"Lies..."
Basado en YuGiOh
Seto x Joey
By Noriko Sakuma
N/A Tercer capi!! Me tardé en subirlo!! *sigh* pero tengan en cuenta, la obra que tuve que leer y entregar para hoy U.U, la obra que tengo que ensayar y entregar para mañana T.T, un ensayo para el viernes!! O.o Y eso juntando a que me robaron mi puente de carnaval!! Snif!!! Pero bueno, no pude evitar escribir un poco n.n
WARNING!!! Este fic contiene YAOI!!!! Pareja Implicada: SETO/JOEY
(lago de Angst y Drama… Un fic un poco retorcido xD)
ENJOOOOOOOOOYYY!!!! ^^
“Hablando”
Pensando
*** <-- Cambio de Escena
~ I'm trying to control myself
So please don't stand in my way
I've waited for the longest time
This is what I wanted in my way
Move over, move over
There's a climax coming in my way
Move over, move over
There's a climax coming in my way~
~*~*~*~*~*~
Finalmente asiento mi pluma a un lado del escritorio, siendo ya cuarto par alas seis. Me tomo un momento para admirar mi escrito y caligrafía. Me ha tomado toda la noche pero creo que por fin tengo terminada la primera fase de mi plan. Completamente perfecta, como debe de ser. La estrategia es tan finamente detallada por mi, un genio, que el perro no se dará cuenta ni que lo golpeó.
Sobre mi escritorio reposa una carta escrita por mi dirigida a Joey Wheeler, diciéndole que he estado enamorado de él por largo tiempo pero que no he tenido el valor de decírselo por temor al rechazo. No puedo evitar reírme ante la magnitud de la ironía; yo, Seto Kaiba, ¿temeroso del rechazo? ¿Quién podría rechazarme? Soy todo lo que cualquiera pudiera querer: soy rico, poderoso, y sexy. Muchos matarían por un pedazo de mi. E incluso si trata de resistirse al principio, no podrá evitar caer rendido a mis pies. Nadie puede resistirse cuando me lo propongo.
¿Acaso pudiera alguien imaginarse lo fácil que es hacer que la gente crea que eres alguien quién no eres? Solo los alimentas de los típicos clichés sobre tus miedos, tus esperanzas, tus sueños, tu trágico pasado, los problemas de tu vida… lo que sea que necesiten escuchar, y nunca se detendrán a pensar detenidamente frente a quién están bajando su guardia. Al final todos caen por una máscara o por otra, y cuando termino con ellos los tiro a un lado como la basura que son.
Oh, pero para cuando acabe con Wheeler él ya estará deseando ser drenado y tirado a un lado. Si, él deseará que sea todo lo que le haya hecho. Y al final, terminará recuperándose. Pero este plan… es tan diabólico, me sorprende que no tenga ningún grado de moral en contra de él. Para ser honesto, no puedo creer que antes haya tenido alguna clase de moral.
El plan, por si no lo han deducido hasta ahora, es bastante simple, en verdad. Haré que el cachorro se enamore de mi, tanto que pierda la razón para cualquier cosa sobre la que yo este relacionado. Y una vez que este completamente seguro de que está atrapado en mis redes, soltaré los cabos, rasgaré su corazón en tiras, y lo destruiré tanto adentro como afuera. Es un plan completamente a prueba de fallos; incluso si él logra sobrevivir con un pedazo de su espíritu intacto, siempre puedo dejar que me vea con alguna de aquellas sexo-servidoras, comparándolo de la manera más vil e inhumana. Nada puede salir mal; lo tengo todo perfectamente calculado.
Me pregunto si terminará suicidándose… Pienso para mi mismo mientras coloco la carta dentro de un sobre nada fuera de lo común, lo sello y escribo su nombre a través para luego guardarlo en mi portafolios. Sinceramente espero que lo haga. Siempre he vivido en miseria de compañía, y cuando el perro se vaya, seguramente sus amigos encontraran la misma miseria. Aunque no estaré el tiempo suficiente como para verlos decaer.
