"Justicia"
Basado en Shaman King
By Hao Asakura de Kinomoto
-SUELTAME!!!- grito Hao Asakura
retorciendose en el piso- BASTA!!!
Marco, el unico de los primeros soldados X que quedaba con vida estaba sobre el
apretandole la enorme herida que empezaba desde su hombro hasta la punta de su
torso del lado izquierdo, todos habian pensado que Hao habia muerto en la
batalla contra Yoh Asakura en el Territorio Sagrado, todos creyeron que el corte
que lanzo con su espada, que destruyo al Espiritu del Fuego habia dado el mismo
destino que a su Shaman, pero como pudieron ser tan ciegos!? Nunca se percataron
de que Hao habia estado de pie en el hombro derecho de su espiritu, por lo que
el coorte de aquella terrible espada de su hermano solo le propino una horrible
herida, le habia cortado hueso, carne, organos, de no ser por su poder
espiritual y sin algunos de sus fieles camaradas probablemente habria muerto
desangrado...aunque aun estaba demasaido debil, le daba asco la idea de pensar
que era solo un humano comun y corriente en esas deplorables condicines, no
podia defenderse, habia perdido todo poder y fuerza por el momento en el
esfuerzo de sanar un poco su herida, la cual aun no terminaba de cerrar. Habia
vivido en las sombras del desierto con algunos de sus camaradas que lo cuidaban
, pero el dia en que los viveres se terminaron, no temio quedarse solo enla
cueva de rocas para permitirles que fueran en busca de nuevos alimentos y agua;
quien diria que entonces los nuevos Soldados X aparecerian para secuestrarlo de
su refugio...aun no sabia como lo habian encontrado, pero solo un nombre se le
venia a la cabeza con solo buscar a un culpable: La Doncella Jeanne.
Marco, era el unico que quedaba, despues de que Hao habia matado a todos sus
compañeros durante el Torneo de Shamanes, sin embargo habia reclutado nuevos
jovenes para el equipo... ahora tenia a Hao en el piso, apretandole con todas su
fuerzas la horrible herida de torso, algunos puntos se abrieron dejando correr
la sangre por el cuerpo de Hao...
-Marco es suficiente- dijo uno de los nuevos.
-Ni una maldita lagrima!!!- exclamo Marco muy enojado- Eres mas terco de lo que
crei!!!
Sin duda Hao habia sentido una horrible humillacion, ademas del dolor, y a pesar
de su poder y antecedentes aun seguia siendo solo un niño de 14 años, sin duda
habia sentido ganas de llorar y suplicar porque se detuviera, pero no le daria
el gusto a esa sabandija.
-Probablemente este tipo de dolor no es lo mas adecuado- sugirio otro de los
nuevos, un hombre delgado, era curioso que un violador como el hubiera entrado
en el grupo de los Soldados X, pero era claro, Marco habia cambiado mucho, su
vision de justicia ya iba demasiado lejos, mas era por diversion que por deber,
el grupo de ahora, estaba conformado por todo tipo de personas que en realidad
huian de la verdadera justicia... ladrones, violadores, secuestradores,
asesinos... no importaba, al menos a los ojos de Marco eran los mejores- Creo
que el pequeño puede resistir este tipo de dolor fisico...
Se acerco a Hao, se inclino sobre el y lo tomo de la barbilla obligandolo a
levantar la mirada, se la sostuvo sin miedo....
-No es mas que un potrillito salvaje- rio mirando a sus amigos- Dejenmelo una
hora y veran como puedo domarlo...unas cuantas montadas y le sacare esa mirada
atrevida!
Le dio una cachetada haciendolo girar la cara, pero Marco detuvo el que siguiera
golpeandolo, el mas que nadie conocia a Hao... y sin duda su amigo tenia razon
en cierto punto... golpearlo no le causaria ningun dolor mas haya del fisico,
ademas nunca gritaba, solo maldecia o gruñia, pero no suplicaba ni lloraba, eso
lo irritaba demasiado.... Lucien tenia razon, habria que domarlo como era
debido.
-Tienes razon Lucien- le dijo despues de una pausa- pero creo que todos podemos
participar de la doma...- dicho esto le dirigio una mirada de complice y luego
miro a Hao con una laciva que hizo que le herizara la piel.
Lucien alzo a Hao y lo puso de rodillas sobre unos almohadones, los otros 8
miembros de los Soldados X, se sentaron en los sillones mas proximos y se
acomodaron, como si estuvieran a punto de ver una pelicula. Hao sabia que no
tenia forma de escapar, con lo indefenso que estaba no podia hacer mas que
resistir todo lo que trataran de hacerle, claro que podria...siempre podia.
Espero a que sacaran un latido o una fusta, despues de todo decian que iban a
domarlo, eso era, lo azotarian hasta que estuviera desangrado, estaba dispuesto
hasta de reirse con tal de irritarlos, no les daria el gusto ni de un solo
grito... pues bien, que vinieran nomas....
-De acuerdo- concluyo Lucien despues de que Marco le susurrara unas cuanta
palabras al oido- Pero mañana ivertimos papeles...- rio con picardia y se
encamino a la puerta que estaba detrás de Hao.
-Veamos- dijo Marco acercandose al chico de cabellos oscuros- Podemos hacer esto
por las buenas o por las malas...creeme que seria mas facil para todos si haces
caso como un buen niño que sabemos que no eres...-todos festejaron el chiste de
su amigo pero Hao permanecio serio- Haz todo lo que te pida y hazlo bien, no
quiero verme forzado a tomar medidas...poco ortodoxas...
