"Missai"
Basado en Weib Kreuz
By Mickaelle y Ruby
Capítulo seis: dudas…¿a quien amas? ¿quién es amigo y quien enemigo?
Habían estado atentos al regreso de Sasha a su habitación, cuando éste no se produjo, los tres se dejaron caer en la amplia cama, vestían solo sus pantaloncillos para dormir, se miraron, sus ojos mostraban ansiedad, ira y frustración, sobretodo frustración, estaban completamente seguros que Sasha amaba a Ian, pero ellos también le amaban, tanto o mas que el ex pelirrojo ahora rubio, ellos habían roto mil reglas para solo disfrutar de una sonrisa en ese rostro delicioso de Ian, por escucharle reír y verle abrazar a Kuro.
No es justo—balbuceó finalmente Ismael.
No es justo—repitió Louis.
Somos unos tontos—masculló Vladimir a lo cual sus dos hermanos le miraron—entre nosotros nunca hemos dudado…¿por qué se nos hace tan difícil demostrárselo?…
Sabes porque—susurro Louis empezando a besar el torso de Vladimir y deteniéndose en una de sus tetillas empezó a torturarla dulcemente con lamidas y chupadas, mientras una de sus manos acariciaba la entre pierna de Ismael.
No debemos…dejar que…el temor nos congele—jadeó Ismael pues la caricia en su sexo le enervaba los sentidos, sus manos despojaron del pantaloncillo a sus dos hermanos y acarició los sexos ya erguidos.
Debemos ser capaces—jadeó Vladimir atrayendo hacia sí a Ismael y besándole apasionadamente en la boca.
De demostrarle lo que se siente—jadeó Louis buscando esas bocas e introduciendo su lengua ávida mientras sus dedos apretaban alternadamente las tetillas de sus hermanos.
Ser devorado por la pasión roja—concluyó Ismael, que rozó los miembros con el suyo haciendo estallar el deseo a tal punto que ya no hubieron palabras, solo gemidos y fusión.
Más tarde seguían desnudos y abrazados, sus labios algo hinchados, sus cuerpos aun surcados por las huellas de las bocas ávidas y las manos frenéticas, y aunque habían alcanzado la cúspide del placer seguían tristes.
Debemos dormir—musitó Ismael acomodando su cabeza en el hueco del hombro de Vladimir, mientras Louis hacía lo mismo del otro lado de la cama.
Debemos dormir—repitió Louis.
…--no dijo nada, solo cerró los ojos, las palabras de Sasha aun resonaban en su mente, sabía perfectamente que en las mentes de sus hermanos también, superar los traumas, si Ian podía hacerlo…ellos también debían poder…debían poder. Poco después dormían, al principio sueño libre de imágenes, pero poco a poco sus mentes empezaron a poblarse de imágenes, lejos de asustarse, estaban los tres, juntos, serenos, el cielo era muy azul, como los ojos de Ian y el campo de trigo maduro se parecía a sus cabellos, se escuchaba cerca el repicar del agua en las rocas de un riachuelo, caminaron hacia él, ahí estaba parado Sasha, que al verles sonreía, y les hacía un gesto para que miraran en cierta dirección…al hacerlo veían a Ian, recostado en la hierba con Kuro como almohada, el rubor inundó sus mejillas, pues le disfrutaban en su total desnudez, la piel como invitándoles a tocarla, al buscar a Sasha este simplemente les hacía un gesto como indicándoles que fueran mientras el se recostaba y parecía dormir…
Bien Kuro, creo que tus amos y tu amigo esta mañana están remolones, vé a despertarles—dijo mientras servía los desayunos, el gran lobo salió camino a la habitación de los pelirrojos, ladró medio minuto en la puerta hasta que escuchó los inconfundibles ruidos de los tres dejando la cama…no esperó, corrió hacia el tercer piso y entró a la habitación de Ian saltando en la cama y empezando una lluvia de besos a lo Kuro.
Para…ja, ja, ja, ja, ja, para…--medio gritó y finalmente se abrazó al cuello del inmenso animal y deposito una lluvia de besos en su frente—te quiero tanto…gracias por despertarme, amigo…voy al baño y bajo en un par de minutos…
Kuro satisfecho volvió al primer piso, la mesa ya estaba servida, un gran plato estaba esperándole con su comida favorita, al verlo buscó a Sasha, este estaba muy quieto mirando hacia el exterior, su rostro mostraba preocupación, se acercó y le lamió la mano derecha.
Que bien que te guste…desayuna, muchacho—susurró y dejó la ventana yendo a sentarse en su puesto habitual, la noche recién pasada había sido todo lo maravillosa que había esperado, amar a Ian era lo mejor que le había pasado en su vida, quizás por eso le resultaba tan duro aceptar que…suspiró…Ian no permitiría que se separaran, no, ya lo había probado, pero no podía evitar sentir miedo a perder a Ian o a uno de esos tontos pelirrojos, antes no le preocupaba que salieran heridos sus compañeros de trabajo, porque eran eso, compañeros, ahora…
Que rico, tengo mucha hambre—dijo entrando y tomando asiento al lado de Sasha, pero antes de tocar los alimentos, se acercó y le besó en los labios—te amo…
Come, Ian…--susurró acariciándole con sutileza la mano cercana a la suya, un gesto de total intimidad, los tres pelirrojos entraron, al mirarles vio en sus ojos entre molestia, confusión, ansiedad y decisión—remolones siéntense a desayunar de una vez…
Alguna vez que seas tú el que sirva el desayuno—contestó riendo Ian, que había amanecido de un ánimo envidiable, luego mirando a sus pelirrojos—están taaaaaaann lindos hoy, Vladimir, Ismael, Louis…
Estas muy alegre—susurró Ismael, dedicándole una mirada critica a Sasha que se hizo el desentendido.
