"Solo tu y yo"
Basado en Yu Yu
Hakusho
By Selene Dark
Capítulo 4:
Mientras tanto, en la sala...
Kuwabara se acercó a Hiei, aunque temiendo ser cortado en varios trozos, o quemado vivo por el ENSATSU KOKORYUHA le dijo:
- Oye Hiei, ¿estas bien?- se alejó unos centímetros para poder salir corriendo por si al Jaganshi le agarraba un ataque, o algo por el estilo.
-Claro, ¿por qué no habría de estarlo? Estúpido- masculló algo molesto Hiei, poniéndose muy nervioso por lo del saludo, y por lo de tener que quedarse en casa de Kurama por un tiempo. Eso lo sobresaltaba demasiado, y de seguro Kuwabara se había dado cuenta de eso, ya que tenía era muy sensitivo y perspicaz en ese tipo de cosas, y lo notaba al instante.
- Solo preguntaba, es que cuando entraste se te veía agitado y tus mejillas estaban algo sonrojadas- dijo, intentando captar los pequeños cambios en el rostro de Hiei, este se puso algo colorado, gesto que fue visto por Kuwabara.
-No, ¿de qué hablas? Solo sucedió que vine corriendo muy rápido, y por eso...- se detuvo, y miró al ningen con un gesto que demostraba su incomodidad, y casi gritando le dijo:- ¡¿Qué rayos te importa?! ¡¡¡Idiota!!!
Lentamente las figuras de Yusuke y Kurama aparecieron en la sala:
-Hey, ustedes dos mejor que cambien su carácter, porque hemos estado hablando con Kurama, y ya está casi todo listo- dijo algo ofuscado Yusuke- y como estaremos las 24 horas del día juntos, y no sabemos por cuanto tiempo, es mejor que nos llevemos bien. No podremos separarnos un instante- finalizó con un dejo de resignación.
En ese momento, Kurama no pudo evitar mirar al Jaganshi y se dio cuenta de que este lo estaba mirando, pero al notar que los ojos del pelirrojo estaban enfocados en él, giró la vista rápidamente, ante esta acción, el Youko no hizo otra cosa mas que sonreír. Tenía la oportunidad de conquistar a Hiei, en sus manos, y no pensaba desperdiciarla., poder tener al Youkai de fuego, tan serio y centrado, ese maldito asesino de sangre fría, abandonado por los suyos, hacía ya mucho tiempo. Hecho que Hiei no podía sacar de su mente, y se manifestaban en recurrentes pesadillas, por eso se había convertido en ese ser: un demonio solitario hasta que ambos se unieron por conveniencia, ya que a ninguno le convenía tener al otro por enemigo.
Yusuke dejó su taza en la mesa, y le ofreció la otra que traía a Kuwabara, Kurama hizo lo mismo, pero al darle su taza a Hiei, no pudo evitar rozar la mano del pequeño Youkai, no podía creerlo, manejaba una espada a la perfección, y por ese motivo debía tener cientos de cicatrices, poseía el poder del fuego demoníaco, y por tal razón debía de tener quemaduras. Pero su piel seguía siendo tersa, sin rastros de cortes, ni nada parecido. Kurama se sentía morir, por sentir la cálida piel del Jaganshi.
Hiei apartó rápidamente la mano, dejando caer la taza al piso sin querer. Esta reacción tomo desprevenido a Kurama que quedo tieso sin poder hacer nada, el pensaba que Hiei estaba minimamente interesado en él, pero parecía que se había equivocado. Pasaron unos segundos hasta que Kurama reaccionó y fue a buscar algún paño, para poder limpiar el piso. El rechazo que le hizo sentir Hiei lo había afectado demasiado, pero él estaba resuelto en conquistarlo, y no se daría por vencido. Amaba al Jaganshi, y haría que este le correspondiera.
Cuando llegó a la sala con un trapo para limpiar, se agachó frente al Youkai, y comenzó a secar el piso. Hiei se sentía incómodo y culpable, no por haber roto la taza, o haber ensuciado el suelo, la molestia era por haber rechazado a Kurama, por haberlo hecho sentirse mal.
Se puso de rodillas, y le sacó el trapo de las manos, Kurama pudo sentir el leve toque en sus manos, que Hiei había intentado que fuese rápido, pero había fallado. Comenzó a pasar el trapo, de forma rápida. Kurama le sonreía al Jaganshi, sin importar que este estaba demasiado concentrado en su tarea, que no lo observaba.
