"Palabras"
Basado en YuGiOh
Seto x Joey
By Denisse

 

CAPITULO 8

 

Yami se abstuvo de golpear a Bakura cuándo éste llegó al punto de encuentro. El equipo de rescate estaba esperando por las órdenes de Mokuba, y el pequeño estaba desesperado por salir.

“Tranquilo Mokuba...” Murmuró Yugi continuando su letanía tranquilizante.

Mokuba ya no escuchaba, solo aceptaba las palabras de consuelo con esperanza vacía.

Era obvio que Yugi y Mokuba eran quienes mas afectados estaban por las posibles pérdidas.

“Necesitamos hablar” Murmuró Bakura en seguida, jalando a Yami hacia una esquina y diciéndole a los otros que avanzaran. Que luego ellos los alanzarían.

Ninguno protestó.

En ese momento cualquier cosa que no fueran Joey y Kaiba era secundaria.

Yami salió detrás de Bakura, su impaciencia era obvia, pero si había algo que el espíritu del rompecabezas quería hacer antes de salir al encuentro de sus amigos perdidos, era el poder sacar algo de su enojo contenido en el culpable.

“Qué quieres Bakura?” Gruño Yami soltándose del agarre del otro espíritu de manera violenta. “Me pedirás que no te envíe al Reino de la Sombras después de lo que hiciste”

“De lo que hice!” Siseó Bakura estrechando su mirada y acercándose a Yami, hasta que su nariz y la suya estuvieran casi rozando. “Yo salvé tu patética vida Faraón”

“No Bakura... tú salvaste TU patética vida. No pensaste ni un momento en las vidas de Seto y Joey, solo pensaste en salvarte tú, y arrastrarme junto a ti para tener alguna excusa por tu cobardía”

Los ojos de Bakura brillaron con furia, antes de que el espíritu tomara a Yami del cuello y lo estrellara contra la pared “Nadie me llama cobarde y vive”

Yami ignoró la amenaza de Bakura y sonrió sarcásticamente “Entonces¿Por qué no te quedaste junto a mí en ese lugar?”

“Hay una gran diferencia entre inteligencia y cobardía, Faraón” Explicó Bakura relajando su agarre en el cuello de Yami “Si nos hubiésemos quedado, habríamos muerto junto a ellos”

Yami sabía que cuando estaban en sus formularios físicos, eran tan humanos como cualquier otra persona, pero a él, el salvarse sin sus amigos le parecía simple cobardía.

“No Bakura, habríamos podido apoyarnos entre nosotros”

Bakura maldijo por lo bajo. Kaiba tenía razón... ese torcido sentido de ‘amistad’ que Yami y los otros tenían era cursi y molesto, sin mencionar que algún día terminaría acabando con sus vidas.

“Si nos hubiésemos quedado, en lugar de ayudar, les hubiésemos quitado el espacio que necesitaban para sobrevivir”

Yami no entendió y Bakura apretó su cuerpo al suyo, entrampándolo contra la pared.

El espíritu del enigma tragó un gemido cuando Bakura empezó a susurrar en su oído “Todo se derrumbó sobre sus cabezas¿Cuanto espacio crees que quedó dentro de esa cueva, eh Faraón?”

Yami lanzó un grito de furia antes de empujar a Bakura fuera de su espacio personal. El espíritu de cabello cano calló sentado en el suelo por la rudeza del impacto, pero en vez de estar enojado... empezó a reír.

“Por quién temes más, Faraón?” Preguntó de manera socarrona “Por tu amigo o por tu rival, por tu soporte o por tu desafío, por tu compañero… o por tu ex amante”

Moliendo sus dientes Yami trató de componerse, odiaba que Bakura pudiese hacerlo enojar de esa manera, normalmente, era él quien enfadaba a Kaiba, mientras que Bakura solo lo divertía. En cambio, a él, Bakura le parecía cruel y exasperante. “No es de tu incumbencia”

Bakura siguió riendo ante el rostro enojado del ex faraón, él sabía que ambos muchachos eran igual de importantes para él, pero disfrutaba de hacerlo sufrir.

Había cierta magia en las decisiones difíciles. Si él todavía tuviera los poderes que tenía en el pasado, habría disfrutado de poner una navaja sobre el cuello Joey y Kaiba... tan solo para hacer al Faraón elegir.

Pero, viéndolo de otra forma, él no era ya quién había sido en el pasado. Y por interesante que fuera saber la decisión que Yami habría tomado, ya no se le antojaba divertido amenazar a alguien que consideraba de cierta forma, y a otro que si bien era molesto y canino, era divertido de ver.

Deteniendo sus risas, Bakura miró a Yami y dijo fuerte y claro “Si hubiera visto alguna manera de salvarlos o ayudarlos, me habría quedado, ten eso claro Faraón”

“No lo sé Bakura, a veces siento que no lo sé...” Murmuró Yami sin mirar a Bakura.

El espíritu solo bajó el rostro entre contrariado y molesto cuando Yami se alejó sin una mirada atrás. Luego de unos segundos, él se levantó para seguirlo.

“Vamos chicos!” Les gritó Tea subida en un Jepp de rescate al verlos aparecer a la vuelta de la esquina.

