. En este lugar pareciera que los recuerdos cobran vida.

- Pero Falborg es lo bastante fuerte como para soportarlos, Yui no tiene interés en prestarles atención y Reiji ni siquiera posee una memoria. Sólo quedas tú¿los recuerdos te han afectado?

- He tenido que vivir con ellos desde siempre- mascullo Rei con irritación - eso no cambiara ahora.

- Me alegra saberlo.

¿Quiéres ir al punto, Daisuke? Me estoy hartando de todo esto.

- Me gustaría que pudieramos tener una tranquila conversación sin agresiones- resistió con impasibilidad la fulminante mirada del gato. Sonrió - Seré absolutamente feliz el día que te rindas, Drigger. Pero ya que tienes prisa, por ahora me conformare con ordenarte que me traigas al heredero Hiwatari.

Rei inclino lentamente la cabeza, sus ojos entrecerrándose bajo la incredulidad, y su expresión tornandose escéptica. Abrio la boca e intento hacer brotar las palabras.

- ...¿Qué?... - barboteó. ¿Para qué?

- Estoy seguro de que puedes darte a ti mismo una respuesta; no es necesario que lo discutamos.

Rei se echo hacia atrás, cruzandose de brazos y agitando la cabeza como si no creyera lo que escuchara. - No lo haré. - declaro con firmeza.

¿Tu negación tiene que ver con la razón por la cual lo salvaste?

- No esperaras que conteste eso¿o si?.

Daisuke se echo a reír - Será un placer vencerte en tu propio juego, veremos quien resiste los embates y quien desiste primero. Puedes hacer lo que quieras, pero en esta ocasión no puedes negarte, lo siento. Tienes que elegir.

¿De qué demonios hablas?

- O me traes al heredero Hiwatari, o verás sufrir a tu pequeño cachorro; ¿recuerdas que te dije que cualquier desobediencia tuya sería un castigo para él?

- ...no puedes tocar a Max.

- Estas olvidando que el dolor fisico no es la unica manera de sufrimiento... Me sorprende que no te hayas dado cuenta, esperaba que lo descubrieras, pero parece que tu atención para con el mocoso ha distraido tu usual recelo.

¿A qué te refieres?

- Descubrelo por ti mismo. Piensa un poco.

Los ojos dorados examinaron a Daisuke. Su ceño se profundizo, y su boca se torcio hasta adoptar un gesto fiero y peligroso. La mirada ambarina centello.

- No te atreverias. - farfullo secamente, pero más que una afirmación, las palabras sonaron como una negación desesperada. - No lo harías.

- Elige, Drigger.

¡La retienes contra su voluntad!. Sus leyes no le permiten quedarse atrás, sufrira si se ve atada a este mundo.

- Pero el pequeño estara feliz de ver a su madre de nuevo¿no lo crees?

¡Liberara- Drigger le aferro por sus ropas y Daisuke fue testigo de la mirada de un gato furioso ¡Ahora!

- No lo hare. No a menos que mi pequeño gato cumpla su propósito.

La mandibula de Drigger temblo, sus ojos tornandose más fieros que nunca. Su energía se concentro, sintiendose espesa como lava hirviendo a punto de desbordarse. La respiración de Rei se agito, y todo eso en conjunto con sus cabellos revueltos le conferían un aspecto amenazante. Pero Daisuke permanecio impasible, el amago de sonrisa manteniendose en su rostro, y sus ojos brillando en determinación.

- Tú decides.

Una onda de energía destruyo las rocas cercanas, provocando que el suelo en el que estaban temblara y se resquebrajara. Algunas piedras cayeron y se deshicieron mucho antes de chocar contra el suelo. Un chorro de agua broto a su alrededor, formando un perfecto cilindro sin techo que se elevaba hasta el cielo.

Los puños de Drigger se apretaron, y la sangre dejo de circular a sus dedos. Su expresión era mortal, y su cuerpo se tenso hasta un punto casi doloroso.

¡Dejala en paz!

¿Por qué¿Acaso te sientes culpable de su muerte?

