"ASk FoR AnSwERS "
Basado en Digimon (todos)
By Neu

 

CAPÍTULO TRES: ÓBICES II

"Siempre hace lo mismo" sonrió Sora a un chico de cabellos azules cortos y mirada clara del mismo color.
"No hay problema y gracias por invitarme" respondió el chico. En el momento en que iba a responder, unos pasos agitados se escucharon resonar y ambos muchachos voltearon hacia ellos.
"No llegué muy tarde ¿cierto?" preguntó Tai tranquilamente con las manos en los bolsillos. A esto el chico ojiazul sonrió, pero Sora le miró molesta.
"¡¡Te pasas!!" Tai sonrió ignorando su reclamo y volteó hacia el otro muchacho estirando la mano.
"Taichi Takamiya"
"Un gusto, Lee Wong" respondió también sonriendo.
"Oigan ¿Vamos de una vez?. Ya estamos tarde por tu culpa Tai" recriminó la chica; el castaño le miró con cara de 'yo no hice nada' y Sora suspiró. "Bueno, vamos a pie ¿no? sólo tendríamos que andar unas tres cuadras"
Ninguno respondió pero comenzaron a caminar.
"Creo que estudias con Sora ¿no?" preguntó Tai tratando de conversar después de unos minutos de silencio.
"Así es... soy un alumno de intercambio de China, recién me transfirieron hace dos meses"
"Ah ya veo. China debe ser interesante, algún día me gustaría visitarla" fue lo último que dijo Taichi porque llegaron a la puerta de una casa. Se oía la música y el ruido, pero las ventanas estaban polarizadas y no dejaba ver nada del interior.
"Parece... curioso" murmuró Tai, al ver al tipo que cuidaba la entrada.
"Y sólo espera ver adentro" contestó Sora con una sonrisa, dejando a entender que era asidua a esa 'casa'.
Ahora que la veía bien Tai, su amiga tenía atuendo bastante diferente a lo que usualmente llevaba, hasta cuando iba a divertirse. Su ropa era completamente negra y hasta el maquillaje lo tenía de ese color, resaltando muy bien sus ojos. Después de que la muchacha intercambiara unas cuantas palabras con el salvaguardia entraron. Sora tenía razón, el ambiente era muy bueno. Pronto se unieron a los amigos de Sora, eran medios raros en ciertos aspectos pero todos se comportaron bien Tai y con Lee.

Al comienzo Taichi había disfrutado del ambiente, de la música ruidosa y de los tragos... pero algo le hacía sentir incómodo, no pudiendo divertirse totalmente... ¿Qué diablos estaría haciendo Matt en esos mismos momentos? Tal vez más adelante podía traer a Yama y... *¿Pensando en Matt en momentos así?... extraño, hasta para mí* sonrió al pensar en eso el castaño... pero no podía negar ese hecho y además no se sentía a gusto en ese lugar.
Mientras estaba pensando en todo eso, recibió un empujón. Cuando volteó vio que unos chicos estaban peleando y uno de ellos por la fuerza de un golpe había caído contra él. Esto incrementó su apatía. Quizá lo mejor sería irse. De la nada la música se detuvo y sintió una mano en su hombro.
"Takamiya-sempai nunca hubiera esperado verlo en un lugar de este estilo" sonrió un chico de lentes y cabellos medio verdes-azules? (n/a: yo ni idea ^o^)
"Ah hola Kenta, no debería sorprenderte nada de mí XD" el chico rió por el tono. "De todas formas yo ya me voy yendo"
"¿En serio?" le preguntó Kenta sorprendido. "Si recién empieza lo bueno" Tai levantó los hombros. "Bueno, te lo pierdes... por cierto ¿cómo está lo de mi favor?" preguntó no pudiendo ocultar mucho su curiosidad e impaciencia.
"En eso voy" contestó sonriendo y otra vez la música comenzó a sonar estruendosamente, evitando que pudieran seguir hablando.
Tai alzó una mano y se despidió antes de dirigirse a los aseos. Una vez dentro de ella uno sonidos extraños le llamaron la atención. Pero no eran los sonidos en sí, si no la voz que los daba... se le hacía familiar. Afuera unas intensas gotas comenzaron a caer sin parar, ahogando sólo un poco los sonidos. ¡¡No podía ser!!... ¿cierto?

