"Lies..."
Basado en YuGiOh
Seto x Joey
By Noriko Sakuma

 

N/A Pasé!!! Pasé, pasé, pasé, pasé, pasééééééé!!!!!!! Oh si, oh Dios, que buena onda, que buena onda!! Mísero examen de Historia de Nuestro Tiempo no pudo conmigo Gwahahahahaha!!! Y pues… si lo sé, tengo examen de Biolo y Lite, aún… naaah, pero están fáciles ^.^U

Además estaba tan feliz que me inspiré y esto lo escribí en un rato ^0^/\ (de 5 horas -0-U)

WARNING!!! Este fic contiene YAOI!!!! Pareja Implicada: SETO/JOEY

(lago de Angst y Drama… Un fic un poco retorcido xD)

ENJOOOOOOOOOYYY!!!! ^^

“Hablando”

Pensando

*** <-- Cambio de Escena

 

~ You and me
We used to be together
Everyday together always
I really feel
That I'm losing my best friend
I can't believe
This could be the end
It looks as though you're letting go

And if it's real
Well I don't want to know ~

~*~*~*~*~*~

 

Lo único que supe después es que salí corriendo del lugar.

Corría con todo lo que tenía.

Ni siquiera me preocupaba por fijarme en cruzar las calles, y no sé como es que ningún auto me atropelló. Aunque hubiera deseado inmensamente que eso pasara.

Finalmente comencé a perder velocidad hasta que me detuve exhausto. De mis ojos todavía fluían lágrimas que nublaban mi vista pero aún así pude ver que me encontraba fuera de mi departamento. Me sorprendí un poco al notar que había llegado hasta allí sin darme cuenta, y también el hecho de que había recorrido casi media ciudad para llegar.

Sin embargo pronto perdí interés en aquello y entré apresurado al lugar. Al parecer mi padre no se encontraba en casa, pero no me importaba mucho de todas formas.

Subí rápidamente a mi cuarto encerrándome y de inmediato desplomarme sobre el suelo. ¿Como es posible que el ser humano pueda producir tanto fluido corporal? Por más que intente apartarlas no cesan!! Maldición!! Mi siento tan estúpido y vulnerable!!

Mis brazos rodean mis piernas en posición fetal. Al menos siento que ahí nadie puede verme, nadie puede ver lo débil que soy. Quisiera que esto no me afectara tanto… pero siento que en cualquier momento moriré.

¿Por qué tuvo que pasarme esto a mi? Aún sigo sin creerlo. Mi mentes simplemente no quiere aceptar la realidad. ¿Cómo pudo hacerme caer de ese modo? Su mirada siempre parecía tan sincera… Inclusos sus palabras y sus acciones… Jamás imaginé siquiera que se trataba de una actuación…

La luz se cuela por entre las ventanas tocándome un poco, lo cual hace que mi vista se fije en algo en especial. Algo en mi mano que brilla reflejando la luz.

Mis ojos se entornan con enojo sobre la sortija en mi mano derecha. Con rabia lo deslizo fuera de mi dedo bruscamente y lo sujeto fuertemente entre mi puño, levantando mi brazo en un ademán de quererlo lanzar lo más lejos posible.

Y sin embargo mi brazo quedan suspendido en el aire, la sortija aún en mi puño mientras más lágrimas brotan de mis ojos.

No puedo creer que ni siquiera tenga el valor de hacer eso. No tengo la suficiente fuerza como para deshacerme de todo. Simplemente no puedo. No puedo. No puedo maldita sea!!!!

Mi brazo cae a un lado sin soltar en ningún momento la pieza de joyería.

Lo único que quiero en este momento es que la tierra se abra y desaparecer… Para que ya no sienta ya nada más…

Ahora la muerte me parece una idea tan acogedora y misericordiosa. Y sin embargo otra parte de mi me dice a gritos que no debería dejarme vencer tan fácilmente, no darle ese gusto a nadie…

Pero me siento tan cansado…

Sin pensarlo, y sin saber de donde saque las suficientes fuerzas, caminé decididamente hacia el baño y comencé a revisar frenéticamente los cajones. Al poco tiempo tuve sobre la cómoda un montón de cajas y botes con pastillas dentro. Las tengo por que no puedo darme el lujo de ir a un médico y logro recolectarlas de los botiquines que hay en cada trabajo que tengo.

