"El
silencio, por temor al rechazo"
Basado en Beyblade
Kai x Rei
By Roquel
CAPITULO 5
UNA PRUEBA INESPERADA
Y una vez más, Kai se debatía en silencio por su manera tan absurda de padecer emociones inútiles y sobre todo por no ser capaz de expresarlas. Pero... ¿Que eso no era precisamente lo que le habían enseñado?: Ocultar y suprimir cualquier emoción que pudiera aparecer. Por lo tanto le era difícil hablar de las emociones que a él siempre se le negaron...
Y sin embargo ahora se encontraba sufriendo como un patético enamorado celoso...
¡Era absurdo¡ ¡Era humillante!... ¡Humillante con solo pensarlo!. Y aunque tratara de negarse la realidad, su terco corazón se lo recordaría a cada instante, como hasta ahora lo había hecho...
Esas emociones que le dominaban, le inundaban, y le estremecían eran las causantes de impedirle ver el asunto desde una perspectiva diferente, desde un punto de vista mucho más centrado. Como cuando conservaba su sangre fría, y su apariencia hostil... ¿Por que no podía regresar a ser el mismo?. Respuesta sencilla: Su corazón se había rebelado en contra de aquella barrera fría, y no había forma alguna de dominarlo de nuevo...
¡patético!... ¡Vergonzoso!
Resistió la urgencia de resoplar, únicamente por encontrarse cerca de la persona ocasionante de la discordia en su persona, y de todos sus problemas... Y lógicamente, la única capaz de hacer saltar su corazón, como jamás nadie lo había hecho...
Kai tuvo que cerrar sus ojos para evitar la mirada dorada del precioso gatito que ahora se dedicaba a ofrecer la comida del desayuno: Hot Cakes por petición de Tyson.
¡Podría estar haciendo algo productivo! ¡Podría estar entrenando! ¡Pero no! ¡Estaba ahí, en la cocina, pensando en la manera más apropiada de evitar que Rei fuera a la dichosa prueba de simulación!... ¡Ningún Hiwatari había caído tan bajo!... Y él, atormentado por un sentimiento tan confuso, incomprensible, y absurdo como era el amor, no lograba encontrar la salida a tan ridículo predicamento... Era ridícula la forma como él estaba manejando las cosas... Y más ridícula era su actitud hacía Rei...
Pero Kai tuvo que ponerle un alto a
sus enmarañados pensamientos, cuando escuchó la alegre pregunta.
- ¿Cajeta o miel?
No pensó en moverse, porque sabía que su cuerpo reaccionara instintivamente al delicioso olor de Rei, y también sabía que si abría los ojos se sumergiría en el mar dorado, con la posibilidad de que su corazón brincara y él sería incapaz de controlar sus impulsos... Así que permaneció como siempre lo hacía.
Fingió la indiferencia que estaba
lejos de sentir.
- Hn - respondió a la pregunta, y Rei alzo las cejas al no entenderla
- ¿Cajeta o miel? - preguntó de nuevo
- Lo que sea esta bien - dijo
fríamente sin moverse un solo milímetro, la sonrisa vacilo en el rostro de Rei,
pero al recordar que ese era el carácter de su líder se sintió aliviado... Era
parte de su personalidad y por eso le quería...
"¡¿Como?!" preguntó la
cordura de Rei en cuanto las palabras fueron procesadas "¡¿Que demonios
estaba pensando?! ¿Estaba delirando, o era un síntoma normal de la demencia?
¿Su cerebro le estaba jugando bromas inconscientemente o es que se había
equivocado? ¡¿Que sustancia extraña y alucinógena había ingerido?!"
Miro confundido la cajeta y se pregunto si era ella la causante de tan absurdo
pensamiento, después de todo sus Hot cakes tenían cajeta...
- ¿Rei? - la voz alegre de su rubio
compañero le saco de su ensoñación. Y se dio cuenta de que aun permanecía de
pie al lado de Kai, viendo feamente a la cajeta, la causante de sus pensamientos
incoherentes.
Rió algo avergonzado.
- Y bien, Kai. ¿Cajeta o miel? - preguntó de nuevo con la sonrisa de nuevo.
- Déjalo ya Rei - se escuchó el resoplido de Tyson, mientras engullía un par de panecillos en tan solo un bocado - No... wes... senwior... amwangdo...
- ¿Que? - pregunto el chino confundido
- Tyson!! - le reprocho el rubio con
un ligero puchero - Mastica primero, habla después
Tyson le miro con inocencia, antes de
tragar su porción y volver a hablar.
- Dije que el señor amargado no
puede comer nada que sea dulce. ¡Podría morir envenenado! - bufo Tyson con una
gran sonrisa, Kai abrió los ojos para verlo con furia - Hey, viejo, no te
enfades, pero es la verdad. Cada poro de tu cuerpo despide la esencia de una
amargura ilimitada, que asusta a todas las personas que se te acercan, como un
eficiente repelente. No creó que Don gruñón sea capaz de degustar el
delicioso sabor de un dulce postre, porque toda su boca esta acostumbrada a la
acidez de la vida...
Rió estridentemente, mientras que
Max arañaba su rostro en señal de frustración pero más que nada para ocultar
la débil sonrisa de su rostro. Rei le miro confundido, aunque con una ligera
sonrisa... Y dejo de ocultar una breve risa, que tuvo que reprimir en cuanto Kai
volteó a verlo con enfado.
- ¿Te ríes? - le pregunto con
dureza, pero curiosamente sus ojos no transmitían esa frialdad tan característica
de ellos.
Aunque Kai intentara enfadarse con Rei, la simple sonrisa del chico le derretía, y aquella risa le alteraba los nervios... Así que sus ojos no mostraban la frialdad de su rostro, de hecho se mostraba ligeramente divertidos.
Tal vez fue por eso que Rei no detuvo
la floreciente sonrisa de su rostro. Le sonrió dulce e inocentemente, y Kai creyó
su corazón saltaría a la mesa producto de aquella emoción embriagadora.
Pero su rostro seguía mostrándose impasible, y sus ojos reflejaban un
sentimiento desconocido, al menos para Rei. El chico de cabello negro mantuvo su
sonrisa y meneo su cabeza para evitar que Kai fuera a enfadarse con él.
- Hey, hey, hey - le dijo riendo - Yo
no creó que tu cuerpo despida amargura. De hecho creo que es bastante cálido y
agradable...
Segundos eternos pasaron antes de que se percatara de su comentario y entonces la sangre invadió su cabeza, tiñendo sus mejillas con incomodidad. Los chicos en la mesa le observaron con ojos grandes de sorpresa...
Tyson detuvo el tenedor, que
contenía su bocado, a no más de 10 centímetros de distancia de su boca, y le
miro como no comprendiendo lo que acaba de escuchar, su expresión era
claramente perturbadora. Max, en cambio le observaba con una sonrisita que
contenía un ligero toque de complicidad, y era mas a causa de la expresión de
Rei, que de sus palabras mismas... Por otra parte, Kai le observaba impasible,
con su cuerpo tenso, sus músculos y nervios alterados, y sus ojos ligeramente
estrechos ante el comentario... Y más aun, porque estaba luchando contra el
pensamiento de lo adorable que se veía el gatito cuando se encontraba nervioso.
Y de lo dulce de sus mejillas carmín...
Y mientras tanto, Rei no cabía en asombro acerca de su absurdo comportamiento.
No existía explicación alguna que pudiera responder a todas las preguntas de
su cabeza... Así que para evitarse conflictos internos, y rehuir a la necesidad
de preguntarse por la emoción que abrigaba su corazón ante el destello de los
ojos rojo-oscuro, a la única solución que llegó fue que: ¡La cajeta tenía
que estar envenenada!
