"Cosa de Chicos o Chicas...
Basado en Shaman King
By Mochita-Chan
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Antes de continuar con la
historia... Este fic será 100% Yaoi. Pero las parejas van a variar a lo largo
de la historia. Sólo diré que tiene como participantes en las escenas Yaoi a
Yoh, Hao, Horo Horo, Ren y Lyserg. Si quieren que coloque a alguien más a la
melcocha, manden su review.
Repito que esto es un
Yaoi puro, con algo de Crossdressing (¡Pero nada de amanerados! ¡Soy enemiga
de la chimbombada!), así que advierto al público sensible el abstenerse de
leer esta historia.
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Planes para el Verano
Durante los próximos
meses, Yoh y compañía tendrían una de las experiencias más raras de sus
vidas, la cual les cambiaría la vida radicalmente. Todo se remonta al verano
del 2002. Ya se había terminado el torneo de Shaman King, consiguiendo un
resultado nulo por lo ocurrido con Hao.
Como siempre, Yoh, Anna y
Manta se iban a la escuela juntos; Fausto y Eliza salían a despedirles, ocupándose
después del consultorio en Funbari Oka; mientras que Ren iba muy seguido de
visita por algún encargo de su hermana Jun. Debido a esto, la familia Tao se
decidió a matricular al menor del clan en la misma escuela que Yoh, al igual
que Tamao.
–Miren. Hay actividades
en verano – hizo notar Manta, viendo el pizarrón de actividades.
–Y parece que muchos de
los trabajos se han llenado – dijo Yoh, aún adormilado por haber salido de
las clases.
–No pierdan tiempo. Ya
quiero regresar y descansar – Ren cogió su mochila y se adelantó impaciente.
–Espere, joven Ren.
Tengo que hacer las compras todavía – le trataba de llamar Tamao.
Mientras los demás se
adelantaban, Anna se quedó viendo fijamente uno de los volantes.
* * *
Al regresar, una sorpresa
fue seguida por otra. No solo Horo Horo y Pilika eran los invitados sorpresa.
Resulta que Lyserg también había llegado a Funbari Oka para ver a sus amigos.
–¿Cuándo llegaron
todos? – preguntó Anna a Fausto.
–Hace dos horas, señorita
Anna – le respondió el médico.
–Entiendo.
Por su parte, Yoh, Manta
y Ren estaban impresionados al no recibir una respuesta de Anna. Generalmente se
desquitaba con Yoh y Manta por algo así, pero esta vez no hizo nada.
Simplemente se quedó tranquila, aunque con la misma actitud seria.
–Me parece muy extraño
todo esto... – murmuró Ren, llevándose una mano a la barbilla.
–Al menos no nos dijo
nada... – Yoh rió como acostumbraba.
–Amo Yoh. Pero si usted
conoce a la señorita Anna... – dijo Amidamaru, apareciendo de la nada.
–Lo sé... – respondió
su shaman, con un torrente de lágrimas.
* * *
Durante la cena, todos
conversaban amenamente, y una que otra discusión entre Pilika, Ren y Horo Horo.
Lyserg y Tamao se mantenían al margen de eso, al igual que Anna; mientras que
Yoh y Manta trataban de refrenar a los revoltosos (De Fausto y Eliza ni se
mencione, ya que estaban hechos una pareja de tórtolos enamorados)
–¡¿Ah, sí?! ¡Dime
eso si te atreves, Chino! – le seguía provocando el combativo de Horo Horo.
–¡Que no tendrías
oportunidad frente a mí! – le contestó el menor de los Tao, igual que
enfadado que el ainu.
–¡Nadie le habla así
a mi hermano mas que yo! – le dijo Pilika.
–¡No te hablaba a ti,
niña! – le dijo el muchacho chino.
–Hay que pararlos,
joven Lyserg – decía una preocupada Tamao.
–No lo sé... Esto se
ve difícil... – el chico inglés también estaba dubitativo al respecto.
Todos conocían el tiempo suficiente a ambos Shamanes para saber que eran
irrefrenables en medio de una discusión. No hasta ahora...
De repente, Anna se
levantó y golpeó levemente el vaso con una cucharilla, logrando captar la
atención de todos los presentes.
–Ahora que todos
atienden, tengo un asunto que comunicarles – anunció la itako. Después de
una breve pausa, volvió a hablar – A partir de la próxima semana Tamao,
Pilika y yo nos vamos a un campamento de verano.
Los muchachos se quedaron
con la boca abierta ante tal anuncio, incluyendo a las mismas Tamao y Pilika.
–¿Cómo es eso de que vamos
a ir, señorita Anna? – le preguntó una confundida Tamao, ya que no recordaba
ninguna información sobre tal actividad.
