"Conociéndote en la Oscuridad"
(Trapped With You)
Yami X Seto
Adaptado por Denisse

 

Notas de Autor: Chicas!!!!!!!! Antes que nada, quiero hacerles una pequeña aclaración. Este Fic, es una adaptación hecha de una historia llamada (Trapped With You), lo escribí en el 1 cap, para quien no lo vio. –Ahora también lo pondré en el Sumary-Tiene algunos cambios, ya que hay algunas partes que no me llegaron de la original. La historia de la verdadera autora (Koneko Shido) no va a ser terminada y ella me dijo que si quisiera, hiciera el final ya que ella dio de baja la historia permanentemente --. Mi historia estará completa y le prometí a Emma traducir el Final al idioma inglés para que ella también pueda terminar la suya. Gomen Ne por cualquier confusión 0-0

 

CAPITULO 2

Yami abrió sus ojos carmesí y al instante se puso a toser, sus pulmones estaban llenos del polvo ocasionado por el terremoto. Era obvio que había estado inconsciente durante algún tiempo, por lo que le tomó unos momentos recordar lo que había sucedido. Él echó una mirada al pequeño y oscuro espacio en el que ahora estaba quedando, agradeciendo que los faros de un automóvil medio aplastado bajo el cascote cercano no le permitieron quedarse totalmente a oscuras. El lugar era un desastre, y él estaba definitivamente atrapado. Una gran sección del tejado se había caído bloqueando el agujero con ruinas creadas de yeso, cemento, baldosa, ladrillo y hormigón, haciendo una prisión de lo que antes había sido el estacionamiento subterráneo del centro comercial.

Por como todo se veía, el estaba entrampado en ese infierno. No había esperanza alguna de que él pudiera mover esos montones de ladrillos sin ayuda. No que él necesito hacerlo, después de todo, él era un espíritu y fácilmente podría escapar de vuelta al enigma. Aunque, era extraño que él hubiera salido prácticamente indemne de esa caída, a parte de unos golpes y rapaduras, él estaba totalmente....

El Faraón detuvo sus pensamientos, su sangre parecía haberse congelado dentro de sus venas. El supo porqué estaba seguro. Kaiba. Kaiba había estado ahí, él había escudado a Yami con su cuerpo antes de que el tejado se cayera sobre ellos. Yami maldijo y empezó a investigar frenéticamente los escombros, excavando en las ruinas y gritando el nombre del CEO.

“KAIBA!! DONDE ESTÁS!!!!!! Por favor,... Ra! Por favor que esté bien..” El oró, helándose al sonido que llegó a sus oídos desde el otro lado del pequeño espacio.

“uhh..” Un suave gemido de dolor vino desde debajo de una hoja de hierro arrugado. Yami corrió hacia el lugar apartando la hoja de metal mellada, y arrodillándose al lado de la figura caída de su rival. Kaiba estaba semi consiente con su cabeza vuelta a un lado y su cabello cubriendo sus ojos cerrados, un grueso bloque de cemento cubría su pierna izquierda.

“... Ya era hora de que vinieras a sacarme ... ” Escofinó tragando el dolor pero guardando sus ojos cerrados.

“Ra....” Susurró Yami, mirando fijamente el bloque en la pierna de Kaiba. El joven CEO abrió sus ojos lentamente y frunció el ceño a la mirada horrorizada del Faraón.

“Aunque ya sabes que odio pedir favores, la verdad, es que apreciaría un poco de ayuda aquí, pero pensándolo bien.. de todos modos me lo debes” Seto le dio una sonrisa afectada tratando de no mostrar su dolor y riñéndose mentalmente por haber sido tan idiota y haber dejado que sus instintos proteccionistas lo llevaran a cubrir a Yami con su cuerpo cuando el techo empezó a caer. ¡El tipo era un espíritu, por amor de Dios! Qué demonios podrían haberle hecho las piedras?. Bien, Seto había averiguado de la manera mas dura que él, definitivamente, no era resistente a los techos cayendo sobre él.


Aunque ahora que lo observaba, Yami tenía una raspadura en su mejilla, eso hizo a Seto pensar que si él pudiera herirse de esa forma.. quién dice que no podría llegar a morir también. No que eso importara ahora. Después de todo, era su pierna la que estaba rota por lo menos en tres partes diferentes.

Ese bloque de cemento necesitaba ser movido.

Yami pareció llegar a la misma conclusión ya que ahora estaba mirando fijamente el bloque de cemento sobre la pierna de Kaiba y colocando sus manos sobre él

“Esto va a doler” Advirtió al CEO estrechando su mirada en concentración.

