"El silencio, por temor al rechazo"
Basado en Beyblade 
Kai x Rei
By Roquel

 

CAPITULO 2

JUEGO PELIGROSO

 

Las nubes oscuras cubrían el cielo azul, y el sol se ocultaba tras ellas. El viento frío golpeaba con fuerza los arboles, y levantaba las hojas caídas, por culpa de la estación que acababa de terminar: El otoño. Y ahora el invierno llegaba anunciando próximas nevadas. El ambiente húmedo presagiaba una lluvia, y en esos momentos solitarias y pequeñas gotas caían a la tierra, y se perdían al chocar en el piso.

Y Tala sonreía mientras caminaba de forma apresurada hacia la salida. Ya sabía lo que iba hacer, y como tenía que hacerlo. Pero ya se le hacia tarde para ir a ver a los chicos, y tenía que darse prisa si no quería que lo dejaran. Toda la noche había meditado cual sería el mejor modo para hacer enfadar a Kai, y se había sorprendido de la respuesta tan obvia... Celos... La mejor manera era darle celos...


- ¿A donde vas? - pregunto la voz a sus espaldas, y al reconocerla el chico pelirrojo frunció el entrecejo


Si Tala era capaz de hacer enfadar a Kai, Bryan era capaz de hacerlo enfadar a él... No le gustaba su tono burlón, e irónico, mucho menos las bromas que hacia a sus costillas. Y últimamente se hacían muy frecuentes. Tala trataba por todos los medios no encontrárselo en los entrenamientos, lo cual, sabía, era prácticamente imposible. Para empeorar el asunto, compartían la habitación. Y esa era la otra razón, para que Tala buscara hacer enfadar a Kai, al menos, así, lograría olvidar el enfado que llegaba a sentir.

Y en esos momentos no estaba de humor como para soportarlo. No después de haber tenido una larga discusión en el desayuno que al final no había tenido sentido. Bryan le había molestado toda la mañana, para que le dijera a donde había ido la noche anterior, y al final habían terminado discutiendo de quien sabe que cosa, pero que nada tenia que ver con la salida de Tala. Y él, aun seguía frustrado por eso. Pero parecía que Bryan adoraba ese tipo de discusiones.


- ¿Te importa? - pregunto a su vez Tala. Los ojos azules voltearon a verlo con fastidio, y los lavanda le miraron con burla...

- Si te contesto, me dirás - dijo Bryan acercándose a Tala, sin importarle el destello de furia que había en los llamativos ojos azules.

- No

- Entonces para que contestarte

- Yo tampoco veo la necesidad de contestarte. Después de todo, no te importa lo que yo haga, y deje de hacer.

- Es cierto, no me importa - dijo Bryan sonriendo, y aquélla sonrisa solo provoco que la frustración de Tala aumenta - Era solo curiosidad

- La curiosidad mato al gato - dijo Tala fríamente

- Pero yo no soy un gato

- Pero aun así puedes morir - añadió el chico pelirrojo. Bryan sonrió ampliamente ante aquélla respuesta.

- ¿Es una amenaza? - preguntó

- No. Es solo un comentario. Y ahora quítate de mi camino - dijo al ver que Bryan se había puesto frente a él.

- ¿Por que? - pregunto irónicamente

- Porque tengo prisa.

- ¿A donde vas?

- Eso no te importa - dijo de forma molesta. La ira de Tala crecía ante cada palabra. Bryan siempre tenia esa extraña reacción en él. Siempre perdía la noción de las cosas cuando discutían. Y muchas veces, ni sabía lo que le decía.

- Entonces no me moveré


Tala gruño


- A un lado! - ordeno tajantemente

- ¿Por que? - repitió Bryan riendo. Le encantaba ver que era el único que podía causar ese tipo de enfado en el chico pelirrojo.

- Porque quede de verme con alguien - dijo Tala triunfalmente - Y voy a llegar tarde.

La sonrisa de Bryan vacilo.


- ¿Con quien? - Y su tono dejo de ser burlón. En sus palabras, había un claro tono de demanda.

- No te importa!!

- ¿Tienes una cita? - pregunto, sorprendido y confundido


Pero Tala no contestó. Solo lo empujo por el hombro, y salió de ahí a toda prisa. Bryan frunció el entrecejo ante su actitud... No podía ocultarlo, la duda estaba impresa en su rostro... El enojo se apoderaba de sus ojos... Y el se odiaba por sentirse celoso...

Estaba celoso por la persona con quien Tala fuera a verse. Celoso de la persona que obtendría una mirada y una palabra de ese llamativo chico pelirrojo. Era ridículo!... Se sentía ridículo al pensar en eso. Pero al menos ya no se engañaba. Había aceptado que ese antipático le gustaba. Que le gustaba ver su rostro, y le agradaba su compañía... Y la única manera que encontraba para llamar su atención, eran esas tontas y estúpidas discusiones...

Se sentía débil al pensar que la única razón que encontraba para pelear con Tala era ver el fuego que brillaba en esos ojos azules. Que era el único modo de que Tala le dirigiera la palabra. Y se regocijaba al ver que era el único que podía provocarlo de esa manera... Le había encantado enterarse que compartirían la habitación. Y más aun al saber que lo vería en todos los entrenamientos...

Pero también se odiaba por disfrutar de eso!. Siendo él un Demolition Boy, no podía sentir eso por nadie. Mucho menos por otro chico... Peor aun, por el líder de su equipo... Una persona inalcanzable...

Lo sabía. Desde que eran pequeños, Tala le había llamado la atención. Creciendo a su lado, poco a poco se había enamorado de ese chico tan antipático, serio y en ciertas ocasiones presumido. Sus habilidades le habían sorprendido, su actitud le había intrigado, y todo él le había gustado... Y por supuesto que no estaba dispuesto a aceptarlo, no cuando ese tipo de sentimientos le impedirían llegar a ser un gran beyluchador, y mucho menos cuando Boris los tenía prohibidos...

Pero para bien o para mal, Boris ya no dirigía la abadía, y por lo tanto, las reglas habían cambiado... Ese hombre de nombre Kotaro, hacia las cosas muy diferentes a como eran antes... Los entrenamientos cambiarían, las instalaciones también lo harían... Y ahora no había nada que le impidiera decirle que le gustaba. ¿Que recibiría en respuesta?... Un puñetazo en la cara!!... Seguramente eso es lo que Tala haría. Y por eso, él se frustraba al darse cuenta de que esas inútiles emociones, no desaparecían!!.

Su puño se estrello en la pared ante tal idea. Siempre era lo mismo. Cada vez que Tala aparecía en sus pensamientos, la pared sufría las consecuencias. Y él estaba harto de toda esa situación.