Obligándose a pensar en ello como la
causa de semejante aprieto, Rei decidió que debía arreglar las cosas. No
obstante no contó con sus entrañas retorciéndose debajo de aquella
inspección, que era capaz de dejarlo sin aliento.
- Quiero decir... Es solo... Bueno...
No realmente... Digo... Tu boca debe saber dulce...
El calor aumento, haciéndolo
temblar,
y sintiendo como su corazón bombeaba con rapidez asombrosa. Y casi creyó que
los chicos de la mesa podrían oírlo ante aquel silencio abrumante. Rei mordía
las palabras sin saber que decir para no meter más la pata.
- No, no... - aclaro de pronto.
En un vano intento de controlar sus absurdas ideas, Rei cerró los ojos deseando dejar de sentir la intensa mirada oscura de Kai para pensar con claridad, pero lo único que provoco fue que su cerebro le llevara la limpia imagen de su líder, dormido en su habitación, haciéndolo ver extremadamente...
Su yo interno grito y
detuvo el
pensamiento antes de que concluyera, pero eso no evitó que su calor aumentara,
y las palabras volvieron a salir atropelladamente...
- Me refiero a que eres lindo - agito
la cabeza confundido - Si... No... - otra agitación - Digo... Eres solitario...
Pero tienes una aura magnética...
¡¿Que disparates estaba diciendo?! ¡¿Que locura estaba pensando?!. Aunque realmente no estaba pensando, solamente se estaba dejando llevar por una extraña sensación que le estaba carcomiendo... Volvió a abrir los ojos y se enfrento con los ojos rojo-oscuro...
Estaba temblando como hoja de papel ante aquella mirada, estaba sudando frío ante la inspección de su rostro. Sus dedos aferraron la cajeta y dejaron la miel junto a Kai, pero sin que sus pies se decidieran a moverse de su lugar. Ninguna parte de su cuerpo quería cooperar con él...
- ¿Rei? - habló la voz preocupada de Tyson - ¿Te sientes bien?. Estas todo
rojo...
Rei quiso fulminarlo con la mirada, por atreverse a hacer un comentario tan obvio, y sobre todo por poner en evidencia el estado de turbación en el que se encontraba. Y sin embargo, estaba atrapado en el profundo mar de la mirada de su líder, que sus ojos no encontraron voluntad para voltear...
Y entonces, escuchó su salvación.
El timbre de la puerta sonaba con insistencia, e impaciencia. Rei no lo pensó dos veces, saltó de su lugar y desapareció trás la puerta de la cocina, respirando profundamente y apoyando su mano en su pecho como intento de calmar el ritmo loco de su corazón.
Antes de abrir, respiro varias
bocanadas de aire, deseando desaparecer el sonrojo de sus mejillas. Con su mano
libre, giro la perilla, y el final de una discusión llegó hasta sus oídos.
- ¡Te he dicho que no! - reclamo una voz con un tono agrio, mientras los ojos lavanda despedían el brillo mortal.
- ¡¿Y a mi que me importa lo que tu digas?! - contestó otra voz con ira, y sus ojos azules relampaguearon - ¡No estas en posición de decirme lo que debo hacer!
- ¡Si alguien no te dice como respirar, no eres capaz de hacerlo por ti mismo!
- ¡Eres un idiota! - señalo Tala
enfurecido, y con sus mejillas rojas de ira, respirando agitadamente.
Bryan por su parte también lucía agitado. Pareciera que ambos hubieran estado corriendo tratando de evitarse y alcanzarse... Para gritarse e insultarse...
En realidad, eso había pasado.
Era normal que cada mañana hubiera una discusión acerca de la ropa y los hábitos de Tala. Los cuales, en palabras de Bryan, eran una fuente inagotable de comentarios irónicos. El chico ruso, encontraba divertido, y curioso todo lo que tuviera que ver con el pelirrojo. Le parecía entretenido ver como Tala despertaba, y se vestía con un aire casi sonámbulo, que no desaparecía sino hasta que él le decía algo acerca de cualquier cosa, y desataba las famosas discusiones.
Era también normal que la mañana estuviera repleta de comentarios ácidos, y cortantes. Como también era común numerar los infinitos defectos de cada uno... Desde ser un molesto compañero que ronca por las noches, hasta ser un patético remedo de ser humano.
Las discusiones variaban en grado y forma. Había algunas veces en que las palabras eran extremadamente hirientes, y otras en que la pelea parecía una broma, o algún juego. Otras tantas, era más un reto entre ellos. Los chicos de la abadía, estaban a acostumbrados a las 'peleas', pues no las consideraban como tal. No importaba cuan fuertes fueran las discusiones... Todos sabían que no pasarían 15 minutos sin que otra empezara...
La mayoría de las famosas peleas no tenían base alguna, ni motivo real para producirse... Era una especie de diversión, como también lo era, al menos para ellos, ser el de la ultima palabra.
En conclusión, la dichosa pelea de la que Rei acaba de ser testigo, había iniciado desde que Tala se había levantado, agravándose cuando el pelirrojo anunció que el iría en busca de Rei para llevarlo a la practica. Era súper obvio, que tal decisión provoco los celos de Bryan e insistió en acompañarlo, para exasperación de Ivanov.
Todo el camino habían estado gritándose, y riñendo por celos infundados, y, por supuesto, no reconocidos. Tala no soportaba la idea de que Bryan quisiera ir a ver a Rei, como él mismo se lo dijo. Y Bryan no lograba concentrarse cuando supo que el antipático ese, iría personalmente por Rei. Le encelaba la situación, pero temía más que a Rei se le fuera a salir algo de su platica de ayer, exponiéndolo.
Así que para evitarse la tensión del auto, ambos habían decidido ir a pie. Lo cual aun no se decidía si había sido bueno o malo. Bryan no perdió oportunidad para agredir al pelirrojo, desatando la discusión en la cual ambos, se gritaban, se evadían, se alejaban, y volvían a alcanzarse para gritarse por lo ultimo que se habían dicho...
La tensión era enorme.
Celos.
La palabra flotaba en el aire, pero a cien metros de sus cabezas. Porque para ellos, la palabra simplemente era absurda, y más si se le asociaba con el antipático a su lado. Peor aun, esa palabra no podía existir siquiera en su vocabulario. ¡Eran los demolition Boys! ¡Demonios! Sentimientos parecidos no debían aflorar en sus corazones.
Y sin embargo...
Y sin embargo ambos luchaban con algo
que era mucho más fuerte que ellos. No había escapatoria, pero sus egos no
estaban dispuestos a rendirse... Eh, ahí, el problema a vencer. Aunque el mayor
problema de ambos, en opinión de Rei, eran lo ciegos que estaban, y los
ignorantes que eran con respecto a emociones humanas. Por supuesto que sería estúpido
que el intentara enseñarles algo sobre sentimientos, pero tal vez
podría darles un pequeño empujoncito, a fin de que sus egos desaparecieran.
"Si" se dijo Rei "Eso
me mantendrá ocupado" decidió su mente, con el fin de poder dejar se
sentirse raro en presencia de su líder.
- ¿Que sucede? - pregunto el chico de cabello negro, en cuanto hubo un respiro en la discusión.
- Nada!! - replico Tala airado - ¡Solo que alguien cree que necesito una niñera! - añadió señalando a su acompañante.
- ¡Necesitas ayudar, incluso para pensar! - aclaro Bryan irritado.
