"El
silencio, por temor al rechazo"
Basado en
Beyblade
Kai x Rei
By Roquel
CAPITULO
3
CELOS
DURANTE EL INVIERNO
La
tan ansiada mañana hizo su aparición, pero no fue lo que se esperaba... El
cielo era pálido, el ambiente era frío y húmedo, y torrenciales ventiscas
heladas golpeaban con furia y fuerza las ramas y las hojas de los árboles. La
poderosa tormenta se había desatado desde el amanecer, y la nieve caía sin
compasión a la tierra, cubriéndola por completo... Podría decirse que ese
era el humor en el que Kai se encontraba.
El
joven Hiwatari, miraba por la ventana, esperando que la tormenta menguara para
que pudiera salir de la casa. Estaba exasperado y enfurecido, por no saber que
había sucedido, por no poder averiguarlo, y porque, incluso, parecía que el
ambiente estaba en su contra... Realmente no había cerrado los ojos durante
toda la noche... Esperaba impaciente que el tiempo mejorara para salir del
departamento... Deseaba que el taxi apareciera en cualquier momento por una de
las esquinas de aquella larga calle. Sin embargo no había rastro alguno del
dichoso auto...
En
esos momentos no le importaba que se dieran cuenta de que esta preocupado por
Rei... Aunque su humor y su semblante mostraban claramente que estaba furioso,
y nadie quería molestarlo... Tyson había cedido a las peticiones de Max y no
le había hecho comentario irónico alguno, mientras que Bryan estaba tan
concentrado y sumido en sus propios pensamientos que no le importaba nada
más...
Así
que Kai contemplaba en silencio la tormenta, apretando los puños, y dejando
que todo su cuerpo se tensara. Los ojos rojo-oscuro relampaguearon ante un
recuerdo poco grato que inundo sus pensamientos...
En
el reflejo del vidrio apareció un llamativo chico de curiosas facciones
gatunas, cuyos extraños, pero atractivos ojos dorados despedían un brillo
dulce y tierno, mientras sus cabellos negros le caían exquisitamente en el
rostro, dándole un toque demasiado seductor, pero también de inocencia. Y de
pronto, aparecía un chico de tez pálida, de brillantes ojos azules y de un
intenso cabello rojizo, a sus espaldas, y le enfurecía ver como Rei le sonreía
de manera tan... ¿extraña?
¿amistosa?...
Fuera como fuera le molestaba... Y lo peor del caso es que era solamente su
imaginación!!... Los celos le estaban jugando una mala broma!!.
Kai
no pudo evitar el gruñir, ante la situación en la que se encontraba... Eso
era tan... tonto!... Estaba dejando que su barrera de hielo fuera poco a poco
cediendo ante sus emociones... Claro que todavía conservaba su apariencia fría
y seria... ¡Pero
se engañaba!: Esa barrera de hielo ya había cedido y ahora se encontraba en
todo un mundo de nuevas sensaciones que le desquiciaban, y le atormentaban. Podía
seguir fingiendo que era el mismo tipo frío, impasible y solitario, pero en
su corazón sabía que ya no era así, y todo lo que sucediera le afectaba de
una u otra manera... Todo lo que tuviera que ver con Rei le llenaba de algo
extraño... Placentero, y electrizante pero también demasiado irritante... Y
la única manera para que dejara de sentir esa irritación, era que le dijera
la verdad y aceptara las consecuencias... Muy en el fondo Kai sabia que tenía
que decírselo, no obstante, era reticente a hacerlo. No estaba preparado para
dar tal paso... No, no... Eso jamás! - se repetía a cada minuto
Los
ojos lavanda se clavaron en el reloj por enésima vez esa mañana. Un minuto
apenas desde que lo viera la ultima vez... ¿Que
acaso el tiempo no transcurría?... ¿Por
que tardaba tanto la manecilla en llegar a su destino?... había escuchado
decir a Kai que el taxi, al que había llamado, llegaría dentro de dos horas
si es que la tormenta se calmaba... Sin embargo la tormenta parecía aumentar,
y el tiempo parecía detenerse en periodos demasiado largos e irregulares...
Bryan
no quería aceptar que estaba desesperado y que todo eso era producto de su
imaginación... Aun cuando su apariencia era la misma, burlona, seria y de
cierto modo mandona, Bryan se sentía al borde del colapso nervioso... Los oídos
le zumbaban de tanta furia que acumulaba, los ojos brillaban de manera mortal
mientras se fijaban en el reloj de nuevo. Sus pies descansaban cómodamente
sobre la mesa de centro, y sus manos eran ocultas detrás de la cabeza, que
estaba apoyada en el sofá.
Había
dormido cerca del amanecer, pero no lo suficiente para calmarse... Retenía el
aliento, cuando escuchaba un ligero sonido que se pareciera al de un auto,
pero se decepcionaba al darse cuenta de que no era eso... El mismo se
condenaba al darse cuenta de lo que estaba sintiendo... No podía evitarlo!. A
sus recuerdos regresaban las palabras "Dormirá conmigo" y toda la
ira la sentía correr por sus venas de manera casi automática.
No
tenia porque estar celoso, ¿verdad?.
Después de todo, Tala no era nada suyo, y el no tenía ni derecho ni
obligación de vigilarlo... Pero eso no significaba que no mataría a aquel
que se atreviera a acercarse a él... Y eso incluía al chino que ahora,
seguramente, disfrutaba de las atenciones del pelirrojo...
Bryan
volteo a ver el reloj de nuevo, y lo fulmino con la mirada al percatarse de
que las manecillas no se habían movido... Esa espera era insoportable, esa
situación era estresante, y el no saber que había sucedido le sacaba de
quicio...
-
¿Que
sucede aquí? - pregunto Tyson a Max en voz baja, cuando ambos permanecían en
la cocina desayunando. Ya que ni Kai, ni Bryan habían querido comer algo. -
Todo esta demasiado tenso. Ellos están de muy mal humor... Claro que siempre
lo están... Pero ahora parece como si estuvieran enfadados por otra cosa...
Max
se encogió de hombros, y le apuro para que terminara su comida. Sin embargo
el chico rubio coincidía ciento por ciento en las afirmaciones de Tyson. había
algo raro ahí...
El
toqueteo en la puerta le distrajo de sus pensamientos. De hecho hizo que todos
volvieran a la realidad de inmediato. Max se levanto rápidamente para ir a
abrir la puerta, y un joven, con traje elegante, le anunció:
-
El taxi que el joven Hiwatari ha ordenado se encuentra en la entrada del
edificio esperándolos.
Y
se fue.
Kai
dio un respingo, y se percato de que la nieve había cedido. La tormenta se había
calmado, y solo el viento se mantenía con su fuerza y su persistencia. Dio
media vuelta y con paso firme se dirigió a la salida, seguido muy de cerca de
Bryan, cuyo semblante ya no era de burla, sino más bien de ira... Y por
ultimo, iban Tyson y Max que se sorprendían de ver como esos dos se mostraban
aun más fieros que antes... Todos tomaron una de las chaquetas que colgaba
del perchero de la entrada, excepto Bryan cuya ropa era abrigadora, además de
que estaba acostumbrado al clima.
En
cuanto estuvieron fuera, otro problema se presento. ¿Como
iban a viajar?... Era de esperarse que tanto Kai como Bryan desearan ir en el
asiento del copiloto... Y ambos extendieron las manos al mismo tiempo para
poder tomar la manija.
-
¿Que
haces? - preguntaron al mismo tiempo, y en el mismo tono duro.
-
Tu vas atrás - dijo terminantemente Kai, con el tono claro de que no discutiría
ese asunto.
-
¿Por
que? - pregunto Bryan molesto - Es tu equipo, tu debes ir con ellos.
-
Y también soy quien pagara este taxi así que te ordeno ir atrás.
-
No puedes ordenarme nada!. Y no voy a ir atrás.
