"Mr. Déjà vu"
Basdo en Get Bakers
Jubei X Kadsuki
By Eiri - San

 

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Esta historia está basada en Get Backers, tras ver el capitulo 26 en el q se muestra un poco más de la relación "sugerente" entre Fuchoin Kadsuki (Kadsuki el de las cuerdas) y Kakei Jubei (Jubei el de las agujas). No sé q pasará tras ese capitulo, asi q algo q no encaje entre la historia original y este fanfiction, me es indiferente.   El título del fic coincide con el de el ending de esta segunda temporada, la imagen de ambos me inspiró e impulsó a hacer este fanfiction. Espero q les guste.

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La noche había llegado. Todos irían a descansar tras haber disfrutado de algunas actividades y de las aguas termales. Ban estaba enfadado con Ginji por algo q no había querido hacer, por llevarle la contraria en algo indecente, seguramente. Le amenazaba con dormir con Himiko y dejarlo con Akabane, el cual, nadie sabe como, se enteró de q se iban de escapada el fin de semana y se presentó allí. Shido discutía con Emishi, q bromeaba con la posibilidad de q compartiese habitación con la violinista de sus sueños, quien se reia divertida ante la disputa. Sakura dormiría con Makubex, no sería la primera vez, ellos si q sabían comportarse y no montar dramas por algo tan simple como dormir acompañado.

- Nosotros nos vamos ya. Es tarde.- dijo Kadsuki, seguro de sus palabras, mientras se despedía para retirarse. Jubei le siguió ante la mirada sospechosa por parte de algunos e indiferente por parte de otros, aquellos dos se entendían a la perfección.

- Demasiado bien, me parece a mi. - añadió Ban a sus pensamientos, como de costumbre, encaminados por sendas perversas.

- Naaa, Ban chan, no pienses lo q no hay. Tras lo del IL no suelen separarse, además, nadie como Kadsuki para comprender a Jubei.- dijo un muy divertido y positivo Ginji.

-Querrás decir "para aguantar a Jubei". Ese tipo debería relajarse...al menos aquí.- le parecía demasiado serio, eso es todo.

-Ban chan- dijo con timidez

-Hmm?

-¿No tendré q dormir con Akabane san, verdad?- le daba pánico plantearse siquiera la posibilidad.

- Eto.......¡¡Himiko!!!- gritó dandose la vuelta con los brazos extendidos, descubriendo q la muchacha se iba charlando con Heaven y Natsumi. Finalmente Mdoka también dormiría con ellas.

- Tranquilo, Ban chan, mañana podrás intentarlo de nuevo.- dijo Ginji consolando con unas palmaditas en el hombro a su amigo. Pero aquello le dejaba mas tranquilo, finalmente Akabane dormiría solo. O...al menos, no con él.

Cerró la puerta corrediza de la habitación, a oscuras, apenas la luz de la luna atravesaba el papel q les separaba del jardín. Se acercó a Jubei, q terminaba de ponerse el yukata para dormir, anudando el cinto alrededor de su cintura, no muy apretado, para q no le molestase al dormir.

- Ha sido un dia divertido- dijo risueño

-.............

-Dime, Jubei- pronunció algo más serio pero igualmente dulce- ¿Hubieses preferido q vinieramos solos, como pensamos en un principio?

- Eso me da igual, el caso era venir.

-Si, pero.....- le comenzó a desatar la cinta q le cubría los ojos, arrodillándose tras el.

- No te preocupes por mi, a ti te gusta estar con ellos.

- Eso es verdad, cada vez q voy a algún sitio con Ginji san, es como si la diversión nos acompañase. Realmente genial. Siempre lo ha sido.- la cinta resvaló por su rostro y Kadsuki se la pasó de una mano a la otra, tratando de no molestar a Jubei al hacerlo. Pero se sobresaltó al notar como el invidente le tomaba de la muñeca, acercándosela a la cara, rozándola con su aliento.

- ¿Cerezas?

-Si, bueno, es el aroma del jabón q he usado.- Jubei soltó su mano despacio, dejándo q resvalase poco a poco.- ¿Te gusta?

