"Cosa de Chicos o Chicas... "
Basado en Shaman King
By Mochita-Chan

 

*~*~*~*~*

Ya es una costumbre, pero después me acusan de pervertidora de menores...

El siguiente material contiene:

–Yaoi

–Shounen Ai

–Crossdressing

–Lime y Lemon (pero bien light)

–Mix de parejas (Yoh, Lyserg, Horo Horo, Ren y Hao), pero en este episodio se verá un poco de YohAnna

Como de costumbre, traigo las explicaciones del episodio anterior:

1. Sobre el episodio anterior, aún pido disculpas por haber separado a Ren y Lyserg, pero era necesario para continuar la historia. Trataré de resolver el misterio, pero aún faltan muchos episodios más.

2. Al menos Horo Horo y Ren volvieron a hacer las paces, al igual que Horo Horo y Lyserg. Pero aún no se sabe sobre el objetivo de Hao en esta historia.

 

*~*~*~*~*

 

La Hora de las Confesiones

 

Ese día todas las chicas estaban nadando en el lago, con excepción del grupo de Yohko, por obvias razones. Aunque no necesitaron muchas explicaciones, ya que cada uno inventó una excusa creíble (Yoh dijo que no tenía traje de baño, Ren simplemente dijo que no le gustaba nadar, Horo Horo que hacía poco había comido, Hao que tampoco era de mojarse y Lyserg decía que estaba mal de la rodilla). Aunque no estuvieran nadando, aún podían ganarse la vista con las chicas del campamento, entre ellas las conocidas. El hecho de que la mayoría hayan estado con otro hombre, no significaba que ya no vieran igual a las mujeres.

–Anda... Tamao no está nada mal – comentó Horo Horo al verla en traje de baño completo verde.

–Sí... Se ha puesto más bonita en todo el tiempo que ha pasado – le siguió Ren, notando más las piernas de la chica de cabello rosado.

–¿Y qué opinas de Pilika? – preguntó Lyserg al ver a la hermana del ainu en un traje de baño celeste con rosado – En verdad que se parece mucho a ti, Horo Horo.

–Para que veas que todos los de mi familia somos bonitos – presumió el muchacho con su conocida “modestia”.

–Por eso mismo no se hace notar mucho – continuó Ren.

–¡Vuelve a repetir eso! – le retó el ainu.

–¡Que sí! ¡¿Acaso me lo vas a negar?!

–La que sí se ha puesto muy guapa es Anna – comentó el ex-apache, al verla en su traje de baño negro y rojo de dos piezas – Le han aumentado el tamaño de los pechos... Y ni hablar de que sacó mejor trasero ¿Qué opinas, Yoh?

–Ah... pues... – miró hacia arriba – Siempre he pensado que Anna es la chica más bonita que he conocido.

–¿Y en todo el tiempo que ustedes llevan de novios no han ido al “Siguiente paso”? – le preguntó su gemelo.

–Esa pregunta es demasiado personal para hacerla aquí – cortó el inglés – Cualquiera podría pasar por aquí y escucharnos.

Además de ayudar a Yoh para no responder una pregunta tan personal, a Lyserg le daba miedo escuchar la respuesta.

El día estaba tan caluroso, que trataban de ocultar sus deseos de ir a nadar. Al llegar Anna y Tamao hacia ellos, les propusieron ir a nadar río arriba para que ellos pudieran refrescarse sin el riesgo de ser descubiertos. Por eso era bueno que otras dos personas de confianza, como lo eran Tamao y Anna, supieran el secreto para poder ayudarse entre sí.

 

* * *

 

Después de otra caminata por la montaña, Anna y Tamao estaban reunidas, hablando de algunas cosas. Hao pasó por ahí, pero es detenido por la ex de Yoh.

–Quería hablar contigo – le dijo la rubia.

–Anna. Por fin me prestaste atención... Cuánto soñé por esto – dramatizó exageradamente, mientras tomaba las manos de la itako entre las suyas.

–Déjate de eso. Lo guardarás para hoy en la noche – Anna sacó sus manos y le jaló de la trenza para que dejara de jugar.

–¿A qué te refieres con eso, Annita?

–He pensado en que podríamos organizar una fiesta de pijamas.

–¿Una fiesta de pijamas? ¿Eres la misma Anna, ojos de azabache, que conozco? – preguntó aún burlón.

