Basado en las cronicas vampiricas de Anne
Rice
Lestat x Louis
By Emaleth
Los
gritos eran atronadores , los esclavos corrían en todas direcciones sin saber
que hacer; debido al alboroto estuve a punto de caer del caballo. Las chozas del
lado oeste estaban totalmente destruidas. Trate de buscar a Lestat pero fue
imposible verlo entre la humareda.
Daniel,
el superintendente de la plantación se me acercó.
-‘¿Qué
demonios pasa Daniel?, ¿cómo fue que se provocó el incendio?’-, grité al
tiempo que desmontaba; el ruido era insoportable y toda la zona era un caos.
-‘Señor,
los esclavos del lado oeste dicen que vieron al diablo, por eso decidieron
quemar una choza pero todo se salió de control, ahora no sabemos cuántos
esclavos murieron mientras dormían’- me dijo asustado.
“¡Lestat!”
-‘¡Dios!,
¡Todos ustedes vengan acá, tenemos que apagar esto a como de lugar. Daniel
manda a las mujeres por agua, a los hombres hazlos que traigan gran cantidad de
tierra y que traten de establecer una separación con las chozas que aun quedan
intactas¡, ¡Muévete!’- dije, mientras me encamine hacia lo que parecía ser
el centro del incendio. La lluvia estaba menguando, eso no ayudaría para acabar
con lo que restaba del fuego.
De
pronto sentí una presencia parada detrás de las ruinas de la choza mas
alejada. Inconfundible con su cabello rubio al viento. En unos segundos lo tenia
detrás mío.
-‘Vaya,
vaya, el gran dueño y señor de la Plantación ha venido a consolar a sus
esclavos ja,ja,ja’- dijo burlonamente –‘Te advertí que si tenia que
matarlos a todos no me tentaría el corazón y lo haría...’-espetó
altivamente.
-‘¿Y
quien te ha dicho a ti que tienes corazón hijo de perra’-,dije, tomándolo
por las solapas y arrastrándolo a la parte mas alejada del lugar.
-‘¿cómo
te atreves?, ¿cómo pudiste Lestat?, ¡Era gente inocente!- le grité.
-‘¡¿Inocente?!’,
¿llamas a esos bastardos gente inocente?, ¿cuándo lo único que esperaban era
que les dieras la espalda para cortarte el cuello?. Precisamente hoy me entere
en una de esas asquerosas chozas de todo su plan, ¡Intentarían deshacerse de
nosotros! Y.......’- replicó.
-‘¡Es
nuestra culpa, ¿no lo entiendes?’- lo interrumpí , -‘¡nosotros somos los
bastardos, los monstruos¡’- dije, emitiendo un gemido de dolor.
-‘¡No
seas estúpido Louis, los mataré a todos si es necesario. No soportaría
que....’- se detuvo en seco . Se quedó observándome fijamente, sus preciosos
ojos no dejaban de taladrar todo mi interior.
Sentí
un escalofrío recorrer todo mi cuerpo. Estaba perdiéndome en esos ojos, en
esos labios. Sin darme cuenta y debido al enojo lo mantenía recargado contra un
grueso y viejo árbol, mi mano sobre su pecho, mi rostro solo a centímetros del
suyo.
-‘Louis......’-, susurro.
Ese
tono tan sensual.
“Su boca........¡ahh!“
Trastabillé,
“¡Dios!, si no me alejo, yo......”, pensé, no podía permanecer así,
tenia que irme lo mas rápido posible.
“¿Que pasa Louis?, te morías por........tocar esos
labios, rodear esa esbelta cintura y comértelo a besos ja,ja,ja, que
complejidad ¿no?”.
¡Maldición!,
¿cómo negarlo?, soy un cobarde, necesite mucha voluntad para alejarme. ¿Por
qué?, ¿qué me pasa?.
-‘Esta
bien Louis yo me encargare de esto’- dijo encaminándose hacia donde estaba
Daniel con los esclavos. Varios de ellos retrocedieron asustados, pero Lestat
comenzó a proferir instrucciones haciendo que Daniel les tradujera a su
dialecto francés todos los detalles.