La energía aumento, pero Daisuke se opuso a ella con una ferrea voluntad. Se mantuvo sereno y su propia energía choco contra la de Drigger, ensanchando el cilindro de agua a su alrededor, pero Drigger se obligo a mantener su barrera en su sitio. El choque de energías provoco que ambos salieran despedidos del cilindro, y que éste se desvaneciera. Daisuke se apoyo en una de las rocas trás él, balanceandose para recuperar el equilibrio. Drigger dio una vuelta en el aire y cayo limpiamente de pie. Sus ojos más refulgentes que nunca.

- Consideralo como una pequeña batalla entre voluntades - puntualizo Daisuke sin perder el control ante la asesina mirada del gato - Si no eres capaz de tomar una decisión, yo lo hare por ti, y te aseguro que no te gustara...

El guardian salto de la roca y desaparecio de la vista. Drigger apreto los puños y algunas pequeñas piedras se levantaron deshaciendose en el instante en que chocaron contra la densa energía del gato. El viento agito sus cabellos, y él los aparto de su rostro con un gesto impaciente. Sus dedos se quedaron suspendidos sobre su oreja derecha, justo donde acababa de alisar su cabello. El rugido del viento penetró en sus oídos.

- Maldición, maldición, maldición... ¡Maldición- la onda de energía redujo a polvo toda piedra a su alrededor. Al recuperar su frío autocontrol, Rei se obligo a pensar con claridad. La primer palabra coherente que llego a su cerebro fue "Tiempo"... Y el gato blanco se deslizo por entre las rocas hasta desaparecer.

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La Clase de Historia que compartían Dasha y Yuriy era impartida por Nakuru. Era el único momento en el día en que Yuriy no podía ver a Kai, y el pequeño estaba impaciente por ir a buscarlo.

- Por hoy hemos terminado- anuncio Nakuru con voz amable - mañana hablaremos de la descendencia de la familia Himura. Pueden retirarse.

Yuriy no espero a que se lo repitieran. Se levanto de un salto y se dirigía hacia la puerta cuando escucho a Nakuru aclararse la garganta.

¿No olvidas algo, Yuriy- pregunto

El pelirrojo parpadeo un par de veces antes de entender a lo que se refería. Se detuvo y volvió trás sus pasos hasta quedar junto a Dasha.

- Agradezco tu compañia, Dasha - se inclino en señal de cortesía y ella correspondio el gesto - Buenas noches.

- Buenas noches, Yuriy.

Nakuru sonrió y el pelirrojo se dio a la fuga. En cuanto salió al jardín trasero frunció el entrecejo al ver a su primo reír abiertamente con el Kinomiya, ambos inclinados sobre el estanque. Busco a Kai con la mirada y al no encontrarlo trato de ubicar los posibles lugares en donde pudiera estar. Cuando todo eso fallo, apreto los labios con enfado.

- Es hora de dormir, Yuriy - anunció su madre apareciendo junto a él.

¿Dónde está Kai- pregunto él a cambio

- Dormira esta noche con Mat.

¿Por qué?

- Como Kai parecía triste, Mat lo invito a dormir en su casa y me pidió permiso para cuidarlo esta noche. Lo veras mañana por la mañana.

¿Por qué no puedo ir yo también?

- Porque estás castigado¿lo recuerdas- Yuriy hizo un puchero - No te preocupes, no te quedaras solo. Takao compartira tu habitación.

Antes de que Yuriy fuera capaz de protestar, el aludido hizo su aparición, más sonriente y entusiasmado que nunca. Aunque su sonrisa comenzo a esfumarse en cuanto escucho la noticia. Takao papardeo casi aterrado. Yuriy le fruncio el entrecejo, no creyendole capaz de estarse quieto por largos periodos de tiempo.

Y esa misma noche lo comprobo.

¡No puedo dormir- exclamo Takao luchando contra las mantas en un vano intento de acomodarlas.

Yuriy, al otro lado de la habitación, se revolvió en su propio futon y gruño para no prestarle atención a los quejidos del Kinomiya.

