"Almas perdidas"
Crossover
Yami no Matsuei - Slam Dunk
By Kaede Sakuragi
Capitulo 1
Tsuzuki se dirigía a ver a Tatsumi, seguro que lo retaría por volver a llegar tarde. Una sonrisa ilumino su rostro, recordaba que se había quedado dormido, y cuando Hisoka fue a despertarlo de repente con un solo giro se encontraba en el suelo, había caído de la cama.
Cuando cruzo la puerta de la sala de
reuniones, estaban Watari, Hisoka, Tatsumi y una persona al que no conocía.
- Tsuzuki!!!, Dónde sé ha metido????- reprocho Hisoka – hace rato que lo esperamos!!!!!
- EHH!!! .... – el shinigami empezó a avergonzarse y sus mejillas a ponerse rojas
- Paso por la cocina verdad?????- pregunto acusadoramente Watari
Tsuzuki ya estaba rojo como tomate y sus ojos miraban al suelo.
Hisoka solo bufo, Watari se rió silenciosamente.
- Le presento al Señor Kusanagui. Él es un amigo mío de hace muchos años, le he pedido ayuda por un caso en particular - ( nada que ver con KOF o BLUE SEED ). Tatsumi le señalo la silla vacía y continuo – Los últimos días ha habido muertes sumamente extrañas, no solo se han encontrado los cuerpos intactos, son sus almas las que nos preocupan, no se encuentran en Reikai ni en ningún lado.
Tsuzuki abrió sus ojos bien grandes – Pero significa que aquellas almas a las cuales no van a su eterno descanso, son inestables y pueden provocar una gran ruptura entre los mundo, provocando una destrucción en ambos ......- dijo prácticamente gritando agitadamente .
- Por eso he pedido ayuda a mi amigo Kusanagui. Él es uno de los mejores médium y hechiceros que hay. Él podrá ayudarnos en encontrar una respuesta ha este problema
- Pero lamentablemente no voy a poder estar con ustedes – Interrumpió Kusanagui. Era un hombre bien parecido, ojos azules como el mar, pelo negro color ébano hasta por los hombros, que le daba un toque de misterio. – Solo les diré que sea lo que este pasando, esa energía que presentía no se encuentra en este lugar, se ha trasladado.
- Trasladado???? – fue una pregunta unísona.
- Sí!!! Si mis percepciones están bien, se encuentra en Kanagawa. Allí contactaran con un muchacho, de muy buen nivel, él les ayudará
- Pero es confiable??? – Hisoka pregunto mirando desconfiadamente al médium
- Si, lo es. Él es mi hijo.
*****************
En Kanagawa, en el gimnasio de la escuela Shohoku, dos integrantes del equipo se habían quedado limpiando el gimnasio como castigo de haber peleado otra vez.
Sakuragui insultaba por lo bajo al kitsune, no solo lo habían castigado a los dos sino que Haruko le había reprochado por tratar mal a Rukawa, su amada Haruko real mente esta molesta, aunque el kitsune ni se dio por enterado. Solo la había mirado, cuando se le había acercado para poder ayudarlo, ni siquiera le dio las gracias, ni quiso que lo ayudara.
Rukawa por su lado estaba limpiando su parte del gimnasio, pero a diferencia de otras veces, no se estaba quedando dormido. Sentía algo extraño, como si una presencia lo molestara. Se dio vuelta para mirar a Sakuragui, que hace unos minutos que lo estaba insultado, y se había quedado repentinamente callado. Pero no se encontraba en el lugar donde estaba limpiando, lo busco con su vista y lo vio parado en la puerta de entrada del gimnasio hablando con alguien, no pudo verlo, pero algo le decía que no le gustaba esa persona. Sakuragui se dio vuelta y lo miro, pero lo que vio en sus ojos lo dejo sorprendido, sus ojos brillaban de felicidad, el color miel resaltaba, se acerco rápidamente a donde había dejado el balde y el trapo y empezó a limpiar el piso rápidamente. No solo limpio su lado sino también el que le correspondía a Rukawa. Guardo las cosas, termino de ordenar el gimnasio y salió corriendo para los vestidores.
