"Un Circulo Interminable"
Basado en
Zesuai/Bronze
By Rosa Maria
2.- Recuerdos que matan
“mi amor por ti no ha cambiado y nunca cambiara... ¡perdóname
Izumi!”
“entre el silencio escucho tu voz y mi corazón no para de sangrar”
Era completamente imposible pasar desapercibido con ese metro noventa y
uno, son esa vestimenta totalmente negra y abierta en el pecho, se veía muy
sexy (como siempre v_v), con ese nuevo loock pelo corto teñido rubio, ocultando
sus hermosos ojos detrás de esos lentes oscuros marca Rayban, emanaba una
misteriosa presencia, a pesar de todos los esfuerzos que realizaba para no
llamar la atención, nunca lo lograba.
Capturando de esa manera cientos de miradas de todas las chicas y por
supuesto de chicos; Koji sonrió con malicia sabia perfectamente lo que
provocaba con su presencia, miles de sensaciones inexplicables. Con tranquilidad
se acerco a la pequeña barra necesitaba de un trago fuerte para olvidar ese
dolor intenso que llevaba clavado en el pecho desde esa noche, sus pasos se
dirigieron sin sentido a ese bar de mala muerte, en los suburbios de New York,
solo necesitaba escapar, pero los recuerdos venían una y otra vez a su memoria
al recordar esos bellos ojos suplicantes.
-¡hola cariño!-dijo una bella muchacha de piel obscura, labios
apetitosos y mirada traviesa, Koji la miro de reojo, no tenia ninguna ganas de
hablar con nadie-
-eres algo tímido-la mujer seguía pegada a él, Koji seguía bebiendo
de su vaso de whisky ignorándola-
-¿como te llamas?-
-no tengo nombre-Koji la miro fríamente-
-suena bien...un príncipe en un país foráneo-la mujer seguía mirándolo
provocativamente. Pidiendo otro trago para él, Koji sonrió suavemente-no te
preocupes, yo pago-la mujer sonrió de igual manera-
-¿te estas insinuando conmigo?-vació de un trago el contenido de su
vaso-
-como te veo tan solito...pensé que necesitabas compañía, ¿que te
parece si vamos a mi apartamento?-la mujer seguía con aquella sonrisa, con
descaro paso su mano por el pecho de Koji sensualmente, posándola en el brazo
izquierdo-
-te aconsejo que no toques mi brazo-
-¡vaya! eres todo un misterio...eso me encanta...-la mujer se acercaba
cada vez mas a Koji-
-no crees que corres peligro conmigo, alo mejor soy un asesino en
serie-Koji la miro fijamente-
-pues si lo eres me arriesgare, me encantan los hombres guapos como tú
eres tan varonil...¡quiero que me mates en la cama cariño!..¿que te parece mi
proposición?...
-no suena del todo mal-Koji sonrió seductoramente-
-¿vienes, no?...
Una luz tenue se dejaba ver a través de las cortinas, dando directamente
a la cama desordenada, como el resto de aquel apartamento.
-no me puedo quejar...eres un as en el sexo...-la mujer tenia sus ojos
entrecerrados, aun se encontraba encima de él, con provocación beso el cuello-
-necesito un trago y un cigarro-Koji no tenia ninguna ganas de continuar
con aquella mujer, después de tener sexo con ella se sentía asqueado-
-yo también-rápidamente salio de la cama pero antes le dio un beso
apasionado a Koji en los labios, a lo cual Koji no respondió, se coloco su ropa
a medias y sus zapatos de tacones –iré por los cigarrillos, la tienda esta
cerca, a la vuelta de la esquina-antes de salir miro hacia atrás-y si te
interesa mi nombre es Lulu-
Koji mantenía fijamente su mirada en el techo de ese sucio apartamento,
no tenia idea de donde se encontraba, en realidad no le importaba.
-vuelvo enseguida, llevo las
llaves conmigo para que no te me escapes cariño-la mujer sonrió, ese hombre no
tenia expresión alguna en ese perfecto rostro-
-no escapare...nadie espera por mi-le dirigió una mirada gélida-
-no me perderé otra noche de pasión contigo...
