"Kowareta
Yume"
Basado en Jadou
Serie/Manga:
Ja-dou
Category:
Shonen Ai, Yaoi.
Raiting:
PG-13 el NC-17 más adelante con
su respectiva señalización.
Feedback:
Oh yo lo espero realmente
Warnings:
Reinos Cielo y Reino Demonios…eee…dos ^^U, Lime, Angst, mucho Angst!...el
drama…duda, el sentimiento uh, realmente malo y la maldad claro.
Disclaimers:
Yo no poseo a ninguno de los personajes de Ja-dou, aunque ellos son lo
bastante bonitos para que los tome en cuenta y haga una historia, que ni
siquiera se si es alternativa. Pero ellos pertenecen a sus respectivos autores
y yo no lucro con ellos asi que usted no reclama ni demanda.
Notes:
no tengo nada que agregar creo..ah si! Yo no he escrito en un tiempo largo, yo
espero retomarlo pronto todo…ee, espero hehe.
Parte
1.
Como
siempre, no podía variar…siempre terminaba en la misma cantaleta…y ahora,
por un acercamiento, de nueva cuenta Keika había tenido una pelea con Teiou
por éste último jamás tener en cuenta un poco siquiera su salud, es que era
tan horriblemente obstinado! Que el demonio apenas podía tratarlo como tal,
él lo amaba!! Que no lo
entendía? Él lo amaba…se preocupaba y el otro idiota siempre tenía que
hacer lo que consideraba correcto y sabía de antemano que no lo era, pero
grande era aquella necedad para decir el siempre ‘estoy bastante bueno’ y
no sumirse un tiempo en una cama infierno más cómoda bajo su cuidado!...o es
que quizás…Teiou ya no quería ni necesitaba de su cuidado…
Aquel
pensamiento cruzó por su cabeza como estruendo de la severidad de aquella
fuerza tan desconocida, rompía el suelo, piedra aquella que pisaban los pies
de cualquiera sobre el reino, sobre lo existente, aquella que desataban contra
los demonios más terribles, o cualquiera que simplemente podía atarte y
estrujar cada parte del cuerpo y finalmente arrojarte a una fosa donde solo
encontraría el charco de su propio infortunio, y revolcándose dentro de una
peste tan infinita como solo los hombres hubiesen podido llegar a considerar…no…ni
siquiera era aquello…era una fuerza, un golpe tal que hacía un estruendoso
ruido sobre su cabeza y taladraba firmemente, como si realmente aquella fuera
la respuesta…o realmente había una más que podía negarse a escuchar…porque
dolía…porque puede negarse no es asi?..algo que duele puede negarse…puede
ocultarse…enterrarse…volverse la nada…puede simplemente morir ahí en el
interior o darse el lujo de la duda…puede…
Entonces,
por qué seguía ahí? Por qué continuaba pensándolo?...no era verdad…solo
había sido una idea loca de un interior que se había corrompido tras un
despecho muy breve y un arranque típico de él…verdad?.
Si, eso
era, eso debía ser…Teiou lo amaba…siempre le amó, era su amante, amante
requería amor, no es cierto? Y él lo amaba…no lo traicionaría..es solo
que él era necio…y renuente…y siempre se comportaba así…entonces por
qué pensar de más?...era solo…algo sin importancia habitual…
Su cabello
largo plateado y su pequeño mechón rojizo al frente ocultaban su rostro, por
qué la duda, la duda puede romper cualquiera que llamen amor…cualquiera que
llamen emoción más allá de un conocimiento…duda…es la ruptura completa…y
a veces le parecía que realmente no existía…la respuesta era concreta, si
Teiou le había traido y le amaba, entonces por qué era de esa
forma?...últimamente, y de ambos modos, últimamente ya
no era el mismo, ni siquiera lo mismo. Se había esforzado en
múltiples ocasiones o tantas veces en solo poder acercarse a Teiou, cruzar
una palabra con él y siempre la respuesta era aquella, una mirada fria, un
gesto de fastidio una palabra de que en aquel momento no podía atenderle, o
es que acaso el general le ocultaba algo? A él?...Teiou nunca le hubiese
ocultado nada!!...él no era así…algo estaba equivocado, tan equivocado.