–Me tomé la molestia
de inscribirnos en una actividad de vacaciones. Estamos perdiendo mucho tiempo y
esto da un buen crédito extraescolar – explicó la joven Kyouyama.
–No sé, Anna... Un
campamento de verano puede sonar divertido y... – dijo un sonriente Yoh, pero
Anna le vuelve a interrumpir.
–Yo no mencioné nada
de ustedes. Este campamento es sólo para chicas.
–Oh... Qué pena... –
dijo Yoh, conservando su serenidad.
Por otra parte, el menor
de los Asakura saltaba por dentro ante la visión de tener la casa para él
solo, sobretodo el tener la casa para él solo SIN ANNA.
–Eso significa que
estarán todo el verano sólo entre chicas... Van a ver que todas se vuelven
lesbianas – bromeó Horo Horo, recibiendo un golpe por parte de su hermana
menor.
–¡Eres un idiota,
hermano! – le gritó una encolerizada Pilika.
–No seas así,
hermanita. Era sólo una broma – su hermano le sonrió desvergonzadamente.
–Lo bueno de todo esto
es que no tendré que verte en todo el verano – refunfuñó la chica de
cabellos celestes.
Los únicos que se mantenían
neutrales en el asunto eran Ren, Lyserg y Manta. Los tres se llevaron sus
bebidas a la boca (un vaso de leche, una taza de té y un jugo de naranja;
respectivamente) al unísono y soltaron un largo suspiro resignado.
–¿Y en cuanto tiempo
van a volver, Annita? – preguntó el menor de los Asakura.
–Dos meses. Y espero
encontrar todo en orden para cuando regrese.
–Descuida. Todo estará
muy bien...
* * *
–Sí. Todo saldrá
bien... ¡Cuando estemos allá! – anunció un decidido Horo Horo.
Los muchachos (Yoh,
Manta, Horo Horo y Lyserg) estaban en la habitación de Yoh. Como se veía en
las expresiones de los demás, no solo Manta pensaba que era una pésima idea.
–¿No escuchaste lo que
dijeron, idiota? El campamento es sólo para chicas – le recordó Ren, aún
sentado sobre su futón.
–¿Y qué? Yo daría
todo lo que fuera por ver a Pilika haciendo roche (1) – respondió el ainu.
–Pero aún así... Dudo
que podamos entrar, muchachos. Las razones son muy obvias – intervino Lyserg,
denotando las “pocas” diferencias que tenían los chicos de las chicas.
–Qué lástima que no
puedan parecer chicas... – murmuró Manta, pero, apenas se dio cuenta de lo
que dijo, se tapó la boca.
Muy tarde. Aquella frase
iluminó a Horo Horo como si se tratara de una inspiración divina. Ren se fijó
en esa sonrisa traviesa, al igual que Yoh y Lyserg.
–¡Olvídalo! ¡No
pienso hacer semejante ridículo! – se adelantó Ren, antes que su amigo
pudiera decir algo.
–Vamos. No es para
tanto. No sería mala idea – respondió el muchacho de Hokkaido con tono
burlesco.
–¡Ni lo pienses,
Cerebro de Medusa! ¡Ni muerto! – protestó el menor de los Tao.
–Ren tiene razón, Horo
Horo ¿Y si nos llegan a descubrir? – dijo Lyserg, un poco más calmado que
Ren.
–¡Bah! Si se practica,
se puede pasar desapercibido – luego se dirigió hacia Yoh – Anda. Admite
que tú también quieres ir.
–Bueno, yo... ¡Pienso
que es una idea muy buena! – respondió el chico castaño, con lo cual Ren,
Lyserg y Manta terminan cayéndose de espaldas.
–¡¿Te has vuelto loco
o qué?! – reclamaron los otros tres.
–Si lo piensan bien,
sería interesante. Veríamos muchas chicas y así podremos ver a Anna y a las
demás el resto del verano en lugar de quedarnos solos en casa – fundamentó
el menor de los Asakura, también a favor de la propuesta de Horo Horo.
–Afortunadamente sólo
irán ustedes cuatro. Tengo clases de verano y ya no puedo faltar más – se
excusó Manta, aliviado de no tener que dar semejante espectáculo.
–No importa. Entonces
nos divertiremos el doble por ti – Horo Horo cogió una foto que tenía a
Pilika y trató de visualizarla – ¿Me quedaría bien el rosa?
Ren y Lyserg aún no
estaban tan convencidos sobre el asunto. Era claro que aún no querían aceptar
la idea de ir a un campamento de chicas.