Hao lo miro confundido, no tenia idea de que estaba hablando, acaso le pediria
que no contuviera los gritos?? A pesar de haber vivido en el pasado, el no era
el mismo de hace 1000 o 500 años! Sin duda era la reencarnacion, y aunque
tuviera los recuerdos y momentos de sus vidas pasadas, no era el mismo Hao
Asakura, de eso se trataba una reencarnacion de lo contrario hubiera sido una
resurreccion.
El era lo que era, un simple niño de 14 años con recuerdos que
en esa situacion no le servian de nada, Marco se percato de esa inocencia de la
pubertad, eso lo motivo mucho mas a seguir con su plan. Ante la sorpresa de Hao
y las risitas calladas de sus compañeros Marco se quito el cinto, luego se bajo
el pantalon y por ultimo los boxers; no sabia si era por la emocion de darle su
merecido al mocoso o por la idea de que haria eso por segunda vez lo que lo
tenia tan exitado. Hao hizo una expresion de asco y volteo la cara para no
mirar.
-¿Qué?, ¿no te gusta pequeño?- rio Marco- Pues hare que te guste, una que
otra probadita y le tomaras gusto...- sus amigos rieron y lo felcitaron por sus
palabras tan justas para el momento.
Hao lo miro a los ojos en una mezcla de confusion y odio.
-¿Qué? ¿de que estas hablando? Aparte de espantarme no se que pretendes que
haga!!- replico aun con ese tono altanero que emociono mas a su secuestrador.
-Quiero que abras la boca y te lo metas ahí- dijo
Hao no contesto, su mirada de terror y asco lo decia todo.
-Abre la boca ahora mismo- ordeno.
Hao se levanto de un salto apretandose la herida que aun le sangraba, retrocedio
unos pasos, no podia creer lo que se le estaba pidiendo, no entendia nada, solo
sabia que la simple idea le porducia miedo ,mucho miedo! Marco sonrio al ver el
terror en esos ojos azabache, dio un silbido, Lucien entro por al puerta por la
que habia salido, en sus brazos traia un pequeño bulto envuelto en mantos y
sogas que se retorcia.
-Aquí esta, parece que no quizo hacerlo por gusto eh?- se burlo sentandose en
uno de los sillones.
-Te dije que la doma tomaria tiempo- rio su amigo-Parece que el potrillo
necesita motivacion para que se le deje poner las riendas y luego la montura
jajaja.
-Lo sospechaba, eso lo hara mas divertido- rio malicioso, quito uno de los
mantos y dejo al descubierto la pequeña cabeza de Opacho!!
Con sus cabellos
negros y erizados, sus ojos bien abiertos por el miedo y la confusion que sentia,
toda sujeto y atado de pies y manos, tenia un ojo morado y un hilo de sangre se
deslizaba por su boca
-OPACHO!- exclamo Hao corriendo en su ayuda.
Pero Marco lo detuvo con solo un empujon que lo hizo caer en el piso
provocandole un horrible dolor en las costillas.
-Dejenlo en paz!!- grito hincando la rodilla en el piso- Es conmigo el problema,
liberenlo ahora mismo!!!- ordeno.
Pero todos sonrieron fascinados por el enojo y la energia que aun mantenia a
pesar de estar tan herido.
-La cosa es asi Asakura- dijo Marco acercandose aun con sus partes intimas al
descubierto- Te dije que podias hacerlo por las buenas.... o- miro a Lucien.
Este tiro a Opacho en el piso como si fuera un saco de dormir, el suelo resono
con el golpe y el grito que pego el pequeño hizo que a Hao se le cayera el alma
al piso. Lucien empezo a patear al pequeño con todas su fuerzas, se escucharon
algunos huesos romperse mas los gritos de dolor del pobre negrito- por las
malas.
-BASTA!!!- grito Hao- BASTA!!!
Pero Lucien no se detenia, Opacho moriria por los golpes si seguia asi, no
queria que muriera, mucho menos de una forma tan cruel y perversa, no sabia que
hacer, que querian que hiciera si no lo dejaban hablar!.
-Por favor basta!!!- exclamo desesperado. Fue como si las palabras de peticion
fueran magicas, el decir "Por favor" cambio todo, Hao estaba
rebajandose en cierta forma- Por favor dejenlo en paz.... hare lo que me digan
pero dejenlo en paz....
Marco sonrio con perversidad, miro a Lucien y este dejo al pobre pequeño que
increiblemente aun estaba conciente.
-Regresa a los almohadones- ordeno con dulzura. Hao camino lentamente y se
arrodillo en los almohadones como si se tratara de arrodillarse frente a una
gillotina. Marco se paro frente a el, la cabeza de Hao estaba justo en frente de
su pelvis- Hazlo....
Hao dudo unos segundos, de solo ver esa cosa frente a su cara ya se sentia
mareado y con deseos de vomitar.... no sabia como hacer... jamas habia hecho
algo asi.... Pero de repente vio que Lucien se preparaba para seguir
martirizando a Opacho, cobro valor, respiro hondo, cerro los ojos, abrio la boca
y envolvio el pene de Marco que este mismo sostenia con su mano. Hao nunca habia
sentido cosa peor en su boca, esa cosa aspera y venosa, dura hasta mas no poder,
su primer impulso era sacarsela inmediatamente, por lo que abrio los ojos y se
preparo para retirarse, pero la poderosa mano de Marco lo tomo por lo cabellos y
mantuvo quieto en su posicion.
-Como es tu primera vez- dijo muy sereno- yo te voy a guiar, pero cuando te
suelte quiero que lo hagas solo y bien.... si no tu amigo tendra que
reemplazarte!
Hao ahogo un grito, no solo por tener esa cosa en la boca, si no ademas por que
el imaginarse al pobrecito de Opacho le partia el alma, ese pequeño aunque lo
habia dejado cuando apenas la batalla con su hermano iniciaba, habia regresado
para salvarlo de una muerte segura, lo habia cuidado y protegido de todo peligro
en los mas peligrosos momentos de debilidad, no, no podia permitir que se viera
sometido a algo tan infernal.
