"Entre tu soledad y la mía"
Basado en YuGiOh!
Seto X Joey
By K-RO
 

 

Capitulo 5.- Demián

 

Encontré la libertad donde menos lo esperaba...

En el fondo de un tintero

Y en la punta de una pluma.

Así que te reto amigo lector...

A que sigas adelante... *

 

º-º-º-º-º-º-º-º

Con asombro de mirarte

Con admiración de oírte

No se que pueda decirte

Ni que pueda preguntarte

 

Solo diré que a esta parte

Hoy el cielo me ha guiado

Para haberme consolado

Si consuelo puede ser

Del que es desdichado ver

A otro que es mas desdichado **


 

Las manos de un artista.
Joey tenia las manos suaves y finas y los dedos largos y delicados.

Las manos de un artista.
Solamente que estaban manchados de sangre.

Se paseo por la habitación, intranquilo sin saber el por que, molesto con aquellos tipos que habían lastimado al pequeño cachorro. 
En algún momento su ira paso de aquellos tipos hacia el propio Joey.

¿cómo había podido dejarse manipular de esa manera?  ¿cómo no se había defendido?  ¿por qué motivo había arriesgado la vida por alguien a quien el no le interesaba en lo mas mínimo?

Eso solo probaba lo débil que era Wheeler. Aunque no demasiado diferente de el mismo. Pero el había tenido alguien por quien pelear. Mokuba.

¿A quien tenia Joey Wheeler?.


-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

Joey despertó con un tremendo dolor en todo su cuerpo, incluso en algunas partes que no había descubierto siquiera.
Estuvo perdido unos instantes, hasta que reconoció aquel aroma a cedro.

Se dio cuenta de que estaba en la habitación de Kaiba, por principio de cuentas, era mucho mas grande incluso que la habitación en la que (mas a fuerzas que de ganas) se había quedado la vez anterior. A veces Joey pensaba que Kaiba tenia un complejo (no estaba del todo seguro si de superioridad o inferioridad) para tener aquel gusto por las cosas enormes.

También se dio cuenta de que debía ser muy tarde, la oscuridad era tal que no alcanzaba a distinguir mas allá de sombras y siluetas.

- hasta que despertaste, cachorro.

- Kaiba - murmuro incorporándose - ¿ cuanto tiempo he dormido?

El CEO se acerco a la cama y lo empujó de nuevo hacia bajo, acostándolo sin demasiada ceremonia.



- varias horas, el medico te ha inyectado un sedante y vendó la mayor parte delas heridas, cosió otras, no tienes un costilla rota de puro milagro, pero si esta bastante resentida. Ha dicho que deberás estar en cama por lo menos una semana.

- ¿un medico? - para ser sinceros, esa era la única parte que había escuchado - ¿has llamado a un medico? ¿qué le has dicho?

- nada en realidad, le he pagado lo suficiente para que no abra el pico.

- no debiste - lejos de sentirse agradecido (en realidad si lo estaba) lo único que Joey podía sentir era preocupación por las repercusiones que ello conllevaba - no debiste llamar a un medico, no es la primera vez que algo así pasa y tampoco será la ultima.

- ¡maldita sea Wheeler! eres mas idiota de lo que pensé. - realmente la molestia que había estado acumulando hacia el cachorro se estaba haciendo cada vez mas grande.

Y Joey no entendía nada de nada.


- no te pedí ayuda si mal no recuerdo.

- dabas un espectáculo patético, incluso yo sentí lastima por ti.

Lastima.
El no necesitaba la lastima de nadie. Y se lo dijo


-no necesito tu lastima ¿sabias?

- ¿por qué, defiendes a alguien a quien no le interesas?

- ¿por qué te preocupa? No te importa - francamente, el tampoco lo sabia del todo, pero si sabia que no quería ver a su padre en la cárcel.


Contrario a lo que se supondría, Joey no odiaba a su padre por lo que le había hecho padecer en todos los años desde que su madre se marcho. El odio se le antojaba un sentimiento que destrozaba el espíritu, mataba el alma y destrozaba el corazón.
El no podía permitirse sentir odio, seria matarse a si mismo.