- ¡¿Y serás tu quien me la de?! -
bufo con indignación - ¡No me importa lo que digas! - lo cual en ese momento
era mentira, pero para él era una verdad universal. Se volvió hacía Rei -
¡Rei! - dijo - ¿Quieres salir conmigo?
Y ahí estaba la razón de su discusión.
Bueno, realmente ese no era el motivo verdadero, pero una cosa llevo a la otra, y al final termino en eso. Fue Bryan quien, con su poco tacto y su incontrolable genio, trajo a colación su intención de invitar a Rei a salir... Sobra decir, cual fue la reacción de Tala.
Y también sobra aclarar cual fue la
decisión de Tala, basada en la modificación inconsciente de su plan. Así que
para evitarle esa 'desgracia' a Rei, decidió que se adelantaría a Bryan. Aun
cuando internamente sabía que esa no era la razón principal.
- ¡Te dije que tu no podías hacer eso! - replico Bryan furioso
- ¡Y yo te dije que no me importa lo
que tu digas! ¿Que? ¿Acaso celoso? - pregunto casi sin querer. Los ojos de
Bryan se abrieron en sorpresa pero su ira se mantuvo.
Rei en cambio creyó que la
oportunidad era perfecta.
- De hecho, él...
- ¿De ti? - se burlo Bryan con ironía, y soltó una risa seca - No seas arrogante... ¡El mundo no gira a tu alrededor!
- ¿Así que no, eh? - pregunto con
malicia - Entonces no te molestara que haga esto
Tala volteó a ver a Rei, y se acerco a él con la idea absurda, loca y descabellada de besarlo. Solo para producir en Bryan, la angustia que su mismo ser estaba padeciendo. Se inclino, y Rei retrocedió asustado.
Pero Tala se detuvo abruptamente, cuando de pronto un cuerpo se coloco frente a él, y observo una vestimenta conocida. Levantó la mirada y se encontró con dos joyas oscuras flameantes y llenas de furia. Los ojos de Kai le atravesaban, y le advertían que si daba un paso más, y se atrevía a hacerlo que iba hacer, lo despellejaría vivo.
Tala sonrió con burla.
Y entonces comprendió que el único
modo de poder olvidar su propia frustración, era volcar todos esos sentimientos
en Kai. Retomó su plan original. Además de que eso mantendría a Rei alejado
del molesto de Bryan, sin posibilidad de que cayera en sus redes...
Inconscientemente, Tala se dijo que nadie sería capaz de resistirse a los
encantos de Bryan. Pero ese pensamiento se disolvió tan pronto como
apareció... No era propio del líder despiadado que era él.
- ¿Algún problema Kai? - pregunto con regocijo
- Creo que deberás mantener tu
distancia, Tala - aseguro Kai con voz gélida, pero neutral
Rei suspiro imperceptiblemente, y se
sintió sumamente feliz.
- ¿A si? ¿Por que? - volvió a
decir con sorna el pelirrojo
No hubo contestación.
- ¿Sabes Kai? - dijo Tala sonriente
- Si tu no me das una razón, yo no puedo prometer cumplirlo. Dime, solamente
porque no puedo acercarme al precioso gatito. A ti no te afecta, ni te importa.
No debería, ¿O si?
Kai se rehusó a contestar. Y Rei estuvo atento a su respuesta, hasta que volteó a ver a Bryan, y se sorprendió de ver ese semblante tieso y duro que se le veía. Le sonrió cálidamente, de forma amistosa, para darle ánimos... Sabía que los celos le estaban burbujeando en la sangre, y quería transmitirle la seguridad que él tenía acerca de los sentimientos del pelirrojo...
Bryan le vio, y el rictus fiero que poseía se desvaneció dejando únicamente duda. No lograba entender aquella señal... Pero no había burla alguna en aquella expresión, ni intención de mofarse. Era un simple gesto de amistad. Se sintió tranquilo, y por algún raro motivo, lo único que se le ocurrió fue sonreírle...
No obstante, Bryan no fue él único que lo notó. En su pequeño discurso, y el deseo de deshacerse de aquella molesta sensación, Tala miro a Rei por el rabillo de su ojo. Para él, no paso desaparecibido aquel suspiro, ni tampoco la mirada que le dirigió al pedazo de hielo Hiwatari, cargada de un sentimiento que él no comprendía... Y notó perfectamente el momento cuando Rei le sonrió a lo que él creía era la nada.
No comprendiendo muy bien, giro su rostro... Y la sangre se le congelo cuando vio la dulce sonrisa de Bryan. Aquella sonrisa limpia de burla, de ironía, y de todas aquellas expresiones agrias que Bryan siempre mostraba... Y emociones jamás conocidas nacieron en su pecho, haciendo que Tala se maldijiera por ello.
Kai volteó a ver a Rei. Había estado preocupado cuando escuchó las discusiones, y al ver que el chico no regresaba, se levanto, ignorando los comentarios burlones de Kinomiya y se dirigió a la puerta. Cual sería su sorpresa al reconocer ambas voces...
Se congelo cuando escuchó la propuesta de Tala, y quiso arrancarle la cabeza. Pero se abstuvo de hacerlo, y se mantuvo firme, aferrándose a la poca indiferencia que le quedaba... No obstante, no pudo mantenerse de esa manera cuando escuchó la advertencia de Tala. Así que haciendo caso omiso del grito de su razón, dejo que su cuerpo llegara a impedirle a Tala cumplir su amenaza.
En cuanto Rei miro aquellos ojos dulces que mostraban la mirada que él creyó la misma, enrojeció violentamente, y el temblor de sus piernas regreso tan fuertemente que sujeto con ambas manos la cajeta que aun traía. Sintió su garganta secarse ante el calor de su cuerpo, y las palabras se escondieron...
Sonrió nerviosamente,
haciéndole ver
extremadamente hermoso... O al menos en opinión de Kai.
- ¿A que se debe la reunión? - se escuchó la voz de Tyson apareciendo de pronto por la puerta, luciendo satisfecho.
- Venimos por Rei para la prueba de esta tarde - dijo Bryan secamente
- ¿Prueba? ¿Que prueba? - dijo Max asombrado
- Es una larga historia - cortó Rei
- ¿Y porque no nos habían dicho nada? - replico Tyson ofendido
- Lo olvide - dijo Rei, y sonrió a modo de disculpa
- Bien, entonces vámonos!!! - exclamo el peliazul
- Nahhhh!!!! - replico Max -
¡¿Olvidaste la presentación a la que prometiste que me acompañarías?!
Tyson le miro con cara de asombro,
con expresión clara de que no entendía nada de lo que el rubio le decía. Lo
pensó unos momentos y después con una mueca feliz le dijo:
- ooohhhhhh!!... ¿Aquella donde te
iban a dar comida gratis?
Max quedo sorprendido. No esperaba
esa respuesta.
- Bueno, si... Pero eso...
- ¡Y porque no lo dijiste antes!
¡Vamos! ¡Lo siento Rei, pero te veremos luego! ¡Nos vemos señor hielo!
¡Hasta luego Tala, Bryan!
Y antes de que alguno de los
mencionados pudiera decir algo, Tyson salió arrastrando a Max fuera del departamento, dejando impresionados a los chicos que aun se mantenían de pie
donde se habían quedado.
- Será mejor que nosotros también
nos marchemos - dijo Bryan sin emoción
Kai no se movió de su lugar, hasta que vio como Tala se retiraba a la puerta
para esperar. Después se dedico a seguir a Rei hasta su habitación, sin
importarle lo que Tala pudiera pensar.
- ¿Estas seguro de que quieres ir? -
pregunto con un tono que quiso que sonara cortante pero sin tener mucho éxito.