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"¿Hola? ¿Un día viernes en la noche por aquí?" preguntó Kouichi con una sonrisa y sorpresa exagerada al encontrarse con la rubia que iba de salida del pabellón de los chicos.
"Un viernes sin salir no creo que afecte mi salud, además tenía que entregar un trabajo... ¡y si no sabías, los exámenes comienzan la próxima semana!" dijo Izumi devolviendo la sonrisa alzando los hombros y en tono serio. "Oye creo Kouji peleó con un chico en la calle porque cuando regresó estaba con un corte y con la mejilla hinchada" continuó cambiando de tema y haciendo un gesto preocupado.
"Es Kouji. No vive sin complicaciones" dijo quitándole importancia. Conocía ya bastante a su hermano como para que pequeñas cosas le preocuparan; sabía que era parte del carácter de Kouji: involucrarse en problemas.
"Lo sé, pero ahora estaba… extraño" murmuró la rubia mientras se llevaba la mano al mentón para apoyar la cabeza en ella en un gesto pensativo.
"¿Así cómo?" preguntó para nada convencido Kouichi.
"Cierto que mientras le curaban la herida--"
"¿¡Qué!? ¿Dejó que le curaran una herida?" la voz del pelinegro sonó un poco sorprendida. Eso sí que podía considerarse extraño porque Kouji detestaba que le atendieran las heridas de sus golpizas.
"Pues sí, logré persuadirlo y además mientras le curaban la cortada en ningún momento se mostró áspero con la enfermera… más bien estaba servicial pero como siempre callado" Kouichi comenzó a reírse; así era Kouji, siempre sorprendiendo con su personalidad bastante fuera de lo común.
"Gracias por decirme Izumi. Más tarde pasaré por su cuarto para ver si está bien"
"Está bien. Bueno mejor me voy yendo, mañana me espera un día cargado" suspiró. "A veces pienso que debería dejar todo como está e irme unos días con mi familia" pensó en voy alta poniéndose a ver el techo; luego bajó la vista acordándose de Kouichi y sonriendo, con la mano en alto, se fue.

Le había llamado la atención lo que le había dicho la rubia sobre su hermano así que sin pasar antes por su habitación fue a la de él. Como siempre la puerta estaba abierta porque Kouji no creía en la necesidad de cerrarla con seguro; nadie se atrevía a entrar a la habitación de Kouji Minamoto sin previo permiso. Entró sin hacer ruido y el cuarto el recibió con su excentricidad común y con toda la ropa mojada esparcida por toda la estancia. El sonido familiar de la ducha llamó su atención. Se acercó a la puerta entreabierta, no con la intención de espiar sino de comenzar habar de una vez… además tenía la ligera sospecha de que su hermano se había molestado por algo. Sin embargo, estando frente a la puerta entrecerrada, en vez de entrar se decidió por sólo asomar sólo la cabeza.
Kouji no había corrido la cortina, ocasionando que ya gran parte del piso de lozas azules estuviera mojado y el ambiente cargado de vapor hacendo un poco difícil la visión. Igual comenzó a observar como las gotas de la ducha caían sobre la blanca piel de su hermano como una suave caricia, recorriendo su cuerpo sin control alguno... nunca antes había tenido la oportunidad de verlo completamente desnudo y no cabía duda de que era muy placentero hacerlo.
Los músculos de su pecho y brazos sólo estaban ligeramente marcados, resaltando los firmes aréolas que estaban rígidas por efecto del agua caliente. Siguió bajando la mirada y se encontró con el estómago, sabía que estaba ligeramente endurecido por el constante ejercicio que le obligaban hacer en natación. Con un estremecimiento leve en su respiración bajó por fin más la vista y se encontró con una mata de vellos ligeramente enrizados y el miembro medio despierto.

Su hermano estaba pensativo, dejando que sus pensamientos vagaran lejos. No se dio cuenta de su estado por largos segundos. No podía negar mucho más lo que su cuerpo deseaba y sin haberlo premeditado sus manos, como si tuvieran vida propia, comenzaron a pasear descuidadamente por su pecho en un gesto sensual... e iba bajando lentamente. Deslizó su mano por su abdomen y sin más preámbulos llegó a su miembro excitado. Comenzó a acariciarlo con una mano sin prisas, auto-torturándose, negándose aún a aumentar la velocidad. Su otra mano que había caído inerte recobró el movimiento centrándose en una de sus tetillas y atormentándose más. Se tocaba como nunca antes lo había hecho. Involuntariamente unos gemidos mal contendidos comenzaron a salir de su boca.
Kouichi no sabía que hacer. La sangre se había abarrotado de una manera que asustaba en su rostro y en el centro de su placer. Cuanto le costaba controlarse, porque tenía unas ganas inverosímiles de entrar al baño y quitar las manos de su hermano de su cuerpo para suplantarlas con las suyas. Unos toques en la puerta lo distrajeron.

