"Frío como el hielo"
Basado en Yu Gi Oh!  
Seto X Joey  
By Denisse

CAPITULO 32


~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~ WARNING: Sexo Explícito. NC-17. A quienes les disguste ésta clase de lectura, por favor evitar este capítulo. ~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~

 

Joey apretó sus ojos cuando la puerta del cuarto de Seto se cerró con un fuerte golpe a sus espaldas. El rostro de Kaiba se mostró totalmente inexpresivo en su camino al dormitorio, por lo que Joey no pudo adivinar su humor.


"Ishizu sabe de nosotros"


Ese era el problema, pensó Joey, Kaiba muchas veces le había dicho que no tenía amigos y que sería él quien sufriera cuando su relación se conociese, pero Joey siempre supo que esto era falso.
Seto Kaiba siempre había sido una persona muy privada y respetada, por eso, Joey supo que Seto no estaría preparado para ser tildado como homosexual y estar en el ojo de un huracán público.


"Ya lo se, crees que ella se lo dirá a Malik?.." Preguntó el rubio con un dejo de preocupación.

"No. Ese no es su estilo..." Los brazos de Kaiba rodearon su cintura y Joey se apoyó en el abrazo. Las cosas duras tendrían que esperar. Aún era el cumpleaños de su Koi y él quería que Kaiba tuviera un buen recuerdo de este día.

"Pareces saber mucho sobre esa loca.." Murmuró Joey haciendo un puchero de disgusto.

"Estabas celoso..?" Inquirió Kaiba

"YO CELOSO??.. JA!!!, Joey Wheeler no siente celos de nada" Gritó Joey girando y tirando a Kaiba en la cama con él en la cima.

Kaiba rió tomando las mejillas de Joey entre sus manos "El cachorro está celoso, um?"

"Ya dije que no lo estaba" Dijo Joey deteniendo su discusión para observar la risa de Seto, hace pocas semanas esto parecía imposible... El lo había hecho. Él había enamorado a Seto Kaiba, que se pudrieran todos quienes dijeran que esto estaba mal.

"Te amo" Murmuró Joey haciendo que Kaiba se pusiera serio antes de apoyarse en sus codos para besar a Joey.

"Yo también te... quiero cachorro"


El beso fue suave y lleno de deseos contenidos. Cuando se separaron Joey enterró su rostro en el hombro del CEO mientras éste acarició sus cabellos rubios distraídamente.


Joey suspiró cuando Kaiba bajó sus dedos para acariciar su cuello "Sabes que tarde o temprano alguien más sabrá de lo nuestro, ne?"

"Bakura, Yami e Ishizu..." Murmuró Joey aún abrazado al cuerpo del CEO.

"Aja, .. yo.. quiero que hables al menos con tu hermana" Dijo Kaiba alojando los rasgos asustados de Joey.

"Por qué me dices esto ahora!!?"


Kaiba trató de contenerse, esto tampoco era fácil para él, él menos que nadie, quería que su relación se supiera por mas personas, pero esto era por el bien de Joey. Además, él ya no tenía nada que temer... cierto, muchas compañías amigas le retirarían su apoyo, pero él tenía el dinero y la inteligencia suficiente para pasar por eso. Con la mayoría de edad cumplida, su vida era suya para vivir. Mokuba lo aprobaba, nada mas le debería importar. Tenía que pensar en el bien de Joey.


"Ishizu me mostró algo muy importante con sus acciones de hoy" Dijo Kaiba tomando la barbilla de Joey entre sus dedos "Me mostró que los secretos no duran, y con Bakura sabiendo lo nuestro es muy probable que pronto deje de ser un secreto"

"......" Los ojos de Joey relucieron con miedo ¿Qué haría si su hermana lo rechazase?

"No te estoy forzando a hacerlo Joey, pero creo que ella preferiría saberlo por tus labios que por los de Bakura o alguien mas" Concluyó Seto rozando sus labios con los de Joey

"Tienes razón... "


Kaiba miró al rubio con compasión. Si Mokuba no se hubiera enterado debido a el descuido de Joey y él mismo, probablemente no le hubiera dicho nada.


"Pero antes que nada" Continuó Kaiba "Debes decidir si lo que tienes conmigo vale lo suficiente como para poner en peligro tu relación con tu hermana y tu amistad con Yugi y los demás"


El momento había llegado.

Joey bajó lentamente del cuerpo de Kaiba y estiró una mano para que Seto la agarrara y se sentara a su lado. Ya sentados, ambos muchachos se miraron, este podría ser el final de su relación... o el principio de algo mas serio.


"Yo... Seto, yo.. se que te.. quiero, mas allá del placer que me puedas ofrecer, y como tú una vez me dijiste. El pasado es pasado, el odio se transformó en algo mucho mas grande, Kaiba, yo no creo poder volver a ser contigo como lo era antes.."