Yami gritó “Ahí voy” y corrió para subirse al mismo que la muchacha ya ocupaba.

Bakura solo caminó lentamente al auto en el que Ryou y Yugi estaban montados. Por ahora era mejor mantenerse alejado del Faraón.

Cómo Yami había dicho que no le creía, ahora él tendría que estar constantemente preparado para un posible viaje al reino de las Sombras, Ra sabe que Yami había enviado gente ahí por mucho menos.

El viaje fue calmado. Era una caravana de más o menos 3 Jeeps de Rescate, dos ambulancias, y dos camiones con material de carga pesada que Yami imaginó eran para romper las piedras y traspasar los cimientos caídos.

Y por supuesto, no podía faltar un carro de prensa que se encargaba de seguirlos a distancia. Mokuba lo había llamado el ‘Carro Sanguijuela’

Cuando llegaron al lugar en dónde antes se ubicaba el Colegio, los ojos de Mokuba se volvieron agua.

Era una zona total de desastre… no había nada que se podía consideras más que simples escombros.

Yugi cerró sus ojos, pero para sorpresa de Yami, en vez de llorar, sonrió y abrazó a Mokuba con fuerza

“Bueno, ya estamos aquí. Ahora tenemos que encontrar a nuestros amigos”

Todos asintieron a su entusiasmo y Yami se sintió sumamente orgulloso de él. Mientras que Tea lo unió abrazándolo brevemente antes de bajar.

Las personas que ocupaban los Jeeps ya estaban desmontando los equipos y los socorristas se estaban preparando.

Mokuba bajó ágilmente y empezó a gritar por su hermano.

“NI SAMA, JOEY! Están ahí? Por favor, respondan!”

Poco después la voz de Kaiba respondió fuerte y clara “Estoy aquí Mokuba”

“Gracias a Dios” Murmuró Tea sujetando una mano a la altura de su pecho y sonriendo a Ryou que sacó en ese momento un celular para llamar y tranquilizar a Ishizu que no había podido ir con ellos.

Los ojos de Mokuba se iluminaron y ésta vez fue Yugi quien se adelantó y gritó “Joey está bien?”

“Mejor que nunca” Respondió el rubio haciendo que todos afuera soltaran suspiros de alivio y risitas nerviosas a la respuesta descarada.

Ambos estaban sanos y salvos.

Siguiendo el rastro de las voces los socorristas se pusieron a trabajar.


“Y qué vamos a hacer cuando salgamos de aquí?” Preguntó Joey sentado contra la parte mas alejada del pequeño hueco al lugar a donde los socorristas estaban trabajando.

“No se tú, pero lo primero que yo haré es bañarme y dormir”

Joey sonrió girando su rostro para mirar el perfil de Kaiba, que se encontraba a su lado.

Con un gesto algo vacilante, Joey colocó su mano sobre la del ojiazul, animado cuando este no la retiró.

“No hablo de eso, hablo de nosotros”

“Nosotros?” Preguntó Kaiba con una voz libre de sarcasmo, y Joey asintió firmemente

“Exacto. Qué haremos?”

“Hablar… Ver bien si esto puede funcionar. Tú y yo somos demasiado…”

“Diferentes” Completó Joey asombrado a la atípica falta de seguridad en el discurso de Kaiba.

“Si”

“Yo creo que todo funcionará. Yo te esperaré a la salida del trabajo, tú me acompañarás a la arcada, turnaremos las casa para tener sexo, no se.. Yo no lo encuentro tan complicado”

Kaiba no supo si golpear a Joey o reírse con su lógica simple.

“10 pasos para una perfecta vida Gay, por Joey Wheeler” Murmuró Kaiba mientras que Joey le dio un leve golpe juguetón en el brazo.

“De acuerdo, de acuerdo. Tal vez si hayan ciertas cosas para hablar, pero lo mejor sería sólo seguir con la corriente. Tú sabes, olvidar el pasado. Que se entere quien deba saber, sin secretos.”

“Las cosas no son tan simples Wheeler” Dijo el CEO bajando el rostro y dejando que las cuerdas castañas cubrieran su mirada “Debe haber un equilibrio”

“Oh… vamos novio! Me estás complicando las cosas aquí” Sonrió Joey cuando Kaiba levantó el rostro dándole un ceño enfadado que no pudo mantener.

Joey sonrió aun más anchamente, él sabía que nadie podía resistirse a su encanto, ni siquiera Seto Kaiba.

Cuando el CEO correspondió la sonrisa por fin, Joey tuvo que corregirse, nadie podía resistirse a su encanto, sobre todo, Seto Kaiba.

Acercándose para besarlo, Joey acarició su mejilla con amor “Funcionará, yo tengo el presentimiento de que funcionará” Murmuró antes de sellar sus labios con el otro.

En ese momento, hasta el ruido de las máquinas tratando de taladrar las piedras para llegar a ellos dejó de existir.

TBC


Notas de Autor: Lamento la Mega demora! A todos los que han escrito. GRACIAS por su paciencia.

Solo falta un epilogo en el que solucionaré todo lo que aún queda pendiente

Son geniales! Gracias a ustedes me animé a mandarles algo en esta temporada tan faltante de inspiración (Kisses).