La
tensión era demasiada, las miradas furiosas se debatían en silencio,
mientras Tyson y Max contemplaban boquiabiertos lo que un simple asiento
podía ocasionar... Aunque si lo analizaban bien, y pensaban un poco en ello,
no era por el asiento por lo que ellos peleaban, claro que ellos no lo sabían,
y no pensaban preguntarse.
-
¿Chicos?
- musito un nervioso Max, pero no logro que la atención de ambos chicos se
volviera a él.
-
Vas atrás - dijo Kai ferozmente, y cualquiera que hubiera visto el destello
de sus ojos rojo-oscuro hubiera pedido clemencia y perdón, pero Bryan estaba
tan enojado que poco le importaba eso.
-
No! - contesto con el mismo tono duro.
No
obstante, Kai no le escucho, abrió la puerta delantera, y se sentó sin
importarle como Bryan le veía con más fiereza que antes. El chico ruso vio a
Kai con algo muy parecido al odio, y resoplando de furia entro en el asiento
trasero.
-
¿Estas
seguro de que quieres ir Max? - pregunto Tyson antes de entrar
-
¿Que
tu no?
-
... - Tyson alterno su vista entre uno y otro, e inclinándose hacia Max le
susurro: - No quiero estar cerca de esos dos por algún tiempo... Con esas
miradas son capaces de matar a cualquiera.
-
No exageres - rió Max, y jalándolo entro en el auto, sonriendo ante la
mirada fría de Bryan, la indiferente de Kai, y el rostro amable del
conductor.
Y
después de una orden directa y rápida por parte de Kai, el auto se puso en
movimiento. Mientras que el feroz viento azotaba el ambiente, aunque,
comparado con las miradas de Kai y Bryan, no parecía tan feroz y temible...
~
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
Rei
se movió ligeramente en la cama, y no abrió los ojos intentando volver a
dormirse. Al no conseguirlo, abrió sus párpados, giro sobre su cuerpo, sorprendiéndose
de no ver a Tala en la cama contigua. Trato de levantarse, pero la punzada en
su costado le impidió siquiera sentarse.
-
Auch - gruño entre dientes llevando una mano hasta su herida, y sintiéndose
aun peor al presionarla.
No
queriendo quedarse acostado, volvió a intentar levantarse, y sus esfuerzos se
vieron interrumpidos cuando la puerta de la habitación se abrió de
improvisto.
-
Es bueno ver que te sientes con fuerzas suficientes para intentar levantarte -
dijo Tala sonriente. - Pero es mejor que te recuestes, y no hagas mucho
esfuerzo por ahora...
-
¿A
donde fuiste? - pregunto Rei cuando volvía a acostarse con ayuda de Tala
-
Kotaro necesitaba hablar conmigo. Tengo una prueba de simulación hoy en la
mañana, uno de los nuevos programas de entrenamiento. Y me dio algunas
instrucciones.
-
¿Puedo
verte? - pregunto Rei emocionado - Es decir... Me gustaría ver tus
habilidades...
Tala
sonrió satisfactoriamente por sus palabras, y como comentario casual le dijo:
-
No soy tan bueno como Kai.
Rei
le miro sin comprender, pero una rara punzada nació en su estomago, y le recorrió
tan lentamente que tuvo muchos problemas para reprimirla. Los ojos azules de
Tala brillaron al ver la mirada perdida del chico chino, y con alegría le
aseguro:
-
Después de que la practica termine, te llevare a tu casa.
Rei
asintió con la cabeza, y con ayuda de Tala se levantó. Su herida ya no
sangraba, aunque todavía le dolía. Caminando con lentitud, llegaron hasta el
siguiente pasillo, y fue cuando escucharon una voz cercana que les hizo
detenerse.
-
-
Me encuentro mucho mejor, gracias.
-
¿Por
que no te encuentras descansando?
-
Quiero ver la practica de Tala. ¿Puedo?
Kotaro
le miro fijamente, y adoptando una pose seria miro el techo, pensando en la
respuesta. Pero con una gran sonrisa le contesto:
-
No veo porque no. Los acompañare. ¿Necesitas
ayuda, Tala?
Los
ojos azules le miraron con reproche, como si Kotaro hubiera dicho algo malo, o
incorrecto. El chico Ivanov no creía necesitar ayuda para llevar a Rei, y el
simple hecho de que se la ofrecieran, le hizo sentir mal, inútil... No tan
mal como cuando Bryan le ofrecía ayuda... "De nuevo pensando en
Bryan" Tala no pudo menos que gruñir ante el pensamiento...
Kotaro
movió las manos rápidamente, intentado que el seño fruncido de Tala se
esfumara. Sabía, perfectamente, que los chicos de la abadía no estaban
acostumbrados a solicitar ayuda, ni mucho menos a recibirla. Era algo en
contra de su orgullo, y su altivez... Aunque esa era una de las cosas que
planeaba cambiar: La espantosa soledad que los chicos padecían.
-
Muy bien. Será mejor que nos demos prisa, el tiempo apremia, y los resultados
deberán estar esta misma tarde - dijo logrando que Tala olvidara que estaba
enfadado, y que una emoción inusitada le recorriera lentamente...
Tala
sujeto con más fuerza a Rei, y con paso lento le ayudo a llegar hasta la
sala, donde Kotaro permanecería vigilando el desempeño de Tala. Le llevo
hasta la silla más cercana al gran vidrio que tenía vista hacia una amplia y
enorme habitación que se veía abajo. Donde un grupo numeroso de personas,
observaban desde las esquinas, tecleando y añadiendo información a las
computadoras que llevaban.
-
Todo esta listo, Tala. Es hora de que te reúnas con el profesor - señalo al
hombre de estatura baja y pelo canoso al fondo de la habitación de abajo, que
daba ordenes a los hombres a su alrededor
Tala
se inclino ante Kotaro y antes de salir, sonrió ligeramente a Rei, como signo
de pequeña arrogancia, y sin palabras, le dio a entender que no perdiera un
detalle de la prueba...
Rei
volteó sonriente ante el vidrio, y vio cuando los hombres se colocaban en sus
posiciones en las esquinas, y comenzaban a teclear con más rapidez, que
incluso Rei lograba escuchar desde donde se encontraba... Reviso con cuidado,
intentando ver a Tala, y lo vio llegar rodeado por un grupo numeroso de
personas.
Antes
de empezar, Tala le dirigió una mirada fugaz, y sonrió abiertamente antes de
empezar con la prueba...
~
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
El
silencio tenso impedía que ni Max, ni Tyson hablaran, aunque murmuraban
emocionados, cuando señalaban algún edificio que veían por la ventana. Dos
semanas habían tenido, y hasta ahora no había podido recorrer toda la
ciudad...
Mientras
tanto, los ojos lavanda permanecían viendo el camino, sin verlo realmente.
Frunciendo el entrecejo, y deseando que el dichoso auto se apresurara.
Gruñía imperceptiblemente cuando el auto se detenía. Frustrado y aburrido,
Bryan dejo su vista divagar hasta posarla en Kai... ¿Era
su imaginación o Kai se veía diferente?... Ese día, en particular, Kai no
mostraba su semblante indiferente, serio y reservado, no!, en esos momentos
Kai dejaba ver todas las emociones de ira, y frustración que cruzaban por su
rostro.
Y
Bryan no pudo evitar sentirse aliviado, al ver el destello de sus ojos, el
cual no logro identificar... No supo la razón, simplemente lo sintió...
Percibió como su usual arrogancia volvía, al igual que su molesto tono
burlón... En esos momentos quería desquitarse con alguien... Y siendo Kai,
el que estaba tan cerca, ¿Por
que no permitirse disfrutar un poco?...
-
Hey, Kai! - le dijo mientras se inclinaba un poco hasta apoyarse en el
respaldo del asiento. Kai pareció no escucharlo, aunque Bryan supuso que
simplemente lo estaba ignorando, así que adoptando el mejor tono amable que
tuviera le dijo - ¿Que
sucede?. Te noto un poco... diferente... ¿Te
sientes bien?
Las
palabras resonaron en todo el cuerpo del chico ruso-japonés. Y Kai se dio
cuenta de que estaba actuando de manera tonta: Se estaba dejando dominar por
inútiles emociones!!... Y si no tenía cuidado, Bryan sospecharía que algo
le estaba sucediendo...
