"Missai"
Basado en Weib Kreuz
By Mickaelle y Ruby
MISION TRES
SEGUNDA PARTE
Como ya saben, supongo, esta historia esta muy libremente basada en Weiß kreuz, pero muyyyyy libremente, salvo los personajes de ese manga…los demás...son nuestros, es decir, de Ruby(hermosos y mortíferos trillizos) y míos(Ian, Missai, Seiko y compañía)…si bien intercambiamos ideas para el desarrollo del relato, por cosas de conexión escribimos a parte capítulos…okis…gracias por seguir leyendo…sé que hemos demorado una eternidad en la continuación…
Capítulo uno: después de la tormenta
Tranquilízate—intercambió una mirada cómplice con Nagi, el cual entendiendo movió uno de los sillones, de manera que Missai quedó repentinamente sentado en él—nos mareas…
Es que se supone que debiera estar ya aquí—gimió mirando por enésima vez el reloj en la pared de la sala—quizás…
Nada, solo se han demorado, debieras tener en cuenta que ya no vivimos en plena ciudad, gatito impaciente—señaló Omi que para evitar que su inquieto compañero volviera a pasearse como gato enjaulado se dejó caer en sus piernas—mímame por mientras…
Ojitos de gato…--le besó la frente, claro él vería ese día y todos los siguientes a su amor, pero el muchacho solo debía conformarse con los escuetos informes sobre el progreso en la recuperación del pelirrojo—a veces soy muy impaciente…
De eso no hay duda—dijo Nagi, el convivir con esos dos konecos había resultado mucho más fácil de lo que habían esperado, la tensión de molestarles con algún gesto o palabra se había ido borrando rápidamente, eran mucho más tolerantes y relajados que su antiguo jefe, además había descubierto que el nuevo Farfarello era un gran compañero, en realidad estaba surgiendo entre ellos lazos de cariño y confianza.
Viene un carro—anunció Farfarello que estaba sentado cerca de los grandes ventanales, de inmediato Missai salió corriendo llevando aun en sus brazos a Omi—de verdad está ansioso.
No hay duda, lo ama—comentó poniéndose de pié—ahora veremos qué tal le sienta el que estemos con ellos…
Supongo que no tenemos muchas alternativas—comentó con un suspiro y casi de inmediato Nagi se refugió en sus brazos, el sentirle así generó una cálida oleada de sensaciones, hundió el rostro en esos cabellos—todo estará bien…
Sí, lo sé—musitó y separándose un poco, vió como entraban los tres konecos, Ken venía entre Missai y Omi y al verles su rostro se puso serio—Hola…
Así que es verdad, ahora son parte del equipo—musitó sin mucho entusiasmo.
No seas malo—susurró a su oído y aprovecho para depositar un dulce beso en el cuello de su amado—demoraste tanto que ya partía a buscarte…
Y no es broma—dijo Omi, ya los dos enamorados estaban adecuadamente acomodados en el amplio sofá, Missai mantenía en una cómoda posición a Ken—con Nagi casi recurrimos a atarlo, por que ya nos tenía mareados…
Pasé a ver a Aya antes de venir…está mucho mejor, quizás ya lo tengamos con nosotros en una semana…claro que al igual que yo, no podremos entrar de inmediato en acción—señaló.
Ojalá ya estuviera aquí—susurró con un suspiro Omi—pero si tú y Aya deben recuperarse, no se tiene que preocupar, porque Missai, Nagi, Farfi y yo estamos perfectamente listos para protegerles y mimarles.
Hablando de mimos, serviremos la cena—dijo Farfarello poniéndose de pie y fue seguido de inmediato por Nagi.
De verdad se han llevado bien con esos dos—preguntó enfrentando las miradas de sus dos compañeros.
Sí, es verdad, Nagi es tan dulce como ojitos de gato, aunque al principio estaba muy asustado, creo que pensaba que al menor error le golpearían o algo así—comentó Missai—cierto Omi…
Es verdad, creo que vivía muy tenso antes…en cuanto a Farfarello, te darás cuenta cuan cambiado está, es como si fuera otra persona, ya no está demente—vió la sorpresa e incredulidad en el rostro de Ken—te digo la verdad, al parecer Mente Maestra le acomodó algo adentro antes de morir…según Nagi, Mente Maestra había cambiado mucho…le extrañan…sabes…
Fueron compañeros por años, igual deben extrañar a Oráculo—comentó desapasionadamente.
