Joey miró a Kaiba sin hacer ruido. Era una situación incómoda y ahora él
estaba claramente preocupado por la salud mental de Kaiba.
El había oído mucho de violaciones y supo que el trauma era severo. Sobre todo
si fue una así de violenta y asquerosa ya que la mayoría de violaciones de una
u otra forma terminaban siendo consensuales.... esta no.
Joey miró a Kaiba repetir su mantra aún incapaz de interrumpirlo. El observó
como el CEO poco a poco se calmó antes de girarse y darse cuenta de su
presencia //maldición//
"Kaiba yo.."
"......."
"Yo... solo estaba buscando mi mochila"
Kaiba miró a Joey con una ceja levantada antes de sentarse en la cama "En
mi cuarto?" preguntó sabiendo que Joey lo había visto en otro episodio de
debilidad y rogando por que no preguntase nada mas.
"Je... bueno... también quería avisarte que me marcho"
"Bien Wheeler, ya sabes donde está la salida"
Joey asintió antes de fijarse en la baraja depositada en el escritorio de
Kaiba. El no quería dejar al cerdo rico aún y esta sería una buena excusa.
Sacando su propia baraja del bolsillo Joey se dirigió a Kaiba.
"Te reto a un duelo Kaiba, solos tú y yo, es lo menos que me debes por mi
tiempo"
Seto se irguió arrogantemente antes de mostrar una ligera sonrisa a su
antagonista.
"No me hagas reír chihuahua, es imposible que puedas derrotarme con
habilidades tan mediocres"
"No te cansas de insultarme?"
"No te cansas de ser humillado?" Preguntó Kaiba agarrando su baraja
de duelo de Monstruos dándose cuenta de que por primera vez desde lo sucedido
hace dos días se sentía bien. Era como si toda la certeza y normalidad que había
sentido perdida volviese de pronto.
La baraja cayó de los dedos de Kaiba al piso cuando este se adelantó y agarró
la de Joey depositándola en la cama.
"Qué demonios haces Kaiba?"
Joey no quería admitirlo pero estaba totalmente desconcertado con lo que Seto
estaba pensando ahora.
"Por qué haces todo esto por mi?" Preguntó Kaiba tratando de sonar
enfadado y fallando
"De qué hablas... yo no he hecho nada" Joey sabía que había apoyado
a Kaiba en un momento difícil, pero lo que había hecho no era nada del otro
mundo. Simplemente le había extendido la mano ya que Kaiba no tenía a nadie
mas para hacerlo, pero de todas formas era mucho menos de lo que alguien como
Yugi habría hecho por él u otro amigo.
Joey enfocó su mirada en el rostro de Kaiba y pudo ver todo el agradecimiento
escrito en esas pupilas azules, tan mortales como las del Dragón que él posee.
Por qué tanto agradecimiento? Nunca nadie había hecho algo así de simple por
Seto Kaiba?
Antes de que Joey pudiese pensar en plantear la pregunta en voz alta los labios
de Kaiba estaban sobre los suyos, el muy idiota lo estaba besando!!!
Continuara...
Gomen!!!! El próximo capítulo será mas largo y actualizaré pronto ^__^