Después de mi sed de venganza este saciada, ¿Qué más me ata a este infame mundo? Por supuesto que no Mokuba o Duelo de monstruos. Gracias a Yami, he perdido por completo mi título de campeón del mundo y, después de lo que sucedió la otra noche, dudo mucho que Mokuba quiera siquiera darme la hora. No tengo más familia y, mucho menos, amigos. En mi ausencia alguien más se hará cargo de la Corporación Kaiba (por no decir Mokuba). Por más que lo pienso no encuentro ni una solo razón por la cual permanecer un segundo más en este miserable mundo.
Mientras me busco mi uniforme de la escuela comienzo a pensar la manera en que lo haré. ¿Píldoras y Alcohol? Tiene sus probabilidades, supongo. ¿Cortarme las venas en el baño? No, demasiado femenino y lento. No quiero tener tiempo para pensar. ¿Con una pistola tal vez? Hmmm… probablemente Mokuba me encuentre, y no quiero que eso suceda. Entonces también queda descartado.
Mi vista se posa en mi laptop. Ah, querida y dulce compañera, por no decir mi mejor ‘amiga’. Tal vez venga a compartir mi venganza con ella. Como siempre hago en mis proyectos, creo que no sería mal llevar una especie de bitácora sobre el transcurso de mi elaborado plan. Así tal vez, como en Shakespeare, consideren lo trágico de mi vida. No puedo evitar soltarme a reír. En verdad que puedo ser un cínico enfermo cuando me lo propongo, pero la idea queda en pie.
Entro al baño a tomar una rápida ducha, aún repasando los pasos de el plan en mi mente. Tengo que llegar al salón antes que el perro o cualquiera de sus amigos, para dejar la carta sobre su escritorio sin ser visto. Eso no será problema, ellos siempre acostumbran llegar cuando la campana de inicio de clases esta sonando, fácilmente llego mucho más temprano que ellos en cualquier día de clases.
Incluso si él lee la carta durante la clase, no pasará nada trascendente si no hasta el segundo almuerzo; esta castigado durante el primero por gritarle a la maestra mientras ella lo reprendía por no hacer su tarea desde… bueno, desde siempre. Definitivamente lo leerá para antes del receso. Wheeler no es conocido por su paciencia. Como sea que resulten las cosas, me estará buscando para cuando su castigo termine.
Siempre como sobre la terraza del quinto edificio; nadie más se molesta en ir hasta ese lugar. Él me encontrará tarde o temprano. Esa es una de sus contadas buenas cualidades: Perseverancia. Me encontrará y entonces… entonces tendré que improvisar dado a que no tengo ni las más mínima idea de cómo reaccionará. No debería ser tan difícil; es bastante predecible, especialmente cuando esta con la guardia baja.
Me visto rápidamente y recojo mi portafolios cuando me dirijo hacia la puerta. Tengo que manejar si quiero llegar temprano a la escuela. Como reflejo bajo hacia la cocina para un rápido desayuno. Mokuba esta allí, pero no levanta la vista de su plato de cereal. No tiene la más mínima intención de hacerme plática. No lo culpo. No te preocupes hermanito pienso mientras saco el Mercedes y me dirijo a la escuela Me iré tan pronto termine con Wheeler.
***
Si, si. Me decidí por llevar un recuento de los daños en mi querida Laptop. Ahora estoy en la terraza del quinto piso y seguro que no tardan en tocar para entrar a la siguiente hora, pero a la velocidad con la que estoy acostumbrado a teclear seguro es tiempo hasta de sobra como para terminar con esto.
Debiera decir que mi plan va perfectamente hasta ahora; como había previsto, llegué exactamente 10 minutos antes que el perro o sus amigos y deposité la carta sin que nadie sospechara nada. Tendría que ver que el tipo se tomo su tiempo, 7 minutos exactamente, para encontrar la maldita carta, y para cuando lo hizo, ya era hora de clases y la maestra ya había entrado. Hubiera deseado ver su expresión cuando leyera la carta, pero sin embargo el haber tenido su mirada sobre mi durante todas los módulos hasta el almuerzo hubiera sido molesto. No incómodo, si lo pensaran, solo molesto.
Él es más lento de lo que le había dado en crédito. Me dio tiempo para almorzar y hasta para terminar la tarea que habían dejado las clases anteriores antes de que diera conmigo. Su cabello estaba mucho más desordenado que de costumbre (si eso pudiera ser), su rostro algo sonrojado y mi carta, irreconocible, arrugada en su mano derecha. Y fue directo al grano, sin saludos previos.
