"Aroma a Cambio"
Basado en Weiß Kreuz
By Mickaelle
 

 

CAPITULO 6: CONFRONTACIÓN DEFINITIVA.

 

Se volteó a mirar a Terry, que silenciosamente terminaba de vestirse con unas ropas negras que le prestara, se veía tan hermoso, aunque no era eso lo que mas le atraía en ese momento, era la mirada, esos ojos color oro parecían ver mas allá de lo evidente, mostraban una profunda concentración.  

- Youji—Omi golpeó y entró—¿están listos?

- Sí—contestó antes Terry a la vez que tomaba la mano de Youji y lo incitaba a salir con él.  

El trayecto fue rápido, sólo la voz de Aya, fría y monocorde repitiendo las instrucciones, diciéndole a Terry que no debía pelear, que ellos se encargarían de eso, que debía concentrarse en anular los poderes de Nagi y Schuldig--¿entiendes?—preguntó por cuarta vez, el chico no le respondió, su mirada estaba fija en el vacío--¡Terry!

- Entendí perfectamente desde la primera vez—contestó con voz tan fría y cortante que sorprendí a los cuatro, Youji apretó sus manos y buscó su mirada—nada, te sucederá, lo prometo…

- Terry—estaba asustado, esa serenidad y concentración, le inquietaba.


La protegida mansión estaba frente a ellos, se deslizaron con cautela y precisión, antes que ellos atacaran con sus armas a los guardias, estos caían desmayados, el poder de Terry se estaba manifestando plenamente.

 

- Penetran las defensas—advirtió Schuldig—son los konecos, ¡Maldición!, traen ayuda especial, Nagi…

- De inmediato—corrió a posicionarse y crear una barrera, con uno menos la defensa no era tan fácil, dejaron al jefe en la habitación donde Farfarello estaba recibiendo un tratamiento nada de grato, se estremeció, al venir la imagen del chico, el que no sintiera el dolor como cualquiera, no justificaba el nivel de daño que le estaban causando.

- ¡Rápido!—Youji atacaba furioso al igual que los otros, mientras Terry parecía estar enfrentando la fuerte resistencia de Nagi y Schuldig—Terry cuidado es…--no pudo acercársele porque el chico simplemente caminó adentrándose en la mansión, sin prestar la mas mínima atención a las balas y objetos que se dirigían a él y que caían inutilizadas a pocos centímetros de su cuerpo—Terry…

 

Todo el bullicio creado por esos cinco atacantes le facilitó la labor, entró sigiloso, en segundos encontró su objetivo, entró y la furia lo inundó, sus dagas actuaron certeras, el cable rodeando la cintura de su presa, colgando a 20 cm. Del suelo, laceradas sus muñecas, torso, cara y vientre, sangre, mucha sangre fluyendo en medio de los gemidos estremecedores de dolor, una muerte lenta, cortes precisos, ningún medico podría salvarlo de la muerte—sufrir, sufrir y luego morir…--canturreo, para luego dedicar toda su atención a Farfarello…

- Farf, Farf—se arrodilló ante el cuerpo cubierto de golpes y semi desnudo, con cuidado limpió la sangre del rostro y le acaricio—Farf…

- KAIS…KAIS, ten cuidado—jadeó aun semi inconsciente, hasta que su vista definió la figura de su ex jefe—que has hecho…

- Oh, solo le devolví el favor que te hizo con intereses—dijo a la vez que soltaba las amarras—nos vamos, amor…

- Si, de inmediato—se puso de pie a duras penas, no entendía por que, pero de verdad le dolían los golpes—KAIS yo creo que necesitaré ayuda…

- Un placer ayudarte amor—musito besándole los labios hinchados. Lo hizo pasar el brazo por sus hombros y le sujetó por la cintura, iban a salir cuando dos de los konecos irrumpieron, lo que hizo que de inmediato lo  protegiera con su cuerpo y sus dagas estuvieran prestas…

- Quien eres—dijo Ken sorprendido y con sus zarpas listas para atacar al igual que la katana de Aya, aunque la visión de su enemigo desangrándose como una res en el matadero era lo menos que se esperaban encontrar…

- No se me crucen en el camino, solo saldré con Farf –dijo mirándoles con frialdad.