No, al él no lo extrañan, creo que a él le temían—musitó Missai, justo en esos momentos entraron los dos jóvenes trayendo bandejas con la cena.
Creo que será más cómodo para Ken comer aquí—señaló Farfarello depositando una de las bandejas donde estaban la cena del Ken y Missai.
Nosotros nos podemos acomodar en la alfombra—dijo Nagi dejando la bandeja en la mesa de centro, donde estaban las otras tres cenas—iré por los refrescos…
Así que ya no estas loco, Farfarello—comentó fijándose en la reacción del albino, de inmediato se dio cuenta del cambio, esos ojos le miraron directos y controlados.
Ya no, aunque sigo siendo un asesino, supongo, pues la habilidad con las armas la conservo—respondió con simpleza—la cordura fue un presente de Schuldig…
Siento habérselos recordado—vió el impacto en ambos rostros al recordar al pelirrojo.
Lo que siento es que haya muerto cuando estaba siendo una persona mucho más agradable—musitó Nagi—desde que se cruzó con ese rubio, el que le vió como un chocolate blanco con hilos de frambuesa….
¿Chocolate?…¿Rubio?—repitió Ken.
Sí, ese que es parte del equipo que nos enfrentó, se lo encontró antes de que se rebelara como nuestro enemigo, en unas tiendas en el centro, le leyó la mente y eso era lo que pensaba de él, recuerdo que llegó ya distinto a partir de esa tarde—respondió Nagi—luego cuando lo enfrentamos ninguno de los dos se atacó, una cosa es segura, el rubio no mató a Schuldig, fueron los pelirrojos…esos malditos trillizos…
Pero el rubio si hirió a Aya—musitó con un dejo de rabia Omi.
Lo que me sorprende es que según Aya, ese rubio cuando atacó, fue increíblemente certero en acabar con Takatori y Oráculo, pero cuando se trató de Aya, pues dudaba, según él le escuchó varias veces decir “lo siento golosina”…--comentó Ken—casi como si no le quedara otra alternativa…
Muy extraño—musitó Missai, él por más que trataba de recordar, no tenía ni una imagen del rubio que todos mencionaban, claro su única preocupación fue sacar de ese caos a Ken y luego a Aya, solo había aprestado atención a eso y a detener los ataques increíblemente rápidos de los trillizos—yo no le vi…al rubio, digo…
Pero sí entro cuando caí herido—señaló sorprendido Ken.
Justamente, la atención de los trillizos se centró en su llegada y yo solo me preocupé de sacarte del lugar—musitó quedito y depositó un beso en la frente de su moreno—eras lo mas importante en ese momento…
Gatito—susurró disfrutando de la calidez de esos brazos que había extrañado esas dos semanas en la clínica.
En fin, supongo que cuando el equipo esté nuevamente operativo, ya tendremos oportunidad de encontrarnos de nuevo con esos cuatro, solo que esta vez estaremos más preparados—señaló Omi—no la sacarán tan fácil.
Eso es verdad no volverán a sacarla tan fácil—repitió Farfarello, que al igual que Nagi querían vengar la muerte del pelirrojo—esos trillizos…
Los trillizos—musitó Nagi y poniéndose de pie, procedió a retirar los platos ya vacíos.
El rubio mató a Oráculo e hirió a Aya—señaló Omi.
Es verdad—reconoció Farfarello—solo que si tú sientes dolor por el daño que le hicieron a Aya, nosotros extrañamos a Schuldig solamente…nos duele su muerte, para oráculo solo éramos armas, nada más.
Han averiguado algo más de Neogénesis—preguntó Ken.
No, tenemos prohibido hacerlo, ni siquiera se nos permite nombrar esa organización—respondió Nagi—cada vez que Max se comunica con nosotros repite la orden de prohibición.
Vaya…eso es interesante—musitó Ken.
