Hay
muchas cosas de las que no estoy muy segura por lo que puede haber algunos
errores con respecto a los libros, sobretodo de LotR.
La
siguiente historia es yaoi/slash así que si no te gusta el género no lo
leas. Ahora, a la historia….
Otra
cosita, esto es un intento de Angust, aunque creo que no me salió
nada bien, me he dado cuenta que no es lo mío.
"Viajando
a Otra Dimensión"
Crossover
Harry Potter y El señor de los anillos
By Kitti
5: La decisión de Legolas.
Draco,
en los brazos de Legolas bostezaba, nunca se había divertido tanto en toda se
vida y en esos momentos se encontraba muy cansado, pero no dormiría hasta que
consiguiera lo que deseaba.
-Legolas,
¿que sientes por Harry Potter?- el elfo se quedó sorprendido ante la
pregunta, no entendía el porque de ella.
-Es
un buen chico, bastante tierno-
-No
quiero que te acerques a él-
-Pero
es mi alumno y ...-
-Sácalo
de tu clase-
-Sabes
que no puedo hacerlo-
-Si
puedes, solo que no quieres- al terminar de decir esto hizo un puchero, luego
continuó- eso significa que no me quieres y que lo prefieres a él en vez de
a mi-
-No
es verdad, te amo y lo sabes-
-Entonces
sacalo de tu clase y no le vuelvas a hablar. Aunque si lo prefieres a él...-
-Claro
que no, tu eres único y lo daría todo por ti-
-Entonces
sabes que hacer- sin mas el joven se acomodó entre los brazos del elfo y se
quedó dormido, mientras Legolas trataba de pensar en que decirle al chico de
cabellos azabaches, se encogió de hombros, Harry era un chico maravilloso y
le entendería, el sabría que él no deseaba perder a Draco.
*
En
entrenamiento había terminado, eran cerca de las nueve de la noche. Legolas
le pidió que se quedara después de clase. Se preguntó si algo habría
salido mal con Draco. Aunque el joven elfo parecía extremadamente feliz ese
día. Tal vez deseaba que le diera otro mensaje de su parte.
-Harry,
me alegro que hayas podido quedarte-
-No
hay problema. Espero que todo haya salido como querías-
-Si,
todo, bueno casi todo. En verdad debo agradecertelo Harry, de no haber sido
por ti, no habría podido acercarme a Draco-
-Pero
si lo unico que hice fue llevarle algo, no es la gran cosa- ‘ademas te hizo
feliz’ añadió para si.
-Tuviste
tu parte, Harry. Ahora lo que te deseo pedir- dudo un momento- no quiero que
te lo tomes a pecho. Eres un grandioso joven, pero creo que lo mejor es que no
volvamos a hablar.- levanto una mano antes de que el joven protestara, aunque
lo unico que Harry hizo fue bajar la cabeza y mirar fijamente sus zapatos- El
lo mejor, Harry, para todos. Hablaré con Albus para que te saque de la clase.
Eso era todo, Harry- El joven asintió.
-Adios,
profesor Legolas- No sabían porque, pero ambos sintieron que esas palabras
eran definitivas, la última despedida, Harry se encaminó al castillo dejando
tras de sí un leve olor a vainilla.
*
Luego
de retirarse del lugar, Harry corrió sin rumbo fijo, internandose en el
bosque proibido. La nieve hacía dificil el correr, pero ya se había
acostumbrado, con los entrenamientos matutinos. Llegó a un pequeño claro,
donde dejó que las lagrimas bajaran por sus mejillas. No entendía porque
todo se le era negado. Sus padres habían muerto, su unica familia no lo
quería, gran parte de sus ‘amigos’ solo estaban interesados en su fama y
Draco que se llevó lo mejor de él, ahora le arrancaba lo único que le daba
un poco de alegría a su corazón.
El
no pedía que Legolas lo amara, ni que le dedicara gran parte de su tiempo,
solo deseaba ver su sonrisa, compartir algunas bromas, poder verlo. Pero eso
ya se le había prohibido y el no podía hacer mas que cumplir. Sintió la ya
familiar punzada en su corazón, pero esta vez mas fuerte. Se llevó la mano a
su pecho y otra a su boca. Empezó a toser sin control. El frío
le calaba los huesos. Haciendo uso de la poca energía que le quedaba, Harry
se apareció en su cama, cayendo inmediatamente desmayado.
Al
siguiente día, Harry se levantó algo cansado, pero sin signos de su
estenuación física de antaño. Se sentía débil era cierto, pero al menos
podía sostenerse en dos piernas. Miró a su alrededor y notó que ya no
había nadie en la habitación, las sabanas y almohadas estaban todas regadas
descuidadamente. Se preparó cuidadosamente para el día que venía. Su fin
estaba cerca, así que tendría que aprovechar lo que le quedaba.
