"Instintos"
Basado en Yu
Yu Hakusho
By Keiko Cvl
Después de que se calmaran un poco las cosas, Yusuke decidió retomar sus estudios, a lo cual Kurama se ofreció a ayudarle. Para que volvieran a aceptarle, Yusuke tuvo que hacer un trato con los profesores, tenía que sacar siempre buenas notas, de lo contrario, sería expulsado en el acto. Ya que el chico mostraba bastante interés (Extraño hablando de Yusuke), Kurama se ofreció encantado a darle clases particulares cada tarde.
Si ya era difícil tratar con el moreno en circunstancias normales, entre libros era casi imposible. Para variar, ya volvía a llegar tarde, seguramente se entretuvo con Keiko o peleando con alguna banda. Cada tarde, Kurama terminaba mas histérico de intentar que el chico se concentrara.
"Ya vuelve a llegar tarde"
Pensó el pelirrojo mirando el reloj. "A veces pienso que no se toma nada
en serio a parte de la lucha."
¡DING DONG!
"Debe de ser él"
- ¡Ei Kurama!
- ¿Ya te decidiste a venir?
- Lo siento, es que tuve que ayudar a Keiko en el restaurante y…
- Déjate de excusas y pasa, cuanto antes empecemos antes terminamos.
Yusuke obedeció a Kurama sin rechistar, él era de los pocos que le habían visto enfadado y no tenía ganas de repetir la experiencia en esos momentos.
- ¿Qué pasa Yusuke? No es normal que no te quejes ¿Ha pasado algo con Keiko?
- No, bueno si pero… Mejor empezamos con las clases, que te veo con prisa.
- No, si ante todo soy tu amigo, si te pasa algo y puedo ayudarte… Las clases pueden esperar, por un dia no va a pasar nada.- Dijo con la mas dulce de sus sonrisas.
- Bueno, ya llevamos varios meses saliendo y Keiko quiere… algo más… ¿Me entiendes?
- Te refieres a… ¿Sexo?
- Si…- Dijo Yusuke sonrojándose mientras se dejaba caer en el sofá de Kurama.
- ¿Y donde está el problema?- Preguntó el pelirrojo sentándose al lado de su amigo.- Es normal que quiera algo más, la verdad es que yo ya me imaginaba que ya habíais pasado por esto…
- El problemas está en que quiero que sea tan perfecto, que tengo miedo a… Fallarle. Por eso le voy dando largas, pero ella cree que lo que me pasa es que no la quiero lo suficiente como para eso.
- Yusuke, no tienes que planear nada, sólo tienes que dejarte llevar por la situación. Lo demás saldrá solo, no te preocupes.
- ¿Y si no sale? Para ti es fácil decirlo, tu ya tienes mucha experiencia en ese campo…
- Siempre hay una primera vez, la hubo para mi, y también la habrá para ti. Es ley de vida. Yusuke, todos tenemos instintos, esos instintos se manifiestan en los momentos oportunos aunque no lo queramos. Tu sólo tienes que dejarte llevar por tu instinto.
- ¿Y si instinto falla?
- ¡Yusuke los instintos no se equivocan! Ni siquiera los tuyos, que ya es decir…
- ¿Qué insinúas?
- ¡Nada! Tengo una idea… ¿Quieres que probemos tus instintos?
- ¿Que… Que quieres hacer Kurama? ¡Cuando te pones así me das miedo!
- Sólo vamos a hacer una pequeña prueba, cuando tu me digas que pare, lo dejamos y aquí no ha pasado nada ¿De acuerdo?- Dijo el pelirrojo acercándose más y más a Yusuke.
- D… De acuerdo…
Kurama se acercó lo suficiente a Yusuke como para que notara su respiración, cosa que hizo que a Yusuke se le pusiera el vello de punta. Al ver esto, Kurama fue rozando todo el cuello y los alrededores de las orejas con la punta de su nariz, haciendo que cada vez, Yusuke tuviera la respiración mas irregular.
El pelirrojo empujó a Yusuke hacia atrás haciendo que se quedara tumbado en una esquina del sofá, poniéndose encima para controlar la situación. El moreno cerró los ojos y dejó que Kurama le guiara.