Comencé a vaciar el contenido de cada una de ellas sin un pensamiento claro en mi mente. Solo quería que todo se terminara, que acabara de una vez por todas.

Los puse en un vaso y otro lo llené de agua. Suspirando fuertemente vacié el primer contenido en mi boca y con grandes tragos de agua ayudé a bajarlo.

Me pregunto cuando tardará esto en surtir efecto.

Mis vista se clava en el espejo que tengo enfrente. Viendo como mis pupilas se dilatan constantemente.

Sin embargo pronto me veo frente al inodoro tratando de expulsar todas y cada una de las amenazas que yo mismo coloqué dentro de mi cuerpo. Al poco tiempo parece haber terminado.

Maldición!!! Ni siquiera tengo el valor para terminar con mi vida como Dios manda!! ¿Acaso valgo tan poco que ni siquiera me dan el dulce consuelo de la muerte? ¿Por qué quieren que siga sufriendo? No es justo!!

Sería todo más fácil… Ironía al notar que toda mi vida siempre he rechazado la salida más fácil… Pero ya no tengo ganas de seguir… Simplemente quiero dejar de sentir…

 

***

 

Me desperté con un terrible dolor de cabeza.

Ni siquiera recuerdo como ni cuando llegué a mi cama. Lo único que sé es que me siento como si me hubiera atropellado algo. Todo me duele.

Mi vista va hasta mi ventana para notar que aún es de día.

Me pregunto cuando habré dormido. Afuera parece tan brillante y lejano…

No me muevo para nada. No tengo ganas siquiera de respirar. Sin embargo noto que mi puño aún se ciñe fuertemente en algo y me enojo con mi mismo al saber que era.

¡¿Por qué me aferro tan desesperadamente a algo que se perfectamente que es una mentira?!

Ya ni siquiera puedo llorar. Es como si mis ojos se secaran y ahora me arden fuertemente.

Me pregunto si alguien se preocupará si muero en este instante.

Digo, alguien a quien verdaderamente le importe, que no sea solo por compromiso…

Me siento podidamente mareado, y eso que ni siquiera estoy de pie. ¿Será a causa de todas las pastillas que no logré vomitar ayer?

Pues las inútiles no hicieron bien su trabajo. Y ahora solo me siento peor. Se suponía que no debería sentir nada…

Y lo más irónico de todo es que ahora no tengo ninguna maldita pastilla para quitarme el dolor.

Después de un rato decido levantarme. Creo que no me iría mal un baño. Además que en mi mente todavía sigue esa vocecilla que me dice que no debería dejarme vencer tan fácilmente. Tal vez tenga razón… tal vez…

Camino hacia el baño que está a lado de mi cuarto y procedo a desvestirme. Luego siento como el agua fría cae sobre mi cuerpo sin preocuparme por al temperatura de esta. Siento mis músculos relajarse y mi mente despejarse. Como si comenzara a entumir el dolor.

Lejanamente escucho sonar el timbre de mi casa. Como si estuviera en condiciones físicas y mentales para abrir. Que se joda el que sea!! Que vuelva mañana o mejor nunca!!

No quiero ver a nadie en este instante. Y, aunque lo niegue, cierto temor me invade ante la posibilidad de que sea él es que estaría del otro lado de la puerta.

Pronto dejan de llamar a la puerta y suspiro lentamente. Teniendo sentimientos encontrados. En parte deseando saber quién había ido y por otra no querer enterarme.

Sin embargo escucho como la puerta de la entrada se abre y algunos pasos que suben por las escaleras. ¿Será mi padre? Lo dudo… él nunca desaprovecha su tiempo en la casa cuando bien podría estar tomando en alguna cantina de mala muerte.

Suaves golpes tocan la puerta del baño.

“¿Joey-chan estás ahí?” escucho la inconfundible voz de mi amigo peliblanco. Diablos!! No quisiera ver a nadie en estos momentos, ni siquiera a ellos. No quiero que me vean así, tan destruido y vulnerable. Pero no puedo evitar usar toda mi fuerza de voluntad para fingir. Aunque sea…

“Si Ryou, no te preocupes” digo en un tono procurando que logre sonar todo menos triste.