Rei buscaba un suéter para poder salir.
- Claro que quiero ir. Quiero conocer
los entrenamientos de los que nos has contado - observo con voz emocionada - Se
que la ultima vez fue descuidado - añadió cuando vio como Kai quería hablar -
Pero prometo que esta vez seré más cauteloso. Y por supuesto quiero que estés
orgulloso.
Rei no pudo ver aquella expresión en el rostro de su frío líder, porque justamente fue ese el momento que eligió para ponerse el suéter. Kai le miro con simpática, con dulzura... Con sentimientos reflejados en aquellos profundos ojos.
En cuanto la cabeza de Rei asomo por sobre el cuello del suéter, le sonrió a Kai y comenzó a caminar a la salida. Estuvo tentado a pedirle ayuda para Tala y Bryan, pero considero que Kai no se prestaría a algo semejante, y no quería que se molestara ante tal petición.
Bryan alzo una ceja en señal interrogante cuando Tala le ignoro olímpicamente. Una replica burlona giro en su lengua pero se quedo atrapada cuando el joven de cabello negro apareció en la puerta de su habitación. Sin querer volteó a verlo, siendo recibido por una ligera sonrisa, y contestando con otra. Fue consciente de la mirada helada que recibió por parte del chico Hiwatari, pero fue ignorante del fulgor en los ojos del pelirrojo.
Bryan se quedo confundido cuando vio como Tala se acerca a Rei, a pesar de la mirada desafiante de Kai, y le preguntaba si era hora de marcharse. El chino asentía levemente, para después ser arrastrado por Kai, sin permitir siquiera que él o Tala se le acercaran. Peor aun, cuando quiso burlarse de eso con Tala, el pelirrojo volvió a ignorarle, y se apresuro a alejarse de él.
Le hizo fruncir el entrecejo.
- ¿Molesto porque Kai te ha vencido?
- pregunto con una sonrisa, en cuanto dio alcance al pelirrojo. Frente a ellos,
Rei sostenía una ligera charla con el antisocial Hiwatari, o al menos, Rei le
hablaba al aire, mientras Kai se limitaba a asentir o gruñir.
No hubo contestación
- ¿Que? ¿Has perdido la lengua? -
volvió a preguntar.
Y siguió sin recibir contestación.
- Wow! - exclamo con burla, pero sintiéndose furioso al ser ignorado de esa manera. Lograría que ese arrogante pelirrojo le mirara costara lo que costara - ¡Esto debe ser un record!. Ivanov ha permanecido callado por demasiado tiempo. Empiezo a creer...
- Cállate Bryan - le interrumpieron
con tono frío y cortante.
Pero fue suficiente para que el conocido cinismo de Bryan se presentara y el chico sonriera feliz de tener la atención del antipático a su lado.
Tala se gruñía a si mismo el haber contestado. Desde que viera la sonrisa que ese presumido de Bryan le dirigiera a Rei, se había hecho prometer ignorarlo todo el camino y toda su vida, pero no bien había escuchado su voz cuando sus entrañas le traicionaron, retorciéndose como siempre lo hacían cada vez que escuchaba esa risa burla y cínica. Lo que le provoco la inexplicable necesidad de contestar, y participar en tan absurda pelea.
Unos pasos más adelante, Rei comenzaba a reír internamente, mientras le llegaban pedazos de la discusión que los chicos rusos sostenían. Se obligo a si mismo a concentrarse en ello, para no pensar en el atractivo de su líder, y para evitar el temblor de sus piernas ante su cercanía... Los efectos de aquella cajeta aun podía sentirlos, y su cuerpo se sentía sumamente nervioso ante la presencia de Kai...
Tenía que mantener concentrados sus
pensamientos en algo que no fuera Kai Hiwatari.
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
~
Rei resistió la urgencia de gruñir mientras escuchaba, o fingía escuchar, las preguntas del experto del cuarto de simulación y del medico que tenía enfrente.
El mismo sabía que su deseo de no pensar en Kai, estaba muy lejos de cumplirse. El chico se le aparecía a cada minuto, ya fuera en una visión o en carne y hueso.
No era que le molestara su presencia, al contrario, una rara emoción se apoderaba de él cada vez que veía o pensaba en aquellos ojos rojo-oscuro, en aquella pálida piel, y por supuesto en aquella ligera sonrisa que él creía ver cuando terminaba una de las tantas pruebas.
Pero ese era su problema. Su problema consistía en la sencilla razón de que no podía dejar de pensar en Kai.
Antes de iniciar su entrenamiento lo buscaba con la mirada, y se imaginaba ver un destello de confianza en aquellos ojos fríos. O cuando terminaba lo primero con lo que se encontraba del otro lado de la puerta, eran los mismo ojos con otro destello de orgullo, que el sabía que no podía ser cierto.
Su mismo cuerpo advertía esa
presencia indiferente, mucho antes de que sus ojos lo encontraran, su piel
recibía descargas eléctricas al saber que Kai estaba cerca. Era como si su ser
reaccionara ante la esencia de Hiwatari. Su corazón saltaba de alegría cuando
veía a Kai acercarse, o cuando lo veía del otro lado del espejo, o cuando
simplemente sentía que lo miraba.
"Sabes que eso no puede
ser" se dijo Rei en silencio, asintiendo levemente ante la pregunta del
hombre frente a él, aunque no tenía ni idea de lo que le estaban preguntando.
Rei sabía que era solo una fantasía provocada por la adrenalina de la prueba,
y que Kai realmente no lo veía a él. Podía estar comprobando cualquier cosa,
revisando los detalles, menos estar perdiendo el tiempo observándolo a él. Y
por alguna rara y extraña razón, eso a él le entristecía.
Tampoco podía dejar de pensar en el tamaño error que había cometido esa mañana. Y con solo recordar sus palabras, sus mejillas volvían a teñirse. La llegada de Tala y Bryan había impedido que siguiera hablando tonterías. Era un milagro que Kai no lo hubiera golpeado por haberle dicho todas esas cosas.
¡Pero de donde él había sacado de que Kai tenía un cálido cuerpo, o una dulce boca, o incluso un aura magnética!. ¡Jamás en su vida había llamado a alguien lindo!... "Bueno si es lindo" aceptó de pronto. Y enseguida se retracto. "Ese no es el punto" se regaño en silencio. Ni siquiera a Mariah le había dicho algo así. Jamás a ninguna chica le había dicho linda, ni le había hecho un cumplido como los que le había dicho a Kai esa mañana.
Estaba delirando.
Si, seguramente estaba enfermo. Por que de lo contrario ¿Como podrían explicarle el cosquilleo de su cuerpo ante la mirada oscura? ¿O el estremecimiento de sus entrañas ante aquella presencia? ¿O el temblor de sus rodillas ante la sonrisa?. Y nadie sería capaz de decirle el porque no podía dejar de pensar en Kai.
Rei torció la boca ante sus pensamientos. Y volvió a asentir, ajeno a lo que las personas frente a él conversaban.
Había pensado en ayudar a Bryan, o hacer que Tala se diera cuenta de lo que sentía. Pero entre ellos dos, las cosas estaban demasiado tensas. Todos en la abadía se habían sorprendido al verlos pelear como un par de enamorados celosos. O al menos eso era lo que había dicho Kotaro en cuando los vio discutir.
Ese comentario fue suficiente para convencer a Rei de que tenía que hacer algo por ellos. Pero pronto comprobó que cada vez que ambos estaban juntos o había un silencio mortal, roto por algún comentario cínico de Bryan, o existía una pelea de dimensiones asombrosas, en donde ambos terminaban llamándose bastardo insensible y cosas parecidas.
