"Entre tu soledad y la mía"
Basado en YuGiOh!
Seto X Joey
By K-RO

 

Capitulo 2.- ¾ Partes

 

Desde que tenia memoria, aun antes de hacerse cargo de Kaiba Corp. el toque de Diana había sido a las cero seiscientas horas. Y aun ahora, cuando estaba en la cima del mundo seguía manteniendo aquella costumbre. En circunstancias ideales, dormía 6 de las 24 horas del día, de medianoche a seis de la mañana, una cuarta parte de su vida.

Después se levantaba para hacer frente a las otras tres cuartas partes.

Mokuba, como siempre, en lo brazos de Morfeo, lo dejo dormir un rato mas, amaba a su hermano por sobre todas las cosas, y consentirlo era el privilegio del que mas gozaba, después de todo, alguno de los dos tenia derecho a una infancia feliz.

Aquel día, después de levantarse, revisar unos documentos pendientes, “desayunar” (solamente un café, yo detesto el café) se marcho hacia la escuela, Seto Kaiba detestaba ir a la escuela, no había nada que esos patéticos maestros pudieran enseñarle y detestaba todavía mas ver al grupo de bobos que formaban Yugi Moto y compañía. De no ser por el certificado, ni siquiera se molestaría en salir de Kaiba Corp.

Llego temprano ¡que novedad! No había nadie en el salón, se sentó en su escritorio y abrió su laptop, tenia mucho trabajo que hacer y acostumbraba aprovechar por lo menos un poco el tiempo que perdía sentado ahí.

La puerta se abrió, mostrando al grupo de idiotas, Yugi y su Yami, también la cabeza hueca de Gadner y el Tristan.

- Buen día, Kaiba-kun - saludo, contento como siempre Yugi


El solo volteo a verlo, con esos ojos fríos que lo caracterizaban y de nuevo volteo su atención hacia la pantalla de la computadora.

- Kaiba, mi Aibou acaba de saludarte, lo menos que puedes hacer es contestarle - Yami hablo con su característica voz de “yo fui Faraón de Egipto, así que debes obedecerme” (a veces pienso que Yami necesita urgente una Halls, ¿ustedes no?)

Pero ¡¡ no señor !! El era Seto Kaiba y nadie le decía que hacer.


- Si no lo has notado, no estamos en Egipto faraón

- ¡¡¿qué has dicho Kaiba?!

Ni siquiera volteo a mirarlo, era tan fácil sacarlo de quicio.

Pero había una voz que podía sacarlo de quicio a el.

- Hey, Kaiba, ten un poco de consideración


Ahí, en la puerta, estaba el perro de Wheeler, parecía que había corrido un buen trecho, respiraba agitado y su uniforme estaba todo fuera de su lugar.


- Joey, ¿te sientes bien? - pregunto Tea acercándosele


Joey la ignoro (bien por el) su atención estaba por completo en Kaiba, parecía que quería fulminarlo con la mirada.


- ¿A ti que te interesa, perro? - contesto

- Se trata de mi mejor amigo, idiota - vocifero Joey, estrechando sus ojos y acercándose

- Joey, basta - suplico Yugi - aun no estas bien por lo de la pelea


Joey hizo un gesto de dolor ante esa afirmación, les había mentido a sus amigos, no por que no confiara en ellos, si no, por que no quería meterlos en problemas, así que había inventado la excusa de que se había encontrado unos ladrones y le habían dejado molido... Las dos ocasiones

Kaiba se tomo el tiempo para observar a Wheeler, estaba mas delgado y unas profundas ojeras azules rodeaba uno de sus ojos, el otro estaba hinchado y morado, claramente un golpe, tenia el labio partido, no terminaba de cicatrizar, también su animo había decaído desde ... ¿una semana? Si, una semana exactamente había pasado desde que se presento en clases en un estado similar. (que no le interese Wheeler, no quiere decir que no note esos detalles)


- ¿Así que necesitas que te defiendan, perro? - pregunto con cizaña


El primer golpe fue predecible y algo falto de fuerza debido al estado del cachorro, lo esquivo con facilidad y dirigió su puño hacia el estomago de Joey.