“Oh, discúlpanos por entras así a tu casa…” comenzó a explicarse el chico cuando fue interrumpido.

“Estuvimos llamando como media hora al timbre” escuché la vos de Marik un tanto fastidiado.

“Si Joey!!” corroboró su hikari. “Preocupados estábamos, así que no quedó otro remedio que entrar por la fuerza. Bakura por suerte sabe de cosas como esas”

No pude evitar sonreír. “Aaah, así que ahora sé que mi casa no es lo suficientemente segura!! Si me roban sabré que fueron ustedes jajaja!!” digo burlonamente.

“Ni te creas Joey” dijo Bakura de una forma un tanto inexpresiva. “Yo diría que si sigues dejando la puerta semi abierta de ese modo, cualquiera podría entrar a tu casa sin problemas” Parpadeé varias veces. Vaya, al parecer no me importaba haberla dejado de aquel modo. Aunque no puedo recordar claramente si la cerré o no.

“Bueno, bueno, para el caso” dijo Marik opacando la risas que habían sido ignoradas olímpicamente por mis oídos hasta ahora. “Por Ra Joey, ¡¿que tanto te lavas?! Exijo que salgas en este mismo instante!!”

“Ooooh, pues por qué la agresión??” dije verdaderamente alegre. “Ya he dicho que las funciones como esas solo hasta las 10 de la noche y no se aceptan menores de edad!!” terminé acarreando las risas de los otros tres. Debería decir que nuestro sentido del humor es muy especial.

“Ja-ja, en primera Joey, no necesito esperar dado a que tengo un show particular que se me da a cualquier hora” dijo Marik y prácticamente puedo ver el rostro de su hikari poniéndose de un rojo brillante mientras los albinos siguen riendo “Y en segundo lugar, para tu mayo información, soy mayor de edad!!” terminó indignado.

“Entonces se puede saber por que el allanamiento de morada?? Podría demandarlos si quisiera!!” puntualicé sin dejar el tono de burla.

Después de severas risas Ryou habló. “Entendemos que tengas muchas cosas que hacer en el baño Joey, pero por si no lo recuerdas hoy, domingo, prometimos tener una salida en grupo!” dijo y la idea golpeo mi cabeza. Era verdad!! Se suponía que el domingo tenía planeado salir con ellos… pero… se suponía que hoy era sábado!! ¿Acaso permanecí dos días enteros dormido? Aunque ciertas pastillas también dieron su parte…

“Oh vamos!! No querrás permanecer ahí hasta que tu piel se arrugue como pasa!!” terminó Ryou inocentemente y solté una carcajada. No creo que sea tan malo pasar el día con ellos. Al menos podré olvidarme de mi mismo por unos instantes…

Cerré la llave del agua y, después de decirles que pronto saldría, comencé a secarme. Girando los ojos me di cuenta que no tenía ropa limpia dentro para cambiarme, así que me arriesgué a pedirles de favor que buscaran entre mis cosas y seleccionaran alguna ropa que pudiera ponerme. Para mi sorpresa me pasaron unos pantalones de mezclilla azules claros y cómodos (no pantalones ajustados como había pensado) y una de las pocas playeras Polo que tenía guardadas por ahí que solo usaba para ocasiones especiales.

“Nunca te la vemos puesta!!” dijo Malik de pronto como si hubiera adivinado mis pensamientos. Suspiré girando mis ojos y procedí a vestirme lo más rápido que podía. Al terminar me eché un último vistazo al espejo y mi mirada fue atrapada por un débil brillo sobre el lavabo. Cerré mi ojos dolorosamente y tomé la sortija pasándola por un hilo que había por ahí a modo de dije. Sabía que solo me hacía más daño , pero no podía evitarlo.

Al salir noté que Marik y Bakura habían ido seguramente a buscar algo de comer a la nevera o a la tienda, en su defecto. Malik y Ryou se encontraban platicando sentados sobre mi cama sobre cosas que (por el movimiento de sus ademanes) no estaba seguro si quería saber.

“Hey, ya era tiempo” dijo Malik poniéndose en pie “ Ya van a ser medio día y no hemos aún hecho nada interesante” Sonreí.