Y entonces si estaría perdido.

- eres demasiado débil, Wheeler.

- y tu si serás muy fuerte - empezaba a exasperarse. Realmente realmente deseaba saber que había hecho para despertar la ira de Kaiba. El no le había pedido nada.

Y también estaba molesto por aquel ataque sin sentido.


- por lo menos mas que tu si

- ¿qué tiene que ver que seas fuerte?


Kaiba se acerco a Joey para que se grabara lo que iba a decir.


- toma el fuerte todo aquello que el quiere y el débil tiene que dar y sufrir tanto

Ahora además de enojado, también estaba confuso, ese no podía ser Kaiba, el señor sin emociones.


- la fuerza es algo relativo - dijo con convicción - tu puedes ser fuerte en comparación con unos y débil en comparación con otros.

- pero yo soy fuerte en comparación con todos


Joey no comprendía la molestia del CEO ¿ por que tanto afán en llamarlo débil? El no se sentía débil en lo mas mínimo.

Estúpido, si

Manipulable, quizá.

Confiado, Tal vez.

Débil, nunca.

Cualquier cosa contra lo que la vida lo enfrentara; lo encararía de la mejor manera que pudiera.

Y lo que no te mata, te hace mas fuerte.


- ¿y eso que? ¿qué trae de bueno?

- control, poder, éxito y así estoy contento


Por este punto, Joey en verdad se molesto, podía sentir su sangre hervir. ¿qué acaso Kaiba se sentía mejor que todos?


- ¿contento? - había desdén en su voz - Que palabra tan estrecha y mezquina. Y en cuanto a la felicidad y al éxito al que te refieres, yo no los veo en ti: a una persona contenta consigo misma se le nota, sus ojos brillan y su piel resplandece. Pero cuando te veo a ti, no veo mas que tristeza y miedo - y meneo un dedo enfrente de su cara en negativa - y no todos los muros son de piedra, recuérdalo.

Kaiba alzo la mano, dispuesto a abofetear al rubio, pero se detuvo ¿desde cuando le afectaban tanto sus palabras?


- tu no sabes nada, tu no entiendes nada ¿crees que fuiste el único que tuvo o tiene una vida difícil? Despierta niño, a nadie le importas

- no eres justo, Kaiba

- ¡¡LA VIDA NO ES JUSTA!! - no quiso razonar, solamente existía a aquel maldito odio, Joey no tenia nada que ver con el, pero desquitarse así era la manera mas sencilla - te quita lo que mas amas y después te da un padre al que tu vida le importa menos que un montón de billetes.

- ESO NO TE DA DERECHO A TRATAR A LOS DEMÁS COMO SI FUERAN INFERIORES, el hecho de que hayas tenido o no una buena vida no significa que todo el mundo sea como quienquiera que te haya lastimado. ¿sabias?.

- das lastima, Wheeler.

- el único aquí que merece lastima eres tu.

- ¿yo?, el que aquí casi se muere por su estupidez fuiste tu. De no haber sido por mi, probablemente aquellos tipos te hubiesen matado.

- tu no necesitas que te maten Kaiba, por que tu ya estas muerto.

Kaiba abrió los ojos como platos por las palabras del cachorro.


- tu no sabes por lo que yo he pasado. No tienes derecho a juzgarme.

- ni tu tienes derecho a tratar mal o a lastimar a otras personas solamente por que has tenido una vida difícil. Y en el ultimo de los casos, yo no recuerdo haberte pedido ayuda.


El CEO se dirigió hacia la puerta y antes de abrirla, murmuro:


- puedes irte cuando te plazca Wheeler.


En cuanto salió de la habitación, Joey se levanto y busco su ropa ¡¡Claro que iba a irse!!.

Se vistió con cuidado, le dolía todo, pero el dolor había sido un compañero constante en su vida, así que no le dio importancia.
Se miro al espejo, un poco mas de vendas y hubiera podido pasar por una momia.
Intento reír, pero la verdad, no sentía ganas de hacerlo.

“Sanarán” pensó “tanto menos pienses en ellas, tanto mas pronto sanarán”.