Malhumorado dio media vuelta, y se dirigió al interior de la abadía, sin que nada ni nadie borrara la furia que sentía... Decidió ir a entrenar, para poder despejar un poco su cabeza...

 

~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

 

Los ojos rojo-oscuro vigilaban muy de cerca la ventana con vista a la calle. Abajo, en la acera, podían distinguirse las figuras de los tres chicos con quienes compartía el departamento. Esperaban a alguien, y él sabia quien era...

La renuencia a acompañarlos, se debía únicamente a que no se sentía capaz de seguir fingiendo frente a Tala. No podía permitir que se enterara. Si apenas ayer, había batallado enormemente para que el chico ruso no se diera cuenta de como se sentía... Y estaba seguro de que Tala no se había dado cuenta de todo lo que Rei le ocasionaba...

así que para evitar cualquier problema, y evitar el delatarse, Kai había rehusado acompañarlos. Además de que no soportaba mucho a la chica pelirosa...

Y sobre todo porque estaba un poco cansado. Toda la noche se había quedado despierto tratando de poner en orden sus ideas, pero de sus recuerdos no se apartaban las palabras del chico ruso: "Rei es muy lindo"... ¿Lindo?... Eso no tenía que decirselo, él ya lo sabía... Pero ¿Desde cuando Tala ocupaba la palabra 'lindo' para referirse a alguien?

Sus pensamientos se detuvieron al ver como el chico pelirrojo llegaba corriendo a donde estaban Rei y los otros, para después dar media vuelta e irse... Decidió no darle importancia a la actitud de Tala, mucho menos recordar sus palabras, y se encamino hacia la entrada... Con tal de no estar ahí cuando Rei regresara, Kai había decidido ir a entrenar a la abadía de nuevo.

Eso de sentirse nervioso seguía disgustándole... Y no era bueno que alguien más se diera cuenta de ello. No mientras no arreglara su situación, y decidiera que iba a hacer.

 

~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

 

- Hola!. Lamento la tardanza - dijo Tala, sonriendo a los chicos que se encontraban esperándolo.

- No hay problema. No hace mucho que esperábamos - le reconfortó Rei

- Bueno. Bueno. Vámonos - gruñó Tyson mientras comenzaba a caminar

- Solo tiene hambre - comento Max contento dirigiéndose detrás del moreno

- Eso no es novedad - respondió Rei riendo - Pero creí que había comido suficiente en el desayuno.

- Él nunca come suficiente - respondió Max desde enfrente


Tala miraba a Rei, escuchando divertido la platica que sostenía con el rubio. En cuanto el dueño de Drigger se dio cuenta, volteó a verlo y le sonrió


- ¿Como están las cosas en la abadía? - pregunto

- Aburridas - contesto rápidamente Tala - Nos dan demasiado tiempo libre. Mientras toda la investigación termina, la abadía esta bajo constante vigilancia. Además de que todavía no tienen preparados los nuevos programas de entrenamiento. Primero necesitan que Kai lo apruebe. Por eso fui a verlo ayer.

- ¿Para que? - pregunto Rei sin entender

- Necesitaban su firma en algunos papeles, donde da la autorización para realizar la ultima inspección de la abadía. Creo que será hoy o mañana, no estoy muy seguro. Pero mientras dure, tendremos que buscar otro lugar para hospedarnos.

- No se supone que el hombre que ahora la dirige, tiene que hacerse cargo de encontrarles un lugar.

- ¿Kotaro? - pregunto Tala - Si, él se encarga de ello. Pero la verdad no confió mucho en su juicio.

- ¿Por que? - cuestionó Rei con curiosidad


Sin embargo Tala no contestó, miro el piso con el seño fruncido, recordando como ese hombre lo había puesto con Bryan, para compartir habitación... Claro que ¿Como iba a saber Kotaro, que Bryan le sacaba de quicio?... Pero aun así, no podía evitar el culparlo...


- ¿Crees que Kai debería hacerse cargo del lugar donde se hospedaran hasta que puedan regresar a la abadía? - volvió a preguntar Rei, logrando que Tala regresara a la realidad.

- ¿Kai?... mmm... Tal vez. Pero creo que ahora esta demasiado ocupado con sus propios problemas, como para que quiera atendernos a nosotros. - respondió Tala burlonamente, y miro a Rei...

- ¿Problemas? ¿A que te refieres?


Y Tala sonrió... No tenía intención de decirle. Ese no era su objetivo. Su objetivo era hacer enfadar a Kai, y olvidar la frustración que sentía al pensar en Bryan.


- Oh!. A nada. Creo que le corresponde a Kai decirlo, no soy yo, quien debe ir por ahí pregonando lo que le sucede. ¿No?

- Creo que tienes razón. Pero si uno le pregunta, seguramente se enfadara. No es de las personas que hable mucho, y menos sobre algo que le preocupa.

- No si tu se lo preguntas - comento Tala sonriente. Rei no entendió.


El resto del camino lo hicieron en silencio. Tala, feliz al ver la confusión en el rostro del chico chino. Y Rei tratando de encontrar el significado en las palabras de Tala. ¿Cual diferencia había en que se lo preguntara él o que se lo preguntara Max, Tyson e incluso Tala?... No, para él no había diferencia

Después de todo, a nadie, ni siquiera a él, le había dicho lo de Boris, lo de la abadía. Y no se habían enterado de su traición hasta que ya era demasiado tarde. ¿No esa era la prueba que demostraba que Kai no se relacionaba con nadie?... Aunque debía admitir que últimamente había cambiado. Después de la victoria de Tyson, podría decirse que había dejado de ser tan cortante, claro que seguía mostrandose frío y solitario. Pero ese ya era un cambio, ¿O no?

Bueno, sus miradas y contestaciones tampoco habían cambiado mucho. Y prefería caminar solo, e ir a entrenar solo, que pasear con ellos... Y Rei se preguntaba ¿Por que eso le entristecía?... Aunque últimamente Kai había estado muy alejado, más de lo normal... Si, ahora que lo pensaba, llegaba a la conclusión de que Kai los evitaba, ¿Por que?. Eso él no lo sabía.


- Kai ha pasado mucho tiempo entrenando en la abadía - dijo Tala, adivinando los pensamientos de Rei

- Si. ¿Por que? - pregunto Rei

- ¿No lo sabes? - inquirió Tala como si nada - Bueno, entonces creo que no puedo decírtelo.

- ¿Por que?


Tala rió pero no contesto. Y en cambio dijo:


- Mira ya llegamos.