–Verá, joven Hao... Lo que pasa es que van a usar nuestra cabaña para otra pijamada. Si a ustedes les invitan, podrían ponerse en evidencia frente a las demás. Pero si no van a ninguna otra, también sospecharán... Esto es para mantener en secreto sus identidades – le explicó Tamao.

–Sí. Sólo quería que le dijeras a Yoh y a los demás que estaremos ahí a las 8.00 – completó la itako.

–Descuida... Verlas a ustedes dos en el mismo cuarto que yo en ropa de dormir es todo un placer para mí... Y cuando digo placer, el término puede expandirse – hizo una reverencia y le besó la mano a Anna.

Cuando el gemelo de Yoh se alejó de ellas, Tamao volteó hacia Anna con expresión visiblemente confundida.

–Señorita Anna... ¿Acaso el joven Hao...?

–No... Él simplemente es así. Sus intereses son otros.

–¿A qué se refiere con eso?

–Aún no lo sé... Pero lo voy a averiguar hoy.

 

* * *

 

Esa misma noche, Tamao y Anna llegaron a la cabaña de Yoh y compañía. Debido a que esa noche era día libre para las profesoras del campamento, los chicos ya podían vestirse con ropa normal; después de todo, nadie los vería dentro del bungalow del grupo.

–Qué bueno que llegan – les recibió el sonriente Yoh.

–Buenas noches, joven Yoh – saludó respetuosamente. Si bien ella ya se había resignado a no recibir la atención de él, aún seguía teniéndole mucha estima, y los sonrojos eran una simple reacción por costumbre.

–Qué bien. Entonces empezaremos a jugar – exclamó un divertido Horo Horo.

–¿Qué es lo que haremos esta noche? – preguntó Ren.

–Ahora les explico – Anna hizo una seña a Tamao para que dejara en el centro del círculo siete dados de diferentes colores.

–¿Jugaremos Cachita? – preguntó el ainu.

–Será una versión nueva de Verdad o Castigo – explicó la rubia.

–Ah, ya veo. El que saque el número más alto le mandará al que sacó el más bajo – dijo Ren al entender enseguida la idea – Yo estoy conforme.

–También yo. Tengo unas preguntas muy buenas – dijo Lyserg por lo bajo, mirando de reojo a Hao, quien continuaba sereno.

Cuando todos acordaron para jugar, se acomodaron en un círculo y cada uno cogió un dado (Naranja para Yoh, rojo para Hao, azul para Horo Horo, amarillo para Ren, verde para Lyserg, rosado para Tamao y negro para Anna).

El primer tiro benefició a Hao, mientras que el número más bajo fue sacado por Yoh.

–A ver ¿Verdad o Castigo? – le preguntó Hao.

–Verdad.

–Responde a lo que hablábamos hoy en la tarde. Durante el tiempo que tú y Anna estuvieron de novios ¿Dieron el siguiente paso? Y si la respuesta es sí, espero una descripción detallada del momento.

Yoh miró a Anna. En definitiva él nunca mentía. La rubia movió la cabeza, lo cual significaba que le daba permiso para contestar.


–Sí... Lo hicimos una vez – admitió el joven heredero de los Asakura – Fue hace seis meses, cuando no había nadie en la casa mas que nosotros dos. Estaba lloviendo y nos hicimos compañía el uno al otro. En ese momento sucedió...

(Flashback. Meses atrás)

Amidamaru no estaba por ningún lado. Manta estaba en su casa y Tamao llegaría de Izumo en unas semanas, por lo que los dos dueños de Funbari Oka estaban solos en toda la casa. Todo en la casa estaba oscuro y Anna recién llegaba a la casa. Estaba completamente empapada y su vestido se pegaba a su cuerpo por la humedad.

–¡Yoh! – le llamó Anna, pero no lo encontraba por ningún lado. Finalmente llegó a la habitación de su prometido.


Al parecer él estaba dormido sobre el futón. Ella se acercó a él, por lo que éste se despertó lentamente.


–¿Regresaste de tu paseo tan pronto, Annita? – le preguntó el muchacho, aún algo somnoliento.

–Tonto... Está lloviendo.

–Ahora que lo dices sí lo está... – comentó al ver por la ventana – Será mejor que te cambies de ropa. Estás mojada.

