"Dos Perfectos Conocidos"
Basado en Shaman King
HoroHoro x Ren
By Mochita-chan
Advertencias: Este fic es Yaoi (hombre/hombre), así que insisto a los
homo fóbicos alejarse. Total, sé que no me harán caso, así que no me vayan a tomar a mal y
demás cosas.
Fin de Semana en Funbari
Oka
Dos años después de que
el torneo de Shaman King fuera cancelado, tanto Horo Horo como Ren Tao habían
ido de visita a Funbari Oka para visitar a Yoh y Anna. Ambos shamanes ya habían
cumplido 15 años, por lo que se les veía más maduros que antes, pero no
cambiaban en su manera de vestir o en el carácter. El ainu tenía sus ropas
tradicionales, la maleta de mano y su snowboard, mientras que el sucesor de los
Tao llevaba su habitual saco negro y bufanda amarilla, con el mismo peinado
levantado que acostumbraba llevar.
–Qué bueno que
llegaron, muchachos – sonrió Yoh Asakura. El muchacho había crecido mucho,
conservando la misma actitud despreocupada que le caracterizaba.
–Sí que ha cambiado
bastante este lugar – silbó el ainu al ver que se habían hecho
remodelaciones a la casa de Yoh.
–Es que Anna ya quiere
comenzar con su negocio de aguas termales...
–¿Es por eso que
tienes todo el equipo a la mano? – le hizo notar Ren, viendo que Yoh tenía
baldes, escobas, jabón y cera a la mano.
–Sí, Manta y Ryu están
haciendo las reparaciones del baño y Fausto está haciendo inventario de lo que
necesita para la sección de la clínica. Pasen – sonrió el menor de los
Asakura.
–Olvídalo. No quiero
que tu novia nos ponga de esclavos – renegó Horo Horo.
Entonces Ren le jaló la
manga a Horo Horo y le hizo notar que Anna estaba mirándolos con cara de pocos
amigos desde el recibidor.
–Aunque... claro que
nos complacería ayudarte, Yoh. Para eso son los amigos – se apresuró a decir
el shaman del norte (Quién no le tiene miedo a Anna).
Con esto ya habían
firmado su sentencia de trabajo forzado. Los dos recién llegados habían sido
mandados al segundo nivel para encerar el suelo y reparar las paredes de la
casa.
–Y nosotros que veníamos
de visita – rezongó Horo Horo.
–Sí, claro “Vamos a
visitar a Yoh” Qué gran idea, genio – dijo un molesto Ren.
–A mí no me vengas con
esas cosas, chinito.
–¿Quieres pelea?
–Tú te la buscaste.
Lo siguiente que se vio
en el jardín trasero de la casa fue un despliegue de poder y demás, donde los
dos shamanes estaban peleando.
–A ver si así te quito
lo bocón – Ren le lanzó su mejor ataque.
–No sigas, que me
asustas – se burló Horo Horo, bloqueando los ataques con su tabla.
Todos los demás
habitantes de Funbari Oka se asomaron a las ventanas que daban una buena vista
de lo que estaba ocurriendo. Fausto y Elisa por un cuarto, Tamao y Anna desde la
cocina, Ryu y Manta veían desde el baño y Yoh había llegado de hacer las
compras.
Justo cuando los dos
estaban a punto de lanzar sus mejores técnicas, son amarrados por el rosario
azul de la itako.
–No van a pelearse en
mi casa. O trabajan o se las verán conmigo – amenazó la rubia, aún sosteniéndolos
con el rosario.
Decidieron que lo mejor
era hacerle caso y dejar la pelea para después.
* * *
Por la noche, ya los
shamanes estaban más calmados. Yoh, Manta, Ryu, Fausto Horo Horo y Ren estaban
dándose un baño en la poza termal de la casa.
–Qué bueno que todo
está como en los viejos tiempos – sonrió Yoh. Era obvio que su actitud no
había cambiado en lo más mínimo.
–Oigan ¿Y ustedes por
qué se estaban peleando allá afuera? – preguntó Manta a Ren y Horo Horo.
–Él empezó –
contestaron ambos muchachos al mismo tiempo.
–No voy a preguntar
nada – dijo Manta, resignándose a no recibir respuesta alguna, al igual que
Ryu y Fausto.
–¿Y todo esto de las
aguas termales? – preguntó Ren para cambiar el tema – Entiendo que quieran
poner negocio y todo lo demás, pero no le veo el caso.
–¿Y qué? En realidad
me gusta mi vida normal... Además, aunque Anna tenga los lujos que me pidió
como herencia de la familia, hacer Funbari Oka ya lo habíamos decidido los dos
antes que se realizara lo del torneo – contestó el menor de los Asakura.
–Quién como tú –
suspiró Horo Horo – En estos dos años me he dedicado a buscar un buen lugar
para mi campo de plantas... Todo mi pueblo está ayudando con la tarea de labrar
las zonas que ya se han hallado disponibles.
–Me alegra saber que
todo está bien, Horo Horo – dijo un sonriente Manta – ¿Qué hay de ti, Ren?
–Sólo lo de siempre.
No hay mucho que contar – se limitó a responder el muchacho.
Cada uno reflexionaba
sobre lo mucho que habían mejorado sus vidas. A Ryu ya no le importaba buscar
un lugar favorito, ya que se dio cuenta que éste estaba con sus amigos y el
seguir trabajando para Yoh y Anna. Manta decidió que había mucho tiempo para
decidirse, era muy bueno en todo, así que no le sería problema alguno
encontrar una carrera que le guste, mientras que Fausto sólo era feliz siendo
doctor y estando a lado de su esposa.