Rukawa lo siguió sorprendido, y lo
encontró ya en las duchas silbando.
- "... que le pasara??? – pensando – será que la niña tonta lo invita a salir??..." - se pregunto
- Rukawaaa!!!!!!!!!!, Te estoy hablando. – le grito Sakuragui que ya había salido de las duchas envuelto en una toalla – Me estas escuchando!!!Zorro!!!!
- Que quieres??? – dijo molesto en vos alta
- Te estoy preguntando si puedes cerrar tú el gimnasio, es que vino alguien muy importante a visitarme, y me esta esperando – Rukawa no dijo nada, solo lo miro y se metió en las duchas. Sakuragui lo miro y empezó a vestirse.
Cuando Rukawa salió, se sorprendió
como estaba vestido, pantalón negro de vestir, con pinzas, camisa azul oscuro,
abierta por lo menos los tres botones de arriba, zapatos negros, saco haciendo
juego. Se sentía un rico aroma de perfume VanCleaff. (perfume de hombre, en
particular me vuelve loca ese aroma =P). Sakuragui lo miraba divertido,
nunca pensó que el kitsune se le quedara viendo de esa forma.
- Que te parece?? Soy un tensai, verdad?? – le dijo sacándolo de su concentración.
- ghrmmm...... – fue lo que atino a contestarle
- Podrías cerrar el gimnasio?? Por favor?? - fue una suplica mas que una pregunta. Rukawa solo levanto su vista, y vio sus ojos brillar de alegría
- "... realmente es una persona especial la que lo espera..." – pensó – Deja las llaves sobre el banco – fue su respuesta.
- SÍ!! – fue su grito de alegría, dejo las llaves en el banco, y al salir dijo – Te lo agradezco, amigo – y desapareció detrás de la puerta dejando a un Rukawa muy desorientado.
- "... se habrá dado cuenta de lo que acaba de hacer.... no de seguro que fue solo una reacción por salir a su cita..." – Rukawa termino de vestirse, cerro el gimnasio y salió en busca de su bicicleta.
Cuando estaba cerca del parque unas
personas se les acercaron. Uno era rubio de ojos esmeraldas, como de su edad, el
otro era de pelo negro de ojos color violeta, y por ultimo un hombre mas alto
que él de ojos marrones.
- Mi nombre es Tatsumi Seiichiro, y ellos son mis compañeros, Tsuzuki Asato e Hisoka Kurosaki.
- Sienten esa presencia – dijo directamente Rukawa, Hisoka lo observo detenidamente como queriendo ver su interior, pero de repente sus piernas no pudieron sostenerlo, cuando estaba por caer al suelo Tsuzuki lo atrapo.
- Estas bien?? – el muchacho de ojos amatistas le pregunto
- SI.... – fue su respuesta, mirando a Rukawa, que tanto como Tatsumi, observaban en algún punto de la ciudad.
- Volvió a atacar – comento Tatsumi
- Si, se percato de nosotros, y lo hizo de advertencia – Rukawa se giró a donde se encontraba Hisoka – Niño, no vuelvas a hacer lo de recién, la próxima realmente no tendrás quien te ayude – sus ojos eran fríos y vacíos, estaba enojado, no lo aparentaba pero su tono de vos hizo estremecer a Hisoka.
Ya en la casa de Rukawa, los
shinigamis lo pusieron al tanto de todo el caso.
- Ya sabe que están aquí. Mato solo para advertirnos de su presencia y de la nuestra – Rukawa les hablaba dándoles la espalda, observando la oscura noche por la ventana, mientras pensaba en el d´aho, y su cita.