Pensó sus opciones, en realidad no eran muchas, tendría que pasar la noche a intemperie, y ¿después? No podía pedirle asilo a sus amigos, por un lado, el era demasiado orgulloso, por el otro, Tristán tenia varios hermanos, así que no había espacio para uno mas.

Yugi tenia una situación parecida, desde que Yami había adoptado permanentemente permanecer fuera del rompecabezas del milenio, sin duda los gastos de la casa Moto habían subido considerablemente, no era sencillo para su abuelo pasar de mantener solamente a su nieto a tener también que cargar con los gastos de otra persona, y pasar de dos a de repente 4 ocupantes sin duda no estaba dentro del presupuesto.

Tea no era ni siquiera una opción ¿cómo se vería que un muchacho fuese a vivir a la casa de una señorita decente? No, su amiga Tea no era una opción.

Suspiró con pesadez ¡¡maldita su suerte!! Tal vez Kaiba tenia razón.

No, Kaiba se equivocaba.

Sentía cierta afinidad con el muchacho castaño, el también había sufrido, pero la manera en la que procedió no era la correcta. Apartar a los demás solo llevaba a la destrucción del espíritu, y sin duda alguna, el espíritu de Kaiba estaba completamente desvanecido.

Y Joey Wheeler sintió cierta lastima por el todo poderoso CEO.

Despacio y sin prisa, se encamino hacia la puerta dela habitación. Si antes Kaiba no lo soportaba, ahora mucho menos.


- y yo que quería ser su amigo - murmuro para si mismo.


Y era cierto, antes de aquella ¿cómo llamarla? ... Declaración, el ya sabia que Kaiba había tenido una vida difícil, y por ello el quiso ser su amigo.
Pero ahora lo veía mas lejano que antes.

Y cuando abrió la puerta del cuarto...  Seto Kaiba estaba parado enfrente de la puerta, bandeja en mano, con un plato que parecían huevos revueltos.

- supuse que tenias hambre - le dijo sin mirarlo - no es la gran cosa, la cocinera ya se retiro... Yo, no sabia si los querrías estrellados o revueltos.

- bien Kaiba, puedes comértelos, por que yo ya me voy.


¿Realmente esperaba que se quedara después de todo lo que le había dicho? No señor, Joey Wheeler puede ser un maldito estúpido sensiblero y débil, pero no era masoquista.
Lo rodeo para dirigirse a la escalera.
Fue entonces que lo escucho.


- por favor, quédate Joey.


Kaiba no noto (o no quiso notar) que había llamado al pequeño cachorro por su nombre de pila.
Joey, por su parte, se quedo de una pieza ¿había escuchado bien? ¿ese era Kaiba? El señor yo-no-necesito-de-nadie.?
Cerro un momento los ojos. Su decisión estaba tomada.


- revueltos.

- ¿qué?

- revueltos, Kaiba - se volteo y le dirigió su sonrisa de niño pequeño - me gustan los huevos revueltos.


Dio un giro de 180º a su decisión en menos de un minuto, pero así era Joey, impulsivo.


- entra cachorro, deberías estar acostado.


Por una vez en su vida, Joey le hizo caso, entro de nuevo, se volvió a quitar la ropa y se acostó en aquella enorme cama.
Kaiba puso la charola a su lado.
   Joey tomo un tenedor y se metió un poco de comida a la boca. Demasiado salado, le hizo gracia que el CEO de Kaiba Corp. fuese mal cocinero.

- de que te ríes cachorro? - pregunto Kaiba medio ofendido por su sonrisa burlona.


Joey simplemente negó con la cabeza, no era su estilo burlarse de que Kaiba no tenia talento para la cocina.

- de nada Kaiba. - de repente una duda lo asalto - ¿ y Mokuba?

- Mokuba no estaba cuando te traje, así que no sabe que te encuentras aquí.- se hizo una pausa - ¿qué vas a hacer ahora? - lo que estaba a punto de decir, no era sencillo, tendría que tragarse gran parte de su orgullo.

- no lo se - Joey respondió con toda franqueza.