“¿Y que tenían planeado hacer? Y ¿A dónde se fueron Marik y Bakura?” dije como quien no sabe nada. Ryou se encogió de hombros.

“Dijeron algo que sonó como a ‘volvemos-rato-comida’” No pude evitar reír ante el comentario. En verdad que me alegraban mucho la existencia esos cuatro.

Estaba a punto de comentar algo cuando la puerta de mi cuarto se abrió y Marik y Bakura entraron cargando 5 tortas bien servidas de distintas especialidades. Sin embargo lo primero que atrapó mi atención al verlos entrar era que uno de ellos tenía un nuevo look verde en TODO su cabello.

“Parece que ya te diste cuenta” suspiró Bakura mientras yo no apartaba la vista de todos y cada unos de los mechones verdes que se intercalaban con su blanco cabello. Los otros tres rieron con ganas y, antes de que pudiera preguntar, ya se encontraban explicándomelo.

Resulta, como es costumbre de ellos, hicieron una de sus famosas apuestas (la última vez que hicieron una de esas Malik tuvo que cortarse el cabello hasta 4 centímetro a partir de su cuero cabelludo y tardó meses en crecer de nuevo). La apuesta consistía en ver quién podía comer más Hot Dogs en menos tiempo. Iban parejos pero lamentablemente en el momento en que Bakura iba por el número 56 unas muchachas que iban pasando por ahí (tratando de coquetearles) se resbalaron y fueron a dar a un gran charco de lodo. Cosa que provocó que Bakura estallara en risa y, al estar su estómago tan lleno, se vio en la necesidad de devolverlo todo.

Claro, con eso ambos morenos y el otro albino fueron los vencedores y el castigo fue que Bakura se pusiera mechas verdes en todo el cabello y andará así por lo menos durante 2 meses. Lástima que ya había terminado la escuela.

Todos nos reímos como dementes después de la explicación. Excepto Bakura, quién tenía una cara de pocos amigos. Cuando lo llegas a conocer te das cuenta que en realidad no hay nada que temerle, es una persona agradable (cuando llegas a ser su amigo) aunque un poco posesiva. Aún recuerdo cuando antes me mandaba sus típicas miradas de ‘toca-a-mi-hikari-y-te-mueres’…

“Bueno, que reírme más ya no puedo” dijo Malik sujetándose el estómago.

“Si” dijo Marik quitándose unas lagrimillas de sus ojos. “Bueno, listos para divertirse en grande??” Antes un asentimiento general (incluso de Bakura, quién al parecer ya se le había quitado el enojo) bajamos las escaleras y salimos de la casa. Esta vez si me aseguré de cerrarla correctamente.

 

***

 

Han pasado exactamente 5 horas desde que salimos de mi casa. No puedo negar que la pasé muy bien, pero en el fondo sigo sintiéndome terriblemente mal.

Primero nos paseamos por algunas tiendas intentando algo interesante y nuevo que haya llegado. Marik miraba de reojo las nuevas cartas de duelo que llegaban mientras que los otros hojeaban uno que otro manga.

Luego entramos a un Card Center, en donde Marik y Bakura no desaprovecharon la oportunidad de patearle el trasero a varios chicos que andaban por ahí alegando lo excelentes jugadores que eran de Duelo de Monstruos. Y aunque Marik ya no cuente con su carta de Dios Egipcio, tienen muy buena estrategia y logró barrer el piso con varios chicos.

Claro, lo más interesante de todo vino cuando peleó contra Bakura. Y, después de un intoxicante juego, quedó vencedor Marik. Aunque solo le quedaban 50 punto de vida, pero un juego ganado es un juego ganado (Lo que hizo víctima al pobre de Bakura a las famosas llaves de Malik, solo para molestar)

Después, fuimos un rato a la Arcada y se subieron a una de las máquinas de baile. Al principio solo lo hicieron para ver quien podía pasar las canciones más difíciles (Aka: Lewinsky Can Can, Chincken Wing, entre otras). Luego comenzaron a jugar en Freestyle en parejas. Lo más divertido fue cuando Marik y Bakura trataron de pasar Laissane y al parecer uno de confundió provocando que el otro se tropezara con sus piernas y ambos cayeran al suelo estrepitosamente.