- Muy femenino.

-Bueno... eso nunca nadie me lo ha discutido.- dijo avergonzado.- Oye, Jubei... en verdad siento q esto haya terminado siendo un viaje...

- Te he dicho q no tienes q disculparte, no me importa, al menos no he tenido q dormir con ese Midou Ban.

- Yo creo q Midou es una buena persona, seguro q Ginji san está bien con el.

-Supongo.

-¿Quieres...quieres salir al jardín?- su timidez le delataba, siempre era igual cuando hablaba con Jubei, tierno e inocente, como un niño.

Se sentaron a la luz de la luna, escuchando la caña de bambú golpear las rocas al derramar el agua q la desbordaba. De vez en cuando, el sonido de un pez coleando fuera del agua y en contadas ocasiones, voces de la habitación q ocupaban Heaven y las demás, rompían el silencio.

-Jubei... la luna está preciosa, ¿no crees?- lo miró sonriente, para darse cuenta de q los ojos del joven no miraban a ningún sitio. Se sintió mal por el comentario, se culpaba de aquello.

-Si tu lo dices, es porq, seguramente, lo está.- de ningún modo quería q Kadsuki se culpase de algo q consideraba un castigo divino o una consecuencia de su alocada insensatez.

-Jubei, yo.....

-No te preocupes, no quiero q me tengas lástima por esto.

- No es lástima pero....

-Kadsuki.

-Eh?

-No te preocupes.

-...................

Jubei ya estaba dentro de su futón, terminando de acomodarse, cuando Kadsuki lo miró con tristeza. Realmente era una lástima q todo aquel malentendido con la marcha de Ginji san y los deseos de Makubex por volver a la época en q los Volts existían, hubiesen robado la mirada de aquel q era su amigo desde hacía tantos años. Desde los momentos más felices, desde los más difíciles. Y en parte, quisiera Jubei admitirlo o no, era culpa suya.

Se recostó mirándolo, viendo como aquel gesto serio no abandonaba aun su rostro. Incluso después de q todo estubiese aclarado, Jubei no mostraba ni una pizca del niño q él había conocido, de aquel q decía incoherecias q le hacían sonrojar.

Quiso decir algo, pero no sabía q. Sus futones estaban bastante distanciados, al menos un metro entre ambos. Sentía el ambiente frio y silencioso. Quería volver a tocar el corazón de Jubei, quería q volviese a mostrarse como realmente era, como siempre había sido, pero no sabía q palabras escoger para pedírselo.

-Ah! Jubei!- dijo sin saber siquiera por q

-¿Q pasa?- se levantó del futón y se acercó a Kadsuki algo intranquilo

- Me...- ahora debía improvisar algo, algo q le diera la oportunidad de hablar con él, de retenerlo y retrasar el silencio de una noche de sueño- ...me, me duele.

-¿Qué?

-Me duele mucho el costado, no se q pasa, pero ha sido repentino....¿puedes hacer algo?- finjia sentir dolor, leve, pero dolor.

-Dejame ver...¿dónde te duele exactamente?- tanteó ligeramente le pecho de Kadsuki, buscando su costado, nisiquiera sabía a cual de los dos se refería.

-E...este, el derecho.- dijo con voz lastimosa. Jubei no se tomaría a broma ninguna dolencia q pudiera padecer Kadsuki y el debió haberlo sabido. Sin pensarlo dos veces, tomó por ambos lados la parte superior del yukata de Kadsuki, ligeramente abierta a causa del cruce de las piezas, y tiró de ellos, dejando desnudo el pecho de un muy sorprendido muchacho. Tiró nuevamente, descubriendo más aquel cuerpo masculino y suave, no podía verlo, pero no tardó mucho en posar una de sus manos en el costado derecho de Kadsuki, sintiendo el calor y el aroma a cerezas q este desprendía.