Yusuke y Kuwabara no sabían que hacer, nuevamente habían quedado en medio de una escena entre Kurama y Hiei, no sabían si salir de allí, o preguntarles que les sucedía. Urameshi no entendía nada de la situación reinante, pero el otro muchacho quedo completamente convencido que esos dos Youkais estaban unidos por lazos muy fuertes, aunque uno tratara de esconderlo, y al otro todo le importaba un cuerno.
Hiei y Kurama se levantaron, el pelirrojo le agradeció al otro, por la ayuda que este le había proporcionado. En respuesta recibió, un simple "debía hacerlo, ya que yo rompí la taza".
Siguieron hablando unos momentos mas, Yusuke miraba al pelirrojo, para que este les dijera a los otros dos el tema de las habitaciones, pero solo evitaba el tema. Era mejor decírselos mañana, como habían acordad, cuando irían a instalarse por un tiempo en la tranquila casa del Youko.
Después de unos minutos de discutir los últimos detalles, los tres muchachos se despidieron del dueño de casa, para luego retirarse, Kurama se despidió alegremente de los dos ningen, pero a Hiei, le dio un abrazo muy fuerte, hecho que hizo que se sonrojara al instante, y desapareciera rápidamente de la vista de los otros tres muchachos.
###########################################################
El pelirrojo se retorcía entre sus sábanas, una de dos: o su cama estaba horriblemente incómoda esa noche, o no podía dormir, por que cierta personita no muy alta, y de cabello del color de la noche, y ojos de rubí, ocupaban por completo su mente, dejando al sueño fuera de su alcance.
Se levantó y se dirigió a la cocina, se hizo una taza de café, y dispuso sus libros de Literatura sobre la mesa, debía estudiar, ya que muy pronto tendría examen.
###########################################################
Para cuando se despertó, su sorpresa fue tremenda: era demasiado tarde, tenía solo media hora para preparase, y llegar a la facultad. No podía creer que se haya quedado dormido, era cierto que se había quedado estudiando, hasta que tuvo que acompañar a su madre al aeropuerto, para que tomará su vuelo (obvio, que iba a hacer en un aeropuerto? :P ). Luego regresó a su casa, y por su cansancio había decidido "descansar un poco sus ojos", lamentablemente se había quedado profundamente dormido.
Llegó a la puerta del baño, mientras luchaba con la manga de la parte superior de su pijama, intentaba entrar en el cuarto. Como resultado terminó en el piso con la remera rota, y un gran dolor en su cadera (entiéndase por pompis, pero no quería poner algo tan infantil). Terminó de sacarse la ropa de dormir, y abría el grifo del agua, mientras se friccionaba la zona adolorida por el golpe.
No espero a que la bañera se llenara, ya que solo se daría un daño con la lluvia, el baño relajante que esperaba lo dejaría para mas adelante, cuando tuviese tiempo. Dejo correr el agua sobre su cuerpo, y se lavó el cabello rápidamente. Luego llegó el turno de su cuerpo que lavó frotando enérgicamente la esponja, terminó su ducha, y se secó. Corrió a su habitación, pasando por el pasillo solo con una pequeña toalla envolviendo sus caderas. Pequeñas gotas de agua perlaban su cuerpo, dándole un brillo especial, se veía muy sexy, pero él no lo notaba, lo único que quería era llegar a tiempo a su clase. Se puso lo primero que encontró en su armario: un pantalón beige, y una remera blanca, muy clásica, se puso unas zapatillas deportivas, y salió de su habitación, para luego salir de su casa, y correr a la facultad.
En la facultad...
-Hey niño bonito, que extraño llegando tarde- dijo ya sentada Selene, con una gran sonrisa-de seguro estas enamorado, muchachito-
-Pero que dices, estas loca, deja de inventar cosas. De seguro por eso que estas mas sola que un perro- dijo algo molesto Kurama.
-Ah, pero que cruel eres, yo que soy tu amiga- dijo ofuscada- estaré sola, pero contenta- dio haciéndose la ofendida
-Perdóname, era broma (aunque la realidad de la verdadera Selene no lo es, buahhhhhh), no quise decir eso, y además no llegue tarde, así que no digas tonterías-
- Tienes razón, pero últimamente estas extraño, llegas justo a tiempo a clases, te distraes en ellas, los profesores te retan, eso es extraño en alguien como tú-
- No me sucede nada, no te preocupes, ¿si?, si pasará algo yo te lo diría, eres mi mejor amiga-
-Tienes razón, no volveré a desconfiar de ti, nos conocemos hace mucho, y si tu dices que todo esta bien, es por que todo está bien, ¿no?-
- Claro, así es- todo quedó en silencio, ya que el profesor había ingresado al salón de clases.
