"Cosa
de Chicos o Chicas...
Basado en Shaman King
By Mochita-Chan
*~*~*~*~*
Sé que les molesta este
inicio, pero por reglamento (y para que los padres y los censores no me acusen
de corruptora) debo poner las respectivas advertencias al inicio.
La historia en sí
contiene:
–Yaoi
–Shounen Ai
–Crossdressing
–Lime y Lemon
(episodios posteriores)
–Mix de parejas (Yoh,
Lyserg, Horo Horo, Ren y Hao)
Aún están a tiempo para
retractarse; si no, disculpen las molestias y sigan leyendo.
*~*~*~*~*
Confusión
Una vez en la privacidad
de su cabaña, los muchachos ya estaban vestidos y pusieron sus ropas a secar. Aún
tenían la mirada fija en un sonriente Hao, quien permanecía tranquilamente
sentado en una silla. Lyserg usó todo su autocontrol para no ir y ahorcarlo al
instante, mientras que Ren, Horo Horo y Yoh aún se preguntaban cómo fue
posible que el mayor de los gemelos Asakura sobreviviera a lo que sucedió en el
Torneo de Shamanes.
–Muy bien. Habla y que
sea rápido – le ordenó el muchacho chino, aún amenazándolo con su lanza.
–Qué poca paciencia
que tienen “las señoritas”... Esto sólo me facilitará las cosas – Hao
ni se intimidó ante las amenazas de Ren y continuó de brazos cruzados en su
silla.
–¿Facilitarte las
cosas? – preguntaron los cuatro en coro.
–Así es. También
quiero entrar en su juego.
La noticia fue
inesperada. Nunca esperaron que el mismo Hao les estuviera poniendo eso en
condición.
–No me vean como si
fuera un bicho raro. Sólo estoy aquí por diversión. Lo veo como una especie
de… “Reto Personal”
–¿Reto Personal?
–Ustedes tienen sus
razones para estar aquí y yo las mías.
–Y conociéndote,
supongo que nos vas a poner algún precio o nos vas a chantajear con algo –
supuso Horo Horo.
–“Chantaje” es una
palabra muy fea… Pero… ¡Sí! ¡Eso sería en este caso! Tienen algo qué
ocultar y las chicas del campamento, sin incluirlas a ustedes cuatro, no lo
tomarían tan bien… - trató de sonar sutil, acentuando la palabra incluirlas.
Si bien la situación
fastidiaba, no debían olvidar que Hao los tenía ahora en la palma de su mano.
Por su parte, Lyserg tenía unas ganas incontenibles de lanzarse sobre él y
matarlo con sus propias manos, pero la presencia de Yoh le recordaba que aún
debía portarse bien estando en el campamento.
–Por esta vez haremos
tregua – se limitó a responder Yoh.
–Entonces todo estará
bien – Hao esbozó la misma sonrisa amable de Yoh – Me alegra que nos
hayamos entendido.
–Disculpa que pregunte
y arruine tus planes, pero... ¿Cómo te vas a infiltrar en todo esto? No veo
ningún maletín con tu “vestuario” y “maquillaje escénico” – dijo un
sarcástico Ren.
–Ya me encargué de eso
– por arte de magia, el shaman de cabello largo sacó una bolsa con varios
tipos de prendas femeninas, incluyendo sujetadores y bragas.
–¿De casualidad esas
no son las prendas que las chicas de la otra cabaña reportaron como
desaparecidas? – preguntó Horo Horo.
–No hay problema. Ellas
creen que los mapaches y osos se fueron a jugar con ellas. No lo van a notar...
* * *
Al día siguiente, todas
las chicas del campamento se reunieron en el anfiteatro, que era una zona
especial para las presentaciones para el público, compuesto por un escenario
muy amplio y varias bancas de madera.
–A ver... Espero que
puedan darle la bienvenida a su nueva compañera. Se matriculó a último
momento, pero supongo que sabrán cómo ayudarla a integrarse a las actividades
– la profesora presentó a la nueva chica, que no era otra que el mismísimo
Hao, pero con un atuendo muy convincente. Tenía el cabello largo atado en una
larga trenza, aretes largos, una camiseta blanca de algodón y pantalones rojos
holgados con algunas correas con estrellas a las caderas – ¿Puedes decirnos
tu nombre?
–Me llamo Hannah Akai(1)
Considero esta una buena oportunidad de acercarme a algunas personas... –
contestó muy sonriente.
