"La declaración"
Basado en Yu Yu Hakusho
By Selene

 

 

Su muslo izquierdo sangraba. El líquido color carmesí manaba de la herida, llevándose en cada segundo un trozo de la conciencia de Kurama. El cansancio y el agotamiento habían tomado posesión de su cuerpo, pero no podía, o mejor dicho no debía detenerse si quería salvar su vida y la del joven que llevaba en sus brazos. Si dejaba de correr todo se acababa allí, de seguro los encontrarían a ambos y los matarían.

No, tenia que alejar esos pensamientos de su mente, por su bien, y principalmente por el de Hiei. Su plan era alejarse del centro de ese bosque del Makai lo mas rápido posible. Su Ki era casi imperceptible, ya que su fuerza estaba extinta.

Maldito sea el momento en que les dieron esa misión. Koenma había dicho que era muy sencilla.

 

///Flash Back///

 

-Pues claro, que pregunta estúpida, para ustedes todo es sencillo, son los más fuertes- dijo con cierto tono burlón el muchachito detrás del chupón celeste.

-Pero tampoco es cuestión de fiarse

-Cálmate Kurama, los poderes que tienen estos youkais no son muy especiales: uno puede leer la mente,  y el otro manejar el viento, asì que lo ùnico que deben hacer es trazar su plan, ir, luchar, por supuesto vencer, y regresar. El ningenkai esta en peligro, Kurama, y tú de seguro quieres salvarlo.-

-Esta bien Koenma, le avisaré a los demás-

La conversación entre Koenma y el pelirrojo termino allí, Kurama iba a reunirse con sus compañeros, y esta era una buena oportunidad para hacerlo.

 

Unas horas después.

 

Los 4 se encontraban en la habitación del pelirrojo tramando el plan para combatir a los youkais que querían apoderarse del Makai, para luego hacerlo con el mundo humano.

Se dividirían en dos equipos, Urameshi y Kuwabara por un lado, ingresarían al bosque por la parte este; y por el oeste, Kurama y Hiei. En un par de horas ya se encontraban en los oscuros bosques del Makai.

El Youko y el Jaganshi encontraron primero a su enemigo, Ryan, o mejor dicho, este los había encontrado a ellos.

La batalla comenzó de inmediato, los golpes se sucedían unos a otros, no había tiempo para pensar demasiado, las ráfagas de viento se convertían en filosas navajas que el Rose Whip de Kurama se encargaban de destruir, o en todo caso cambiar de rumbo, poco a poco el lugar de la batalla se transformo en un lugar desierto, sin árboles, ya que estaban totalmente talados por los continuos cortes, ataques de fuego y golpes de látigo que daban contra ellos.

De repente Ryan notó algo extraño, estaba luchando solo contra Kurama, comenzó a buscar a Hiei, pero no lo encontraba, eso lo hizo desesperarse, si tenían algún plan, él había caído. De pronto sintió como una gran cantidad de energía se concentraba en un punto distante, detrás de él. Kurama se percató que Ryan se había dado cuenta, así que trato de llamar su atención. Lo ataco con su Rose Whip, pero no notó la ráfaga que se dirigía hacia su estomago, para cuando lo hizo e intentó saltar ya era tarde, evitó que dé de lleno en su vientre, pero no pudo evitar que impacte en su pierna izquierda a la altura del muslo. Pero no importo, ya que el dragón negro de Hiei dio en el blanco, Ryan había desaparecido, ahora solo restaba que el otro youkai sea eliminado por Urameshi y Kuwabara.

Iba a sentarse a descansar, pero de repente comenzó a escuchar gritos y pasos, al cabo de segundos, pudo divisar a lo lejos cientos de demonios y apariciones que se acercaban, de seguro estaban al mando de Ryan, y ahora querían vengarlo. En ese momento recordó a Hiei, lo buscó con su mirada, lo encontró inconsciente en el suelo, lo levantó en brazos y comenzó a correr, al principio no le era muy complicado, pero luego de un tiempo, cuando sintió que era casi imposible seguir, comenzó a buscar un escondite.

 

///Fin Flash Back///

 

Kurama logró divisar unas enormes rocas, en las cuales había una cueva, a unos cuantos

metros de donde estaba, su pierna no podría resistir mucho mas. Llego hasta el hoyo en la roca y se metió, era bastante grande, así que estaba cómodo, y no había forma de que los vieran. Apoyó su espalda contra una de las paredes y puso la espalda de Hiei sobre su pecho, lo colocó entre sus piernas y rodeó el pecho del pequeño youkai con sus brazos.

Kurama sentía que la sangre corría mas lentamente por sus venas, pensaba que iba a morir, cortó una manga de su camisa blanca e hizo un torniquete sobre la herida.

Había estado corriendo por una hora, y Hiei todavía no se despertaba de su sueño. Los pasos de los demonios que los perseguían ya no se escuchaban, pero no sabía si era por que estaban lejos, o porque la vida y la energía lo abandonaban poco a poco, llevándose con ella sus sentidos.

Si iba a morir, no lo haría sin decirle a Hiei lo que sentía, ya no lo ocultaría, al demonio que estuviese desmayado y no lo escuchara, eso haría las cosas mas fáciles, debía y quería desahogarse. Acercó sus labios al oído derecho del medio Koorime y dijo:

-Hiei, solo quiero que sepas algo, note mentiré te lo juro, de todas maneras, se que no me escuchas, eso hará las cosos mas fáciles- las palabras salían con lentitud y cadencia de los labios de Kurama, eran casi susurros en los oídos de Hiei.-Te amo, como nunca amé a nadie, te amo y lo haré por toda la eternidad, solo quería que lo supieras- y al terminar de decirlo se rindió a la dulce sensación de agobio que amenazaba desde hacía minutos, llevarse su conciencia. Se desmayó, sin darse cuenta de que Hiei hacía unos minutos había recobrado un poco la conciencia, y algo, un murmullo había logrado escuchar.

 

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Despertó, se hallaba muy cómodo en donde fuese que estuviera, no le parecía estar muerto, pero nunca se sabe. Miró a su alrededor y notó que estaba en su habitación.

-Hey, al fin despertaste dormilón- dijo un alegre Yusuke

-Estoy un poco mareado, pensé que moriría...- dijo mientras se tomaba la frente.

-Kuwabara te dio algo de su energía, recuerda que él es el único que puede hacerlo, para algo tiene que servir-

-Pobre, no le digas eso-dijo Kurama esbozando una sonrisa

Una pequeña sombra entró a la habitación por la ventana.

-Al fin despertaste hace dos días que estas durmiendo, ¿Cómo está tu pierna?- dijo Hiei intentando no sonar demasiado preocupado, todavía resonaban las palabras que había escuchado cuando apenas recobraba la conciencia, no quería ilusionarse, tal vez solo era producto de algún sueño, no se arriesgaría a que su corazón se destroze por completo.

Bueno, me voy, ¿te quedas a cuidarlo, Hiei? Es que debo ver a Keiko, y se lo prometí hace una semana, si no lo hago me matará, así que adiós. Que se diviertan. Tomó su chaqueta y se fue cerrando la puerta de la habitación, sin esperar la contestación del Jaganshi.

 

   Continuara...

 

Que les parece mi historia?, me presento soy Selene y tengo 18 años, espero que les guste y que me lo digan, y sino acepto todas las críticas constructivas que envien.