Levantaron la vista para ver el edificio frente a ellos. Ese era el hotel donde el equipo White Tigers se hospedaba. Les sorprendió ver que Max y Tyson se encontraban hablando animadamente con los chicos, que se encontraban en la salida.


- Rei!. Date prisa - gritó Max haciéndole señas con la mano.


Ambos corrieron para alcanzar a los chicos. Y aunque eso le había evitado a Rei seguir preguntado, la duda seguía ahí, y ya tendría otra oportunidad para preguntar.

Todos los chicos caminaron por la acera, con dirección al aeropuerto. Las risas y las charlas impidieron que Rei volviera a preguntarle. Y Tala miraba sorprendido la amistad que había entre la chica pelirosa y Rei. ¿Ella era de quien Kai tenia celos?... Según recordaba, su nombre era Mariah...

El trayecto fue largo, pero divertido. Al final, los chicos se encontraron despidiéndose del antiguo equipo de Rei.


- Oh!. Rei. No olvides que si necesitas algo no dudes en avisarnos - exclamo Mariah, sujetando sus manos

- No te preocupes, Mariah - dijo Rei sonriendo

- Claro. - exclamo Lee - Te ayudaremos en lo que podamos


Tyson y Max se despidieron de todos los chicos, y Rei prometió mantenerlos informados de a donde iría. Sin embargo Tala se mantuvo aparte, no sabiendo que decirles, ni mucho menos como despedirse, después de todo él no los conocía muy bien.

El anunció de la salida del avión con destino a China se escuchó. Y un ultimo adiós fue dicho. Todo el equipo White Tiger se encontraba ya fuera de la vista.


- ¿Y bien? ¿A donde iremos ahora? - pregunto Max sonriente

- Vayamos a tomar un helado!! - exclamo Tyson


Todos rieron, incluso Tala, y así quedo decidido a donde irían. Como siempre, Tyson y Max se adelantaron, dejando a Tala y a Rei hasta atrás.


- ¿Estas seguro de que no sientes nada más por ella? - pregunto Tala al ver como los otros chicos se alejaban

- Si. - contesto Rei rápidamente. - Es como mi hermana, y nada más.

- Bueno. ¿Y a donde iras, ahora?

- Aun no lo se. Cuando Tyson y Max regresen a Japón, que será la próxima semana, yo también partiré, aunque todavía no decido a donde.

- Oh!


La charla se detuvo cuando se dieron cuenta de que ya habían llegado. La gran heladería, también tenía un centro de juegos en la parte inferior del establecimiento. Y estaba dentro de un pequeño centro comercial. así que la posibilidad de perderse era probable...

Después de que vieran como Tyson compraba helados de todos los sabores posibles. Rei, Tala, y Max le siguieron mientras corría a los videojuegos. Poco después, Rei y Tala se quedaron a mitad de la gran habitación, buscando con la mirada a sus compañeros. Los habían perdido de vista, cuando Tyson había jalado a Max para que viera un nuevo videojuego... Y ahora no los encontraban.


- Creo que los hemos perdido - sentencio Tala mostrándose enfadado. No le gustaba el ruido y en ese lugar, el ruido era insoportable.

- Si, creo que si - respondió Rei tratando de no desquiciarse ante la posibilidad de que sus tímpanos se reventaran. - Lo mejor será esperarlos afuera. ¿No crees?


Tala asintió, pero antes de que pudieran salir, el chico Ivanov notó una maquina hasta uno de los rincones. No pudo evitarlo y se acerco a ella. Rei lo siguió pensando que irían a la salida.

Los ojos azules de Tala brillaron ante lo que tenía enfrente. Un juego de simulación, donde tenías que atravesar un campo lleno de trampas y rayos láser... Sin decir palabra le sonrió al chico chino y este ladeo su cabeza en señal de poca comprensión. Tala no contestó, subió a la maquina, y quince minutos después.


- ¡Esto es increíble! - exclamó totalmente frustrado, al ver en la pantalla 'Game over' - Jamás en mi vida he reprobado un juego de simulación, nunca uno tan arcaico. ¿Que clase de broma es esta?


Rei miraba divertido la escena. Tala golpeaba la maquina, y sus ojos centellaban ante la palabra que aparecía en la pantalla. Tala al verlo reírse no pudo evitar sentirse mucho más enfadado.


- No es divertido - dijo amargamente - No le veo la gracia. Estos juegos son poco creíbles. Nadie es capaz de ganar.

- ¿En serio? - pregunto escéptico, mostrando una sonrisa burlona.

- ¿Quieres intentarlo? - le reto Tala, y Rei sonrió aun más aceptando el desafío.


Quince minutos después...


- No puede ser! - exclamo Tala mirando la pantalla donde aparecían los créditos después de que Rei hubiera terminado el juego. - Esto es totalmente imposible!. Mi entrenamiento debe ser mucho mejor que el tuyo. Y aun así perdí.


- No te sientas mal - dijo Rei tratando de hacerlo sentir mejor - Necesitas ser mucho más rápido. Y no creo que eso sea parte del entrenamiento en la abadía...

- No puedes superarme! - gruñó Tala. - Soy uno de los mejores en la abadía!.


Rei le miró sin decir nada, pero con un seño que expresaba claramente su duda.


- Vamos. Te enseñare lo que es un verdadero entrenamiento de simulación!! - Tala dio media vuelta y Rei le siguió deseoso de probar sus habilidades. quería saber a que tipo de entrenamiento había sido sometido Kai.

 

~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

 

La mirada lavanda, se enfoco en el chico recién llegado. Y sonrió burlonamente para dirigirse a él.


- ¿De nuevo por aquí, Kai?.


No hubo respuesta


- Vaya. No creo que al 'gran' Kai le haga mal hablar un poco de vez en cuando. Ya sabes que siempre es bueno tener contacto con otras personas. ¿No es así?


Kai le ignoro y se dirigió a uno de los extremos de esa larga habitación. Y colocándose en posición, dejo salir su blade que cayo perfectamente dentro del plato.


- ¿Desde cuando te has vuelto tan serio? - le dijo Bryan acercándose - Antes al menos contestabas. De mala manera, claro, pero lo hacías.

- No tengo porque contestarte - dijo Kai con dureza en sus palabras.

- ¿Debo sentirme ofendido por ese tono, o tal vez deba sentirme halagado de que me hayas dirigido la palabra? - pregunto Bryan con un claro tono de ironía en su voz.

- ¿Que es lo que quieres? - interrogo Kai sin despegar la mirada de su blade.