Kouji estaba tan distraído en los constantes movimientos de sus manos que no se dio cuenta por largos minutos de unos golpes ligeros en su puerta. Cuando se percató en un suave movimiento cerró la llave de agua caliente y la reemplazó por la del agua fría… un quejido inevitablemente salió por el contraste de su cuerpo caliente y el agua congelada. Pero esta tuvo el efecto deseado porque su miembro volvió a su estado de reposo, cerró la ducha y se puso una toalla alrededor de las caderas.
Kouichi había seguido cada acción de su hermano hipnotizado hasta que unos mansos pasos lo trajeran bruscamente de nuevo a la realidad. Kouji no debía saber que lo había estado observando desnudo por largo tiempo, cuando se masturbaba… y más porque cierta incomodidad en sus pantalones lo iba a revelar aún más. Miró su contorno buscando algún lugar para ocultarse y sin pensarlo dos veces se metió sin hacer ruido en el armario relativamente grande que tenía unas pequeñas rendijas que le permitían perfectamente ver lo que ocurría.

Casi poco después Kouji salió del baño aún con la toalla y se dirigió a abrir la puerta. Sus cabellos negros no caían libremente porque los tenía en un ligero amarre pero igual escurrían un poco de agua mojando parte de su blanca espalda. El toque en su puerta seguía insistentemente.
"Quien demonios seas a ver si te vas y aprendes a no fastidiar" dijo Kouji gruñendo cuando volteó dando la espalda a la puerta y se dirigió a su armario para buscar algo de ropa.
Kouichi miró con terror como su hermano iba hacia el closet e instintivamente se pegó a la parte de atrás… la puerta se abrió.
"¿¿¡¡¡Kouichi!!!?? ¿¿Qué haces aquí escondido??" exclamó Kouji entre sorprendido y enojado, pero definitivamente sobresaliendo la ira.
"Eh… hola" respondió sonriendo nerviosamente. El toqueteo en la puerta seguía persistente. "¿No vas a abrir la puerta?" preguntó Kouichi con la esperanza que Kouji se relajara un poco porque tenía la seguridad de que su hermano sabía que él lo había visto.
"Sí, pero no te atrevas a irte. Anda al lavado y no salgas de ahí, tengo que hablar contigo" dijo de forma imperativa a su perplejo hermano quien tan sólo pudo asentir y moverse.

Kouji reinició su camino hacia la puerta. Sin preguntar abrió la puerta y se sorprendió ligeramente al ver a la persona que había estado tocando insistentemente, sin embargo, sus facciones no cambiaron en lo más mínimo.
"¿Buenas noches?" preguntó impasible. Volteó disimuladamente a ver el pequeño reloj que tenía en su mesa de noche. Eran las 10:15. ¿Qué diablos hacía a esas horas en su cuarto? Las mejillas de la persona que estaba delante de él se habían violentado al igual que su respiración… intuía que quizá fuese porque él sólo estaba aún con la pequeña toalla. El chico no respondió.
"¿Takuya?" volvió a insistir. Parece que el pronunciamiento de su nombre lo trajo como un balde de agua fría a la realidad.
"¡Cierto!" sonrió Takuya aún con las mejillas sonrojadas pero ya más disimuladamente y con la respiración controlada. Kouji entrecerró los ojos. "Ah, sí hola" sonrió alegremente, luchando con las intensas ganas que te tenía de pasear la vista por todo el cuerpo semidesnudo de chico que tenía delante."Oye ¿Qué te ha pasado en la cara?" dijo estudiando el pequeño corte.
"Me caí" dijo simplemente Kouji.
"Mhmn" gruñó no creyendo lo que le había dicho. "¿Puedo pasar?"