-
¿Que
quieres, Bryan? - pregunto tranquilamente Kai, cuyos ojos se mantenían
cerrados, y le evitaban a Bryan ver su verdadero estado de animo. Sus brazos
cruzados se relajaron, hasta que le dieron la apariencia despreocupada de
siempre, y cubriendo las emociones que sentía.
-
Oh!... No creí que te estuviera molestando -dijo con voz falsamente herida -
Aunque... Deberías agradecerme la atención que te estoy prestando, no muchas
personas se preocupan por ti, ¿Verdad?
-
¿Te
preocupas por mi? - pregunto cínicamente Kai, sonriendo de igual forma - ¿Quien
lo hubiera creído?. Estoy seguro de que a Tala le dará bastante risa cuando
se entere...
Nadie
fue testigo de como los ojos lavandas brillaron tristes, y con furia al
escuchar sus palabras. Con solo pensarlo, su corazón se detuvo e instantáneamente
el calor de la ira le lleno... Sus manos se crisparon, y cerraron en puños...
A sus recuerdos llegó la imagen de Tala riendo, e inexplicablemente, la furia
se esfumo, dejándole un vacío en el fondo del estomago.
Con
un gruñido volvió a reclinarse en su asiento, cruzo los brazos, y el brillo
triste de sus ojos se dirigió a la ventana que tenía cerca. Kai abrió sus
ojos al no escuchar agresión alguna por parte de Bryan. Su cara mostró
intriga cuando lo vio, a través del espejo retrovisor, recargado en el
asiento, con una extraña expresión en el rostro...
El
auto se detuvo frente a la abadía. Y después de que Kai pagara el
transporte, Tyson y Max lo siguieron emocionados. Por su parte, Bryan ya se había
adelantado, y caminaba apresuradamente hacia la entrada.
Bajaron
escaleras, recorrieron pasillos, y Bryan casi corrió cuando se vio cerca del
cuarto que compartía con Tala. Sus entrañas desaparecieron dejándole un
vacío en su estomago, cuando vio como la habitación estaba vacía...
Kai
entró y miró de una a otra cama, exasperado, pero manteniendo su postura
firme. Un leve estremecimiento le domino cuando vio gotas de sangre en las
sabanas de una de ellas. Sin decir palabra, se alejo de la habitación, para
buscar a alguien que supiera decirle donde estaba Rei...
Escuchó
los pasos apresurados de los chicos siguiéndole, y también noto como la
respiración de Bryan se había vuelto bastante pesada... Pero le resto
importancia cuando recordó la practica de esa mañana: Tala seguramente estaría
ahí.
No
se había equivocado. Desde otra de las habitaciones de mando, contemplaron el
desempeño del pelirrojo, viéndolo realizar diferentes actividades a través
del vidrio de la habitación. Tyson y Max se acercaron rápidamente para ver
mejor, y comenzaron a hablar emocionados acerca de las habilidades de Tala...
Bryan
se sintió... extraño... Pensamientos de furia, ira y rencor desaparecieron
de su cabeza cuando vio al arrogante pelirrojo ejecutar el entrenamiento de
esa mañana... Una inusual sonrisa encorvo sus labios, y sus ojos brillaron
con un sentimiento inexplicable... Siempre era lo mismo... Toda frustración desaparecía
por las mañanas, cuando entrenaba con el engreído de Tala...
Kai,
mientras tanto, buscaba con la mirada al dueño de Drigger, pero no parecía
estar ahí. ¿Donde
estaba Rei?... ¿En
la enfermería?... ¿estaría
tan grave como para que necesitara cuidados especiales?. Sus ojos rojo-oscuro
vigilaron con cuidado el piso inferior: parecía que todos estaban reunidos ahí...
Desde el grupo de los Demolition Boys, hasta los reclutas de la abadía...
Todos menos Rei...
-
Me dijeron que los vieron entrar - dijo una voz a sus espaldas. La practica había
terminado, y todos dirigieron sus miradas al hombre que esperaba de pie en la
puerta. - Que hagan un análisis de la prueba de simulación y me lo entreguen
antes del mediodía - ordenó al hombre que permanecía sentado en la
habitación recibiendo la información acerca del desempeño de Tala. Kotaro
se acerco al vidrio, y dirigiendo una mirada fugaz a él, les comento: - Todo
va de maravilla. La prueba de simulación ha sido todo un éxito... Pronto,
los chicos podrán regresar a su entrenamiento. ¿Firmaste
los papeles, Kai?
El
chico ruso-japonés le extendió la carpeta que llevaba, y Kotaro reviso los
papeles con un amplia sonrisa. Oculto la carpeta bajo el brazo, y con un
suspiro aliviado anunció:
-
Entonces todo esta listo. Mañana se llevara a cabo la ultima inspección de
la abadía, y después podremos dedicarnos a entrenar arduamente... Aunque me
temo que tendremos que desalojarla... Pero solo será por una noche - aclaro
rápidamente ante la dura mirada que Bryan le dirigió - Mañana por la
mañana me encargare de llevarlos a donde se hospedaran hasta que la
inspección termine... - consulto su reloj, y dirigiéndoles una mirada les
acompaño hasta el pasillo siguiente - Lamento tener que dejarlos aquí, pero
tengo una junta y necesito marcharme... Si buscan a Tala, debe estar saliendo
del cuarto de simulación.
No
tuvo que repetirlo dos veces, y después de que Kotaro se marcharan, los
chicos se dirigieron rápidamente al cuarto donde Tala había dejado a Rei,
antes de empezar con su entrenamiento. Pero antes de que pudieran llegar, la
presencia del chico pelirrojo les hizo detenerse.
-
Conque ya están aquí, ¿eh?
- dijo con su tono arrogante. Y los ojos azules se detuvieron en Kai
intentando descifrar el brillo de sus ojos rojo-oscuro... Sintió como la
sonrisa se ampliaba ante la mirada de muerte que el chico Hiwatari le
dirigía... Estuvo más que tentado a decirle algo, pero otra mirada le
perturbo...
Su
pálido rostro se encontró con la mirada penetrante de los ojos lavandas.
Bryan le veía con la sonrisa de siempre, pero con un brillo diferente. Y eso
provoco que la frustración de Tala se presentara, retorciéndole las entrañas
sin su consentimiento.
-
¿Que?
- pregunto fieramente ante esa mirada, provocando que se volviera más
intensa.
-
Nada - fue la simple respuesta de Bryan, y Tala sintió que no soportaría mucho tiempo tener a esa mirada sobre él... Deseaba que le dejara en paz...
-
Entonces... ¿Crees
que podrías dejar de mirarme?
Bryan
se encogió de hombros, sin apartar su mirada, y sonrió ante el brillo de
furia que despidieron los ojos azules, además de divertirse con la obvia
incomodidad de Tala... Aunque se regaño internamente por disfrutarlo, era
algo que no podía evitar... Contemplo con gran fascinación el pálido rostro
del chico Ivanov, cuyos labios rosas le hacía ver sumamente atractivo, y los
mechones que caían en su rostro le daban un toque demasiado...
-
¡Eso
fue excelente! - anunció Tyson con gran emoción, después del inoportuno
silencio. - ¡Maravilloso!
¡Asombroso!...
¡Eres
realmente bueno!
Tala
volteó a verlo, y la sonrisa altiva se poso en sus labios, mirando con gran
alegría al chico moreno, agradeciendo tales elogios...
-
¿Bueno?
- intervino mordazmente Bryan, y logrando que el destello mortal de los ojos
azules se posaran en él para su satisfacción- ¿Bueno?
- y rió burlonamente - Debes estar bromeando... Es la peor prueba...
-
¿Tienes
algún problema? - pregunto Tala enfadado
-
Para nada - contesto Bryan sin darle importancia - Solo estaba dando a conocer
mi opinión. ¿Es
malo eso?
-
¡Nadie
te esta pidiendo tu opinión! - replico Tala irritado - Así que será mejor
que te quedes callado...
