"La declaración"
Basado en Yu Yu Hakusho
By Dark Selene

 

 

Disclaimers: ningún personaje me pertenece, salvo Ylean (morochazo de mi propia creación, así que es todo mío)

Capítulo 1: Una batalla con lo sentimientos

Su muslo izquierdo sangraba. El líquido color carmesí manaba de la herida, llevándose en cada segundo un trozo de la conciencia de Kurama. El cansancio y el agotamiento habían tomado posesión de su cuerpo, pero no podía, o mejor dicho no debía detenerse si quería salvar su vida y la del joven que llevaba en sus brazos. Si dejaba de correr todo se acababa allí, de seguro los encontrarían a ambos y los matarían.

No, tenia que alejar esos pensamientos de su mente, por su bien, y principalmente por el de Hiei. Su plan era alejarse del centro de ese bosque del Makai lo mas rápido posible. Su Ki era casi imperceptible, ya que su fuerza estaba extinta.
Maldito sea el momento en que les dieron esa misión. Koenma había dicho que era muy sencilla.


///Flash Back///

-Pues claro, que pregunta estúpida, para ustedes todo es sencillo, son los más fuertes- dijo con cierto tono burlón el muchachito detrás del chupón celeste.

-Pero tampoco es cuestión de fiarse

-Cálmate Kurama, los poderes que tienen estos youkais no son muy especiales: uno tiene poderes telequinéticos, es decir que puede mover a su antojo, objetos con su mente, e incluso leer y manipular los pensamientos de otros. El otro youkai manejar el viento, así que lo único que deben hacer es trazar su plan, ir, luchar, por supuesto vencer, y regresar. El ningenkai esta en peligro, Kurama, y tú de seguro quieres salvarlo.-

-Esta bien Koenma, le avisaré a los demás- el suspiro de resignación fue escuchado por el pequeño niño
La conversación entre Koenma y el pelirrojo terminó allí, Kurama iba a reunirse con sus compañeros, y esta era una buena oportunidad para ver y hablar con Hiei, youkai que ya hacía tiempo no veía.

Unas horas después.

Los 4 se encontraban en la habitación del pelirrojo tramando el plan para combatir a los youkais que querían apoderarse del Makai, para luego hacerlo con el mundo humano.
Se dividirían en dos equipos, Urameshi y Kuwabara por un lado, ingresarían al bosque por la parte este; y por el oeste, Kurama y Hiei. Luego de estudiar muy bien su estrategia se pusieron en camino.

En un par de horas ya se encontraban en los oscuros bosques del Makai. Lo primero que hicieron fue separarse. Comenzaron a caminar, cada uno por su lado.
Kurama caminaba detrás de Hiei, la figura pequeña se movía ágilmente, apenas si podía seguirle el paso. El youko no podía controlarse, pensamientos surcaban su mente, lo único que quería era poder estrechar entre sus brazos al malhumorado Jaganshi, y poder decirle todo lo que su corazón guardaba muy en el fondo. Pero no ahora, no podía, debía concentrarse en acabar con su enemigo, y tal vez después podría hacerlo.

Kurama y Hiei, encontraron primero a su enemigo, Ylean, o mejor dicho, este los había encontrado a ellos. Hacía tiempo que los venía siguiendo, pero ninguno de los dos se había dado cuenta, hasta que lo escucharon gritar:

-¿Buscan a alguien?, por que si es a mí lamento decirles, que van por el lugar equivocado- una risa estridente resonó, entre los árboles.

Al girase, se encontraron con un hermoso ser de largos cabellos negros, casi tanto como el cielo de la noche del Makai. Debido a su vestimenta, también negra, sería complicado poder divisarlo en la ya naciente oscuridad.

La batalla comenzó de inmediato, los golpes se sucedían unos a otros, no había tiempo para pensar demasiado, las los enormes troncos de árboles eran convertidos filosas estacas que el Rose Whip de Kurama se encargaban de destruir, o en todo caso poder cambiarles el rumbo, poco a poco el lugar de la batalla se transformo en un lugar desierto, sin árboles, ya que estaban totalmente talados por los continuos cortes del látigo de rosa, la utilización que les daba Ylean o los ataques de fuego que daban contra ellos.

De repente Ylean notó algo extraño, desde hacía unos minutos estaba luchando solo contra Kurama, comenzó a buscar a Hiei, pero no lo encontraba, eso lo hizo desesperarse, si tenían algún plan, él había caído. De pronto sintió como una gran cantidad de energía se concentraba en un punto distante, detrás de él. Kurama se percató que Ylean se había dado cuenta, así que trato de llamar su atención. Lo atacó con su Rose Whip, pero no notó la filosa daga de madera que se dirigía hacia su estómago, para cuando lo hizo e intentó saltar ya era tarde, evitó que dé de lleno en su vientre, pero no pudo evitar que impacte en su pierna izquierda a la altura del muslo. Pero no importo, ya que el dragón negro de Hiei dio en el blanco, Ylean había desaparecido, ahora solo restaba que el otro youkai sea eliminado por Urameshi y Kuwabara.

