"Mi querido enemigo"
Basado en Yu Gi Oh!
Seto x Joey
By Itzukiai

 

Notas:  Agradezco de corazón el apoyo, sé que demore un poquito pero acá tamos de nuevo con esta historia  ^____^ saben que el capitulo anterior me olvide de un par de cosas que mi amiga MaryLuz me hizo notar asi que van a encontrar en este algunas explicaciones que les van a aclarar algunas cosas que habían quedado a medias ^______^, gracias a mi amiga Luz que siempre esta en todas ^^...

 

Capitulo 5 – Acariciándote... Una nueva manera de sentir...

Kaiba habló por su teléfono por tercera vez, intentando no levantar la voz mas de lo necesario, cansado de dar explicaciones decidió apagar su celular. Ya lo habían llamado mas veces de lo que hubiera querido, y en cada una la misma excusa, “Tengo asuntos personales que atender... ahora no” Quien diría que Wheeler podía volverse un asunto personal para el... pero bueno, asi era, además en ese momento no tenia cabeza para otra cosa que no fuera Joey Wheeler...

El rubio descansaba ahora en la enfermería de la universidad y aun no había despertado... Luego de desmayarse tan placidamente en sus brazos, el morocho intento despertarle varias veces pero al parecer él estaba realmente mal. Lo alzo en sus brazos sorprendiéndose al comprobar que, aun con brazos fuertes y un cuerpo evidentemente atlético, fuera en sí tan delgado y liviano...

Luego de revisarlo, la enfermera le confirmó que podía tener falta de sueño, además de haberse saltado quizás algunas comidas, simplemente su cuerpo no tenia la energía suficiente para soportar el ritmo movedizo que llevaba el rubio. Todo cerro para el, conocía perfectamente al tonto cachorro para saber que eso era justamente lo que había pasado
¿Cómo es que Wheeler no podía tomarse diez o quince minutos de su tiempo para comer apropiadamente?....  No tenia ninguna excusa y cuando se despertara iba a oírle... de verdad no le había gustado el asustarse tanto por el...
 

Dejó escapar un suspiro de resignación negando automáticamente con la cabeza, ni siquiera sabia que es lo que estaba haciendo aun ahí.
A saber porque no había podido moverse de su lado, tampoco había ido a trabajar asustando a la mayoría de sus colaboradores en la empresa... nadie esperaba que el gran jefe se tomara una tarde libre por “Asuntos personales”...

Kaiba levantó la mirada recorriendo la forma de la cama hasta toparse con la pequeña figura femenina, al lado contrario del suyo, que reposaba recargándose en ella... La amiga de Wheeler... la tonta pelirroja que había causado parte de todo esto.  Si no lo hubiera estado esperando, si no lo hubiera visto reírse de manera cómplice con ella nunca hubiera actuando asi de impulsivo y loco...
Ella miraba al rubio con preocupación y cariño... quizás algo mas que Kaiba en verdad no quería saber...
¿Qué demonios estaba haciendo ella aun ahí?
Sinceramente sentía que ella no tenia derecho de estar allí cuidándole.

 

—Puedes irte, me quedare hasta que él despierte —Le dijo él con expresión severa. 

—N-no... esta bien... Quiero que Joey se recupere —Se excusó tímidamente intentando parecer amable y dulce. Aun asi, no llego al corazón del otro. Kaiba solo se enojo aun mas cuando ella se atrevió a llamar a su enemigo por su nombre tan livianamente como si se conocieran de toda la vida 

—¿Joey?... ¡Vaya, que confianza!... No sabia que eran tan unidos —Habló con tono irónico y seco... 

—N-no, en realidad —Titubeó... —No somos nada... — Explico bajando la cabeza tan avergonzada que no pudo ver el enorme gesto de alivio que se reflejo en la cara del empresario.  Aquel rostro impasivo ahora parecía humano. Aunque aquello no duro mucho, lo que ella le dijo a continuación borro todo sentimiento de paz en su interior... —Pero espero que podamos ser algo mas muy pronto... el me gusta mucho... 

 

Kaiba se bloqueo. Imaginaba aquello, aun asi oírlo de sus labios le generaba un raro sentimiento que no conocía. El no sabia que contestarle, solo trato de calmarse mientras la furia ciega crecía en su interior... Solo imaginaba las mil una formas de aplastar a la chiquilla como a una cucaracha de cocina... 