- puedes quedarte aquí todo el tiempo que sea necesario, Wheeler.


El mundo sin duda se había vuelto loco ¿Seto Kaiba ofreciéndole su casa?


- no quiero ser una molestia, Kaiba - menciono cuando al fin fue capaz de hablar.

- si fueras una molestia, no te diría nada ¿o es que tienes una idea mejor?

- no, pero... - se dio por vencido - ¿por qué?

- hace poco, cachorro, me ofreciste tu amistad - Kaiba se puso de pie y se dirigió a la puerta - ahora yo te ofrezco la mía.


Abrió la puerta por completo, pero cuando estaba un paso antes de salir, escucho al cachorro.


- ¿ te preocupas por mi, Kaiba? ¿por qué?


La puerta se cerro sin contestación. Dejándolo con una mezcla de confusión, enfado y extrañez.
Joey suspiro de nuevo ¿realmente esperaba una respuesta? Claro, no, pero aun así no pudo evitar preguntar.


- gracias, Kaiba.


Se dio vuelta en la cama. Estaba demasiado mullida para su gusto. Se paro, ya nadie estaba ahí para regañarlo.
  Miro para todos lados, buscando en que entretenerse. En esa habitación solo había libros. Francamente, el detestaba leer.

Había un libro pequeño en la mesa de noche, diferente a los demás, viejo y gastado, manchado y con las hojas arrugadas.


Lo levanto y miro el titulo.

Decía “Demián” por Hermann Hesse.


Por un costado, en marcador negro indeleble estaba escrita una palabra “Seto”, en letras grandes e irregulares, señalando sin lugar a dudas, que Kaiba tenia en su posesión aquel libro desde hace mucho tiempo.

Hizo ademán de dejarlo en su sitio, pero el libro se abrió en una pagina, generado sin duda por el uso constante.

Y Joey era muy curioso.

Encontró un párrafo, sombreado con lápiz, lo que sugería que aquel pedazo del escrito era de especial interés para su dueño.

Así van cayendo as hojas de un árbol otoñal, sin que el lo sienta, la lluvia, el sol o el frió resbalan por su tronco mientras la vida se retira a lo mas intimo y lo mas recóndito. El árbol no muere, espera. ***

Joey se sorprendió a si mismo pensando en Kaiba con esas palabras. Kaiba le recordaba a un árbol; Olía a cedro, era alto y regio, igual que un pino, y tan fuerte e imponente como un roble.
Un árbol otoñal, algo que aparentemente esta muerto, pero en realidad no lo esta...

Como Kaiba, entonces el no estaba muerto como pensó.

Esperaba.

Así que... ¿qué era lo que Seto Kaiba estaba esperando?


TBC

 

-º-º-º-º-º-º-º-º

* Ese es un pedazo de las escenas finales de la película “letras prohibidas” (ya saben, el Márquez de Sade y todo eso) en realidad no son las palabras exactas, hace mucho que vi esa película, pero esa es la esencia. Se me ocurrió ponerlas y quien se sepa la cita completa, le agradecería que me la mandara.

** Pedro Calderón de La Barca, un español creo que del siglo XVII, escribió “la vida es sueño” , de ahí la cita. (se los recomiendo, pero necesitaran un traductor de español antiguo [o al menos yo lo necesite] además de que esta en verso)

*** “Demián” de Hermann Hesse, escrito en 1919, los de mi generación deberían recordarlo, había un pedazo en el libro de español de segundo de secundaria, el libro me atrajo de inmediato, por aquella cita especialmente (en realidad no encontré el libro hasta dos años después), pienso que me identifico mucho con ella y casi de inmediato que conocí a mi querido CEO, pensé que a el también le venia. También me gusta mucho un párrafo que dice: “quería tan solo intentar vivir aquello que tendía a brotar espontáneamente de mi... ¿por qué habría de resultarme tan difícil?”

Este capitulo en realidad no dice nada, pero el siguiente veremos el por que Kaiba acepto que el cachorro se quedase (todos lo sabemos, pero es divertido).

ille_angelus_nigri@hotmail.com