- Oh!. No sabia que era malo tratar de entablar una conversación - dijo encogiéndose de hombros - Me he sentido muy solo últimamente, y te aseguro que no me gusta el silencio de por aquí.

- ¿Por que no buscas a alguien más a quien molestar? - dijo Kai fríamente - Yo no tengo ganas de estarte aguantando.

- Auch!. Eso duele - comento sarcásticamente Bryan - ¿Sabes?...


Pero sus palabras fueron interrumpidas, cuando escucharon como la puerta se abría. Ambos fijaron su mirada en el hombre que acababa de entrar, y no se movieron al ver que se dirigía hacia ellos. El cabello castaño, contrastaban con la piel pálida de su rostro. Y los ojos grises brillaban ante la clara luz de las luces. La sonrisa adornaba su rostro, y sus facciones relajadas, le hacían ver sumamente atractivo...


- Me alegra verte, Kai - dijo Kotaro al llegar hasta ellos

- Hn! - fue la contestación de Kai

- Espero no interrumpir - comento con una sonrisa. Kai le miro duramente - Pero quería que vieras los nuevos programas de simulación. Solo es necesario que los apruebes, para que los chicos reanuden su entrenamiento.

- De acuerdo - contesto fríamente Kai, y se adelanto al hombre que tenía frente a ellos.

- ¿Donde esta Tala? - pregunto el hombre al ver que solo estaba Bryan


Este se encogió de hombros y el enojo regreso a su rostro.


- ¿Que voy a saber yo?. Ni que me importara.

- ¿Pensé que era tu amigo? - pregunto Kotaro sorprendido por la respuesta

- Pero no soy su niñera.

- Bueno, cuando lo veas, dile que será uno de los primeros en el entrenamiento de simulación.


Bryan gruño y se dirigió a uno de los platos de Blade. Mientras que Kotaro se encogió de hombros, y se alejo para darle alcance a Kai, en cuanto estuvo a su lado, le comento:


- Como sabes, Kai, tu abuelo dejo mucho trabajo incompleto. Muchas de las investigaciones tendrás que terminarse, y otras tendrás que ser suspendidas. Pero creo que tendrás que dedicarme cierto tiempo para que podamos concluir con esas investigaciones, y que no te quedes en la bancarrota.

- ¿Cuanto tiempo? - dijo Kai sin darle importancia

- Aun no esta decidido. Habrá que hacer un plan, y un programa acerca de todo eso. Dentro de una semana, aproximadamente, te diré cuanto tiempo necesitare. Y en que condiciones...

- ¿Condiciones? - interrumpió Kai

- Si. Condiciones. Lo que tendrás que cumplir para poder hacerte cargo de todo lo que Voltaire dejo. Los abogados nos citaran dichas condiciones, y tu tendrás que acatarlas...

- ¿Que pasa si no lo hago? - volvió a preguntar Kai

- Bueno, no estoy muy seguro. Pero tendrías ciertos problemas para hacerte cargo de tu fortuna. Además de que la abadía pasaria a manos de la BBA... Y sabemos que eso es lo ultimo que desearías, no?

- Hn! - respondió monosilabicamente Kai

- Claro que esos serian solo algunos de los problemas. Pero no hay razón para que no los cumplas, cierto?


Kotaro rió y Kai dejo de darle importancia. En esos momento se sentía enfadado!... Y de sus pensamientos no se apartaba la imagen de un llamativo chico con apariencia felina... De hermosos ojos dorados... Y sedoso cabello negro...

 

~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

 

Después de que viera y autorizara el nuevo plan de entrenamiento. Kai regresó a su casa. Cansado y ofuscado, agradeció que nadie más estuviera ahí. Se dejo caer en el sillón, y sus ojos se cerraron herméticamente, dispuestos a dormir un poco.

Agradecía que nadie más le molestara. Además de que estaba demasiado exhausto como para ponerse a pensar en lo que sentía, en lo que haría, y en todo lo que había sucedido ese día... Se había marchado en un descuido de Kotaro, después de que hubo firmado muchos papeles, y lo único que quería era una ducha y una larga noche de sueño...

Las horas pasaron, lentas y largas, y su delicioso sueño fue interrumpido por el golpeteo de la puerta. Gruñó ante la sola idea de abrir... No, no iba a levantarse. Fuera quien fuera, tenia que irse, no estaba de humor como para soportar a alguien más... Pero la persona fuera del departamento, no parecía tener intenciones de marcharse. Golpeaba con más fuerza, y para frustración de Kai, lo hacia de forma rítmica, como si supiera que eso le estaba alterando los nervios.

Furioso, Kai abrió los ojos, y se levanto rápidamente. Esta vez sin decir nada, abrió la puerta gruñendo y mirando fría y duramente a la persona en ella. Los ojos lavanda le miraron divertidos, y una sonrisa burlona estaba en su rostro, eso solo provoco que la furia de Kai aumentara...


- ¡¿Que quieres?! - le pregunto casi gritando

- No te enfades - respondió Bryan con un tono tranquilo - Si no desaparecieras tan rápido, no te verías en la necesidad de recibirme. Kotaro se frustró cuando vio que no terminaste de revisar los papeles. Estos necesitan tu aprobación.


Eran solo dos juegos de hojas, y Kai se las arrebato, furioso de que esa escena se repitiera. Aunque con distinta persona. Si, sabía que tenia razón, no debió haberse ido si no quería que eso volviera a suceder. Pero no pudo evitarlo, era demasiado su frustración... Respiro profundamente y entró en el departamento sin mostrar cortesía en invitar al chico que seguía parado en la entrada.

Bryan entró con un claro seño de disgusto en su cara, y se dejo caer pesadamente en el sillón, y mientras colocaba sus pies sobre la mesa, y cruzaba sus brazos detrás de su cabeza. Sus ojos se clavaron en el vidrio de enfrente. Comenzaba a oscurecer...

Enfadado de no saber a donde demonios se había ido Tala, Bryan se regañaba por no poder dejar de pensar en él. No lo había visto en todo el día, y ese irresponsable, había dejado su entrenamiento para irse con quien sabe quien... Y se odiaba porque había deseado verlo en el entrenamiento. Pero no!... Ese bobo no se había presentado!!...

Mataría a la persona capaz de entretener tanto al chico pelirrojo como para hacer que olvidara sus obligaciones... Gruño ante ese pensamiento...

 

~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

 

- ¿Que buscas? - se escuchó la voz mayor de un hombre, y Tala se detuvo repentinamente al reconocerla.

- La sala de simulación - contesto mecánicamente Tala, colocándose firme y mirando al frente. Kotaro al verlo solo sonrió y en un tono amable le dijo:

- Deja eso - Y Tala se relajo - ¿Para que la quieres?