Si lo es pero ahora tú debes ir a la cama, vamos—dijo Missai que sin darle oportunidad de pararse, le cargó escaleras arriba a pesar de las protestas del moreno—deja de decir tonterías, te voy a cuidar y mimar…
Pero Missai si yo puedo caminar y…Missi—ya este le había depositado con delicadeza en la amplia cama y le desnudaba completamente—Missi…
No sabes lo angustiosas que han sido todas estas noches sin ti, por más que he dormido con Omi, no es lo mismo, ojitos de gato es muy tierno, pero yo te amo solo a ti—confesó metiéndose desnudo entre las cobijas y abrazándole—te amo…
Mi hermoso siamés, te amo—sus labios se unieron en un beso apasionado, sus cuerpos se estremecieron, reconociéndose y anhelándose, pero Missai no avanzó, solo le mantuvo pegado a su piel, y siguió disfrutando del contacto de sus bocas—Missai…
Cuando estés mas recuperado, yo soy tuyo, mi alma, mi corazón y mi cuerpo—susurró aspirando profundamente el perfume de su piel morena—con tenerte a mi lado ya soy feliz.
Gatito, mi hermoso gatito—hundió los dedos en esos cabellos y volvió a buscar la calidez de esa boca—cada momento de separación he deseado estar contigo en mis brazos—deslizó las manos por la piel suave en una incitante caricia—quizás tú puedas esperar pero yo no creo poder….Missi…
Pero…--en un hábil movimiento Ken le indicaba en específico lo que quería, se sonrojó intensamente, por que hasta ahora siempre había tomado el rol de pasivo, pero Ken le estaba indicando claramente que le quería sentir dentro—yo nunca he…
Nunca…pues mejor así soy el primero en darte placer así—musito mientras le lamía los labios incitante—haslo amor…entra en mí…
Kenny…--musitó casi como un ronroneo mientras situando sobre su amor empezaba a cubrirle el pecho con besos, lamió y mordió las tetillas hasta que estas parecían arder, su mano derecha acariciaba sensual el miembro erecto de Ken, haciendo que los suspiros y gemidos escaparan roncos del pecho de su moreno, sin dejar de masturbarle su otra mano buscó el ojete aterciopelado y empezó a acariciarlo, estimulándolo, cuando se decidió a introducir uno de sus delgados dedos, éste se abrió como una boca ansiosa y caliente, a poco estaban ya tres de sus dedos dentro de ese estuche cálido moviéndose y generando corrientes cada vez más fuertes de placer.
Dios, Missi…haslo, ya no puedo más, necesito que me penetres—suplicó buscándole la mirada para que no le quedara dudas de sus palabras.
Si, amor, sí—reemplazó sus dedos por la cabeza hinchada de su miembro, empujó y ese túnel de carne caliente le envolvió, masajeando su polla, estimulándole a ir hasta el fondo, de hecho las caderas de Ken se movieron para hacer más total la fusión, fue este último gesto lo que desencadenó todo el fuego que estaba conteniendo, todo su cuerpo enloqueció y se dio al placer de entrar y salir de ese estuche vibrante cada vez más intensamente, mientras depositaba besos apasionados en los hombros y cuello, hasta que cuando ambos alcanzaron la cúspide su boca buscó la de Ken, envolviéndose en un apasionado beso mientras le inundaba las entrañas con su simiente.
Que te sucede Nagi—medio preguntó al verle entrar a su cuarto, el muchacho no respondió, solo se acercó a la cama y se metió en ella acurrucándose en sus brazos—Nagi…
Quisiera que no hubiera muerto, no quiero perderte a ti también—hundió el rostro en el torso del albino y éste le abrazó cálido a la vez que le acariciaba la espalda—Farfarello…
Lo único que puedo prometerte es que pondré todo de mi parte para que sigamos juntos—besó esos cabellos castaños—ahora duerme, pequeño…
Nunca me habías dicho así—susurró.
Nunca habías venido a dormir en mis brazos—respondió, mientras sus manos acariciaban la espalda y cuello de su joven compañero..
Los cuatro muchachos recibieron al pelirrojo, éste usaba un bastón y estaba terriblemente pálido, pero al menos caminaba por sus propios medios.