–Miren. Estaremos en
esto juntos ¿Y qué pasó con eso de “Nos ayudaremos entre amigos”? –
dijo el ainu, en otro intento de convencerlos a ellos dos.
–La persuasión psicológica
no va a funcionar con nosotros – dijo Ren, cruzado de brazos.
–Así es – le secundó
Lyserg.
Al ver que era caso
perdido el tratar de razonar, Yoh y Horo Horo decidieron pasar a la “Negociación”
–Mira Lyserg. Hemos
sido amigos por mucho tiempo. Comprendo el que tú no quieras hacer algo y lo
respeto, amigo – Yoh le puso las manos sobre los hombros – Y como amigos que
somos yo sería incapaz de molestarme contigo después de todas las cosas que
hemos vivido, incluso tengo varios motivos para dejar de hablarte, pero no te
los quiero recordar, como esa ocasión en la que nos dejaste; sin embargo, muy a
mi pesar, fui incapaz de juzgarte mal... En cambio puedo comentarle a los demás
“aquella” cosa que me comentaste la semana pasada y creo que tú tampoco te
molestarás conmigo ni me juzgarás.
Ante esto, el joven
Diethel tragó saliva y una gota de sudor le recorrió el rostro al recordar que
Yoh pensaba chantajearlo con un secreto que le había contado hacía poco en una
de sus cartas.
–Esto... ¡Claro que me
encantaría la idea de ir con ustedes, muchachos! – respondió enseguida con
una gran sonrisa iluminada.
El menor de los Asakura
sonrió al ver que había logrado convencer al muchacho de cabello verde. Ahora
sólo quedaba la tarea pendiente de Horo Horo: Ren Tao.
–Eres un debilucho,
Lyserg. No puedo creer que hayas aceptado así de fácil – le regañó el
shaman chino al chico inglés.
–Lo siento, Ren. Es
solo que... – Lyserg bajó la mirada con una expresión apenada y un notorio
sonrojo, mientras Yoh se reía inocentemente.
Horo Horo, con rostro ceñudo,
se acercó a Ren y ambos quedaron a pocos centímetros de separación, lo cual
intimida un poco al obstinado chico de ojos ámbar, sin embargo, aún se mantuvo
firme en su postura. En menos de un segundo, el ainu cambió de serio a burlón.
–Apuesto a que te da
miedo. En esto y en todo lo demás tengo más aguante que tú – adoptó una
pose arrogante y le miró altaneramente – Supongo que esa es la prueba que no
durarías los dos meses ahí “Te caes, te caes” (2)
Eso fue el detonante.
Manta suspiró resignado, ya que la única cosa que podía sacar a Ren Tao de
casillas era algún reto, especialmente si éste venía por parte de Horo Horo.
–¡¿Me llamas cobarde,
Cerebro de Plantas?! Yo puedo ganarte en cualquier cosa. Es más... ¡Verás que
puedo soportar más tiempo que tú en ese lugar!
Apenas dijo esto, Ren se
dio cuenta que cayó redondo en la treta de la temible “Psicología inversa”
del muchacho de Hokkaido. Ya no había marcha atrás.
–Entonces queda
confirmado. Estaremos allá para fastidiar a las chicas – manifestó el shaman
del norte.
Ahora lo único que
quedaba pendiente era sólo un pequeño detalle para que todo saliera bien...
Fin del Capítulo
Continúa
******
Notas:
–(1) “Roche” es, en
jerga peruana, “vergüenza”; (2) “Te
caes, te caes” fue lo que le dijo Horo Horo en la versión de
doblaje a Ren la primera vez que tuvieron una cena todos juntos (Hagan memoria,
la escena de la celebración después del combate entre Ren y Yoh)
–¿Cómo harán los
chicos para infiltrarse en el campamento de chicas? ¿Con qué habrá
chantajeado Yoh a Lyserg? ¿Las chicas llegarán a darse cuenta de esto? Todo
esto y más en los siguientes episodios.
–Hallo. Este es mi
segundo fic de Shaman King, aunque personalmente creo que el mejor hasta ahora
es mi otro fic de “Dos Perfectos Conocidos”. Este sí va a ser una mezcla
entre Yoh, Hao, Horo Horo, Ren y Lyserg... Y quién sabe... a lo mejor hasta
hago tríos (Debería avergonzarme de mí misma... pero no nieguen que no se les
antoja ver un HaoxYohxRen o un HoroxRenxYoh... pero varias cosas irán
surgiendo)
–Muy bien. Admito que
este inicio es algo tonto... Es más... Creo que este es otro desvarío de mi
loca mente. En fin. Si les gusta, manden un review. Si quieren que deje de
escribir y borre esta cosa, también mándenme un review.