 

—¡¡¡Vete!!!... —Gruñó en forma de orden tratando de detener sus palabras... —Cuando el despierte, le diré que te llame... 

 

La voz de orden le dijo a Aoi que debería irse antes que ese tipo hiciera algo mas, el ambiente no era nada bueno. Se respiraba cierta tensión en el aire.
La pequeña pelirroja asintió sin decir nada mas y antes de irse se recostó sobre la cama solo para besar suavemente la frente tibia del rubio.  Kaiba no movió un solo pelo, solo contemplo la escena en el más absoluto silencio, pero se alegro que ella se fuera porque asi tendría tiempo para mirarlo a sus anchas...
 

El rubio dormitaba tranquilamente, era obvio que además de débil estaba cansado... No podía con tantas cosas, su trabajo debía ser agotador y la universidad también... o encontraba otro trabajo o realmente se vería pronto en problemas... esto solo había sido un aviso.
Sus ojos azules recorrieron la larga figura durmiente. El cabello rubio desordenado en la almohada, la piel, que siempre solía verse ligeramente bronceada, ahora estaba pálida evidenciando mas encierro del acostumbrado. Lejos habían quedado los días de secundaria en que lo veía escaparse a la hora de descanso para echarse al sol, que lejano le parecían ahora esos días...
 

Lo que aun no podía entender era lo que estaba haciendo aun con el.  No había dejado de preguntárselo desde el momento en que el rubio se había desmayado en sus brazos... Tenia que poner en claro sus propios sentimientos. Sabia que sentía algo por Wheeler... era claro que le gustaba, sentía cierta atracción hacia el rubio tonto y todo esto se había desencadenado aun más desde que lo había visto con ella.  No sabia que había pensado, pero su cuerpo había actuado por el sin siquiera tener en cuenta que su reputación había quedado ahora en juego ¡Lo había besado en medio de la universidad por dios santo!...  Jamás pudo prever que podría perder la compostura asi. Joey tenia un efecto devastador en él... simplemente no podía resistirse a sus encantos... 

Suspiro sonoramente una vez más. Camino hasta la ventana, ya estaba oscureciendo. No pudo evitar ahora pensar en el caos que habría sido su empresa esa tarde... había suspendido reuniones con gente importante solo para quedarse con él... Nunca antes se había tomado la tarde libre y menos asi tan de golpe...
“Las cosas que me haces hacer, cachorro” pensó para sí con una sonrisa de satisfacción... 
 

 

—A... Agu... a... —Se oyó como un gemido ahogado y seco 

 

Kaiba enfoco sus ojos el cuerpo que se revolvía suavemente en la cama. Los ojos mieles aun estaban semi cerrados pero parecían con ganas de despertar por fin. Quizás lo mejor seria ir por la enfermera antes que nada. Dudo un momento, pero no, quería estar a solas con él, quizás tendría mucho que explicar y no quería testigos de aquello... 

Tomo una jarra que vio por allí, sirvió un vaso largo del liquido transparente y se acerco hasta él extendiéndoselo delante de sus ojos.
El rubio apenas lo vio, pero se lo arrebato llevándose a los labios con avidez. Estaba muy sediento y casi se atraganta al beberlo con urgencia
 


—¡Despacio tonto!... Vas a atragantarte 

 

El tono seco y de orden hizo volver en sí al rubio. Sabia de quien era esa voz, pero no correspondía con el lugar, a menos que estuviera volviéndose loco y escuchando al ojiazul en cualquier lado...  Ahora sus ojos estaban tratando de reconocer aquel lugar mientras miraba todo con expresión confundida... 

 

—¿Ka... Kaiba?.... —Pregunto llevándose la mano a la cabeza... —¿Dónde?.... ¿Dónde estamos? 

—En la enfermería de la Universidad 

—¿Qué... me paso? 

—Te desmayaste tonto... —Explico secamente obviando claro las palabras “en mis brazos, despues que te bese”...  —Te traje cargando hasta aquí, la enfermera dice que puede ser posible agotamiento, que estas muy cansado 

—¿Cansado?... Uh si... puede ser, estoy un poco cansado —Dijo con expresión tonta 

—Yo creo que eso no es lo único... dime... ¿Comiste algo? 

—¿Eh?... Aaaah... no recuerdo, creo que no 

—¿Almuerzo? ¿Cena?... ¿Tu sabes que las personas deben alimentarse? 