Siéntate Aya, no debes esforzarte de mas—musitó atento Missai, mientras Omi acomodaba varios cojines en el sofá para que así se recostara.
Ven—susurró llevándole hasta el sofá y haciéndolo recostar--¿tienes hambre?.
No, estoy bien—respondió y fijó la mirada en los dos nuevos integrantes, quien diría que terminarían con ellos como aliados—veo que están plenamente recuperados…
Sí, lo estamos, Missai nos ha tenido haciendo practicas de trabajo en conjunto—explicó con una serenidad que hizo asombrar a Aya, Farfarello—ya que debemos amoldarnos a que ustedes no tienen capacidades psíquicas…
Vaya que estas cambiado…casi…
Normal…sí, todo lo normal que se puede ser en nuestro oficio—respondió esbozando una sonrisa—supongo que ahora deberé cargar con el peso de una conciencia, como todos ustedes…
Antes no lo hacías?—medio preguntó Omi.
No, es lo bueno de estar demente, la conciencia es una cómplice no un juez—aclaró—como en todo, se gana y se pierde—antes que terminara de decir esto ya tenía acurrucado en sus brazos a Nagi, el cual cada día parecía estar mas ligado a él.
Aya podrías explicarnos cómo fue tu enfrentamiento con el rubio—pidió Missai—nosotros solo tenemos una clara imagen de lo sucedido con los pelirrojos…
Claro, el rubio es increíblemente rápido y letal, en un solo movimiento le vació las cuencas de los ojos y el cerebro a Takatori y esquivó cuatro disparos de Oráculo antes de acabar con él, luego me enfrentó a mi, manejaba dos dagas con las cuales detenía mis ataques, de hecho no logré herirle aunque de alguna manera terminó sangrando de profundas heridas en el pecho, cadera y pierna, no entiendo en realidad qué sucedió, en un principio musitaba “¿dulce o presa?”, luego dijo con convicción “Golosina”…y cuando me hirió juraría que decía “lo siento Golosina”, era un tipo muy extraño. Pudo eliminarme, pero me dejó vivo, luego uno de los pelirrojos apareció, vió que yo estaba casi inconsciente pero tampoco me eliminó, solo le escuché decir “todos los blancos eliminados”…
Eso si que es extraño…sabes, el rubio se refería a Schuldig como chocolate blanco, por eso nunca lo atacó, si te denominó golosina y decidió no matarte, es que simplemente no clasificaste dentro lo que considera presa—dijo con un murmullo Nagi—los pelirrojos aparentemente solo eliminan objetivos pre determinados y obstáculos, si el objetivo está eliminado se retiran…
Precisión, al parecer eso es lo que los caracteriza, atacan objetivos pre determinados, anulan obstáculos, acaban con el objetivo y se retiran…al menos los pelirrojos, creo que el rubio es capaz de acabar con todos aquellos que en el proceso clasifique como presas, no me extrañaría que inicialmente el rubio trabajara solo—analizó Missai luego de escuchar a Aya y a Nagi—como tenía clasificado a Mente Maestra como golosina, pues los pelirrojos fueron los encargados de atacarle, ya que él no le atacaría, claro que los pelirrojos no sabían que estaríamos nosotros ahí…
Interesante deducción, ellos eliminaron a sus objetivos, por lo tanto nosotros fracasamos, esto es una realidad—dijo Aya—Kritiker no está nada satisfecha, claro que el investigar esta organización les está resultando problemático, cubren muy bien su existencia…tengo entendido que ya se han perdido dos de los mejores agentes cibernéticos en los intentos por ingresar a sus registros…
Vaya…no deben haber sido tan buenos—dijo riendo Missai—bueno no se ustedes pero yo ya tengo hambre…iré a ver la cena…
Te acompaño—dijo Ken.
Aya—musitó quedito—de verdad te sientes bien…
Si, pequeño—respondió, las tres semanas en que había estado en las instalaciones de Kritiker recuperándose le habían servido para darse cuenta cuanto extrañaba a ese muchacho, de alguna manera éste se había convertido en parte de su vida, aun cuando se había prometido nunca más permitir que uno de sus compañeros entrara en su corazón.
mickaelle