Después de que Nakuru se despidiera de ellos, Takao se quejó del calor que hacía, del silencio, y finalmente de su estomago. Decía tener hambre y Yuriy pensaba que lo hacía por molestar. ¡Acababan de cenar!... El chico Ivanov le gruñía a su suerte. Kai no estaba y tenía que compartir habitación con un antipatico y molesto niño.

El pelirrojo cerro los ojos, escuchando vagamente el abrir de una puerta. Se hundio bajo las mantas, arrullandose por los murmullos de la noche, y entonces... se desperezo. Rapidamente se enderezo y miro hacia la cama de su compañero. Estaba vacía. Y la puerta corrediza estaba abierta.

Se levanto de un salto, arrodillandose para mirar por la puerta. Vio al Kinomiya avanzar a gatas por el pasillo y perderse en la oscuridad. Yuriy gruño mirando su propia cama y la cama vecina, volvió a gruñir cuando gateo trás de su compañero y gruño todo el camino hasta encontrarlo.

Takao nunca había tenido problemas para dormir, de hecho tenía problemas para levantarse, pero sabía que cuando se sentía nervioso no le era fácil estarse quieto. Por lo que en ese momento estaba gateando en busca de algo que calmara sus nervios. Y que mejor remedio que un bocado a medianoche.

Se detuvo frente a una puerta y la corrio con cuidado, no encontrando el almacen que buscaba. Volvió a intentarlo una y otra vez sin obtener mayor resultado. Cuando se encontro con una habitación iluminada, no vio nada de malo en investigar. Pero antes de que lograra extender el brazo alguien le derribo haciendole caer pesadamente al suelo.

Takao parpadeo antes de vislumbrar los mechones rojizos que le hacían cosquillas en el rostro. Los ojos noche se encontraron con los aguamarina enfrentandose en una batalla silenciosa. Los primeros exigiendo una explicación y los últimos reclamando por su osadía. La pelea se detuvo al oír pasos...

Cuando Nakuru abrió la puerta corrediza, segura de haber escuchado un ruido, se encontro con un pasillo vacío y un silencio penetrante.

En cuanto Nakuru desaparecio, Yuriy suspiro escondido bajo la escalera a unos cuantos metros de ahi. A su lado, Takao ya buscaba otra puerta que le guiara a la comida. Se inclino y comenzo a gatear hacia el pasillo perpendicular al que estaban. Pero Yuriy le retuvo por el borde de sus ropas. Vestían un conjunto de dos piezas, una playera y un pantalon corto, azul para Takao, y gris para Yuriy.

- Vuelve a la cama - rezongo el pelirrojo en voz baja - Si Madre nos descubre estaremos en problemas.

- Tengo hambre - berreo Takao con el entrecejo fruncido - Vete tú.

- No puedes andar por ahi sin permiso, regresa ahora. - Takao trato de darse vuelta pero Yuriy le retuvo ¡ahora!

- No hasta que encuentre algo de comer.

¡Pero acabas de cenar!

¿Y eso qué? Aún asi tengo hambre.

Yuriy evito gritar tapandose la cara con ambas manos, lo que le dio la oportunidad a Takao de marcharse. Yuriy levanto el rostro y vio al Kinomiya gateando para alejarse de él. Colocandose en cuatro patas, fue trás él, despotricando contra la testarudez del peliazul.

Cuando Takao extendió una mano para correr la siguiente puerta, Yuriy le golpeo el hombro.

- Es la habitación de Nam - gruño y para su propio enfado se escucho mumurar - Sigueme.

Era una curiosa escena: Yuriy gateando al frente, y Takao detrás de él. En cuanto llegaron a la intersección, el dilema de Yuriy se presentó. Si giraban a la izquierda volvieran a su habitación y si lo hacían a la derecha encontrarian lo que Takao buscaba.

Sabiendo que no había forma de hacer desistir al peliazul de su busqueda por la comida, Yuriy resoplo encaminandose hacia la derecha. Mejor terminar con eso antes de que alguien los descubriera.

