"La
leyenda del niño Prohibido"
Basado en Yu
Yu Hakusho
By Keiko Cvl
Hiei estaba dándole vueltas a como preguntarle a Kurama sobre el tema. La verdad es que Lui tenía razón ¿Que iba a pensar Kurama con todo esto? de todas maneras, Kurama era el único en quien Hiei confiaba lo suficiente como para preguntarle.
Antes de darse cuenta, estaba picando en la ventana de Kurama y poniéndose nervioso por momentos. Kurama se apresuró a abrirle.
- ¡Hiei! ¿Algún problema? - Dijo enseguída preocupado.
- No… Bueno si… Es que…
- Hiei
-¿Que?
- Tranquilízate.
- Vale… ¿Kurama… Que… Que se tiene que hacer en… En un parto?
- ¡Hiei! ¿¡No habrás dejado embarazada a Mukuro!?
- ¡No! ¡Estúpido zorro…! Ya sabía yo que no podría hablar contigo de esto. - Hiei se dirigía a la ventana mientras decía estas palabras.
- ¡Espera! - Dijo Kurama mientras lo agarraba de la capa.- Quédate, por favor. Sólo era una broma.
- Me repatean tus gracias ningen.
- ¿Qué es lo que pasa?
- Vale, no me preguntes cómo ni porqué pero Yukina y yo tenemos que asistir un parto.
Kurama se quedó más blanco que la pared. Eso si que no se lo esperaba ¿Un parto? ¿Hiei y Yukina? Increíble.
- Supongo que esto va en serio. Espera aquí, voy a buscar unas cosas.
Hiei obedeció y se quedó sentado en el borde de la cama de Kurama preguntándose porque estaba ahí. A los cinco minutos, Kurama volvió con una caja.
- ¿Qué es eso zorro?
- Esto son las cosas que guarda mi madre de cuando yo nací. Por aquí tiene que haber algunos libros…
Hiei miraba curioso cómo Kurama rebuscaba en aquella vieja caja.
- Aquí están. ¿Cuanto tiempo pensabas quedarte?
- Uno o dos días.
- Suficiente.
- ¿Suficiente para qué? Oye, a mi no me metas en ninguna de tus extrañas ideas, que te conozco.
- ¿¡Yo?! ¿Extrañas ideas? - Bromeó Kurama haciéndose el ofendido.
Hiei levantó las cejas y puso una expresión de indiferencia. Kurama no pudo evitar reírse al ver la expresión de su amigo.
- Mira Hiei, leerte todos estos libros supondría un tiempo que no tenemos, así que nos vamos a limitar a hacer unas clases prácticas.
- Un momento… ¿Clases practicas? Kurama, ni tu ni yo estamos embarazados, al menos yo, así que eso de clases practicas, o me lo explicas o me voy por donde he venido.
- Tranquilo Hiei, ya se que ninguno de los dos está embarazado, Dios mío ¿acabo de decir embarazado? Bueno, sea lo que sea, tendrás que confiar en mi Hiei.
En ese momento, Hiei se arrepintió de haber venido. ¿Es que Kurama estaba loco? ¿Y a que se refería con eso de clases prácticas? Fuera como fuese, ya estaba allí y ahora no podía echarse atrás.
- A ver Hiei ¿Sabes cómo empieza un parto?
- Pues… ¡Se quiebra el agua!
- ¡Hiei! ¡Se rompen aguas!
- Pues eso he dicho…
- Creo que esto va a ser muy difícil…
- De difícil nada, mira que fácil.
Hiei se dirigió a la mesa de Kurama y rompió una botella de refresco. Después miró a Kurama sonriendo y esperando su aprobación.
- Hiei… Para empezar ¡Eso era mi refresco! Y lo más importante ¿Qué tiene que ver eso con romper aguas?
- Pues… Que lo rompí, pero tendrás que imaginar que era agua.
- Hiei…
Después del incidente del refresco, Kurama se mentalizó de que esto no iba a ser como cuando enseñó a Yusuke lo que era un logaritmo, esto iba a ser peor. Mucho peor.
Kurama dedicó unos días a explicarle toda la teoría y cualquier imprevisto que pudiera pasar. Finalmente, sólo quedaba la práctica. Kurama sabía que se arriesgaba a terminar decapitado por Hiei, pero valía la pena. Así también se divertiría un poco.
- Bueno Hiei, ahora ya sabes todo lo que tienes que hacer. Sólo falta que lo pongas en práctica.
- Si no hay mas remedio… ¿Y la embarazada?
- La tienes delante.
- Kurama… Tu no estás embarazada, digo… embarazado.
- ¿Cómo has llegado a esa conclusión?
- Para empezar, porqué no estás gordo, pero lo más importante es… ¡Que no eres una mujer! Sino me tendrías que explicar unas cuantas cosas…
- Bueno… Imagina que tengo contracciones cada… Cinco minutos ¿Qué haces?
- Pues… A parte de ponerme histérico… Te digo que te tumbes y que levantes las piernas y las flexiones un poco.
Kurama obedeció y se estiró en la cama haciendo lo que Hiei narraba sorprendido de ver a su amigo.
- Kurama… Ya no podré respetarte como antes.
- ¡¿Quieres concentrarte?! ¡Estoy de parto! - Dijo Kurama intentando contener la risa.
- ¡Vale! Espero que ni Kuwabara ni Yusuke se enteren nunca de esto.
- ¡Ahhh!
- ¿Qué haces?
- Tengo contracciones ¿Recuerdas?
- Te lo estás tomando demasiado en serio.
- Venga Hiei, metete en el papel ¿Qué pasará cuando te encuentres con esto de verdad?
- Como esto salga de aquí, eres embarazado muerto.
- ¡Ahhh!
- ¿Otra contracción? - Preguntó Hiei riendo.
- ¿A ti que te parece?
- Me parece que estás loco.
Hiei se acercó a Kurama y le cogió la mano.
- ¿Qué haces?
- Dijiste que me metiera en el papel. Así que calla y respira.
Kurama no pudo evitar pensar en lo extraño de la situación: Hiei cogiendo de la mano y diciendo que respirara mientras él estaba abierto de piernas en una cama fingiendo contracciones.
- Cuando notes que vas a tener otra contracción, empuja.
- Ya viene.
- ¡Empuja!
- ¡Au! Kurama me estás destrozando la mano, tampoco te lo tienes que tomar tan en serio.
- Lo siento. Lo estás haciendo muy bien, con cuatro o cinco empujones más nacería el niño.
- ¿Y después?
- Pues… En un último empujón hay que sacar la placenta.
- ¡Eso es asqueroso!
- Es mas asqueroso decapitar a alguien.
- Depende de cómo se mire ¿Después hay que cortar el cordón umbilical, no?
- Exacto. - Dijo Kurama mientras se levantaba y retomaba la compostura.
- ¿Y ya está?
- Pues si ¿Te parece poco?
- ¡No! pero eso de la placenta… Que se encargue Yukina.
- Ahora soy yo el que tiene que preguntar. Primero ¿Puedo saber quien diablos va a dar a luz?
- Ya te dije que no. ¿Y lo otro?
- ¿Donde está mi bebé?
Los dos espíritus empezaron a reír, estaba claro que lo que pasó ese día, no lo volverían a comentar pero al menos, lograron sus objetivos. Hiei ya sabía perfectamente lo que tenía que hacer cuando Lui diera a luz. Y Kurama se divirtió de lo lindo a costa de la ignorancia de Hiei.
Hiei se fue de nuevo para Makai, Lui ya estaba a punto y en cualquier momento
tendrían que actuar…