"Dark Poison"
Basado en Yu Gi Oh!
By Anasaky

 

 

Cáp. 3: "Ni idea".

Yami se encontraba recostado sobre el escritorio. En él se encontraba un letrero que decía " Seto Kaiba. CEO de KC" .

-Sí, CEO...- ese susurro salió a penas de sus labios. Eran apenas las 15h y sentía que todo se le venía encima: su vida, su tiempo y la gente...

-Sr. Kaiba, aquí están los papaeles que pidió. Fírmelos por favor - la joven secreatria acercó los papeles al rostro de muchacho.

-Ya sé que tengo que hacerlo, sólo dejalos ahí!!!!- se levantó exasperado del asiento mientras la secretaria salía como loca de la oficina, aparentemente, llorando.

-Esta gente es tan estúpida...ya sé por que Seto es tan autoritario ...Maldición!!!- y volvió a sentarse revisando los papeles.

En reralidad, no entendía mucho de lo que estaba haciendo, sólo utilizaba su sentido común que -hasta ahora- le había servido de mucho.

Eran las 16: 45 h. Dejo los papeles a un lado preso de un aburrimiento aplastante, quiza por que pasó todo el día contando cada media hora que pasaba.

-Necesito hablar con alguien...quisiera hablar con Jou pero si lo hago le dará un infarto de seguro. Me pregunto si...- Yami se quedo un momento mirando hacía el techo y descubrió que ahora estaba más solo que nunca.

Eso es lo que siempre había visto en Kaiba: soledad. Aunque no estaba del todo en desacuerdo con la idea, algunas veces era bueno compartir un momento consigo mismo.

-A veces hay que ser egocentrista, pero...- Yami detuvo sus pensamientos en ese momento.
Estar dentro del CEO le había mostrado otra gran verdad: que este ni siquiera tenía tiempo para sí mismo. Le dedicaba toda su vida a su empresa y a nada más, incluso olvidandose de su hermano.

-Es verdad...el chibi debe de estar ya en casa - de esa manera tomó el auricular del telefono, marco los números y una voz cordial contesto presta.

-Buenas tardes, mansión Kaiba - Makoto era la que había contestado.

-Sí, Buenas tardes. Paseme a Mokuba, Mako-chan- Yami se oyó de lo más normal pero del otro lado no parecían opinar lo mismo.

-¿De parte de quien, disculpe? -

-Soy yo, Seto...- eso era rídiculo! ¿Acaso Kaiba era tan maleducado?

-Gomen nasai, Kaiba-sama!! - y hubo un breve silencio.

-¿Seto? - Mokuba se oía del otro lado un poco extranado, como si fuera un fantasma o algo así.

-Sí, hola Moki, ¿Cómo te fue en el colegio? - Yami se sentó sobre el escritorio para estar más cómodo.

-Ehmm...Seto esta todo bien? , ¿Paso algo malo en la compania?- Mokuba mostraba una gran conmoción, lo que Yami no sabía era por qué.

- No sólo quería hablarte un rato para saber si estabas bien, o ¿Te molesta que lo haga? - se contuvo de dejar salir un grito de exasperación por lo tonta que era toda esa situación. Era su hermano, por todos los dioses! Bueno, el del verdadero Seto -No me has contestado ¿te molesta? -

-No, para nada Seto! Al contrario me alegro de que me hayas llamado. Bueno....mi día en el colegio fue bastante extrano - y de esa manera comenzó una charla bastante larga.

Él escuchaba, como si no hubiese nada mejor en este mundo para oir que la voz del Kaiba menor, su hermano Mokuba.

- Dime, Moki - interrumpiendo al niño en su afanada platica - no quisieras salir a cenar hoy? . Ahí me cuentas todo con mayor detalle - Yami pensó por un momento que esa idea no era muy buena (salir a gastar el dinero de Kaiba ~.~!) pero de todas maneras lo gastaría en Mokuba.

- Claro Seto!! Iré a prepararme - el chibi se oía realmente emocionado.

-Ha ne, Mokuba- de esa manera terminó con la llamada.

Se levantó del escritorio y pasó a la enorme silla de cuero azul. Colocó sus brazos tras su nuca mientras una gran satisfacción inundaba su ser. Nada podría ser más agradable en este mundo.

<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<o>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

 

-Mako-chan, Seto me va a llevar a cenar esta noche!- el chibi saltó a los brasos de la doméstica que se encontraba igual de emocionada.

-Espero que no se enoje conmigo por haberlo confundido pero, es que es muy raro que hable...- la joven se sentó en un banco cercano. Mokuba sonrío lleno de jubilo.