-
¿O
si no que?
-
O si no...
-
Fue excelente!
La
suave voz a sus espaldas les hizo detener la pelea. Al menos Tala calló al
escucharlo. Bryan frunció el entrecejo al ver como una sonrisa diferente se
formaba en los labios del chico pelirrojo, consecuencia de ver a la persona
que se mantenía en el marco de la puerta. Alterno entre uno y otro la vista,
y solo pudo sentir como el peso de su furia le impedía pensar con claridad...
Kai
se quedo sin aliento al verlo... Sosteniéndose del marco de la puerta, se
encontraba Rei, con una gran sonrisa, y una expresión de inmensa felicidad,
viendo divertido la pelea que había estado a punto de iniciarse... Tenía que
ser su imaginación... Tenía que estar imaginando que Rei lucía mucho más
lindo de lo que antes recordara... Su imaginación tenía que estar jugándole
una broma. No podía haber otra explicación...
Los
ojos dorados brillaron de manera diferente cuando se enfocaron en él, y no
supo como interpretarlo... La sonrisa que le dirigió fue diferente, pero no
logro definir esa diferencia... Rei lucía... lucía... No existía una palabra
para describirlo... Y Kai se odio a si mismo cuando notó como se estaba
dejando llevar por lo que eran considerados pensamientos tontos... Sin
embargo, ellos no desaparecieron... Al contrario, parecía que más se
esforzaban en atormentarlo. Cuando vio como Rei se mantenía de pie con
doloroso esfuerzo, un incontrolable deseo de ayudarlo le altero la mente,
hasta el punto de que no se dio cuenta de como se había movido casi
imperceptiblemente de su lugar... Y al parecer no fue el único que lo notó.
Tala
miraba la sonrisa de Rei agradeciendo que interrumpiera la desagradable
discusión con Bryan. Pero también miraba de reojo las expresiones de Kai... Y
simplemente se sintió emocionado cuando vio como la mirada de Kai centellaba
de forma diferente. Cuando se percato de que Kai se había movido, se adelanto
más ágilmente y se acerco para prestarle ayuda a Rei.
-
Te dije que deberías estar descansando. Debiste esperar hasta que regresara a
recogerte - le regaño con un tono bastante amable, y con una sonrisa, que no
solo le extraño a Rei... Si no que hizo hervir a Kai y a Bryan.
-
Estoy bien - expreso Rei confundido. Y cuando trato de pararse sin ayuda de
Tala, únicamente logro caer a un costado.
-
Si, claro - le dijo Tala, sosteniéndolo nuevamente. - Bueno. Ahora vayamos a
desayunar.
-
¿Desayunar?
- pregunto Rei confundido
-
Claro, desayunaras conmigo.
-
Creí que habías dicho que después de tu entrenamiento me llevarías a casa -
inquirió Rei más confundido
-
Así era... Pero ahora quiero que me acompañes a desayunar - dijo viendo a
Rei, pero sintiendo como la presencia de Kai se tensaba ante sus palabras...
Sin poder controlarse rió
-
¿De
que te ríes? - le pregunto Rei.
Tala
no contesto, dejo que su mirada se desviara hacia los ojos rojo-oscuro, que le
veían centellantes, y sus ojos brillaron al encontrarse con ellos...
Inconscientemente sujeto aun más fuerte a Rei de la cintura, y miro de forma
desafiante a Kai, quien al parecer había olvidado como respirar, viendo como
Rei le sonreía a Tala, y atónito por la osada acción del pelirrojo... Su
cuerpo se tensaba evitando alguna acción que le delatara... Evitando golpear
a Tala...
Bryan
sentía la ira correr por sus venas... El antipático se atrevía a sonreírle
a
Tala!!... ¿Y
quien se creía Tala para sonreírle en respuesta?... ¿Por
que esa sonrisa era diferente a la burlona y arrogante que siempre le veía? ¿Por
que los ojos azules brillaban de forma diferente? ¿Que
significaba ese brillo?...
-
Vamos! - dijo Tala con un tono que no aceptaba reproche. - Si gustan, pueden
acompañarnos.
Ayudado
por Tala, Rei no opuso resistencia a acompañarlo, mientras platicaba acerca
de su entrenamiento. Max, Tyson, Kai y Bryan lo siguieron en silencio... Los últimos
dos con miradas heladas y duras.
~
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
El
desayuno en la abadía, era normalmente muy silencioso... Algunas veces
podían escucharse pleitos, y peleas por parte de Tala y Bryan... Pero esa
mañana en especial, había risas, y voces divertidas, que resonaban el las
frías paredes de la abadía. Las largas mesas ocupaban todo la habitación, y
los chicos veían sorprendidos, al grupo que se encontraba más próximo a la
salida, hablando y bromeando sin detenerse...
Tyson,
Max, reían después de haber peleado por un pequeño bollo, Rei sonreía
ampliamente, divertido de escuchar esas risas tan estridentes. Tala los miraba
confundido, esos chicos peleaban, y peleaban, y cinco minutos después estaban
como si nada... Aunque no podía evitar la ligera sonrisa que aparecía en sus
labios, cada vez que una nueva discusión comenzaba...
-
¿Siempre
hacen lo mismo? - pregunto confundido a Rei, al ver que Max había saltado de
su asiento, y era perseguido por Tyson después de que le robara su postre.
La
mirada dorada volteó a verlo brillando de alegría, con una inmensa sonrisa
curvando sus labios. Y asintió fervientemente, sin poder contenerse a reír
descontroladamente. Cuando la mirada dorada volvió a buscar a sus amigos,
Tala miro de reojo a Kai y a Bryan... Cuando su mirada se topo con la de
Bryan, sintió un extraño malestar, que lo hizo desviarla rápidamente... Le
costo trabajo ver a Kai, pues permanecía sentado a su lado, pero la expresión
en su rostro le hizo saborear la victoria...
Bryan
estaba sentado en la esquina de la mesa, alejado de Rei, y le veía con lo que
muchos dirían que era indiferencia. Sus ojos lavandas están clavados en su
rostro, analizando y memorizando cada sonrisa, y expresión nueva que
aparecía. En esos momentos no sabía que estaba pasando... No sabía como
actuar: No quería que esa dulce sonrisa se esfumara. Y se ofuscaba al no saber
como evitarlo...
Por
su parte, Kai miraba consternado a todas partes excepto a Rei. Rehuía de su
presencia, por temor a caer ante su sutil manera de conquistarlo. No creía
soportar ver esa mirada dorada, sin temblar. No podría ver su sonrisa sin
sonrojarse. No se impediría sentirse celoso cuando viera la forma como trataba
al pelirrojo. En esos momentos, solo quería desaparecer...
-
¿Que
crees que vayan a hacer? - pregunto Tala al ver como Max, y Tyson desaparecían
del comedor
-
Tyson no descansara hasta recuperar su postre - declaró Rei sonriendo - Pero
Max se lo regresara antes de llegar a la salida, y le pedirá que lo comparta.
Así que es posible que se queden comiendo a mitad del camino... No tardaran en
regresar.
-
¿Hacen
eso todos los días? - interrogo Tala asombrado
-
¿Que?...
¿El
perseguirse? - dijo Rei sin entender la pregunta
-
Si!!... ¿Que
acaso no se cansan de pelear?
Rei
rió divertido ante la expresión de Tala...
-
Es difícil explicar lo que les pasa... Pero te diré que esas discusiones, son
para ellos más que discusiones.
-
No entiendo! - dijo Tala confundido. Rei sonrió de forma indulgente.
-
Estoy satisfecho - expresó Rei después de terminar su desayuno. Y sus labios
dejaron escapar un sonido muy parecido a un ronroneo. - Creo que ahora me apetecería
dormir un poco...
-
Gato! - dijo Tala sonriendo burlonamente, pero viendo de reojo a Kai.
-
¿Que?
- le pregunto Rei mirándolo confundido. Y la sonrisa de Tala aumentó, cuando
notó como las miradas lavanda, y rojo-oscuro se enfocaron en él... Con un
tono de voz bastante dulce, le susurro...