Pero si había algo mal, él tenia derecho a saber!! El era un demonio!! A
demás los ultimos asuntos de los que había escuchado hablar era por los
demonios, o..era él tan poco de fiar que ya no le confiaba nada? Acaso era
aquello? Por que él era un demonio?...pero él era diferente!! Él había
cambiado!!...lo sabía…Teiou lo sabía…entonces qué era…
Con el
corazón acongojado y aquella duda dándole mil vueltas por la cabeza había
avanzado casi fantasmalmente por los pasillos del castillo hasta su
habitación, tan suya…de ambos…aquella habitación aún se impregnaba de
su olor…el olor de aquel su amor de cabello oscuro…desde la primera vez
que le capturó…desde la primera vez que declaró su amor…desde la primera
vez que hicieron el amor…podía rememorar todo aquello con especial detalle,
e incluso, podía traer de vuelta el momento, el olor del aire, la estación
del año, la sensación sobre su piel, aquella pasión en los ojos oscuros que
se desbordaba cual inundación, llevando todo aquello que podía haber quedado
inconcluso, ninguna duda, solo aquella seguridad y aquel sentimiento tan
único que solo de alguien que ama es capaz de emanar…
Y por
cuanto tiempo fue asi?...el apenas podía recordar…hacía entonces más de
10 años que él simplemente…no era el mismo Teiou, el comparó, midió y
excusó cualquier conducta del general de oriente hacia él, cualquier cosa
que fuera, un mal día, muy ocupado, muy pensativo, quizás con algún asunto
importante que no podía resolver…pero al cabo de los años él simplemente
no encontró más excusas para poner, se había quedado sin ellas, como un rio
totalmente seco al que le han exprimido y se ha consumido hasta la última
gota de agua y aún quiere pero es inexistente, del cual la vida ha sucumbido
y finalmente ha acabado en una tierra árida y condenada a desaparecer…
Con pesadez
se recargó en el primer pilar de la cama de madera, finamente decorada con
seda y tercipelo en sus sábanas y finos bordados al final de ellas, con las
cortinillas levantadas pues…hacía simplemente tanto tiempo que el general
simplemente no había ido a él…y aún, podía recordar su olor, el momento
de entrega, podía sentir las manos cual recoriéndole el cuerpo como en
aquellos días en que el amor había florecido por encima de categorías tan
abstractas como humanos, angeles y demonios y de las cuales las dos últimas
habían roto barreras y preceptos con trabajo…y simplemente había existido
aquel enorme sentimiento y juntos, como habían deseado pasado por encima de
todos y enseñado a los demás que el amor no era ajeno a ninguna de las razas
o seres existentes…pues si ellos eran condenados…igual sabían sentir…igual
sabían amar…pero igual sabían sufrir…
Su cabello
se revolvió al frente ocultando su rostro, su mirada se había entristecido
al grado de casi querer derramar aquellas lágrimas tracioneras que tanto
tiempo se había esforzado por ocultar y parecer simplemente todo correcto,
pero ahora luego de tanto disimular, todo tras aquella máscara de
superficialidad que había aprendido a utilizar bien en los últimos años
simplemente se había esfumado, formado parte de la nada…y no hecho nada
más, nunca podría siquiera imaginar o pensar…sus labios, aquellos finos
labios que embellecían sus facciones, aquel hermoso cabello largo que le
cubría hasta la espalda y soltándose al frente en un flequillo que ahora
ocultaba sus más grandes temores y agonías, mientras sus ojos se llenaban de
un sentimiento tan ilimitado, le amaba…pero dolía tanto lo que Teiou hacía
ahora…
Y golpeó
con fuerza contra aquel pilar de madera al cerrar sus ojos con llave y
reprimir un quejido que viniese desde su pecho demostrando todo el sufrimiento
acumulado por esos años en que había amado en silencio y esperado en vano,
en que había excusado las acciones de su koi y confiado en que todo sería
bien pronto…y las entregas que ya no había, el sentimiento que lo más
probable es que se hubiese muerto y él…ni siquiera había sabido razones o
tiempos…no había sido capaz de conservar aquello…y con su frente pegada a
aquel pilar se deslizó hacia abajo, con el desgarro de su corazón que
sangraba como aquel cervatillo herido bajo las fauces del cazador de mirada
fría e indiferente de su sufrimiento, lentamente, perdiéndose en el olvido y
la carcajada de triunfo del opositor…y llego hasta el suelo, que tragaba sus
lágrimas una a una sobre la alfombra coloreada oscura para que ninguna de
ella pudiera notarse, comiéndolas con fervor y riéndose de su terrible
apariencia y situación, mientras la habitación parecía acongojada y