Varios murmullos
empezaban a escucharse entre las chicas de las tribunas. Más que nada eran
buenas cosas sobre la chica nueva. Anna sólo miraba con brazos cruzados desde
su sitio, mientras que Pilika y Tamao eran de las tantas chicas que hablaban
bien de Hannah. Por su parte, Yoh, Ren, Horo Horo y Lyserg miraban desconfiados
a Hao. Sabían que él tramaba algo, pero parecía no dar muestras de aquello.
A medida que pasaba el día,
Hao daba signos de estar integrándose muy bien al grupo. Presumía de sus
habilidades en los deportes y demás actividades competitivas. Era claro que
Horo Horo y Ren lo veían como un nuevo reto para superar, mientras que Yoh ya
se había hecho la idea de que su gemelo no quería hacer nada malo esta vez.
–No puedo creer que
estemos aceptando que Hao se quede en nuestro grupo – seguía quejándose
Lyserg.
–No hay más remedio,
Lyserg – Yoh continuó lavando la ropa en el río – Estás viendo que no
tiene intenciones de hacer algo malo.
–Pero, Yoh ¡Hao es un
asesino! ¡¿Cómo puedes estar tan tranquilo con él?!
–Sé que tú estás aún
enfadado con él y por lo que hizo, pero recuerda que si hacemos algo, Hao abrirá
la boca y nos echarán de aquí.
–Cómo odio a ese
sujeto... – murmuró entre dientes, exprimiendo fuertemente una camiseta.
Yoh sabía que lo mejor
era no decir nada al respecto, sobretodo al ver todo el odio acumulado que tenía
Lyserg en esos momentos.
–Lyserg... Somos
amigos. Me lo puedes confiar todo – dicho esto, el menor de los Asakura cogió
las ropas que lavó y se fue.
–Eso lo tengo presente,
Yoh... – fue lo último que le contestó antes de que el castaño se marchara.
Cuando se quedó solo,
terminó de lavar la última prenda que le faltaba, pero cuando volteó, se
encontró cara a cara con Hao, también vestido de chica.
–Hola, Lyzzie. Qué
coincidencia encontrarte aquí – saludó sonriente.
–Sí que es una gran
coincidencia – respondió con sarcasmo. Trató de irse, pero Hao se puso
nuevamente en su camino.
–¿Por qué la prisa?
Quiero hablar contigo, inglesa...
–¡¿Qué demonios pasa
contigo?! ¡Lárgate ahora de mi vista!
–No te pongas bravo,
Diethel. Tengo el poder necesario para aplastarte y lo haré apenas tenga un
motivo
–Entonces hazlo ahora
¿Acaso tengo que darte invitaciones?
Hao se hizo a un lado y
le cedió el paso. Cuando Lyserg pasó al costado de Hao, éste le susurró algo
que le sacó de su enfado y le insertó desconcierto en su lugar. Cuando volteó
para preguntarle el significado de aquello, Hao ya no estaba.
* * *
Durante la hora de
dormir, todo era lo mismo. Yoh durmiendo relajadamente, Horo Horo no dejaba de
moverse y Ren tenía orejeras para no tener que escuchar los ronquidos del ainu.
Lyserg aún no conciliaba el sueño. Recordó una y otra vez lo que le dijo Hao
en el río: “¿Por
qué crees que maté a tus padres y no a ti?”
Decidido, Lyserg bajó de
su camarote y fue donde estaba Hao. El joven aprendiz de detective vio a Hao
dormido. En verdad era idéntico a Yoh, incluso su rostro dormido reflejaba algo
de la inocencia de su gemelo.
Antes de poder darse
cuenta, Hao estaba ahora con los ojos abiertos, mirándolo sin expresión
alguna.
–¿Buscabas algo? –
le preguntó el gemelo de Yoh.
–Sabes por lo que vengo
– le dijo en voz baja.
–Ya veo... – Hao
sonrió de lado – Hubiera preferido que empezaras con un besito, pero ya que
quieres otra cosa...
–Nada de eso – le
refutó un exasperado Lyserg – Vamos a hablar afuera y prometo no ahogarte con
la almohada.
Los dos muchachos
salieron a las escaleras de la cabaña y se sentaron en las gradas. Lyserg todavía
le miraba inquisidoramente, mientras Hao se mantenía completamente relajado.
–¿Qué quisiste
decirme con esa frase? – le preguntó Lyserg.
–Veo que eres algo
lento...
–¿Qué cosa?
–Tengo una cierta
curiosidad basada en ti... – Hao se levantó, quedando frente a frente con
Lyserg. Lo tomó del mentón y le dijo – Algunos te ven como una frágil pieza
de cristal. Una delicada flor...
Se sonrojó de vergüenza
y cólera, apartándose bruscamente de Hao.
–¡¿Qué crees que
haces, enfermo?! – dijo Lyserg.