Ambos yamis permanecieron gritándose el uno al otro sobre que había sido su culpa hasta que Ryou decidió que lo mejor sería ir a comer un helado, claro, no sin que antes Malik, de nuevo, comenzara a aplicar sus famosas llaves en el pobre de Bakura. Es algo extraño de imaginar pero muy divertido de ver.

Desde que Bakura le había dicho a el egipcio que no creía que de niño de enseñaron todas esas técnicas de defensa personal (que supuestamente le servirían para proteger la tumba del faraón de arqueólogos ladrones), Malik no deja pasar la oportunidad de practicar con él. Desde Lucha libre hasta Jiu jit su. Era una suerte que Bakura tuviera tanto aguante, yo supondría que cualquier otra persona ya hubiera muerto así.

Y ahora aquí estábamos. Tardamos un poco en conseguir mesa (cortesía de Controles Mentales Marik) y, después de abandonar la idea de conseguir que alguien nos atienda hasta la mesa, decidieron ir a pedir los helados personalmente.

Yo no me sentía con ganas de levantarme así que Malik se acercó un tanto preocupado.

“¿No vas a pedir tu helado?” me preguntó.

“Eh? Ah, si” dije saliendo un tanto de mi ensoñación y volteando a ver a la barra del menú “Quiero el Especial de Chocolate” le dije casi sin pensarlo. Ni siquiera me preocupé mucho en la expresión que puso cuando se lo dije, Sin embargo no dijo nada más y se acercó a los demás y comenzaron a hablar sobre algo.

Pero debí habérmelo imaginado. Esta heladería era famosa por su único Especial de Chocolate, que según servía para personas deprimidas y cosas así. Bueno, no podrían culparme. El chocolate es un antidepresivo natural y les aseguro que no se imaginan cuanto se le antoja a uno cuando se encuentra en este estado.

Cuando regresaron ambos traían sus helados. Marik de capuchino y nuez, Malik de chocochip y almendras, Bakura de rompope con pasas y Ryou de Fresa y Vainilla. Luego 0pusieron frente a mi un majestuoso preparado. Tenían 4 bolas de distintos tipos de chocolates, adornado con crema chantillí de chocolate, todo bañado en jarabe de chocolate y por último espolvoreado con chispas de chocolate y pequeños trozos del mismo.

Suspiré y procedí a comérmelo sin preocuparme en esconder mi tristeza y sin poner mayor atención en las expresiones que tenían.

“¿Sucede algo malo Joey?” dijo Ryou tan repentino que me hizo dar un respingo.

“Eh? Nooo!!! Por supuesto que no, ¿Cómo creen? ^^” dije sonriendo amplia pero huecamente mientras seguí concentrado en mi helado. El chocolate sabía muy bien.

“¿Como dudarlo?” dijo Marik con el entrecejo fruncido. “Nadie come un Especial de Chocolate solo por que sí, ¿sabes?”

Me encogí de hombros. “Solo tenía ganas de probar algo nuevo” dije inocentemente. Ellos se miraron entre si, preocupados.

“Mira Joey… emm… nosotros…” comenzó Malik.

“No importa que tanto trates de mentirnos” interrumpió Bakura seriamente mientras me miraba fijamente “Pero te conocemos mejor de lo que tú te conoces, así que mejor suelta la sopa antes de que decidamos investigar” puntualizó secamente. Yo solo suspiré. No podía decirles que tanto pasaba. Contrabajo y podia admitirlo yo solo, como explicárselos a otras personas…. Aunque esas personas fueran de mis mejores amigos.

“¿No confías en nosotros?” dijo Ryou suavemente poniendo esa mirada que ni su yami podía resistir. No sé si estaba preparado para mentirles… pero no podía tampoco decirles la verdad… Solo pedía por que dejaran de preguntar…

“Es Kaiba ¿verdad?” dijo Marik fríamente. Sentí que mi respiración se detenía por un momento y levantaba la mirada para enfrentarlo.

“¿Que? Pero creí que anteayer fue el día vuestro aniversario, ¿no?” dijo Malik un poco perdido. Ryou asintió. “Por cierto, ¿paso algo?” dijo pícaramente, como tratando de levantar el ánimo pero no lo consiguió. El simple recuerdo me causaba aún mucho dolor.