—Si lo sé... no me trates como idiota —Se enojo Joey 

—Entonces no hagas idioteces... —Le replico el otro 

 

Joey bufo quejándose. El ojiazul lo miraba de manera seca. Parecía enojado, aun más, parecía preocupado... ¿Por él? Imposible.  Entonces... ¿Qué hacia allí de todos modos? 

 

—Oye... Kaiba, ¿Qué haces tu aquí? ¿Qué no deberías estar trabajando? 

—No me digas lo que tengo o no tengo que hacer —Se quejo molesto a saber que responderle, solo le pondría mas en evidencia... 

—No pienso pelear contigo, estoy cansado —Confirmo el rubio llevándose la mano a la sien de manera enérgica 

— ¿Te duele algo? 

—La cabeza... Estoy mareado... solo... Tsk... no recuerdo nada de lo que paso 

—¿Uh? No... ¿No recuerdas? —Quiso saber el castaño con interés 

—Mnnnnno... —Dijo volviéndose a llevar la mano a la cabeza —Estaba hablando con Aoi... y bueh, solo recuerdo eso... Por cierto ¿Dónde esta Aoi?


La pregunta inocente de Joey perturbo de sobremanera al castaño...
Ese nombre otra vez, esta estúpida chiquilla de cabellos rojos...  El estomago se le revolvió, volcó sus ojos azules en él antes de responderle. Sus palabras habían golpeado al humor de Kaiba...
 

 

—Tu “novia”(1) se fue hace rato, dijo que la llames despues... —Le espeto en forma seca e hiriente — Claro, si puedes salir de aquí 

—¿Novia?... —Se sorprendió el rubio — ¿Eh? ¿De que estas hablado? ¿De Aoi?... noooo, ella no es mi novia, es solo una amiga —Explico poniéndose algo rojo —además... ¿Por qué estoy dándote explicaciones? 

—Yo no te las pedí... tu enorme bocota siempre las deja salir
 

Joey se sintió un poco molesto... la situación en si era bastante incomoda. No recordaba nada de lo que había pasado y ahora estaba en la enfermería con Kaiba reclamándole sin saber porque. No resistía la presión que solo estaba en el aire.
Se sentó en el borde de la cama e intento pararse sin mucho éxito. En ese momento un fuerte dolor en la sien lo doblego sentándolo nuevamente en la cama

 

—¿Estas bien? —Quiso saber Kaiba con genuina preocupación y curiosidad 

—Solo... mareado... 

—Recuéstate y descansa... Iré por la enfermera y despues te llevare a tu casa en la limousine... 

—No... esta bien, no hace falta 

—Tu te callas, solo... Obedéceme ¿Sí?
 

Lo primero sonó a orden, pero la segunda parte de la frase se suavizo para parecer un pedido, casi un ruego...  Joey se recostó una vez mas fastidiado por su propia debilidad. La larga figura de su enemigo el duelista desapareció por un momento hasta volver y recortarse contra la luz suave del atardecer... ¿Qué hora seria?

Evidentemente había dormido toda la tarde. Los ojos mieles se recostaron sobre el cuerpo del castaño, recorriendo cada una de las alargadas y bellas facciones del ojiazul... y hasta eso había cambiado.
Los ojos azules que otrora se veían indiferentes ahora le parecían hasta cierto punto cálidos. La boca que podía ser cruel y fría ahora se suavizaba con las curvas de sus mejillas, tenia en los labios un tono rojo muy sensual, le hacia acordar a unas frutillas tentadoras que deseaba morder ¿Morder? ¿Pero en que estaba pensando?

Una extraña sensación se apodero de su ser, algo extraño que se expandía en su interior volviéndose contra sí. sentía la piel caliente, y el corazón golpeteando en su pecho como loco y lo peor de todo es que no podía dejar de mirarlo, era como un imán atrayéndolo...
Carraspeo de manera seca intentando retener la mirada del otro... 
 

 

—Oye... Kaiba... 

—¿Hmmm? 

—Sé que dijiste que no es de mi incumbencia, ni que no debía preocuparme mas, pero... antes de que venga la enfermera, me gustaría que me dijeras que fue lo que le dijiste al director cuando estuvieron a solas... ¿Cómo lo obligaste a renunciar? 

—No lo obligue a renunciar... 

—Pero lo hizo, me gustaría saber que fue lo que paso 

—¿Y para que quieres saberlo ahora? 

