"Donde Acaba el Respeto"
Basado en Yu Yu Hakusho
By Keiko Cvl

 

La nueva misión en Makai tenía a los chicos agotados. Ya llevaban dos semanas y no había ni rastro de su enemigo. Las fuerzas ya les empezaban a fallar y el agotamiento era insoportable.

- ¡Yo ya no puedo mas!

- Kuwabara…- Dijo Yusuke seriamente.- Ya te dijimos que no hacía falta que vinieras. Todos sabemos que el Makai no es lo tuyo.

- Déjalo… ¡Si es idiota que se la ha hacer!

- ¡¿Qué estas insinuando enano?!

- ¿Yo? ¡Nada! Solo "digo" que tu nunca has tenido suficiente resistencia ni valor como para estar a la altura de las circunstancias.

- Si no estuviera tan cansado te iba a enseñar quien es Kazuma Kuwabara.

- ¡Ei chicos!- Tubo que intervenir como siempre el sensato Kurama.- Ahora no es el momento de discutir.

Los dos chicos dejaron de discutir y se lanzaron miradas desafiántes.

- Vamos Kuwabara.- Dijo Kurama.- Te llevaré a Ningenkai. Así aprovecho y voy a ver como está mi madre, que debe de estar preocupada.

Kuwabara obedeció a su amigo y se marchó bajo la mirada de superioridad del youkai.

- ¡Kuwabara!- Gritó Yusuke desde lejos.- Ves a ver como está Keiko, no tengo ganas de llegar y recibir una de sus reprimendas por no haber dado señales de vida.

- ¡Que si pesado!

Yusuke se giró y miró a Hiei riéndose mientras éste levantaba las cejas y negaba con la cabeza.

- Te mereces lo que te haga Keiko.

- ¡¿Porqué?!

- ¡Por idiota!

- ¿Como que por idiota? ¡Hiei! Yo creía que me respetabas.- Dijo el detective haciéndose el ofendido.

- No seas capullo y estate por la faena, que yo tengo tantas ganas de terminar como tu.

Yusuke empezó a caminar soltando un gruñido que hizo que Hiei riera ligeramente. Al cabo de un rato de caminar en silencio, Hiei dijo algo que nunca nadie hubiera imaginado escuchar.

- Yusuke… Yo… Que sepas que si te respeto…

Yusuke se sorprendió, no supo que decir, pero tenía que reaccionar rápido, puesto que el youkai estaba esperando que hiciera… Algo.

- Gr… Gracias Hiei, supongo. Pero… ¿A que viene esto ahora?

- A nada… Pero como digas algo lo negaré (N/A: quien se da por aludida?!)

- Bueno… que sepas que yo también te admiro mucho…

- ¿A si?- Dijo Hiei sorprendido.

- Bueno… Tu sangre fría y tu capacidad competitiva siempre me han gustado mucho y normalmente siempre acabas sorprendiéndome con algo nuevo cuando creo conocerte.

- Bueno… tu no te quedas atrás, digo, para ser un ningen.

- Vaya, gracias supongo. Nunca pensé escuchar algo así viniendo de ti.

Después de eso, siguieron caminando un poco más, la situación se empezaba ha hacer un poco incómoda. Tanto uno como otro, intentaron hablar varias veces, pero no lograron pronunciar sonido. Al cabo de un rato, Hiei rompió de nuevo el silencio.

- ¿Sabes? No me importaría que…

- ¿Que…?- Le animó a continuar el detective.

- nada nada…

- Pues si no fuera porque eres tu… Hasta intentaría hacer "algo" contigo…- Admitió Yusuke entre divertido y sarcástico.

- ¿Algo? ¿Y que pasa porque sea yo?

- Hiei… No me estarás proponiendo…

- ¡¿Yo?! ¡No no! Y… ¿Que pasaría si lo hiciera?

- ¿Lo has echo?- Preguntó travieso el detective.

Hiei se acercó mas a él.

- No se… ¿A ti que te parece?- Dijo Hiei mientras se acercaba más y más.

- A mi me parece…- Dijo Yusuke estremeciéndose al sentir la respiración de Hiei sobre su piel.- … Que si no lo has hecho antes, lo estás haciendo ahora.

- Eres observador.- Susurró Hiei antes de unir sus labios con los del detective.

Al principio, fue una sensación un poco rara, pero luego los dos chicos se dejaron llevar y cada vez profundizaban mas el beso. Las manos de Yusuke se deslizaron hasta meterse por debajo de la camiseta de Hiei, recorriendo todo su pecho, mientras éste enredaba sus dedos en el pelo del detective.

El ambiente estaba cada vez más caliente, y los dos chicos cada vez sentían más la necesidad del otro. Hiei arrancó la camiseta de Yusuke, mientras éste hundía sus manos en el interior de los pantalones del youkai. Ahora el beso se había convertido en un acto carnal, hambriento. Más que un beso, aquello era una lucha de sensaciones, un intento de fundirse completamente con el otro.

Pero no fue hasta que escucharon la voz de Kurama, cuando se dieron cuenta de lo que estaban haciendo y se vistieron tan de prisa como pudieron para que nadie notara nada.

Cuando Kurama llegó se encontró a los dos chicos alterados, respirando irregularmente y empapados de sudor.

- ¡No me digáis que ya os han atacado!- Dijo el pelirrojo sorprendido.

Los dos chicos se miraron y Yusuke se decidió a hablar.

- ¡Si! Eran muchos y vinieron todos a la vez ¿Verdad Hiei?

- ¡Claro! Menos mal que estabamos preparados.

- ¿Y como eran los espíritus?

- Pues…

- Verás…

- Pero que preguntas haces Kurama! Estabamos demasiado ocupados intentando cargárnoslos para fijarnos en si eran guapos o no! ¿Tu los viste Hiei?

- No, realmente fue una batalla muy dura.

- ¡Si! Fue brutal, en un momento perdimos el mundo de vista y todo…- Dijo Yusuke con segundas intenciones mientras miraba a Hiei.

- Vaya, me hubiera gustado estar…

- ¡Si! Habrá que repetirlo ¿Eh Hiei?

- Mmm… Si, claro ¿Porqué no?

- Vaya, vaya… Creo que ya recuerdo la ultima batalla de esas que tuve…

- ¿A si? ¿Donde fue?

- En mi cama, con Kuronue.- Dijo Kurama mientras empezaba a caminar dejando atrás a sus dos acompañantes.

- Maldito zorro…