“¿Qué maldito daño cerebral tienes?” demandó, y yo reí ligeramente ante su impotente ira.
“Es solo que estoy enfermo de esconder lo que siento por ti” recité mientras desviaba mi mirada hacia un lado entre los árboles, justo como haría si la carta fuera genuina. ¿Queda, acaso, alguna duda de por qué obtuve las calificaciones más altas, y con honores, en mi clase de teatro?
Su falta de autocontrol fue totalmente evidente cuando tartamudeó, en busca de una réplica “Tú…” empezó, incapaz de terminar la oración “Tú, corazón-negro-de-piedra-Kaiba… ¿me amas?”
Oh, ¿entonces ya estábamos a estas alturas del juego? Él es más ingenuo de lo que pensé. “La carta habla por si misma”
Me sorprendió oírlo mofarse; es más voluble de lo que esperaba. “No lo creo” Escuché el papel de la carta dar contra el suelo y luego el sonido de sus zapatos contra el pavimento mientras se daba la vuelta para irse.
Eso era. No podía dejarlo así. Tenía que hacer que me creyera. Así que haciendo un esfuerzo sobre humano y poniendo una expresión de angustia, me giré y lo tomé de un brazo transmitiendo un sentimiento de necesidad. Si él no cae con esto, lo hará con cualquiera de mis otros planes. “Por favor… Por favor espera” dije con una desesperación que la mayoría de los Actores de la Academia hubieran sido incapaces de representar. Ganando, por cierto, trofeos inservibles; si algunas vez me dieron uno, lo he tirado en el primer basurero que encuentre. Solo las personas inseguras necesitan cosas materiales que le recuerden sus victorias para sentirse bien consigo mismas.
Él se volteo y sus ojos comenzaron a buscar algo en mi rostro, lo que sea, que pruebe que era una mentira. Yo contuve la respiración por agonizantes momentos antes de que su mirada pasara de molesto y cauteloso a una suave y rendida. “Lo dices en serio, ¿verdad?” me dijo como si tratara de convencerse a si mismo de ello.
“Si” respondí, luchando contra el impulso de atacarlo ahora que sus defensas están bajas. La paciencia e la mayor de las virtudes. “Dije la verdad en cada palabra, Joey”
Él mordió ligeramente su labio inferior y sus ojos miraban a un lado. Podría decir que estaba tratando de decidir cual debía ser su siguiente movimiento. Pero en realidad no importaba. Si no caía hoy, caería mañana o pasado mañana, o el día que siga. Tengo una ligera idea sobre que la gente cree que algunas cosas son demasiado buenas para ser verdad.
“No lo sé” dijo finalmente, y el veneno desapareció por completo de su voz mientras me miró a los ojos como esperando que dijera algún ultimátum.
Bueno, no esperaba que se tirara a mis brazos como hizo la noche pasada, ¿verdad? Miel sobre hiel, miel sobre hiel… “Tómate tu tiempo” dije ignorando la creciente impaciencia que explotaba en mi pecho. Cada momento que me retrasa es solo más tiempo el cual debo permanecer en este podrido mundo. Sin embargo me rehúso a irme al olvido calladamente, al menos lo llevaré conmigo. Así que, ¿que más me queda que volcar mi impaciencia y frustración para algo más productivo?
“Gracias” murmuró mientras se daba la vuelta lentamente “Umm… bueno, hasta luego, Kaiba” con eso salió prácticamente corriendo hacia las escaleras, escapando del próximamente no-muy-agradable momento. Me recosté sobre la reja metálica, permitiéndome una ligera sonrisita mientras tomaba la carta entre mía manos y la arrugaba aún más. Saqué uno de los encendedores que siempre llevo en mis bolsillos y procedí a quemarla. Terminando donde estoy ahora.
Si, sé que esto es demasiado detallado, ¿cómo puedo recordar tanto? Digamos que no por nada tengo el coeficiente más alto que la mayoría de la población. Pero bueno, eso ya es otra cosa. No tienen nada de malo, admito que es un poco enfermo pero hasta ahí.