—Curiosidad... aunque, sino quieres decírmelo lo entenderé... me imagino que un hombre importante como tu no quiere revelarle los secretos al alguien tan insignificante como yo —Dijo en tono de broma, pero el otro pareció fastidiarse con sus palabras... 

—No seas idota 

—¿Hasta cuando piensas seguir insultándome? 

—Hasta que se me dé la gana 

—Haz un esfuerzo ¿sí?... realmente me molesta que me insultes 

—Okey... okey... es que no se como te las arreglas para sacar siempre lo peor de mí 

—Guauuuuu ¿Y eso es bueno o malo? 

—Bueno creo... usualmente nadie saca nada de mí, ni bueno ni malo —Dijo sin pensar notando la suave sonrisa que se formo en el atractivo rostro del cachorro de ojos mieles 

—Y entonces... ¿Vas a contarme? —Pregunto de una forma que resulto ser muy sensual 

—¿Ah?... Si, luego de que el tipejo ese se propaso contigo, puse un investigador privado para que lo siguiera a ver si averiguaba algo que pudiera servirme... Nunca imagine que podría encontrar algo tan, tan rápido. Esa misma noche, lo fotografió en casa del director, en una especie de reunión familiar, junto con ellos había dos mujeres... apenas se puso a indagar las cosas y averiguo por un vecino que el tipejo ese, Nayita, esta casado con la hermana del director, por eso no quiso creerte, es su cuñado... no sé exactamente si el esta al tanto o no de lo que hace ese degenerado con los alumnos, pero la verdad es que si lo apaño en todo esto que es lo mismo 

—¡Vaya!... nunca me lo hubiera imaginado... en verdad que no... —Dijo tentativamente rehuyendo su mirada... —Entonces... te debo otra
 

Las palabras de Joey sonaron hasta tímidas. El otro pudo notar el leve sonrojo que tiño sus mejillas...
Kaiba trago duro. No podía soportar la enorme atracción que sentía por el rubio... quería que algo pasara que evitara que lo entrampara con sus brazos para besarlo y acariciarlo mas y mejor... y como si su deseo hubiera sido concedido, la figura de la enfermera apareció interrumpiendo la conversación...

 

—Hola... Que bueno que despertaste, despues de que te revise puedes irte a tu casa —Le explico ella sonriéndole a lo que el rubio solo asintió con la cabeza 

—Voy por la limosina... —Les interrumpió Kaiba alejándose. Nuevamente el rubio solo asintió mientras la enfermera controlaba su presión arterial y sus reflejos...

 

Mas tarde, el castaño le ayudo hasta llegar al auto. Ya era de noche. A Joey le parecía increíble que hacia mas de 14 horas que estaba en la universidad. Apoyándose en el fuerte cuerpo del empresario se subió al auto sin decir mas que gracias. El viaje se hizo tranquilo y sin sobresaltos, por alguna razón ambos prefirieron el silencio.

Kaiba estaba en un estado de reflexión, su mente parecía estar muy lejos de allí, había tenido que utilizar toda la fuerza de voluntad que tenia para mostrarse frío e intransigente, mientras que en su cabeza solo se preguntaba como es que el rubio no recordaba lo que había pasado... quizás el beso había sido algo traumático que había bloqueado sus pensamientos o... en verdad no tenia respuestas y solo había una persona que podía dárselas...

¿Qué pasaria cuando Joey recordara el beso?


Esa cuestión de esperar...

 

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Joey se había tomado el día libre para recuperarse. Desconecto el teléfono y tras excusarse con su jefe se había tomado el día completo para dormir. En verdad que le hacia falta, además recordaba que Kaiba le había advertido que si no descansaba, personalmente lo iba a atar a la cama, y lo peor de todo es que lo creía completamente capaz de hacerlo... 

A la mañana siguiente ya se encontraba claramente mejor.
Con la mirada en alto y el semblante sereno se encamino hacia las clases de ese día.   Estaba vestido como siempre, de manera informal y con el cabello medio alborotado... Se lo acomodo con los dedos rastrillando la mata dorada hacia su lugar cuando se percato de que había varias miradas curiosas posadas en él... No le dio importancia y siguió caminando, pero cuando este comportamiento se repitió, empezó a pensar si es que tendría algo en la ropa, o en el rostro ¿Qué estaba pasando? 