Lo peor del caso era que él siempre terminaba involucrado en todas y cada una de las absurdas discusiones. No hacía de mediador porque prefería que ellos arreglaran las cosas, pero casi siempre, ya fuera Tala, ya fuera Bryan, se las arreglaba para ponerlo a él como el motivo de la pelea. Y él simplemente esperaba hasta que los insultos se acabaran para poder intervenir, pero ninguno de esos dos arrogantes estaba dispuesto a rendirse, y por tanto ninguno de los dos se callaba.
Y eso en lugar de ayudarlo para que dejara de pensar en Kai, no hacía más que provocar que el chico ruso-japonés apareciera para 'salvarlo'. Pero no quería decirlo así, le hacía sentir como un estorbo. Pero en cuanto él se marchaba, las peleas se detenían, y Tala y Bryan callaban y ambos se alejaban, claro que no sin antes murmurar unos cuantos insultos.
Aunque ahora podía comprobar que desde hace varias horas, las peleas se habían calmado. Era posible que ambos se hubieran cansado, ya fuera de pelear, o de ignorarse. Sin embargo eso no evitaba que los comentarios mordaces abundaran. Lo curioso de todo ello es que ambos parecían disfrutarlo.
Rei respiro ruidosamente ante sus pensamientos, negando con la cabeza ante la lejana pregunta que le hicieron pero de la cual había sido ignorante. "Esos dos se complican demasiado la existencia" se dijo de pronto. "Ni Max, ni Tyson actúan de forma tan infantil cuando se refiere a llamar la atención del otro"
Sus pensamientos fueron detenidos instantáneamente cuando su piel se erizo de pronto. Mucho antes que averiguara el porque, su cuerpo ya sabía la razón.
Kai estaba cerca.
Se volvió lentamente y sus sospechas
se vieron confirmadas cuando notó como su líder se acercaba a él, con paso
firme y su mirada fría e indiferente.
"¿Que esperabas?" se dijo
a si mismo sonriéndole a Kai "¿Que viniera con una sonrisa? ¿Alegre sin
motivo?"
- Hola, Kai! ¿Como va todo?
- Hn - fue la seca respuesta.
Rei alzo una ceja interrogante cuando
notó como Kai le evitaba con la mirada. El chico ruso se detuvo a unos cuantos
pasos de él, y prefirió ir a recagarse en la pared de la enfermería, manteniéndose
a una distancia prudente. Mientras que Rei en la cama le miraba
sonriente. Las pruebas estaban a punto de terminar, y Kotaro había insistido en
que a Rei se le hiciera un examen medico.
- Nunca creí que todo esto incluyera un examen medico - dijo Rei sonriendo - Me han pinchado, y examinado como jamás en mi vida lo han hecho.
- Necesitaban asegurarse de que
estabas en condiciones apropiadas. - respondió Kai en su pose tan característica:
Ojos cerrados, brazos cruzados, y pose de total despreocupación.
Pero aunque Kai intentara aparentar esa indiferencia, la verdad solo era conocida para su corazón. Kai no podía soportar mirar mucho a Rei, sin resistirse a la urgencia de abrazarlo, o peor aun, ¡Besarlo!.
Las ropas del chico de cabello negro habían sido sustituidas por una camiseta negra, y unos pans, para darle más comodidad, agilidad, e impedirle que tuviera problemas con algunas de las pruebas. El cabello de Rei seguía sujeto en la cola de siempre, y la banda de su cabeza estaba húmeda debido al sudor de su cuerpo. Kai se había sentido emocionado cuando lo vio al termino de la primera prueba.
Rei era un chico atractivo, y sus ojos y rasgos eran llamativos. Pero Kai jamás imagino que el cuerpo de Rei fuera tan... Bien, no existe palabra para describirlo. Kai sabía que Rei practicaba artes marciales chinas, y que entrenaba de vez en cuando, a diferencia de él que lo hacía todos los días, pero se sorprendió al ver que Rei se encontraba en perfecta forma... Y eso es decir poco.
Su corazón saltó cuando lo vio en aquella camiseta ajustada, con sus brazos relajados, mostrando sus firmes músculos, dejando que los mechones de cabello cayeran sobre su rostro, y sobre todo con aquella dulce e irresistible sonrisa que le derritió el cuerpo.
Y esa misma escena le cautivo a final de cada prueba. No había perdido un solo instante para contemplarlo. Sus ojos tenía voluntad propia y lo buscaban, lo encontraban en cuanto entraba en una habitación, y eran capaces de localizarlo entre toda una multitud. El aroma de Rei inundaba sus sentidos, aun cuando no lo viera. Y de sus pensamientos, unos ojos dorados, y un largo cabello negro no se alejaban.
Confiaba en que pasaría cada prueba, sabía que Rei era capaz de eso y más, pero aun así no podía evitar sentir ese ligero temor de que algo llegara a salir mal y que Rei saliera lastimado. Por eso se sentía feliz cuando lo veía terminar una prueba, y estaba tentado a sonreírle. Pero se alejaba porque en cuanto lo veía tan encantador quería darle, en lugar de una sonrisa, un beso...
Aun ahora que permanecía en la cama
de la enfermería, y mostrándose totalmente despreocupado, para Kai era una
presencia terriblemente tentadora, e irresistible, así que tenía que mantenerse
alejado para no perder la cordura. Tenía que cerrar sus ojos para no verlo y
caer hechizado por el destello en los ojos dorados. Tenía que dejar de respirar
para no inundarse con ese aroma cautivante... Tenía que dejar de sentir.
- ¿No hubiera sido mejor que lo hubieran hecho antes? - la voz tenue le saco de sus pensamientos.
- ¿Hn? - gruño sin saber que decía
- El examen - aclaro Rei - ¿No
debieron haberlo hecho antes?
Kai se encogió de hombros
- Kotaro insistió en que deberías hacerte una prueba.
- ¿Por que? - insistió Rei con un puchero
- Es para el expediente - dijo Kai serenamente
- ¿Cual expediente? Yo no tengo expediente
- Lo tendrás
- ¿Para que quiero un expediente?
- Si vas a quedarte aquí, necesitaras un expediente. - fue la sencilla respuesta, y el corazón de Rei dio un saltó.
- ¿Voy a quedarme aquí? - pregunto con voz ahogada
- No tienes otro lugar a donde ir - dijo Kai como si nada - Kotaro piensa que un beyluchador como tu debería formar parte de nuestra organización.
- ¿Tu quieres que me quede? -
volvió a preguntar con un hilo de voz. No sabía porque, pero sentía que esa
respuesta valdría mucho más de lo que él querría.
Kai sintió su corazón estremecerse ante la pregunta. La respuesta era obvia. Había sido él quien le insinuó a Kotaro acerca de dicha posibilidad, y había sido él quien acepto la proposición de Kotaro para que Rei formara parte de la Corporación Biovolt... Pero siendo él un Hiwatari ¿Debería contestar?
La pregunta de su conciencia quedo en
el aire, cuando el medico entró de nuevo, llevando un pequeño frasco, y una
aguja, la cual Rei vio con muy malos ojos.
- Ya casi terminamos - dijo el
anciano - Solo falta una prueba de sangre - le extendió a Rei una hoja - Y que
contestes este cuestionario.
Rei tomo la hoja casi por inercia.
Sus pupilas se habían dilatado mientras veía como el medico preparaba la
jeringa, y mojaba con alcohol un pedazo de algodón.
- Yo... Yo - balbuceo sin decir algo, aferrando la sabana que se hallaba entre sus dedos.