“Tal vez no pasó lo que esperabas” dijo Ryou después de un largo silencio. Malik pareció estar de acuerdo con él. Pero Marik y Bakura tenían extrañas miradas que no podía descifrar que era lo que pasaba por sus mentes… ¿Pensarían lo mismo que sus hikaris?

“Oh, no te deberías deprimir por cosas como esas Joey-chan!!” dijo Malik rodeándome por los hombros de manera reconfortante. “Ya verás como tienes todo el tiempo en el mundo para lograr eso. Aunque unos tips no te vendrían nada mal, neh?” dijo con una sincera sonrisa. Yo también traté de sonreír. Aunque tuviera que reprimir al máximo todo el daño interno que tenía. Ahora sabía que en realidad nadie podía ayudarme, estaba completamente solo en esto.

Después de eso comenzaron a hacer uno que otro comentario al respecto del tema. Sin embargo ambos espíritus permanecieron con sus miradas extrañas, aunque ya no hicieron más preguntar al respecto.

La verdad que no sé ni a que horas me había terminado el helado (ni a donde se había ido tanto chocolate). Sólo cuando pidieron la cuenta y salimos del lugar.

Ellos platicaban algo sobre molestar a alguien, pero mi mente estaba muy lejos de allí. Divagando sobre que sentido real tenía mi vida a estas alturas…

De pronto Ryou me sujetó del brazo para que me detuviera y sacándome así de mis pensamientos.

“Mira quién está ahí” me dijo en un susurro. Yo levanté mi mirada para luego sentir que mi estómago se me encogía de manera dolorosa. Ahí entre un árbol y una banca y a un lado de su limosina estaba S… digo Kaiba, mirándome fijamente en una expresión que ya ni me interesaba descifrar.

Volteé a ver a mis amigos. Marik y Bakura tenían el entrecejo fruncido, por su parte Ryou y Malik me miraban un tanto nerviosos. “Creo que debieras de hablar con él” dijo Malik suavemente, como temiendo decir algo que no debía…

Suspiré derrotado. Sabía que tendría que enfrentarme a él tarde o temprano… pero hubiera preferido que fuera tan pronto… Tal vez en unos 2 o 3 años más…

Caminé vacilante hacia él sin atreverme a mirarle a los ojos. Mis amigos murmuraron algo y entraron en la primera tienda que había por ahí cerca. Cuando por fin estuve frente a él decidí de pronto no mostrarle cuanto me afectaba y tomar una actitud pedante y arrogante como la suya. ¿Por qué no? No dejaría que me viera derrotado y vulnerable. No después de lo que me hizo.

“¿Qué demonios quieres Kaiba?” dije en un tono tan frío que me sorprendió a mi mismo. Incluso hice todo lo posible para poner una mirada fría. Si él puede actuar, ¿por qué yo no?

“Joey… yo solo…” jamás lo había visto tartamudear de ese modo. ¿Acaso su conciencia (si es que la tenía) lo estaba torturando de aquella manera?

“Es Wheeler para ti Kaiba” señalé en un siseo peligroso. No tenía ganas de escuchar lo que fuera que tenía que decirme. Solo quisiera que desapareciera y dejara las cosas como estaban. Fregadas, pero así me gustaban.

Él solo me miró fijamente. En verdad que le sentaba muy bien lo de la actuación. Pero aún sabiendo todo esto sentía que me dolía.

“Joey, por favor, tienes que entender… yo…” comenzó de nuevo más no pude soportarlo.

“No hay nada que explicar. Lo entiendo perfectamente Kaiba. Y ya te dije que soy Wheeler para ti! Así que me harías el favor de largarte y dejarme en paz?!” grité exasperado. No me importaba que tendría que responder, solo me di media vuelta y procedí a irme cuando su mano ciñéndose en mi muñeca me detuvo. ¡¿Por que tiene que hacerlo tan difícil?!.

“No es lo que tu piensas. En verdad… sé que cometí un gran error pero no puedo dejarlo así… solo quiera que sepas la verdad… que no te quedes con una falsa idea de lo que paso y…”

“Falso?!” dije volteándome para encararlo abruptamente. “Debes estar bromeando Kaiba. No, ya no tengo ninguna idea falsa de nada. Falso fue todo lo que viví contigo este último año!! La actitud que fingías también era falsa. La que dices ahora también lo es!!” dije soltándome bruscamente de su mano.