Un mal presentimiento le recorrió el cuerpo, sintió una sensación pesada de nausea, solo se había ausentado un día... pero... era evidente que había pasado algo mas, algo que desconocía, y algo que le molestaba profundamente...
Atravesó los largos pasillos del pabellón I hasta toparse por fin con una cara conocida. Su amiga la pelirroja estaba ahí, camino con seguridad sonriéndole como siempre, pero al llegar hasta la chica comprobó que ella lo miraba con cierto resquemor...
 

—¡¡¡¡Joey!!!!... Mnnnno sabia que habías regresado... ¡Qué bueno que ya  estés bien!  

—Aoi, ¿Cómo estas? —Le pregunto saludándola con un suave beso en la mejilla. 

—¿Eh? Yo... muy bien... ¿Y tu? —Por alguna extraña razón el rubio percibió cierta tensión en su voz... además era evidente el temblequeo que dominaba ahora el cuerpo femenino de su amiga y ni hablar del constante cuchicheo que sonaba a su alrededor en una clara insinuación de que lo estaban mirando a el.  

—Bien... pero, ¿Qué pasa Aoi? Tengo la sensación de que todo el mundo me mira raro. 

—Eh... —Ella simplemente rehuyo su mirada, lo que termino de convencer a Joey que estaba pasando algo raro. Resuelto y serio se enderezo acomodándose la camisa para volver a preguntar secamente. 

—¿Qué cuernos pasa Aoi? Dime por favor... esto esta empezando a ponerme nervioso. 

—Perdona Joey, es que no quiero tener problemas con él —Se explico con algo de temor. 

—¿Él?   —Pregunto sin entender. 

—Seto Kaiba. 

—¿Y porque tendrías que tener problemas con él? No entiendo... ¿Qué tiene que ver él conmigo? 

—Tu sabes que él es muy influyente y tiene mucho dinero para arruinarle la vida a cualquiera... y bueno... es que... creo que quedo todo en claro cuando te beso en medio del campus. 

—¿¿¿¿EH????? ¿¿¿¿QUÉ HIZO QUE???? 

—Te... beso... ¿No lo recuerdas? El otro día, cuando hablamos, el te tomo del brazo y te jalo con fuerza... y como te resistías, te beso en la boca... luego te desmayaste...
 

A estas alturas Joey ya no la escuchaba. Su mente se había detenido en la palabra “Beso”... Sus recuerdos volvieron al instante, como si de una película se tratara, La discusión, los gritos, el enojo, los profundos ojos azules perforando su piel y el beso robado...
Un beso fuerte, casi inexperto, una boca suave acariciando la suya, un lengua impertinente abriéndole la boca para saborearlo... creía que lo había soñado, que todo había sido parte del desmayo... ¿Por qué había hecho aquello? ¿Por qué alguien que defendía tanto su intimidad se había arriesgado con algo asi... ¿Por qué?... ¿Por qué?... 

Su cabeza era un revoltijo de cosas sin sentido. Aun shockeado por aquello no supo porque se alejo de allí como alma que lleva el diablo,  dejando en el camino a su amiga sin decirle media palabra mas, con la convicción que alguien le debía una explicación... 
Su mente era un remolino de preguntas sin respuesta y sentimientos encontrados, todo sin nada concluyente que lo convenciera, necesitaba verle, encontrarle y exigirle por mínimo que fuera una explicación al beso, una respuesta que le persuadiera de no querer matarle... 

Aun era temprano, miro el reloj para asegurarse de ello. Kaiba era muy meticuloso con los horarios y definitivamente sabia donde encontrarle.
Era miércoles asi que ese día tenían la primer hora libre y el ojiazul aprovechaba el tiempo para leer entre clase y clase, sabia que estaría en la misma oficina donde antes estudiaban juntos...

El corazón le latía violentamente, su cabeza solo podía evocar aquel beso una y otra vez, la suavidad que partía aun de aquellos labios y el fuerte aroma a perfume francés impregnado en la piel como si fuera parte de el ¿Cómo podían ser tan vividas esas sensaciones? ¿Cómo podía desear tanto que se repitieran? ¿Acaso estaba volviéndose loco?... 

Intento calmarse, ordenar las ideas que le venían una y otra vez a la mente. Abrió la puerta de golpe, cerrándola con el pestillo para evitar que se alguien mas entrara. Se acerco hasta la mesa y dejo caer estrepitosamente todos los libros que llevaba encima ante la mirada asombrada del chico de ojos azules...
 