"Esa es tu decisión?."Preguntó Seto retándolo con su mirada "Si esto es lo que quieres, no podrás echarte atrás. Tú sabes que no seré el amante mas complaciente.." Las mejillas de Joey se sonrojaron pero Kaiba continuó implacablemente "..que muchas veces rehuiré tu toque en público, que no seré la persona cariñosa con la que todos sueñan..."

"Seto.."

"Déjame terminar! " Dijo Kaiba levantándose de la cama y alejándose unos cuantos pasos de Joey "Hay muchas cosas malas en mi que no podré cambiar fácilmente, pero también quiero que sepas, que sobre todas las cosas.."


Joey se sintió preocupado cuando Kaiba dejó de hablar y apretó sus puños


".....Qué?"

"Yo.. yo te amo, Joey Wheeler"


Seto soltó una respiración y miró al rubio para ver como éste había tomado sus palabras. Los ojos de Joey estaban humedecidos y Kaiba se acercó a la cama en dónde el rubio estaba sentado "Yo te amo Joey, y es lo único que puedo darte..."

"Es mas que suficiente " Ahogó Joey antes de abrazar el cuerpo mas alto del otro muchacho. Era la primera vez que decía esas palabras, y para Joey significaron oro.

"Estás listo para sufrir el posible rechazo de tus amigos y el de la sociedad solo por lo poco que puedo darte" Murmuró Kaiba apretando su rostro al cuello del rubio.

Joey acarició su mejilla contra el cabello castaño antes de responder "Por supuesto que si, Seto."

"Bien, por qué no hubiera sabido como seguir si te marcharas ahora"


Las suaves caricias a la espada se Seto se detuvieron y Joey entendió cuanto significaba al otro muchacho.


"Yo... yo tampoco sabría como seguir sin ti"


Luego de unos cuantos minutos de estar abrazados, Seto aclaró su garganta antes de separarse, los momentos sentimentales aún eran algo que lo hacían incómodo.


"Creo que debemos acostarnos.. Ya es tarde" Dijo Kaiba a punto de levantarse.

"No, señor. Hoy es tu cumpleaños y aún te falta recibir mi presente.." Murmuró Joey de manera coqueta sosteniendo el brazo del CEO.

"Y ese presente, ¿Cuál sería?" Preguntó Kaiba componiendo una sonrisa y dejándose jalar para ocupar su puesto inicial sentado en el borde de la cama.

"No se, primero debes decirme si te gustan los rubios.."


Kaiba sonrió y ahogó un gemido cuando Joey se levantó poniendo las manos en sus hombros y sentándose sobre su cintura, montándolo.


"Mmm.. me gustan, me gustan mucho" Suspiró el CEO cuando Joey movió su pelvis contra la suya.

Poniéndose serio, Joey miró el rostro sonrojado de su Koi "Quiero que disfrutes este día, olvida los problemas, de acuerdo?"

"De acuerdo"


Con esto dicho, el rubio procedió a retirar la camisa de seda azul del torso de Kaiba, apreciando como el pecho del muchacho moreno se veía al ser descubierto.
Moviendo sus hombros y ayudándose con sus manos, Kaiba retiró al camisa azul echándola al suelo.

Joey inmediatamente colocó sus labios en los hombros del moreno, la piel de Kaiba olía a miel y sándalo, y Joey supo que este era el mismo olor que había percibido las pocas noches en las que había dormido en la cama de Seto.


"Hueles bien.."

La cabeza de Seto se inclinó hacia atrás al sentir las palabras del rubio cerca de su oído "Mmm, así huele uno cuando se baña cachorro" Bromeó Kaiba.

"NANI??" Gritó Joey haciendo que Kaiba hiciera un gesto de dolor a la fuerte voz del muchacho "Como puedes decirme eso?!!!... tú.. tú ... ¡Snob!, solo porque yo no tengo jabones caros no significa que.."

"Siempre has tenido una boca grande, verdad Joey?" Lo interrumpió Kaiba con una sonrisa traviesa.

Antes de que Joey pudiera responder con otro insulto, Seto cerró sus labios contra los suyos para separarse unos segundos después "Veamos si puedes usarla de una manera mas provechosa"


Seto se levantó de la cama y Joey apretó instintivamente sus piernas a la cintura del CEO. Kaiba definitivamente tenía la fuerza para cargar con él. El muchacho moreno siempre había tenido un cuerpo alto y poderoso... Joey no supo como alguien como él pudiese tener tan solo un año mas que Yugi... Dios, él tenía un cuerpo asombroso.
Tristán era alto, pero Joey no podía siquiera compararlo con Kaiba, Seto era aún mas alto y su espalda mas ancha, Duke también tenía un cuerpo atractivo, pero palidecía al lado del de su amante. El, a diferencia de Kaiba, tenía un cuerpo alto y estilizado, pero nunca tan alto y masculino como el de Seto.