Marco entendio que el pequeño ya habia captado la situacion, por lo que empezo
a moverlo de atrás para adelante sujetandole los cabellos, Hao se vio obligado
a colocarle las manos en las piernas para evitar que lo llevara mas adelante, el
miembro de Marco era demasiado ancho y largo, si seguia empujandolo lo haria
vomitar! Una vez que el soldado x entendio hasta donde podia llegar, marco el
limite. Le decia cosas como que usara la lengua si no le gustaba la sensacion
aspera, que mojara el pene con su saliva, no eran sugerencias, eran ordenes
directas que Hao se veia forzado a cumplir, apreto mucho los parpados, como si
le doliera lo que hacia, nunca se habia sentido tan indignado...
Marco le solto el cabello, y miro a Lucien de reojo, el tipo saco un cuchillo de
su bota y lo apoyo contra una de las piernas de Opacho por el momento sin
lastimarla.
-Ahora lo haras solo, mas vale que lo hagas bien Asakura, haras todo lo que yo
te diga, quedo claro??- pregunto con tono altanero.
Hao no contesto pero si lo miro con tal odio y desprecio que Marco sintio una
punzada, no lo gopeo, pero Opacho sintio le frio acero en su pierna desgarrandola
lentamente.
-NO!!- grito Hao al ver aquello- Si entiendo!!! Dejenlo!!! Te dije que si
entiendo!!! Hare todo bien!!!
Marco sonrio al igual que sus compañeros, Lucien dejo tranquilo a Opacho, esa
era la señal para que Hao empezara su tarea por si mismo. Intentando tener la
mente en blanco tomo con mano derecha el miembro de Marco, contuvo las nauseas y
se lo metio en la boca, tratando de hacerlo bien como el soldado le habia dicho,
usando la lengua para humedecer y proporcionar mas placer.
-Ahh- gimio Marco impresionado por la creciente habilidad que empezaba a
desarrollar su cautivo- Mas rapido....
Hao hizo caso sientiendose mas sucio a cada segundo que pasaba, sintio como esa
cosa se hacia cada vez mas dura.
-Hao mirame- ordeno el soldado- No te detengas, hazlo mientras me miras.
Hao levanto la mirada y la clavo directamente en los ojos de Marco, y continuo
con su labor tal cual se le habia ordenado, sintio mucho mas asco al sostener la
mirada laciva de aquel supuesto justiciero...sin embargo en un momento vio como
la cara de Marco se deformaba, hacia muecas de un extraño dolor, cerraba los
ojos y ahogaba un gemido. Entonces Hao entendio el porque de ese extraño dolor,
en su boca sintio como se vaciaba el semen de Marco, mas asustado y asqueado que
nunca quizo quitar la boca, pero el soldadolo detuvo agarrandolo muy fuerte de
los cabellos.
-Tragatelo....- murmuro.
Hao intento librarse pero no podia escapar de la terrible fuerza de ese hombre,
para empeorar las cosas Opacho estaba gritando por el filo del cuchillo
desgarrandole la pierna, tenia que hacerlo, ya tenia las lagrimas en los ojos
cuando trago el semen de Marco. Una vez que termino el soldado lo solto, Hao se
alejo varios metros hasta quedar con la espalda contra la pared, se habia
llevado una mano a la boca para no vomitar, mientras que respiraba hondo para no
permitir que callera una sola lagrima. Marco se sento en uno de los sillones con
una expresion de satisfaccion en el rostro.
-Fue suficiente?- pregunto Lucien acercandose con el cuerpo magullado de Opacho.
-No...- consiguio contestar- A pesar de la humillacion que siente no tienes idea
como me miro, aun no entiende quien manda, miralo, no se da el gusto de soltar
una lagrima o siquiera de vomitar....jajajaja no importa, eso lo hara mas
divertido.
Diciendo esto Marco se levanto del sillon y tomo a Hao del brazo, lo acerco
lentamente hasta la alfombra donde habian estado los almohadones.
-Acuestate- ordeno.
Hao hizo caso sin chistar pero con esa mirada salvaje y odiosa aun los ojos.
Marco le quito la capa dejando al descubierto asi todo su torso, la cicatriz era
muy vistosa, pero no provoco asco en la mirada de los soldados x. Luego empezo a
quitarle el cinto, le quito el primer pantalon, luego el segundo y por ultimo
los boxers, Hao se estremecio y trato de detenerlo pero el solo ver a Lucien lo
mantuvo quieto, nunca se habia sentido tan vulnerable en su vida, alli recostado
y desnudo a la merced de esos asesinos y depravados.... Marco tambien se
desnudo, se inclino sobre Hao y le planto un beso, con la lengua le saparo los
labios y busco la suya, pero Hao ya estaba forcejeando y tratando de quitar la
boca.
-La vida de tu amigo pende de tu lengua...- susurro Marco aun con al boca pegada
a la suya.
Eso fue suficiente para que el pequeño de cabellos oscuros se comportara,
aunque fue dificil obligarlo a que correspondiera el beso, valio la pena el
esfuerzo y la espera, Marco se sintio muy confundido, esa pequeña y humeda
lengua que timidamenete rozaba la suya lo excito demasiado. Una vez que consiguio
separarse se sento frente a el.
-Abre las piernas- le dijo.
-¿Para que?- exclamo Hao. Los hombres en los sillones se rieron y divirtieron
con la inocencia que el pequeño dejaba inconcientemente al descubierto.
Sin embargo con un pequeño grito de Opacho Hao abrio las piernas un poco.
-Mas-ordeno Marco. Una vez que Hao se abrio bien el se acomodo entre estas-
recojelas, flexiona las rodillas.