-¿Donde? ¿Aqui?- acariciaba a Kadsuki fragilmente para no lastimarlo, quería encontrar la zona con su mano, para no errar al usar las agujas. El joven de cabellos largos, ahora desparramados por los tatamis de la habitación, a causa del sobresalto de ambos, no sabía como decirle a su amigo q el dolor no era real, q era una escusa para romper el silencio y el inminente sueño q estaba a punto de apoderarse de él. No podía. Miró arrepentido a Jubei, q tanteaba la zona mientras sacaba una de sus agujas blancas de la muñequera q nunca se desprendía de su antebrazo. Entonces, con el reflejo de la luna menguado a través del fino papel de las puertas del jardín, Jubei le pareció ciertamente atractivo. Su yukata se había resvalado por uno de sus hombros y su pelo estaba algo revuelto. Estaba serio, atractivamente serio.

¿Por q se engañaba a si mismo?

-Déjalo, Jubei.- puso su mano sobre la del joven médico para tranquilizarlo.- Ya no me duele.

¿Por q se engañaba a si mismo?

Quería atraerlo a su lado con cualquier escusa pero... no para hablar, sino para verlo de cerca, seguir mirándolo bajo aquella luz sugerente, antes de q el alba llegase, antes de q su íntima soledad se rompiera. Se quedó mirándolo en silencio, Jubei trató de preguntar algo pero se detubo, sentía q Kadsuki lo estaba mirando y sabía de q forma lo estaba haciendo.

Apoyado sobre los antebrazos, con el yukata resvalado hasta los codos, ofreciéndose en bandeja a él. Jubei, q estaba de rodillas de una pierna y en cunclillas de la otra, se quedó pensativo por unos segundos.

Sentía la mirada, la ferviente mirada de Kadsuki, q lo recorría de arriba a abajo, atravesando la luz tenue q percibía acariciar sus cabellos. Sabía como lo miraba, conocía al milímetro los ojos de Kadsuki y reconocía el efecto q causaban en él sus distintas miradas. Aquella le estaba llamando y le hacía sentir q Kadsuki era el ser más provocativo q había conocido. Le dominaba, pensar en q Kadsuki lo estubiera mirando de ese modo, le dominaba.

No tardó en inclinarse un poco, incando ahora ambas rodillas sobre los tatamis y tomando a Kadsuki de las muñecas para tumbarlo sobre el futón. Aunq ciertamente, parte de él, ya quedaba fuera de este. Se inclinó aun mas, dejando su nariz muy próxima a la del joven de cabellos largos, el cual, en lugar de oponer alguna clase de resistencia, intensificaba el deseo de su mirada. Miraba sus ojos cerrados, miraba sus labios entreabiertos y de nuevo sus ojos. Deseaba q se acercase, deseaba conocer el sabor de un beso, el sabor de sus labios.

-Kadsuki.....

Se acercó la poca distancia q aun salvaban y lo besó. El cuerpo de Kadsuki se tensó por un segundo y sus ojos se abrieron de par en par ante la impresión de q aquello hubiese ocurrido. Lo deseaba, si, pero no lo esperaba. Pronto cerró los ojos y sus manos cedieron a ser controladas por las de Jubei, el cual, acarició todo el recorrido desde las muñecas hasta los dedos de Kadsuki, entrelazando unos con otros. Aquella caricia y aquel enlace de las manos de Jubei con las suyas, le hacían sentir q sus cuerpos también estaban entrelazandose. Y así era. Jubei apoyaba levemente una rodilla entre las piernas de Kadsuki, abriendo su yukata hasta una altura pecaminosa y dejando el peso de sus caderas sobre las de quien correspondía dulcemente a su beso. Sintieron como el calor les subía de pronto, sus zonas erógenas estaba en contacto indirecto, pero aquello ya era lo bastante íntimo como para hacerlos sonrojar. Jubei gimió silenciosamente por la nariz, no rompería aquel beso por una muestra leve de su gran inexperiencia. Deseó tener una mano más para acariciar el rostro de Kadsuki, dado q se resistía a soltar las manos del q ahora se había convertido, por petición propia, en objeto de su deseo.

