"Crisis
de Personalidad"
Basado en Yu
Yu Hakusho
By Keiko Cvl
Hola!!
Bueno, quiero hacer unas explicaciones antes de nada. Como en este fic va ha
haber pensamientos, flashbacks y conversaciones internas por parte de Suuichi y
Youko, antes que nada pondré los símbolos con los cuales los voy a
diferenciar.
Lo que esté entre comillas ("__") serán pensamientos.
Los flashbacks, los indicaré con una línea de guiones entre los parágrafos.
Las conversaciones internas, estarán indicadas con doble guión.(--_______--)
Creo que esto era todo.
Bueno, ya les dejo con el fic.
Ejem… Jill-Chan… Ya puse lo de los boxers… Estarás contenta…
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
"Esto no puede seguir así"
Fuera estaba lloviendo, Kurama miraba por la ventana silencioso, concentrado. Sus ojos verdes estaban cristalizados, perdidos en la nada.
"Cuando todo empezó pensé que sólo serían unos días, que lo superaría. Pero ahora se que no se va a solucionar solo. Tendré que hacer algo. Si, eso haré."
Kurama bajó las escaleras para encontrarse con su madre.
- Mamá…
- ¡Oh! Suuichi, hijo ¿Aún estás despierto?
- Si, es que… No podía dormir.
- Bueno, te prepararé un vaso de leche caliente, eso te ayudará a dormir. A no ser que no puedas dormir porqué estés preocupado por algo… Si es así, sabes que puedes contármelo.
- Verás… Mamá… Me han propuesto… Un viaje.
- ¿Dónde?
- A… A… Ohaio.
- ¡Oh! Bonito lugar para unas vacaciones. No me digas que estabas preocupado por si no te dejaba ir.
- No… Bueno, si.
- ¿De cuanto tiempo estamos hablando?
- Pues… - Kurama estuvo pensando, pero la verdad es que no tenía ni idea de cuanto tardaría en solucionar su problema, y su madre aún estaba esperando una respuesta.- Una… Una semana, mas o menos.
- Está bien, puedes ir. Se que eres responsable y además, no te puedo negar que te tomes unas vacaciones de vez en cuando.
- Gracias mamá. En dos días saldrá el… Avión.
- Está bien, ahora ves a dormir que es muy tarde. Mañana ya hablaremos de todo.
Kurama le sonrió y subió rápidamente las escaleras. Cuando llegó a su habitación cerró la puerta y soltó un largo y profundo suspiro.
"Una cosa menos"
Kurama se quitó lentamente la camisa blanca y los pantalones y se quedó sólo con unos boxers negros que no dejaban nada a la imaginación. A desgana, se metió en la cama y hundió su cabeza en la almohada. Pero no pudo dormir. Simplemente se quedó toda la noche mirando el techo y pensando en porqué le pasaba eso ahora, después de tanto tiempo.
----------------------------------------------------------------------------------------------
- Yomi… ¿Que pasaría si tu y yo…?- Decía el zorro de cabello plateado.
- ¿Estás insinuando que yo entre en tu lista de… amantes?
- No. Estoy DICIENDO que encabeces mi lista de… aliados.
- ¿Y yo que gano con eso?
- Alianzas, territorios, aliados y… a mí.
- Tendrás que demostrarme si vale la pena, no estoy totalmente seguro de esa ultima… ventaja.
- Tus deseos son ordenes.
----------------------------------------------------------------------------------------
- ¡No!
Kurama se despertó sobresaltado. Estaba sudando, su corazón latía muy rápido, demasiado. Estuvo jadeando durante unos minutos, incapaz de pronunciar sonido.
"Otra vez. Otra vez ese maldito zorro… Con sus malditos amantes y sus malditos instintos sexuales"
Cuando por fin logró recuperarse de su incidente, Kurama se levantó y se dirigió a la ducha.
"Una ducha fría me irá bien, es lo mejor. Creo que esto me alteró demasiado, esta vez pude sentir el instinto del zorro, su deseo sexual. Pude sentirlo otra vez. Ya hacía quince años que no sentía algo así, no recordaba esa subida de adrenalina, esa percepción de las sensaciones del otro. La lujuria."
Kurama abrió por completo el agua fría y se metió. Al principio, le costó acostumbrarse a la temperatura, pero luego hasta logró pensar.
"El fue uno de los primeros… Uno de los primeros a los que traicioné… Yomi…"
----------------------------------------------------------------------------------------------
- Ya lo tenemos, el tesoro es nuestro.
- No creo que sea fácil escapar de aquí. - Dijo Yomi preocupado.
- Yo iré por delante, tu ves por detrás, así les costará más.
- De acuerdo, nos vemos en el refugio.
"Estúpido… Yo mismo envié a otro de mis amantes a matarte. Me parece que por ahí detrás te vas a encontrar una sorpresa… Lo siento, pero ya me aburrías. Los primeros días estuvo bien, pero a mí no me gusta tener que despertar con la misma persona más de cuatro días seguidos."
-------------------------------------------------------------------------------------------
"¡Oh Dios! ¿Pero en qué pensaba? Por culpa de aquello Yomi perdió la vista. Es algo que nunca me perdonaré. Antes de intentar solucionar esto en Makai, iré a ver a la maestra Genkai, a ver si ella me puede ayudar."
Kurama salió de la ducha y bajó a desayunar. Con todo lo que le había pasado, no tenía ganas ni de comer, pero hizo un esfuerzo por no ver a su madre preocupada. Cuando terminó, se fue a ver a Genkai. Cuanto antes solucionara esto, mejor. De camino, en el tren, le volvieron a asaltar los horribles recuerdos.