Hao estaba demsiado confundido como para cuestionar, ademas el sentir el miembro
de Marco rosando su entrepierna lo ponia demasiado nervioso.
-Ni siquiera tu, un pequeño terco y orgulloso resistira los gritos de esto- rio
Marco.
Justo cuando Hao estaba preparado para cuestionar lo que aun no entendia, quedo
mudo ante la presion que sintio entre sus piernas, una presion primero suave que
despues empezo a penetrar en su interior, primero fue algo incomodo pero luego
Marco envistio sobre el de una forma muy brusca. El enorme pene penetro en Hao
haciendolo lanzar un grito de dolor, Marco se excito mas al escucharlo por
primera vez gritar, asi que empezo a sus movientos una y otra vez, penetrando en
el chico mucho mas y cada vez mas rapido, Hao jamas habia sentido dolor mas
fuerte en su vida, lo estaba lastimando demasiado, la presion que sentia
conseguia sacarle gritos y sosollos, su herida se abrio un poco mas por la
presion que el pene de marco ejercia sobre el.
-BASTA!!- grito dejando que unas lagrimas cayeran por sus mejillas- Basta,
basta!!! Por favor basta!!!!
Su llanto y sus gritos tenian emocionados a todos los soldados x, mientras que
Opacho veia la horrible escena, no podia creer que todo eso era por su culpa, el
ver a su señor ser vioaldo por protegerlo a el!.
Marco arremetio una vez mas, esta vez fue dura y mas fuerte que las demas, alli
llego a su punto maximo que lo hizo eyacular en el interior de Hao, este sintio
aun mas asustado como el semen se vaciaba en su interior, el cuerpo pesado y
todo bañado en traspiracion cayo sobre el, respirando agitadamente como un
animal, rosandole la mejilla con sus pelos pinchudos de barba que apenas
empezaban a crecer, Marco le paso la lengua por la mejilla para saborear las
saladas lagrimas que aun caian, el cuerpo del niño temblaba como si estuvieran
en el Polo Norte. Extrañamente Marco se sintio un poco mal por lo que acababa
de hacer, se levanto y salio de Hao, se vistio rapidamente.
-El que sigue- dijo con seriedad mientras salia de la habitacion.
Esas palabras fueron la sentencia de muerte para Hao, esa noche unos 5 hombres
no menos dotados que Marco pasaron por su cuerpo y su boca, cada vez el dolor
era mayor y la indignacion insoportable. Algunos no habian querido hacerselo
como Marco, algunos lo habian puesto de espaldas para hacercelo como si fuera
una puta mas. Otros queriendo que la penetracion fuera mayor lo habia sentado
sobre ellos, tomandolo de las caderas para que subiera y bajara sobre sus
miembros, esas veces habian sido las mas dolorosas.
Hao abrio lenta y pesadamente los
ojos, se encontro con el rostro de Marco en frente, instintivamente se sobre
salto y quiso alejarse, el hombre lo detuvo con suavidad. Estaba recostado en
una cama, de una pequeña habitacion que solo tenia una ventana con rejas,
cuanto tiempo habia dormido no podia saberlo. Marco le examino los ojos rojos e
hinchados, cuanto tiempo habia estado llorando? El verlo asi le provoco una
extraña y horrible sensacion de culpa, despues de todo era solo un niño de 14
años, las violaciones de dos noches atrás habian sido horribles, el mismo lo
habia escuchado gritar. Y ahora Hao lo miraba con terror en los ojos tristes,
como si supiera de antemano lo que le esperaba.
-No vine a lo que piensas- se adelanto Marco.
-¿Qué mas podria pensar despues de lo que hicieron?- replico Hao. Ese
comentario hirio al soldado.
-Vine a examinarte- repuso recobrando la compostura- Sin duda tu primera vez fue
algo brusca, ademas las veces que siguieron fueron mas profundas y dolorosas,
ademas con hombres que digamos tienen un equipo bastante grande, quiero ver si
no estas herido.
Hao lo miro con desconfianza, sin esperar su aprobacion Marco lo puso de
espaldas y corrio las sabanas, se horrorizo al ver las marcas de las manos en
sus brazos, caderas y espalda.
-Abre las piernas o no podre examinarte- le dijo.
Aun temeroso de que ocurriera otra vez Hao abrio las piernas, Marco termino por
separarselas del todo, sintio como ese cuerpito se estremecia al inclinarse y
tocar los bordes del agujero con los dedos.
-Por el exterior pareces estar bien- diagnostico, Hao escucho como se quitaba
uno de los guantes- Ahora veremos el interior, considerando los tamaños que han
pasado por alli en una sola noche no hay que extrañarse que hayas sufrido algun
daño.
Hao apreto las sabanas al sentir el dedo indice de Marco penetrarlo, pero este
sintio un enorme placer.
-¿Te duele?- pregunto tratando de que su voz no sonara muy excitada como el
estaba.
-No, pero me incomoda- contesto
-Y ahora?- Marco empezo a hundir su dedo y a sacerlo lentamente, le hacia el amor
con el dedo, pero Hao solo se estremecia por lo horriblemente sucio que se
sentia.
-No, no me duele-
-Muy bien... probemos algo mas-
Hao temblo del miedo al pensar lo que ese algo mas podia ser, pero solo sintio
dos dedos en vez de uno penetrandolo, Marco inserto sus dedos lenta y
suavemente, no solo para ver la reaccion del cuerpo adolorido del niño, si no
tambien para que su propio placer fuera mas exquisito.
-¿Te duele?- pregunto no pudiendo ocultar su exitacion.
-No- contesto lentamente Hao mientras Marco empezaba a mover lentamente los
dedos, lentamente los hacia entrar cada vez mas adentro para luego sacarlos,
pronto empezo a hacerlo mas rapido- Marco...ya basta....