Rei se adelantó a contestar:


- Probaremos nuestras habilidades - dijo

- Eso es bueno. Y tu eres...

- Rei Kon - completo Rei con una sonrisa

- No sabia que tenias amigos fuera de la abadía, Tala - dijo Kotaro sonriente

- Oh!. De hecho soy amigo de Kai - aclaro Rei, y Tala le confirmo con un asentimiento de cabeza - Formo parte del equipo Bladebrakers, o al menos formaba parte...

- Ya veo!. Si, ya recuerdo. Hay mucha información sobre ustedes en nuestra base de datos. - Kotaro sonrió amablemente - Bueno, saben que pueden utilizar la sala de entrenamiento, mientras no la estén inspeccionando.


Ambos chicos asintieron, y Kotaro se alejo con una sonrisa divertida.


- Parece ser amable - fue el comentario de Rei, mientras seguía a Tala hacia la sala de simulación

- Mucho mas de lo que era Boris. Pero sigo creyendo que muchas veces no sabe lo que hace.

- Ahora si me contestaras porque piensas eso. La ultima vez evadiste la pregunta. - dijo Rei y Tala se puso nervioso. Aunque no supo porque. No era nada del otro mundo decir que no le gustaba la pareja de habitación que le habían asignado. Ni que tampoco le gustaba su compañero de entrenamiento... Pero aun así se rehusó a contestar

- Ya llegamos - dijo Tala.


Rei miró las cámaras de seguridad que adornaban la habitación, las computadoras, y las maquinas que ocupaban todo el espacio de aquel pequeño cuarto. En cuanto Tala encendió la luz, notó la puerta que estaba hasta el otro extremo, oculta en las sombras.


- ¿Y ahora que hacemos? - pregunto impaciente Rei.


Tala se acerco a las maquinas, oprimió un botón y las cámaras, y computadoras se encendieron. Los sensores se activaron y Rei sintió la agitación de su corazón al pensar en lo que tendría que atravesar. Era la emoción de pensar en lo que diría Kai al saber que lograría terminar uno de esos famosos entrenamientos, sobre todo para ver un brillo distinto en aquellos ojos rojo-oscuro. Un deseo que todavía se mantenía oculto en lo más profundo de su alma...

así, tal vez, Kai pasaria más tiempo con ellos. Pues vería que su equipo merecía su reconocimiento... Y, extrañamente, eso era lo que Rei deseaba. Deseaba que Kai los tomara en cuenta, que estuviera con ellos...

- Al cruzar la puerta, el sistema mostrara varios obstáculos para evitar que llegues a esta otra puerta - dijo Tala sacándolo de sus pensamientos, y señalando una puerta que Rei no había visto, y que se encontraba del lado contrario a la primera - Necesitaras todas tus habilidades para poder terminar la prueba... Y según como lo hagas será la forma como te califiquen.


- Ok - dijo Rei mostrándose listo para empezar - Comencemos

- Será mejor que yo lo haga primero. Jamás has estado en este tipo de simulaciones, y es posible que tengas problemas.

- No - respondió Rei - Yo lo haré primero. Si dices que ya has hecho este tipo de ejercicios, y eres muy bueno en ellos, aun cuando nadie te ha enseñado como hacerlo, entonces yo tengo que demostrar que también puedo lograrlo.


Tala le miro sorprendido... Esa actitud se parecía mucho a la de Kai. Aunque entre Rei y Kai había mucha diferencia. Kai era más solitario que Rei, y el chino era mucho más agradable y divertido que Kai. E incluso su charla era mucho más amena... ¿Por eso le gustaba a Kai?... Si era así, no podía culparlo...

Rei se coloco frente a la puerta, listo para empezar. Y Tala presintió que no debía dejarlo ir. Sin embargo la determinación en las palabras de Rei le hicieron aceptar su decisión.

La puerta se abrió y Rei entró rápidamente en ella. Su agudo oído escuchó el movimiento de los mecanismos de defensa. Los obstáculos no tardarían en presentarse. quería hacerlo en el mejor tiempo posible, ya que sabía que todo eso contaba. así con rapidez corrió a través de los largos y angostos pasillos. Todo un laberinto, gigantesco y sorprendente.

Se vio en serios problemas, cuando descubrió las primeras defensas. Milagrosamente se salvó de los rayos láser. había armas en cada esquina, en cada rincón. Al doblar para tomar otro pasillo, corría el riesgo de ser herido. En varias ocasiones se vio en la necesidad de regresar sobre sus pasos, pues había cientos de callejones sin salida. Las paredes falsas también abundaban. Y ni que decir acerca de los pisos movedizos.

El aliento de Rei subía al techo como neblina, a causa de su agitación. Saliendo y regresando dolorosamente a sus pulmones. El lugar estaba bastante frío, y húmedo. Y su esfuerzo, provocaba que su ropa se pegara a su cuerpo, debido al sudor que había generado, produciéndole cierta incomodidad. El cabello le golpeaba el rostro, impidiéndole ver pero su agilidad era suficiente para poder evitar todo tipo de problemas.

Todos sus sentidos estaban alertas, sus agudos oídos captaban cualquier sonido extraño, sus ágiles pasos le evitaban perder tiempo cuando la ruta era equivocada, sus hábiles ojos veían en la oscuridad indicándole que camino tomar. Y todo su ser esperaba paciente que la prueba terminara... Estaba emocionado pues hasta ahora lo había hecho bien... Ninguna trampa le había engañado, ni ningún rayo le había tocado. Todo había sido excelente... Corrió evitando los últimos disparos de rayos láser, y en el siguiente pasillo se detuvo a descansar. La sonrisa apareció en su rostro cuando vio la salida.


- Eso es todo! - se escuchó la voz de Tala proveniente de una de las paredes.


Y Rei se sintió satisfecho al confirmar sus sospechas... Apoyo sus manos en sus rodillas, y respiro profundamente intentando recuperar su aliento. Minutos después, se enderezaba para dirigirse a la puerta, dejando resbalar las gotas de sudor por su rostro, sintiendo, por primera vez, como todos sus músculos estaban agotados debido al esfuerzo, como sus piernas se tambaleaban ante su propio peso, y como todo su cuerpo temblaba ante el movimiento lento de caminar hacia la salida... Necesitaba un largo descanso.

Llevo una mano hasta su rostro para limpiar el sudor, y despejar las nubes que tenía en los ojos, mientras la otra la usaba para guiarse con ayuda de la pared. El aliento regresaba lentamente, y su corazón comenzaba a recuperar su ritmo normal...