—¿¿¿PORQUE NO ME LO DIJISTE???... —Grito enojado golpeando el escritorio con furia.  Kaiba se limito a mirarlo fríamente a través de los lentes como si no entendiera de que le hablaba...  

—¿Qué cosa? 

—¡¡QUE ME BESASTE!! 

—Ah... eso... —Hablo con tranquilidad. 

—SI; ESO... ¿¡Qué demonios pasa por tu cabeza!? ¿Por qué me besaste? , maldita sea... 

—No oí que te quejaras. 

—No oí que preguntaras... Demonios... ¿No ves que soy hombre? ¿O que acaso lo dudas? 

—Eso puedo verlo por mí mismo... los lentes no me engañan. 

—¡¿Puedes dejar de burlarte de mí?! 

—¿Puedes dejar de gritar? 

—¿¡Cómo quieres que no grite?! 

—¿Qué es lo que te molesta Wheeler? ¿Qué te haya besado o que tu no lo hayas recordado en el momento? 

—¿Q-que?... —La furia del rubio parecía crecer a cada momento, aunque en verdad no sabia bien el porque...
 

Kaiba tenia una actitud tranquila. Cerro serenamente el libro que estaba leyendo y se puso de pie... Joey se veía alterado. El cuerpo le temblaba levemente, tenia la piel ligeramente sudada y el cabello revuelto. La respiración agitada se evidenciaba en un jadeo rítmico y rápido... No sabia que pensar... todos sus sentimientos se encontraban en shock y el único que prevalecía era el de haber sido engatusado por el dueño de los dragones blancos de ojos azules... Su sangre ardía al igual que su interior... 
 

—No sé porque lo hice... —Se excuso Kaiba sin mas — Pero lo hice y ya, no puedo volver atrás
 

El rubio seguía inmóvil. Aquellas palabras no le servían de mucho... ninguna excusa valida, ninguna idea loca, ¿Solo era una acto que no tenia vuelta atrás?
 

—Lo hiciste... lo hiciste delante de media universidad ¿Entiendes lo que eso significa? 

—Sí. 

—¿Y me lo dices asi tan livianamente? —Gruño mirándolo fijamente a los ojos. 

—¿Y como demonios quieres que te lo diga?... Si te bese ¿Y que? 

—Te volviste loco... tantas horas detrás de la computadora te chafaron el cerebro... 

—Piensa lo que quieras... yo, no me arrepiento... 

—Kaiba... Somos la comidilla de la universidad... el chisme del día... tu que estas siempre tan preocupado por tu reputación y demás... ¿Acaso no te importa?
 

El castaño simplemente alzo los hombros, como si no le importara demasiado aquello, pero Joey en cambio seguía furioso, e imprevistamente, desde el fondo de sus fuerzas le sorprendió con un puñetazo violento y certero que impacto en la cara del más grande.  Kaiba apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando sintió un ligero corte del cual brotaba liquido caliente. Le había partido el labio en la parte interna. Un hilo de sangre broto por la comisura y recorrió su piel hasta llegar a la barbilla.

Joey se sintió miserable. Tomo su mano, le dolía el golpe, no el habérselo dado si no el saber que lo había lastimado, él estaba enojado pero despues de todo Kaiba se había portado bastante bien con el, lo había salvado, lo había ayudado y como le pagaba... Pegándole en la cara. 

Alzo los ojos con temor pero cuando enfoco su mirada en el otro una sorpresiva y singular sonrisa curvo los labios del ojiazul. El corazón empezó a latirle con violencia al ver que el otro no reaccionaba como pensaba... De pronto, Kaiba paso la lengua sobre sus labios sensualmente, arrastrando con ella todo el resto de liquido rubí que aun brotaba de su boca testigo del puñetazo.

Joey trago duro... un escalofrío le recorrió el cuerpo. Oculto tras los lentes no podía ver los ojos azules de Kaiba... ni siquiera imaginaba que era lo que estaba pensando... ¿Seria que todo esto le gustaba? 

Kaiba se acerco lo suficiente para borrar el poco espacio que los separaba. Tomo la barbilla del rubio volviendo su rostro a el... A Joey empezó a faltarle el aire, esa cercanía era lo que había venido evitando todo este tiempo... Una mano cálida atrapo sus mejillas enrojecidas, trazando con la yema de sus dedos el contorno de sus labios para terminar arrastrándose por el cuello de manera inquietante,  los labios de Kaiba se posaron en los suyos, mientras que su lengua lamía la piel de Joey de manera sensual... dio un suave mordisco lo que hizo gemir y en ese momento empujo su lengua dentro de la boca impertinente del cachorro...