–Yoh... Antes quería preguntarte algo.

–¿Qué pasa, Annita?

–¿Tú estás conforme con todo lo que hemos vivido?

–¿A qué te refieres? – se sentó sobre el futón para verla más de cerca.

–He sido muy dura contigo... A veces pienso que estarías mejor sin mí.

–Anna... No digas eso... – Yoh comprendió que esa era la razón por la que Anna había ido a caminar. Estaba más confundida que nunca – Sabes que te quiero, Anna.

–¡¿Entonces por qué no somos como las demás parejas?! – le dijo – Desde que establecieron nuestro compromiso, sólo fui tu prometida de nombre. Quiero serlo de verdad...

Dicho esto, ella se adelantó a él y lo besó en los labios. Era el primer beso que compartían ellos dos. La emoción entre ambos jóvenes fue en aumento, intensificando más el beso. Sin poder contenerse, las manos de Yoh se deshicieron del vestido mojado de la chica, mientras ella desataba el nudo de la yukata de su prometido.

A medida que Yoh deslizaba la prenda, iba también besando cada parte descubierta, hasta que finalmente la tuvo completamente desnuda. Anna estaba temblando, pero no solo por el frío, ya que sería su primera vez. Se había armado de valor para entrar a la habitación y entregarse al muchacho, y eso bien lo sabía el heredero de los Asakura.

–Anna... Te amo... – susurró Yoh antes de continuar.

–También te amo, Yoh.


Anna se subió al regazo de Yoh, aún sin dejar de besar sus labios. Yoh la levantó por las caderas y se introdujo en ella con cuidado. Anna no pudo reprimir las señas de dolor, sobretodo cuando Yoh rompió su barrera. Se quedaron quietos un momento; él quería darle tiempo para que se acostumbre a la sensación y poder hacer que ella compartiera las sensaciones que desarrollaban en esos momentos.

Anna se estaba sintiendo cada vez más amada, pero al mismo tiempo no quería que Yoh pensara que estaba siendo sumisa, aunque ella sabía perfectamente que Yoh jamás llegaría a pensar eso después de tantos años de vivir juntos.

Por cada movimiento y cada suspiro del cuarto, Yoh dejaba marcas de su amor en el cuerpo de su prometida, la cual estaba entregándolo todo en esa unión. Al llegar al límite, Anna desfalleció de cansancio sobre su pareja, mientras este la albergaba sobre su pecho.

–Muchas gracias... – susurró el joven heredero de los Asakura.

–Yoh... – soltó con un suspiro, respirando suavemente sobre él.

(Fin del Flashback)

 

Yoh terminó de contar, aunque no fue tan explícito para no herir susceptibilidades, a pesar de estar en confianza; él simplemente podía hablar de ese tema abiertamente, pero no era que disfrutara contar algo por el estilo. Hao sonrió satisfecho, sobretodo al ver las reacciones: Horo Horo silbó, mientras que Ren seguía cruzado de brazos y Tamao trataba de olvidar lo que había escuchado. Por su parte, Lyserg aún seguía afectado por la respuesta que diera Yoh.

«¿Por qué me preocupa eso? Yoh está comprometido con Anna. Es natural que ellos lo hayan hecho alguna vez, pero... ¿Por qué estoy así?» se preguntó mentalmente el muchacho de cabello verde.

Volvieron a tirar los dados. Ésta vez le tocó el turno a Tamao, mientras que el desafortunado resultó ser Horo Horo.

–A ver... Escojo Castigo – optó el muchacho de cabello bicolor.

–Pues... – la joven aprendiz de los Asakura se quedó pensativa por unos momentos. Era claro que Tamao Tamamura no era buena cuando se trataban de buenos castigos, pero lo siguiente dejó sorprendidos a todos – Debe montar una escena Yaoi con el joven Yoh. Y debe terminar en un beso.

Los demás vieron asombrados a la chica, hasta llegaron a preguntarse cuándo Tamao había desarrollado su afición por esos mangas. La respuesta era simple: la mala influencia de Pilika.


–Supongo que no puedo retractarme – suspiró el ainu – No tengo problemas ¿Y tú, Yoh?

–Disfrutemos el momento – respondió alegremente – A ver... Empecemos ya.