Tala miraba sorprendido las habilidades de ese chico. Hasta ahora, solo Kai, y el grupo de los Demolitions Boys eran los que habían pasado esa prueba. Y ahora Rei llegaba y demostraba que podía igualar sus habilidades. Tenía que admitir que era bueno. Después de todo, había vencido a Bryan en la segunda ronda del torneo ruso... Y Tala se enfado al ver que estaba pensando en la persona que más le producía enfado: Bryan...

Rei, era ágil, era veloz, y fuerte, pero a la vez todos sus movimientos eran sutiles... Tan parecidos a los de un gato... Su vista era perfecta en la oscuridad, y sus habilidades eran extraordinarias... Tala tenía que dejar de subestimarlo.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando un insistente 'Bip-bip' resonó en la silenciosa habitación. Miro la maquina frente a él, y busco frenéticamente el origen del sonido. En cuanto lo encontró, sus ojos se estrecharon al identificarlo, e instantáneamente poso su mirada en las cámaras. El temor apareció en ellos, cuando vio que aun quedaba un arma por activarse, que él había olvidado, y que ahora apuntaba justamente a Rei, que caminaba distraído hacia la puerta.


- Cuidado! - gritó Tala.


Pero no lo dijo a tiempo. Todo paso tan rápido que no supo que sucedió hasta que ya había terminado. Lo único que vio fue a Rei volteando, y al siguiente instante caía al suelo, al parecer herido...

 

~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

 

Los ojos lavandas veían el cielo que se oscurecía lentamente... No queriendo pensar, y no queriendo sentirse enfadado, lo cual era casi imposible... Se preguntaba si Tala ya hubiera regresado a la abadía. Le haría confesar acerca de con quien había salido, así fuera lo ultimo que hiciera... Aunque tenía que admitir que siempre que comenzaba a pelear con el chico pelirrojo terminaba divertido, al ver la expresión de enfado en su rostro, y olvidaba lo que en un principio había ocasionado la discusión.

Suspiro al notar a donde le llevaban sus pensamientos...


- ¿Que sucede? - se sorprendió de escuchar la voz de Kai que le saco de sus meditaciones


Sonrió burlonamente para poder contestarle.


- No sabia que te preocuparas por mi! - dijo irónicamente, y Kai le miro con una ceja levantada.

- ¿Quien dijo que estoy preocupado? - pregunto

- Oooh - dijo de forma desilusionada - Tus comentarios siempre hieren mi corazoncito. Deberías ser un poco más amable, así nadie tendría miedo de acercarse a ti.


Kai gruñó.


- Pero olvidaba que a ti no te gusta que la gente se acerque. ¿Cierto?. Aunque no dudo que haya alguien...


De nuevo fue interrumpido cuando la puerta se abrió de improvisto.


- Ya llegamos!! - anunció Tyson entrando rápidamente y dirigiéndose a su habitación.

- Hola chicos. - saludo Max, siguiendo a Tyson, y cuando Kai vio que nadie más les acompañaba, no pudo evitar el preguntar:

- ¿Y los demás?


Max se encogió de hombros, y antes de que pudiera contestar, Tyson se le adelantó:


- Los perdimos en el centro comercial - dijo rápidamente asomando su cabeza por la puerta de la habitación.

- ¿No han vuelto? - pregunto Max, y la respuesta se la dio el mismo cuando solo vio que había dos personas más en el departamento. - Los perdimos después de que despidiéramos a sus amigos, fuimos por un helado, y no vimos a donde fueron. Pensamos que ambos volverían aquí.

- Max! - llamo Tyson desde la otra habitación - Date prisa. Deja eso ya, veras que Rei y Tala no deben tardar, y en cambio, tu te perderás el inicio de la película. Vamos!

- Voy por palomitas - dijo Max desaparecieron en la cocina. Y minutos después entraba a su habitación con un tazón llenó de palomitas, cerrando la puerta tras de si.


Y en esos momentos, Kai agradecía haberles conseguido la televisión, y la video que ahora estaban en su habitación. así se evitaría tener que escucharlos hablar durante toda una hora, o más... Sin embargo los pensamientos de Kai divagaban en otra cosa. "Tala... Rei... juntos". Tres palabras que no deberían escucharse en una misma oración... No, si Tala quería salir vivo cuando regresaran.

Regresó su atención a los papeles, deseoso de no haber escuchado las palabras de Tyson. E intentando concentrarse en lo que estaba leyendo... Lo cual, para su enfado, no estaba logrando...

Bryan, por otra parte, lucía pálido y el brillo en sus ojos indicaba que estaba más que enojado... ¿Rei?. Si no se equivocaba, ese era el nombre del chico ante el cual había perdido. El antipático que lo había derrotado. ¿Y Tala estaba con él? ¿Por que Tala estaba con ese bobo?... ¿De donde lo conocía Tala?. Que el supiera, Tala no tenía amistades fuera de la abadía, mucho menos era de las personas que se relacionara con integrantes de equipos rivales... Y entonces que significaba todo eso...

El sonido del teléfono interrumpió sus pensamientos. Sonó tres veces antes de que Max se asomara para contestar.


- ¿Bueno? - dijo al descolgar el auricular - Ah!. Hola Tala - instintivamente tanto Kai como Bryan voltearon a ver al chico rubio, pero sin que este se diera cuenta de ello. Cuando ambos se percataron de lo que habían hecho, voltearon a verse y regresaron a su lugar. Kai leyendo los papeles, y Bryan mirando el vidrio, pero ambos prestando atención a lo que el chico rubio decía. - ¿Donde se habían metido?. Los buscamos por todas partes... ¿La abadía? ¿Y que hacían allá?... ¿Rei? ¿Esta bien?... ¿Estas seguro?... De acuerdo... Si, ok. Hasta mañana.


Kai escuchó atentamente lo que fuera a decirles. Con una seria agitación en todo su cuerpo, producto de aquélla pequeña pregunta: "¿Rei?", sobre todo por el tono en el que Max la había hecho... ¿Que hacia Rei en la abadía? ¿Por que era Tala quien llamaba?...


- Rei volverá mañana - dijo Max ligeramente preocupado pero con un tono aliviado - Se quedara con Tala en la abadía. Él lo cuidara...

"¿Cuidarlo? ¿Por que tenia que cuidarlo?" se pregunta Kai sintiéndose impaciente por preguntar, pero considerando que no debía hacerlo. Ya que él no debía mostrar preocupación por nada ni por nadie...