Hasta ahí todo estaba bien.

De pronto, al sentir el contacto de su puño con el estomago del perro, sintió claramente que le saco el aire y perdía el equilibrio, cayendo irremediablemente sobre el.

Extraño, Wheeler era mas fuerte que eso, se emparejaban mucho en fuerza, así que supuso que la famosa pelea había sido mas que eso.

Alcanzo a sostenerlo e incluso el se sorprendió de lo poco que pesaba, podía sentir sus costillas a través de la gruesa tela de la chaqueta del uniforme.


- Señor Kaiba, ¿puedo saber que hace?


Mierda, ¿desde cuando estaba ahí el profesor? Era un maestro nuevo, así que no sabia cuan peligroso podía ser Seto Kaiba

Soltó a Joey, dejándolo en brazos de Yami, que lo llevo a su asiento y el mismo se sentó sin ponerle demasiada atención al profesor.


- Pregunte, señor Kaiba, ¿qué se supone que estaba haciendo?


Bueno, ¿que este tipo no aprecia en algo su vida?


- Nada - se digno a contestar

- Bien, a mi me parece que estaba haciendo algo y desde que usted y el señor Wheeler son tan amigos, no les molestara hacer un proyecto, juntos y entregarlo mañana, ¿cierto?

- ¡¡ QUE! - fue el grito que dejaron escapar dos jóvenes, uno rubio y el otro castaño

Kaiba preparo su mirada mas intimidante para el estúpido profesor, mientras que este solamente sonrió de manera un tanto cínica, bien, algo tenia que admitir, no todas las personas podían mirar directo a los ojos al CEO sin sentirse intimidados


- No, no, no, definitivamente no, yo no voy a hacer nada con este sujeto - grito Joey, desde su asiento - tengo trabajo después de clases y si no me presento, simplemente no me pagan

- También yo tengo trabajo que hacer, perro, y no por eso me ves lloriqueando - le contesto venenoso, Kaiba

- Bueno, bueno - concilio el profesor - que comience la clase y usted señor Kaiba, guarde esa laptop, al menos en mi clase pondrá atención, eso por supuesto, si no quiere que lo repruebe.


Bueno, olvidemos la parte de admiración que el CEO sintió hacia el profesor por sostenerle la mirada, ahora lo único que quería era golpear a alguien.

 

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Durante el descanso, busco con la mirada al cachorro, lo encontró debajo de un árbol, con sus amigos almorzando.

“bien, al mal paso, darle prisa” pensó

Alcanzo a escuchar parte de la conversación

- No es tan malo Joey, solamente es un dia - consolaba Yugi a Wheeler

- Eso lo dices por que no eres tu el que tiene que trabajar con ese pesado - Joey no se veía para nada consolado - además, tengo que irme a trabajar, necesito el dinero

- ¿Y para que Joey? Estas trabajando demasiado, ¿para que el dinero? - preguntó Tristan



¿Trabajando demasiado? Bien, si el perro trabaja no se notaba, aun desde ese Angulo podía ver el desgastado uniforme que llevaba, eso sin contar que casi nunca llevaba dinero para su almuerzo


- Hermano, si tienes un problema nosotros podemos ayudarte, hacerte un préstamo, que se yo - suplicaba el moreno


¡¡ Maldita sea su suerte !! Joey maldijo su boca floja, pero el nunca había sido bueno para decir mentiras


- Joey ... - advirtió el antiguo faraón de Egipto - dinos que te esta pasando

- Este... Yo... - no lograba articular ninguna frase coherente

- Oye, Wheeler - Kaiba pudo ver ciertamente como algo parecido a .. ¿alivio? Inundaba los ojos castaños de Joey, se sentía aliviado por la interrupción.


Ahora bien, ¿qué podía pensar su genial mente de todo aquello?

En primer lugar, que Wheeler nunca se sentía aliviado de verlo.

En segundo, que todo se debía a que no quería dar explicaciones respecto a que hacia después de clases y respecto a aquella famosa pelea.

Lo que lo llevaba a la conclusión de que había sido mas que una pelea

Y en el ultimo de los casos ¿a el que le importaba?