-
Que eres un gato! - Rei abrió los ojos de la sorpresa, y Tala continuó - Tus
reflejos son demasiado sutiles, casi felinos. Tus facciones se parecen a las
de un gato, como tus pupilas, y tus orejas. E incluso ronroneas como uno...
Eres un lindo gatito.
El
color golpeo las mejillas de Rei con incomodidad, ante el tono dulce que Tala
le dirigía. La mirada con la que el chico pelirrojo le veía, era
verdaderamente extraña. Se sintió sumamente nervioso, cuando vio como Tala
extendía una mano hacia su rostro. Respiro pausadamente sobre ella, sin
perder contacto con la mirada azul.
- Y creo no equivocarme - dijo Tala dulcemente - al decir que tu piel es igual
de suave...
No
pudo terminar su frase. El correr de las bancas le distrajo, y vio como Kai y
Bryan se habían parado de sus asientos viéndolo mortalmente. Tala mantuvo su
mano estirada, y sonriendo con inocencia, les pregunto:
-
¿Que
pasa chicos?. ¿Ya
se van? - el brillo de arrogancia de sus ojos, ofusco a Kai hasta el limite -
Si, creo que será lo mejor. Así me dejaran solo con el lindo gatito...
Sus palabras quedaron a medio terminar cuando sintió una mano sobre su brazo
que le alzaba bruscamente y con fuerza. Se levantó, y se topo con una mirada
llena de ira... Kai le miraba tan fieramente, que no podría controlar su
risa... Lo había logrado...
-
¿Que
crees que estas haciendo? - siseo Kai casi fuera de si, pero conservando un
tono susurrante.
El
pelirrojo se soltó del agarre inmediatamente, y decidió hablar en voz baja
solo para que Kai le escuchara.
-
Nada que sea de tu incumbencia - su voz fue menos que un susurro. Pero estaban
tan cerca, que Kai lo escuchó a la perfección. - No creo que te importe, ¿O
si?
Kai
no contestó... No porque no supiera... Simplemente es que podía decirlo.
Rei
les miró sin comprender... Mirando a Kai, y a Tala, y nuevamente a Kai...
Tardo demasiado en suprimir el vuelco de su estomago al notar la distancia
entre ellos. No los escuchaba, pero sabía que hablaban. ¿De
que hablaban? ¿Por
que susurraban? ¿Por
que Kai se mostraba tan molesto?...
Otra
mirada interrumpió sus cavilaciones. La mirada lavanda le veía con tal
intensidad, que Rei no comprendió el porque estaba también molesto... Bryan
se acerco hasta él con paso firme y decidido, y Rei lo miro sin entender.
El
chico ruso se inclino hacía delante, dejando su rostro a escasos centímetros
del de Rei, clavando su mirada en esas pupilas, y conteniéndose para no
reprocharle. No debía sentir celos, no debía... Sus ojos lavandas
recorrieron cada centímetro de su rostro, con una expresión bastante seria, e
impasible. Tragando las palabras de reclamo...
Kai
desvió la mirada de los profundos ojos azules, intentando dejar salir la
respuesta, cuando se topo con otra escena que le hizo saltar a través de su
piel, dejándole sin aliento, mientras que el brillo frío y mortal volvía a su
profunda mirada. Tala sonriente al verlo, quiso saber a que se debía, giro
también su rostro e inmediatamente la sonrisa desapareció...
El
extraño revolteo en su estomago, parecía no tener un origen. Fue consciente
de como sus pies temblaron ante la escena. El aliento escapo de su boca, mareándole
sin razón alguna. Extrañamente, su sangre se volvió pesada, e
incluso pudo sentirla recorrer por sus venas... Un zumbido le alejo de todos
los ruidos externos, y pudo notar el calor que cubrió sus mejillas de ira
contenida.
-
¡BRYAN!
- exclamo sin poder contenerse.
Bryan
y Rei giraron su rostro, para encontrarse con la fulminante mirada de Tala. El
chico ruso no logro entender el porque de su agitación. En ese momento una
mano se aferró al brazo del chino, y Rei volteó a ver a Kai que estaba de pie
a su lado, sujetándolo, dispuesto a levantarlo, pero sin mirarlo. Bryan se
enderezo para ver a Kai, mostrándose indiferente a todo lo que había pasado.
Dio media vuelta y se alejo.
-
¡Espera!
- gritó Tala al verlo marcharse, pero el otro no se detuvo.
Tala
no sabía que pensar, hacer, ni que decir, ni siquiera estaba consciente
cuando salió del comedor a toda prisa trás él. Quería reclamarle... ¿Que?...
Ni siquiera le importaba. Solo quería gritarle!.
Kai
miro con profundo agradecimiento el verlos alejarse. No podría soportar mucho
más tratando de simular ser frío e indiferente... No cuando todos sus
nervios le traicionaban a cada minuto, haciéndole reaccionar de manera poco
común. Y mucho menos cuando Rei sonreía de forma tan...
-
¿Kai?
Tembló. Al escucharla se estremeció y por fin se percato de donde estaba y
que estaba haciendo... Los celos le habían hecho llegar hasta ahí, los celos
le había hecho sujetarlo, los celos habían logrado que le reclamara a Tala...
Todo había pasado sin su consentimiento, y él no tenía otra opción que
mantenerse sereno...
Volteó
a verlo, con la misma expresión de indiferencia de siempre. Y sin pensarlo
realmente, lo levantó con fuerza y brusquedad, intentando controlar los
nervios de los que era presa.
Rei
se tambaleo ante la fuerza para ser levantado. Su herida inmediatamente punzó
su costado y le hizo perder el equilibrio. Tanteo algún lugar para apoyarse,
y lo único que encontró fue el firme pecho de Kai, que se estremeció al
sentir las cálidas manos de Rei aferrándose a él.
-
Lo-loo... siento... - tartamudeo confundido, cuando el rubor cubrió sus
mejillas. - Perdí mi equilibro.
-
Hn - fue lo único que Kai dijo para disculparse por su brusquedad, intentando
deshacer la rara sensación que lo dominaba. Y evitando lo más posible la
mirada dorada de Rei.
Kai
se quedo petrificado... ¿Que
podía hacer?... Cualquier ayuda que quisiera brindarle a Rei, tendría que
implicar un acercamiento... Y el se estaba convirtiendo en un manojo de
nervios andante. No sabría como reaccionaría cuando tuviera a Rei tan cerca.
Volteando
una vez más para perderse en la mirada de Rei, decidió tragar el nudo de su
garganta, y recuperar su semblante frío. Sujeto el brazo de Rei y lo paso
sobre sus hombros, mientras sujetaba con firmeza la cintura de Rei, y con paso
vacilante comenzaban la caminata hacia la salida.
Kai
no quería escucharlo, no quería sentir su suave aliento golpear su rostro en
esa distancia tan cercana. No podría controlarse. No quería escuchar su
llamativa risa, porque no podría evitar una sonrisa. No quería verlo sonreír,
porque no estaba preparado para decir lo que sentía... Y pareciera que Rei
escuchaba sus pensamientos, pues se mantuvo callado y distante todo el
camino...
Necesitaba tiempo... Necesitaba ser directo, y decirle sin rodeos lo que sentía... Pero primero necesitaba ser capaz de expresar en palabras todo lo que estaba sintiendo.
~
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
-
¡Bryan!...
¡Bryan!
- gritaba Tala corriendo trás de Bryan, sin que el desconsiderado se
detuviera a esperarlo. En cuanto le dio alcance, le sujeto del brazo y le hizo
detenerse a la vez que le reclamaba - ¡Te
estoy hablando! ¿Que
no me escuchas?...
Bryan
le miro con gran indiferencia. Y con un tono bastante tranquilo le contesto.
-
No...
-
¿No?
- pregunto Tala exasperado - ¿No?...
Bryan
dio media vuelta dispuesto a irse, pero Tala volvió a sujetarlo para
retenerlo.