Iba a sentarse a descansar, pero de repente comenzó a escuchar gritos y pasos, al cabo de segundos, pudo divisar a lo lejos cientos de demonios y apariciones que se acercaban, de seguro estaban bajo el mando de Ylean, y ahora querían vengarlo. En ese momento recordó a Hiei, lo buscó con su mirada, lo encontró inconsciente en el suelo, lo levantó en brazos y comenzó a correr, al principio no le era muy complicado, pero luego de un tiempo, cuando sintió que era casi imposible seguir, comenzó a buscar un escondite.

///Fin Flash Back///

Kurama logró divisar unas enormes rocas, en las cuales había una cueva, a unos cuantos metros de donde estaba, su pierna no podría resistir mucho mas. Llego hasta el hoyo en la roca y se metió, era bastante grande, así que estaba cómodo, y no había forma de que los vieran. Apoyó su espalda contra una de las paredes y puso la espalda de Hiei sobre su pecho, lo colocó entre sus piernas y rodeó el pecho del pequeño youkai con sus brazos.

Kurama sentía que la sangre corría mas lentamente por sus venas, pensaba que iba a morir, cortó una manga de su camisa blanca e hizo un torniquete sobre la herida.

Había estado corriendo por una hora, y Hiei todavía no se despertaba de su sueño. Los pasos de los demonios que los perseguían ya no se escuchaban, pero no sabía si era por que estaban lejos, o porque la vida y la energía lo abandonaban poco a poco, llevándose con ella sus sentidos.
Si iba a morir, no lo haría sin decirle a Hiei lo que sentía, ya no lo ocultaría, al demonio que estuviese desmayado y no lo escuchara, eso haría las cosas mas fáciles, debía y quería desahogarse. Acercó sus labios al oído derecho del medio Koorime y dijo:

-Hiei, solo quiero que sepas algo, no te mentiré, te lo juro, de todas maneras, se que no me escuchas, eso hará las cosas mas fáciles- las palabras salían con lentitud y cadencia de los labios de Kurama, eran casi susurros en los oídos de Hiei.-Te amo, como nunca amé a nadie, te amo y lo haré por toda la eternidad, solo quería que lo supieras- y al terminar de decirlo se rindió a la dulce sensación de agobio, que amenazaba desde hacía minutos, llevarse su conciencia. Se desmayó, sin darse cuenta de que Hiei hacía unos minutos había recobrado un poco la conciencia, y algo, un murmullo había logrado escuchar.

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Despertó, se hallaba muy cómodo en donde fuese que estuviera, no le parecía estar muerto, pero nunca se sabe. Miró a su alrededor y notó que estaba en su habitación.

-Hey, al fin despertaste dormilón- dijo un alegre Yusuke

-Estoy un poco mareado, pensé que moriría...- dijo mientras se tomaba la frente.

-Kuwabara te dio algo de su energía, recuerda que él es el único que puede hacerlo, para algo tiene que servir-

-Pobre, no le digas eso-dijo Kurama esbozando una sonrisa
Una pequeña sombra entró a la habitación por la ventana.

-Al fin despertaste, hace dos días que estas durmiendo, ¿Cómo está tu pierna?- dijo Hiei en un tono muy bajo, como si estuviese intentando esconder su preocupación, o por lo menos eso le pareció a Kurama.

-Bueno, me voy, ¿te quedas a cuidarlo, Hiei? Es que debo ver a Keiko, y se lo prometí hace una semana, si no lo hago me matará, así que adiós. Que se diviertan- Tomó su chaqueta y se fue cerrando la puerta de la habitación, sin esperar la contestación del Jaganshi.

Kurama quedo completamente estupefacto, se quedaría solo con Hiei a su lado, y su deseo de decirle que lo amaba, y abrazarlo, y besarlo, y…
Esta sería una de las noches mas largas de su vida…

Continuara...
 


Haaaaaaa, los nervios me tenían loca espero que les haya gustado, el rumbo que tiene esto, no va a ser una historia larga, lo mas seguro es que el próximo sea el último capítulo. De seguro ustedes deben estar preguntandose para que corno describí tanto a Ylean, para que lo maten en menos de media hoja ¿ne?... lo que sucede es que tengo un fic muchisimo mas largo que estoy escribiendo, y es como una presentación, para cuando decida publicarlo (es un triangulo amoroso, entre Ylean, Hiei Y Kurama, y adivinen quien es el Vértice principal, si!!!!! mi precioso Jaganshi)

Ah, me olvidaba Subaru Sumeragi (Selene) este fic te lo dedico, por venir aguantandome, desde hace tantos meses. Es todito para ti.

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