El soldado se detuvo, no solo porque el pequeño hubiera pronunciado su nombre
si no porque veia que estaba empezando a traspirar y que cuando le habia dicho
que se detuviera tenia la voz temblorosa, no por miedo de eso estaba seguro.
Saco sus dedos y se puso el guante, cubrio el cuerpito con las sabanas y salio
de la habitacion.
Pasaron dos dias mas, Marco habia dado un falso diagnostico a sus amigos,
diciendo que las violaciones habian lastimado a Hao, no podrian tocarlo ni el ni
ellos, ya que no solo estaba grave de cuerpo si no de mente, todos comprendian
el trauma que habia sido, tampoco le permitieron a Opacho el poder verlo, por
supúesto Hao no sabia nada de esto.
Habia salido de su habitacion envuelto en una bata, miraba por la ventana llena
de rejas del comedor, se sentia como una bestia enjaulada, solo queria irse de
alli cuanto antes!
-Parece que te animaste a salir- rio Lucien acercandose y parandose a su lado.
-Porque no habria de animarme?- replico Hao, en las noche anteriores habia
decidido no repetir la humillacion de los gritos y lagrimas de la noche en que
habia sido vioaldo, no permitiria rebajarse tanto.
-Oh, el cachorro recobro fuerzas- rio nuevamente para pararse detrás de el y
tomarlo por detrás de la cintura, lo acerco hasta apoyarlo contra su cuerpo,
Hao se estremecio al sentir la pronunciada ereccion en Lucien- Yo no te
recordaba asi Asakura, yo te recuerdo gritando y llorando, suplicando que me
detuviera.... creo que quiero tener el recuerdo mas vivo en estos momentos....
no me importa que Marco haya dicho que no te tocaramos, pero si tienes fuerzas
para contestarme tienes fuerzas para que te lo meta una vez mas.
Hao no entendio cuando dijo lo de Marco, aquello lo dejo confundido, pero eso
tuvo que esperar, Lucien lo obligo a reclinarse sobre el alfeizar de la ventana,
apoyando asi sus manos en este, luego le subio la bata sobre la cintura, Hao
escucho como se bajaba el cierre del pantalon y se acomodaba...apreto los
dientes y los puños cuando sintio nuevamente la horrible y dolorosa sensacion
de la penetracion. Pero esta vez no grito, a penas si escucharon algunos
resoplidos y gemidos de dolor, pero no grito ni suplico, tampoco lloro. Lucien
acabo dentro de el, pero se sintio frustrado al no haberle causado suficiente
dolor.
-LUCIEN!!!- grito Marco furioso tomandolo del cabello y arrojandolo a un lado-
Acaso no te dije que no lo tocaran!!!!?
Hao se dio vuelta arreglandose la bata, miro a Marco muy sorprendido, pero este
lo tomo de la mano y llevo a una habitacion rapidamente. Debia de ser la suya,
era espaciosa, la cama era de dos plazas y muy decente.
-Recuestate alli quiero ver si te hizo daño- dijo
Marco secandose los guantes.
Curiosamente Hao se recosto boca a bajo sin protestar, mientras que Marco lo
analizaba de manera superficial- ¿Por qué dejaste que te lo hiciera?
-Perdon por dejar que me violaran- replico mirandolo de reojo- Aun me duele la
herida, demasiada presion hara que terminen de soltarse los pocos puntos que
me quedan, ademas es demasiado grande y fuerte para mi, no hubiera podido
moverme.... tampoco púde la otra noche.... ¿por qué les dijiste que no me
tocaran si yo estaba bien?
-No lo se-
Aun mas deseoso que nunca metio el primer dedo, Hao apenas si se estremecio esta
vez, lo movio, adelante y atrás, pero el pequeño no sintio dolor alguno. Luego
lo penetro con dos dedos, esta vez fue mas suave, y empezo a moverlos un poco
mas rapido, la respiracion de Hao estaba haciendose mas agitada aun sin entender
el porque?
-Basta....- murmuro- Ya ves que estoy bien.... basta...
Pero esta vez el soldado no se detuvo, continuo y continuo, exitandose el mismo
mucho mas, metiendo los dedos con suavidad y con un poco mas de velocidad.
-¿Quieres que me detenga?- susurro en la oreja de Hao erizandole la piel-
Pero Hao no consiguio contestar.... despues de unos minutos oscurecio otra vez.
Hao se encontraba sentado en la cama de Marco, dormiria alli para evitar que los
otros soldados intentaran abusar de el otra vez, aun estaba demasiado confundido
por lo que habia ocurrido en la tarde. Nada de lo que le habia hecho Marco le
habia dolido, y en el principio le habia incomodado, pero despues, la sensacion
habia cambiado, le habia provocado una respiracion agitada, el que el cuerpo le
traspirara y que quisiera gemir del placer que sentia....
Marco franqueo la puerta de la habitacion y cerro con llave detrás de el, miro
a aquel niño de 14 años sentado en su cama, con las piernas cruzadas, el
cabello largo rosando las sabanas y los ojos negros mirandolo con confusion.
Marco sabia muy bien lo que el niño habia sentido por la tarde y que ahora esto
lo tenia demasiado confundido, aunque habia pasado por experiencias horribles y
habia perdido mucho... aun mantenia una inocencia desconcertante. Se sento a su
lado y le acaricio el rostro con el dorso de la mano, que suave y tierna piel
tenia... luego se inclino y lo beso con ternura, no esperando a que le
correspondiera el beso, no le forzo los labios con la lengua... luego le desato
el cinto de la bata y lo recosto sobre las sabanas, Hao ya no lo miraba con
miedo, si no con confusion y curiosidad. Marco se quito lentamente la ropa,
luego baño a Hao con besos y caricias por todas partes, el se estremecia por
las nuevas sensaciones que estaba experimentando, no sabia si aceptarlas o
rechazarlas.