Ese
día tenían pociones de nuevo, era viernes y ultimo día de clases antes de
las vacaciones de navidad. Que por cierto, pasaría en el colegio. Ron
visitaría a Bill en Egipto y Hermione había quedado de ir con sus padres a
América. Su padrino y Remus se encontraban en algún lugar del mundo, lo mas
seguro es que llegaran para el día de Navidad, que compartirían con los
profesores que se quedaran en el castillo.
Desayunó
rapidamente, antes de dirigirse al salón de pociones, ese día fue inusual,
aparte de que fue el primero en llegar, Snape ya estaba en el lugar, cuando
normalmente prefería quedarse en su oficina y entrar al salón justo a tiempo
en una entrada dramática. Saludó a su profesor, antes de sentarse en su
lugar habitual y empezar a leer las notas de la clase anterior y su ensayo
sobre venenos.
Snape
observaba fríamente al joven, se preguntaba cual sería el motivo por el cual
se encontrara tan temprano en el lugar, la clase no empezaría en al menos,
una media hora. A parte de que debería estar en clase con el elfo. Frunció
el ceño ante la mirada que el joven portaba, mas opaca y dolida que nunca.
Como en camara lenta vio que el joven se llevaba una mano al pecho y otra a la
boca, minutos después caía desmayado en el frío suelo.
Estar
en shock era poco, recuperó sus sentidos y tomó entre sus brazos al joven
llevándolo a la enfermería, su cara estaba roja y su respiración agitada.
Cuando llegó al lugar se encontró con Albus quien daba a Poppy algunas
recomendaciones. Poppy ordenó a Severus que colocara a Harry en una de las
camillas, mientras Albus observaba tristemente como la vida se escapaba de su
joven alumno. El sabía que Harry no sobreviviría. La piedra tenía demasiado
poder y no podía ser destruida.
Recordó
la vez que él mismo la usó, como se creyó enamorado, tener entre sus brazos
a la persona que compartiría el resto de su vida. Pero no se le podía
culpar, Patrice era todo lo que él podía desear, era una gran mujer, algo
egocentrica a veces, pero ella no lo amaba, ella creía que lo amaba, ese era
el gran poder de la piedra, en cuanto obtenía lo que deseaba, su poder
volvía a sus confines, torturando el alma elegida, asi como al portador de
ella. Y aún así nadie podía destruirla, ni revelar su secreto. Solo pasarla
de una persona a otra y orar para que no cometa el mismo error.
Albus
se dio cuenta de su error cuando Helenn estaba en su lecho de muerte, pálida,
pero con su eterna sonrisa en los labios. Patrice le ayudó a superar un poco
el dolor, pero ellos no se entendían. Ahí fue cuando recordó todos los
momentos pasados con Helenn, como podrían hablar durante horas sin aburrirse,
como podía contarle cualquier cosa, porque ella siempre lo iba a entender.
Volvió
al presente al escuchar la voz de Poppy, quein parecía demasiado preocupada.
Albus sabía que Harry moriría de alguna enfermedad heredada por alguien en
su familia. Preferiblemente por su lado muggle.
-¿Sabes
que es?- la voz del hombre mayor vaciló un poco, no quería saber como
perdería al pequeño. Poppy se mordió los labios, desviando su mirada de la
penetrante del director.
-Creo
que debería decirnoslo, Madame Pomfrey- intervino Snape.
-Leucemia.
Harry tiene Leucemia y por los análisis esta muy avanzada, no entiendo como
no nos hemos dado cuenta antes. Aparte, hay problemas con su corazón, aunque
este pueda curarlo en cierta medida- Ambos hombres abrieron los ojos
enormemente, antes de mirar la figura postrada en la cama, pálida y apenas
respirando.- El mundo magico no tiene cura para la leucemia, pero hay un
tratamiento en el mundo muggle, no es seguro que se salve, pero es mejor que
nada-
El
director miró al vacío, tratando de que las lagrimas no cayera de sus ojos,
si tan solo él le hubiese dado mas pistas a Legolas. Se retiró a su oficina,
debía contactar a Sirius y Remus antes de que fuera demasiado tarde.
Luego
de dormir una hora, Harry se levantó sintiendose un poco mejor, no recordaba
como había terminado en la enfermería, pero debía darse prisa si no quería
que perderse toda la clase de pociones, a fin de cuentas, lo mas posible es
que lo que Snape enseñara saliera en los NEWTs.
Llegó
rapidamente, rogando porque Snape no le quitara todos los puntos a Gryffindor.
Esa era la ultima clase de la semana y gracias al cielo solo era para los
Gryffindor. Al entrar vio que todos escribían furiosamente en los pergaminos
ante algun pequeño discurso que hubiese dado Hermione. Afortunadamente, Snape
no estaba en el salón.