El rubio supo que aún en su estado de debilidad, Seto era mucho mas fuerte que él. Eso era algo que siempre lo había extrañado. Qué él supiera, Kaiba no se ejercitaba de manera especial... él siempre pasaba metido en sus inventos y en Kaiba S.A. Por Dios!!! El muchacho ni siquiera comía, cosa que se denotaba en su estrecha cintura.

Los pensamientos huyeron de la cabeza del rubio cuando su espalda tocó duramente la pared. Seto lo había arrinconado contra la pared y su cuerpo se apretó salvajemente contra el suyo.
Gimiendo, Joey bajó sus piernas de la cintura de Kaiba para ayudar al muchacho moreno a sostenerlo contra la pared.


"Abre tus piernas.." Susurró Seto a su oído y Joey notó que sus piernas estaban herméticamente cerradas. Como varón, él jamás había tenido que ser quien abriese sus piernas para esta clase de juegos. Aunque, la verdad era, de que con nadie mas se había sentido de esta manera.


Kaiba vio como el rubio separó sus piernas e inmediatamente colocó una de las suyas entre las de Joey.
Joey ahogó un fuerte gemido cuando Kaiba empezó a mover su pierna en su hombría e inconscientemente apretó sus propias piernas al muslo de Kaiba para mantenerlo en su lugar y poder sentir la fricción.

El rubio se avergonzó de sus movimientos, se sentía como una prostituta, restregándose de esa manera en la pierna de Kaiba para buscar placer, pero ya era tarde... la pasión lo había llenado por completo, dentro de poco terminaría.
Dándose cuenta de esto, Seto agarró las caderas de Joey para impedirle seguir masturbándose con su pierna. El rubio sintió esto como un rechazo y levantó su rostro sonrojado por el placer y la vergüenza.


"Yo.. yo lo siento.. no quise.."

"Shh... está bien, solo te detuve porque sino mi regalo de cumpleaños se acabaría muy pronto"


La sonrisa de Seto era brillante y Joey no pudo ver aversión ni asco en ella. Dando un asentimiento, Joey se dejó resbalar sintiendo la pared a su espalda y el cuerpo cálido de Seto frente al suyo.
Tragando parte de su inseguridad, Joey hizo algo que May le había hecho una vez, fue una de las pocas cosas que le gustó experimentar con May y Joey decidió que era el momento de probarlo con Kaiba.

Seto ahogó una respiración al ver a Joey arrodillarse frente a él y poner sus manos a la altura de sus caderas, antes de que pudiese reaccionar el rubio había abierto el botón de sus pantalones negros y estaba bajando el cierre.

Joey pudo ver a través de los bóxer azules que Kaiba tenía un miembro grande, él supo que no podría chuparlo como May hizo... le faltaba la experiencia de la mujer. Tomando una honda respiración Joey alzó su rostro para enfrentar el de Kaiba pidiendo silenciosamente su aprobación. Lastimosamente, Joey no pudo obtenerla.... los ojos de Seto se encontraban cerrados y su rostro estaba tenso en espera de lo que él haría.

El sonrojo y el placer mostrado en esos rasgos usualmente helados convencieron a Joey que Seto no estaba disgustado por experimentar esto con él, así que, mirando nuevamente el miembro erecto de su amante, Joey tomó con sus dedos temblorosos la liga del bóxer azul bajándolo y dejando al descubierto el pene de su Koi.

Seto mordió su labio para impedirse gemir cuando el rubio retiró su bóxer bajándolo junto con sus pantalones hasta sus rodillas. Por la lentitud del acto, él podía decir que Joey nunca antes había hecho algo como esto.


"Si... Si no estás seguro de hacerlo... no lo hagas.. con nuestras manos es suficiente" Dijo Kaiba sin abrir los ojos.


Joey escuchó la voz insegura de Kaiba. Si, era verdad que hasta ahora ambos habían estado bien solo tocándose, pero su relación tenía que avanzar... él quería que Seto fuese suyo esta noche, costara lo que costara.


"No, estoy bien" Murmuró Joey respirando el olor varonil de Kaiba cuando enterró su rostro en los vellos castaños del muchacho.


Seto tembló al sentir la mejilla de Joey sobre sus caderas y sus dedos ahora tocando sus testículos... esto era demasiado íntimo y Seto temió romperse, igual que la primera vez que Joey lo tocó.
Esto era tan distinto al acto sucio que vivió con ese otro hombre, tan distinto a cuando ese borracho lo tomó, era un sentimiento poderoso.


"Por favor..."Gimió Seto mirando hacia abajo el rostro de Joey aún anidado a sus caderas.