“Soy consiente de eso” Contestó Kaiba rechinando sus dientes y cerrando sus ojos antes de dar una boqueada vacilante y excavar las uñas en el suelo a falta de algo para sostener cuando Yami movió el bloque de su pierna tan suavemente como pudo dejándolo caer a un lado y permitiéndole unir al resto de los escombros.

“Te encuentras bien?” Preguntó Yami mirando tentativamente la pierna del CEO y luego enfocándose en su rostro pálido por el dolor.


Seto mordió el impulso de dar alguna respuesta sarcástica a esa pregunta y simplemente cabeceó, no confiando en su habilidad de hablar sin hacer algún sonido patético de dolor.


“Hay algo que pueda hacer” Preguntó Yami nuevamente sintiéndose desvalido. Seto tomó unas cuantas respiraciones profundas antes de volver a abrir sus ojos, tratando de sentarse para poder mirar hacia abajo a su pierna y sintiendo una puñalada de dolor en su pecho y lado. Abriendo sus labios en agonía, Kaiba se retiró al suelo nuevamente.

“Kaiba? Qué sucede?” Exigió Yami, pero Seto solo lo ignoró con un gruñido. Por el momento, hablar estaba mas allá de sus capacidades. Costillas rotas, pierna fracturada... El estaba regiamente jodido.


Seto pensó en esto y se estremeció involuntariamente cuando la inconciencia empezó a tomarlo, forzándolo hacia la oscuridad y aliviando su dolor.

Yami miró impotente como los zafiros de su rival resbalaron cerrados y su cuerpo herido combó flácido y relajado en la inconciencia. ¡El se sentía tan inútil!. No había nada que pudiera usar para al menos intentar entablillar la pierna de Kaiba. Solo polvo, yeso y ladrillos llenaron su pequeña prisión. Y él no podía regresar al enigma para decirle a Yugi lo que había sucedido, porque eso significaría dejar a Kaiba, y una vez que él se fuera... ya no podría regresar a su lado. El tenía que cuidar de su rival, a demás, él estaba seguro que Yugi y los otros vendrían por ellos. Después de todo, él les había dicho a Yugi y a Tea dónde estaría. Así que ellos traerían a el equipo de rescate para sacarlos, no?

Estableciéndose al lado de Kaiba, Yami se estremeció a la palidez de la piel normalmente perfecta y usó una esquina de su chaqueta azul para limpiar el polvo de la cara del adolescente inconsciente, para entonces mirar sus rasgos finos


“Despierta pronto” El susurró al duelista caído “Ellos nos encontrarán”


Yami suspiró resbalando una mano de manera nerviosa a través de su cabello puntiagudo. El había buscado una salida en cada rincón del lugar, pero no había encontrado nada. Los bloques eran demasiado pesados como para ser movidos sin ayuda. El también había entrado al auto aplastado tratando de encontrar algo que pudiera ayudarlos, pero nuevamente resultó infructuoso. Lo único bueno era que no había ningún cadáver dentro, como él había esperado. Parecía que las piedras que habían caído sobre el vehículo habían activado los faros del automóvil, sin embargo, Yami examinaba los faros preguntándose cuánto tiempo duraría la batería antes de que ellos se quedaran totalmente a oscuras.

El había meditado seriamente y durante mucho tiempo sobre regresar al enigma, pero al final, quedarse con Kaiba había parecido la mejor opción. Si él se fuera, no podría volver. Claro, ayudaría a sacar a Kaiba de aquí, pero, no sería nada útil. Yugi sabía dónde estaban y si no los habían rescatado aún era porque estaban enterrados en un área difícil de alcanzar. 

Yami solo agregaría información vana. El lugar en dónde estaban se conocía... solo había que esperar a que llegaran a tiempo. A demás, el estado de Kaiba no parecía tan estable, y él necesitaría a alguien para atenderlo si algo grave llegase a suceder. Después de todo, él le debía a Kaiba el haberlo protegido. Las únicas lesiones que él había obtenido de la caída eran algunos raspones y cortes menores pero él sabía que pudo llegar a ser mucho peor si no fuera por su rival. La fuerza física nunca había sido su fuerte, y si no hubiera sido por Seto, probablemente su espíritu habría sido enviado permanentemente al enigma.

Ese pensamiento lo hizo estremecer, al recordar el rugido ensordecedor de las ruinas cayendo sobre ellos y el suelo bajo su espalda desmenuzándose. Era difícil creer que Kaiba lo había salvado, pero al mismo tiempo, él supo que el duelista mas alto jamás lo habría dejado ser aplastado. 