- ¿Que
es lo que quieres, Tala? - le pregunto cortantemente, fijando su mirada lavanda en los profundos ojos azules.
-
Saber que es lo que pretendías hacer acercándote así a Rei...
-
No creo que te importe
-
Y no me importa!! - aclaro Tala casi al borde de golpearlo
-
¿Entonces?...
Yo puedo acercarme a quien yo quiera...
-
¡No,
no puedes! - grito Tala frustrado, sin procesar del todo sus palabras.
Bryan levanto una ceja, y sintió como su usual carácter regresaba... La
emoción de aquellas peleas recorrió, una vez más, sus venas... Contuvo su
sonrisa, solo para poder observar más tiempo el fuego que despedían los
brillantes ojos azules... Sabía que si Tala le veía sonreír, se iría más
rápido de lo que había venido... Aunque no sabía porque lo hacía...
Siempre que sonreía lo hacían sin la más mínima intención de burlarse, ni
de molestarlo, lo hacía con alegría, e incluso con cierto grado de ternura...
- No recuerdo haberte otorgado el derecho de decirme a quien puedo acercarme,
y a quien no. - repuso Bryan suavemente
-
Y te aseguro que no daría nada por conseguirlo - replico Tala irritado - ¡Poco
me importa lo que hagas y dejes de hacer!.
-
Y entonces a que viene esta discusión. No lo entiendo.
-
¡No
me sorprende! ¡Tu
nunca entiendes nada!...
-
Entonces explícamelo - pidió tranquilamente Bryan conservando su tono calmado
-
No tengo por que explicarte!!... - y lo raro es que ni Tala sabía que tenía
que explicarle... - No tengo tiempo para estarlo perdiendo... ¡Estoy
esperando una respuesta a la pregunta que te hice!
-
Y yo te dije que no tienes el derecho para decirme lo que puedo o no puedo
hacer... No te preocupas por mi, ¿cierto?
-
Por supuesto que no!!
-
Eso no es lo que parece - y no pudo evitar que la sonrisa apareciera en su
rostro, al ver el inusual rostro confuso de Tala... Pareciera que ni el mismo
pelirrojo sabía que estaba diciendo...
El
mundo se le volteó en cuanto contemplo la sonrisa. Tala retuvo el aliento, al
ver los ojos de Bryan brillar como siempre lo hacían cada vez que discutían.
Una vez más sintió como sus venas se cargaban de algo más fuerte que la
ira, produciéndole la extraña sensación de calentar su cuerpo... Y una vez
más, deseo que Bryan dejara de sonreír... Cada vez que lo hacía, se marchaba
porque no era capaz de luchar contra esa sonrisa...
Sus
peleas, y discusiones siempre terminaban igual: Con Bryan sonriendo, altiva,
orgullosa, y burlonamente que a Tala se le retorcían las entrañas porque no
podía pensar con claridad para defenderse de ese tipo de antipatía... No le
gustaba ver a Bryan mofarse de él. ¡Porque
esa sonrisa era de burla!. Nunca le había conocido otra, y no había razón
para que Bryan mostrara alguna diferente...
El
chico Ivanov busco rápidamente alguna replica para después marcharse.
Siempre lo hacía así. Era alguna especie de costumbre, que él fuera el de la
ultima palabra... Y esa ocasión no sería la excepción.
-
Entonces es necesario que te aclare muy bien las cosas - dijo fríamente,
dejando que sus ojos centellaran de un sentimiento ilegible. - No me importa
lo que hagas. Y no me importa con quien lo hagas. Solo quiero que me dejes
tranquilo...
-
Fuiste tu el que me siguió - interrumpió Bryan sonriente, intentado mantener
a Tala el tiempo suficiente en ese estado de rara confusión. Sabía que no se
iría hasta que no fuera él quien diera por terminada la conversación...
-
Ese no es el punto...
-
Claro que lo es. - dijo Bryan con tranquilidad
-
¡No,
no lo es!...
-
¿Y
entonces? ¿Cual
es el punto de que me hayas seguido?...
Tala
no encontró replica alguna ante tal cuestionamiento... "Buena
pregunta" se dijo inconscientemente, mirándolo de forma fría, pensando
en que pasaría después. Decidido a no quedarse callado, le dijo:
- ¡Eso,
a ti, no debe importarte! - Bryan sonrió aun más divertido ante esa
expresión de enfado...
-
¿No?
-
¡No!...
Pero antes de que Bryan pudiera contestarle, Tala ya había dado media vuelta
y se alejaba con paso presuroso de regreso al comedor. Su buen humor había
regresado, y quería, si era posible, volver a ver el fuego de esos ojos
azules. Aunque claro, Tala le ignoraría, como siempre, antes de empezar una
nueva discusión.
De
regreso en el comedor, notó como Tala caminaba más rápido intentado
alejarse de él, y se tranquilizo cuando vio en la mesa, solamente a Tyson y a
Max, disfrutando del postre por el cual habían huido. Tala miro con
expresión confusa a las mesas vacías en busca de las personas a quienes
había dejado ahí.
-
¿A
donde fueron, Kai y Rei? - pregunto a los chicos en la mesa. Fue Max quien
contestó, pues Tyson comía con gran rapidez.
-
No lo sabemos. Cuando regresamos ya no había nadie. Creímos que estarían con
ustedes... Hey!, Tyson déjame un poco! - exclamó el rubio al darse cuenta de
que mientras hablaba, Tyson había acabado casi con el postre.
-
¡Demonios!
- susurro Tala enfadado.
El momento perfecto se le había escapado. Si hubiera seguido provocando a
Kai, este seguramente habría aceptado de una buena vez lo que le estaba
sucediendo... Pero no!, Bryan tenía que arruinarlo todo... Y a todo esto, ¿Por
que había tenido que seguir a Bryan? ¿Por
que no simplemente le había dejado marcharse?... ¿Que
había significado ese enfado?... "Demonios" se repitió molesto al
ver que, como siempre, no podía dejar de pensar en Bryan... ¡Eso
era el colmo!
-
¿Que
sucede? - le preguntaron a sus espaldas, y e instintivamente volteó para
verlo.
Los ojos azules se clavaron en los lavanda. Sin embargo, ninguna de las dos
mostraba enfado ni resentimiento... El chico Ivanov ya estaba acostumbrado a
la indiferencia que dominaba los ojos de Bryan, que desaparecía en ciertas
ocasiones, donde era reemplazada por un dejo de burla, ira, e incluso odio...
Había crecido con eso, y se había adaptado...
Bryan
había sido entrenado para no sentir, ni piedad, ni compasión... Únicamente odio, rencor, y una sed por la victoria que muchas veces le habían dejado sin
aliento... Las veces que le había visto pelear, era asombrosa la forma como
el chico se transformaba en algo irreconocible... No obstante, cuando
peleaban, siempre podía ver como regresaba a ser el mismo chico antipático,
altanero, egocéntrico, orgulloso, que le hacía enfadar, que se divertía con
su enfado, y que disfrutaba viéndolo estallar de la furia...
Hasta
ahora, lo que más se acercaba a un sentimiento, eran las veces que
discutían, y que se mostraba diferente a como siempre actuaba... Jamás se
había percatado de algún destello que pudiera ser interpretado como signo de
ternura... ni siquiera de amor
"¿Amor?"
se pregunto Tala sorprendido. "¿En
que diablos estoy pensando?"... "Genial!. Me he vuelto loco"
Desvió la mirada, aturdido ante tales pensamientos. Y fue ignorante de lo que
dijo. Murmuro lo primero que se le vino a la cabeza.
- Iré a ver a Rei
Tenía claro que Kai se lo había llevado para cuidarlo. Y en esos momentos lo
que quería era ver el enfado de Kai para ver si así podía tranquilizarse un
poco... Tenía que dejar de pensar en cosas tan... poco... comunes...
Y eludiendo la mirada de Bryan, Tala lo adelanto sin notar el destello de celos
que brotaron en aquellos profundos ojos lavandas, pero siendo consciente de
como ella le seguía...
- ¿Todavía
siguen aquí? - escucharon una voz entrando en el comedor. - He estado buscándolos.
