"La
leyenda del niño Prohibido"
Basado en Yu
Yu Hakusho
By Keiko Cvl
La sensación de impotencia del Reikai Tantei hizo que se quedaran paralizados mirando el inminente desastre. Pero en qué se suponía que pensaba Hiei cuando lanzó el dragón con tanta fuerza. Por una casualidad de la vida, Hiei acababa de realizar su esperada venganza y además sin proponérselo.
Las koorime estaban en las puertas de sus casas, aterradas y gritando. El hielo ya estaba a punto que llegar a las viviendas. Cada vez, el final estaba más cerca y parecía no tener solución.
Cuando todo parecía estar perdido, pasó algo que nadie se esperaba. Una luz cegadora apareció de repente. Era el hijo de Lui, que derritió todo el hielo salvando el país. El Reikai Tantei se quedó estupefacto: tanto trabajo para demostrar la inocencia del niño y resulta que el mismo se ha defendido. ¡ver para creer!
Todas las koorime estaban en silencio, sin saber que decir. El demonio que querían matar, las salvó a todas. Los chicos se acercaron estupefactos ¿Cómo un niño que apenas tenía unas horas había sido capaz de hacer eso?
Hiei se despertó y rompió el incomodo silencio que desde hacía rato inundaba todo el país.
- ¿Qué ha pasado? ¡El hielo! ¡Hay que hacer algo! - Anunció sobresaltado.
- Tranquilo Hiei, tu protegido ya se ha encargado de todo.- Le tranquilizó Kurama.
- ¿El niño? ¿Pero como?
- Ya te lo explicaremos en otro momento. Ahora hay que ver lo que dicen las koorime del youkai.
Ahora si que nadie se pudo negar a que el niño viviera con ellas. Después de salvar el país, no podían decir que era malvado…
Mientras, Hiei volvió a caer rendido por el agotamiento. Y gracias a ese agotamiento pudo resolver el ultimo problema que perturbaba su conciencia.
- Hiei…
- Hina, eres tu ¿Verdad?
- Si. Tienes algo pendiente conmigo, creo.
- Así es, pero tu también me tienes que explicar muchas cosas.
- Supongo que te refieres a porqué dejé que te hicieran aquello. Pero no tenía otro remedio, ya has visto como se han puesto con Lui.
- También he visto que ella ha podido esconderlo y quedarse con él.
- Pero tenía tu apoyo y el de tus amigos. Yo estaba sola, sola y con dos hijos. ¿Crees que cuando te arrancaron de mis brazos no sentí como si muriera una parte de mi? ¿Crees que no me arrepentí todos los días y me reproché no haber hecho nada para tenerte a mi lado? Pero tuve que seguir luchando por Yukina. Aunque al poco tiempo me derrumbé y me lancé por el mismo precipicio que te lanzaron a ti.
Hiei agachó la cabeza para ocultar su expresión de tristeza.
- Hiei mírame a los ojos, por favor.- Le pidió llorando Hina.
Hiei obedeció bajo la sorpresa de su madre al ver que dos lagrimas resbalaban por sus mejillas y se convertían en perlas negras.
- Hiei…
- Lo… lo siento… mamá…siento haberte echado la culpa a ti, sabiendo que no la tenías, siento haberte odiado todos estos años sin motivos y…
Hina no dejó que Hiei continuara, abrazándolo y acariciando su pelo.
Y Hiei despertó. Despertó con una nueva sensación: la sensación de estar libre, libre del tormento de su pasado, de su odio.
Y por primera vez, una sincera sonrisa se dibujó en su rostro dulcemente.