Rato más tarde, se encontraba en su habitación buscando la ropa adecuada para salir.
Seto siempre había llegado de madrugada a la casa, nunca salía con él, realmente no compartían nada. Eso lo entristeció un poco, saber que su hermano amaba más su empresa que a él.
Sabía a la perfección que gracias a ello habían sobrevivido, pero algunas veces hubiera preferido dejarlo todo, si eso significaba que Seto lo quisiera más a él, estaba dispuesto a pagar el precio.

-Seto...- susurró para sí mismo en el silencio de su habitación mientras una lágrima recorría su mejilla hasta caer en el vacío de su alfombra.

 

<<<<<<<<<<<<<<<<<<<o>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

-¿De verdad eso te dijo? Me hubiese gustado verlo con mis propios ojos!- Yami se encontraba frente a Mokuba en la mesa de un restaurante muy elegante.

Mokuba sonreía ante la expresión de sorpresa de su hermano, desde hacía bastante que no lo veía hacer esas caras chistosas.

Yami iba a contarle algo pero su celular sonó de improvisto

- Disculpaem un momento, ¿Sí, que quieres? - Mokuba observó como Seto cambiaba su mirada a una severa, aquella mirada que hacía a todos temblar y humillarse de temor.

-¿Ahora mismo? ¿Es tan importante acaso? .... ¿Por qué hasta ahora?....Que faena!!!- parecía ser algo sumamente importante.

Mokuba torcio su sonrisa, cuando su hermano recibía esas llamadas era seguro que terminaría marchandose. Lastima, hubiese sido una noche perfecta.

-...Ah...ya veo....bien, que se vaya al diablo él y toda su patraña, a mi nadie me va imponer nada....sí, como sea y no me vuelvas a llamar que estoy con mi hermano....Sayonara, Ryuji-san - Yami dio un suspiro de alivio, guardo el celular y giró su rostro para enfrentar el de su hemrano menor - Gomen nasai pero es que esta gente... ¿Pasa algo? - Yami estaba confundido.

-No, nada - Mokuba era un espectaculo y al parecer no podía creer lo que acababa de pasar.

-A, pues ¿En que estabamos?- y la platica continuo de la manera más normal.

 

O

 

-Dime, Moki. Quiero que seas sincero... ¿Te asustó la llamada que te hice hoy?....Hasta la cocinera sabía que yo había llamado. No creo que sea para tanto...- yami manejaba (sin saber como, pero lo hacía ^__^). Mokuba le respondió con una carcajada sonora.

-No tiene nada de malo, Seto. Lo que pasa es que tú nunca hablas para la casa. Eso fue lo que pasó y nada más - Mokuba le dedico una sonrisa dulce mientras sus ojos lo veian con gran intensidad.

-Ya veo, hoy no me oyeron altanero ni bocón ¿nee?- ambos se sonrieron y rieron del comentario.

-¿Qué es lo que te ha pasado? - la pregunta sorprendio enormemente a Yami - Desde hoy en la manana te estabas portando de una manera diferente. No soy tan distraido - Yami sonrio ante la critica.

-Y jamás he dicho que lo seas... Ni idea...-

-¿Ni idea? -

-Si Moki. Simplemente, quise ser un poco diferente hoy-

-Eso significa que manana dejarás de quererme?- la voz de Mokuba se oía quebrada, tratando de contener un posible sollozo.

-Pero que cosas dices! Yo siempre te voy a querer-

-Algunas veces no lo parece-

Yami sintió de repente unas ganas de llorar increibles, pero contuvo esos impulsos con mucho esfuerzo.

-Sé que te he descuidado un poco, pero debes de comprender que todo lo que hago es para bien - ahí estaba él, escusando al suertudo de Kaiba.

-Yo sé. No tienes por que excusarte - y hasta ahí quedo la platica.
En medio de un silencio punzante.

-¿Tú me quieres, Moki?- no sabía por que, pero quería saberlo.

-Claro que te quiero, Seto!, Siempre has sido la persona a quien más he querido en este mundo...- Yami sintió un nudo en la garganta. Moki continuo - ...y me duele ver que a quien más quiero en este mundo me oculte sus sentimientos, como si fuera un extrano en su vida. He llegado a pensar que amas más tu empresa que a ti mismo y que a mi- mokuba se dio la vuelta, no quería que su hermano lo viera llorar.

- No te ocultes. Sé que estas llorando y no me gusta - viendo que su hermano no hacía caso, prosedio - No puedo excusarme de lo que he hecho en mi vida, pero todo lo que hice ha sido por tí. Estoy conciente de que tu lo sabes. No puedo dejar de hacer lo que hago - nuevamente reinó el silencio.







N/A: Holas... tengo tiempo de no escribir absolutamente nada as'i que después de mi gran desvanecimiento tengo pensado volver a las andadas....(vagancia literaria, oh, sí!).