--------------------------------------------------------------------------------------------
- Vaya, Kuroune, que sorpresa…
- Kurama… Venía a proponerte un trato.
- Ya… ¿Y estamos hablando de trabajo o de placer?
- De momento, trabajo. Pero no me disgustaría lo otro…
- Creo que nos entenderemos bien…
---------------------------------------------------------------------------------------------
"Cada vez son mas seguidos. Esto empeora por momentos. Ahora mas que nunca tengo que hacer algo."
Kurama llegó al templo y le habló del problema a Genkai. La maestra, se quedó pensando unos minutos, miró fijamente a Kurama y dijo:
- Está claro que este problema lo vas a tener que solucionar con Youko.
- Pero… Eso es imposible.
- No. En algún rincón de tu mente habita tu parte Youko. Tienes que encontrarla y enfrentarte a tu problema.
- ¿Y cómo puedo hacer eso?
- Concentrándote, tienes que sentir su youki, aislarlo y separarlo de tu parte humana. Sólo así podréis enfrentaros. Ven, te llevaré a mi sala de meditación. Allí podrás estar tranquilo, tomate el tiempo que necesites.
Genkai y Kurama se dirigieron a una sala oscura, silenciosa. Kurama entró y la maestra cerró suavemente la puerta.
"Bueno, ya estoy aquí. En teoría tengo que concentrarme. Intentaré encontrar a Youko. En algún sitio tiene que estar."
Kurama se concentró. No sabía cuanto tiempo llevaba, ya empezaba a desesperarse. La concentración nunca había sido problema para el, pero el no encontrar algo, era una cosa que le ponía frenético.
-- Creo que te estoy volviendo loco.
- ¡Youko! ¡Maldito seas!
-- si si, yo también te quiero.
- La palabra querer te queda grande. Tu eres incapaz de sentir eso.
-- Sabes que no es verdad. ¿Y Yomi? ¿Y Kuroune?
- Eso no es amor, es conveniencia.
-- Ya veo que el convivir con humanos te ha estropeado.
- Si llamas estropearse a aprender lo que son los sentimientos, tener amigos y querer a alguien, si me ha estropeado.
-- ¡Que bonito! Lloraría, pero creo que eso tu lo haces mejor, con mas… "sentimiento" ¿Me entiendes, no? jajaja.
- ¡Serás cínico!
-- Oye ¿Y desde cuando te odias?
- Yo no me odio, te odio a TI.
-- No, no ,no, es que yo soy tu. Kurama, Suuichi o como quieras llamarte ahora, tu y yo somos uno solo. Y por mucho que quieras, no vas a sacarme de dentro tuyo. Antes morirás.
- ¡No! yo no soy tu, yo no vivo para traicionar, no vivo para robar.
-- ¿Qué hay de malo en traicionar? Eso antes te gustaba. Seduces a alguien, le haces tu amante, le sacas todo el partido que puedes y cuando te aburres, le traicionas. Buen sistema, digno de la mente de un Youko.
- No todo es lujuria y traición, Youko.
-- Venga hombre, no me digas que ahora has olvidado aquellas noches con Kuroune, con Yomi y con esa laaagra lista de amantes que teníamos.
- Tenías.
-- Teníamos. Esas noches de sexo animal, de dejar salir tus más primitivos instintos. Al fin y al cabo, todo era un juego.
- Un juego donde siempre ganabas.
-- ¿Sino donde está la gracia?
- Eres un depravado.
-- Gracias.
- Pero a mi esas historias no me interesan. Te he buscado para que me des respuestas.
-- ¿Respuestas? ¿Qué pasa, no sabes como acostare con una nueva adquisición?
- ¿No sabes pensar en otra cosa que no sea en eso?
-- Si, también pienso en robar.
- ¿Y porqué me molestas ahora con tu maldito pasado?
-- Ya hace quince años que estás dentro de ese cuerpo. Tendrías que conocerte mejor.
- ¿A qué te refieres?
-- Esto no es cosa mía, estúpido. Si ahora te molesta nuestro pasado, es porque tienes remordimientos. Gracias a tus nuevos "sentimientos" no puedes vivir sabiendo lo que hiciste ¿Ahora ves las ventajas de no tener sentimientos?
- ¡Pero eso no lo hice yo!
-- Eso es lo que quieres creer. Sabes que en realidad si que fuiste tu, sino no te pasaría eso. Empiezo a pensar que la inteligencia de Youko te la dejaste con la cola…
- Me repatean tus gracias.
-- Lo se. Por eso las digo.
- ¡Maldito!
-- ¡Oh! Vas a conseguir que me ruborice…
Kurama se alteró tanto que perdió la concentración. Se quedó un rato digiriendo lo que había pasado. Había tenido una conversación consigo mismo y para colmo, no pudo solucionar nada.
"¡Mierda! Con ese no voy a sacar nada en claro. Creo que lo mejor es que me vaya a Makai y lo solucione yo mismo."
Kurama salió de la sala para encontrarse con Genkai, la cual lo esperaba impaciente.
- ¿Lograste lo que querías?
- No… Bueno, si. Ese maldito zorro no sabe nada. Lo tendré que solucionar yo mismo.
- ¿Piensas ir a Makai?
- Si.
- Sabes que si vas te encontrarás con muchos espíritus que no tendrías que ver.
- No hay mas remedio. Tampoco puedo seguir así, a este paso Youko podrá conmigo. Y no lo pienso permitir.
Kurama se fue y preparó todo lo necesario para partir de inmediato a Makai. Esto iba a ser un trabajo muy duro….
CONTINUARÁ