Los ojos mieles que para ese entonces permanecían abiertos por la impresión, ahora se iban cerrando a medida que el beso tomaba intensidad... El perfume francés de Kaiba se estaba mezclando son el aroma de propia piel formando una nueva fragancia, una que combinaba a ambos duelistas en un aroma dulce y embriagante.  Las manos antes estáticas del Joey treparon lentamente hasta posarse en el pecho de Kaiba.  Entonces dio un pequeño empujón apartando al mas alto de sí. Kaiba suspiro su frustración sin moverse demasiado, pero era obvio que el rubio había cortado el beso...
 

—Los lentes... —Dijo de pronto —Me molestan, quítatelos —Suspiro arrebatándoselos delicadamente con la mano.
 

Seto se quedo sorprendido y aun más, cuando las manos de Joey dejaron caer los lentes sobre el escritorio atrapando al instante su cuello en un abrazo, solo para continuar con el apasionado beso...

El sabor tibio de sus labios, el dulce de su boca jugueteando sobre la suya solo hizo que Kaiba se estremeciera... ni siquiera supo como es que ese rubio idiota lo estaba haciendo gemir tan sonoramente. El aire quedo compartido de a dos. La boca de Kaiba sabia dulce y a la vez metálica, seguramente el sabor mezclado con los vestigios de su sangre que aun brotaban del corte... Las manos de Joey estaban cruzadas por debajo de su nuca, asiéndole del cuello y mezclándose con las hebras castañas que sobresalían del alargado cuello, mientras que las manos de Kaiba se aferraban a la cintura del rubio apretándolo cada vez mas fuerte contra sí, generando una fricción suave y agradable   

Joey estaba atrapado contra el escritorio, no tenia otra salida, bueno tampoco es como si la buscara, parecía muy cómodo en los brazos fuertes  de Kaiba, suaves gemidos escapan tentativamente de uno u otro, ahogándose en la pasión de un beso y otro sin paz, se bebían mutuamente, se deseaban, se necesitaban, en ese momento ninguno de los dos pensaba con claridad lo que hacia, sino que eran los sentimientos a flor de piel los que prevalecían... 

Temor... Deseo... Pasión... y un montón de cosas mas en un cóctel de sentimientos contradictorios que se mezclaban en el beso profundo que parecía estar llegando a su fin también...
 

—Seto... —Fue lo ultimo que gimió antes de perder el calor de los labios carnosos de su querido enemigo 

—Por lo menos... esta vez, no te desmayaste... —Hablo el empresario sin cortar la suave cercanía que aun tenían 

—No... esta vez no... —Hablo lentamente. Aun tenia el rostro apoyado en el ojiazul, se sentía tan bien. Su mano cálida seguía apoyada en su espalda brindándole una tibia sensación de seguridad mientras que la respiración, acelerada por el beso, volvía lentamente al ritmo actual

Ninguno hablaba, solo sentían las manos del otro acariciando la piel descubierta, sin otra intención que compartir una caricia.
Seto se sentía seguro... era la primera vez despues de mucho tiempo que no se sentía seguro... Aquel fuerte empresario que era implacable y frío en los negocios, que parecía una maquina carente de sentimientos, cuando se trataba de su vida personal no era mas que una pila de indecisiones y temores...

Pero nadie sabia eso, el se ocupaba de ocultarlo con su fiereza, nadie hasta Joey Wheeler... él lograba poner a flor de piel los sentimientos que guardaba muy dentro de su propio corazón
 

—Tenemos que hablar —Le susurro Kaiba con el sonido amortiguado por la cabellera dorada.

 
Joey asintió sin mas, con la voz apagada por las emociones. Kaiba se separo lentamente de el, impidiéndole alejarse demasiado, perdiendo su mirada azul es la cálida mirada del cachorro... Pero en cuanto iba a empezar a hablar, el celular llamo insistente. Kaiba lo miro con molestia, pero el sonido le decía que no era una llamada cualquiera... era una que debía atender.
 

—Demonios... —Protesto Kaiba —Justo en este momento... ¡TSK!... discúlpame un instante, debo atender... es Mokuba...
 