- Mira perro, no me hace mas feliz que a ti esto de tener que hacer un trabajo en equipo, así que te espero después de clases y acabemos con esto

- TU NO ME DAS ORDENES KAIBA - grito Joey

- ¿Tienes una idea mejor? Por que si no es así, cállate y obedece.


Bien, por lo menos eso había servido para callarlo mientras se alejaba a una prudente distancia

 

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Una vez que terminaron las clases, se dirigió hacia su limosina, cuando se encontró enfrente de ella, pudo ver que el cachorro ya se encontraba recargado en una puerta.


- Metete, cachorro, vamos a mi casa - ordeno


Ninguna contestación, solamente obedeció.


- ¿Por qué a tu casa? - pregunto el rubio al fin

- Hay suficientes libros en mi casa para hacer cualquier tipo de proyecto - contesto Kaiba tajante - además, en cuanto terminemos, podré regresar al trabajo si perder demasiado tiempo

- Escucha, trato de ser amable así que mientras estemos en esto ¿por qué no intentamos una tregua?


Solo entonces volteo a mirarlo, el cachorro lo miraba con una sonrisa un tanto tímida y le extendía la mano, como si estuvieran haciendo un trato.


- De acuerdo cachorro - murmuro y le tendió la mano también

- Solo por esta vez, pasare por alto el insulto - murmuró indignado


Se quedaron callados ¿de que podían hablar? No eran amigos, aunque a Kaiba le divertían las reacciones del perro cuando lo insultaba, pero era algo que nunca admitiría.


- Solamente estaba tratando de ser amable ¿sabes? - comento como quien no quiere la cosa Joey.

- ¿Qué? - no sabia de que estaba hablando

- Yugi - contesto mirando por la ventana - trata de ser tu amigo

- Yo no creo haber pedido ser su amigo - estaba comenzando a molestarle el rumbo que tomaba la conversación.

- ¿Sabes una cosa? Ni a el ni a mi nos interesa que seas rico, poderoso o inteligente, solamente te ofrecemos amistad, te aseguro que seria lo mismo si fueras mas pobre o tonto incluso que yo.

¿Qué se había desayunado el cachorro, que de pronto hablaba tan serio?

- Yo no necesito...

- Lo se - interrumpió volteándose a verlo a los ojos- no necesitas de nada ni de nadie. Conozco tu credo Seto Kaiba y conozco tu trinidad - alzo tres largos dedos - tu hermano, tu empresa y tus tres dragones de ojos azules. Toca cualquiera de los tres y tu destino esta sellado.


Joseph Wheeler se volteo de nuevo hacia la ventana y murmuró apenas audiblemente:


- ¿Entonces por que cada vez que te veo a los ojos, siento que estoy viendo un cascaron vació?

 

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- ¡¡ NI-SAMA!! - una pequeña bola de pura energía atravesó a alta velocidad el recibidor para estrellarse directo en el abdomen del CEO, haciéndole perder el equilibrio

- Hola, Mokuba - saludo con toda propiedad Kaiba

- Llegaste temprano y... - el pequeño se interrumpió al notar la presencia de Joey - ¡¡Hola Joey!! ¿qué haces aquí?

- Hola chibi - saludo alegre

- Estas herido - observo Mokuba - ¿qué te ocurrió?

- Un accidente - respondió - me golpee con una puerta

- Una puerta con puños - Mokuba era pequeño, pero no era estúpido - ¿qué ocurrió? ¿te peleaste con Ni-sama?

- No, no chibi, no pelee con tu hermano, de hecho, vine a hacer un trabajo con el y...

- Vamos Wheeler - le resultaba difícil a Kaiba llamarle sin incluir algún sobrenombre canino - la biblioteca se encuentra por aquí.

- Ya voy, no me des ordenes Kaiba


Joey fue detrás de Seto, dejando a Mokuba con una duda atroz


- Mi hermano y Joey... Juntos ... Trabajando - meneo la cabeza incrédulo - espero que no se maten el uno al otro.

 

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Joey quedo impresionado por la enorme biblioteca que había en la mansión Kaiba

- Es enorme - menciono con ojos de niño pequeño

- Ayúdame a buscar los libros que necesitamos - ordeno el CEO


Kaiba noto cierto rictus de dolor en el perro al tratar de alcanzar los libros mas altos, como si sus músculos estuvieran resentidos.