Tala
y Bryan voltearon a ver a Kotaro que caminaba hacia ellos con premura,
mientras sonreía amablemente.
- La prueba de simulación para el equipo de los Demolition Boys comenzara
dentro de unos minutos. Deben presentarse al salón principal, donde el resto
de los integrantes los espera.
-
¿Ahora?
- pregunto Tala decepcionado...
Kotaro
le miro sin entender... Y antes de que pudiera decir algo, fue Tyson quien
hablo sorprendiendo a todos.
-
¡Fantástico!...
¡Podremos
ver su entrenamiento!
-
No creo que podamos - dijo Max con tono preocupado, observando fijamente a
Kotaro
-
No se preocupen. No creo que haya inconveniente... ¿Donde
esta tu amigo, Tala? ¿Donde
esta Rei? - preguntó al percatarse de la ausencia del chico chino...
-
Creo que Kai se lo llevo a su casa - dijo Tala de forma derrotada
-
Oh!. Esperaba poder charlar un poco con él antes de que se fuera. Vi la
grabación de la prueba en el cuarto de simulación y me dejo sorprendido...
Tiene unas habilidades grandiosas, y quería ponerlo a prueba, con su
consentimiento, claro esta... Aunque será después de que se recupere.
-
Estoy seguro de que aceptara - dijo Tala seguro de sus palabras
-
¿De
verdad?
Tala
asintió recordando como Rei había decidido aceptar la prueba, únicamente para probar sus habilidades.
- Muy bien, entonces creo que me comunicare con él cuando la inspección de
la abadía termine. - consulto su reloj - Pero ahora debemos darnos prisa, la
prueba no tardara en comenzar...
Tala
sonriente camino por enfrente de todos: Ese día había perdido la oportunidad
de hacer enfadar a Kai, pero si Rei se presentaba a la prueba, las cosas
serían diferentes...
"Algo
muy raro esta sucediendo aquí" se dijo Bryan, cuando noto como la mirada
azul brillaba de manera diferente, mostrando cierto destello de diversión...
"Esta tramando algo" pensó... Tala no mostraba esa sonrisa de
diversión a menos que estuviera planeando algo... La pregunta era ¿Que?...
Pero el pensamiento quedo relevado, cuando vio como Tala giraba su rostro y le sonreía, arrogantemente, como dándole a entender que perdería ante él... Habían llegado a la sala de pruebas, y comenzaban a dar indicaciones de lo que tenían que hacer. Bryan sonrió burlonamente dispuesto a aceptar el reto silencioso del engreído de Tala...
~
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
El
silencio no era tenso... Tampoco tranquilo... De hecho no parecía que
estuvieran ahí. Tal vez se encontraban muy cerca, y aunque pudieran estirar
sus manos y tocarse, sus mentes se hallaban muy lejos la una de la otra...
Cada uno sumergido en sus pensamientos, en sus dudas, en sus temores... En
todo aquello que no lograban entender... Y que les mantenían alejados por una
delgada barrera de cristal que acaba de formarse, pero tan fuerte que no
parecía ceder ante nada...
Los
ojos dorados veían con melancolía como los edificios pasaban uno trás otro:
Kai estaba enfadado con él, y lo peor de todo es que no sabía la razón...
No le había hablado en todo el camino, y mantenía su seño fruncido como
siempre... Él era así. Lo sabía... Pero últimamente lo era aun más. Había
creído que después del torneo, él sería menos frío. No se había
equivocado del todo: Kai no eran tan frío como entonces... Solo con él se
comportaba así... Solo con él estaba enfadado...
Con
Max y Tyson habían mantenido la misma relación de siempre. Con enfados,
bromas, y demás, pero seguía igual. Incluso Kenny había tenido un poco más
de atención de parte del chico ruso... Y él... Él no sabía ni que
pensar... Kai no le dirigía la palabra a menos que no quedara más remedio...
Si no estaba Max o Tyson, le hablaba, sin mirarlo... Tal y como ahora lo
estaba haciendo... Lo ignoraba...
Suspiro
cansado de tanta frustración sin encontrar la razón de ella. Cerro los ojos
y se recargo en la ventanilla deseando quedarse dormido y despertar sin la
incomoda sensación que oprimía su pecho, y sin tantas preguntas en la
cabeza..
Kai
sentía las ganas de correr... Quería dejar de sentir... Era doloroso
hacerlo... Las preguntas ya no existían, pero los reclamos acudían a su mente
atormentada como grandes agujas que bajaban hasta su pecho para enterrársele...
La indiferencia. Eso era lo único que le quedaba. Fingirla, no tenía otra
opción, ya no la sentía... Ya no era impasible, todo le afectaba de una u
otra manera, torturándole...
El
suspiro de Rei vino a traerle más reclamos en lugar de aflojar su tensión.
No quiso hablarle, no tuvo fuerzas para hacerlo, pero al verlo se sintió
miserable y se reprocho por ser tan débil y temeroso... La cabeza de Rei
descansaba en el vidrio del auto, sin abrir los ojos pero con una expresión
tan abatida, que todo el ser de Kai se estremeció produciéndole la incomodidad
de saber que él era el causante...
No
lo había mirado, no le había hablado... Le había ayudado a entrar en el
auto, pero jamás le pregunto si se sentía bien, si quería algo... No sabía
como hacerlo... Y eso le torturaba... Ni siquiera mostró preocupación cuando
vio como se estremeció bajo el frío del ambiente, ni cuando casi cae al bajar
los pequeños escalones de la entrada a la abadía...
Vio
el edificio de departamentos acercarse, y pago al taxista antes de bajar.
Volteó a ver a Rei, y con el tono más indiferente que pudiera tener le
hablo:
-
Hemos llegado.
Rei se sobresalto al escucharlo. Abrió los ojos y vio el alto edificio a un
costado. Movió ligeramente la cabeza, indicándole que ya iba. Se enderezo, y
espero que Kai rodeara el auto para ayudarle. Cansado y adolorido esperaron el
ascensor para subir. En cuanto entraron en el departamento, Kai le recostó en
el sillón.
-
¿Quieres
bañarte? - le pregunto fríamente
-
Si, gracias - contestó suavemente sin verlo a los ojos. Se sentía mal...
Tanto física, como emocionalmente... Pero no encontraba la razón y eso
empezaba a enfermarle.
Kai se alejo para preparar el baño, colocar algunas vendas cerca, y también para llevarle su pijama. Cuando regreso se sentó, siendo consciente de como
la barrera parecía crecer y crecer... Como la oscuridad le envolvía, y todo
su ser se reprochaba el ser tan estúpido...
-
¿Que
sucedió? - preguntó por fin
Sin verlo, sin abrir sus ojos, Rei entendió de que hablaba. Y con una voz que
no parecía la suya contestó:
- Me confié, y no me di cuenta de la ultima trampa del laberinto. Si no
hubiera sido por Tala, quien sabe que hubiera pasado - una leve sonrisa apareció. Y Kai no se
atrevió a preguntarle, porque temía que no le gustaría la respuesta. Sin embargo, Rei lo aclaro - Es un gran chico
Y
desvió la mirada, sin nada que se reflejara en sus ojos. Ni un solo destello
de furia, ira, celos, ni nada. Vacíos y tristes... Pareciera que todo se le
nubló... El ligero crujir del sillón le regreso a la realidad. No hizo
movimiento alguno para ir trás Rei y ayudarle...
El
joven chino entró en el baño sin dirigirle una palabra a Kai. Con sumo
cuidado, y con mucha dificultad se quito su ropa, las vendas, y gruñendo se
dejo caer en la tina, pero ni siquiera el agua caliente le hizo sentirse
mejor.
Se
bañó con lentitud, deseando que el agua misma lo tragara. Que ella se
llevara toda su pena, y su amargura, inexplicables. No quería sentirse así. No
le gustaba...