Ahora el youko estaba subiendo por el mentón de Yusuke deteniéndose en su boca para sacar la lengua y rozar ligeramente los labios del detective, el cual los entreabrió invitando a su amigo a tomarse un tiempo allí.
Kurama captó la invitación del moreno y empezó a besar levemente la comisura de sus labios, haciendo que Yusuke se desesperara por probarlo. El pelirrojo mordió suavemente los labios de su amigo y seguidamente posó su boca sobre la suya.
Empezó dando suaves y consecutivos besos para después introducir su legua en la caliente boca de Yusuke. Una vez allí, empezó a explorar paladar, dientes, y cada rincón con el que se encontraba, para terminar enredando su lengua con la de Yusuke en una hambrienta batalla.
Kurama abandonó la apetecible boca
de Yusuke y se centró en su oreja, mordisqueando y lamiendo mientras el moreno
introducía sus manos por dentro de su camisa, recorriendo cada milímetro de su
piel.
-¿Te das cuenta de que tus instintos si que funcionan?
- Keiko ya me había echo cosas parecidas…
- Tu lo has dicho, Keiko. ¿Pero a que con ella no te excitaste tanto?- Dijo mientras mordía el lóbulo de la oreja de Yusuke, lo que provocó que éste gimiera levemente.
- ¿Pero como…?
- Soy un zorro ¿Recuerdas? Por esto
es por lo que soy tan famoso.- Dijo pícaramente.
Kurama empezó a besar el cuello de Yusuke y a ir bajando quitándole la camiseta, recorriendo todo su pecho con la lengua, dibujando la forma de sus desarrollados músculos, hundiéndose en su ombligo, para después subir y centrarse en sus pezones.
Los pezones que recorrió y
mordisqueó haciendo que Yusuke experimentara sensaciones que nunca imaginó. El
moreno ya estaba empapado en sudor, gimiendo y respirando irregularmente.
- ¿Voy demasiado rápido?- Preguntó
Kurama acercándose al oído de su amigo.
Yusuke negó con la cabeza, sin poder mediar palabra, a lo que Kurama rió por imaginar cómo se debería sentir ahora mismo Yusuke.
El pícaro pelirrojo deslizó sus manos hasta desabrochar el botón de los pantalones de Yusuke, para después bajar la cremallera con la boca. Ahora tenía al detective nada más que con unos boxers verdes dejando entrever su miembro empezando a endurecerse.
Kurama se mordió el labio inferior, y se dispuso a despojar a Yusuke de la única prenda que le cubría. Después de hacerlo, Kurama empezó a juguetear con los testículos de Yusuke, haciendo que enloqueciera aún más, si eso era posible.
El miembro de Yusuke ya estaba totalmente erecto, y Kurama se acercó minuciosamente, sin que Yusuke se enterara hasta que notó la caliente y húmeda boca de Kurama tragándolo por completo. El detective se arqueó y gimió, esta vez mucho más fuerte, agarrándose a un cojín con todas sus fuerzas.
Kurama levantó la cabeza por un momento para ver la cara de su amigo, para después volver a tragarlo y liberarlo.
El pelirrojo se puso bien el pelo y
retomó su sitio, sentado al lado de Yusuke, el cual abrió los ojos y miró
sorprendido a Kurama, el cual no pudo evitar reírse al ver su cara.
- ¿Ves como tus instintos son normales?
- Oye…- Dijo jadeando Yusuke.- ¿Y esto se lo sueles hacer muy seguido a la gente?
- Pues si te digo la verdad, creo que como Suuichi es la primera vez.
- No se si preguntarte por Youko o mejor me callo.- Dijo mientras recuperaba su ropa.
- Mejor no preguntes…
- Bueno Kurama, la clase de hoy creo que ha sido de las más instructivas que he recibido jamás, pero creo que a partir de ahora no voy a poder mirarte a la cara.
- Tranquilo, en cuanto salgas por la
puerta nos olvidamos de todo y listo. Ahora ves a hablar con Keiko de una vez.
Yusuke no se lo pensó dos veces y salió por la puerta casi corriendo, mientras Kurama intentaba ahogar su risa con un cojín.
A partir de ese dia, Yusuke prestó mucha más atención a las clases de Kurama, no fuera a ser que le diera por probar otra vez sus instintos…