Son las 6.30, desayunemos, pronto tendremos la información—recordó Louis.
Tenías que recordarme eso—masculló Ian.
No te molestes, solo es una misión, olvida de quien se trata—pidió con un tono de voz suave Vladimir, sus ojos se encontraron con los de Ian y ambos se sonrojaron intensamente, Ian solo atinó a asentir y concentrar toda su atención en su desayuno, mientras él, sintiendo mil mariposas en el estómago no se atrevió a mirar a sus hermanos.
Sasha sonrió, al menos uno estaba empezando a revelarse a los traumas, miró a los otros dos y vió algo de confusión, bien, poco a poco, si tenían suerte y tiempo.
En otro lugar…
No me gusta esto, es como la calma antes de la tormenta—musitó Nagi dejándose caer en la alfombra mientras lamía un cono de helado, como todos los gatos, era según Missai el premio por un trabajo bien hecho, aun cuando el blanco central hubiese resultado mucho mas difícil de someter de lo esperado, de hecho, Aya había rabiado a mas no poder al ver cuan heridos habían terminado.
Esta organización nueva es distinta, no solo posee buenos elementos, es como si tuviera poderes para normales y no me refiero solo a los que tienes tú Nagi--comentó Ken—si no fuera absurdo, diría que usan magia.
Lo sé, cuando ataqué al rubio nuevo me pareció extrañamente familiar y luego el otro murmuró algo y simplemente las balas dejaron de tocarle, y eso que Takatori y uno de sus hombres casi descargaron una arma sobre él…
Um…demasiadas interrogantes, es verdad, pero me queda una certeza—dijo serio Aya mirándolos a todos a los ojos alternadamente—debemos mejorar, si nuestros adversarios son tan efectivos, nosotros debemos ser capaces de mejorar, el entrenamiento debe ser aun mas intenso…
Temía que dijeras algo así—musitó Missai mientras se tocaba la herida ya adecuadamente tratada—además estoy casi seguro que la tal Neogénesis no se va a quedar tan tranquila con que le hayamos arrebatado a ese joven…dicho sea de paso, el maldito tiene una puntería y velocidad envidiable…hirió dos veces a mi Kenny…
Entrenamiento—dijo con sencillez Farfarello—resistencia al dolor, perfecta concentración y tal como dice Nagi, magia…estoy seguro que muchas de las habilidades que mostraron se deben a una fuerza que no es tan simple y explicable.
Al menos Muerte Roja y Golds Rain están tan heridos como nosotros—musitó suspirando Ken, que se dejaba mimar por las caricias de Missai.
Yo no estaría tan seguro, si son capaces de desviar balas, resistir heridas y seguir luchando, no dudo que tendrán algún medio para curar mucho más rápido las heridas—fueron las palabras de Aya, que asiendo de la mano a Omi se dirigió hacia su habitación dando por terminada la conversación—descansen que mañana seguro será un pesado día.
No me gustó para nada eso—musitó Missai mientras ayudaba a desnudarse a Ken, cosa que no era muy rápida porque depositaba lo que él llamaba un beso curativo en cada centímetro de piel que quedaba al descubierto.
Aya es realista, amor—suspiró dejándose caer en el lecho y disfrutando de su gatito que se desnudaba rápidamente para acostarse a su lado y abrazarle—me sorprende de hecho que no nos siguieran…
Ummm…tienes razón—dijo bostezando, se le cerraban los ojos, pero paso algo que no esperaba, imágenes como las de sus sueños pero esta vez estando aun despierto acudieron—Kenny….Kenny…--musitó temblando a la vez que se le acurrucaba—“enemigo antiguo pero con otro rostro, cabellos rubios que no lo son, misma sangre enfrentada, dolor y recuerdos encadenados, en enemigo y el amigo confundidos, habrá tregua antes que estalle el caos, azul de tormenta, dolor desencadenado que solo el amor detiene…”…Kenny…Kenny….
Shisss…tranquilo…tranquilo—musitó acariciándole con dulzura—todo está bien, solo son imágenes, ya las conoces….
Pero porque estando despierto…por qué—buscó la mirada de esos ojos castaños que tanto le daban calma.
Quizás porque estamos en un momento crucial, algo que debe ser tan intenso que debes ser capaz de afrontarlo…amor…creo que es algo que te involucra directamente, que tú deberás controlar…
Pero…dolor y recuerdos…lo que mas me duele es la pérdida de mi hermano…crees que…--abrió muy grandes los ojos, por primera vez cada palabra que le había venido en sueños y los hechos mencionados por los demás al enfrentarse a Gold Rain se combinaron—dijeron que Gold Rain tiene cabellos muy rubios y ojos azules…Ian…mi hermano tenía cabellos rubios y ojos azules…quizás…quizás…
No pienses antes de tiempo eso…es verdad que ambos tienen similares cabellos y ojos pero puede ser una coincidencia—tranquilizó, aunque él empezaba a temer que esa fuera la realidad—pero si llegan a ser el mismo…actuaremos en su momento, si es tú hermano evitaremos matarle…lo sabes…
Mickaelle, vam_sethis@hotmail.com
Aun quedan al menos tres capítulos mas, ya que…la verdad la verdadera tormenta aun no se desata… gracias por seguir leyendo.