Me
derrumbe, no podía ni siquiera estar junto a él porque mis sentidos
flaqueaban. Comencé a sentirme más solo que nunca, lo intentaría, ¡tenia que
resistirme!, tenía que soportar su belleza, su fuerza.....su furia. Tenia que
prescindir de él.
En
pocas horas casi todo estuvo controlado, se manejaron veinte vidas perdidas, me
sentí muy mal cuando me dieron esa noticia ,pero....¿me había salvado la
existencia?, con esto era seguro que los esclavos lo pensarían dos veces antes
de intentar algo contra nosotros, por lo menos durante algún tiempo.
Juntos
nos dirigimos hacia la plantación, el día estaba próximo.
Ninguno
de los dos habló durante el trayecto de regreso a la hacienda pero podía
sentir la mirada de Lestat a mi costado. Yo no lo miré, ni siquiera lo intenté.
El
lugar de descanso de Lestat se encontraba en la casa, yo en cambio había
dispuesto todo desde hacia ya tiempo en el que era el oratorio de mi hermano
Paul, quien ya había fallecido. Sin decir nada me desvié hacia el
oratorio y no mire atrás.
-‘Louis....’-dijo.
Creo que logre escuchar un “lo siento”, solo que no puedo estar seguro.
No
podía quitarme de la cabeza su mirada, sus labios.
Muchas
veces se ha mencionado que los vampiros no soñamos, al menos no como la mayoría
de los humanos........que extraño....
Esa
mañana tuve un sueño.
“¡Ah!.....mmph!.......¡aahhh!”
“-‘No
escaparás......no podrás......eres mío’-*susurros*”
“-‘¡No!,
suéltame, aléjate de mi’-.”
Soñé que éramos humanos. Me aferraba por el brazo y me obligaba a salir de la plantación, justo donde estaba el árbol de la noche anterior.
“mmmph.....ahh!”
“-‘Dime
que no me deseas!, ¡grítamelo!, ¡no me obligues a besarte por la
fuerza!’-“
gritó. Su mano aferraba mi cintura y con la otra me obligaba a mirarlo a la cara.
“¡Hermoso
mío!”
“Lestat......¡no!.....mmmph!
,mmh”
Solo pude sentir esa suavidad, y el calor que emanaba de
su boca. Su lengua recorriendo la mía a su antojo. Traté de liberarme de su
abrazo, de alejarlo de mi boca, pero mientras más lo intentaba más fuerza
imprimía. Absorbía todo de mi, mi fuerza, mi anhelo......deseo, pasión.
Rasgo mi camisa, la hizo
jirones.
-‘Dime que sientes, ¡Dime lo que sientes!’- susurró,
poniendo la mínima distancia a nuestros labios. -‘Habla , por favor, dime
algo.....Louis....no lo soporto.... no aguanto tenerte tan cerca y...¡Louis!’-dijo”
Su
mirada comenzó a vagar por mi rostro de los ojos a las mejillas, a la boca, al
mentón; subiendo de nuevo para encontrar las miradas. Su mano izquierda
acariciando mi pómulo, un simple toque que me hizo temblar. Empezó a besarme
la mejilla, yendo directamente al lóbulo de mi oído, lamiendo suavemente.
“¡No!”
“-¡Por
favor....Lestat!”
“¡no!”
“.....¡Dios!...ya....no
aguanto......más......¡Lestat!”
Tome su barbilla y lo guié a mis labios.
“¡Mmmmph!...¡Lestat!, maldito......te deseo y al
mismo tiempo te odio!”
Lo bese con fuerza, con
violencia, quería devorarlo. Tome sus bellos cabellos entre mis manos y lo forcé
a entrar en mi boca.
“Profundo......Urgente”
Me hizo encaramar al árbol,
mientras con su mano acariciaba mi pecho, mi estomago. Desesperadamente me
despojo en parte de mi vestimenta inferior acariciando mis nalgas ....mis
muslos.
“-‘No podrás escapar....no sabes cuánto te
deseo’- susurro”
Lo vi tan claramente. Lo
viví tan claramente..........

Lo sentí tan real.........
CONTINUARA......