Tamao había inventado una breve escena clásica de telenovela rosa: se descubrió el secreto de una relación prohibida y ambos protagonistas debían discutir sobre lo que les podía deparar el futuro. Los dos se pararon en el centro del círculo y trataron de concentrarse. Yoh se dio media vuelta y adoptó una personalidad completamente distinta.

–¡¿Y qué quieres que haga, Horo Horo?! ¡Todo el mundo ya lo sabe! ¡Mi familia y mis amigos! – dijo el castaño.

Horo Horo lo miró por un momento. En verdad que Yoh era muy buen actor. Retomó la postura y siguió con la improvisación.

–Sólo quería que me aceptaras. Me vi obligado a hacerlo... Pero nunca quise hacer algo que te lastimara, Yoh.

–No me lastimaste... Sólo me humillaste frente a las personas que quiero.

–Nunca quise hacerlo. Pero yo te amo... ¿Acaso no es suficiente para ti?

–Es claro que no lo es. Si quisiera algo que cubra el daño que me hiciste, bastaría uno de tus besos.

–Si eso es lo que quieres, te lo daré.

El ainu se acercó muy nervioso a su amigo y cerró fuertemente los ojos al estar frente a frente con Yoh, muy cerca de sus labios. El muchacho de los audífonos se impacientó por tanta espera y empujó la cabeza de Horo Horo hacia sus labios, terminando en un beso superficial. Se quedaron durante varios minutos así hasta que Horo Horo decidió mover un poco la boca por la emoción. Después de jugar un rato, Yoh abrió un poco uno de sus ojos y vio cómo todos estaban boquiabiertos. Al instante, Horo Horo y Yoh estallaron en sonoras carcajadas.

–Me habría gustado tomarles una foto para que se vieran las caras – rió el ainu – ¿Creían que no era capaz de hacerlo?

–Esta es la mejor actuación que hemos hecho – rió Yoh.

–Creo que debería ser actor. Hasta sería galán de telenovelas – bromeó el muchacho de la banda en la frente.

Cada uno tenía un caso particular de mutismo, a excepción de Hao, quien se mantenía igual de inalterable. Por otro lado, Lyserg ya no estaba perturbado sólo con lo anterior, ya que ahora se le sumaba el número teatral con Horo Horo.

Cuando los demás recuperaron la calma después de tal espectáculo, volvieron a coger los dados y lanzaron. El que mandaba sería Ren, y el castigado sería Anna.

–¿Verdad o Castigo?

–Elijo Verdad.

–¿Por qué terminaste con Yoh?


Al hacer la pregunta, Hao y Lyserg miraron algo asombrados, ya que ellos no sabían eso (Sólo lo sabían Horo Horo, Ren, Tamao y Amidamaru)

–Porque lo que había entre nosotros ya estaba haciéndose diferente, a tal punto que ya no podíamos decir que nos amábamos... Eso es al menos lo que yo siento. Aunque ya no estemos juntos, yo aún lo respeto y sigo siendo parte de los Asakura. Además yo ya sabía que Yoh tenía en mente a otra persona y no podría casarme con él si estuviera pensando aún en ese alguien – respondió sin reacción alguna.

–¿Y quién es esa persona? – preguntó Lyserg de repente.

–No es tu turno – le dijo Hao, dándose cuenta al instante en la verdadera intención de la pregunta.

Tiraron los dados. Anna mandaba a Hao. La rubia lo miró sonriente.


–¿Verdad o Castigo? – le preguntó.

–Verdad. Cualquier verdad mía es tuya, Annita.

–¿Por qué viniste a este campamento? – le preguntó la rubia.

–Quería divertirme y hacer entrar en razón a alguien.

Anna no le preguntó más, ya que era una pregunta por turno.

«Voy a hacer que confieses todo esta noche» pensó Anna.

«Ya veo lo que tratas de hacer... Pero no tengo nada que ocultar » pensó Hao a su vez.

«¿Crees que vaya a funcionar, Anna? Lyserg no está nada bien con esto» Yoh vio a todos.

Los dados rodaron una vez más. Hao sacó 5, Lyserg sacó dos y los demás sacaron 3 o 4.


–¿Verdad o Castigo, Verde? – le preguntó el sonriente gemelo de Yoh.

–Castigo.

–Vuelve a besarme por medio minuto.