Unos panecillos rellenos fue lo único que encontraron al entrar. Yuriy tuvo que taparle la boca a Takao para sofocar el grito que éste iba a soltar. Ambos se sentaron en el suelo de madera, junto a la mesa donde el plato de panecillos descansaba, y Takao devoro dos sin preguntar. Yuriy aparto la mirada pero regreso su atención al panecillo que Takao le ofrecía.

- Si comes mucho no podras dormir - replicó, negando con la cabeza el ofrecimiento del chico.

Takao se encogio de hombros y le dio una mordida al panecillo en su mano. - Estoy en crecimiento, necesito comer.

- No cuando es medianoche... ¿no te enseñaron que las noches son para dormir y no para comer?

- Me enseñaron que nunca es bueno ignorar a un estomago hambriento.

- Pero no por ello tienes que andar a hurtadillas en una casa en la que eres un invitado.

- Tu prometida me dijo que si necesitaba algo no dudara en pedirlo...

¿Prometida?

- ...y ya que necesito comer, y no quiero molestar a nadie, lo mejor será que yo mismo me atienda¿no lo crees?

¿Estás hablando de Dasha?

- Si, ella. Ese chico raro, el de los triangulos en la cara, me dijo que ella era tu prometida.

Yuriy le golpeo en el hombro con rudeza - Se llama Kai¿entendido?. Llamalo chico raro de nuevo y no veras la luz del sol.

Takao bostezo - Aja... Kai... - ningun panecillo quedaba ya y ambos chicos comenzaban a cabecear - Mi Padre siempre dice que no debes esperar que otras personas hagan por ti lo que tú mismo puedes hacer. Si tengo hambre y puedo buscar comida¿por qué esperar a que alguien me la dé?. Un Kinomiya jamás se weda - bostezó. El pelirrojo apoyo su cabeza en la mesa, sus brazos sirviendo de soporte - Ricos panes - se talló los ojos, no resistiendo más el sopor.

- Mmhjum - Yuriy cerro los ojos - A Padre le gustan.

- Mi Padre los prefiere - boqueó y se acomodo en el piso al tiempo que cerraba sus ojos - un poco más salados... ¿podemos volver ahora?

- Jahmm - asintio Yuriy pero no se movió - ... mismo...

- Yup... - Takao no se levanto sólo se enrollo en si mismo como un oso en plena invernación - ... sueño...

- Ya...

Y fue asi como los encontro Nakuru a la mañana siguiente.

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Max se estiro como gato tomando el sol, creyendo que aún se encontraba en los brazos de Rei. Cuál no sería su sorpresa al notar el extraño contacto con sabanas. Se enderezo y miro a su alrededor, parpadeando en confusión. La pequeña habitación, iluminada por la tenue luz del sol que se filtraba por la ventana del lado izquierdo, le resulto absolutamente desconocida.

Trato de incorporarse pero se encontro enredado entre tanta manta. Después de lidear con el pequeño problema y en cuanto sus pies estuvieron nuevamente en el suelo, Max salió a investigar el lugar.

Era una pequeña casa, un piso, varias habitaciones... Por un momento creyo que era una construcción abandonada, pero rechazo la idea cuando detecto el inconfundible aroma a jugosa carne asada. Su estomago gruño. Busco la fuente del olor y en cuanto la encontro una amable voz le saludo. Max le miro sin haber entendido nada. Al parecer, la anciana comprendio el dilema.

- Ohaiyo Gozamaisu - dijo ella indicandole que se acercara - Significa Muy Buenos Dias. (2)

- Oh...

La anciana sonrio - Mi nombre es Eirin¿cuál es el tuyo?

- Max - le tendió la mano. ¿Sabe dónde esta Rei?

¿Quién?

- Rei - repitió pero entonces se acordó - Es decir, Drigger.

- Oh, él tuvo que marcharse. Volvera esta tarde, me pidió que te cuidara mientras atendía ciertos asuntos

¿Y Bryan?