- ¿Te sientes bien?


¿De donde habia salido eso? Y todavía no acababa de asombrarse cuando Joey le contesto.

- Si, solamente estoy un poco cansado, no he dormido en los últimos días

- Duérmete - sugirió, señalando un diván - yo puedo terminar solo esto.


Bueno, Joey era amigo de Mokuba, el pequeño realmente tenia en alta estima al perro, se preocuparía si Joey estuviera herido y se molestaría con el si lo obligaba a trabajar estando lastimado (¿Mokuba es capaz de enojarse con su hermano?).

En circunstancias normales, Joey ni siquiera habría admitido que estaba cansado, pero estaba tan adolorido que solamente se limito a seguir el consejo de Kaiba. Deseaba descansar antes de tener que vérselas de nuevo con esos dos tipos.

Tardo cuando mucho una hora, después de terminar el famoso trabajo se dirigió hacia su habitación para terminar un trabajo atrasado, dejando dormido a Joey.

 

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Eran casi las dos de la mañana cuando un muy despeinado Joey se apareció en su habitación.

- Kaiba ¿qué hora es? - pregunto confundido

- Casi las dos


Pudo ver claramente cuando su rostro perdió color, seguramente preocupado por aquellos vándalos que lo habían golpeado anteriormente

- ¿El trabajo?

- Terminado

- Debo irme


Se dio media vuelta, dispuesto a marcharse cuando la voz de Kaiba lo detuvo


- No puedes irte, es demasiado tarde, puedes quedarte aquí esta noche.

- No


Su reacción era totalmente incomprensible, no eran amigos, pero tampoco era para tanto y aun así el cachorro prefería arriesgarse con esos tipos a pedirle un favor a Seto Kaiba.


- No fue una sugerencia, cachorro.


Bueno ¿ que diablos le pasaba? No había pensado, solamente hablo, era como si su cerebro se hubiera desconectado de su boca. “tranquilízate Kaiba” se dijo, simplemente había reaccionado así por que si el perro se marchaba y lo volvían a golpear, sus amigos le echarían la culpa y era mucho mejor aguantar al perro una sola noche que soportar a todo el grupo de tontos.

No era como si el les tuviera miedo o algo, simplemente le gustaba dejar las cosas sencillas.

Joey pondero sus opciones, de todos modos, esos tipos le dejarían casi muerto sin importar a que hora llegara, así que pensó que tener una noche para poder dormir sin su padre que se caía de borracho y drogado le caería bien, aunque esa noche la pasara en casa de Kaiba.

- De acuerdo, gracias

- Te mostrare una habitación y te prestare una pijama mía


Una vez que le enseño el cuarto (por cierto mucho mas grande que el de Joey) le indico donde podía darse un baño y regreso a su cuarto por una pijama.

Cuando regreso, escucho el sonido de la regadera, entreabrió la puerta para avisarle donde dejaba la ropa que le prestaba.

El cachorro estaba completamente desnudo debajo de la regadera

Entonces lo vio.

Su cuerpo estaba completamente magullado, cortes y cardenales cubrían la mayor parte. E incluso logro divisar cicatrices profundas y antiguas.

Eso no había sido una pelea. Al cachorro le habían dado una paliza de época.

 

TBC

 

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HOLA A TODOS mi segundo capitulo, bastante mas largo por cierto, aunque no del todo de mi agrado

Este capitulo esta dedicado a mi querida amiga Hikaru, que ,me apoya, me levanta el ego y me dijo que siguiera adelante cuando estaba a punto de desertar, se encargo de recordarme que poner las cosas desde el punto de vista de Kaiba, es bastante frió.

POR CIERTO, no se si lo deje bien en claro, en esta capitulo, el factor tiempo es una semana (si, el tiempo que pidió) de que le dieron una paliza a Joey, y de hecho, ya le dieron otra, ahondare en ese aspecto mas adelante para dejarlo un poco mejor explicado.

Dudas, comentarios ille_angelus_nigri@hotmail.com