Kouji aún desconfiado se movió dejando un espacio para que el castaño pasara. Cuando Takuya trató de pasar hacia el interior del cuarto rozó sin querer con una mano el desnudo y suave pecho. Tanto a Kouji como a Takuya la sangre se le subió al rostro, tornando ambas mejillas de un suave tono rosa… sonrojados y agitados por un simple roce. El castaño siguió avanzando rápidamente haciendo que trastabillara con el borde la cama y cayera al suelo. El tenso ambiente se relajó por esta torpeza y ambos chicos sonrieron. Todo sucedía bajo la atenta mirada de unos ojos azules que veían todo desde la puerta entreabierta del baño.
"¿No es algo tarde ya?"
"Sip, pero recién acabo de llegar de una... 'cita'" respondió dudando pero luego sonrió tranquilo. "Uy ha sido una de las peores que he tenido" dijo dando un bostezo. Kouji se sentó en la silla de su escritorio volteando hacia Takuya y cruzando las piernas para no dejar ver 'algo' por descuido, pero igual estar sólo con una toalla cubriéndole no le hacía sentir incómodo. El castaño se había quedado sentado en el suelo, en el mismo lugar donde había caído. "Tengo que decirte algo" dijo respondiendo a la pregunta tácita que había estado flotando en el ambiente desde que entró.
"Ah"
"…Me acabo de dar cuenta que es la primera vez estoy en tu cuarto" murmuró mientras ponía los brazos detrás de la cabeza y se dejaba caer suavemente en el suelo. Parecía que aún quería dar rodeos antes de contar el motivo de su visita a esas horas.
"Sí, no cualquiera entra" el chico de ojos marrones sonrió.
"¿Sabes? no tiene caso darle más vueltas al asunto" habló decidido. Se incorporó y fue directo hacia Kouji deteniéndose sólo a unos centímetros de él. Se quedaron en silencio.
Unos ojos desde se entrecerraron y miraron con desconfianza la escena ¿qué iba a decir el estúpido de Takuya?
"Sigue" exigió el pelinegro cuando se cansó de la cercanía y el silencio del castaño.
"Es que es difícil" se lamentó cerrando los ojos, pero luego sonrió. "Nada pierdo ¿cierto?" siguió abriendo los ojos. "Al diablos habladurías y prejuicios… Kouji… tu me gustas" dijo alto y cruzando los brazos.
Los ojos azules de ambos hermanos se abrieron de sobremanera por la sorpresa de esta declaración. Era cierto que Kouji sabía de la atracción que sentía por él, pero jamás creyó que le dijese algo.
Takuya suspiró incómodo por el silencio que había quedado.
"¿Estás seguro de lo dices?"
"Así es… creo que siempre lo supe pero sólo hoy me he atrevido a aceptar eso sin ganas de ir a la azotea de la escuela y arrojarme al vacío" *Y todo eso de la aceptación después de la cita 'tan especial' que he tenido… ¿gracias Izumi?*
El pelinegro se levantó acortando aún más la distancia entre él y el castaño.
Kouichi desde su escondite veía todo en vista privilegiada. Una parte muy dentro de sí se agitaba violentamente causándole malestar… era como una daga helada de marfil que se le atravesaba por la garganta. *¿Qué vas hacer Kouji?* pensó taciturno pero no perdiendo detalle de lo que sucedía.
*Realmente me has desconcertado Takuya… quizá no sea tan malo… y más con Kouichi observando…*
Sonriendo inclinó su rostro hasta casi esconderlo en el cuello del otro, comenzando a lamerlo leve y sensualmente… la respiración intranquila de Takuya llenaba el lugar. Nunca había sentido eso, unos simples besos húmedos en su cuello le producían sensaciones vertiginosas que invadía todos sus sentidos.
*A la…* pensó fastidiado Kouichi porque en ese mismo instante su pierna derecha comenzó a moverse nerviosa e involuntariamente contra el piso, como si fuera un pequeño tic y en un movimiento para nada sutil cerró de un golpe seco la puerta, que hasta hace unos segundos había permanecido entrecerrada.
Los ojos del castaño se abrieron sobresaltados y retrocedió unos pasos, alejándose de Kouji.
"¿Qué fue eso?"
"Ni idea" respondió tranquilo mientras se afirmaba la toalla a las caderas porque esta estaba peligrosamente dejada y amenazaba con caerse. Takuya miró los movimientos y automáticamente sus mejillas se sonrojaron al recordar los pequeños besos de sólo unos segundos antes.
"Me tengo que ir, nos vemos mañana" dijo precipitadamente yendo a la puerta y desapareciendo.
Kouji se sentía bien. Había disfrutado mucho dando esa pequeña caricia húmeda, de la respiración agitada del otro contra su hombro… pero algo luchaba contra eso.