Joey siguió jugando con los testículos de Seto y cuando sus ojos se cruzaron, él fue capaz de ver todos los sentimientos escritos en esos ojos azules. Miedo y Deseo, eran los mas fuertes.

Separando su rostro, Joey se obligó a verse seguro, tal y como lo había hecho la primera vez. Después de todo, él era quien había experimentado placer sexual anteriormente, él era quien no había crecido siendo frígido al mundo y alejándose de los otros, él era quien no había sido violado. Kaiba mereció tener alguien a quien aferrarse, quien le enseñe. Su Seto necesitaba un amante seguro.
Con una sonrisa que Joey esperó fuera sensual, se separó de Seto para alzarse y lamer la punta de su erección.

Dando un grito de sorpresa, Seto se sostuvo de la pared para no caer, mientras que Joey sostuvo sus caderas para evitar que empujase dentro de su boca.
La sonrisa de Joey se volvió mas segura al ver a su amante cerrar sus ojos y respirar agitadamente, tomando duramente las caderas de Kaiba, el rubio introdujo la erección de Seto dentro de su boca y empezó a chuparla.

Los empujones de Kaiba fueron contenidos por las manos de Joey, pero después de unos momentos los gemidos de este se volvieron frenéticos. Joey estaba viendo a Seto Kaiba como nadie antes lo había visto... entregado.
Después de unos pocos minutos, Joey sintió una de las manos de Seto bajando para sostener sus cabellos rubios, tratando de apartarlo.


".. Joey... voy.. voy a terminar.."


El rubio siguió chupando hasta que la mano dejó de jalar sus cabellos, por fin Kaiba había entendido que Joey quería que terminara en su boca.
No era que quisiera beberlo, ni nada por el estilo. Aún Joey no creía ser capaz de eso, pero si iban a hacer el amor necesitarían algún lubricante.


"Ah.." Con un grito de descargo, Seto terminó en la boca de rubio antes de deslizarse para quedar en el suelo mientras que Joey tomó un cenicero de la mesita de luz y depositó el semen de Kaiba en él.


Seto vio, con sus ojos entrecerrados por el placer, como Joey escupió su semen en el cenicero y se maldijo por no pensar en alguna lubricación mas efectiva. La verdad, es que él no se imaginó que esta sería la noche dónde por fin pasarían a la segunda etapa de su relación.
Tragando algo del semen de Kaiba, Joey concluyó que no era un sabor desagradable... algo extraño, pero no desagradable. Dejando el cenicero en la mesa y tocando la erección en sus propios pantalones, Joey alzó su mirada para toparla con la de Seto.

Su Koi parecía gastado y frágil, desnudo desde los muslos hacia arriba y con sus piernas aún ligeramente abiertas. No había nada mas erótico que esa vista e inconscientemente Joey acarició mas fuerte su excitación.


"Yo puedo hacerlo por ti" Dijo Kaiba terminando de desechar sus pantalones y gateando hasta donde Joey se encontraba.

"Eso espero, porque esto se está convirtiendo en una verdadera molestia" Contestó Joey sonriendo y tomando los cabellos castaños de Kaiba para unir su rostro al suyo en un beso.


El hombre a su lado era increíble, pensó Joey, tocando cada parte del cuerpo desnudo de Kaiba con sus manos mientras lo guiaba al suelo para colocarse sobre él, era extrañamente erótico tener al poderoso CEO de Kaiba Corp desnudo debajo suyo mientras su cuerpo aún se encontraba vestido.

Joey sintió las manos de Kaiba tocarlo tratando de quitarle la ropa y entendió que Seto no debería sentirse tan cómodo de esta forma. Sin separar sus labios Joey ayudó a su Koi a retirar sus ropas.
Con sus vestimentas alejadas, el rubio procedió a frotar su erección contra el miembro semi flácido de Seto. Su amante estaba volviendo a excitarse.


"Quieres que te tome... o lo harás tu?" Preguntó el rubio aún moviéndose sobre el CEO en una imitación perfecta del sexo.

"Yo lo haré"


Joey supo esto desde un principio, pero no le molestó ser el sumiso en la cama. En un futuro, tal vez podrían llegar a invertir los papeles pero no era probable, pensó Joey. Seto era un hombre acostumbrado a tener el control sobre todos los aspectos de su vida. Su hermano, su empresa, sus duelos y ahora.. su amante.


"Te molesta?" Preguntó Kaiba invirtiendo sus posiciones y amasando el trasero de Joey. Este era un asunto que jamás habían tocado.

