"Pesadilla
y amor en la noche"
Basado
en Yami No Matsuei
Tsuzuki x Hisoka
By Psique
Capítulo I
La
verde hierba del campo se mece con la brisa, la casa descansa en medio de un
paraíso de paz. Un joven, con ojos de un verde que hasta la hierba envidiaría,
contempla el "paraíso" con desgano; a él no le parece un remanso de
paz. Su compañero no parece opinar igual, se ve muy contento caminando con una
jovencita de largas trenzas.
La noche llega, y con ella el comienzo de su martirio, desde que se acercaron a
la zona pudo sentir una desagradable sensación; al ir a dormir se le
confirmaron los malos presentimientos, a la mañana se levanto agradecido de que
hubiera llegado el día.
- ¡Joven! ¡Qué cara tan fea es esa!
"Es la única que tengo, si no te gusta no la mires... idiota."
Obviamente no se lo dijo a la chica en su cara, únicamente miro a otro lado y
se negó a responder.
- Mary, no molestes al huésped. Disculpe a mi niña, joven, pero es cierto que
tiene la cara muy desmejorada ¿Acaso durmió mal? ¿La cama estaba incomoda?
- No se preocupe, señora Martha, todo estaba muy bien en mi cuarto... es que no
estoy acostumbrado a dormir fuera de casa...
- ¿Y su hermano?- Mary interrumpe impaciente- ¿No se levanta todavía?
- ¡Niña! ¿Qué modales son esos? ¿Qué va a pensar el joven Gabriel de ti?
"Qué es una idiota... eso pienso. Mira que ser tan descarada y coquetearle
a los huéspedes de su abuela de esa forma tan desvergonzada... y el otro que en
vez de ponerla en su sitio le sigue dando cuerda en ese comportamiento, él
también es un idiota... ¡Idiota! ¡Estúpido!"
- ¡Buenos días a todos!
- ¡Joven Hernán! -el rostro de Mary chispeaba de alegría al mirar al
atractivo muchacho que entraba- ¡Qué gusto verlo tan contento!
"¡Qué gusto verlo...! ¡Idiota!" Empezó a tomar su café con leche
e ignoro al recién llegado. Por gusto ya que este le acerco un sonriente rostro
y lo saludo.
- ¡Buenos días... Gabriel!
- Buenos días. -respondió secamente.
- ¡Pero que cara tan fea tienes! ¿Qué no dormiste bien?
- Con permiso...- se levanto y se marcho sin decir nada más.
La sonrisa desapareció de su cara, miro preocupado la puerta por la que el otro
había salido. Mary le puso un pastel en la cara, lo que causo una reacción
inmediata en su rostro.
- ¡Se ve delicioso!
- Lo esta, joven Hernán, no se preocupe por el amargado de su hermano. Aquí le
guarde bastante pastel, sé que le encanta lo dulce.
Después de la terrible noche que ha pasado no se siente de humor para ver a la
vivaz joven coqueteando con "Hernán", mucho menos de verlo a él
aceptando sus...
"¡Idiota!... justo cuando necesito que estes a mi lado, prefieres andar
con esa loca..."
- Disculpe, joven, aquí le traigo este libro de poemas. Tal vez le sirva para
distraerse un poco.
- Gracias.- Después de todo la señora Martha era muy agradable... ojala
pudiera decir eso de su nieta.
Se sentó bajo un árbol a leer, abrió una página al azar...
"Me persigue en las noches la obsesión de tus ojos, que ocultar entre
frondas de pestañas procuras y que son, preparándose a envolver mis despojos,
dos fogatas en medio de dos selvas obscuras..."
... la obsesión de tus ojos, no, mejor no leer ese poema... no quiere pensar en
ojos obsesionantes por ahora, no quiere pensar en él. Otra hoja...
"Pero al fin, cayo rendido; y un rugido, un gran rugido de alborozo
henchido en saña,
llenó, entonces, el espanto de esa larga pesadilla...
Sobre
el luto de la noche que envolvía la montaña, una roja medialuna levantaba su
cuchilla."