En lentos movimientos se puso ropa interior y un ligero pantalón de pijama y se echó encima de su cama, fijando su mirada en la puerta enchapada de madera resuelto a esperar hasta que su hermano decidiese salir. El sonido de la ducha corriendo empezó a salir del baño.
No quería pensar en lo que estaría pensando Takuya o en las posibles explicaciones que quizá le pediría o la razón por la que Kouichi lo había estado viendo mientras se bañaba. No quería hacer suposiciones… aunque ¿por qué no había hecho notar su presencia? ¿acaso había disfrutado verlo 'así'?. Y ahora que lo recordaba, había notado como sus pantalones estaban demasiado ajustados en la parte de la ingle, como si estuviera estimulado.
Eso le trajo a la memoria esa única ocasión en la que él había tenido la oportunidad de ver desnudo a su hermano.

~ FLASH BACK ~
Había terminado pronto su entrenamiento de natación gracias a que su entrenador se había torcido el pie y no había podido ir; sólo un chico de tercer año había estado a cargo pero como él mismo no tenía muchas ganas sólo los había hecho calentar y dar unas cuantos idas y vueltas en la piscina.
Tomó sus cosas y se dirigió a los camerinos de las canchas de básquet porque las de natación estaban saturadas de alegres chicos que frívolamente contaban sus conquistas y demás trivialidades que le aburrían.
Cuando entró sólo el correr de una ducha solitaria se oía, se sorprendió porque se suponía que a esas horas ya el entrenamiento de los de básquet había terminado. Sin embargo, no le prestó atención. Le llegaba si había alguien con tal de que no le fastidiase.

Una vez desnudo y cubierto sólo por una pequeña toalla que cubría sólo lo necesario, comenzó al camino hacia las duchas.
"¿Kouji?" preguntó una voz conocida haciendo que su vista se despegase del suelo y la fijara en el chico que estaba a sólo unos pocos metros.
Ni siquiera con un leve asentimiento pudo contestar algo tan obvio porque se había quedado atónito. Sus ojos seguían igual de indiferentes pero su corazón palpitaba tempestuosamente haciendo que su respiración se agitase como si hubiera corrido una gran maratón. Todo ese conflicto de sentimientos lo habían causado la simple visión que tenía enfrente.
La figura de su hermano no dejaba nada a la imaginación porque sólo tenía una bata abierta dejando todo a la vista. Las gotitas de agua bajaban lentamente dando un efecto tornasol con los rayos que se filtraban… no se quedó mucho tiempo contemplando a Kouichi porque saliendo de su ensoñación se dirigió a las duchas aún sin contestarle para sumergirse bajo las frías aguas tratando de borrar todo estrago que había causado en su cuerpo.
~ FLASH BACK's end ~

El ligero sonido de una puerta abriéndose le llamó la atención, saliendo de inmediato de sus divagaciones.
"Vaya por fin decides salir" dijo de forma desapasionada, sentándose en la cama con las piernas entrecruzadas para tapar su entrepierna que sobresalía inevitablemente por los pensamientos de unos segundos atrás. Kouichi llevaba un albornoz y traía los cabellos humedecidos. Sonrió de modo tenue antes de pararse al filo del somier.
"Necesitamos hablar ¿cierto?"
"Sí. Primero ¿por qué me estabas viendo?"
"Viendo. ¿Qué?" contestó tratando de hacerse el inocente.
"Hace uno rato mientras me duchaba" dijo Kouji de forma arisca luchando por controlar todo el torrente de sangre que de forma apresurada corría por sus venas. Su hermano comenzó a reírse burlonamente.
"No tienes pruebas de que lo hacía" Kouji le miró en forma de advertencia. "Está bien. Te veías muy bien" dijo de forma pensativa después de unos minutos, concentrando la mirada en algún punto muerto, como si estuviera rememorando la escena del baño.
"No hagas eso"
"Está bien, tranquilo"
"Estúpido" musitó Kouji perfectamente oíble haciendo que su hermano sonriese. "¿Para qué habías venido?"
"Ah verdad. Me encontré con Izumi y como ella se mostró media preocupada por ti--"
"¿A quién le importa eso?" dijo echándose en la cama porque ahora no sentía ninguna incomodidad en los pants. "Abrevia" la sonrisa de Kouichi aumentó.
"¿Con quién peleaste?" Kouji abrió la boca para contestar con su típico 'no te importa', pero su hermano siguió hablando. "Sí, sí. Ya sé que no me debo meter en tus asuntos… supuestamente, pero sólo dime si es algo que necesite saber"
"No, nada"
"Bien" cruzó los brazos en actitud madura. "Bueno me voy a cambiar y ya sabes estudia para los estúpidos exámenes" añadió Kouichi yéndose al baño pero la voz de su hermano le detuvo.
"Espérate" espetó molesto."¿Por qué diablos me estabas viendo?"
"Ya te dije" respondió su hermano asintiendo convencido y abandonado la idea de irse, esto estaba más interesante.
"¿Qué?"
"Estabas muy deseable" dijo dando una mirada de libido viendo el pecho descubierto, "Y aún lo estás… bueno, siempre lo estás" Kouichi no evitó reír por la mirada de 'cállate y vete' que le dirigía Kouji. "No me mires así... a ver dime ¿a ti no te afectaría una imagen así?" y se abrió la bata si pudor alguno, sin que ni siquiera sus mejillas mostraran alguna variante. Kouji también estaba impasible, pero sólo por fuera. "¿Qué dices?" insistió.
"Cúbrete" murmuró con un ligero temblor en la voz que pasó completamente desapercibido para el mayor.
"O si no ¿qué?" contestó en forma de desafío Kouichi.