"No... pero, me incomoda"

Seto asintió y bajó su rostro para lamer la punta de la nariz de Joey. "Vamos a la cama"

Temblando por el frío y el deseo contenido, Joey se levantó ayudado de Kaiba quien pudo alojar el profundo estado de excitación del rubio "Si quieres, me encargaré de eso. No es necesario tener sexo si no estás seguro"


Joey tragó duro, una opción no era algo que él deseara en este momento. Desde el principio había sabido que Seto tendría el papel de Seme. Su estatura, su fuerza, su edad... Dios! Hasta su pasado, su violación. Seto necesitaba tener el control de esto. Pero el rubio dudo tener el valor para dárselo. Seto se había visto tan humillado luego de que ese hombre lo penetrara ¿Acaso le pasaría lo mismo?.


"Lo digo en serio, no es necesario 'hacerlo' sino nos sentimos listos..."Dijo Seto con su típica seguridad, aunque la voz le vaciló al terminar ".. o no estamos seguros.. de desearlo"

"Yo estoy seguro!" Rugió Joey agarrando a Kaiba por el cuello y lanzándose a la cama con el muchacho arriba suyo.

Las piernas de Joey se abrieron dejando espacio para que Seto se acomodara entre ellas "Tómame!... desde el principio supe que si llegásemos a esto, tú serías quien.., bueno, ya sabes.."

"Si, ya se" Murmuró Kaiba colocando una mano en la mejilla del rubio. La luz de la lamparita sobre el velador era la única iluminando el cuarto, y le daba al rubio un aura casi etérea.


Labios hinchados debido a sus besos, cuerpo sudado por el calor del momento. No importa cuan fuerte estuviera el aire acondicionado.. Joey Wheerler siempre era cálido.


"No quiero obligarte a nada" Murmuró Kaiba moviéndose y haciendo que su erección rozara la entrada herméticamente cerrada de Joey.

"Fui yo quien te saltó compañero, sabes que JAMÁS podrías obligarme a hacer algo que yo no quiera"


La risa nerviosa de Seto deshizo la tensión y Joey alzó su rostro para besarlo e introducir su lengua lo mas profundo que pudiese dentro de la boca de su amante, realizando así una perfecta simulación del acto sexual.
Las piernas de Joey tampoco se quedaron quietas y este las levantó para colocarlas alrededor de la cintura de Seto, empujando suavemente sus nalgas con sus talones.
Separándose, Kaiba examinó nuevamente el rostro del rubio, buscando señales de duda y no encontrándolas.


"Necesito lubricarte" Murmuró Seto de manera práctica al estirar su mano para alcanzar el cenicero que contenía la mezcla blanquecina de su propio semen mezclado con la saliva del rubio.

"Sabes como hacerlo..?"

"...No..." Admitió Kaiba introduciendo dos dedos en la mezcla

"Creo que deberías empezar con uno" Sugirió Joey tímidamente al ver a Seto bajar por su cuerpo.

"Hai"


Tomando una profunda respiración Joey dobló sus piernas colocando la planta de los pies sobre el colchón y abriéndolas en toda su capacidad.

Viendo al rubio hacer semejante esfuerzo, Kaiba se sintió inseguro. Si lo lastimase ahora, todo por lo que habían trabajado acabaría. No por Joey, sino por él. El jamás se atrevería a tocar al rubio de nuevo. ¿Hasta que punto ese maldito ebrio lo había afectado?


"Seto... Seto!" Dijo Joey moviendo un hombro de Kaiba para sacarlo de sus pensamientos.

"..Si..?.." Murmuró Kaiba mirando los ojos mieles que lo observaban con preocupación y vergüenza ante su vulnerable posición.

"...Te quiero dentro de mi.." Dijo Joey subiendo sus caderas para mostrarle a Seto la evidencia de su excitación.


Sonriendo mas confiadamente, Kaiba introdujo un dedo lubricado en la entrada de Joey y ésta se apretó rechazando la intrusión.


"Relájate.." Murmuró Seto metiendo ese dedo hasta final y retirándolo suavemente hasta la punta antes de introducirlo de nuevo.


Relajando sus músculos Joey dejó a Seto trabajar en su área mas privada. El sentimiento era bochornoso y algo incómodo, pero hasta ahora no había ningún dolor involucrado.
Viendo que Joey no parecía sentir dolor a su escrutinio, Seto retiró su dedo y bajó su rostro para besar la carne suave de uno de los muslos de su amante.

Mirando el rostro de Joey, él sonrió. El rubio estaba totalmente sonrojado, y Seto deseó que la intimidad que antes lo asustaba creciera. Quería que Joey se acostumbrara a cada uno de sus toques, no importa cuan privado o vergonzoso fuera.


"Seto.. qué..?" Un gemido dejó la frase del rubio a medias cuando Kaiba chupó sus testículos mientras dos dedos lubricados entraron de golpe en su ano.