Ahora han tocado. Tendré que levantarme y seguir con mi plan. No puedo dejar que mi ultimo proyecto en este mundo se arruine. Y debo tratar en dejar de pensar en como la carta incendiándose es el más acertado de los ejemplos sobre mi propia vida.
***
Como esperé, me evadió el resto del día como si tuviera peste o algo por el estilo; nada de insultos, nada de proyectiles de papel que misteriosamente acababan en mi cabeza, ni siquiera sus mirada sobre mi. Supongo que debería estar disfrutando de la paz y la tranquilidad, pero… mi impaciencia no me deja concentrarme en nada que no sea el llegar a la mete final de mi vida. Si esa carta no funciones tendré que usar métodos más efectivos que requieran de una preparación superior, que obviamente yo poseo.
Cuando crucé el aparcamiento hasta llegar a mi Mercedes. Tan adentrado en pensamientos sobre mi plan que no lo vía conchado sobre el capote hasta que estuve a solo diez pies de distancia. “Hey” me dijo ofreciéndome una media sonrisa.
Maldición. No había tenido tiempo para componer mi actuación. Oh vamos, ¿acaso todas esas juntas de negocios no te han enseñado nada sobre improvisar? Di algo! “Hola” dije torpemente al final, y su ligera risa llega a mis oídos en cuanto se dio cuenta de que estaba en otro mundo.
“¿Divagando en la luna, Kaiba?” me preguntó mientras dejaba mi portafolios en la parte trasera de mi coche, y si se hubiera tratado de alguna otra ocasión, aquello le hubiera merecido que le reacomodara la car. Debo permanecer dentro del personaje.
“¿Hay algo que quieras, Joey?”dije poniendo todo mi auto control en mantener mi tono amable, sin mencionar el recordarme llamarle por su nombre en vez de algún apodo canino.
Nunca hubiera imaginado que una pregunta tan inocente lo hubiera sacado de balance tan drásticamente, como evidentemente lo hizo. Su aire seguro desapareció mientras miraba al suelo tamborileando los dedos inconscientemente. Para darle crédito, se incorporó rápidamente mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho mientras yo lo miraba con sumo interés que jamás hubiera expresado alguna vez. Me pareció que dijo algo, pero no logré escuchar. “¿Qué fue lo que dijiste?” digo con una sonrisa auténtica en mi rostro, obviamente sabiendo ya lo que era.
“Yo también siento algo por ti!!” gritó, dándose cuenta de pronto cuan fuerte lo había dicho y volteando a ver a todos lados como solo un perro perdido haría. Por suerte somos los últimos en el lugar. Gracias por eso por que ya es lo suficientemente malo cuando no está apenado. Aliviado de que nadie haya escuchado lo que acababa de decir, se giró y clavó sus ojos en los míos, entonces de pronto me di cuenta de todo el rollo de las ventanas del alma. Sus grandes ojos miel expresaban todos sus sentimientos, totalmente expuestos. Si tomara ventaja de su vulnerabilidad terminaría ahora mismo con esta farsa. Pero seguramente el daño no sería permanente. Entonces no es lo suficientemente bueno.
Con eso decidido, necesito una respuesta y rápido. Bueno, creo que es momento de poner a prueba el viejo cliché de que las acciones valen más que las palabras.
Terminé con la distancia entre él y
yo en lo que le toma un parpadeo, lo abrasé lentamente por la cintura rozando
mis labios contra los suyo. Él emitió un ligero gemido en sorpresa pero casi
de inmediato pude sentir sus brazos alrededor de mi cuello y sus labios
presionándose contra los míos con un ligero dejo de urgencia. Mi lengua
rápidamente se hizo paso demandando entrada, la cual me concedió fácilmente.
Joseph Wheeler, eres mío
~ I don't like you, don't compromise
Unbearable by your weakness
Unbearable by your smile
And I'm not very fond of you, and my lies
Unbearable by your weaknesses
Unbearable by your smile
Move over, move over
There's a climax coming in my way
Move over, move over
There's a climax coming in my way~
N/A.- Ok, por fin subi este capi. Lamento haberme tardado mucho pero con la escuela a penas si me queda tiempo de respirar, por suerte la semana loka terminó y podré volver a darle al vicio xD
Eso es todo chikios!! Los veré cuando me lean!!!
Noriko Sakuma Pointe Du Lac