Kouji recuperó cierto aplomo y se acercó lentamente a gatas a su hermano. Ambos par de ojos azul profundo estaba concentrados en la otros, mientras la distancia se hacía mínima. Podía oler el aroma a cigarrillos que tenía; se puso a la misma altura de Kouichi y tomándolo de la nuca se pegó impulsivamente a sus labios. Pero este no era un beso como los que antes se habían dado… este era intenso, ardía; más que un simple contacto de labios era una mezcla de saliva y deseos.
Kouji se dejó caer encima de su cama trayendo consigo el cuerpo semidesnudo de su hermano. Las piernas de Kouji envolvieron las caderas del otro haciendo sus cuerpos se sintieron más y se desearan como nunca antes se lo habían manifestado al otro. El contacto más intimo de ambas pieles calientes hizo que se estremecieran; sus lenguas se acariciaban mutuamente igual que sus manos produciendo ganas de más… pero estaba ¡mal!. Todo era un error. Eran hombres… ¡eran hermanos!
Se separaron bruscamente por falta de aire.
"Vete" dijo Kouji firme, soltando el agarre de sus piernas de las caderas de su hermano.
Kouichi no respondió sólo se dirigió al baño y minutos después salió cambiado. Kouji estaba tapado con el cubrecama hasta las orejas, aparentando dormir. Salió del cuarto no haciendo ruido.

*Una complicación más sea bienvenida*

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Afuera la lluvia caía sin interrupción, mojando todo; pero eso era algo a lo que Tai no le prestaba el más mínimo interés. Hacía rato que había comenzado a moverse de un lugar a otro como si estuviera enjaulado y mirando de vez en cuando de forma escéptica una de las puertas de los baños.
Se había contendido de tocar la puerta o de si quiera pararse en uno de los sanitarios que habían al costado para espiar porque no podía tener la certeza de que esa voz fuera de la persona en la que había pensado tanto en las últimas horas.

Otro sonido semejante a un gemido invadió el aseo por centésima vez pero esta vez pasó algo diferente.
*¿¡¿QUÉ?!?… en definitiva he escuchado mal… ¡¡eh tenido que escuchar mal!!* pensó en un intento desesperado de convencerse así mismo. Aunque resultó inútil cuando otra vez la misma voz repitió lo mismo pero en volumen más alto…
"¡¡Sigue!! ya no seas tan malo… hazme tuyo…" un par de marrones ojos se abrieron en su máxima capacidad, esa voz era inconfundiblemente de su amigo.
Sin medir mucho las consecuencias como demente comenzó a tocar 'apaciblemente' la puerta. Pronto los gemidos pararon y después de unos cuantos golpes a la puerta dados desde adentro, una rubia cabeza surgió seguida por una de largos cabellos rojos.
"¿¡MATT!?" exclamó Taichi sorprendido viendo los fijamente los ojos inyectados de sangre de Matt, los cabellos rubios despeinados y la ropa puesta a la mala. Matt le miró sin enfocar bien los ojos, parecía ido. "¿Estás bien? ¿Éste te hizo algo?" siguió preguntando Tai *¡¡Qué estúpida pregunta!!… no le hizo nada… pero estuvo a punto y en todo caso no creo que Matt se hubiese quejado mucho... ¡¡Diablos!!, ¡¡Yamatto baka!!*