Joey sabía que los inexpertos dedos de Seto le deberían haber dado un choque de dolor, pero el placer que Kaiba le provocaba con su boca era tanto que Joey no podía sentir el dolor.
De todos modos, el toque era demasiado bochornoso. Desde pequeño él había considerado esas partes de su cuerpo como sucias, e incluso cuando estuvo con May ella las tocó sin verlas y cuando le dio sexo oral fue rápido y sin tocar nada mas que su cintura. Esta intimidad era extraña e intimidante.
Nadie había hecho, ni haría, lo que Seto Kaiba estaba haciendole esta noche.


"Seto.." Susurró Joey en medio del estridente placer que le provocaba la boca de Kaiba chupando sus testículos y sus dedos penetrándolo.


Sin separarse de la parte baja de su amante, Seto sacó sus dedos de la entrada de Joey y usó ambas manos para separar sus nalgas e introducir su lengua dentro de su ano.
Joey gritó. Y sin poder articular palabras empezó a gemir y lloriquear. Kaiba estaba probando todo de él.

Pasión.

Intimidad.

Sexo.

Fragilidad.

Amor.


Era algo indescriptible, pero el rubio no estaba preparado para todo lo que estaba recibiendo. Jamás podría estar tan cerca de alguien como ahora lo estaba de Kaiba. Nadie podría tocarlo de esta manera sin sentir asco. ¿A Seto esto no le importaba?. ¿Le gustaba tocarlo así?.


"Seto... no..." Susurró Joey entre gemidos.

Kaiba lo escuchó y se detuvo "Hice algo.. mal?" Preguntó levantando su rostro y respirando agitadamente.

Joey levantó su rostro mirando a su amante "No... pero.. no tienes que hacerlo... es asqueroso.. para ti"


Seto tocó sus labios manchados por el fluido seminal que él mismo había depositado anteriormente dentro del rubio. Pero contrario a lo que se pensaría. A él no le pareció asqueroso.

Haber sido violado, si lo era.

Haber sido golpeado por su propio padre, lo era.

Haber asesinado a su padre para salvar a su hermano, también lo era.

Esto no.


"No.. me gusta todo lo que venga de ti " Gimió Seto introduciendo tres dedos dentro del cenicero y empapándolos de fluido.


Joey gimió de dolor y placer cuando Seto introdujo los 3 dedos empujándolos y abriéndolo.


"..Te duele..?"

"No tanto, me lubricaste bien.." Murmuró Joey con sus ojos llenos de lágrimas.

"No mientas, estás llorando"

"No es por eso, estúpido.. "

"Entonces por qué?"Preguntó el CEO lanzando un gemido cuando bajó los ojos y miró lo que sus dedos hacían, la imagen era sumamente erótica.

Lanzando un grito cuando Kaiba pegó su próstata con sus dedos, Joey trató de salir de la niebla de placer para poder responder "Nadie...Nadie jamás había dicho... ni me había hecho sentir..."

"..Cómo?" Gimió Kaiba retirando sus dedos y colocando lo que quedaba de semen en su propio miembro .

"Así... tan querido..."

"Y tu hermana.?" Murmuró Kaiba no deseando que Joey le mintiese para agradarlo.

"Es diferente" Dijo Joey cuando Seto subió y sus rostros se encontraron frente a frente.

"De que manera?"

"Me siento deseado y amado...de otra manera. Solo Seto Kaiba podría ser tan perfecto... hasta en esto" Bromeó Joey


Con una sonrisa, Seto usó sus dedos para alzar el mentón de Joey y besarlo profundamente al mismo tiempo que sus caderas empujaron en su interior.
El gemido de dolor de Joey fue ahogado por los labios de Kaiba y cuando éste empezó a moverse, Joey se sintió uno con su amante.

Los cabellos de Kaiba golpeaban su frente cada vez que empujaba en su interior, totalmente desordenados y mojados por el sudor.
Sus cuerpos mojados se mecían, y Joey apretó sus piernas alrededor de Seto para hacer mas profundas las embestidas.

Inexperto. Pero tan completo, pensó Joey. Ni el mejor de los amantes podría haberlo hecho sentir así.
Sus gemidos era el único sonido del cuarto junto con el suave sonido del acondicionador aéreo.
Estaba perdiendo su inocencia... con un hombre... con su ex enemigo.

-

Kaiba sabía que no duraría demasiado, se estaba acercando a su segundo descargo, y no quería hacerlo sin ver a Joey tener su propio orgasmo.
Estar dentro del rubio era increíble. Firme y suave a la vez. Caliente y Mojado.


"Dios.. te amo" Lloró Joey cuando Seto bajó su mano tocando su miembro.


Sin poder contenerse, el rubio explotó regando su líquido en las manos de Kaiba y gritando su descargo al apretar sus músculos interiores para traer a su amante junto a él.
El orgasmo fue poderoso y Seto necesitó varios minutos antes de dejar de temblar, él esperó vagamente que sus gritos no hubiesen despertado a Mokuba.