La lengua de Kadsuki le acariciaba dulcemente, le mordía los labios y se mostraba totalmente receptivo a q él guiase el beso. Aquello lo estaba volviendo loco, nunca antes, nunca con nadie. Ahora tenía a quien él consideraba el ser más lindo del mundo, entre sus brazos, a su merced, pidiendole lo q él mataría por poder darle. Se acercó más, si cave, a su cuerpo. Sus caderas comenzaban a bailar para buscar la cómoda postura q les permitiese "sentirse" mutuamente. El yukata de Kadsuki era un impedimenteo delicioso al contacto directo. Tentador, abrir por completo el yukata de Kadsuki, sabiendo q nunca había llevado ropa alguna debajo de él, era tentador. Sus manos deseaban hacer tantas cosas q comenzaron a resbalar solas por los antebrazos de Kadsuki. Realmente había tantas cosas por hacer. Ante estos movimientos evasivos de sus manos, rompió lentamente el beso y permaneció cerca, lo bastante como para q no le costase esfuerzo alguno recuperar el control de aquellos labios q imaginaba voluptuosos y rosados ante lo ocurrido.

-Kadsuki....- ese nombre, siempre ese nombre. Le escapaba de los labios como si fuese lo único q recordasen de memoria, lo único q necesitaban decir.

-Ju...Jubei.....- de igual modo, el joven maestro de las cuerdas, sentía q aquel nombre recorría todo su cuerpo, despertando mil sensaciones, antes de resvalar de sus labios.

Volvieron a besarse en un arranque q obligó a Kadsuki a tomar la nuca de Jubei, q lo había sujetado brusca y repentinamente de la cintura y espalda desnudas. El yukata apretaba en sus codos, deseaba ser desprendido, deseaba liberar el intenso deseo q nunca antes había sentido aquel joven de sano corazón. Jubei deslizó una de sus manos hasta su cinto, el cual cedió facilmente por lo suave q estaba cogido. Su yukata se abrió y volvió a entrelazar sus piernas con las de Kadsuki, el cual, sentía q aquel yukata q tanto le apretaba, no fuese más q una prenda sensualmente deslizada, a modo de mayor provocación. Las piernas de Jubei tocaban plenamente las suyas, sus muslos, su entrepierna... aquel calor relajaba su cuerpo, sentía q no había nada mejor hecho q lo q estaba ocurriendo; nunca actuó tan correctamente como ahora. De nuevo, la mano irrefrenable del joven, tomó el cinto del yukata, pero esta vez del de Kadsuki, q se negaba a abandonar la humedad de aquel beso q lo hipnotizaba. Acariciaba su nuca, su cabello al comienzo de esta, de su cuello, aquel cuello ancho y masculino q obligaba a sus brazos a danzar a su alrededor de manera melódica y excitante. Parecía q aquellos brazos, aquellas manos finas enredadas en los cabellos oscuros de Jubei, tenían vida propia y mayor feminidad q cualquier movimiento anterior q Kadsuki hubiese podido realizar en su vida. El cinto se soltó y Jubei apartó despacio una de las piezas del yukata, acariciando a su paso, el abdómen suave y sugerente de Kadsuki, su ombligo, sus caderas.... deseaba por encima de todo q aquellas caderas bailasen para él, q bailasen a su son. Tras deslizar la otra pieza del yukata del mismo modo, unió de nuevo sus cuerpos y sintieron por primera vez como sus sexos se tocaban. Ambos erectos, ambos ardientes, era excitante de cualquier manera q lo mirasen.

La humedad de sus labios pasó a acariciar la barbilla de Jubei, q con la cabeza inclinada hacia arriba, dejaba a Kadsuki atraparla en su boca, lamerla, morderla... Le gustaba la masculinidad de Jubei y su barbilla era ciertamente uno de los puntos clave en donde se reflejaba. De ahí pasó a la nuez, el cuello, pasando la punta de la lengua de arriba a abajo como si aquella piel quemase, dado q le hacía entrar en calor a cada caricia. Por otro lado, Jubei sentía ardiente la lengua de Kadsuki, ardiente y morbosa, lo mojaba por completo a su paso y aquello le excitaba más y más.