acompañábale en la decepción de si mismo y el dolor que podía sentir,
desgarrando hasta la última parte de lo que su ser podía representar, de lo
que era…lo sabía, hacia tanto que lo sabía pero..no habiéndole querido
reconocer lo había negado…buscando respuestas que no existían para
acciones que se llevaban a cabo con la total indiferencia de cualquier día…
Y cayó de
rodillas, y cayó al suelo!!...tendido casi boca abajo con un llanto
desgarrador que era capaz de corroer hasta el más puro sentimiento y lloró,
lloró como nunca lo había hecho ni aún en la mentira o la traición!...ni
aún en tiempos de guerra…ni aún en aquella horrible ocasión que aún
recordaba, en la que aquel su amado, había corrido hasta él pidiendo perdón
por haber fallado en su cuerpo que parecía inerte, y bajo el llanto del cual
había vuelto solo para estar ahí con él!! Y poder decirle que le
perdonaba!! Que no había sido culpa suya!!...que…que le amaba…
Y la
oscuridad tragó por completo aquella escena, aquella habitación, donde los
recuerdos flotaron, recuerdos vacíos…que solo significado tenían para
aquellas almas que eran capaces de vivir solo de memorias pasadas, pues el
futuro…había sido comido por la nada…
@>-‘—broken
dreams broken dreams broken dreams --‘-<@
La
habitación era realmente…algo hermoso si usted solo quisiera observar como
una pieza de museo, pero no realmente si usted tiene que pasar las horas ahí
planeando realmente sin ninguna idea de que esta siquiera escuchando…solo
porque usted tiene un deber en el cielo es considerado el Angel Guardián o el
Shugo Shuten…realmente tiene bastante responsabilidad…pero aquella es
ligeramente aliviada por un personaje que se guarda ahora junto a usted, pese
a la prohibición y el mal ver de otros, es que no hay oportunidad para el
amor en su mundo? Si lo profesan debe haberlo, por lo tanto había realmente
luchado por aquello…y no lo dejaría ir así nada más.
“Eso que
es lo que usted esta muy pensativo shugo-shuten?” aquel otro en la sala de
juntas le había hablado en un tono pasivo, acotando con una ceja levantada y
levantando apenas uno de los papeles que estaban discutiendo…o eso creía
hasta notar que Tiarandear definitivamente no había puesto atención a nada.
“Ah?”
el apenas salió de su pensamiento rápidamente, sonrojándose en sus blancas
mejillas con suavidad y mirando con cierto desconcierto pero intentando
componer la situación de alguna forma si la hubiera… “No...yo
apenas...pensaba de lo que usted ha hablado…” con un gesto indicó que
todo continuara.
“Bien….”
Aún no muy seguro de que Tiarandear realmente hubiese estado escuchando, pero
prefirió continuar pues el asunto era necesario y competía una resolución
próxima. “Los demonios han entrado por las tierras del norte, necesitamos
un frente, el reino que lo protege ha pedido refuerzos y…” una vez más
Tiarandear se sumió en sus propios pensamientos, cosa que no pasaba
desapercibido al exponente “Shugo-shuten, realmente este asunto es
importante…”
“Eee…” oh de nuevo…él podía sentirse más que estúpido por no escuchar un asunto tan importante, pero él no podía ayudarse…no tan preocupado por otras situaciones que se habían vuelto personales y más fuertes…él realmente no era bueno llevándolas últimamente “…Si, yo estoy escuchando…prosiga por favor…” el manejo quedarse callado y por lo menos concentrado el resto de la junta…aunque él no pudo recordarlo luego…
Con un
suspiro salió de la habitación donde la ‘junta’ se había llevado a
cabo, los pasillos eran largos que recorrer, a veces los sentía más largos
de lo que ellos realmente eran, representaban las distancias entre cada asunto
que debía tener presente…y realmente ellos estaban lejos de su cabeza,
mucha de la cual era ocupada por cierto chico pelirrojo. Pero ese era un
detalle que por fortuna había logrado resolver con éxito y que le había
facilitado muchas cosas, ahora había algo más que le preocupaba, mientras el
comenzaba una vivía con más felicidad desde hace 10 años una de las
personas que había aprendido a apreciar tanto como uno más de los suyos
parecía no encontrarse bien desde los últimos días…o quizás meses o
quizás..años…
Él
realmente no conocía del todo la situación, pues sabía que egoístamente se
había concentrado más en lo que sentía que en los asuntos de sus allegados
y no conocía bien las situaciones que se habían desarrollado…y eso estaba
justo ahora comenzándolo a manejar mal, no es que se sintiera habitualmente
mal, pero ahora, con algo así comenzaba a sentirlo. Si él era el ángel
guardián, entonces porque no desempeñaba esa tarea con bien para sus amigos?