- Rukawa-san, la presencia la sintió cuando llegamos, o desde antes?? – Tatsumi pregunto
- Desde esta mañana he sentido una presencia – se giro y los miro fríamente – Pero no estoy seguro si es una
- Que quiere decir, Rukawa-san? – pregunto Tsuzuki intrigado, mientras devoraba una rodaja de pastel de chocolate
- Esta mañana, cerca de la preparatoria he sentido una presencia misteriosa, pero no muy bien, como si algo estuviera bloqueando mis poderes, y por la tarde, justo cuando nos encontramos, sentí una presencia parecida pero era mas maligna que la anterior – volviendo a mirar por la ventana – No estoy seguro si es una o dos
- Dos presencias – susurro Hisoka – "... Rukawa-san pudo sentir dos presencias....... pero..... hay algo que no me cierra ......... en este lugar siento mas de dos, una tercera ......... no estoy seguro....... – levanto su vista quedándose observando a Rukawa, perdido en la noche, como buscando algo - ....... quien será???......." – Rukawa de repente se giro y lo miro fijamente, Hisoka empezó a marearse, todo daba vueltas, luego todo oscuro.
Estaba amaneciendo cuando Hisoka
despertó, había dormido toda la noche, se encontraba en una cama muy grande,
de dos plazas y media, con sabanas de seda negra. Observo el cuarto y encontró
varios posters de jugadores de basket, trofeos, libros y dos o tres fotos
familiares, un escritorio, una computadora. De repente sintió que algo se
movía a su lado, cuando pudo ver bien, Tsuzuki, se encontraba acostado de lado,
dándole la espalda. Se giro y lo vio caer al suelo, fue un golpe seco, lo vio
levantase, sobandose la nariz.
- Buenos días!!! – dijo con dolor
- Baka!!!! – le contesto Hizoka mirando para el otro lado, para que no viera la pequeña sonrisa que se había dibujado en su rostro.
- Te encuentras bien??? – pregunto Tsuzuki, recuperado del golpe mientras se sentaba a los pies de la cama – Nos asustaste, caíste al suelo y no podíamos despertarte, hasta que Rukawa-san nos dijo que te dejáramos dormir, que no había ningún peligro.
- Rukawa-san???
- Si dijo algo como "... se lo dije..." – Hisoka tomo su cabeza con desesperación, una fuerte presión lo estaba atormentando – Hisoka que te sucede?? – pregunto alarmado Tsuzuki
- " .... esa presencia de nuevo...." – levanto su cara y mirando con terror – Donde esta Rukawa-san???
- Salió, dijo que iba a entrenar cerca de aquí, Hisoka que sucede?? – Hisoka no respondió, solo salió corriendo de la habitación, en el living se encontraba Tatsumi, lo vio salir corriendo de la casa perseguido por Tsuzuki.
Cuando llego al parque, Hisoka se detuvo, llevo sus manos a su pecho, le costaba respirar, esa sensación lo estaba ahogando. Cuando Tatsumi llego a su lado, con un Tuszuki muy agitado.
- Hisoka!!!- No sienten esa presencia ...... – miro los ojos de Tatsumi - ..... no la sienten, es realmente aterradora, esta cerca de aquí ...... – su respiración era cada ves más lenta
- Hisoka, cálmate – Tatsumi trato de agarrarlo pero salió corriendo – Hisoka!!!.... – de repente una neblina cubrió todo el parque, era espesa con malas energías.
Mientras, en una de las canchas, dos
personas jugaban, estaba agotados, hacia media hora que estaba tratando de
derrotarse, el marcador iba 20 – 20, solo faltaba un ultimo tiro y sabrían
quien era el mejor.
- Kitsune!!! – dijo totalmente agotado Hanamichi – no pienses que podrás ganarme esta ves....
- Sigue soñando D´aho – Kaede estaba peor que Hanamichi, sus piernas le dolían, sus brazos no le respondían, realmente el pelirrojo había mejorado. De un movimiento, Hanamichi paso por un costado tratando de hacer una clavada, pero Kaede saco fuerzas de su orgullo, e impidió que lo hicieran, ambos cayeron al suelo, Hanamichi sobre Kaede.