Durante todo el tiempo que él había conocido a Seto, Yami había ganado una perspectiva real sobre la manera en que el antiguo Sacerdote pensaba y sobre su enorme sentido del honor. El tenía defectos, pero también tenía varias virtudes. El nunca hacía trampa, él daría su cuerpo, vida y espíritu por Mokuba... Yami sabía que Kaiba tenía razones para todo lo que hacía y había hecho en el pasado, y había razones por las que él actuaba de esa manera tan solitaria. Era intrigante como sus ojos azules podían ser tan profundos, pareciendo ser capaces de quemarte y helarte al mismo tiempo. Incluso cuando Kaiba había estado esforzándose por no gritar en agonía, sus ojos se mantenían fuertes y orgullosos. Era admirable como el CEO no había soltado un solo sonido cuando ese bloque fue forzado de su pierna. Yami sabía que debió de haber dolido intolerablemente, pero Kaiba había rechinado sus dientes y guardado su dolor para él. Su pierna estaba rota, pero por suerte no había casi nada de sangre. Yami no sabía lo que él hubiera podido hacer para detener una hemorragia. No habían vendas, e incluso su propia ropa era en su mayoría hecha de cuero y en el caso de Kaiba, cuero y lana... habría sido inútil.


“Ahh..” Un suave gemido atrajo la atención de Yami hacia dónde el CEO estaba despertándose. Su rostro pálido se manchó con un ceño de dolor cuando la inconciencia se marchitó dejándolo adaptarse a su condición presente.

“Kaiba?” Cómo te sientes?” Preguntó Yami arrastrándose hacia su cuerpo y mirando sus ojos color zafiro abrirse lentamente, algo deslumbrados al principio. Oyendo la voz de Yami, Kaiba empezó a ser conciente de sus ambientes y los recuerdos de lo que había pasado se filtraron en su mente aún nublada por el dolor. Enfocándose en el rostro de Yami sobre el suyo, Seto estrechó sus ojos.

“Cómo piensas que me siento? Mi pierna está rota y –“El interrumpió sus palabras frunciendo el entrecejo “Ayúdame a sentarme”


Yami se preguntó lo que Kaiba había estado a punto de decir antes de que cortara la oración ¿Había alguna otra herida en el cuerpo del otro duelista sobre la cuál no estuviese enterado? Hasta dónde él supo la única lesión de Seto era su pierna rota, pero él estaba empezando a sospechar de que su rival estaba escondiendo algo más.


“Estás herido en alguna otra parte?” Preguntó Yami mirando la pierna rota dentro del pantalón negro de Kaiba.

“No, ahora ayúdame a levantarme” Mintió Seto ignorando la cuchillada ardiente entregada hacia su estómago y costillas cuando Yami lo ayudó a moverse para que pudiera apoyarse hacia la fría pared.

El contacto del hormigón helado con su espalda le ayudó a entorpecer el dolor ardiente a un grado soportable, y el maldijo silenciosamente a las ruinas que los mantenían atrapados. El odió pedirle ayuda a Yami, pero moverse solo estaba mucho mas allá de su estado actual de salud. Todo dentro de él dolía, pero principalmente se concentró en su pierna izquierda y la parte justo bajo sus costillas. El se preguntó si el último de sus dolores fuera algo serio. No que él iba a durar mucho tiempo sin agua, comida o algo para colocar en su pierna. A demás, necesitaba algo para entorpecer el dolor a parte de la pared fresca en su espalda que, francamente, el habría negociado en un segundo a cambio de una buena dosis de analgésicos. Y estaba entonces, Yami. Quien él sospechaba podía salir cuando quiera de este agujero infernal, pero parecía empecinado en quedarse cerca para mirarlo partirse del dolor. El gimió humildemente en su garganta, trayendo a él la atención del Faraón.

“Todavía sigues aquí” Declaró fríamente el CEO, lanzándole al espíritu una mirada fulminante. Un par de ojos carmesí lo miraron fijamente con un cierto grado de confusión

“Realmente pensaste que me iría?. Estás herido, y tengo que quedarme hasta que nos encuentren. Yugi y Tea saben que estoy aquí, ellos vendrán a sacarnos muy pronto”

Kaiba levantó una ceja en respuesta, preguntándose si esos dos incluso hubieran notado que había habido un terremoto. Él solo esperó que la sirvienta estuviera cuidando bien de Mokuba.

TBC

GRACIAS A TODAS POR LEERME