- ¿Que sucedió? - se decidió a preguntar por fin Kai, mostrándose frío e indiferente a la situación. Tanto que ni Bryan, ni Max notaron como sus ojos se mostraban preocupados.

- Rei fue herido. Tala no me dio muchas explicaciones, solo me dijo que no nos preocupáramos. Que estaba con él en la abadía y que volvería mañana.


Al ver que ninguno de los dos decía nada más. Max regreso a su cuarto, cerrando la puerta tras de si.


¿Cuantos minutos pasaron?... ¿Quien los contaba?... Ambos chicos intentaban poner en orden sus pensamientos, dudas y serios conflictos internos... Tratando de no salir corriendo para ir a ver que era lo que había sucedido. Además de no gruñir ante el pensamiento de que esos dos estaban juntos, y que ambos se quedarían en la abadía.

Cuando el teléfono volvió a sonar, Kai se levanto y fue a contestarlo. Bryan estaba tan concentrado en lo que pensaba que ni se preocupo por ver la expresión en el rostro del chico ruso-japonés. La cual, seguramente, le había sorprendido. Pues Kai se mostraba enfadado, pero a la vez preocupado...

Kai levanto el auricular sin decir nada. Y Tala supo quien había contestado.


- Hasta que te dignas a levantar el teléfono! - dijo claramente divertido. Kai gruño impaciente por preguntar, pero controlándose de no hacerlo. Tala rió antes de continuar - Kotaro dice que no te preocupes, que mañana puedes traer los papeles que te envió. Y eso me lleva a preguntarte. ¿Bryan sigue ahí?

- Si - respondió cortantemente Kai. Con el ferviente anhelo de que Tala mencionara a Rei y le dijera lo que había pasado.

- Entonces debo informarte que Kotaro me ha dado autorización para mantener a Rei aquí, y dice que deberás alojar a Bryan porque Rei dormirá en su cama. así que dile...

- Díselo tu - interrumpió Kai - Es para ti! - dijo y le tendió el teléfono inalámbrico a Bryan. Que lo miro confundido...


Tala gruño. Eso era lo que no quería. No quería escuchar la voz de Bryan, porque siempre que la oía sentía como sus tripas se retorcían, de furia sin duda. Y se lamentaba haber olvidado decirle a Max lo de la habitación, así hubiera evitado pelear con ese testarudo... ¿Por que Kai le hacia eso?


- Kotaro ha accedido que Rei se quede aquí, por precaución solamente - dijo enfadado - así que como no hay más habitaciones, y yo tengo que cuidar de él. Tu tendrás que quedarte a dormir en su casa.

- ¿Por que? - pregunto Bryan claramente molesto

- ¿No me estas escuchando? - replico Tala enfadado - Rei se quedara aquí, no hay más habitaciones, así que se quedara conmigo y dormirá en tu cama. Y tu te quedaras con Kai. ¿entendido?

- No. Que alguien más lo traiga, no me quedare aquí!!.

- Entonces no te quedes ahí!!. - le grito Tala irritado, de tal forma que Bryan tuvo que alejar el teléfono de su oído, permitiendo que no fuera el único que escuchara - Si lo que quieres es regresar, no hay problema. Rei dormirá conmigo en mi cama !.


Y colgó.


Bryan miro el teléfono con un ligero rubor cubriendo sus mejillas, y un brillo mortal en sus ojos. Volteó a ver a Kai, pero este miraba por la ventana, como si nada le importara. Apago el teléfono. Y lo dejo sobre la mesa.

Suspiro molesto, y se sintió frustrado. Y antes de que pudiera decirle algo a Kai, el ruido de una puerta abrirse le hizo voltear hacia donde estaba Kai. Y con voz fría le dijo:


- ahí dormirás!


Bryan le miro sin decir nada, pero acepto en silencio quedarse... Lo ultimo que le había dicho Tala aun lo tenía confundido. Y al recordar las palabras le producía cierto burbujeo en su estomago... No podía permitirlo. Se levantó, se dirigió a la habitación, y al entrar cerro la puerta tras de si... Sin despedirse siquiera, ni agradecer la hospitalidad. ¿Como agradecerla, si ni siquiera quería estar ahí?

En cuanto se dejo caer en la cama, miro fijamente el techo y por instinto volteo a ver la otra cama... Estaba vacía, y eso le produjo cierta sensación de nostalgia... Se auto-regaño por ello, y notó que se sentía solo...

Cerró los ojos intentado dormir... Y se dio cuenta de que esa seria una noche muy larga. últimamente se quedaba dormido contemplando a su compañero de habitación. Le gustaba ver a Tala dormir. Le agradaba ver la forma como se movía entre las sabanas buscando una posición cómoda, hasta que notaba como lo miraba y terminaban discutiendo... Adoraba esas discusiones... Pero él no estaba ahora ahí... Giro sobre su cuerpo, quedando boca abajo, y cubrió su rostro con la almohada...

El silencio le perturbaba... Extrañaba ser arrullado por la suave respiración del chico Ivanov. Extrañaba la imagen que tenía siempre que volteaba a verlo... Y se regañaba por extrañarlo!!!...

 

~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

 

Kai miró la ventana sin mirar nada realmente. Con el mismo burbujeo que sentía cuando veía a Mariah cerca de Rei, pero que ahora era producido por las palabras de Tala: "dormirá conmigo..." Y al recordarlas no podía evitar el escozor que le recorría al pensar, e imaginar, a Rei y a Tala durmiendo en la misma cama. Le frustraba, le enojaba, y le encelaba...

Sus ojos centellaron, y su rostro se ensombreció, mientras veía como las nubes se iluminaban por los truenos lejanos...

Tala no le había dicho nada acerca de la condición de Rei, ni mucho menos la razón por la cual había sido herido. Conocía a Rei, y tenia que haber sido algo realmente malo, para que pudiera hacerle daño. Las habilidades de ese chico eran asombrosas, ¿Como era posible que hubiera sido lastimado?... ¿Y si todo era un engaño? ¿Y si en verdad Rei no estaba herido? ¿Y si la única razón por la cual se quedaba en la abadía era estar con Tala?... Y ante tales pensamientos, Kai frunció el entrecejo... Odiaba ese tipo de pensamientos y le ofuscaba no poder sacárselos de la cabeza...

Necesitaba una ducha fría...


El agua helada que recorría su cuerpo, tensaba sus músculos, pero le relajaba la mente. El agua cubriendo su rostro, dejo ver su mirada tranquila, y un respirar suave y rítmico se apodero de su pecho... Suspiro cansado, y la tranquilidad le regreso... Mañana averiguaría que fue lo que sucedió...