- ¿Que sucede? - pregunto el medico tranquilamente - Me dijo que no tenía problema alguno con la prueba de sangre.
- ¿Que? - pregunto Rei aterrado. ¡Cuando había dicho él eso!
- Bueno, no me lo dijo, solo
negó cuando le pregunto si no había problema - dijo el medico un poco confundido.
Rei asintió gravemente, con expresión triste. Sin saber que hacer.
¿Cual era su problema?: ¡Él odiaba las agujas!
Si, sonaba ridículo, sonaba infantil, ¡Pero era cierto!. Desde que era pequeño las aborrecía, y como no era de los chicos enfermizos, jamás se había visto en la necesidad de ser inyectado. La única vez que acompaño a Kevin a ser inyectado se prometió jamás pasar por aquella tortura.
Una parte de Rei se pregunto si ese no sería un truco sucio por parte del medico que pensaba engañarlo, porque estaba seguro de que él jamás sería capaz de dar su consentimiento para algo así; él no pensaba aceptarlo. Otra parte de él sabía que por andar perdido en sus pensamientos, acepto algo que sabía le aterraba, recordaba haber aceptado y negado ciertas cosas, pero jamás se imagino que fueran ESE tipo de cosas; aun así estaba dispuesto a retractarse. Y sin embargo, en cuanto volvió los ojos y se perdió en la mirada oscura de su líder, ambas partes decidieron tragarse su orgullo y dejarse sacar sangre, únicamente para no mostrarse débil ante el chico que permanecía recargado en una de las paredes.
Kai había escuchado perfectamente aquel tono agudo que era tan extraño en Rei, y que señalaba claramente que estaba asustado. Se sorprendió aun más cuando vio el brillo de temor en aquellos llamativos ojos dorados.
Rei se agazapo en la cama, sujetando fuertemente las sabanas, y apretó sus labios para evitar que temblaran. Clavo sus ojos en la aguja del medico, y su ser se tenso al ver el objeto acercarse a su antebrazo. Ahogo la replica en su lengua, y entonces... Sintió un suave toque en su mano.
Sorprendido, asustado y confundido volteó su rostro y se encontró con la presencia de su líder junto a él. Aquel toque era la mano de Kai, y Rei no supo descifrar el brillo en aquella mirada. No obstante, su ser se relajo ante aquella presencia que le transmitía seguridad, confianza, y tranquilidad.
Por instintito sus dedos dejaron de presionar la sabana.
Se perdió en el mar dulce de aquella
mirada. Su aliento fue retenido por temor a despertar de la hermosa
ensoñación. Su piel se erizo ante el contacto con la fría mano de Kai, pero transmitiéndole
una placentera descarga a su cuerpo. creyó ver un brillo de
confianza, imagino ver una remota sonrisa... Sintió un ligero piquete, que
adjudico al hecho de que alguien quería despertarlo del hermoso sueño en el
que había entrado... Pero entonces una voz vino a despertarlo.
- Todo listo - escuchó a lo lejos
- ¿Eh? - pregunto él, regresando a la realidad, y sintiéndose de pronto mareado.
- He terminado.
Y el medico exhibió orgulloso la muestra de sangre. Rei parpadeo confundido. ¡¿En que momento la había extraído?! ¡¿Por que no le había dolido como le dijo Kevin que dolería?! ¿Que era lo que sostenía entre sus manos?. Aun confundido, y con la cabeza dándole vueltas, Rei miro su mano y...
Enrojeció violentamente.
Atrapada entre los delicados dedos de
Rei, la mano de Kai reposaba tranquilamente, mientras que ambas manos se
entrelazaban. No sabiendo que hacer, Rei levanto la mirada y tuvo que parpadear
más veces para poder descifrar la mirada en aquellos ojos fríos.
- Estarás un poco débil - dijo el
medico, extendiéndole un vaso con una sustancia que Rei no pudo distinguir -
Bebe esto y descansa un poco, mientras envió esto al laboratorio.
Rei asintió, o al menos eso
creyó que hizo. No sabía que estaba sucediendo. ¿Que hacía sosteniendo la mano de
Kai? ¿En que momento la había tomado? ¿Y demonios por que Kai aun no lo
golpeaba? ¡Peor aun! ¿Por que no podía soltarla?... sintiéndose enrojecer,
Rei tomo un sorbo del vaso que le habían extendido, y el mareo pareció calmarse.
- No fue tan malo, eh? - escucho con un ligero toque de sarcasmo que le hizo sonreír
- No - dijo el con timidez, sin levantar la mirada, bebiendo más.
- Me sorprende. Siendo uno de los mejores beyluchadores, me es imposible creer que le tengas miedo a las agujas - Rei casi se ahogo con el jugo que bebía. ¿Había sido tan obvio?
- Bueno - comenzó él
sintiéndose raro, nervioso - Es mi primer experiencia con agujas. Y había escuchado cosas
terribles de ellas... - calló al darse cuenta de cuan tono sonaba eso. Pero Kai
parecía perdido en sus propios pensamientos que no le dijo nada.
Kai comenzaba a temblar. No había sido buena idea acercarse, porque ahora no quería alejarse. Su mismo cuerpo no estaba respondiéndole y por supuesto la mano que sostenía a la de Rei comenzaba a despedir grandes corrientes haciendo que su cuerpo se tensara.
Se había perdido en aquella mirada
dorada, y por breves, escasos minutos, estuvo a punto de besarlo. Por aquella
mirada asustada Kai sintió los enormes deseos de protegerlo. La cálida mano le
estaba haciendo palpitar el corazón, la cercanía le hacía temblar, y con aquel
rostro teñido de un adorable carmín Kai sabía que no resistiría mucho tiempo.
Ni siquiera era capaz de soltar su mano.
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~
Kai respiro profundamente después de alejarse lo suficiente, y que su cuerpo dejara de sentir la necesidad de aquella cercanía. No había dicho nada, y reunió toda su voluntad para soltar la mano del chico de cabello negro, y se alejo de ahí en cuanto sus piernas le respondieron. En otras palabras, había huido.
Ni siquiera era capaz de pensar claramente, ni de procesar información, ni de desear otra cosa que no fueran los labios tentadores del precioso gatito. Si, la locura de sus sentimientos comenzaba a afectarlo en sentido mental, y no solo emocional. Rei estaba en cada uno de sus pensamientos, y no había otra cosa más importante para ellos.
También sabía que era despreciable que siendo un Hiwatari estuviera huyendo. Pero en primer lugar algo así no debería estar sucediéndole a él.
Resoplo y se encamino hacia ninguna
parte. Aunque sabía que su corazón no le seguiría, y que sus pensamientos
estaban en un solo lugar. Todos ellos concentrados en Rei.
- ¿A donde vas? - preguntaron detrás suyo, y el giro los ojos cuando identifico la voz.
- ¿Que deseas Tala? - pregunto cortantemente
- ¿De mal humor? - dijo el pelirrojo con burla- ¿Quien te ha hecho enfadar, Kai?
- Hn! - resoplo irritado
- Pero eso quiere decir que si estamos de mal humor - replico sin hacer caso de la mirada fiera que le dirigían.
- ¿Que? ¿Acaso Bryan se ha cansado
de escucharte? - pregunto Kai cruzando los brazos y enfrentando al pelirrojo -
Es por eso que ahora has venido a molestarme
Tala sintió la ira crecer en sus
venas.
- Eso a ti no te importa - le dijo gruñendo
- Ah. ¿También estamos de mal humor? - replico Kai sonriendo - ¿O solo cuando hablamos de Bryan?