El podía fijar vista en todos los asuntos pese a sus aparentes distracciones
pero era ajeno ahora a lo que había acontecido a dos de ellos, Teiou y Keika
parecían simplemente…dos extraños.
Al
principio el pensó que la situación no era mala, quizás con un toque de
normalidad típico en sus peleas y sus arrebatos, quizás un toque frío para
guardar la compostura en su momento necesario pero había algo diferente, algo
que él había captado pero que simplemente había dejado de lado. Luego de un
tiempo aquellos actos frios fueron en aumento y era incluso quizás, en los
momentos en que debía haber una demostración de afecto…pero el demonio de
cabello largo simplemente parecía no pensar demasiado en ello y sonreía y
excusaba…que decir del general de cabello oscuro? El simplemente decía y
volvía a repetir todo lo que debían hacer, cuando querían hablar más
personalmente por una razón u otra Teiou simplemente se alejaba o algún
imprevisto salía que no les dejaba hablar más. Pasaron tres años más luego
de aquello y las cosas continuaron con una normalidad superficial de la que
él quería fiarse pero realmente conocía que no existía. Llego una época
ocupada para toda la región de las tierras de los ángeles, viendo todo lo
que acontecía en la tierra y una aparente revolución de los demonios que los
mantuvo ocupados por dos años más en el cual pudo darse cuenta del
distanciamiento del general de oriente de su koi, pero una vez más no hizo
nada para meterse, quizas tenian diferencias que ellos mismos debían pulir
para su bien, pensó…que debían arreglarlo por ellos mismos. Luego de esa
época Teiou y Keika regresaron al reino de Oriente y no lo vio más que
esporádicamente durante los siguientes 4 años, en los que él pudo
considerarse feliz, que más que teniendo a esa persona que quería siempre
junto. El último año Teiou había sido general de todo el ejército del
cielo por los últimos acontecimientos, había un rumor de que un demonio se
había colado en las filas y que extraía información acerca de cada
movimiento, quizás un traidor. Y en ese momento pudo notar aún más aquella
distancia que había crecido entre sus dos amigos…una distancia que Teiou
establecía con frialdad y a la que Keika sonreía con naturalidad, como si
aceptara las cosas, pero ahora él bien sabía que no era así.
El pasillo
había terminado entonces, con sus finas decoraciones y pintura casi a pincel
delgado cada detalle había sido finalmente colocado y embellecido con colores
y una especial sutileza en cada parte que palmo a palmo había recorrido
tantas veces en sus horas de alivio, buscando algo en que distraerse que no
fueran todos los problemas o asuntos en los que debía pensar diariamente,
apreciando con claridad el esfuerzo de cada pilar y trazo sobre la pared,
vitrales que se encendían en colores tan hermosos con la ráfaga de luz del
exterior, salones que eran decorados con la más grande dedicación, hasta
finalmente convertir aquel lugar en algo para admirarse.
El pasillo
terminaba frente a él en un vitral redondeado sobre la pared donde se
hallaban cortinas caídas y sostenidas arriba por doquier, de colores suaves y
apenas levantadas y abultadas ligeramente en las cuencas entre pilar y pilar.
El vitral era de colores vivos en rojo, azul, amarillo y verde principalmente
resaltando una bella flor que desplegaba sus colores de manera maravillosa
hacia el siguiente pasillo. Bajo las escaleras con un movimiento tan
imperceptible del cual sus pies no parecían tocar siquiera el suelo y cada
escalón era iluminado por su grandeza, aquel camino hacía un círculo para
llegar al siguiente pasillo y continuar adelante, por cada uno había
habitaciones de uno y otro lado, a veces el diseño se volvía monótono, pero
cada habitación tenía un encanto muy único, que él apreciaba lo bastante
como para no hacer monótona la existencia que habría de tener.
