"Pecado y Redención"
Basado en Zetsuai / Bronze
By Van Krauser

 

Mini-fic. Versión original, Marzo de 2003. Versión corregida y aumentada, Julio de 2004.

 

Hubo un tiempo en que no podía vivir sin Koji y sin Takuto. Ha sido una de las mejores épocas de mi vida. Redescubrí la belleza de mi propia perversión en la angustia que Ozaki refleja en su historia, y por ello, los amé con desesperación…

De hecho, este fic lo había enviado hace algún tiempo a nuestra amiga Emaleth, como parte del acervo y aportación para el sitio que había inaugurado, dedicado casi enteramente a la apasionante historia Zetsuai - Bronze. Es el segundo de dos que había tratado de emparejar, el primero, viendo los sentimientos de Takuto, y que desgraciadamente no he podido encontrar entre mis escritos y borradores.

Y lamentablemente, la página está cerrada, pero no por ese hecho, dejaremos que muera nuestro gusto mutuo por la obra de Minami.

Algunas personas conocen el contexto original, de la primera publicación que se hizo del escrito. Sin embargo, he cambiado un poco mi forma de pensar, de escribir y de expresar mis ideas. Por eso los cambios que ahora reflejo en esta segunda versión.

Este escrito es como un poema en prosa, esta vez, tratando de ver un poco los sentimientos de Koji . Los párrafos entrecomillados, pertenecen a algunas frases tomadas de los libros de Zetsuai y Bronze, son originales de Minami Ozaki. Estas son plegarias hechas por Koji, tratando de acallar su atormentada conciencia.

Espero que lo disfruten.

Van Krausser


La obra de Zetsuai y Bronze son total propiedad de Minami Ozaki.
Sólo he tomado prestados por unos instantes a sus personajes, aunque se que me arriesgo a una demanda. Pero creo que vale la pena, y el riesgo es lo que da mayor emoción al asunto. ^_^



PECADO Y REDENCIÓN

4:47 a.m.

Es plena madrugada, y no puedo dormir. Yaces a mi lado, totalmente rendido por los momentos de pasión vividos minutos atrás, cubierto brevemente por la sábana. Y el sólo ver tu rostro sereno, sin ningún rastro de esa pasión desbordada, sin ningún rastro de tus expresiones en medio del éxtasis, me hacen darme cuenta de cuán diferente puedes ser, de qué riqueza encierras aun en tu adolorido corazón; y de pronto, en medio del pensamiento, el eco de tu voz jadeante, pidiéndome, exigiéndome que no me detuviera, que te tomara con más fuerza, que te desgarrara, hizo que mi ser entero se sacudiera al recordar la manera como te dejabas llevar por mis instintos.

Mi pasión ha sido correspondida…

Aunque no puedo decir lo mismo del sentimiento que corroe mi corazón. Y no puedo decir que es un único sentimiento, sino una mezcla de variados y muy opuestos sentimientos…

Porque pecado y arrepentimiento se mezclan en mi ser, en mi alma… y todo, por amor…

"Qué puedo hacer para arrancar de mi ser ese sentimiento? ¿Qué puedo hacer para evitarlo?"

Mi corazón se desgarra en medio de ese lamento, por causa de esa cruenta lucha de la pasión y la sensatez, en donde la segunda está a punto de sucumbir.

"Oh, Dios, este pecado crece poco a poco… Es acaso tan imperdonable?"

Tu mirada profunda, expresiva, apasionada; tu dulce sonrisa aunado al exquisito sabor de tus labios, de tus besos embriagadores; tu cuerpo perfecto, adictivamente seductor…
Mi alma, mi ser entero, se estremece al sentir tu cercanía…

¿Pecado? No, es locura… ¡La locura! ¡Nuestra locura!...

Y sin embargo, lo reconozco. Quiero negarlo, pero es imposible… No es tu locura, no es nuestra locura, es mi error…

Cierro los ojos una vez más, pero sólo por una fracción de tiempo, porque no puedo olvidar… no puedo olvidar…

…ese placer demencial que experimento al escuchar mi nombre escapando de tu boca, semioculto en tus expresiones apasionadas; el sentir cómo te aferras con fuerza a mi piel, en el ritmo acompasado de nuestros cuerpos, fundiéndose irremediablemente debido a la intensidad de la pasión, en medio del éxtasis que nos invade, que nos atrapa, nos arrastra…

… ese placer demencial… ese sentimiento delirante… ¿Cómo arrancarlo de mi, si por tanto tiempo se alimentó de la esperanza de encontrarte? ¿Cómo callarlo ahora que te ha encontrado? ¿Cómo desterrarlo, si la única razón de su existir has sido tu?