- Tu hiciste eso—indico Aya.

- Sí, y si les  molesta, pues mala suerte, nadie daña lo mío así como así—respondió manteniendo protegido tras de él aun casi desmayado Farf.

- Lo tuyo, Farfarello…--dijo sorprendido aun mas Ken, pero Aya paró la conversación, listo para atacar—Aya él no es nuestro objetivo, ese esta colgando ahí…--en eso el ruido cesó afuera por completo, un extraño silencio que les hizo salir a los cuatro de ese cuarto, en la sala principal, estaban frente a frente Youji, Omi y Terry, ante un Nagi que había caído de rodillas, un Schuldig que jadeante se negaba a darse por vencido, protegiendo con su cuerpo Brad que estaba inconsciente.  
 

- ¡KAIS!—dijo con voz ronca Terry dando un paso hacia el joven. Este palideció intensamente—KAIS.

- TERRY—musitó, sintiendo que los ojos se le llenaban de lagrimas…

- KAIS, ¿que haces aquí?—preguntó dando un paso para acercársele a la vez que le mandaba un mensaje mental a Schuldig para que tomara a su jefe y saliera de ahí y le daba la oportunidad a Nagi, el cual aun jadeando denegó la oportunidad, la imagen de Farfarello herido por ellos, era una advertencia, no quería que por dudar un día le sucediera a él, y Brad no había hecho nada por evitarlo.

- Estoy aquí para llevarme a Farfarello y castigar a quien le daño—respondió aun sosteniendo en sus brazos al albino, que apenas se mantenía consciente—estas con ellos—dijo recorriendo con la mirada a los konecos y al asentir suspiró—entonces no les consideraré enemigos, debo irme…

- Quiero que hablemos, KAIS, es preciso—dijo Terry pues la mente de Aya era clara, debía identificar al joven, saber a quien servía.

- Hablaremos, lo prometo y no volveré a fallarte—musitó saliendo sin que los otros pudieran impedírselo pues Terry se encargó de inmovilizarles.

- Terry, por que le dejaste ir—dijo molesto en extremo Aya a la vez que se dirigía hacia Nagi que permanecía  aun en el salón, pero nuevamente el chico se le interpuso, tendiéndole la mano a Nagi--¿qué sucede aquí?

- No te molestes Aya, Nagi acaba de renunciar, ya no será vuestro enemigo, y en cuanto a KAIS, el vendrá pronto con nosotros y todo será explicado…

- ¿Cómo estas tan seguro? Preguntó esta vez Youji.

- Por que conozco a KAIS desde que éramos pequeños y Nagi me ha abierto su mente—respondió sinceramente—será mejor que volvamos todos a la florería…ven, Nagi.  
 

Sentados los 6 chicos frente a frente la tensión se podía sentir en el aire, Aya estaba más frío y serio, Youji miraba a Terry y luego a Nagi, algo le decía que entre esos dos había una historia y sentía celos, Omi también miraba a Nagi, habían sido enemigos por tanto tiempo que el tenerle ahí, tan aparentemente indefenso le hacía sentir extraño, no entendía por que le inspiraba deseos de protegerle, y Ken, pues parecía ser el único lo suficientemente sereno.

La tensión llenaba la habitación, en el camino de regreso Nagi permaneció en silencio y muy pálido al punto que Terry lo cargó a su espalda desde el automóvil al departamento, Youji no dijo nada, ni siquiera miró a sus compañeros, sabía que la situación era muy difícil, ahora estaban todos reunidos, Nagi dormía acurrucado en los brazos de Terry el cual a su vez se apoyaba en él.  
 

- Terry, tomaste decisiones que no te correspondían—dijo Ken—fuiste como ayuda extra, no para…

- Dejar escapar a esos dos y al asesino amigo tuyo—completó Aya.

- Explica por que actuaste así—pidió Omi, trataba que los otros no fueran tan bruscos, además veía que Youji estaba mas que preocupado.

- Tomé decisiones porque de todos soy el único que no es asesino, que puede ver dentro de sus mentes y que no es movido por la venganza—dijo directamente—sus rivales estaban vencidos, el blanco del ataque muerto, les di una opción, quedarse o marcharse, Nagi decidió quedarse, ustedes vieron lo que le hicieron al albino, Nagi sólo se dio cuenta que verdaderos compañeros no actuarían así…

- ¿y el asesino ese que se llevó a Farfarello?