No
cubrió la herida con las vendas. Ya no sangraba, comenzaba a cicatrizar, y la
ropa le producía cierto escozor. Se visitó únicamente con el pantalón de
la pijama y salió dispuesto a dormir una larga siesta. No entendió que
sintió al no ver a Kai en la sala, pero se dirigió rápidamente a su
habitación. Las sabanas frías rozaron su piel dando la extraña incomodidad
de sentirse muy caliente... Dejo que su cabello cayera libre a un costado
suyo, mientras la herida recibía el aire fresco...
Un
leve toque en la puerta, le hizo salir del amodorramiento en el que acaba de
entrar. Apenas abrió sus ojos para recibir al chico ruso-japonés que entraba
a su habitación tan silenciosamente que incluso creyó que se trataba de un
sueño...
Y
el que creía estar soñando era Kai... Era demasiada la perfección... Una
visión demasiado tentadora. Más de lo que nunca imagino. La ola de calor
desconocido le invadió el cuerpo. Sus piernas se volvieron pesadas casi de
piedra, pero se acerco sin darse cuenta.
-
Pedí un poco de comida - dijo con voz ahogada - ¿Quieres
comer algo?
Rei movió la cabeza ligeramente, sin decir palabra. Sintió la tibieza de una
mano sobre su frente.
- ¿Quieres
que te traiga algo?
Otra negación sin palabras... Ni aun despierto, Rei hubiera podido entender
el tono de esos débiles susurros. Ni Kai podía entenderlos, solo los
sentía. El joven chino estaba casi dormido, estaba entrando al mundo de los
sueños, no era consciente de lo que pensaba y lo que decía... No obstante,
sus palabras fueron totalmente francas...
-
Perdón - dijo inaudiblemente
Y Kai le miro sin entender. ¿Por
que se disculpaba? ¿Que
había hecho que ameritara una disculpa?
- ¿Por
que? - le pregunto en voz baja.
Los párpados de Rei se abrieron con lentitud. Y Kai pudo perderse en esa
mirada tan profunda, que las entrañas se le escaparon dejándole una ansiedad
desconocida. El sudor frío le recorrió tan lentamente que sus sentidos se
volvieron mucho más receptivos.
- Por hacerte enfadar...
No entendió. Su rostro mostró tal confusión que Rei pensó que tal vez era
solo su imaginación y que Kai no estaba enfadado con él. Tal vez estaba
delirando... Tal vez...
-
Yo no estoy enfadado contigo - dijo Kai interrumpiendo sus pensamientos
-
Pero estas enfadado - repuso Rei mirándolo detenidamente
Kai hizo grandes esfuerzos para no mostrar la verdad de esas palabras. Si,
estaba enfadado. Pero estaba enfadado consigo mismo, con nadie más... Mucho
menos con él... ¿Quien
podría enojarse con Rei?...
El
llamado a la puerta, le dio el tiempo suficiente para que pudiera escapar. El
hombre que llevaba la comida rápida que Kai había ordenado se apresuro a entregársela
para después marcharse. El chico ruso-japonés llevo la comida
hasta la habitación de Rei, y colocándola en la mesa junto a la cabecera de
la cama, se dispuso a despertar a Rei...
En
cuanto coloco una mano en el hombro de Rei, la electrizante punzada le subió
hasta la cabeza tiñendo sus mejillas pálidas. Los dedos palpitaron ante la
sensación de aquélla piel tan suave y caliente... Retiró la mano bruscamente
cuando vio como los párpados felinos volvían a abrirse.
-
Debes comer - esta vez no pregunto, su voz se escucho con el claro tono de
orden, mientras su mente se esmeraba por regresar a la indiferencia.
Los párpados se mantenían abiertos a medias. Y una ligera sonrisa apareció
sin darse cuenta. Parpadeo intentado no dormirse. Le producía cierta
sensación el ver a Kai de esa forma, no sabía como, pero le producía cierto
grado de placer...
Se
sorprendió de escuchar a su estomago reclamar por algo de comida, cuando no
hace mucho había desayunado. Sin embargo las horas habían pasado demasiado
rápidas, y ya era hora de la comida... Antes de que pudiera decir algo, vio
frente a él, un poco de la comida que Kai había pedido... Le sonrió en
forma de agradecimiento, y al tomarla, sin querer rozo sus dedos, sintiéndose
dominado por una punzada electrizante...
Kai
desvió la mirada ante el sutil brillo de los ojos gatunos. No pudo evitar que
su corazón se alegrara al ver a Rei mucho mejor, ni tampoco el nerviosismo de
verlo sin la playera de la pijama, dejando muy poco a la imaginación... Su
mismo cuerpo reacciono instantáneamente ante ese simple roce.
Kai
comenzó a comer evitando ver sus ojos. Pero siendo consciente de como la
presencia de Rei podía sentirse claramente en la pequeña habitación. Concentrándose
en los comentarios de Rei. Ese tono, la forma como le sonreía,
la forma como le miraba, le hizo sentir mucho más tranquilo... E incluso
feliz. Tal vez su apariencia se mostrara indiferente, tal vez su rostro se
mostrara frío, pero el brillo de sus ojos había cambiado...
-
Será mejor que descanses - dijo Kai después de que hubieran terminado su
comida, viendo como Rei se desperezaba ampliamente en la cama.
El chino le dirigió una mirada en forma de replica, dándole a entender que
eso era lo ultimo que quería. Y sus labios se curvaron en una expresión
triste, pero sin que su mirada se opacara. La lucha de miradas no duro mucho,
el bostezo de Rei acabo con la incomoda sensación de que sus ojos le
traicionar al revelar lo que estaba sintiendo...
Rei
se acurruco con lentitud sobre la cama, tapándose con la sabana, y dejando únicamente
a la vista su frente cubierta por su flequillo. Se enrollo ágilmente, acercando sus piernas a su pecho, y dejando que sus manos se
acercaran a su cara.
Un
sonido parecido al ronronear de un gato, le altero los nervios a Kai, y fue
incapaz de moverse por temor a darse cuenta de que estaba soñando... Las
palabras de Tala resonaron en la profundidad de sus recuerdos:
"Gato"... En la posición que había adoptado Rei, la semejanza que
tenía con un gato era asombrosa... Tan tierna, y seductora, que Kai olvido
como se respiraba...
-
Quédate - murmuro Rei más dormido que despierto, moviéndose de nuevo.
No
hubo replica, no hubo excusa... De hecho no hubo pensamiento alguno al que Kai
quisiera prestarle atención. Demasiado aturdido, y confundido como para que
pudiera pensar con claridad. Se quedo contemplando la curiosa figura de Rei;
con sus facciones gatunas, con su ligero respirar, con su suave cabello, con
la reluciente piel. Tan... Tan... ¿Existía
alguna palabra para que pudiera describir tal situación? ¿Existían
palabras para que pudieran describir lo que estaba sintiendo?...
Se
dejo caer en la cama contigua, exhausto, y adormilado. Cerro sus ojos y se
dispuso a dormir, brevemente, sin preguntas...
-
Dulce gatito - susurro levemente, y fue ignorante de la sonrisa que Rei
mostró entre sueños bajo las sabanas.
Y por primera vez en dos largas y sofocantes semanas una pequeña, casi
invisible, sonrisa, apareció. Produciéndole a Kai la sensación de paz que
hace mucho no tenía...
Continuara...
n/a:
Creo
que me he tardado, ¿verdad?...
Pero
ya ando de nuevo por aquí, esperando que este capitulo haya sido de su
agrado... Bueno, las cosas han empezado a complicarse...
Tala
no quiere cuestionarse acerca de lo que en verdad le sucede, y decide
ignorarlo... A Bryan no le hace feliz esta situación y habrá que ver que
planea hacer... Kai tiene bastantes problemas para decidir algo, y conociéndolo, eso le frustra... En cuanto al lindo gatito; Rei esta metido en
todo esto, pero no ha tomado una decisión, ni siquiera sabe lo que siente...
Por
ahora me despido, deseando no tardarme con el proximo... Y si tienen alguna
duda no duden en escribir: gunw02@hotmail.com
...
Nos
veremos en el siguiente capitulo: "El plan se modifica"... =^^=