Miró de frente a Kadsuki, cuyos ojos reflejaban las llamas de la pasión q aprisionaban. No podía ver aquella mirada pero sabía perfectamente como era, sonrió ante aquello. Conocer tan bien a Kadsuki le hacía sentir el hombre más cercano a él. Pero ahora verificaría q realmente lo era. Acercó una de sus manos hasta los labios de Kadsuki y los acarició. El joven maestro de las cuerdas miró de nuevo el rostro de su ciego amigo y lamió sus dedos, introduciéndolos en su boca para provocar pícaras fantasias en la mente de Jubei. El miembro erecto del joven médico no resistía sentir tal humedad entre sus dedos. La lengua de Kadsuki los recorría e interfería entre ellos, haciendo movimientos obscenos q simulaban una masturbación oral. Jubei introdujo sus dedos dentro de su propia boca, para saborear la indecencia de aquella lengua q los había lamido de tal modo. Luego volvió a introducirlos en la boca de Kadsuki, excitándose de nuevo y los apartó para acariciar la zona íntima q tanto deseaba profanar.

-Ahh.........aahhh.........- Kadsuki evitaba cuanto podía los gemidos q deseaban escapar ante la penetración de los dedos de Jubei en su interior. Comenzó con uno, pero Kadsuki estaba realmente receptivo, por lo cual probó rápidamente con dos. Era obvio q intentar un tercero sería una locura. Aseguró su posición y una vez bien aceptados por el cuerpo erizado de aquel chico tan puro, comenzó a moverlos, metiéndolos y sacándolos, para volver a meterlos. Aquel baile era espectacular. El cuerpo de Kadsuki se excitaba, se ecitaba y retorcía ante aquel cúmulo de extrañas sensaciones.

-No......no sigas................no puedo resistirlo, por favor............. .aahhhhh........... mmmmmm......... - apretaba os ojos, tensaba su cuerpo, le costaba aceptar aquellas sensaciones, desconocidas y nuevas. Pero le gustaba.

Jubei no era un chico con una gran paciencia y menos si contaba con q todo tiene un límite, asi q decidió dar otro paso más. Abrió las piernas de Kadsuki y lo tomó a una altura por encima de las rodillas, casi detrás de estas, levantándolas. Una mano se desvió para dirigir la situación. Colocó su miembro algo entrado en Kadsuki y comenzó a empujar despacio. Entraba un poco y retrocedía, volvía a entrar y volvía a retroceder, cada vez más avance y menos retroceso, hasta q supo q no le haría daño a Kadsuki si guardaba un mínimo de cuidado. Tomó ambas piernas del muchacho y sus caderas danzaron levemente, despacio, precavidas aun. El rostro de Kadsuki estaba teñido de un gesto de dolor, pero no era más q el placer incontenible lo q le obligaba a hacer esa mueca. Cuanto más lastimoso pareciera ante los movimientos, más estaría disfrutando de la penetración. No gemía, se contenía dolorosamente a hacerlo porq el silencio del lugar era facilmente quebrantable.

Pronto las cosas marcharon solas. Las caderas de Jubei continuaban su marcha a buen ritmo, mientras q el cuerpo de Kadsuki se había adaptado completamente. Los pies de Kadsuki se mecían suavemente, Jubei apenas hacía movimientos algo rápidos. Eran más profundos q ligeros. Pero aquel calor lo invadía y no duraría mucho disfrutando de aquello q le sobrepasaba.

-Ju...Jubei....aaahhh.... para, no...no quiero......- gesto de dolor: el placer luchaba contra el pudor.

-Si q quieres, Kadsuki....aahhh....- no le dejaría escapar, sabía q lo deseaba tanto como él, o si no, ¿por q se mecía al ritmo q él le marcaba?Inconscientemente Kadsuki se moría de ganas por sentir más.

-Jubei....aaahhhh.....me gusta.....aahh...para....no.......- cuanto más hablaba el hermoso joven, más aumentaba el ritmo de Jubei. Le ponían nervioso, su voz le estremecía, temblaba ante la excitación; en sus palabras se lo transmitía todo.

-Callate, Kadsuki, si sigues hablando no podré......aahhh.....- Kadsuki pareció haber despertado de un sueño. Miró con otros ojos a Jubei, q se había confesado débil ante su voz. Y sintió la necesidad de provocarlo.

