"Mi
Reto"
Basado en Yu
Yu Hakusho
By Keiko Cvl
Los chicos del Reikai Tantei llegaron agotados de su ultima misión. Un espíritu se escapó de Makai y estaba haciendo de las suyas en una ciudad cercana a la de Yusuke.
Al llegar a l hotel asignado por
Koenma, decidieron descansar y hacer turnos para ducharse. Como Hiei se había
ido (según el no se iba a quedar en un estúpido hotel ningen rodeado de mas
estúpidos ningens), solo eran tres en la habitación. El primer turno fue el de
Kurama, el cual en quince minutos salió del baño ya con ropa mas cómoda.
Llevaba una especie de bata de seda, era de color blanco, color que realmente le
favorecía. Su pelo aún estaba húmedo y sus facciones habían tomado un aire
relajado, despreocupado.
Ahora era el turno de Yusuke, que entró rápidamente.
Kurama se dejó caer en el sofá
mientras un suspiro de cansancio salía de sus labios.
Kuwabara se quedó mirando a Kurama sin poder evitar pensar en como podía
cambiar Kurama sólo con un baño. Hacía solo unos minutos, estaba luchando con
su habitual sed de sangre, con esa mirada fría propia de un Youko como era él.
Ahora no, su mirada era cálida, amistosa.
Se podía apreciar la perfecta armonía de sus facciones, el llamativo contraste
de colores entre su pelo y sus ojos. Su tersa piel aterciopelada y sus labios,
esos labios que solo de mirarlos incitaban a besarlos.
Kurama era realmente muy tentador.
Ninguna chica podía resistirse a esa
explosiva combinación de las mas perfectas formas y su dulce carácter. Bueno,
no solo las chicas se habían dado cuenta de la belleza del zorro, también los
chicos admiraban y envidiaban la suerte del pelirrojo. Miles de pensamientos
invadían la mente de Kuwabara sin darse cuenta de que se había quedado mirando
a su amigo fijamente desde hacia un buen rato.
- ¿Kuwabara pasa algo?- Dijo Kurama
girando levemente la cabeza para mirarlo.
De pronto, el chico salió de sus pensamientos.
-¿Qué? ¡Ah! ¡No nada! Sólo pensaba…
Kurama lo miró sonriendo y le
dedicó una mueca amistosa.
Eso era lo que hacía a Kurama tan especial, su don de gentes y el misterio que
de alguna forma transmitía esa sonrisa. Un misterio que hacia despertar mas
ganas de conocerlo, de saber lo que piensa cada segundo.
- Kuwabara ¿En serio que estas bien?
- ¡Que si tío!
Tenia que dejar de pensar así
¿Porque esa repentina curiosidad por Kurama? Ya hacía tiempo que se conocían
y nunca se le habían pasado por la cabeza esas ideas tan… extrañas. Quizás
era porque hacia poco que se había enterado del verdadero pasado del Youko y de
sus extraños… amantes. Desde entonces, Kuwabara se había hecho la pregunta
de porqué Kurama tenia amantes mayormente de sexo masculino, y mas habiendo
tantas chicas guapas deseándolo.
Estuvo un rato pensando en si debía preguntarle directamente y salir de dudas,
pero… ¿Eso no era algo demasiado personal? Había suficiente confianza entre
ellos pero, ¿Hasta qué punto?
- Kurama…
- ¿Sí?
- ¿Tú porque…?
-¿Porqué qué?
- ¡No, nada! ¡Déjalo! ¡Tonterías mías!
Kurama volvió a sonreír y decidió
leer un pequeño libro que había traído para distraerse.
Mientras Kurama leía, Kuwabara era incapaz de apartar la vista de él. ¿Qué
estaba haciendo Yusuke tanto rato en el baño?
Kurama, sin apartar la vista del libro, rompió de golpe el silencio de la sala.
- Kuwabara ¿Me vas a decir de una
vez lo que te pasa? ¿O lo voy a tener que adivinar yo?
- ¡Pero porqué me tiene que pasar algo!
