Cuando
Kaiba se dirigió a su limusina esa tarde, lo primero que vio fue a Joey esperándolo..
el muchacho había cumplido su promesa. Kaiba
pestañeó confundido, nunca nadie había recordado cumplir una promesa hecha a
él, nada mas que esa persona esperase ganar algo, y este no era el caso.
Sus
ojos cayeron en la expresión que llevaban Yugi y Tristán, quienes acababan de
salir del Complejo.
“Dime
que lo que veo no es cierto”Murmuró Tristán
“Si
lo que ves es a Joey esperando por Kaiba... si, yo también lo veo” Dijo Yugi
viendo que Kaiba tenía su mirada fija en él.
Cuando
Kaiba alcanzó a Joey en su limusina este simplemente asintió y entró.
“No
te da vergüenza que tus amigos te vean conmigo?, la expresión de Yugi era
claramente una de espanto” Murmuró Kaiba con un tonó de falsa diversión.
“Nah..
por si no lo sabes Yugi te admira mucho” Joey se felicitó al ver la cara de
incredulidad del CEO
“Por
qué él me admiraría?... él viene de una buena familia, tiene amigos y a demás,
la mayoría de las ocasiones me ha vencido en duelo de monstruos.”
“No
todo se rige por eso Kaiba... recuerda que de alguna manera extraña Yami te
idolatra, tu fuiste su Sacerdote Alto, ... no se si deba decirte esto... pero
cuando Yami recuperó su memoria nos dijo que no todo es lo que parece y que
Seth tuvo sus razones para hacer lo que hizo en el pasado... no se mucho de la
historia pero... se que Yami te aprecia”
“Yami
aprecia a un hombre muerto hace miles de años” Murmuró Kaiba pero el brillo
en sus ojos le dijo a Joey que el muchacho estaba mas alegre de lo que
demostraba.
“Tu
eres su reencarnación, y él te admira por lo que eres ahora”
“Y
qué soy ahora?”
Joey
cerró sus ojos ligeramente confundido... ¿este era el poderoso CEO de
KaibaCorp?, el sujeto que podía chasquear sus dedos y tener todo cuanto
quisiera, el hombre a quién él envidió siempre... tenía poder, dinero,
apariencia, inteligencia, Dios! Hasta autonomía legal.. Joey jamás se imaginó
que la autoestima de Kaiba fuera tan baja.
“Eres
una buena persona Seto Kaiba” Joey se negó a ver la mirada en los ojos de
Kaiba después de sus palabras y el resto del camino se mantuvo en un silencio
incómodo.
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“Señor,
el código de la verja ha sido cambiado” Dijo el chofer por el altavoz al
llegar a la verja de la amplia mansión.
“Lo
se”
Apenas
Kaiba habló el cerco se abrió y la limosina pudo pasar
“Señor,
ningún código fue introducido!” La voz del chofer era cauta al entrar a la
mansión
“La
verja ha sido modificada para solo responder al sonido de mi voz” Respondió
Kaiba a la pregunta tácita del hombre
“Entendido”
Joey
miró a Kaiba algo contrariado
“Kaiba...
tú modificaste eso?”
“Es
algo sencillo Wheeler solo... “
Joey
cortó las palabras de Kaiba colocando una mano sobre la suya y apretándola
fuertemente
“Estás
seguro!” Aseguró Joey “Nada ni nadie puede dañarte aquí Kaiba”
Kaiba
tembló... //era acaso tan obvio // sus mejillas se volvieron rojas y sus ojos
se estrecharon en furia... CLARO QUE ESTABA SEGURO!!!!.
Su casa siempre fue segura debido a Mokuba.
Kaiba
siempre se preocupó por pequeñeces para mantener a su hermano seguro. Luego
del secuestro de Pegasus, Kaiba no le confió la seguridad de su casa y compañía
a nadie, pero ahora... eso no era suficiente.
El
estaba dolido, avergonzado y furioso. Joey,, (el bobo) había visto dentro de él
y ahora conocía de su debilidad. Nadie
lo había visto débil antes, ni siquiera el sujeto que lo violó había podido.
El sabía que era un miedo estúpido e irracional, era solo un trauma
psicológico y él era lo suficientemente inteligente como para comprenderlo,
pero eso no lo hacía marcharse.
Joey
soltó la mano de Kaiba al ver el cuerpo del muchacho tensarse, él sabía que
no era debido a su toque ya que la noche anterior lo tocó mucho mas íntimamente.
“Kaiba,
es normal sentirse inseguro..”
“Ahora
debes pensar que soy débil” Interrumpió Kaiba “.. pero no es así. Yo se
que no tengo nada por que estar avergonzado, yo se que no voy a ser atacado
nuevamente, yo se que es solo paranoia inducida.. y estoy muy lejos de ser
suicida y de necesitar lástima de ningún tipo, entendido?”
“Entendido!”
La
sonrisa de Joey fue luminosa, lo último que había dicho Kaiba lo había
preocupado. El temió que luego de esta experiencia Kaiba podría ponerse
deprimido, asustado.. y si, suicida. Era por eso que él lo cuidaba de cerca.
Kaiba
bajó de la limosina cuando esta paró seguido muy de cerca por Joey.
Joey
lanzó un silbido de apreciación, no importa cuantas veces viera la casa ésta
jamás dejaba de impresionarlo.
Kaiba
sacó unas llaves de uno de los bolsillos de su larga chaqueta pero antes de que
tuviera la oportunidad de introducirlas en la cerradura, la puerta fue abierta
de par en par y una cabellera negra y unos luminosos ojos grises los
enfrentaron.
“HERMANO!!!!!!!!”
Joey
vio a Mokuba ponerse serio de repente luego de que su saludo no fue contestado y
Joey se fijó en el rostro de Kaiba... sus ojos no se enfocaban en Mokuba.
Era verdad, Seto Kaiba no podía mirar a la cara a su propio hermano.
“Sucede
algo??”
Mokuba
se retiró de la puerta totalmente para dejar pasar a su hermano y percatándose
de la presencia de Joey su mirada se volvió aún mas sospechosa.
“Paso
algo Ni Sama? ¿Qué hace Joey aquí?”
Joey
entró después de Kaiba y notó que Mokuba estaba demasiado preocupado como
para saludarlo luego de reconocer su presencia.
“Ni
Sama...?”
Los
hombros de Seto estaban tensos, sus manos apretadas y sus ojos firmemente
enfocados al suelo.
El
silencio era insoportable.
El
rostro de Kaiba se alzó y su mirada descansó por fin en los ojos de su hermano
“Mokuba... debemos hablar..”