-¡je!-Koji sonrió sin ganas alguna, aquella mujer cerro la puerta,
mientras sus pasos se perdían por el largo y oscuro pasillo.
Como necesitaba de ese calor, como necesitaba hacer el amor con la
persona deseada, un gran dolor lo saco de golpe al recordarle, con dificultad
trato de sentarse en la cama pero aquel dolor permanecía en el pecho, era una
punzada que se hacia cada vez mas fuerte, un frío repentino recorrió su cuerpo
como si la mismísima muerte lo visitara, las lagrimas aparecieron, al recordar
esa noche de pesadilla, la noche en que fue capaz de abandonarle, su corazón
estaba hecho trizas por el sufrimiento y el arrepentimiento de ese cruel acto.
El fuerte dolor se acrecentaba cada vez más trasladándose rápidamente
a su cabeza, con lentitud se coloco de pie, todo a su alrededor daba vueltas,
las ganas de vomitar se intensificaban, necesitaba aire fresco con urgencia, la
respiración era dificultosa...
-¡per...perdóname!...-trato en vano de alcanzar la ventana cayendo de
rodillas en el frió suelo...-¡te amo!...¡perdóname!....¡Izu...Izumi!-necesitaba
gritar con todas sus fuerzas su voz
era demasiada débil, las lagrimas recorrían su bello rostro-¡te necesito a mi
lado!...¡Izumi...te amo!-en ese momento sus ojos se nublaron completamente
cayendo desmallado en el apartamento-
K.I.
Serika miraba nerviosa a través de la ventanilla obscura de esa
camioneta la cual se encontraba estacionada a un lado del aeropuerto de Japón
New Tokio Internacional Airport.
-¿cuanto tiempo más estaremos esperando?-
-por favor tenga paciencia –el hombre era demasiado serio dirigiéndole
una miraba de fastidio por el espejo retrovisor, acomodando sus lentes oscuros-
-en unos cuantos minutos estarán aquí-el otro sujeto miraba por la
ventanilla con disimulo, los dos hombres eran guardaespaldas contratados por
Katsumi, vestían formalmente, portando armas y radios para comunicarse con la
central de policía
-aquí vienen-dijo uno de ellos saliendo de la camioneta.
Serika se encontraba intranquila por su hermanito, después de recibir
aquella noticia horrible de intento de suicidio y luego del plan de Katsumi.
Trato de salir pero el otro hombre la sujeto...
-no puede salir señorita...
-pero...es mi hermanito
-por favor- el hombre la miro fijamente, no podía creer lo que estaba
sucediendo, luego de tantos meses en New York y no poder abrazarlo como era
debido, consolarlo después de lo sucedido. Lo trataban como delincuente ocultándolo,
los ojos se le llenaron de lágrimas al verlo en su silla de ruedas “todo por
culpa de Koji” -pensó-
Por fin llegaron a la camioneta...
-¡ayúdeme con Izumi!-dijo Katsumi, con dificultad lo dejaron en el
asiento trasero...Izumi tenia su mirada perdida en la nada-
-Serika...te dije por teléfono que no vinieras-Katsumi la miro con
rabia, se acomodo al lado de ella-
-lo se-Serika miraba fijamente a su hermanito, no tenia expresión
alguna, no decía nada de nada-
-debemos irnos rápidamente-
-si señor-dijo uno de los hombres acelerando-
-no me gustan estos hombres, me siento incomoda-dijo entre dientes-
-es necesario Serika, nadie debe saber que Izumi sigue vivo, para todos
esta muerto-
-si pero-Serika bajo su mirada, si todo esto era para el bien de su
hermanito debía entender las condiciones de Katsumi se mantuvo callada por unos
minutos y entre dientes pregunto-¿adonde nos dirigimos?