–¿Tienen planes para
mañana? – preguntó Yoh.
–Íbamos a quedarnos sólo
hasta la mañana, pero si gustas podemos acompañarles más tiempo – respondió
Ren.
–Entonces será mejor
– sonrió Asakura – Mañana iremos al aeropuerto a recibir a Lyserg y a
Chocolove. Llegarán en vuelos separados... es q los invitamos a la inauguración
del negocio.
–¡¿Va a venir Lyserg?!
– exclamó Ryu al escuchar el nombre del muchachito inglés.
–Claro – a los demás
les corrió una gota por la cabeza al ver a Ryu como de costumbre.
–¿Pero cómo así Anna
les ha dado permiso para ir? – les preguntó Horo Horo.
Yoh y Manta se rieron
nerviosamente.
–Ryu y Fausto nos harán
el favor de cubrirnos para mañana... – dijo el enanito.
–Y Tamao aún debe
tenerla ocupada con algunos asuntos – argumentó Yoh.
–Me gustaría ir con
ustedes y ver a Lyserg, pero todo sea por usted, don Yoh – Ryu bajó la
cabeza.
–Anda, Ryu. Si vamos a
traerlos acá, así que igual podrás saludar a Lyserg y a Chocolove cuando
lleguen – trató de animarle Manta.
–¡Tiene razón!
Entonces trabajaré mucho mañana – proclamó el sujeto alto.
–A propósito, Yoh...
– Horo Horo se dirigió a Asakura – ¿En qué cuarto voy a dormir?
El menor de los Asakura
se puso a pensar. Un cuarto era ocupado por él, Ryu y Manta; el otro cuarto era
ocupado por Fausto (el mismo cuarto donde sería su consultorio); y otro cuarto
era ocupado por Anna y Tamao, por lo que quedaban dos cuartos más; uno de ellos
sería el que ocuparían Chocolove y Lyserg.
–¿Por qué no
comparten la habitación ustedes dos? – sugirió el shaman de Amidamaru.
–No pienso dormir con
el “Cabeza de aguja” – contestó el ainu.
–¿Acaso crees que a mí
me gusta escuchar tus ronquidos, “señor Plantas”? – respondió el chino.
A punto de desatarse otra
discusión de ambos, los demás trataban de disuadir a Yoh de hacer algo para
frenarlos, pero el muchacho sólo lanzaba su risita burlona.
–Últimamente están
discutiendo más de la cuenta ¿Acaso no te parece extraño? – le preguntó
Manta.
–Es verdad. Pareciera
que han estado viviendo juntos durante estos dos años – señaló Ryu.
–Es una clara prueba de
que se han hecho mejores amigos – sonrió el menor de los Asakura.
Al escuchar eso, tanto
Horo Horo como Ren se pusieron rojos y se separaron inmediatamente. Yoh sólo se
rió un poco y salió del agua, cogiendo una de las toallas para cubrirse.
–Procuren no quedarse
tanto tiempo en el agua caliente. Oyasumi-nasai – con esto, el dueño de la
casa se retiró.
–Oyasumi –
respondieron todos en coro.
Ryu y Fausto hicieron lo
mismo, dejando a Manta con Horo Horo y Ren.
–¿Ustedes no van a
irse a sus cuartos? – preguntó el joven Oyamada.
–Después, Manta. Es
que voy a relajarme un poco – contestó el shaman del norte – Aunque va a
ser imposible con el “Chico Alfiler”.
–Estoy tan bien aquí
que no tengo ganas de buscar bronca contigo – respondió Ren.
–Bueno, como quieran
– el más bajo del grupo cogió su toalla y también se retiró.
Ahora que los dos estaban
solos, Horo Horo se abrazó a Ren.
–Estuvo cerca. Te dije
que no debíamos pelear tanto frente a ellos – le dijo el ainu.
–Si tú eras quien
empezaba, Horo Horo – Ren le correspondió el abrazo y su expresión se volvió
más dulce.
–Ya, olvídalo
entonces.
Cualquiera que los
hubiera visto besarse habría creído que estaba viendo mal o que alguno de
ellos estaba mal de la cabeza.
–¿Cuándo les decimos
a los demás? – preguntó Horo Horo.
–No lo sé ¿Crees que
lo entenderían? – Ren continuaba relajado en el agua.
–Yo sé que Yoh sí lo
entenderá... el problema son los demás. Ya sabes, Manta no puede estar
acostumbrado a ese tipo de cosas, y pero si hablamos de Anna.
–¿Acaso te avergüenza
que te vean conmigo? – preguntó el chino, tratando de bromearle.
–Yo debería
preguntarte eso a ti. Porque si por mí fuera ya se lo habría aventado a medio
mundo.
–Con lo bullero que
eres...
–Jaja. Muy chistoso –
apoyó el mentón en su cabeza – Por eso me gustas tanto.
Quizá están preguntándose
cómo es posible que estos dos se hayan hecho amantes así de sencillo. Bien...
todo empezó hace un año y medio...
Fin del Episodio
Continúa...
-----------
Notas:
–Hola. Acá estoy yo
con otro fic yaoi de los míos ¿Por qué Horo Horo y Ren? ¿No han notado que
éstos dos no dejan de pelearse en ningún momento? Pues para mí que es
demasiada pelea para un par de amigos ¿A ustedes no les parece raro?
–Si tienen preguntas
sobre lo que se va a trabajar en este fanfiction, van a ser las clásicas:
HoroRen (o RenHoro... aún no sé quién será seme
y quién uke); YohAnna; FaustoEliza y
PyronJun.
–Gracias por leer.
Espero reviews.