Al decir esa frase, la piel se le erizó de rabia al muchacho de cabello verde. Al mismo tiempo, Anna y Tamao se dieron cuenta, por la palabra “vuelve” en la frase, que no era la primera vez que ellos se besarían ¿Había ocurrido antes? Nunca creyeron que Lyserg en verdad lo hiciera, si él decía que odiaba a Hao con todo el alma.

No podía retractarse, así que respiró profundamente y trató de imaginar que besaba a otra persona. Hao lo jaló hacia él y le besó con mucha intensidad. Horo Horo llevó el tiempo hasta que el reloj digital marcó el término del lapso.

–Tiempo... – dijo Ren, también viendo el reloj, pero Hao aún no soltaba a Lyserg – ¡Dije tiempo!


Al escucharlo, Hao terminó de jugar con el inglés y éste regresó a su sitio. El joven Diethel estaba completamente enfadado por lo que había pasado y se mordió el labio como seña de disgusto. Sabía que Hao había alargado el tiempo para molestarlo más.

–No te vayas a hacer el listo – le amenazó un molesto Ren, murmurando apenas audible.

–Perdón. Me emocioné – se disculpó hipócritamente.


Tanto Ren como Horo Horo miraron con desconfianza al gemelo de su mejor amigo. De todas las personas ¿Por qué se la tenía que agarrar específicamente con Lyserg Diethel? Por su parte, Hao miró a su otra mitad. Era muy claro que Yoh trataba de contenerse de ir y decirle todas sus verdades.

Volvieron a coger los dados. Esta vez Yoh mandaba a Ren.


–¿Verdad o Castigo?

–Verdad.

–Si se te volviera a presentar la oportunidad ¿Estarías de nuevo con Horo Horo? – le preguntó Yoh.


Al asimilar la pregunta, Horo Horo y Ren se miraron por un momento, luego los dos rieron.


–Posiblemente... Pero sería muy pronto después de todo lo que pasó – dijo el chino – Ahora estamos muy bien de amigos.

–Así es... – asintió el ainu.


Cada cual había hecho mucho desde que se pelearon en esa ocasión, así que no podían volver a estar juntos sabiendo todo lo que habían pasado. Horo Horo había tenido un choque y fuga(1) con Hao y Ren había tenido una relación de una semana y media con Lyserg, de corta duración, pero de mucho significado sentimental.

Aunque habían acordado que se darían un tiempo, no evitaban sentirse mal. Se extrañaban, pero siempre recordaban los sucesos de las dos semanas, lo cual echaba abajo cualquier intento para conversar sobre lo que fueron los dos alguna vez.

Era el turno de Horo Horo, el cual tenía que mandarle algo a Yoh.


–Escojo Verdad.

–Menciona a todas las personas con las que has tenido una buena calentura – dijo el ainu.

–A ver... Obvio que con Anna... – respondió – Y con... creo que con nadie más.

–Anda... No eres bueno mintiendo y no vas a empezar ahora.

–Está bien, está bien... – respiró profundamente y sintió que se arrepentiría de lo que diría – Con Lyserg...


El aludido se sonrojó de sobremanera al escuchar aquello.

«¿Yo? ¿Por qué lo habrá dicho? ¿Estará bromeando como siempre? No puede ser. Yoh no miente, menos si está jugando» pensó más aturdido.

Le tocó ésta vez a Hao el obedecer a Anna de nuevo.


–Elijo verdad nuevamente, Annita – sonrió el ex-apache.

–¿Quién es esa persona en la que estás tan interesado?

–Pues obviamente se trata de mi otra mitad. Tenía que hacerle ver la verdad.

–¿Qué verdad?

–Una pregunta por turno, Annita.


Ren también comprendió la estrategia de Anna. Decidió también ayudar en la treta; y qué mejor oportunidad, ya que a Hao le tocaba ser mandado justamente por el shaman de China.


–Sí que tengo muy mala suerte hoy, para que me haya tocado dos veces seguidas – comentó el joven de cabello largo.

–Escoge verdad o castigo.

–A ver... Como lo que menos quiero es que todos se aburran... Elijo Castigo.

–De acuerdo, Hao. Tendrás que servirle de asiento al que saque el número más alto.

–Oh, qué gran castigo – dijo sarcásticamente – Pues veamos quién será el o la afortunada o afortunado. Digo... El castigado o Castigada.