-Abre las piernas- susurro Marco lamiendole la oreja.
Hao se abrio y Marco se acomodo entre sus piernas, lentamente lo penetro, Hao
sintio la presion que le provoco un poco de dolor, pero no tanto como para
gritar.
-Quiero que digas si te duele-
Marco empezo a hacerle el amor, primero fue lento y sueve, luego lo hizo mas
rapido y bruto por la tremenda exitacion que sentia.
-Me duele...- exclamo Hao con los ojos cerrados- Me haces daño!!
Marco se detuvo en seco y miro la cara de dolor del pequeño niño, no podia
entender lo que empezaba a sentir hacia el, amor? No! Era una palabra muy
fuerte, pero no queria causarle daño y estaba decidido a hacerle sentir placer
a un en contra de su orgullosa voluntad. Volvio a penetralo, lento y suave como
la primera vez, luego acelero muy poco el ritmo, seguia siendo lento y suave
pero iba aun mas adentro.
-¿Quieres que pare?- pregunto como ya sabiendo la respuesta
-Ahh...no, quiero que sigas...ahhh- gimio Hao, no le importo mas nada, sentia
placer y eso era todo, no se esforzaria por quedarse quieto o por evitar los
gemidos....
Envolvio a Marco con las piernas y acompaño cada envestida suave que le hacia,
pronto tuvo al oreja del soldado junto a su boca, gimio y gimio, y esto excito
mucho mas a Marco que no podia parar de hacerle el amor. Pero antes de que
llegara a su punto maximo, dio vuelta a Hao de modo que quedara de costado, se
acomo detrás de el en la misma posicion, le abrio un poco las piernas y volvio
a penetarlo, Hao no entendia muy bien el porque del cambio de posicion, pero lo
entendio en cuanto Marco tomo su miembro y empezo a acariciarlo. El largo y
fuerte brazo del hombre logro rodearlo por arriba hasta alcanzar su pene, el
cual empezo a masturbar lentamente mientras seguia haciendole el amor. Hao no
podia evitar seguir gimiendo por todo el remolido de placer que lo envolvia, la
mano de Marco en su miembro y su pene dentro de el, era demasaido para contener.
Por primera vez sintio esas convulsiones previas al orgasmo, algo que le subio
por todo el cuerpo y que salio relajandolo de a poco. Marco no lo habia soltado
mientras sentia todo esto, habia movido mucho mas su mano para que Hao eyaculara
bien todo lo que tenia, mientras que el mismo acababa en su interior. Una vez
que ambos estuvieron exahustos, Marco levanto un poco a Hao y quito el cubrecama
manchado, lo tiro en el baño y volvio a recostarse frente a el, le corrio los
flequillos que tenia en la cara traspirada y lo cubrio con las sabanas, le
acaricio el hombro desnudo y beso la frente, se acurruco bien pegado a el
abrazandolo, listo para dormirse, pero Hao aun estaba despierto, con la mirada
perdida, se preguntaba en que estaba pensando.
-¿Qué sucede?- pregunto sintiendo estupido por la mas aun estupida pregunta.
-Si yo fuera tu, no volveria a hacerlo, al igual que tus amigos- contesto
mirandolo a la cara.
-¿De que estas hablando?-
-No me habia dado cuenta hasta ahora, cada vez que acaban en mi interior, es
vida lo que derraman, es energia, mas aun si son shamanes poderosos, estoy
recobrando energia Marco... si siguen haciendome esto pronto me habre recuperado
lo suficinete como para escapar.
Marco no contesto, simeplemente le acaricio el rostro y le dijo que se durmiera,
que necesitaba descansar, Hao asi lo hizo. Pero el soldado x se levanto muy
temprano en la madrugada, dejando a su joven amante dormido profundamente en las
sabanas. Se vistio y fue al living en donde todos sus amigos lo esperaban
ansiosos, ya que los habia convocado la noche anterior, tenian demasiadas
preguntas que hacerle.
-Mas vale que tengas una buena excusa Marco!- reclamo Lucien- El cuerpo de ese
niño nos pertenece a todos por igual, pero tu mismo te lo encierras en tu
habitacion!?
Marco espero hasta que todos hubieran reclamado y gritado sus problemas y
desacuerdos, y luego muy tranquilamente explico lo que Hao le habia dicho la
noche anterior, obviamente tuvo que decir que le habia hecho el amor, pero jamas
menciono el hecho de haberle hecho sentir placer alguno. Los Soldados X, tomaron
muy enserio aquella nueva noticia, podia ser cierto, despues de todo cada fibra
del cuerpo de un shaman contiene poder espirtual, y depende como sea usado y
adquirido puede pasar a ser poder de restauracion.
-¿Qué se supone haremos con el entonces?- dijo Lucien- ¿Matarlo? Si no lo
usamos para divertirnos entonces hay que terminar el trabajo.
-NO!- dijo Marco sorprendiendose asi mismo- Quiero decir...debemos esperara a la
Doncella Jeanne, ella debera sentenciar a Hao.... recibi un ,mensaje suyo esta
mañana, dijo que llegaria en una semana...hasta entonces Hao debe estar
intacto.
-O sea que permanecera en tu habitacion?- dijo otro.
-No tiene porque- replico Lucien- Esta claro que lo unico que conseguimos es
reforzarlo, no podremos tocarlo, esta vez es definitivo, creo que puede andar
por la casa y por los jardines. Pero nadie debera tocarlo.
La corta y pequeña reunion se disolvio entonces, pero antes de que todos
hubieran salido Lucien y Marco se dirigieron miradas amenazantes.