- KAIS, el protege a ese albino, siempre ha sido así, supongo, crecimos juntos, cuando se percató de lo que pasaba en mi casa, una noche me obligó a salir y le prendió fuego—la sorpresa era evidente en el rostro de todos—algo le pasó después, por que nunca habría permitido que yo pagara por él, por eso dijo que no me fallaría de nuevo… ahora es un asesino, pero el no ataca inocentes, los protege.

- Dices que Farfarello es un inocente, es un psicópata sediento de sangre y dolor…

- Eso era, KAIS, le cambió, por eso le vieron atacado por los suyos.

- Nadie cambia así, de pronto, sólo por que aparece alguien en su vida—afirmó Aya y casi de inmediato se arrepintió pues el rostro de Terry se transformó, una profunda tristeza inundó esos ojos dorados—yo no…

- Nadie cambia, eso es tajante, quizás…--bajó la mirada y sintió la suave caricia de la mano de Youji en sus cabellos, suspiró—KAIS vendrá, si es que aun quieren que venga, pero no dejaré que le hagan daño, tampoco dejaré que alguien de esa organización a la que pertenecen se lo haga, claro siempre tendrán la alternativa de matarme y luego atacar a Nagi o a KAIS.

- Terry, no digas eso—musitó Youji a la vez que lo estrechaba en sus brazos—nadie te hará daño…

- Sabes amor, hay promesas que se pueden cumplir y otras no, aunque la intención sea cumplirlas—le respondió besándole sutilmente los labios—estoy cansado, el sofá de la habitación es lo suficientemente grande para que duerma Nagi en él, si estás de acuerdo, Youji…

- Claro, yo le cargó—dijo poniéndose de pie y tomando en sus brazos al chico que seguía dormido, subió las escaleras seguido de Terry—tu has hecho que duerma tan profundamente, cierto…

- Sí, Nagi me hizo cambiar, tu leíste que me habían arrestado por posible prostitución, acá empecé a ganarme la vida así, una tarde me topé con él en la playa, conversamos, fui con el a su casa, porque no quería que esa noche la pasara en la calle, ni que me vendiera, sondeé su mente, y realmente estaba preocupado por mí, tuvimos sexo y fue fantástico, no te lo niego, ni te mentiré al respecto, pero no fue lo más importante, lo importante fue que ya no quería vivir en la calle ni irme con el que pagara, cuando salí de su cuarto al día siguiente—Youji le apretó contra si, estaban en la cama, Nagi seguía dormido en el sofá bien arropado—al día siguiente vine por el empleo que ustedes ofrecían…

- Te amo, y no coincido con lo que dijo Aya—le acarició el rostro con dulzura y le besó intensamente—en cuanto a Nagi, él te ayudó a tomar una decisión que cambió tu vida y te trajo a mí, le estoy en deuda, además es hermoso—dijo esto sonriendo pícaramente lo que hizo que Terry abriera los ojos con sorpresa y le tirara los cabellos—hey…

- Eres un coqueto de marca mayor—dijo a la vez que volvían a besarse—sabes, un trío sería interesante…

- Ah, ¿sí?—musitó empezando a hacerle el amor con suavidad, disfrutando del roce de esa piel suave y perfecta, del estremecimiento de ese cuerpo que ya conocía centímetro a centímetro, gozo total y completo, aún antes de estar dentro de él, mil oleadas de placer en cada estremecimiento, cada beso y caricia, en la respuesta inmediata de Terry, en el fuego que lo inundaba cuando esa piel gritaba por él, cuando las piernas le rodeaban la cintura y le exigían una unión más completa, placer cuando ingresaba a esa carne que tenía sed de él, que se contraía para meterle aun mas adentro, el ronroneo de la garganta de su dulce amante pidiendo mas, mas adentro, mas rápido, fundidos, sí, simplemente uno.