–¿No te lo dije? Me
pareces tan lindo...
De un momento a otro, Hao
tenía el péndulo de Lyserg apuntándole en la aorta(2).
–Será mejor que
mantengas tu distancia, Hao – le amenazó.
–¿O qué? ¿Me rasguñarás
con ese pedazo de vidrio al que llamas péndulo?
–Sí. Éste “pedazo
de vidrio” es un recuerdo de mis padres... Y sería perfecto vengarme de ti
usando esto... – le soltó y se dio la vuelta.
Pero Lyserg no pudo
prever lo que Hao haría en esos momentos: cogió del brazo al chico inglés y,
al voltearlo, le plantó un beso muy apasionado. Abrió grandes sus ojos verdes
ante este sorpresivo acto. Recién reaccionó cuando Hao quiso profundizar más
el contacto, pero el joven Diethel logró zafarse y darle un golpe en la cara.
–¡Eres... de lo peor!
– fue lo único que pudo pronunciar, antes de irse corriendo hacia el baño.
Hao sólo sonrió de lado
y se lamió un poco los labios. Se frotó la mejilla en la que recibió el golpe
a puño limpio del chico inglés y se dirigió hacia el bosque para distraerse
un poco.
Lo que los dos nunca
supieron fue que Yoh estuvo viéndolo todo por la ventana, manteniendo una
frialdad impresionante.
* * *
Al día siguiente, se
organizó una expedición al monte para que las chicas pudieran nadar en el río,
recoger flores, rocas u otras cosas interesantes. Lo interesante del lugar era
que habían diferentes pozas termales
El grupo de Yohko fue por
separado río arriba para poder tener algo de privacidad. Afortunadamente
lograron encontrar una poza termal sólo para ellos cinco, así que por fin
pudieron quitarse los disfraces y darse un buen baño caliente.
–Kimochi-nee!!(3) – exclamó
Yoh, liberándose de toda tensión.
–Y lo mejor de todo es
que no va a venir nadie a molestarnos – dijo Horo Horo.
–No entiendo por qué
tanto alboroto por eso... Ustedes se complican demasiado... – Hao soltó el
comentario para que los demás voltearan a verle.
–Seguro... Nomás a que
una chica te vea ahora... – le contestó Ren. El muchacho logró notar que
Lyserg seguía callado, sin embargo ésta vez no miraba a Hao con odio.
Simplemente evitaba mirarlo.
–Hao... Me gustaría
saber cómo fue que llegaste hasta aquí... – le preguntó Yoh.
–No sé a qué te
refieres, Yoh – respondió sin alterarse siquiera.
–Yo te maté en el
torneo... Deberías haber muerto...
–Eso también quiero
saber yo – se asomó Ren.
–Ahora que lo
mencionas, eso es verdad – dijo Horo Horo.
Lyserg volteó a verlos,
pero aún no se atrevía a decir palabra alguna. Hao simplemente bufó una pequeña
risa y continuó relajándose en el agua.
–Todo a su tiempo.
Prometo que responderé todas sus preguntas cuando se acabe esta cuestión del
campamento... Por ahora sólo relájense y olvídense de todo...
–Sí, claro... Para ti
es fácil decirlo – murmuró Lyserg, aún resentido por lo de la noche
anterior. Nadie escucha eso, excepto Yoh. El menor de los Asakura decide no
comentar nada todavía.
Luego Ren miró hacia
arriba y pudo contemplar los árboles que formaban un techo sobre ellos.
–¿Cómo creen que lo
tomen las chicas? Tenemos que pensar en un plan alternativo si es que nos llegan
a descubrir...
–Todo se solucionará a
su momento, muchachos. No hay que darle importancia a los mínimos detalles...
– respondió un sonriente Yoh.
–Sí, claro ¿Y qué
les vamos a decir? “Pues vinimos a fregarles la existencia, además de que la
ropa nos sienta muy bien” – contestó Horo Horo en tono burlón.
–Yo sé cómo
reaccionarán, y no será nada bueno – por fin habló Lyserg.
–¿Annita sigue siendo
así de fuerte y temperamental? Como me gustan – dijo Hao.
Ante el comentario, el
joven Diethel no evitó sentirse algo raro. Pareciera que Yoh era el único que
podía captar la tensión entre cierta reencarnación milenaria y el joven
londinense.
Son sacados de lugar
cuando escuchan un grito femenino detrás de ellos, lo cual les eriza la piel.
Voltearon para ver que se trataba de Tamao, que había pasado de casualidad
mientras buscaba bellotas. La pobre muchacha estaba más roja que un tomate al
ver a los chicos semidesnudos (sólo tenían una toalla cada uno...)