Es mas que claro decir que Marco no hizo caso a sus propias palabras, cada noche
en que le era posible mandaba un mensaje a Hao diciendole que fuera a su
habitacion. Ja! La priemera vez habia sido algo tan clasico e inocente... le
habia mandado un mensaje diciendole que tenia noticias de algunos de sus
camaradas... Hao no le creyo pero sin duda queria saber que era lo que realemete
queria, despues de haberle dicho la estupida mentira esa de que lo estaban
recargando queria ver la reaccion de Marco.
-Me llamaste?- dijo entreabriendo la puerta.
-Si, pasa rapido antes de que te vean- dijo Marco sentado en su cama.
Hao paso y cerro la puerta tras de si, luego ante una seña de Marco camino
lentamente hasta estar frente a el.
-Dentro de una semana, la Doncella Jeanne regresara a nosotros- le dijo
mirandolo a la cara- Y te castigara como mas lo crea conveniente.
-Con que lo hara?, mi espiritu devoro a Shamash- rio Hao.
Marco se sintio tan feliz al escucharlo reir por primera vez desde que llegara a
la casa de los Soldados X. No pudiendose contener mas le acaricio el rostro con
mirada tierna, Hao no lo esperaba, retrocedio ante la caricia.
-¿Qué crees que estas haciendo?- exlcamo
-Que no es obvio? Cada dia te deseo mucho mas, no puedo tenerte lejos, en
especial estos dias que han pasado.... te deseo Hao, quiero sentirme dentro de
ti, quiero hacer que sientas placer otra vez...quiero escucharte gemir otra vez.
Aquello no se lo esperaba, esperaba que no volviera a tocarlo desde lo de la
mentira, no se esperaba esas palabras... no queria que lo tocara de nuevo, pero
que podria hacer? Si gritaba y los demas llegaban, descubiriran que ellos
tambien podian seguir haciendoselo, no los queria.... no queria a ninguno, pero
mejor uno antes que 7, de solo pensarlo se le herizo la piel... quizas Marco sin
saberlo podria ayudarlo a escapar de alli.... pero tendria que entregarsele,
tendria que aceptar que habia sentido placer estando a su lado la otra noche, se
comvenceria a si mismo que era solo para escapar y eso seria todo.
-Ven aca- dijo Marco viendo desicion en sus ojos. Hao se acerco lentamente hasta
estar casi rosando su pecho contra el de el. Lentamente Marco le quito la poca
ropa que llevaba, el apenas se desprendio la camina y se bajo el pantalon aun
estando sentado en la cama- Sientate...
Hao tomo aire, sabia que hacerlo de ese modo hacia la penetracion mas profunda y
fuerte, eso le doleria, no importaba que fuera lento y suave, le doleria.
Abriendo la piernas se sento y dejo que Marco le introdujera el miembro, apreto
los dientes y trato de no gritar para que los demas no lo escucharan, pero si se
le escaparon algunos gritos que Marco confundio con placer, por lo que siguio,
le tomo las caderas y lo hizo subir y bajar. Hao sentia la muerte, le dolia
demasiado, no podia gritar pero si apretaba los puños, pronto algunas lagrimas
se le escaparon y Marco se detuvo.
-¿Te duele mucho?- pregunto preocupado.
-Si...- contesto apenas ahogando el llanto.
Marco lo alzo en sus brazos y lo recosto boca arriba en la cama, lo baño de
besos por todo por todo el cuerpo para compensar su error y luego volvio a
penetrarlo, esa vez no dolio tanto, ademas fue suave y delicado cuidando cada
una de sus envestidas. Hao no podia evitar sentir ese placer tan hermoso y
doloroso al mismo tiempo, el hacer el amor con Marco era indescriptible, se
sentia culpable por sentir aquello pero no queria dejar de sentirlo, y cada vez
que Marco eyaculaba en su interior gemia mucho mas. Pero aquello no terminaba de
confundirlo, Marco sabia muy bien que (a pesar de que fuera una mentira) si
seguia haciendole el amor y eyaculando en su interior Hao cobraria mas fuerza,
la suficiente como para algun dia destruir a los nuevos soladados x...entonces
porque seguia haciendolo??
La semana habia pasado mas lenta de
lo que Hao jamas hubiera deseado, el tener que ir a la habitacion de Marco cada
noche lo tenia cansado, pero esa noche la Doncella Jeanne haria acto de
presencia en la casa de los soldados X para dar el castigo que Hao Asakura
merecia por todos sus crimenes, Hao aun no estaba recuperado, Jeanne podria
matarlo o torturarlo sin problemas y el no podria defenderse....no podia
terminar asi!!!! Tantos años de triunfar y ser el mas fuerte, se sentia tan
sucio y patetico al no poder defenderse si quiera de los abusos de Marco....
La noche estaba coronada por la Luna y bañada por la compañía de las
estrellas, Hao espraba en su habitacion sentado en la cama, pronto, muy pronto,
ya podia sentir el poder espiritual de Jeanne acercandose, quizas no tenia
espiritu acompañante pero podia perfectamente dar ordenes a sus soldados y
brindarles nuevos poderes para el castigo.... preferia suicidarse antes que
perecer a manos de esos violadores.
-¿Tienes miedo?- dijo Marco entrando en la habitacion y sentandose a su lado.
-Claro que no- replico Hao mirandolo.
-Esa mirada.... por mas que sufriste tantos horrores en esta casa aun nos miras
asi, con arrogancia, salvajismo y tenasidad- le acaricio el rostro y Hao hizo un
esfuerzo para no apartarse de su lado. Marco le tomo la barbilla con los dedos y
le acerco el rostro para besarlo, introdujo su lengua con mucha suavidad y le
recorrio la boca hasta que obligo a la lengua del niño a corresponder al beso.