- Calla! - ordeno Tala.
Justamente había tenido una
discusión con ese antipático. Para colmo, el engreído le había dejado con la
palabra en la boca. Así que viendo a Kai en ese estado de profunda irritación.
¿Por que no desahogarse con él?. Había estando peleando con Bryan todo el
día, impidiéndole estar a solas con Rei, para evitar que fuera a invitarlo a
salir. Lo había provocado, gritado y amenazado con tal de que olvidara la estúpida
idea de invitar a Rei a salir. Pero ahora Bryan había desaparecido y
el necesitaba desahogarse.
- ¿Que acaso estamos enfadados con Bryan? - volvió a preguntar Kai - ¿O estamos celosos por Bryan?
- ¿Que acaso no podemos decirle a
Rei que nos gusta? - pregunto Tala a su vez, dejando a un Kai estupefacto.
Tala sonrió burlonamente ante la
turbación del chico Hiwatari. No había querido decir eso, era simplemente que
se le había escapado en un momento de profunda furia. Además de que Kai se lo
merecía, se había atrevido a insinuar que él estaba celoso por Bryan.
¡Absurdo!
- ¿Quien te ha dicho semejante tontería? - pregunto Kai con un tono tan frío, y cortante, que hubiera convencido a Tala de no ser porque el pelirrojo había sido testigo de aquellas mudas expresiones, y aquellas miradas dulces
- Nadie me lo dijo - explico el
pelirrojo
Una ceja se alzo en señal de duda.
- Yo lo note
La boca de Kai se torció ante la
respuesta.
- Te conozco lo suficiente, Kai - prosiguió Tala haciendo caso omiso de aquella mirada fría - Y se cuando algo en ti es diferente. ¡Convivimos toda nuestra infancia! ¡Demonios!. No habrás esperado que no me diera cuenta de algo así, ¿verdad?.
- Te equivocas - replico Kai, sabiendo que no se había escuchado convincente
- ¿En verdad? - argumento Tala
sonriendo triunfalmente - Oh. Bueno. En ese caso no te importara que invite a
Rei a salir, ¿verdad?
Sonrió más abiertamente cuando los
dos ojos oscuros refulgieron con ira.
- ¿No que no? - le dijo con una ligera sonrisa
- No te atreverás
- ¿Quien dice?. Te lo repito Kai, si no me das una buena razón para alejarme, entonces olvida que lo haga.
- ¿Que hay de Bryan? - pregunto Kai
decidiendo si matar al pelirrojo en ese momento, o esperar hasta que contestara
la pregunta.
Y se sintió tranquilo cuando vio
como los ojos azules despedían ira, pero también brillaban de otro sentimiento
que a Kai le costo trabajo descifrar.
- Así que si hay algo con Bryan - añadió antes de que pudieran contestar.
- No hay nada de nada con ese engreído. - replico Tala ofendido, deseando sentir la ira de esa mañana, pero solo sintió un vuelco en su estomago - Es...
- ¿Todo bien? - interrumpió
Kotaro acercándose. - Tengo el expediente de Rei listo. Y acabo de recibir el
cuestionario que lleno hace unos momentos - mostró la hoja que llevaba - Eso es
todo por hoy. Me encargare de llamar a - miro la hoja de nuevo - Stanley
Dickenson, me parece que es su tutor, por ahora, y hablare con él... Así que,
creo que pueden decirle a Rei que puede marcharse.
Kotaro dio media vuelta, mientras
azul y rojo se debatían en una lucha silenciosa, para después aceptar un mutuo
acuerdo y alejarse en dirección de la enfermería. Kotaro llamó a su
asistente.
- Creo que tenemos al candidato
perfecto - le dijo tranquilamente - Comunícame con el Sr. Dickenson.
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~
- ¡¡Es un arrogante pretencioso!! -
dijo una voz resentida
Bryan se encontraba destrozando una almohada de la enfermería deshaciéndose de
su enojo, mientras Rei le miraba con expresión divertida, pero un tanto seria
- ¡¡Un petulante!! ¡¡Fastidioso!! ¡¡engreído!! ¡¡Es la peor persona que haya conocido!! ¡¡Es el peor altanero y presumido del mundo!! ¡¡Es...!!
- La persona que te gusta - concluyo
Rei sonriendo comprensivamente, y moviendo su cabeza en señal de acuerdo.
Bryan le dirigió una mirada mortal,
que hubiera asustado a cualquiera, menos a Rei. Y entonces se dejo caer en una
silla, subiendo sus pies a otra, con la almohada aun entre sus manos, mientras
sus ojos se clavaban en el techo.
- ¿Por que discutieron ahora? -
pregunto Rei con calma. Intentando dejar de pensar en su propia decepción
Había sido duro cuando Kai, sin decirle palabra, le había soltado y había salido de ahí sin la menor explicación. Mucho mas lo fue cuando estuvo en sus cinco sentidos y comprendió lo que había hecho, y lo que quería hacer... Así que con tristeza había bebido el resto de su jugo, contestado el cuestionario que el medico se llevo. Y cuando estaba dispuesto a dormir un poco para olvidar su propia incertidumbre, Bryan entró gritando y blasfemando acerca de la actitud de Tala. Y así habían pasado los minutos hasta que Bryan necesito un respiro.
Bryan resoplo pero no contesto la
pregunta. ¿Como decirle a Rei, que había sido porque él le había dicho a
Tala que lo invitaría a salir a él?
- deberías decirle que te gusta - dijo Rei susurrantemente - Y te ahorrarías demasiados problemas
- Por supuesto. ¿Por que no lo pensé antes? - dijo mordazmente - "Oye, Tala. Kotaro dijo que tenías una prueba de simulación esta tarde y que necesita verte ahora. Oh, y por cierto. Me gustas." - dijo con voz irónica y después volteo a Rei - ¡Si!. Podría llegar y decirle eso. Podría llegar y decirle que solo peleo con él porque es la única manera en la que me ponga atención. Y el podría golpearme, reírse, y marcharse. ¿Sabes cuan humillante sería eso?... No me respondas por favor - añadió cuando vio a Rei abrir la boca - Es suficiente con que tenga que decírselo como para que tenga que soportar un rechazo.
- ¿Si no se lo dices como esperas que lo sepa? - pregunto Rei ligeramente irritado
- Si fuera inteligente, lo habría notado - explico con tranquilidad - Pero como es un inútil, y un tonto no me sorprende que hasta ahora no se de por aludido.
- Mira quien lo dice - murmuro Rei
- ¿Que?
- Nada. Es solo que no creo que él vaya a darse cuenta por si mismo. ¿Tu te darías cuenta si él te corresponde? - pregunto Rei sabiendo de antemano la respuesta
- Por supuesto - dijo con total confianza Bryan, y Rei sonrió con indulgencia. Eso sería más difícil de lo que creía.
- ¿En verdad? - pregunto Rei con
desconfianza
Bryan se encogió de hombros, y Rei
agito la cabeza, escondiéndola detrás de una almohada. Esos chicos rusos eran
tercos.
- ¿Por que no lo invitas a salir? -
pregunto Rei de pronto, levantando la cabeza
Pero no se supo si Bryan creía que
esa era una buena o mala idea, porque en ese preciso momento, dos figuras
conocidas entraron por la puerta y se quedaron de pie mirando la escena.
- Vaya, vaya. Pero si es el dúo fantástico - dijo Bryan al ser el primero en recuperar la compostura - ¿Que les trae por aquí?
- ¿Que haces aquí, Bryan? - gruñó Tala
- No te incumbe, Ivanov. Mantén tu nariz fuera de mis asuntos.