- Porque te conozco y porqué soy un zorro muy listo.- Dijo dijo haciendo una
graciosa mueca.
Kuwabara sonrió y se volvió a
preguntar porque Yusuke tardaba tanto, esas cosas no le pasaban cuando Yusuke
estaba cerca. Quizás porque pasaba tanto rato diciendo tonterías que no dejaba
que su cabeza pensara en otra cosa.
- Ahora en serio Kuwabara ¿Qué te
pasa? Sabes que somos amigos y puedes confiar en mí.
- Si… Pero no sé hasta qué punto.
- Si no lo pruebas… ¡Nunca lo sabrás!
- ¿Prometes no hablar de esto con nadie?
- Si
- ¿Seguro?
-¿Que sí hombre!
- Es que… verás… tiene que ver con tu época de ladrón…
- Al grano.
Kurama se puso serio, la verdad es
que no estaba muy orgulloso con esa faceta suya.
-¿Es verdad que tenía amantes…?
- Dilo, no pasa nada.
- Amantes…
- ¿Varones?
- Si… Eso.
- Verás, mi pasado es muy complejo, aquí en Ningenkai no es tan común pero en
Makai es bastante cotidiano eso de las relaciones… homosexuales.
- Pero… entonces… tú…
- Kuwabara no soy adivino, los zorros somos listos pero no tenemos
premoniciones. Si quieres hacer una pregunta, hazla pero ¡Habla claro por
favor!
- ¡Vale! Ya lo intento pero… Es que esto no es como hablar de fútbol
¿Sabes?
- Creo que ya se lo que pasa. Tú lo que tienes es curiosidad porque esto para
ti es… como decirlo… un tema prohibido, un tabú.
- Pero… entonces… ¡No puedes hacerlo con hombre y con mujeres! ¿Así como
sabes a quien realmente quieres?
- El acto sexual no tiene porque tomarse siempre de la misma manera. A parte de
ser una forma de demostrar los sentimientos, también puede ser una acción que
dos personas hacen de mutuo acuerdo para pasarlo bien y punto. Como… una
muestra de.. amistad.
- No lo entiendo.
Kurama respiró profundamente y puso
sus manos en la cabeza.
- A ver como te lo explico…
Kurama se mordió el labio inferior y agachó la cabeza pensativo.
- A ver… Tú… ¿Notarias alguna diferencia de si te beso yo a si te besa
Yukina?
- Hombre… Con Yukina…
- No vamos bien. No me refiero a eso, sino al acto en sí, sin sentimientos.
- ¿Qué quieres decir?
Kurama suspiró de nuevo.
- Vamos a probar de otra manera.
La cara de Kuwabara cada vez se mostraba con una expresión mas confusa.
Kurama se giró hasta ponerse frente a frente con Kuwabara y sin previo aviso se
acercó a él hasta que sus labios se tocaron.
Al principio, Kuwabara se sorprendió pero después empezó a relajarse y abrió
sus labios dejando paso a la curiosa lengua de Kurama, la cual exploró cada
rincón de su boca.
Kurama se alejó de su amigo lentamente y abrió sus ojos para ver a un
desconcertado Kuwabara.
- ¿Ves lo que te dije? Ha sido
simplemente un beso entre dos amigos, y si lo hubiera hecho Yukina habría sido
lo mismo: un beso. El mismo acto no tiene porqué significar siempre lo mismo
¿Lo entiendes ahora? -Dijo Kurama con una sonrisa, la misma sonrisa que tantas dudas despertó en
Kuwabara.
- Ya… ¡Ahora solo falta que me bese Yukina!
Los dos amigos empezaron a reír
descontroladamente, no se sabe si por lo que dijo Kuwabara o por nerviosismo. En
ese mismo momento, Yusuke salió del baño para encontrarse con el extraño
panorama. Aunque no sabía de qué iba la cosa, empezó a reírse con ellos sin
saber muy bien porqué.
En cuanto a ellos dos, no volvieron a
hablar más del tema. Mas que nada porque Kuwabara no se atrevió a hacerle
ninguna pregunta más a Kurama.