Hacía unos
meses que todo se había vuelto aún con una tensión más fuerte entre ambos,
Teiou apenas se mantenía dentro del castillo pues
habían ido hacia allá ese último año, y Keika apenas se le veía
por los pasillos, pero siempre, siempre con un gesto de normalidad en su
rostro, como si absolutamente nada malo estuviese pasando entre ellos, pero
las palabras que Teiou muchas veces pronunciaba picaban en una frialdad que
apenas podía medirse…
Para ese
instante la puerta estaba ya delante suyo, de madera pintada de un beige
bastante claro, esculpida detalladamente con bordes redondeados y finalmente
cubierta por un barniz apenas notable, la perilla era bastante común, de un
color bronce forjada en un metal muy especial, solo conocido para ellos. En
esa habitación debía estar Keika…o hasta donde el consideró que debía
estar, pues en esa habitación ellos siempre se quedaban cuando iban a su
lugar. Tocar..debería? o simplemente entrar sin aviso? A veces entrar sin
aviso sería la mejor respuesta, a veces no lo sería, y en este momento…cual
era la acción más indicada para tomar? Colocó su mano sobre la perilla
dorada y dudó por bastante tiempo, ella se sentía fria en su mano…y
comenzó a subir una cierta inseguridad acerca de todo aquello, como era
posible, él, siendo el ángel guardián, sentir aquella inseguridad?...no, el
debía determinarse y lo hacía ahora. La perilla giró suavemente con un
sonido agudo al moverse la puerta ligeramente hacia delante y revelar apenas
un poco de la alfombra y la habitación en total oscuridad, mientras el
pequeño haz de luz comenzaba a alumbrar un poco más de terreno frente a sus
ojos para revelar aquello que él quizás esperaba y sabía pero no había
querido pensar…para no saber que realmente, la situación era tan mala como
muy al fondo sabía…para simplemente engañarse acerca de que quizás no era
tan grave y eran sus meras suposiciones…por desgracia la escena solo
confirmó su miedo…
Ante sus
ojos que se abrieron anchos y temblaron a la escena que tenía frente a él,
no por gozar de una crueldad física y exterior, sino una interior, aquella
que no se es capaz de sacar con un simple gesto y que degrada con más fuerza
que la muerte física, ante su mirada atónita que de solo verlo se llenó de
lágrimas de compadecimiento y de culpabilidad, él…no había hecho nada
desde antes y ahora, ahora simplemente el miedo se confirmaba y se hacía
presente y difícil de llevar…por qué no simplemente miró antes? Por qué
tuvo que hacerse ciego por si mismo…eran amigos no? lo apreciaba?...que
clase de persona aprecia de ese modo sin preocuparse hasta cuando parece ser
tarde…no quiso decir nada en ese instante, no iba a retirarse, no ahora,
así Keika lo corriera, al parecer, no se había percatado de su presencia…
Con pasos
lentos se acercó hasta él, ahogados por la alfombra en un sonido que jamás
salió de ellos, tan suave y tan imperceptible que parecía flotar sobre la
tela que bajo sus pies se extendía, hasta estar frente al demonio de cabello
plateado, que acongojado sobre el suelo representaba realmente una escena de
un corazón desecho, de una gran incertidumbre y de un dolor imposible de
explicar y expresar, aquel que no se puede medir, pero que si pudiese
externarse ni la misma muerte y la plena tortura podría compararse…se dejo
caer de rodillas frente a él con un movimiento del viento con sus ropas que
se extendieron con él sobre el suelo, con la mirada llena de comprensión y
una suavidad única del momento, y un toque de sus manos arrastró a Keika
ligeramente a su regazo. Los ojos del demonio se abrieron con las lágrimas
aún fluyendo desesperadas de ellos y cayendo a la alfombra que aún se
esmeraba por tragarlas y burlarse de que su dolor ni siquiera podía
traspasarla, y al contacto no se esforzó por voltear, sintió esa calidez,
sabía quien era, no podía siquiera reclamar, no tenía fuerzas…y ahora…ahora
simplemente deseaba que todo aquello acabara o quizás aquella sensación
cálida se prolongara…
Qué era lo que pasaba con Teiou…era una pregunta para la cual aún no tenían ni siquiera una idea…y mucho menos una respuesta…
Tsuzuku…