"Un Chico facil"
Basado en Weiß Kreuz
By Mickaelle

Capítulo 3

 

Estuvo unos minutos dudando hasta que la curiosidad pudo más  y entro al club, estaba ya bastante concurrido, parejas de todo tipo, heterosexuales y homosexuales, la música era excelente, se acercó a la  barra y pidió una cerveza, las luces se dirigieron al escenario donde se anunció el inicio del espectáculo, la música cambio y un grupo de bailarines con escasa y provocativas prendas  comenzó a moverse sensualmente, el público miraba embelesado los movimientos de caderas, tan plenos de sexualidad, casi de inmediato reconoció a Mick, se veía maravilloso, su cuerpo solo podía ser definido como perfecto y sus movimientos eran los mas precisos y tentadores, se bebió de un trago la cerveza, sintiendo se afectado físicamente—dios…


- Es todo un bombón, pero no esperes que te preste atención ese chico es un témpano cuando le buscas para ligar—dijo el barman—muchos lo han intentado…mira…--los bailarines empezaron a descender del escenario, y los fans apasionados les acariciaban y ofrecían regalos, pero los que se acercaban a Mick eran rechazados, hasta que este fijó su mirada en la barra y se dirigió con paso firme hacia ella—hey…

- Sírvele un tentación nocturna, Ed.—dijo a la pasada al barman y luego antes que Ken pudiera decir nada, le atrajo hacia sí y le beso intensa y sensualmente, la luz estaba sobre ellos, y un murmullo recorrió la sala, finalmente se separo unos centímetros—no te vayas, ok, me esperas…

- Ok, ok—musitó estremecido de pies a cabeza y con el corazón palpitando a mil por hora, el muchacho se alejó y subió al escenario nuevamente y el baile concluyó, los aplausos ensordecedores y un Ken que fue a pedir algo para beber, pero  le pusieron enfrente un trago—eso es…

- Un, tentación nocturna y cuando lo termines te daré otra por cuenta de la casa—dijo palmeándole el hombro.


Dos horas después había terminado el turno de Mick que se acercó a Ken—vamos, me llevas a mi Depto.

- Si, vamos—quizo pagar lo que había consumido pero el hombre de la barra  le rechazo el dinero, confuso miró a Mick que con una sonrisa le rodeo la cintura con su brazo y le empujó sutilmente para ir ala salida, luego le indicó la dirección y volvió a sentarse detrás y aferrarse a la cintura de Ken.

- Sube un momento, no es un lugar tan agradable como el que ustedes tienen, pero es lo que puedo pagar por ahora—subieron al tercer piso, el departamento era de un ambiente, pulcramente aseado, y con pocos detalles personales, Mick se sacó la casaca y luego volvió a rodear con sus brazos la cintura de Ken y le ofreció sus labios, los que de inmediato fueron devorados por el moreno.


Cayeron en el lecho, las ropas poco a poco fueron a dar al suelo, mientras Ken tomaba el control por completo, y se posesionaba de Mick, goloseaba con la boca dulce, acariciaba el torso sedoso, apretó las tetillas erguidas, haciendo gemir al muchacho, bajo al vientre lamiendo y mordisqueando, el cuerpo de Mick se arqueaba a su encuentro, acaricio primero con delicadeza y luego mucho mas intensa y bruscamente el sexo erguido y palpitante, luego, le hizo colocar sus piernas en los hombros y comenzó a penetrarle, los gemidos mezcla dolor y placer que salían de la garganta de Mick le excitaban aun mas, haciendo que intensificara el ritmo, hasta que le inundó con todas sus fuerzas,  a la vez que le  mordía los hombros.


Al amanecer Ken beso repetidas veces a Mick—debo irme…

- Lo sé, fue delicioso, cuando quieras repetimos—musitó acurrucándose para seguir durmiendo, mientras Ken se vestía—Ken, sin compromisos, ¿cierto?

- Cierto—dijo sonriendo, era justo lo que le iba a decir en un momento y era un alivio que el chico lo dijera primero.

- Cuando quedó solo, suspiró, no enamorarse, ese era su lema, solo sexo y nada más, cerró los ojos y volvió a dormir.

 


- Hola, Mick, Omi te espera adentro, ve—dijo Youji cordial al cruzar la puerta el joven, este le sonrió tan encantadoramente como siempre.

- Gracias Youji—subió las escaleras y en la sala encontró a Omi que veía televisión, y no se había percatado de su llegada, se acercó silencioso y cuando estuvo detrás de él le beso—hola…

- Mick, por fin llegas, te extrañe, vaso a mi cuarto—dijo tomándole de la mano y casi arrastrándole  escaleras arriba—ya casi termine el proyecto de acuerdo a tus esquemas, así que tendremos tiempo…

- Tiempo para—dijo poniendo una cara de curiosidad que de inmediato Omi despejó tirándole a la cama y comenzándole a besar y acariciar posesivamente—Omi…

- Um, hueles delicioso, y –lamió el torso desnudo ya, mordisqueó las tetillas, a la vez que lo inmovilizaba sentándose a horcajadas sobre las caderas el muchacho—eres dulce, te voy a devorar…

- Omi—jadeó, nuevamente se entregó a las sensaciones cada vez más intensas, el muchacho era más salvaje de lo que había pensado, fuerte en extremo y hasta violento al poseerle, pero hasta ese grado de dolor que acompañaba al placer era grato.

 

Se hizo común que Mick fuera a visitar a Omi y terminara enredado en su cama, y luego cuando se iba, Ken le esperaba, le llevaba al club y luego al departamento donde pasaban una sexual noche. Una tarde Omi y Ken simplemente llegaron al acuerdo que lo podían compartir, y la siguiente tarde, en el cuarto no solo estaba Omi sino también Ken, y ambos jugaron cuanto juego sexual inventaron con un Mick completamente entregado.

Amanecía, Omi y Ken dormían aún,  se vistió mordiéndose los labios para contener un gemido de dolor,  ya listo salió lo más silencioso posible, bajando las escaleras, cuando estaba por abrir la puerta y salir a la calle, la figura espigada de Youji se le cruzo.


- No te ves muy bien—le colocó una mano en el hombro—no debieras dejar que te dañen…te llevo a tu casa, vamos…

- Gracias Youji—no contesto mas a lo que había dicho, claro se había dejado atrapar en una red de sexo, placer, dependencia y dolor, y estaba demasiado involucrado ya.