–¿Jo-jo-joven Yoh...?
– tartamudeaba la tímida chica al darse cuenta de que Yohko y las chicas eran
los chicos, incluyendo al terrible Hao.
Con rapidez, Ren salió
del agua y le tapó la boca antes de que a Tamamura le diera por gritar y llamar
la atención de Anna y Pilika (afortunadamente ellas seguían con las demás
chicas, a mucha distancia de ellos).
–Tamao. Antes que nada
podemos explicarte todo... – trató de calmarla Yoh – Te prometo que lo
explicaré todo... Si es que prometes que no le dirás nada a nadie... Ni
siquiera a Anna.
Tamao asintió, aún con
la mano de Ren en su boca. Cuando el muchacho chino la soltó, la muchacha pudo
respirar de nuevo y miró al suelo completamente avergonzada.
Hao también salió del
agua.
–¿Ahora por qué tanto
alboroto? ¿Sólo porque vino una chiquilla entrometida?
En ese momento se le
desata el nudo de la toalla y ésta cae al suelo, mostrando a todos los
presentes más de lo que esperaban ver.
–¡Vístete,
desvergonzado! – exclamaron Lyserg, Ren y Horo Horo, completamente
bochornados.
–No es nada que no
hayan visto antes... Con la diferencia de que yo soy el más guapo de aquí –
dijo muy campante, recogiendo sin vergüenza la toalla que dejó caer al suelo.
–Nunca voy a poder
casarme... – lloriqueó Tamao, tapándose los ojos.
* * *
–¿Qué tanto tarda
Tamao? – se quejó Anna. Cansada de estar esperando a la chica de cabellos
rosados.
–Quien sabe... Recoger
castañas y bellotas no es tan difícil... – pensó Pilika.
–¿Por qué la mandaste
a recoger eso si no estamos en temporada de ninguna de esas? – le preguntó
Anna.
–Me pareció divertido.
Quería ver hasta dónde llegaba.
Entonces las dos chicas
vieron llegar a Tamao, acompañada por Yohko, Lyzzeth, Hiromi, Meilin y Hannah.
–¿Por qué demoraste
tanto, Tamao? – le preguntó la itako.
–Etto... yo...
–Es que nosotras le
invitamos a bañarse en nuestra poza termal ¿Verdad, Tamao? – dijo la
sonriente Yohko.
–Pues... Sí –
respondió avergonzada. Le provocaban más que sonrojos el imaginar cómo
hubiera sido si en verdad se hubiera bañado con Yoh.
–¿Adónde se fueron
las demás? – preguntó Hiromi.
–Hace 15 minutos que se
fueron. La profesora nos encargó a Anna y a mí el esperar a Tamao. No imaginábamos
que ustedes seguían en el bosque – respondió Pilika.
–Entonces basta de
charlas y vamos de una vez al campamento – Meilin cortó abruptamente la
conversación y se dirigió hacia la zona del campamento.
–Esta chica no puede ni
con su propio malhumor – suspiró una divertida Hiromi, que seguía a la
china.
–Perdonen – Lyzzeth
hizo una reverencia modesta y se alejó a pasos largos.
–¿Siempre son así?
– preguntó Pilika.
–Algo calabazas, pero
así me gusta estar con ellas – sonrió Hannah, siguiendo a las otras tres.
Pilika siguió a las que
se fueron, al igual que Tamao. Quedando solos Yohko y Anna.
–Ahora empiezan las
competencias por grupos... No pienso perder contigo – le dijo en su tono más
intimidante.
–Sí, que gane la mejor
– contestó sonriente, tratando de no sonar asustada.
Cuando Anna se marchó,
Yohko suspiró y se apoyó en un árbol.
–Amo, Yoh – Amidamaru
se asomó.
–Lo sé... Y pienso
averiguarlo...
–Pero Hao aún no
hablará... Eso sigue siendo un misterio...
–Yo me refería a
Lyserg, Amidamaru.
Fin del Capítulo
Continúa
******
Notas:
–(1) Akai
en japonés significa “Rojo”; (2) Para los que no saben anatomía, la Aorta
es la arteria que lleva la sangre a la cabeza; (3) Kimochi es algo así como
“Qué bien se siente”
–Y las primeras parejas
resultaron ser Hao y Lyserg ¿Qué otras se formarán? Averígüenlo en los
siguientes episodios.
–¿Qué pasará ahora?
¿Tamao abrirá la boca? ¿Qué pensará Yoh sobre los avances de Hao?
–Saludos a Kory-kun y
los demás que siguen este fanfiction.