Alzando sus ojos azules, pudo observar que los mieles estaban cerrados, Joey apretó sus brazos alrededor del CEO dejándole saber que estaba despierto.
El llanto llegó de manera repentina y Joey abrió sus ojos cuando el rostro de Seto se enterró en su cuello.


"Shhhh.. fue grandioso Seto.. jamás me había sentido igual""Eres mi amante..."

"Te amo"

"No llores, Seto ¿Qué tienes?"


Aún ahora, después de saber lo frágil que podía ser Kaiba. Joey se sentía perdido. Ver llorar a Yugi era algo común. Ver llorar a Tristán no era inquietante.. Tea lloraba por todo, al igual que Ryou, a quien había visto llorar mas de 3 veces sin incluso ser muy unido a él.
Pero ver llorar a Seto Kaiba siempre lo descolocaba. Era la segunda vez que lo hacía y sabía que nadie mas había dado testimonio de ello. Las palabras consoladoras no bastaban. Las dos veces que Seto había llorado estaban atadas a ésta clase de intimidad.


Los gemidos de Seto terminaron poco después, pero Joey aún podía sentir la humedad en su cuello "Gracias.."


Los ojos de Joey se abrieron, ¿Seto le estaba agradeciendo?.


Tomando a Kaiba por los hombros, Joey enfrentó su mirada enrojecida "Gracias a ti también"

Seto se rió ligeramente al notar que aún no se había retirado de dentro del cuerpo del rubio, Joey correspondió su sonrisa "Eres otro cuando lloras y cuando sonríes, sabes?"

"Soy débil" Murmuró tratando de recomponerse.

"Yo he llorado varias veces, y por cosas mucho mas tontas. Todos lo hacen, ¿eso quiere decir que soy débil?"

"Es diferente" Gruño Seto sentándose y limpiando sus lágrimas rudamente "No se por qué lo hago, es la segunda vez que me pasa, debes pensar que soy patético"

"Nunca.."

"Día a día enfrentó problemas y tensiones que pueden dejar a la mas dura de las personas devastada, pero yo no siento nada. Soporté mi propia..." Seto cerró sus ojos y continuó sin decir la palabra "..Sin botar una sola lágrima"

"..Lo se.." Murmuró Joey viendo a su amante atormentarse

"Entonces por qué lloro cuando estoy contigo... no solo éstas dos veces... también me viste débil luego de hablar con Mokuba."

"Nada de eso me importa, me gusta que sea la única persona con la que puedas llorar" Bromeó Joey y dejando caer su sonrisa cuando Kaiba lo miró fieramente.

Poco a poco la mirada de Kaiba se ablandó y se agachó para plantar un beso en la frente de Joey "Vamos a limpiarnos"


Fue en ese instante que el rubio se dio cuenta de su condición. Frunciendo su nariz, Joey se levantó antes de verse atrapado por los brazos de Seto cuando sus piernas cedieron y su interior punzó con dolor.


"Te duele??"

"Eso es una subestimación" Rió Joey acariciando el rostro del hombre que lo depositó en la cama "Pero disfruté cada minuto"


Joey era como un sol. Lo había visto débil, frágil y aún así lo quería y lo respetaba. Era alguien con quien podría abrirse sin temor al rechazo o a la traición.


"Espera aquí" Murmuró Kaiba acariciando la mejilla de Joey y levantándose para ir al baño.


Joey suspiró cuando vio a su amante salir del baño con la pijama de seda negra puesta, el cabello peinado y su rostro totalmente lavado y secado. Ningún rastro de lágrimas en él. Parecía que nada hubiese pasado.


"Todavía te duele?"

"Pasará" Dijo Joey agitando su mano.


Seto se sentó en la cama y limpió a Joey con un trapo húmedo, acariciando cada parte que tocaba el trapo y sonriendo a sus ronroneos de placer. Luego de esto, lo levantó en peso para llevarlo al baño dónde una tina con agua caliente lo estaba esperando..


"Puedo caminar" Refunfuñó Joey cuando Seto lo cargó para depositarlo en la tina.

"No me pareció conveniente"

"Que ahora lo tome como una niña, no significa que lo sea" Gruñó Joey sintiéndose herido en su orgullo de varón por las atenciones de Seto.

Ahogando una risa entre divertida y molesta, Kaiba miró a Joey "No eres una niña, ellas son mas educadas" Dijo Seto de manera sarcástica antes de salir del baño cerrando la puerta para ahogar los insultos del rubio.


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Cuando Joey salió del baño vestido con una pijama de Seto, se sintió mucho mejor, había pasado la mejor noche de su vida, en el aspecto físico y emocional. Y aunque Seto Kaiba sería siempre Seto Kaiba, para él... ese hombre se había convertido en su vida.