Evito un sollozo que amenaza con salir de mi garganta, porque el dolor regresa a mi. El dolor de saber que te encuentras tan cerca de mí, pero tan lejos de mi corazón…

Evito llorar de dolor por mí, por ti, por nosotros… por mi error…

"Oh, Dios, este pecado aumenta… ¿Debo ser juzgado por ello?"

Y escucho el pasar del tiempo en medio del silencio agónico… Se acerca el amanecer… y una vez más, mi agonía…



5:07 a.m.

Siento que te mueves un poco, volteando hacia el otro lado, ocultándome tu rostro en la insensibilidad del sueño en la que te encuentras…

Detengo mi mano antes de que pueda siquiera llegar a rozar tu espalda desnuda y bronceada con la punta de mis dedos, para no interrumpir tu descanso, para no afligirte con mi desesperación.

Amanece, y yo agonizo con la llegada del alba; muero con los primeros resplandores de la luz del sol, porque debemos separarnos ahora, y seguir con nuestras vidas en este continuo ritmo de actividades que nos hace olvidarnos, por momentos, que estamos vivos.
La ansiedad me consume, me desespera, me asesina…
Nuestras despedidas diarias me roban vida, hasta el momento de encontrarnos otra vez, ya sea a la luz del día, o en plena madrugada… ¿Qué importa?
¿Es acaso esta, la dolorosa penitencia que debo llevar sobre mis hombros, por amor?

"Oh, mi Señor, por favor, desgarra mis alas. Arranca de mi este corazón!"

Arráncame el corazón… pero, ¿será suficiente? Puesto que no es sólo el corazón en donde habita esta flama de pasión que me consume, que se ha posesionado de todo mi ser. Una pequeña flama que asoma, tímida en ocasiones, como si de una frágil vela se tratase, o que alcanza proporciones indecibles, como una impetuosa hoguera que amenaza salir de sus linderos, y abrasar todo lo que esté a su alrededor, convirtiendo todo en un estruendoso incendio. Una flama vulnerable y peligrosa a la vez, causando una insondable maraña de sentimientos, de pensamientos, todos unidos a ti.

"¿Debo ser juzgado por ello?"

¿Realmente, podría alguien juzgarme por amar de esta forma? ¿Realmente, debo cumplir una penitencia por amor?

Por un amor que podría estar prohibido… no por persona alguna fuera de ti… sino prohibido por ti mismo, por la forma como me alejas, por la forma como tú mismo asesinas mi esperanza, más aun, al corresponder con tanta fuerza a la expresión de mi ansiedad…


6:25 a.m.

Una noche más… una vida más… un purgatorio más…

Un purgatorio en donde tantas emociones vividas horas antes, se mezclan, ocasionando tan diferentes sentimientos…

¿amor?… ¿odio?...¿pasión?… dolor…

Porque aun dentro del mayor dolor, puede haber placer; aun en medio de la devastación, existe la esperanza…
Dolor y placer, esperanza, devastación… oscuridad

Veo aun en la penumbra que aun nos envuelve cómo volteas un poco, y me doy cuenta que has despertado.

-… ¿Koji…? - tu voz se escucha aun adormecida, pero en medio de ella, reconozco la tranquilidad que tu corazón desea llevarme, tal vez porque mi ansiedad, mi inquietud es ahora tan palpable…

Te das vuelta completamente, y tu mirada soñolienta busca la mía. Y mientras en un movimiento tranquilizador llevas tu mano hasta mi rostro, y me acaricias con una sonrisa en tus labios. Tus ojos reflejan la luz de tu alma…

Y a pesar de que siento que muero con la llegada del alba, tú me das vida, me haces ver cómo puedo estar equivocado si dejo de amarte…

Porque aun dentro de la más grande oscuridad de mi deseo hacia ti, tu me llevas una luz de redención, en tu abrazo, en el consuelo de tus caricias silenciosas y breves.

Ahora lo entiendo…

El paraíso que he buscado en lugares abruptos, perdidos, extraños; ese edén soñado, lo defines tú.

Mi redención está en ti.

_____________ - ______________

Pues bien, hecho está. Comentarios, demandas, abucheos… etc… bien recibidos. =S

e-milio: elivaz@yahoo.com