El pelirrojo sonrió un poco al ver en los rostros de ambos chicos expresiones de confusión. Fue hacia los lavados a sumergir la cabeza bajo el frío chorro. Toda su ropa estaba revuelta e incluso su cremallera estaba bajada… al igual que la del rubio. Cuando sus largos cabellos terminaron completamente mojados al igual que su rostro, se incorporó, acomodándose la ropa.
Unos marrones ojos cargados de agitación se dirigieron violentamente hacia él cuando se dio cuenta de que era inútil hablarle a Matt. Se acercó a grandes zancos y le tomó rudamente de la ropa.
"¿Qué diablos le has dado?" gruñó muy cerca del rostro del otro chico.
"Nada que no quisiese" sonrió socarronamente el pelirrojo. "Además ¿quién eres tú para exigir explicaciones?"
"No te importa quien..." unos largos dedos posados en su hombro hizo que voltease el rostro e interrumpiese lo que iba a decir.
"Déjalo y vamos" intervino Matt, luego se dirigió al chico pelirrojo, "Luego terminamos Kazuki"
"¿Ah?" murmuró involuntariamente Taichi queriendo haber entendido mal lo que acaba de decirle Yama al pelirrojo.
"Que mejor--"
"¡No! nada que ver. Yo ya me voy, tú sigue haciendo… eso" Tai se dio cuenta de que había puesto una cara de asco, sin querer… pero no se sentía mal, era una bonita forma de vengarse, aunque dudase que afectase al rubio. "Nos vemos luego" sonrió irónicamente con pocas ganas.
*¿Qué estoy haciendo? estoy actuando como si estuviera celoso… ahora que me dirá Yama, aunque no puede decir mucho ¡¡casi lo hace con un tipo en el baño!!… ¿novio?… ¿por qué? ¿ah? ¡¡¡diablos!!! ¿celoso? aaaaahhhhhhh… ¿pero quién mierda es el pelirrojo ése? ¡¡estúpido!! al diablos con todas estas imbecilidades aunque… grr ¡¡Yamatto baka!!*

Con los pensamientos sin ninguna clase de orden salió agitadamente de los lavados, rogando inconscientemente que Matt le siguiese los pasos. Cuando ya había perdido esperanza y estaba decidido a seguir insultando a todo rubio y pelirrojo que se le cruzase en el camino, escuchó entre todo el bullicio una voz que le llamaba. Se paró involuntariamente y vio como Yamatto se le acercaba a rápidos pasos. Una vez que estuvo delante de él, se miraron persistentes y eternos minutos en los cuales todos los sonidos externos fueron ahogados, sólo estaban ellos dos y esas preguntas que ninguno se atrevía a formular.
Tai cerró los ojos un par de segundos y luego jaló de una mano al rubio hacia la salida de esa 'casa-club-algo' (¿?). El aire húmedo y las incesantes gotas de lluvias los recibió. Una vez fuera del ambiente cargado Tai dejó caer la mano de Yamatto.
"¿Estás bien?"
"Sí, los efectos se me están pasando... gracias"
"¿Eh? ¿Por qué?" Tai trató de fingirse ignorante a lo que se refería.
"Por interrumpir"
*¿Aunque de qué valió? dijiste 'luego la continuamos Kazuki'. ¡Matt baka!* pensó con enojo el castaño.
Unos minutos bajo la lluvia bastó para que mojara todas sus ropas, dejándolos desamparados a la furia del agua y del viento que corría incesantemente a esas horas de la noche.
"¿Vamos a mi departamento?" preguntó titubeando el rubio después de otros minutos silenciosos. Tanto los cabellos marrones como los rubios se pegaban al rostro de sus dueños y la ropa se adhería molestamente a sus cuerpos, sin embargo, ninguno se atrevía a moverse.
"¿Tienes uno?"
"Mis padres hace poco se mudaron a Yokohama y nos dejaron a mí y a TK un departamento"
"No sabía, vamos... ¿está cerca?"
"Sí, sólo sígueme. Son máximo dos cuadras"

