"Mis sentimientos"
Basado en D·N·Angel
By You-Kai

 

Disclaimers: estos personajes no me pertencen (siquiera uno ;_;), blablabla.
Atención: aunque aun no se note es un BiShonenAi... la pareja aparecerá luego.
Escenas: nada aun.

- Dialogo
- <<Pensamiento>>

 

CAPITULO II
'Lo que ocurrió esa noche'

 

La noche estaba totalmente oscura y silenciosa. Las nubes perladas se movían violentamente sobre sus cabezas encima de ese techo elevado y acústico. Una extraña melodía de piano parecía pasar por sus oídos. Hacía un momento esa catedral estaba en el silencio imperturbable de la oscuridad y el misterio. Pero cuando una sombra, tan sigilosa como la misma luz se filtró, el destino de ambos fue sellado.
Enfrente de su vista, enfrente de sus morados cabellos y dorados ojos, se encontraba el más grande tesoro de su propio creador... L'St. Cacheter.

Lo tenía en sus manos. Pero no se iría de allí. Sabía muy bien lo que iba a hacer, y aún ante los ruego de Daisuke, no se detendría.
- <<¡Ni siquiera sabes si tiene efectos secundarios! ¡No sabes si puede dañarte!>>

- Deja de sonar honorable... no te importa que te dañe, a mi tampoco me importa que me dañe... pero si te importa que lo dañe.

- <<Pero que...>>

- No te preocupes. - sonrió con su más conocida sonrisa. - Nadie mencionó sobre daños. Estará bien.

- <<Dark... ¿seguro que quieres hacer esto?>> - bajó la mirada. Prometió no llorar.

- Si. Y por mucho que quieras, no podrás detenerme. ¡Ja!

- <<Dark... gracias.>>

- Dejemos el sentimentalismo de lado... - dijo poniéndose serio y quitando el seguro de la vasija que había robado minutos antes. - Te estaba esperando... Krad.


Los ataques de Krad eran realmente desconsiderados.


- Realmente no le importa llegar al límite del cuerpo de su amo... - Dark evadía sus ataques a tiempo pero con el límite justo. Tomó una pluma y la arrojó.

- <<Dark, no temas usar tu magia, yo resistiré hasta lo último, no puedes permitir que él te venza... No ahora>>

- Lo siento Daisuke... yo jamás te haría eso, no quiero que termines muriendo por mi culpa... yo no quiero tu cuerpo...

- <<¿¡Dices que Krad hace eso...!?>>


Toda la habitación se tornó totalmente blanca, tanto que dañaba la vista.


- ¿Dónde está...? - Dark miraba desesperadamente hacía todas las direcciones. Pero en ese lugar comenzaba a perder el sentido de la orientación.

- <<Puedo sentir...>> - decía Daisuke cuando una lluvia de plumas blancas comenzaba a caer sobre Dark, provocando rasguños en su cara, brazos, espalda, torso y piernas... rasgando toda su ropa.

- ¡No me dejas elección! ¡WIZ! - Dark miró arriba, de su espalda salieron sus características alas negras y voló en contra de esa lluvia cortante. - ¡NO TE ME ESCAPARÁAAAAAAS!

Sucedió muy rápido, solo pudo sentir el golpe de la caída... pero sabía que Dark estaba dominando la situación.


- ¡Este es el final KRAD! ¿Lo entiendes?

- Es todo un gusto si el final es a tu lado. - dijo con una de sus mejores y seductoras miradas. Dark estaba encima de él amenazándolo con esa extraña vasija con un ala en cada asa, una blanca y otra negra.

- ¡Deja de decir estupideces! - Dark con su rostro totalmente rojo y con las cejas enmarcadas, aumentó su presión sobre el cuello pálido y frágil de Krad. - Sabes mejor que nadie cual es este tesoro de los Hikari...

- Lo sé.

- ¿No le temes?

- Claro que no, siendo tú quien vierta su contenido sobre mí, no siento ningún temor... solo que me hubiera gustado dañar a Daisuke y no que tú salgas victorioso. - dijo con un deje de tristeza en su voz.

- <<¿Qué intenta decir? ... ¿No estará insinuando que...?>> - decía Daisuke dentro de la cabeza de Dark.

- ¡CALLATE! - Dark vertió el contenido sobre el rostro de Krad con toda la ira que podía poseer.

- Te veré en el infierno... - Krad sonrió malévolamente y luego su cabello comenzó a tornarse celeste y sus ojos cambiaban a su vez.


El aire pareció tornarse denso de improvisto, del cuerpo de Satoshi comenzaban a salir un vaho dorado, brillante...
Nunca olvidaría Dark ese rostro tan asustado... ese grito tan desgarrador. Se apartó violentamente de él, viéndolo gritar y desesperarse.


- <<Pero que... ¿qué le está sucediendo? ¡¿Qué le sucede?!>> - Daisuke tratando de tomar el control de su cuerpo.

- Maldito... - Dark gruñendo. Una sensación de vacío comenzaba a apoderarse de él, como si cayera en un pozo sin fin. La sustancia estaba surtiendo su efecto. Miró sus manos, comenzaban a cambiar. Era como lo supuso... no importaba sobre cual de los dos cayera, ambos se verían afectados... la diferencia era sólo una: el cuerpo humano. - Lo siento Daisuke... me agradó tu compañía.


Daisuke simplemente se encontró allí, en medio de esa catedral, solo acompañado de los ahora débiles gemidos de Satoshi. Intentó una y otra vez llamar a Dark, pero él no respondía... ni tampoco lo haría.


- Dark... por fin lo has conseguido.
Sonrió algo cabizbajo. Ciertamente Dark era una parte de él.


Satoshi gritó nuevamente, atrayendo toda la atención de Daisuke. Se aproximó a él lo más rápido que pudo tomó su cabeza y la levantó suavemente.


- Hiwatari-kun... - le dijo. Sintió como una mano tomaba la suya desesperadamente, un leve cosquilleo le advirtió del contacto. Estaba tan fría.

- Niwa... gracias...

- ¿Qué...? - Daisuke abrió los ojos lo más grande que pudo, ¿Satoshi le estaba agradeciendo? Lo miró a los ojos un instante, sus ojos eran realmente profundos. Por un momento se perdió en ellos, tratando de entender. Pero su corazón dio un vuelco cuando esos ojos celestes como el cielo de primavera se cerraron lentamente y la fuerza de su mano se tornaba nula. - ¿¡Hiwatari-kun!? ¡Hiwatari! - lo sacudió lentamente, suave. - ¡Abre los ojos! ¡Ábrelos!
Lo apretó contra su cuerpo, sintiendo como el frío cuerpo de Satoshi se negaba a responder. ¿Qué era lo que había sucedido?
- ¡SATOSHIIII!

 

CONTINUARÁ...

 

Siguiente capítulo:
CAPITULO III: 'Ha regresado pero...'.

Todo a you_kai_s@hotmail.com  (ahora si, abucheen)