Una cosa llevo a la otra podria decirse, para ser su ultima noche de vida Hao no
queria desperdiciarla en los brazos de Marco, preferia buscar la manera de
cortarse las venas, pero no! Justo tenia ese soldado x del demonio tener que
estar alli, tener que besarlo y tocarlo, tener que quitarle la ropa para
tumbarlo en la cama y hacerlo suyo.... tenia que pasar eso otra vez...lo odiaba
tanto!!! Odiaba tener que ceder a esas caricias y a esa penetracion a la que no
terminaba de acostumbrarse, odiaba todo lo que Marco le hacia, lo odiaba!!!
Una vez que pudo vestirse nuevamente se concentro en recuperar la compostura
para no reflejar la tristeza de haber perdido su ultima noche de esa manera, sin
embargo Marco le tomo la mano y con un gesto le indico que no hiciera ruido,
atravezaron la sala de estar en donde todos los soldados x estaban profundamente
dormidos, incluida la Doncella Jeanne!!! No podia creelo, por lo que se veia
habian caido victimas de algun somnifero que los habia tomado por sorpresa...
-Te llevare junto con Opacho y tus demas camaradas- decia Marco mientras
caminaba rapidamente.
-¿Por qué?- exclamo Hao soltandose de su mano y deteniendose- ¿Por qué lo
haces? No tienes motivos para ayudarme, puedes conseguirte a otros amantes de
eso estoy seguro, dudo mucho que creas que volvere a ti despues de que me dejes
con los demas, ademas mate a tus amigos y me odiaste por eso, no te hagas el
bondadoso conmigo ahora Marco....se bien como eres, claro que lo se! ¿Por qué
me ayudas!!?
-Porque te amo-
Hao permanecio en silencio, mientras que Marco volvia a tomarle la mano y lo
guiaba hasta el interior del bosque; aun no entendia lo que significaba esa
palabra. Amor, nunca habia pensado en algo tan absurdo y tan complicado, despues
de todo, su vida se habia basado siempre en que las personas lo odiaban o amaban
por el hecho de que ser fuerte o debil, pero ante Marco solo se habia mostrado
debil...entonces porque? Deseo decirle lo mismo y tratar de que la situacion no
fuera tan vergonzosa pero no pudo, como podria? Jamas llegaria a sentir cosa
semejante por una persona, sin importar que fuera o no un hombre!
-Desde aquí puedes continuar- le dijo soltandole la mano- Yo regresare y vere
la forma de inventar alguna excusa para los demas, debes irte de Norteamerica
cuanto antes! O de lo contrario la Doncella Jeanne volvera a encontrarte....
Hao.....
-.............- Hao se limito a mirarlo sin expresion en los ojos, no sabia que
decirle, tampoco queria decirle nada, gracias? Jamas le daria las gracias,
obsequiarle su libertad era un pago minimo por todo lo que le habia
hecho!-Adios.
Y diciendo esto dio media vuelta y siguio su camino por el Bosque, Marco lo
siguio con la mirada hasta que su figura fue tan solo una sombra oscilante entre
los destellos de la luna y la oscuridad del manto nocturno, estaba destrozado,
aquello habia sido lo mas dificil que podria haber hecho en su vida, queria que
aquel joven Asakura viviera, pero no lo queria lejos de el....ya era tarde, se
habia ido, lejos muy lejos, quizas nunca mas volveria a verlo....nunca mas.
Lo que ocurrio despues fue increible, Marco dio la simple excusa de que los
secuaces de Hao habian entrado a hurtadillas en la casa y habian dormido a todos
para llevarse a su señor, aunque Marco los habua seguido por el Bosque hasta
que los omniferos hicieron efecto tambien en el....la Doncella Jeanne y los
demas le creyeron, parecia suficiente para seguir viviendo como siempre.....
-Buenos dias- dijo Lucien sentandose
junto a Marco, habian pasado seis meses desde que Hao "escapara"-
-Buenos dias- contesto Marco sin animos.
-Ven- le tomo la mano y lo forzo a levantarse de la silla para llevarselo a su
habitacion.
-Lucien no tengo ganas-
-Creeme que si tendras-
Al abrir la puerta de la habitacion de Marco, este ahogo un grito, sentado en la
cama y atado de pies y manos estaba Hao!!!! Forcejeaba por escapar pero los
nudos solo le lastimaban la piel.
-¿Marco?, ayudame!! Dile que me libere por favor!!!- exclamo desesperado.
Lucien cerro la puerta por detrás de el y espero a ver la reaccion de su
camarada, despues de todos esos meses en que lo habia visto tan triste suponia
que debia de ser por la aunsencia de Hao, ademas en ese dia, el dia de su
cumpleaños creia que ese seria un buen regalo.
-Feliz cumpleaños- dijo sonriente- Espero que aun lo desees.
-¿Qué significa esto Lucien? El no es Hao y lo sabes bien- replico Marco.
-Es verdad, pero es que el potrillito salvaje realmente desaparecio, y bueno,
secuestre a este y me asegure de tenerlo bien guardado hasta que le creciera lo
sificiente el cabello como para que fuera todo un Hao. A poco no es igual?
-El joven Yoh nunca reemplazara a Hao!!!
-Pero si a mi, no es lo mismo verme a mi en tu cama que ver la imagen de
Hao....tomalo o dejalo.
-Lo tomo- contesto despues de una laaaarga pausa.- Pero mantengamoslo en
secreto.
-Como siempre- y diciendo esto salio por la puerta.
Marco miro a Yoh Asakura alli sentado en la cama, con el cabello tan largo como
el de Hao, y la expresion en sus ojos habia cambiado, estaba enojado, muy
enojado, ahora si era la misma imagen de su hermano....jamas seria lo mismo,
pero a este no lo dejaria escapar.
FIN
AUTOR: Hao Asakura de Kinomoto