Todos, a excepción de Hao, cogieron sus dados y lanzaron. El “feliz ganador” resultó ser el mismo Ren. Se maldijo entre dientes por la pésima suerte. El chino se levantó de su sitio y se paró frente a Hao.


–Vaya... Primero el verde, luego el hielito... Necesitaba continuar con la lista. Pregúntales a ellos si estuvo cómodo aquí – bromeó como de costumbre.


Obviamente Lyserg y Horo Horo se ofendieron por la alusión. Ren tenía que aceptar que el castigo no salió como él quería, era sólo que él no estaba preparado para que Hao no escogiera “Verdad”


Volvieron a coger los dados y tiraron. Le tocó a Horo Horo mandarle a Ren.


–Escoge de una vez – le dijo el ainu.

–Castigo – eligió.

–Quítate de ahí y será mejor que hagas medio strip en el centro del circulo. Después de eso vuelve a sentarte en el suelo.


Ren le dijo un “Gracias” con la mirada, mientras que Horo Horo asintió con un “me debes una” sin palabras. Hacer una pasarela y quitarse la camiseta y los pantalones era mucho mejor a seguir sentado sobre el regazo de Hao.


–¿Tan pronto te vas? Estaba poniéndose muy cálido aquí abajo – le susurró Hao al oído, antes de dejarlo ir.

–No sigas con eso – le regañó con un visible disgusto.

–Pronto te tocará a ti, Ren Tao.

–Ni lo sueñes, Hao.

Los dados volvieron a caer. Yoh tenía que preguntar algo a Anna.


–Escojo Verdad.

–¿Cómo sabías que yo pensaba en ese alguien? – le preguntó su ex.

–Yoh... Hemos pasado tanto tiempo juntos que incluso puedo sentir eso. Deberías saber que no sirve ocultarme las cosas.

–Pues tienes razón en eso... Sin embargo... Lamento mucho lo que sucedió entre nosotros, Anna.

–Está bien. No tienes que decirme nada – respondió con su inexpresividad acostumbrada.

En el fondo, Tamao sabía que Anna estaba diciéndolo como respuesta casi automática. Aún le inquietaba la actitud de su superior.

Los dados cayeron. Hao mandaba a Lyserg.

–Escojo verdad – contestó secamente.

–¿Quién es esa persona que te ha robado los sentidos?

–Castigo – se negó a contestar esa pregunta y jamás se la diría a Hao.

–Bebe un vaso lleno – de la nada, el gemelo de Yoh sacó una gran botella de vino.

Los demás se quedaron completamente atónitos. En el campamento no se permitían bebidas alcohólicas ¿De dónde demonios había sacado eso?


–¿Eso qué hacía entre tus cosas? – preguntó un sorprendido Ren.

–Lo tomé “prestado” de la bodega. Cuando Annita me contó sobre la noche de hoy, pensé que sería divertido sacarlo en el momento justo.

–Lyserg. No lo hagas – se lo impidió Horo Horo.

–Tiene razón, joven Lyserg. Ese vino es muy fuerte. Mejor escoja verdad.

–Dame ese vaso, Hao – insistió.

–Lyserg... – murmuró Yoh.

Sin escuchar a nadie, Lyserg acabó con el vaso. Aunque el alcohol se le subió rápidamente, Lyserg aún seguía consciente y dispuesto a seguir.

Lanzaron de nuevo. Yoh mandaba a Hao.

–¿Verdad o Castigo?

–Verdad, “Hermanito”

–¿Cuál es esa verdad que quieres que yo vea?

–Pues está claro. Nunca te librarás de mí. Por eso me encuentro con todos ustedes.


Volvieron a tirar los dados. Hao mandó nuevamente a Lyserg.


–¿Responderás a mi pregunta?

–Castigo... – murmuró.


Hao trató de imaginar un buen castigo, mientras que los demás aún estaban intrigados por la insistencia de Lyserg al querer evitar esa pregunta.


–Tu castigo será...

 

Fin del Capítulo

Continúa

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Notas:

–(1) choque y fuga es una expresión para affair breve.

–A ver... Aquí puse un breve Horo Horo y Yoh, un corto lemon de Yoh y Anna y un último beso entre Hao y Lyserg ¿Qué más me falta?

–¿Ahora qué sucederá después del juego? ¿Qué ganaba Hao con revelarle todo a Anna?

–Gracias a todos los lectores, espero sus reviews.