Se quedaron por un momento en esa
posición hasta que la respiración de ambos se iba normalizando, Kaede lo
miraba desde abajo, sabia que tenerlo cerca lo desorientaba, hacia mucho que lo
había descubierto, pero no podía, no debía, el pelirrojo era especial. Por
otro lado, Hanamichi, cuando se percato de la posición en que se encontraba, se
sentó rápidamente totalmente sonrojado. Kaede se incorporo, y de la nada
sonrió, Hanamichi quedo pasmado.
- Deberías hacerlo mas seguido – dijo divertido
- .......... – borro su sonrisa al instante, pero ahora el sonrojado era él – D´aho!!!
- Teme kitsune!!!! A quien le dices d´hao!!!!
- Ves algún otro – dijo levantándose, busco sus cosas para irse
- Rukawa!!!!!!....... – no pudo continuar insultándolo, ya que una neblina gris cubrió la cancha – Rukawa – dijo Hanamichi pero en un tono mas preocupado
- Vete de aquí Sakuragui!!!! – le grito – Vete rápido!!!!! – pero Hanamichi no se movía, estaba paralizado – NO ME OYES!!! SAKURAGUI!!!! – grito mas fuerte, iba a golpearlo, cuando vio unas manos con enormes uñas lo tomaban por la cintura. Acariciaban su pecho – Sakuragui... – susurro.
- No podrá contestarte – dijo la persona detrás de Hanamichi, y acariciando su pelo rojo – Hermoso!!!
- Déjalo, no tiene nada que ver en esto!!! – trato de acercarse pero de un solo movimiento, la sombra hizo un escudo.
- No, no, él es mío, además necesito su poder – y rasgando la camiseta que llevaba, trato de introducir su mano en el pecho de Hanamichi. A medida que lo hacia, el pelirrojo derramaba una lagrima. Kaede se desespero e intento hacer un circulo de magia, pero de repente frente a este se formo un pentagrama amarillo, surgió una bestia de tres cabezas, lanzando llamas hacia la sombra. Hanamichi cayo al suelo, la sombra a había escapado pegando un gran salto.
La sombra estaba furiosa, el fuego
lo había alcanzado y estaba sangrando, pero el pelirrojo estaba intacto. Busco
a los alrededores el dueño de aquella bestia, encontró a un hombre vestido de
blanco, pelo platinado, con un ojo de demonio, sonriendo.
- TU!!!! – grito la sombra.
- Nunca lo tendrás, mientras yo respire!!! – dijo al mismo tiempo que la bestia volvía atacarlo.
La sombra desapareció en el mismo
instante que los shinigami aparecieron, la niebla se fue disipando lentamente.
- Muraki!!! – grito Hisoka
Lentamente Muraki se fue acercando a
Hanamichi, estaba inconsciente, lo acuno entre sus bazos y lo levanto, con mucho
cuidado, como si fuera una de sus muñecas.
- Muraki!!!! Detente!!! – grito Tsuzuki – Que piensas hacer con el muchacho????
- Maldito!!! – grito Hisoka mientras se abalanzaba contra él, pero en ese instante fue detenido por Kaede, lo miro desorientado – Rukawa-san!!!, No lo deje llevarse al muchacho, él es un asesino!!! Por culpa de el soy un shinigami!!!! – Kaede no dijo nada solo se acerco a Muraki, miro a Hanamichi, y vio paz en su rostro. Solo hizo una reverencia y dejo que se fuera.
- Rukawa-san, Porque?? – pregunto desesperado Hisoka. En ese momento se escucho la vos de Hanamichi
- Lo .. Lamento..... me agarro.... desprevenido – su vos era un susurro pero lo bastante fuerte para que lo escucharan.
- No tienes de que preocuparte – dijo Muraki sonriendo – Por suerte tienes buenos amigos
- Si ... tienes razón ...... gracias por estar aquí.... Tío – y volvió a cerrar sus ojos, quedando profundamente dormido.
Los shinigami quedaron perplejos,
Muraki era tío del pelirrojo, Kaede tomo sus cosas y les hizo señas que lo
siguieran. EL día apenas empezaba y seria muy largo.
Continuara...