Se
sentó rapidamente en su lugar habitual (donde
se encontraban sus libros regados) y empezó a anotar lo que Hermione le
dictaba. Diez minutos después, el maestro de pociones entreba de nuevo al
salón, sin embargo no le dirigió ningún mal comentario a Harry, ni rebajo
puntos a Gryffindor. Al terminar la clase, Snape pidió (ordenó)
a Harry que se quedara unos minutos.
-Potter...-
-supongo
que fue usted el que me llevó a la enfermería, ¿verdad?- sin esperar
respuesta siguió- Gracias- Severus sacudió su cabeza.
-Potter...-
-Llámeme
Harry, por favor, aunque sea como una petición de alguien a punto de morir-
-¿Sabes
lo que sucede?-
-Si
lo que se pregunta es si se lo que tengo, la respuesta es no. Si por el
contrario la pregunta es si sé que voy a morir, la respuesta es sí. Puedo
sentirlo-
-Po...
Harry, lo mas seguro es que te vayan a internar en un hospital, trataran de
que mejores...- se interrumpió cuando vio que Harry sacudía su cabeza.
-No,
de una u otra forma voy a morir, si lo que me esta afectando ahora lo
controlan, cosa que dudo puedan hacer, vendrá otra enfermedad, por que no
puedo escapar a la muerte, no por mas tiempo, porque ya no tengo una razon
para vivir- aunque no habían lagrimas en los ojos del chico, Severus pudo
intuir su gran dolor.
Levantó
el rostro del chico, quedaron mirandose el uno al otro. Había odiado al chico
por culpa de lo que el padre le había hecho, sin querer aceptar que Harry no
tenía nada que ver. Lo menos que el chico merecía era una disculpa.
-Lo
siento, Harry-
-No
debes sentir nada. Lo que es, es. Debe haber una razón por lo que todo
ocurre-
-Que
Gryffindor de tu parte-
-Gracias-
ambos sonrieron.
Harry
deseaba desahogarse, abrirse a Sna... no, a Severus, pero las lagrimas no
acudían a sus ojos y las palabras no salían de su boca. El dolor volvió
nuevamente, con mayor intensidad. Sus rodillas se doblaron, sintió que caía,
cuando unos fuertes brazos lo agarraron y apretaron contra un pecho duro.
En
medio del dolor escuchó como alguien entraba al salón, como el ambiente se
volvió tenso y como el dolor poco a poco menguaba. Paso los brazos alrededor
del cuello de Severus para tener mayor soporte. Poco después pudo pararse
facilmente, cuando se dio la vuelta, pudo observar como la puerta era azotada.
Ambos
se quedaron de pie en el salón de pociones sin saber que había pasado.
*
Legolas
no entendía que le sucedía. Había bajado al salón de pociones, en busca de
unos analgésicos para Draco (quien se obstinaba a ir a la enfermería) y de
repente se encuentra con una imagen sacada de sus pesadillas. ¡¡El maestro
de Pociones tenía entre sus brazos a Harry!! Snape podría ser su padre (omitió
el hecho de que con su edad el podría se el tataratataratatara-(cuarenta
veces)- abuelo de Harry). Ademas Snape era muy frío y escueto y Harry se
merecía algo mejor. No podía permitir que cualquier persona se quedara con
su Harry, con su tesoro.
Se
sorprendió de sus pensamientos, el no tenía ningún derecho sobre Harry,
pero no podía evitar sentirse traicionado. Además, el mismo fue el que le
pidió al joven de cabellos azabaches que se alejara de él, eso no quería
decir que tuviese derecho a ser abrazado por cualquier aparecido.
Sacudió
la cabeza, tratando de aclarar sus pensamientos. Tenía que definir que era lo
que sentía hacia Harry, antes de hacer una decisión final con respecto a
Draco. Imperceptiblemente, el color del cristal fue bajando en intensidad.
El
elfo llegó donde se encontraba el pequeño rubio y nada mas verlo supo que no
había nada que pensar, Draco era su futuro. El cristal retomó su antiguo
color, mientras Harry caía en los brazos de Severus una vez mas.
TBC...
A/N:
¿Triste? Eso espero, me esmeré mucho haciendo este capítulo. Y cada vez la
idea de Harry muriendo y Legolas con su dolor me gusta mas. Claro que como
Legolas es un elfo, lo mas seguro es que no dure mucho vivo para pagar por el
dolor que le causo a Harry ;_;, a menos que la piedra interfiera de nuevo ^-~.
Tampoco
estoy muy segura si salvar a Harry por medio de otros medios, algo asi como
que Voldie interfiera y salve a Harry sin darse cuenta, o que Tommy se haya
dado cuenta de algo asi como ‘si Harry muere, él se muere’, esa seria la
razon para rendirse (‘ya que el tonto Gryffindor no dudaria en matarse por
el bien del mundo magico’) y sacarle el mejor provecho a su resignacion. No
se, recibo toda clase de ideas, porque a este paso, Harry va a terminar
muerto.