“No entiendes, y no…”

“Entiendo mucho mejor de lo que crees Kaiba” dije sintiendo que cada una de las palabras me causaba un profundo dolor. “Desearía no entenderlo tan bien” mi vista comenzaba a nublarse pero no pensaba quebrarme, no enfrente de él. “Y no necesito que vengas a explicarme o a decirme estúpidas excusas sin sentido!! Ya sé que eres un maldito bastardo adinerado cínico y desgraciado, que se divierte jugando juegos enfermos con los sentimientos de las demás personas!! ¿Pues sabes que, Kaiba? Ya no te daré el gusto de seguir jugando conmigo!!! Así que mejor saca tu insoportable trasero de mi vista antes de que decida hacerlo por mi propia cuenta!!” digo con furia.

Y sin embargo su expresión no era lo que esperaba. Su rostro se veía tan joven y tan cansado. Incluso pude notar por primera vez lo desaliñado que estaba. Su cabello desordenado y su ropa pareciera como si no se la hubiera cambiado en días… Como si en verdad sufriera… Pero no!! Seguro debería estar fingiendo de nuevo. Si ya lo había hecho una vez tan bien… quien dice que esta vez no es diferente???

Me volteé dándole la espalda y entonces supe que era lo que más me dolía en ese instante… No era el hecho de que me mintió… Si no el hecho de que ya nunca más podría volver a confiar en él.

Además había una gran y nueva palabra en mi mente que se oponía a todo.

Orgullo.

“Solo quiero que sepas que en verdad lo siento…” terminó en un susurro antes de que escuchara como abría la puerta de su limosina y el coche arrancaba alejándose de allí.

Por suerte había una banca cerca d mi y evité caer al suelo de lleno. No puedo creer lo débil que soy. Las lágrimas antes olvidadas volvieron a rodar por mis mejillas. ¿Por que no podía dejar de sentir algo por él?. ¿Por qué no podía renunciar tan fácilmente? ¿Tan profundo había llegado?

“Joey…” escuché que susurraban cerca de mi y como alguien me rodeaba por los hombros. Ryou tenía cara de tristeza igual que Malik. Marik y Bakura incluso se veían tristes, solo que ellos miraban al suelo. “Joey, yo… nosotros… no sé que decir…” dijo entrecortadamente el albino.

“No quisimos decirte nada en la heladería por que pensábamos que tal vez solo era nuestra imaginación” explicó Marik sin apartar su vista del suelo.

“Además queríamos darte la oportunidad de que nos lo explicaras por tu propia voluntad” completó Bakura mientras Malik y Ryou asentían.

Y me sentí aún más mal que antes. ¿Cómo pude no confiar en ellos? No puedo creer que clase de persona soy…

“Joey, si hay algo en lo que nosotros pudiéramos…” comenzó a decir Malik pero lo detuve de golpe al pensar a lo que pudieran estarse refiriendo.

“No” dije firmemente. “No quiero que se metan en esto, ¿entendieron? No es algo que yo no pueda manejar, así que les agradecería mucho que no se metieran en mis problemas” dije un tanto más frío de lo planeaba. Los cuatro me miraron tristemente, pero aceptaron mi privacidad. No pude evitar sentirme mal de nuevo. Después de todo son mis amigos, y no tenía ningún derecho de tratarlos de aquella forma.

Pero no podía dejar que me ayudaran. Tenía que demostrar que podía superar esto yo solo… Aunque me tomase toda la vida en lograrlo… Y aunque terminara quitándome la misma por ello….

 

~Don't speak
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't tell me cause it hurts
Don't speak
I know what you're thinking
I don't need your reasons
Don't tell me cause it hurts~

 

 

N/A *BIG sigh* OUP!!!!!!!!!!! Por fin ya está el séptimo capítulo… y no sé… mmm… creo que no es lo que esperaba que saliera… pero espero mucho no haberlos fastidiado… Gomen!! Pero esta parte tenía que estar (bueno yo supongo) Y sin embargo no puedo evitar sentirme feliz por haber terminado de una buena vez este capi^^