"Un Chico facil"
Basado en Weiß Kreuz
By Mickaelle

 

Capítulo dos

 

- Vamos, sólo una vez más, ¿qué te cuesta?

- No, Omi, ya mi estómago no soporta más—dijo Youji dejándose caer en la banca donde ya estaban sentados Ken y Aya, los cuales denegaron también.

- Pero me quedan 3 pases dobles aún—dijo con cara de fastidio el muchacho de 17 años, prácticamente todos los que iban a la montaña rusa estaban con pareja, estaba por darse por vencido cuando vio aun muchacho observando el juego, evidentemente solo, se le acercó y tras unas palabras ambos  entraron al juego.

- Este Omi no tiene caso, es un adicto a la montaña rusa—dijo Ken suspirando—tengo sed, iré por unas sodas—después de casi media hora y agotados  los pases vieron acercárseles a un Omi sonriente seguido del joven que le acompañara.

- He, estuvo fantástico, Ken, Youji y Aya, este es Mick—presentó sonriente.

- Hola—hizo un leve gesto con la mano, dos de los jóvenes le sonrieron abiertamente, mientras el pelirrojo sólo le dedicó una breve y fría mirada—gracias por compartir tus pases, Omi, ya me tengo que ir.

- Recuerda que iras a ver mis juegos de computación, Mick…

- Claro, martes o miércoles, después de las 4—dijo sonriendo y haciendo un gesto de despedida se marchó.

- Como es eso, le invitaste a casa—dijo Aya con un gesto interrogativo.

- Pues sí, el sabe de juegos y además me ayudará con un trabajo de ciencias, es un chico agradable, tiene 18 años…

- Vaya, vaya, y donde vive, que más sabes de él—interrogó Aya.

- Um, nada más, pero cuando vaya le aplico un interrogatorio—dijo guiñándole un ojo.


Era martes, 5 de la tarde y un Omi molesto se encontraba sentado en la escalera que daba hacia los cuartos, ni las bromas de Youji y los dulces comentarios de Ken le sacaban de su mal humor, había estado esperando la visita del muchacho los dos últimos días, planeando que juegos  mostrarle, y ahora  no se había aparecido.  

La campanilla de la tienda tintineo por enésima vez, Aya ni miró, seguro que eran molestas colegialas, Youji si volteó a atender esbozando una amplia sonrisa—hola Mick…  

- Hola, Youji, ¿está Omi?—le dedicó una luminosa sonrisa al joven alto  de mirada alegre.

- Claro, espera un momento—desde las escaleras alzó la voz—Omi, tu visita ha llegado—se escucharon los pasos rápidos del muchacho que con una sonrisa deslumbrante se presentó.

- Hey, Mick, que bueno que llegaste—dijo tendiéndole la mano que fue estrechada de inmediato.

- Se me olvidó decirte que soy nuevo en la ciudad y podía atrasarme—explicó como disculpa—me perdí…


En la habitación de Omi de inmediato conectaron la p.c. y empezaron a jugar en los numerosos juegos que el chico tenía, Mick demostró ser muy bueno en eso, claro que complotaba el que Omi se distraía observándole, Mick le parecía hermoso, un rostro perfecto, de ojos grandes de color miel y largas pestañas rizadas, labios tan tersos, llenos que le despertaban ganas de besarlos y morderlos, usaba los cabellos largos cayendo desordenados sobre los hombros bien marcados, el torso se denotaba firme, “demonios”, ”se estaba excitando”—iré por algo para comer y beber,

- Ok—cuando estuvo solo en la habitación suspiró, era agradable ese cuarto, aunque le quedaba claro que ese chico en cualquier momento  se le tiraría encima…


Omi regresó con una bandeja con emparedados y refrescos. Que de inmediato comenzaron a devorar con apetito.


- Esto está delicioso—dijo bebiendo de la soda—¿no se supone que además te ayudaría en un trabajo de ciencias?