- No existe nadie a quien le importen tus asuntos.
- Esta Rei - dijo Bryan con simpleza,
y Rei alzo las cejas al escuchar su nombre. No era posible que también en esa
pelea fuera a verse involucrado su nombre. No era justo que Bryan quisiera darle
celos a Tala, pero a él se le había olvidado reclamarle por ello.
Kai miro fieramente a Bryan por su
osadía, y Tala apretó los puños dispuesto a iniciar otra guerra verbal.
- ¿Oh, en verdad? - dijo Tala conteniendo su ira - ¿Así que estabas contándole a Rei tus pequeños problemas existenciales?
- Por supuesto que no - dijo Bryan
con una sonrisa - Estaba invitándolo a salir.
Si Rei perdió el aliento ante la
declaración, no existe forma de describir la reacción de Tala y Kai. Ambos
lucieron sorprendidos y confundidos. El mismo Tala sintió un nuevo sentimiento
renacer en sus entrañas. Y Kai sintió su sangre hervir, y su mirada volverse
de hielo puro.
- ¿Que has dicho? - pregunto Tala conteniendo el aliento, y pensando en alguna forma de venganza.
- Lo que escuchaste - le respondieron tranquilamente
- No, Tala, espera - dijo Rei sabiendo que nada bueno saldría de eso. Y dispuesto a hacerlos hablar de una buena vez - Bryan quería...
- Maravilloso - dijo Tala de pronto - Esto es estupendo
- ¿Por que? - pregunto Bryan todavía con una sonrisa. Ni él mismo sabía porque había dicho eso, solo quería ver aquel fuego en los ojos azules, pero ahora comprendía que eso no era lo que quería decir en primer lugar.
- Porque Kai y yo tendremos una cita
- dijo Tala como si nada.
Bryan perdió instantáneamente
la
sonrisa, y le miro como si Tala hubiese perdido la cabeza. Kai no se movió, con
sus pupilas fijas en el precioso gatito que permanecía estático ante la
noticia, y siendo escéptico a lo que acaba de escuchar. Rei sintió el alma caer
a sus pies, pero un brillo fiero nació en sus ojos... Celos nacieron en sus
entrañas, y supo que todo se había salido de control. Se encontró con la
mirada oscura, y las palabras que quiso usar para remediar la situación se
atascaron en la garganta.
- ¿Como? - pregunto Bryan sutilmente - ¿Estas bromeando?
- ¿Cuando he bromeado? - dijo Tala tranquilamente - Si tu no lo haces, porque crees que yo lo haría.
- ¡Tu no puedes! - estalló Bryan
- ¡Tu tampoco! - replico Tala
- ¡Creí que no te importaba!
- ¡Y no me importa!
- ¡Entonces ¿Cual es tu problema?!
- ¡Solo tengo uno!. De esta estatura
- levanto su mano un poco más arriba de su cabeza, justamente a la estatura de
Bryan - Tiene un cerebro de este tamaño - sus dedos índice y pulgar se
mantuvieron a una distancia mínima, por el cual su ojo vio perfectamente el
rostro pálido del ruso - Su ego es del tamaño del mundo - agito sus brazos -
Oh, y por supuesto, cree ser malditamente perfecto. Y si no sabes su nombre es
que eres más tonto de lo que imaginaba. Eh, Bryan.
Lavanda y azul se enfrentaron.
- Entonces tu saldrás con Kai - Rei dio un respingo - Y yo saldré con Rei - y fue cuando Kai se tenso
- ¡Excelente! - exclamo Tala
- ¡Perfecto! - dijo Bryan
- ¡Genial!
- ¡Estupendo!
- ¡Maravilloso!
- ¡Bien!
- ¡Bien!
Cuando ambas miradas volvieron a quedarse silenciosas debatiéndose en silencio. Tala no pudo soportarlo más y arrastro a Kai fuera de ahí. Realmente no deseaba salir con Kai, pero tampoco se dejaría vencer por alguien como Bryan. ¡Saldría con Kai! si con ello le ganaba a Bryan.
Kai, por su parte, no tenía muy claro lo que estaba sintiendo, y no tenía idea de como las cosas acabarían. Pero de algo si estaba seguro, nunca en su vida dejaría que Rei saliera con Bryan. ¡Primero saldría con Tala!.
Bryan resoplo furiosamente antes de
lanzar la almohada que sostenía, y que se estrello ruidosamente con la mesa.
¡¿Que era lo que ese egoísta egocéntrico se proponía?! ¡¿Salir con Kai?!.
¡Sobre su cadáver!
El chico chino no podía procesar todavía las palabras. ¿Tala? ¿Y Kai?...
"¿Por que con Tala?" se pregunto en silencio. Sintiendo como sus
entrañas se retorcían ante el solo pensamiento. Y con la imagen de ellos dos
juntos su cuerpo se tensaba sintiendo como sus venas se cargaban de algo pesado.
Seguramente ahora, Kai debía estar enfadado con él.
- ¿Por que les mentiste? - reclamo - Si querías salir con alguien le hubieras pedido a Tala que te acompañara. ¿Por que me involucraste?. Kai...
- No te preocupes, Kai no puede
enfadarse contigo - le dijo Bryan casi adivinando sus pensamientos.
Y Rei no supo porque enrojeció
ante
el solo nombramiento.
- Te veo mañana a las seis. - dijo
antes de desaparecer. Sin saber que sentir.
Una cosa había sido bromear con Tala acerca de tener una cita con Rei solo para molestarlo, provocando que Tala también argumentara hacer lo mismo. Y otra muy diferente es que en verdad, ambos fueran a tener una cita.
Rei se dejo caer en la cama, sintiendo la cabeza pesada llena de ideas, imágenes y con su alma cubierta de emociones confusas e incomprensibles.
¿Que era eso que florecía en su corazón ante el pensamiento de la cita de Kai?
¿Por que no se opuso y desistió de salir con Bryan en cuanto se quedaron solos? ¿Tenía algo que ver con la cita de Kai?
¿Por que no podía dejar de pensar en Kai?
Sujeto la almohada más cercana y cubrió su cara con ella.
Iba a ser un día difícil, aunque podía sacar algo de provecho y hacer que Tala y Bryan pusieran fin a toda esa absurda pelea. Pero tendría que lidiar con la rara sensación de ver a Kai y a Tala juntos. Y con el nerviosismo por la cercanía de su líder... ¿Que estaba sucediéndole?...
Aunque sabía que no era la primera
vez que tenía esas emociones. Desde la primera vez que lo vio en el torneo
regional, peleando contra Max, y después contra Tyson, cuando supo que sería
el líder de su equipo, cuando compartió la habitación durante todo el torneo,
y cada vez que lo saldaba durante las mañanas, Rei supo que un lazo diferente
lo unía a su frío líder... Pero todavía no lograba entender que era.
Continuara...
n/a
Wow!. Creo que ahora si las cosas se salieron de control. Pero el orgullo es difícil de doblegar, y los sentimientos son difíciles de aceptar. Así que los lindos chicos se verán en serios aprietos cuando los celos renazcan, y ellos no puedan resistirse a mostrarlos.
Y los besos se acercan!. Ya va siendo hora de la acción. Haber como los chicos reaccionan. ¿Quien se atreverá a ceder? ¿Quien dará el primer paso? ¿Se darán cuenta?... Porque hay que admitir que los chicos son tercos, tercos y tercos.
Me supongo que ya sabrán como se llama el siguiente capitulo, ¿cierto?... "¿Cita doble?" es nuestro siguiente capitulo. Y hasta entonces yo me despido. Nos vemos!. =^^=