Mientras tanto, se veía en un problema aun mayor que el de Bryan. Él tampoco podía dormir, porque: uno, tampoco tenía la seguridad de que el joven chino estuviera durmiendo en la habitación de junto, y dos, porque se sentía inquieto ante la incertidumbre de no saber lo que realmente le había pasado a Rei...

Durante todo el torneo se había acostumbrado a que Rei durmiera en la misma habitación que él. Claro que cuando descubrió lo que sentía, le había mandado a dormir a una habitación separada para que él pudiera seguir evadiéndolo... Aunque sabia que se engañaba pues siempre dormía sabiendo que él estaba en la habitación de junto, y que lo vería por las mañanas, y que escucharía su risa aunque no pudiera verlo...

 

~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

 

- ¿Que sucedió? - pregunto Rei después de que vio como Tala colgaba el teléfono fieramente y su seño mostraba furia - ¿Por que dijiste eso?


Tala le miro sin saber que contestar. Ni él sabía porque lo había dicho, solamente se le había escapado. No había pensado en consecuencias, ni en nada. El nerviosismo de escuchar a Bryan le había hecho hablar de más... Pero ¿Nerviosismo, a que?... "Tal vez no era nerviosismo - se dijo Tala ante tal pensamiento - tal vez es frustración"... Si, frustración de tener que soportarlo, escucharlo, y verlo... No podía ser otra cosa...

Además, a quien debía molestar era a Kai, no a Bryan. Y ni siquiera se preocupaba en preguntarse, porque le gustaba ver a Bryan molesto, y porque disfrutaba haciéndolo enfadar. Aunque era Bryan el que siempre terminaba ganando, y él, siempre terminaba enfadado. Pero en esos momentos, lo ultimo que quería era pensar en ese chico tan engreído, porque odiaba sentir como sus hormonas se salían de control con solo recordarlo.


- No lo dijiste en serio. ¿Verdad? - hablo de nuevo Rei, y Tala por fin sonrió.

- Si lo dije en serio - Y Rei le miro sorprendido - Pero no te preocupes... Kai no le dejara venir. No mientras no sepa lo que paso.

- ¿Y por que no les dijiste?. No estoy tan mal. Puedo regresar caminando.


Rei se movió, y el dolor en su costado punzo. Gracias al aviso de Tala, él había girado rápidamente, evitando que el rayo le diera en alguna parte vital, y ahora solamente tenía un gran rasguño en su flanco derecho. Aunque le costaba un poco de trabajo caminar, y se tambaleaba de vez en cuando.


- Kotaro dijo que debías descansar - explico Tala, revisando el vendaje - No es grave, pero necesitas reposo para que no vayas a tener complicaciones.

- Pero parece ser que tu compañero se molesto porque yo me quedaría aquí, ¿No?

- Ese tonto se molesta por todo - gruñó Tala - Y como no hay más habitaciones para que te hospedes, y puede decirse que soy el responsable de que eso te sucediera, entonces yo tengo que cuidar de ti. Y te quedaras aquí. Mañana te ayudare a regresar a tu casa, y podrás descansar más cómodamente ahí, con todas las atenciones que seguramente te brindaran.


Rei no entendió que quiso decir.


- ¿Te refieres a Max y a Tyson? - pregunto viéndolo fijamente. Tala le sonrió de forma extraña pero no le contesto.

- Es hora de dormir - dijo en cambio, ayudando a Rei a regresar a la habitación, fría y poco llamativa.


Le ayudo a recostarse, y después el se dispuso a dormir. Pero no bien cerraron sus ojos, se dieron cuenta de que no podrían dormir. Cada uno vuelto a la pared que le correspondía, no sabían lo que el otro estaba pensando. Sin embargo ambos pensaban en lo mismo...

"¿Por que no puedo dormir?"... La misma pregunta, en cabezas diferentes.


No se movieron por temor a despertar a su compañero. Pero la inquietud les oprimía el corazón. Tala se sentía confundido, y esa confusión le provocaba enfado. ¿No debería sentirse contento de que el fastidioso de Bryan no estuviera ahí?... debería estar más que feliz de que una noche no tuviera que soportar sus bromas, sus comentarios irónicos, y las tontas discusiones que no tenían caso... Y se regaño ante el pensamiento de que los extrañaba... "No, no - se dijo - Es ridículo. Yo no lo extraño"...

¿Por que habría de extrañarlo?. Aun cuando lo había conocido desde que eran pequeños, nunca jamás lo había extrañado... ¿Sería porque siempre habían estado juntos?... Imposible!!... Además de que Bryan siempre le sacaba de sus casillas, eso no podía ser bueno... No lo era, pues era el único que lo lograba.

Rei miraba la pared, sintiéndose, extrañamente, solo... Era extraño, porque Tala estaba ahí, y porque últimamente dormía solo en una habitación. Si bien se había acostumbrado a compartir la habitación con Kai durante la duración del torneo, en cuanto se habían llegado a instalar en ese departamento, le habían dejado toda una habitación para él solo... Ordenes de Kai, según recordaba que le habían dicho... Pero hasta eso, siempre tenía la certeza de que estaba a un lado. De que podría levantarse, ir a su habitación y dormir en la cama de junto. Claro que jamás lo había necesitado...

Y ahora miraba la pared, como si deseara que de un momento a otro, pudiera ver el rostro de alguien. Lo cual era totalmente absurdo, pues él no tenía un rostro en particular al cual quisiera ver.

Cerró sus ojos intentando dormir. Y un sueño intranquilo le invadió... Por ahora no tenía nada de que preocuparse, y nada que cuestionarse... No obstante, ese extraño sentimiento aun estaba presente...

Continuara...

 

n/a

 

Bueno, al fin sabemos quien será la pareja de Tala para este fic, ¿o no?... Pero creo que me equivoque al decir Talax??... Creo que quedaría BryanxTala, pero eso se vera mucho después, dependiendo de como vayan saliendo las cosas

Y también sabemos cual es el plan que tiene. Además de que hemos visto que ni a Kai, ni a Bryan les ha gustado esa 'amistad'. Y esa pequeña amistad va a traer todavía muchos problemas, y los celos todavía andará muy, pero muy presentes...

Habrá que ver lo que hacen Bryan y Kai cuando se encuentren con Tala y Rei. Que por cierto, no tienen idea de lo que sienten. Pero poco a poco Irán descubriéndolo...

Y yo por ahora me despido, diciéndoles. Hasta luego!!... Y recuerden que si tienen alguna pregunta, será bien recibida en gunw02@hotmail.com ... Y el siguiente capitulo se llamara: "Celos durante el invierno" =^^=