"Por
amor a usted"
Basado en Shaman King
Asil x Hao
By Kari-chan
He viajado con usted ya
mucho tiempo, fue todo un halago para mi cuando me llamó a su lado, para
combatir, para destruir. Todo era perfecto, usted no sabía que yo lo amaba
pero eso no me importaba, nada de hecho parecía importarme solo una cosa:
estar a su lado.
Los inconvenientes comenzaron cuando apareció ese
chiquillo, toda la atención de usted se volcó a él. Celos, la primera vez
que los sentí, me molestaba que usted se tomara tantas molestias por culpa de
ese descendiente suyo, que más daba, era débil, tenía que destruirlo para
que las cosas volvieran a ser lo que eran en un principio. Como si hubieran
escuchado mis deseos, me envió a pelear en contra de él. Sonreí, era hora
de acabar con ese intruso.
La pelea fue fácil, no había forma de que ellos me
ganaran, no hasta que aparecieron los soldados x, los muy bastardos me
hirieron por la espalda, por suerte no me mataron, pero si me dejaron herido.
El grandulón, al que al principio yo no quería que me acompañara, me llevó
cargando hasta usted.
Le conté lo que había sucedido mientras que otro del
grupo intentaba curarme
- soldados x – mascullo usted, pero no demostró
preocupación ni otro sentimiento que me hiciera sentir querido.
En la noche el dolor era insoportable, así que me puse
de pie, estaba enojado, no había podido derrotar a ese tonto y encima estaba
herido, sabía que me iba a morir, así que aprovechando el tiempo que me
quedaba me dirigí a usted.
Opacho estaba ahí, pero salió en cuanto me vio
entrar, él me entendía y por eso a él también lo apreciaba. Usted me
miró, pero como siempre estaba sonriendo
-
Asil, no te hubieras levantado – camine y me senté
a su lado, algo que yo sabía nadie hacia
-
Sé que me voy a morir, no tiene caso alguno estar en
cama – usted no respondió y yo, con demasiado atrevimiento, tome su mano.
La examine y con cuidado quite el guante que tenía puesto, esperando
cualquier reacción pero como no sucedió le di un pequeño beso. Lo mire a
los ojos, aún sostenía su mano entre en las mías, sonrío nuevamente.
Suspire, no tenía mucho tiempo, ¿debía decirle?
-
Señor Hao – empecé - yo, quiero decirle que todo este tiempo me ha importado mucho
y que lo... – vacilé por unos momentos – que lo amo – ya estaba, lo
había dicho, espere mientras lo veía, pero usted no decía nada – ¿no me
dirá algo? - me miró mientras
sonreía
-
¿Y que quieres que te diga? – baje la mirada y una
lágrima recorrió mi rostro. Había albergado una pequeña esperanza y esta
se acababa de ir. Mis manos comenzaron a temblar, me sentía desesperado. Lo
miré otra vez pero todo se nublo de repente. Escuche la puerta que se abría
- Asil – la voz del pequeño Opacho fue lo que
escuche antes de desmayarme.
Empecé a recobrar la conciencia, sentía los párpados
sumamente pesados así que no abrí los ojos, comencé a escuchar las voces de
mis compañeros
-
Que lastima, otra baja en el equipo – dijo uno
-
¿Qué dirá el señor Hao? – preguntó otro
- Asil muere por débil seguramente dirá –
respondió un tercero; ¿qué dirá el señor Hao?, ya había escuchado lo que
me diría. Abrí los ojos y los mire a todos, se escucho el sonido de la
puerta y todos se volvieron a la persona que acababa de entrar
-
Señor Hao – dijeron en murmullos
-
Salgan del cuarto – ordenó y todos salieron
obedeciéndolo. Se acercó a mi lecho, ¿qué debía esperar?, se sentó a mi
lado. No quería morir aun, no quería morir así.
-
Señor Hao – lo llamé, usted me miro
-
¿Ahora que quieres Asil? – me preguntó y sonrió
mostrándome que no estaba enojado. Estire las manos lo tome de la capa y lo
hale hacía mi
- Despedirme – le dije y lo bese. Fue como el rozar las alas de una mariposa. Me volví a tender en la cama, usted no se veía enojado a pesar de mis atrevimientos - ¿sabe? – comencé a decirle y tomé una de sus manos – siempre pensé que cuando muriera sería feliz si usted estaba a mi lado sosteniendo mi mano, y así es ahora, pero no soy feliz – confesé, cerré los ojos, ya estaba listo para partir al infierno. Dichoso aquél ser por el que sintiera lo que yo siento hacia usted.
Nota: Todos los personajes de este fanfic son propiedad
de sus respectivos creadores y la autora los usa sin ningún lucro. Si tienen
alguna duda o comentario a erinsule@hotmail.com
,
espero que les haya gustado.^^ Agradezco a Chinineko, a Rukawa, a
Nabi-chan por que me gustaron tanto sus historias que comencé a
escribir yaoi; también les doy las gracias a Rey Tachikawa y a Ming gwok por
haberme apoyado y por haberme convencido de publicarlas y finalmente pero no
menos importante a Jo-chan, por prestarme sus poemas, por enseñarme a
escribir y por leer mis tontería. Gracias.