Las clases se desarrollaron normalmente, Kurama no dejaba de pensar por un segundo, en lo cerca que estaría de Hiei, ¿podría dormir tranquilamente?, mejor dicho: ¿podría dormir?, haciéndose estas preguntas escuchó como el profesor se despedía, para dar por finalizad las clases del día, no se había dado cuenta, pero el tiempo pareció haber transcurrido muy rápido.
Con paso rápido salió de la facultad, debía llegar deprisa, para preparar algo para tomar, y algo para comer, ya que los muchachos se presentarían en cualquier momento en su casa...
Llegó a su casa, ésta estaba totalmente en silencio. Comenzó a pensar que haría para darle a los muchachos, café y pastel fue la opción elegida. Él era un excelente cocinero, se daba maña para todo lo que tuviese que ver con la cocina, ya que su madre trabajo desde siempre, y el debía prepararse el almuerzo, o la cena, o si tenía ganas de comer algo, por si mismo.
Entró en la cocina para comenzar a preparar el pastel, pero un insistente chillido lo detuvo, era el timbre, de seguro los chicos habían llegado.
Kurama corrió a través de la sala a toda velocidad, es que ya no aguantaba mas la espera, ya quería verlo, quería saber que todo lo sucedido era verdad. Mientras mas lo pensaba, mas irreal le parecía, todo era demasiado perfecto. Llegó a la puerta, luego de haberse chocado con un sillón, haberse tragado la mesa, y haberse llevado por delante la mesilla del teléfono. Estaba demasiado desesperado.
Abrió la puerta, para encontrarse con un feliz Yusuke, que, con resultado negativo, trataba de tapar la discusión que se desarrollaba a sus espaldas, teniendo como obvios protagonistas a Kuwabara y a Hiei. Kurama se interpuso, e hizo calmar al Jaganshi, que se fue pronunciando su ya famoso: "hn". El ningen ante esta provocación se enfureció mas, pero antes de que pueda correr a golpearlo, fue detenido por Kurama.
Cuando hubieron entrado todos, Kurama los llevó a la sala, se sentaron a la mesa, y los tres invitados se quedaron en silencio, el pelirrojo los miraba a todos pero se detuvo un momento en el Jaganshi, el momento duró demasiado, y se cortó cuando el observado miro al Youko, este giró la vista rápidamente, pero era mas que obvio que lo estaba observando, ninguno de los dos dijo nada, cada uno bajo la vista y se quedaron así un momento, hasta que Yusuke hablo, solo para cortar el tenso silencio, que se había apoderado del lugar:
-Y bueno Kurama, ¿cómo haremos para dormir?- dijo alegremente, dándole a entender que le haría cumplir, el hecho de que el pelirrojo era el que daría la noticia- ya lo has pensado-
-Claro- dijo un poco resignado Kurama, pero mirando a Yusuke como diciéndole, que luego hablarían de eso- claro que lo pensé- dijo
-Y bien, ¿cómo haremos?- preguntó Kuwabara, notando que Kurama no quería decirlo tan tempranamente, pero en algún momento tenía que hacerlo.
Bajo la atenta mirada de los tres muchachos, Kurama explicó como se distribuirían en las habitaciones, todos quedaron satisfechos, pero uno en especial, sintió como una sombra comenzó a amenazar su corazón, pero no, él no se entregaría. Si le quedaba cierto tipo de duda, de que sentía algo por ese Youko, esta había desaparecido, y eso no le agrado para nada.
Kurama se disculpó, y se dirigió a la cocina, comenzó a mezclar los ingredientes, para hacer el pastel, es que todavía no había comenzado a prepararlo, cuando los chicos llegaron.
Los dos Ningen hablaban de puras trivialidades, Hiei se sentía molesto por la situación que le tocaba enfrentar. Sin que los otros se dieran cuenta, se dirigió a la cocina. Debía hablar con Kurama, pero no notó como los ojos de cierto muchacho de pelo anaranjado lo observaban dirigirse hacia el lugar que minutos antes había recorrido el Youko. Kuwabara ya no dudaba, los dos se amaban, pero no se atrevían a decirlo.
Kurama continuó en su labor, no notó como cierto Youkai lo observaba desde la puerta de la cocina, mientras él comenzaba a poner la harina en la preparación…
Continuara…
¿Qué sucedera en la cocina? A ver díganme, no se animen mucho, que no es nada lemon, en el proximo capitulo tal vez halla algo de eso, así que leanlo.
Un beso a todas, y espero que les guste el capi