-lo llevaremos a una zona aislada, algunos años atrás herede una pequeña
cabaña de parte de mi tía. En realidad nunca he estado ahí-sonrió
suavemente-
A pesar de estar despierto los ojos le pesaban, ardían y dolían por la
fuerte irritación...¿tanto había llorado?, la piel se coloco de gallina
cuando pensaba en él, en lo ocurrido, arrepentido de haber cometido aquel
acto...el frío aún invadía su cuerpo con ese sabor amargo en su garganta por
los miserables medicamentos, se llevo unas de sus manos a la frente...
-en hora buena despiertas cariño-esa voz femenina algo chichona le era
familiar; Koji se sorprendió al verla ahí, la miro sin ganas casi con fastidio
-¿en donde me encuentro?-pregunto, estaba confundido-
-en el hospital, han pasado exactamente dos días, te encontré tirado en
el suelo completamente desnudo-la mujer sonrió coquetamente-
-entonces te aprovechaste de mi situación-aun mantenía su mano en la
frente el molesto dolor no lo dejaba-
-pues ganas de violarte no me faltaron...-
-necesito un cigarrillo-
-yo necesito de otra cosa, algo que
solo tú puedes darme-suspiro- además algo quedo pendiente entre nosotros...-le
sonrió otra vez-
Koji sonrió sensualmente, la mujer descaradamente se deshizo de su
abrigo, desabotonando completamente su blusa, quien dejaba ver sus senos a través
de la ropa interior color rojo, sin decir nada se subió encima de aquel hombre
tan hermoso y misterioso. Koji agarro a la mujer por el trasero acercándola mas
a él, se besaron ferozmente, bajo su mano acariciando parte de sus muslos...
-me gusta ese color...rojo como la sangre-Koji sentía un calor-
-¡mmm!...eres exquisito, eres un encanto...-aquella mujer estaba agitada
y acalorada (v_v...y quien no con ese pedazo de hombre)...-quería preguntarte
algo...¡mmm!...
-luego...primero a lo primero...-Koji seguía con la mano entremedio de
los muslos, quería terminar lo mas rápido posible, su necesidad por tener sexo
era algo urgente...(v_v necesita olvidar a su Izumi...esa es la verdad)
-¡ahahaha!...quien...quien es...Izu...Izumi...-la mujer mantenía sus
ojos cerrados....
Koji paro en seco las caricias, los besos y los deseos carnales de poseer
a aquella mujer que tenia en frente, con aquella mirada gélida la miro
directamente a los ojos, una sombra cubrió su bello rostro, una sombra que daba
escalofríos...
-¡baja de la cama!-sus ojos reflejaban un brillo acecino-
-pero...
-¡baja!-la miraba con desprecio-
En completo silencio la mujer bajo de encima de él, no quería mirarlo a
los ojos ahora sentía mucho miedo de ese hombre...(gran equivocación realizar
semejante pregunta...v_v querida)
-¡no quiero que prenuncies ese nombre...ensucias algo tan bello y
puro!-Koji estaba realmente enojado-
-tú pronunciaste ese nombre repetidas veces cuando te encontré tirado
en el suelo y...
-¡cállate!-se llevo la mano al corazón latía con fuerza al recordar
aquella sonrisa, aquellos ojos de profundas pupilas y largas pestañas, esa piel
morena, ese cabello suave que él recorría con sus largos dedos, esas piernas
perfectas, ese cuerpo delgado que parecía quebrarse en dos cuando lo abrazaba
intensamente...parecía tan frágil...y esa inmaculada cicatriz en su cadera
izquierda que él besaba cada vez que hacían el amor, que necesidad de
acariciarla de poseerla, a pesar de lo ocurrido debía reconocer que lo seguía
amando como la primera vez que lo conoció a cada minuto desde que lo abandono
ese amor crecía con locura, ahora lo amaba más que antes y crecía cada vez
mas y más...
-deberías agradecerme de que te traje hasta un hospital, gracias a mí
te encuentras recuperado-la mujer se colocaba el abrigo-¿me estas
escuchando?-pregunto-
-no te debo nada...-Koji se coloco de pie, busco su ropa y con rapidez se
vistió-
-estas loco...¿que haces?
-me largo de este maldito hospital-salio de la habitación dejando a la
mujer atrás-
-¡oye...espera!...
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