-Quiero más, Jubei....aaaahhh...quiero q me dés más fuerte.

-Cállate, Kadsuki.....

-Jubei......

-Aaahhhhh.....- el ritmo aumentaba, la intensidad se hacía notar, Kadsuki jugaba con la resistencia de Jubei y estaba consiguiendo lo q se proponía. El joven médico deseaba escuchar más palabras orgásmicas de boca de Kadsuki, pero a la vez sabía q serían su perdición.

-Jubei....dame......aaahhh...más.......por favor.....

-No......

-Jubei.....por favor....aaaahhhhhh....

-Kadsuki, para.....- parecía q las fuerzas estaban al límite. Jubei apenas conseguía aliento para suplicarle a Kadsuki q dejase de hablar, sus caderas chocaban con su cuerpo a una velocidad cada vez mayor, el sudor recorría su cuerpo desde el cuello hasta su entrepierna, todo él estaba empapado. Cerraba su mente a la voz de Kadsuki, trataba de pensar en algo q lo salvase de aquello. Tomó a Kadsuki por las caderas inconscientemente, para golpearle con más certeza.

El hermoso maestro de las cuerdas reparó en q su yukata continuaba atrapado en sus codos y tomó una mano de Jubei para hacerselo saber. Jubei sintió un remolito ascender por su cuerpo, aquello se le ponía difícil. Saber q aun tenía el yukata puesto, q estaba semi-desnudo, era como si aquel acto estubiese siendo más lascivo, más pecaminoso, más improvisado y, sobre todo, más forzado. Aunq él deseaba todo bien para Kadsuki, la sola idea de forzarlo y sublebarlo ante sus deseos, le quemaba la piel.

El ritmo aceleró aun más, pareciendo q Jubei no soportaría por mucho tiempo aquella presión.

-No...no lo hagas...aahhhh....Jubei...no quiero....

-Mentiroso......

-No Jubei.....por favor.....aaahhhh- el ritmo subía y subía- ..no sigas....me gusta demasiado...aaaaahhhh.....

-Cállate....aaahhhh.....Kadsuki......- Juberi se tumbó cuanto pudo sobre Kadsuki, acerando la marcha en lo q parecía ser el preludio del ritmo final.

Lo tomaba por los muslos y se incaba contra él.

-Jubei.....me gusta mucho....aaahhhhh....no pares...no pares!.....

-No...no puedo parar ya.....aaahhh.....Kadsuki.....

-Bésame......- Jubei obedeció casi sin saber lo q estaba haciendo y al sentir la lengua de Kadsuki dentro de su boca, volviendo a lamer sus labios ansiosos, su ritmo alcanzó la máxima fuerza q le era posible.

Aquel beso acalló ambos gemidos de la mejor manera q pudo. El líquido espeso de Kadsuki se esparció por su abdómen a la vez q sentía como el calor de Jubei le inundaba por dentro. Ahora el aire les faltaba a ambos. Solo eso cruzaba sus mentes: aire.

Jubei se apartó de Kadsuki, tumbándose bocarriba.

Kadsuki entornaba los ojos q brillaban ante el placer disfrutado, nunca antes se había sentido tan revelde, tan deseado, tan excitado.

 

 

Jubei apoyaba su cabeza sobre el pecho de Kadsuki. Todo había vuelto a su tranquilidad y armonía. Incluso escuchaban a veces el coleteo fuera del agua, de alguno de los peces del estanque. El golpear de la caña de bambú al derramar el agua, e incluso algún pajaro madrugador. Pronto el sol saldría y poco podían dormir ya.

-Siempre te estaré contigo, Kadsuki.......- apenas fue un susurro en tremando silencio

-Jubei....- susurró

-¿Si?- le encantaba el aroma de cerezas q aun desprendía el cuerpo de Kadsuki.

-Quiero q vuelvas a ser como antes.....

-¿A q te refieres?

-Quiero q vuelvas a sonreir...y a decir tonterías. Me apena verte tan serio.