"Vas a venir?" Murmuró Seto levantando su mirada del libro que estaba leyendo al escucharlo entrar.


Se lo veía relajado y sereno acostado sobre la cama.
Lo que le sorprendió al rubio, fue que dicha cama estuviera limpia y el cuarto aseado. El cenicero tan cristalino como siempre y el olor a sexo reemplazado por un ligero aroma a vainilla.


"Cómo arreglaste el cuarto tan rápido?"

Seto se encogió de hombros antes de quitarse sus lentes de lectura y dejarlos sobre el velador "No siempre tuve sirvientes... a demás, no quiero que Mokuba sepa lo que pasó aquí"


Joey asintió, Mokuba era muy joven, y lo mas lógico es que se sintiera incómodo ante el concepto del sexo. Una cosa era saber que él y su hermano tenían una relación, y otra muy diferente el dejarlo saber TODOS los aspectos de dicha relación.


"Ya te sientes mejor?" Preguntó Seto nuevamente cuando el rubio se acercó a la cama agarrando un extremo de la sábana para entrar debajo de ella y acurrucarse contra su amante.

Con un gemido dichoso Joey colocó su cabeza sobre el pecho vestido de Seto "Sip, creo que ya puedo ir por otra ronda.."

Las mano izquierda de Kaiba subió para acariciar los cabellos rubios y mojados de Joey "Deberías secarte el cabello antes de dormir"

"Nah... nunca lo seco. Y.. ¿Qué es lo que lees?" Preguntó el rubio al ver que Kaiba no le estaba prestando su atención llena.

"Un libro de tecnología Microchip" Respondió aún acariciando sus cabellos con su mano izquierda.

"Tú si que sabes estropear el humor" Refunfuño el rubio antes de arrebatarle el libro y dejarlo sobre la mesa.

"Estabas hablando en serio sobre la otra ronda, cachorro?"

"No quieres?" Preguntó Joey sugestivamente levantando el rostro y uniendo sus labios a los de Seto en un beso casto.

"NO!. Acabo de limpiar. A demás, mañana tengo una presentación y debo estar descansado"

"Pero es sábado.." Protestó el rubio girándose para quedar abrazado a su amante.

"La fecha estuvo fijada con anticipación. Varias cadenas de televisión cubrirán el lanzamiento del Proyecto Géminis, traerá millones a mi compañía"

"Ya?? La cosa esa se lanza mañana, ¿Por qué no me lo habías dicho?" Reclamó Joey poniendo mala cara

Kaiba lanzó un suspiro frustrado "Ha salido en las noticias toda esta semana, asumí que estabas enterado..."

"No veo las noticias " Explicó el rubio.

"Debí imaginarlo" Murmuró Kaiba estirando el brazo y apagando la luz.

"La Princesa de este juego también se parecerá a Mokuba?" Preguntó Joey en la oscuridad.

"En este juego no hay princesa, recrea deseos, por consiguiente cada individuo deberá crear su mundo"

"Eso significa...?"

Joey pudo casi sentir a Seto rodar sus ojos con exasperación "Qué solo si yo lo usara Mokuba saldría en él, pero por supuesto.. la princesa serías tú"

Joey se sonrojó "O sea... que te muestra todo lo que quieras, orale.."

"Así es"

"Si quiero ser el rey de los duelos?"

"Esa máquina creará un mundo en donde lo seas"

"Y.. si quiero ser un actor de cine"

"También" Gruño Kaiba ya deseando poder dormir

"Y si quiero recrear una xxx contigo como protagonista?"

"Tam,.. Qué??"

"Solo bromeaba, ¿Para que usar un aparato si puedo tenerlo en la realidad, ne?" Murmuró Joey acariciando su mejilla contra el tejido del pijama negro de Seto.


Seto solo suspiró dejando que la negrura de la noche lo engullera. Nunca antes se había sentido tan en paz.


"Eres realmente brillante, sabes?" Murmuró Joey después de un tiempo "Siempre me asombraste... pilotear tu propio helicóptero, tener la capacidad de crear todo lo que imaginas... eres realmente especial"

Seto sintió sus mejillas calentarse "Gracias, significa mucho viniendo de ti" Susurró antes de cerrar sus ojos.


Joey solo lo abrazó mas fuerte antes de acurrucarse de manera definitiva.
Mañana sería un largo día.
Había decidido hablar con su hermana y sus amigos. Un sentimiento tan grande no podría durar mucho tiempo escondido.

Lo repudiarían?

Lo llamarían homosexual?

Lo empezarían a evitar?

Su hermana lo rechazaría?

No lo sabía. Poco a Poco el rubio se quedó dormido. Debía descansar ya que mañana sería un día muy agitado.

TBC