La lluvia no cedía y todo lo contrario liberaba cada vez más su furia al igual que el frío. Un estornudo retumbó en las vacías calles, suplantando por un segundo el silencio reinante entre ambos muchachos.
"Salud. Creo que mejor debimos de haber tomado un taxi"
"No. ¿Ves ese edificio? es ahí" respondió Matt señalando un lujoso edificio.
Tenía gran altura y cada piso tenía montón de ventanas polarizadas. El rubio sacó una llave y abrió una puerta, entraron por un oscuro hall con una escalera que conducía a los pisos superiores, justo a lado del ascensor; pero siguieron recto, saliendo del edificio por una gran puerta trasera que daba a los jardines.
"¿Es por aquí?" preguntó dudoso Tai mientras pasaban por el borde de una piscina de grandes dimensiones. "Esto parece un hotel no un edificio común"
"Es como una quinta de departamentos. Todos están distribuidos a lo largo de los jardines y en los pisos superiores del edificio" contestó cuando llegaron a frente a un departamento.
"Vaya, eso es extraño" contestó Tai. Le sorprendía como Matt hablaba completamente bien como si estuviera sobrio aunque sabía que no lo estaba.
Entraron. Les recibió una sala con algunos sillones, sillas, estanterías llenas de libros, ceniceros sucios y las paredes estaban cubiertas de cuadros a más no poder.
"Impresionante"
"Tengo frío. Voy a ir a darme una ducha. Supongo que esta noche te quedarás aquí ¿no?. Ven"
Tai lo miró desconcertado, este Matt no se parecía en mucho a su amigo de todos los días, quizá había influido en algo que él haya interrumpido 'sin querer' su diversión. Un escalofrío le recorrió cuando pensó que desde ahora la amistad que habían tenido hasta ahora se arruinaría... ¿Pero qué rayos pensaba? 'este' Matt se debía al trago.
Alguien se aclaró fuertemente la garganta tratando de llamar su atención.
"Este es el cuarto de invitados, puedes usarlo si quieres y ése es el baño. La cocina está por ese lado, puedes tomar lo que quieras"
"Gracias"
"Buenas noches" dijo dirigiéndose a la puerta y desaparecer por ella.
Sin mucha investigación Tai fue al baño y se metió a la ducha, después de quitarse la mojada ropa. Sus manos comenzaron a pasear por su cuerpo jabonándose a lo rápido. Por un movimiento algo brusco el jabón se resbaló de sus manos y fue a parar al suelo; lo miró unos momentos.
*Tengo una extraña mezcla de querer conocer y romperle la cara a ese pelirrojo que estaba.. o estuvo a punto de 'estar' con Matt. Ahora que lo pienso, ¿por qué se detuvieron? ¿sólo por mi desesperada.... jajajaja ¿desesperada?... bueno 'exagerada' intervención?... ¡espera! Pelirrojo, chico... ¿¡¡acaso O_O Matt ES GAY!!? la imbecilidad me consume, ¡¡no había caído antes en eso!!... Pero no importa... está con ese estúpido pelirrojo... aunque no voy a dejar que la duda me carcoma*

Salió del baño poniéndose a la volada un albornoz que encontró y salió de la habitación donde estaba buscando la de Yama. Cuando la encontró, sin ningún tipo de consideración se adentró en ella, encontrando a Matt profundamente dormido... sus dudas tendrían que esperar aún para ser resueltas. Su rubio amigo se veía tan bien durmiendo y sin querer realmente evitarlo le besó suavemente la mejilla para arroparlo con el cubrecama e irse silenciosamente.

[Continuará]

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(~) toman algunas clases juntas, así como Biología, Química, ED. Física (cursos detestables por cierto .) ya saben, por laboratorio y pista [respectivamente], así que haré que coincidan según conveniencia mía ^_~

Aclaración de años y secciones:
<2 A: Kouji, Kary
2 B: JP, Ken e Izumi
<2 C: TK, Takuya
3 A: Sora, Lee
3 B: Tai, Kouichi
3 C: Yolei, Matt, Ruki

Ya voy metiendo algo de limme u//u, creo que estaba ya inevitable no ponerle algo XD.
Ay mi pelirrojo Kazuki **, ustedes nos preocuparse yo voy hacer que lo quieran =)
Y aún no decido si hago aparecer a Ruki (grrr bicha! ). aunque esperan, ella si va aparecer definitivamente -__-) o a Takato (grr... ¿¡niñita!?) o... bueno, muchos más ^_^'. Si desean que alguien aparezca sólo menciónenlo xP. Review's onegai u_u.

¡¡¡Hasta el próximo eppy n__n!!!

Comentarios?: fcv_cdt@hotmail.com