"Dark Poison"
Basado en Yu Gi Oh!
By Anasaky

 

CÁP. 2.: "Descubriendo a un nuevo ser?".

Abrió los ojos pesadamente como si se despertará de un letargo incalculable. A penas podía ver bien en la oscura habitación…¿¡habitación!? ¿Qué diablos hacía en una habitación?.
Lo último que recordaba era que estaba con Aiko y que le dijo algo de no se qué sobre un "alguien" que lo perturbaba y que no podía entender . Pero tal vez todo había sido un sueño y lo dejaría como tal.

Procedió a levantarse de la cama y estirar sus extremidades.

-Uhmmm!! ¡Qué bien dormí! - gracias a ello aún no podía distinguir bien en donde se encontraba pero para que preguntárselo si lo más obvio era que estaba en su habitación.
Ciego como un topo, se acercó y choco con algo que parecía ser una puerta

-¡Maldita sea! ¿De dónde salió esta puerta?...creo que de verdad me he desorientado.- abrió y entró, era bastante claro y sólo podía distinguir el brillo de un azulejo celeste. Ese no parecía el baño de su casa. Ni siquiera tenía un baño en su habitación.

Se acercó a lo que parecía el grifo del lavabo y lo abrió, comenzó entonces a lavarse la cara para despertar de una vez por todas.

¡Eso cada vez se iba poniendo mejor! Tal vez era la sensación de volver de un largo sueño pero parecía como si flotara. Todo se veía un poco más lejano.

Alzó su rostro y lo vio reflejado en el espejo. Yami no estaba ahí ni mucho menos …

-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!- .

-¿¡Qué pasa, hermano!?- una figura pelinegra casi botaba las puertas de la recamara. Guiándose por los gritos, se dirigió al baño. Yami al verlo no pudo evitar permitir ser invadido por la sorpresa.

-¿¡Mokuba!?.....- Yugi se alejó del pequeño unos cuantos pasos - ¿Qué haces aquí?- y se acercó nuevamente al espejo para verse reflejado nuevamente en él.

-¿Pero de qué hablas, hermano? ¿Te sientes bien, quieres que le hable al doctor Toyama? - el chibi se acercó tímidamente a su irreconocible hermano.

Yami palideció sin dejar de verse en el espejo. No era su imaginación, se había convertido en Seto Kaiba o por lo menos se encontraba dentro de su cuerpo. Mokuba le llamó "hermano", esa era prueba suficiente para aceptar la realidad.
Acarició sus mejillas (mejor dicho las de Kaiba ^__^) y luego revolvió la espesa cabellera castaña.

-No pasa nada, chibi. Creo que sólo me levanté un poco alterado- y sonrió amablemente.

-Esta bien, entonces te dejaré para que te alistes- Mokuba dio la vuelta dispuesto a no molestar

-Espera… ¿Para ir dónde? Ya no hay escuela - Yami se arrepintió hasta en ese momento de sus palabras.

-¿Uhmmm?...Tienes que ir a la oficina. ¡Vaya, Seto! Hoy si que amaneciste muy extraño - y salió de la habitación.

Lo que estaba viviendo en ese momento no tenía nombre… ¡Estaba en el cuerpo de Seto Kaiba, maldición!

-De seguro esa mujer planeo todo esto. Bueno…- respiró resignado - …tengo trabajo que hacer ahora y debo comportarme lo más posible como Kaiba por lo menos hasta que el hechizo termine- después de prometerse a sí mismo ser totalmente natural en su comportamiento "kaibesco" por n-sima vez. Se dio un rápido baño, luego se vistió y arregló (le costó hallar un poco el compartimiento de la ropa ) , bajó las escaleras y se marchó no sin antes despedirse de "su hermano".

- Rá, ayúdame - pensaba durante todo el viaje a la Corporación Kaiba.

 

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El sol entraba molestamente por la amplia ventana. Estaba segado por la ráfaga de luz que lo deslumbro al abrir sus ojos pero lo que realmente le sorprendió fue descubrir una decoración totalmente diferente a la de su habitación. Eso lo obligó a abrir sus ojos dramáticamente…¿Estaba soñando?...no, eso se veía y sentía demasiado real.
-¿Dónde diablos estoy?- e inclinó su cuerpo hacía adelante chocando su imagen contra el espejo que se encontraba frente a la cama.

- ¡Maldición!!!!!!- y se agarró la cabeza como si quisiera arrancársela. Unos pasos se escucharon y abrieron la puerta.

- ¿¡Qué sucede!?- una cabellera rubia irrumpio en el sepulcral silencio de la habitación.

- ¿¡QUE HACES EN MI CASA Y EN MI HABITACIÓN, KATSUYA?- Seto Kaiba se alzó de entre las sábanas con el claro objetivo de matar a ese svertudo abusivo.

-¿Ehh?...pero ¿De qué hablas, Yami? ...Oyeeeeee!!! ¿Por qué rayos me llamas "Katsuya"?- Jou colocó las manos sobre las caderas en una pose divertidamente molesta.

-Lo que sucede es que este día ...siento que no soy el mismo - y no era del todo una mentira. Apenas anoche había tenido una fría e insipida charla con Mokuba, se había ido a su estudio y puesto a leer "El Alquimista" para luego irse a dormir tranquilamente. Ahora se encontraba con un deprimente dolor de cabeza, en el cuerpo de su mayor rival y -más que todo- soportando al oligofrenico de Jounouchi.


Pero el enigma que golpeaba su cabeza hacía eco en ese preciso momento


-Si yo estoy aquí ... ¿Quién esta en mi cuerpo?-.