- Me temo que no sé de quien me hablas, Maxie-kun. Nadie acompañaba a Drigger anoche. - Max suspiro ¿Tienes hambre?

Max asintió con cierto desánimo, de nuevo sintiendose como equipaje sin utilidad. Rei se fue, Bryan no aparecia, y ni siquiera sabía en que reino estaban. Comió mecánicamente, de vez en cuanto mirando por la ventana de la cocina.

El humor de Max mejoro conforme la mañana avanzaba. Ayudo a Eirin en el jardin, y conoció a dos de sus nietos, con los que se divirtió jugando a las escondidillas. Cuando Eirin le propuso ir a comprar las cosas para la comida de esa tarde, Max asintió entusiasmado. Caminando de la mano de ambos pequeños, Max quedo prendado del bullicioso pueblo. Aprendió a saludar"hola""adios""buenos dias", y "¿cómo esta" fueron unas de las primeras frases que logro recordar; asi como también "Perro""Gato""Sol""Luna" y cosillas igual de fáciles.

Riendo con los niños, el pequeño se mostro encantado con la atención de las personas. Max tuvo la oportunidad de elegir el guiso de aquella tarde y fue el encargado de conseguir las patatas. Lo dos pequeños, Ieia y Abai, le acompañaron. La atención de ambos se desvió hacia una chiquilla que acaba de saludarlos, por la familidaridad con la que se trataban, Max supuso que la conocían.

Dejandolos con su amiga, el rubio dio media vuelta para volver con Eirin. Cuidando de no tirar las patatas, Max no vio venir a la persona que se detuvo frente a él e inevitablemente choco contra ella. Se disculpo como había escuchado que Eirin lo hacía e intento esquivarla, sus ojos fijos aún en las patatas. La persona se movió para obstruirle el camino y él volvió a disculparse; fue entonces que notó la extraña energía.

Levanto la cabeza.

- Hola mocoso, te he estado buscando. Tu energía no es fácil de encontrar entre todos estos humanos.

Max papardeó creyendo que sus ojos le engañaban.

¿Dónde están tus amiguitos?... Supongo que el apestoso gato se harto de cuidar a mocoso inútil.

Max frunció el entrecejo. - No hables asi de Driggerél es mucho mejor que tú.

Yui esbozo una sonrisa siniestra.

Cuando los nietos de Eirin buscaron a Max, nadie supo decirles a dónde había ido.

Continuara.

"No te engañes; las cosas importantes jamás se pierden.
Si temes ser herido, no serás el único que sufra.
Si temes sonreír, el mundo te habrá perdido.
Si temes recordar, no olvides que estoy contigo.
Si temes que el dolor te consuma, permiteme abrazarte..."

n/a

Err... Sin comentarios.

(1) No me sé el nombre, y me vi en la necesidad de improvisar. En este fic el padre de Max se llamara Kojetsu Mizuhara, y el padre de Takao, será Kouji.

(2) Aunque me no me estoy guiando bajo ninguna linea de tiempo, hare ciertas referencias al idioma japones. Lo necesito para cierta cosilla en particular.

Antes de despedirme contestare una pregunta que me han hecho con frecuencia, y cuya respuesta seguramente alguien ya ha adivinado"¿Por qué Drigger puede transformarse en dos animales distintos"

Ya que Drigger es diferente al resto de los espiritus, Daisuke tuvo que buscar una manera de retenerlo a su lado. El guardian no puede controlarlo, ni en su forma humana, ni en su forma de tigre, asi que le confiere la habilidad de convertirse en gato. Aunque más que habilidad, es una manera de someterlo. El pequeño felino es la "débilidad" de Rei, pues en esa forma no puede enfrentarse a Daisuke. El gato representa la parte de Rei que es dominada por Daisuke.

Me parece que lo di a entender en el capitulo 3, pero es mejor aclararlo.

Gracias por leer. gunw02 hotmail. com...

Muchas gracias de nuevo por sus comentarios y deseo verles pronto. Besos!