Despertó y no reconoció nada de lo que le rodeaba, se irguió y vio los dos cuerpos en la cama, ¿quiénes estaban ahí?, pasó las manos por sus cabellos desordenados, habían luchado, Terry era muy fuerte, más que él y les había derrotado, sí, eso lo recordaba y el haberse quedado en vez de huir, y el ir acurrucado en los brazos de Terry camino a la casa de los konecos, eso era, estaba aun en la casa de los  konecos, pero quienes eran esos dos que dormían ahí…


- Hola hermoso—volteó a mirarlo y le sonrió tranquilizador—estas  protegido por Youji y por mí, nadie te hará daño, ven recuéstate con nosotros…

- Terry, él es—camino hacia la cama, el chico abrió las mantas y el entro acurrucándose contra ese cuerpo tibio—los demás que opinan.

- Los demás, pues eso se verá con los días supongo, además están más preocupados por KAIS que por ti—dijo acariciándole el rostro, Youji despertó y al ver al chico ahí con ellos sonrió, Nagi también lo hizo.

 

Una semana más tarde, en la tranquilidad de la noche, en medio de un parque apenas concurrido estaban los konecos frente a frente con KAIS y Farfarello, Terry permanecía haciendo de mediador junto a Nagi.  
 

- ¿Qué es lo que tanto quieren saber?—preguntó enfrentado a los cuatro asesinos, sabía por Farfarello mucho de ellos, pero el que Terry estuviera con ellos hacía que les diera oportunidad de hablar.

- ¿Qué planean tú y Farfarello?—Aya se mantenía alerta, lo mismo que los demás.

- Um., pues vivir—dijo simplemente—el encontrarnos fue una coincidencia, no pretendo mezclarme en vuestros asuntos…

- Eres un asesino, creo que eso te hace parte de nuestros asuntos—afirmó Aya—estas con unos de nuestros enemigos.

- Soy un asesino, pero no a sueldo como ustedes—enrostró con voz fría, la mirada de suplica de Terry le hizo suspirar—Farf estaba antes con sus enemigos, ahora esta conmigo y lo que les suceda no nos interesa en lo más mínimo, salvo en lo que concierte a Terry, yo acabaré con cierta basura humana, lo demás es asunto de ustedes.

- Basura humana, así le llamas a los que asesinas—dijo Omi hablando por primera vez, se estremeció al ver la mirada dulce que le dio el joven.

- Eres muy hermoso—musitó lo suficientemente audible para que le escucharan—basura humana, sí, todo el que dedica su vida a dañar a niños y jovencitos por puro placer, es basura que debe ser eliminada,  acaso lo dudan, ¿estaríamos todos aquí y convertidos en los monstruos que somos si alguien hubiese acabado con la basura a tiempo?…

 - KAIS…marchémonos—pidió suave y casi suplicante Farfarello, ante la evidente sorpresa de los konecos que nunca le habían visto tan normal y sumiso.

- Sí, de inmediato—se acercó a Terry—yo…

- Lo sé, lo sé, KAIS, quisiera que no te hubieras convertido en lo que eres ahora, pero yo estaré siempre para ti—dijo tendiéndole la mano que fue estrechada fuertemente por el joven—cuídate…

- Siempre, Terry—respondió y dando media vuelta seguido por Farfarello desaparecieron el la noche.

 

- Así que simplemente se van—dijo Ken rascándose la cabeza con sorpresa confuso.

- Nada es simple—musitó Aya—espero que esto resulte…

 

Los muchachos regresaron a casa silenciosos, cenaron como si nada hubiese pasado, quizás fuera posible que sus mundos no se mezclaran, si quizás.

 

- Terry, te amo—dijo acariciándole los cabellos, su mano se topó con otra y sus dedos jugaron acariciantes, los ojos oscuros destellaron y los labios entre abiertos se unieron, suspiraron—te amo Nagi…

- Les amo—musitó uniéndose al beso mientras sus caricias se mezclaban.

 

  Terry y Nagi a veces ayudaban en sus misiones a los cuatro jóvenes pero casi todo el tiempo se encargaban de la florería, hacían repartos y habían vuelto a la escuela. De KAIS, de vez en cuando aparecía algún cadáver mutilado, la marca registrada del chico era que morían desangrados lentamente, suponían que Farfarello seguía con él, y en cuanto a Schuldig y Crawford, habían rumores, solo rumores.

 

 

Fin

 

Katana = espada japonesa

konecos = gatos(los chicos de la florería cuando van como asesinos usan nombres de razas de gatos)