-A mi me apena no verte.

-Jubei...- aquello le recordaba q su amigo estaba ciego, tal vez no para siempre, pero por ahora estaba ciego.

-No te preocupes, no me importa no ver, de verdad. No debí decir eso.

-.............

-Esperaba haber muerto y solo he sufrido esto.... estoy contento, no triste. Y tu no tienes por q estarlo tampoco.

-Si pero....

-shhhhhhhh- puso el dedo sobre sus labios.- estoy muy bien... no te preocupes. Si tu estás bien, lo demás no importa. Nací para protegerte, ¿recuerdas?

-jajajaja....q anticuado!- Jubei sonrió tranquilo, había recuperado su vida con Kadsuki, al menos en cierta parte. Estando con él, todo iría bien.

Kadsuki se acercó a Jubei y lo besó en los labios, el sol comenzó a rasgar el fino papel de las puertas del jardín y más pájaros comenzaban a despertar el día.

 

-¿Como q no pudiste dormir? Pero Ban chan.... si no es la primera vez q duermes con Ginji san.- decía sorprendida una muy espabilada Natsumi.

-Je..... Ginji se ha metido en mi futón y no ha dejado de abrazáseme todo el rato- dijo fastidiado.

-¡¡Eso no es cierto!! Yo solo temía q Akabane san....

-Pero si el dormía en otra habitación con Pore, ¿no?- dijo Heaven

-Si, eso creía, pero no dejó de ir al baño en toda la noche y cada vez q pasaba por al lado de nuestro cuarto......buaaaaaaaaaaaaaaaaaa ¡¡Ban chan!! Tuve mucho miedo! Mucho! Y tu no hacias más q echarme de tu cama y dormir buaaaaaaaaaaaaaa

-Vaya por Dios......finalmente pasaste miedo aunq Mr.Jeckyl estubiera en otro cuarto.....- dijo Himiko, curiosa

-Tal vez la proxima vez no debería acompañarlos....- dijo Akabane con la tranquilidad q le caracteriza y una sonrisa burlona.

-Ba...Ban chan...creo q ahora se ha enfadado......- Ginji se escondía tras Ban mientras trataba de descifrar la sonrisa y las palabras de Akabane.

 

-Es hora de volver.- exclamó Jubei q se encaminó hacia la puerta sin esperar a los demás.

-Debemos coger el autobús, no creo q venga otro hasta bien entrado el medio dia.- Kaduki siguió a Jubei, poniendose a su altura. Con su sonrisa de siempre le pidió q le dejase acompañarlo y ambos salieron del edificio.

-Esto sigue sin olerme bien.- Ban siempre veía una relación amorosa entre ellos, hicieran lo q hicieran.

-Venga, Ban chan, no hay nada entre Kadsuki y Jubei, solo son amigos, ¿o es q tu y yo......

-¡No digas memeces! Tu eres un cobarde, no me servirías para nada.....

-¿Ehhhh?

-Es más, creo q no sirves para ser un Get Backers, puede q me busque otro compañero.

-Pe..pe...pero, ¡Ban chan!

 

Con algún q otro altercado, los recuperadores & co, regresaron a la vida rutinaria y aburrida de siempre. El trabajo, los cafés del Honky Tonk y.....nada más.

 

pd: quien se crea esto último, no ha visto Get Backers.......¿aburrida? ¿rutinaria? ¿nada más?.......Anda, por favor........

 

 

Nota: La relación "sugerente" como yo la llamo, entre Kadsuki y Jubei, cada día me gusta más. No encuentro fanfictions de esta serie de ninguna clase de género, asi q sentí la necesidad de hacer uno yo mismo. Kadsuki siempre fue mi personaje favorito, incluso antes de ver el anime, y la estética del personaje de Jubei, simplemente me encanta. Es mi primer fic concluso y estoy orgulloso del resultado. Hay alguna contradicción como el nombre de Heaven q en la web oficial es Hevn, pero no lo tengan en cuenta, he tratado de respetar cada nombre lo máximo posible.

Cualquier comentario, queja, corrección o pregunta, escribanme a eiri_san@hotmail.com