... peor, nada más indicado para hacerle recordar la noche pasada... una luna
de sangre... mejor hubiera seguido pensando en las maravillosas gemas de esos
ojos que lo tenían preso, que pensar en... recordar todo eso...
Aunque el libro le había dado una idea, tal vez si escribía todo lo que sentía
se sentiría mejor, más liberado...
"Un gato se come mi mente, devora mis pensamientos, borra mis memorias...
un gato maldito devorando mi corazón... ¡Se come mis entrañas! ¿Por qué no
me arranque los ojos cuando pude hacerlo? Cojo una brocha y pinto la luna en mis
sueños... uno puede soñar aun sin ojos... el gato vino a devorarme avanzando
en el laberinto de mi cerebro, siguiendo sus circunvalaciones... en ese lugar
puedo observarlo aun sin ojos... de nada servirá que los arranque ahora... el
gato ya esta en mi mente... podré verlo aun sin ojos... ¡No quiero que me
devore!... que me coma desde dentro hasta abrir un agujero en mi pecho marcado
por sus garras, del cual saldrá con mi corazón ... recién arrancado,
sangrante y palpitante en su boca... mi corazón derramando su sangre y la ajena
en su boca... un gato vampiro ahíto de sangre devorara mi corazón mientras
deja olvidado mi cuerpo que, desprovisto de vida, esta tendido boca arriba
mirando la roja luna con los ojos que debió arrancarse...
- Bueno, no es una lectura muy agradable... me pregunto que pensarías si
leyeras esto... tú...mi querido...
- ¡¡¡Joven Gabrieeeeeeeeel!!!
Los gritos de Mary lo interrumpen, su "hermano" lo busca para el
almuerzo... ¡Ese idiota solo piensa en comer! Bueno, la verdad ya tenia hambre,
escribir aquello en verdad le sirvió. Tal vez esa noche fuera diferente... se
equivoco, fue igual esa y la otra. Finalmente se va dormir con la idea de lo que
le espera esa noche, otra noche igual a las demás.
Pero esta es diferente, esta vez la noche se hizo hombre y lo tomo entre sus
brazos, amándolo entre delirantes gemidos, repitiendo su nombre con desesperación.
La mañana llega, su cama esta vacía ¿Tsuzuki? ¿Sueño? Imposible, ya antes
ha soñado con él de esa forma, pero nunca fue tan ardiente... ni su cama
amanecía tan revuelta, ni su cuerpo... ¡Demonios! Ese era el problema de ser
un shinigami, en su cuerpo ya no había rastro alguno de los mordiscos de
Tsuzuki en su suave piel.
-
¡¡¡Buenos días!!! Que buena cara tienes ¡Hoy sí que dormimos bien! ¿No?
- ¡¿Ah?!
Miro a Tsuzuki perplejo ¿Acaso estaba siendo irónico? ¿No recuerda que toda
la noche ellos...
Su rostro sonríe inocente, el violeta de sus ojos resplandece con la luz... no
parece estar bromeando, se ve como el alegre Tsuzuki de siempre. Confusión
total.
- Oye... tú... ¿Qué hiciste anoche, luego que me acosté?
- Me fui a dormir antes que tú ¿No recuerdas? ¡Y dormí como una piedra, no
recuerdo ni lo que soñé!
¡¡¿Qué?!! Se acerca y le toma la mano, nunca antes deseo con tanta
desesperación que su poder no le fallara... nada, no siente engaño ni mentira
en Tsuzuki, sus hermosos ojos lo observan sinceros y... algo extrañados. Lo
suelta, avergonzado se sienta y mira hacia otro lado.
- ¿Qué pasa?
- ... Nada...
- ¡Vamos! Dime...
- ... Nada...
- ¡Dime!
- Una piedra es una buena comparación con tu cabeza, idiota...
Tsuzuki rie, mientras siente... siente, suspira y hace lo de siempre: hundir sus
sentimientos lo más profundo que pueda, hasta que ya no lo lastimen más.
Continuara