- Claro, tengo que entregarlo el viernes, había pensado utilizar algo de química, ¿qué opinas?

- Um, sería interesante, pero en cuanto a alguno de tus compañeros se les ocurra hacer un explosivo, adivina quien sería el primer sospechoso.

- Yo, tienes razón, entonces…

- Pues ecología, mezclamos un poco de biología y de química, mira—empezó a bosquejar en la pantalla el proyecto de recuperación de suelo y agua, utilizando materiales que de seguro estarían disponibles en la cocina y florería—listo ahora solo tenemos que armarlo…

- Fantástico, oye si que eres bueno en esto, supongo que te va muy bien en la escuela—comentó mirando los esquemas que se estaban imprimiendo.

- No, por que deje la escuela hace un año—contestó recostándose en la cama—Um, que cómoda, espero que no te moleste, me duele la espalda ve a buscar los materiales que necesitamos…

- Claro de inmediato—salió, aunque debía reconocer que lo único que quería era hacerle compañía en esa cama y jugar un rato con la anatomía perfecta de Mick, encontró todo y volvió a la habitación, el chico estaba con los ojos cerrados, y se veía maravilloso, dejó  aun lado lo que traía y se le acercó, se inclinó y aprovechándose de la situación le beso con pasión, le sintió reaccionar, esa boca tembló y respondió a la caricia, el cuerpo cedía a su peso, así que fue más allá y le acarició osadamente—Mick…

- Para—jadeó separándole y levantándose ágilmente—será mejor que le dediquemos tiempo al proyecto de ciencias…

- Mick, me gustas y…--se le volvió a acercar, el chico era más alto que el, en realidad tanto como Youji,  y por lo que había sentido al acariciarle, su cuerpo estaba muy bien formado y su musculatura era marcada—te gusto, cierto…

- Sí pero, no vine hoy para tener sexo contigo, sino para ayudarte con esto, además en poco rato tengo que irme, entro a trabajar a las 7,30…

- Ok, con los esquemas que hiciste no me será difícil avanzar en el proyecto, así que—de un rápido movimiento le atrajo hacia sí, sujetándole firmemente para llevarle de nuevo a la cama y comenzar un juego de besos y caricias, que esta vez se prolongó hasta que el relog dio las 7 y un Mick agitado y con las ropas revueltas salto de la cama—Mick…

- Debo irme, mañana vengo a terminar contigo el proyecto, ok—dijo medio acomodándose las ropas y saliendo antes que le pudiera detener.


Bajaba de dos en dos los escalones cuando se tropezó con Ken que cargaba una canasta con ropa, el joven se tambaleó al igual que la canasta, siendo ambos detenidos por la rapidez de reflejos de Mick.  

- Auch—exclamó Ken medio aferrándose a Mick que le rodeaba la cintura con un brazo mientras que con el otro sostenía la canasta, al ver el rostro tan cerca del suyo no puedo evitar sonrojarse—Mick…

- Perdona, te atropelle, iba apurado y …--el sonrojo del joven le pareció muy atractivo—estas bien…

- Si—dijo enderezándose y separándose del cuerpo cálido—por que tan acelerado por irte…

- Se me hizo tarde, correré a la estación más cercana de tren metropolitano, nos vemos—dijo sonriendo.

- Espera, te llevó en mi moto, dame un minuto—corrió a su habitación tomo su chamarra, las llaves y se unió al muchacho—vamos, toma el casco, dame la dirección de tu trabajo…

- Pero no es necesario—la mirada imperativa de Ken le hizo cerder, le dio la dirección y subió tras él en la moto aferrándose a su cintura, el viaje fue rápido, Ken conducía con gran habilidad, así que en 15 minutos estaban parando frente al club donde trabajaba Mick—gracias, Ken.

- Trabajas aquí—miró con sorpresa se trataba de un club donde abundaban las parejas homosexuales.

- Si, es buena la paga, bueno gracias por traerme, debo entrar—dijo a la vez que despidiéndose con un gesto entraba al club.