Casi por arte de magia, con la sola mención del chibi,  Joey volvió a la realidad y su actitud cambio. ¿Qué estaba haciendo despues de todo?
Se quedo estático viendo como la larga figura de ojos azules se movía un segundo hasta la ventana mientras intentaba hablar en un susurro algo que el sabia a la perfección...
 

—“¿Que pasa Mokuba?............. No, estoy muy ocupado............ que si, ya las tome, te dije que no había sido nada grabe, no hay necesidad que te preocupes por mí............. Ese medico es un idiota yo me siento bien........... esta bien, ya no te preocupes............. tengo algo que atender urgente, nos vemos luego......... esta bien, hablamos despues un beso”

Seto cerro el teléfono protestando. Su pequeño hermano solo estaba preocupado por él, pero la interrupción no era algo que en ese momento hubiera querido. Volteo guardando el aparatito para darse cuanta que estaba solo. A saber como el rubio había huido de ahí, ni siquiera lo había oído abrir la puerta. Sus piernas temblaron... ¿Qué pasaba? Y de su voz solo escapo un nombre, casi como un ruego, un llamado...
 

—Joey...
 

¿Por qué había huido asi?

Dudo un momento mientras acomodaba de nuevo sus lentes en la chaqueta, pero de inmediato salio tras él...  

Tenia que encontrarlo
 

Continuara...  
 

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1- Novia: Parece una palabra fácil pero depende que país tiene lo suyo. Acá se es novia no solo para casarse si no también cuando se sale con una pareja, pero se que en algunos lados la novia es solo la que va a casarse, en Argentina no. ^^
 

Notas de la autora:
Uy no me alcanzarían las palabras para agradecer toda la beuna onda que me llego por este fic. Bueno les cuento un poquito que esta autora esta mas que dormida revisando este capitulo asi que es posible que se haya pasado alguna cosita...  ¬_¬ Bueno despues de la locura del Fanatix, ya estoy mejor,  El Fanatix es en Argentina un evento que se hace una vez por año y donde se congrega un fin de semana a todo el fandom fanáticos del manga, anime, comics y mas, la diferencia es que justamente los stands son de gente común y no de importantes comiquerías y cosas asi. El tema es que con unas amigas teníamos un stand allá y hubo que trabajar un montón para el evento, me la pase dibujando mas de medio mes, además había que ir bien temprano para armar el stand y que les cuanto... fueron dos días de locos, completamente agotadores por los cuales tuve que posponer TODO, literalmente, me llevo casi una semana recuperarme del cansancio y recién ahora estoy “pila” de nuevo.

Les gusto???? Como verán esperaron pero esta un poquitito mas largo que el anterior.   Espero que no les parezca repetitivo esta vez fue Joey quien busco mas el beso y el que viene llega por fin el lemon, o por lo menos es lo que yo creo, pero la historia no termina acá, le falta un rato larrrrrgo ^____^

Tengo pilas de personas a quien dedicarles este capitulo pero sabrán entender que necesito dedicárselo a una en especial.

NOIN: Si estas leyendo esto, el sentimiento es mutuo, me llore todo con lo que me pusiste en el capitulo dos de Koi no Yokan, se me puso la piel de gallina y el corazón se me estrujo de emoción, realmente me alegra tenerte de amiga y sabes que te pase lo que te pase aquí estoy para vos todas las veces que me necesites... Espero que ya estés mejor de animo, viste que todo puede mejorar ^_^  además un huracán no puede derrotar a una persona tan buena y dulce como vos, te quiero MUCHOOOOOOOOOO

Saludos a todas las preciosas personas que me escriben por mi fic, sobre todo a Lucecita que es otra amiga de esas que llevo años de conocerla y quererla (quizás un poco mas de lo que recuerdo ya que con Luz nos conocemos hace varios años mas) A Denisse (amiga te extrañooooooo) y a Kitten que es la beneficiaria de este fic ya que si no fuera por ella jamás lo habría escrito ^^ (también te extraño mucho) Besitos, hasta la próxima 

Itzukiai (Faby)
Octubre 2004

 Haimita si estas leyendo esto, te escribo en cuanto pueda, si?

 

Espero que me digan que les parece, les gusto?

Quejas, reclamos, halagos o lo que quieran a 

Hanaiana@yahoo.es

Iwaki_Kyosuke@yahoo.com.ar